Por fin termine el capitulo! La verdad batalle horrores para escribirlo pero queria que se quedara aclarado el tema, a veces me daba flojera escribir pero me llegaba un correo de review y me animaban y despues otra vez no entraba a word y me encontraba con un correo de que lo habian puesto de favorito y todo eso me hacia tener un compromiso con todos ustedes que siguen mi loquera de escribir este fic.
Gracias a todas las personas que me deseaban que me mejorara mi salud y la de mi hijo, por desgracia el sabado no tuve mas que ir con el doctor (odio a los doctores cuando se trata de mi) porque se me cerro la garganta a causa de una fuerte infeccion y no podia hablar, pero ya con el medicamento ya estoy mejorando, y pues mi hijo tambien recayo pero porque mi esposo lo metio a una alberca y se resfrio !hombres!, pero ya tambien esta mejorando, gracias por sus comentarios.
Aclaro de una vez antes de que empiezen a leer que... !Me choca Cho Chang! asi que aqui no van a leer cosas buenas de ella, no se pero me cae de la patada, tuve que leer otra vez la orden del fenix para recordar pequeños detalles y mas me cayo mal, perdon por las personas que si la quieran.
Bueno aqui los dejo.
Los dos Harry llegaron a su casa después de un día de trabajo tranquilo, entre reuniones con los aurores y papeleo, los recibieron un niña pelirroja con los brazos extendidos dirigidos a su padre quien la abrazo y le dio un sonoro beso en la mejilla.
- ¿Cómo esta mi princesa?
- Bien papi hoy jugué con Rose a peinar y vestir a las barbies, mi abue les hizo vestidos a todas.
- Que divertido ¿Dónde estan tus hermanos?
- En el jardin de atras, estan castigados los dos – le decía mientras iban a la cocina.
- Hola amor – le dio un beso a Ginny – gracias por la tarta.
- De nada, fue para decirte que siempre pienso en ti.
- ¿Qué paso con tus hijos?
- Empezaron a pelearse, como siempre y le tiraron la cacerola a mi mamá donde estaba cocinando, de milagro no les paso nada malo así que están castigados, James no va a ir con Fred en lo que resta de la semana y Albus no le voy a comprar sus ranas de chocolate para que coleccione sus cromos, así que espero que me apoyes y no los consientas.
- Siempre te apoyo.
- Si claro, si yo soy la mala de la historia siempre y tu el papá bueno.
- Hola papá – le dijo Albus – mamá nos castigo – Ginny rodó lo ojos – pero fue un accidente lo juro.
- Si aquí se ha cometido una injusticia en contra de dos inocentes – lo apoyo James quien iba llegando a la cocina – exijo un juicio donde se presenten ambas partes y expongan sus versiones.
- Si su mamá los castigo así va a ser y punto.
- Pero ni la abuela nos castigaría y eso que a ella es a quien le echamos a perder la comida – se quejaba Albus.
- Si solo nos jalo de las orejas a los dos para sacarnos de la cocina y ya.
- Ya falta poco para que entren a Hogwarts ahí vas a ver a Fred – le decía a James – y ahí te vas a comprar tus ranas de chocolate – le decía a Albus.
- Pero papá ahorita esta saliendo cromos con ediciones especiales de los miembros de la orden del fénix original, ya tengo la de los abuelos, la del papá de Ted me falta la de tu padrino, mamá me trae todos los días de regreso de su trabajo tres, pero ahora dice que no me va a traer nada.
- Y yo necesito hablar con Fred sobre pequeños detalles antes de regresar al colegio… ¿entonces?
- Están castigados – dijeron los dos.
- ¿Y Ted? – le pregunto Ginny a Harry.
- Pase a buscarlo en la academia pero tenia curso, me prometió que se iría a su casa, quería dormir, quedamos en platicar después.
Harry y Ginny sonrieron al ver a toda su familia reunida para cenar, hablando de diferentes temas pero todos dando sus puntos de vista.
- ¿Cómo estuvo tu trabajo Ginny?
- Es genial, nunca había entrado a las instalaciones del profeta, es enorme hay muchísima gente trabajando y ¿adivina que?
- ¿Qué? – le decía Harry sonriendo al ver a Ginny tan emocionada.
- Puedo escribir con una vuela pluma pero sin hablar, escribe mis pensamientos ¿no te parece genial? Ni siquiera puedo hacer un hechizo no verbal con la varita pero en el futuro ¡un vuela pluma escribe mis pensamientos! – le decía levantando los brazos.
- Me imagino que es increíble.
- Mi jefe es adorable y muy gracioso, sabe mucho de Quidditch, tiene mi misma edad, bueno la de mi yo futura y se nota que nos llevamos muy bien, hoy estuvimos viendo todo lo referente a la llegada del equipo de Estados Unidos.
- Por cierto funciono el plan – le dijo un poco colorado.
- ¿Cómo sabes?
- Se lo platique a Ron pero Hermione te va a acompañar y después van a ir a la cena de bienvenida.
- ¿De veras? – le decía sorprendida – escuche que esas cenas eran súper divertidas, van muchos jugadores de Quidditch, personalidades importantes y reporteros, ya quiero que sea mañana.
Se quedaron un rato mas platicando, Harry le contó acerca de su trabajo y del ministerio, al poco rato subieron a la planta alta y decidieron acompañarlos, cada uno de los niños estaba en sus respectivas habitaciones y ellos mismos se encontraban en su cuarto, Ginny estaba sentada en la cama con los ojos cerrados y una vuela pluma escribía a un lado de ella en tanto Harry estaba acostado a un lado de ella viendo televisión cambiando de canal con el control remoto, Ginny se acerco a la libreta donde escribía los pensamientos de su yo futura y se dio cuenta que se estaba preparando para el día de mañana. Escucharon a Albus peleando con James, Ginny seguía con los ojos cerrados muy concentrada, Harry la veía de reojo pero al darse cuenta que ella no iba a hacer nada por parar la pelea de sus hijos se levanto para ver que sucedía.
- ¿Qué pasa? – les decía Harry recargado en el marco de la puerta.
- James soltó su snitch en mi cuarto y tiro toda mi colección de cromos - se quejaba Albus levantando del suelo sus cromos.
- Que delicado eres.
- James ¿Qué haces en el cuarto de Albus?
- Estoy aburrido necesito a Fred, papá tu siempre nos ayudas con mamá cuando nos castiga, ayúdanos ahora.
- No puedo, así que vete a tu cuarto, puedes empezar a guardar tus libros en tu baúl.
- Eso es aun más aburrido.
- Bueno no quiero escuchar mas gritos ¿entendieron?- al pasar por la habitación de Lily se detuvo en la puerta - ¿Qué haces cariño?
- Estoy pintando ¿quieres ayudarme?- Harry se acostó a un lado de su hija boca abajo para empezar a pintar – pásame el color rojo papi, la princesa va a tener el cabello rojo como mi mami y como yo.
Cuando Harry termino de pintar el dibujo con Lily la acostó y se fue a su cuarto esperando que Ginny ya hubiera terminado con su trabajo, se asomo por la puerta y vio que en efecto ella ya había dejado la vuela pluma y la libreta en la mesita de noche, respiro profundo y entro.
- ¿Terminaste?
- Si ya estoy lista para mañana, Hermione me hablo diciéndome que me quería acompañar, se me hizo muy raro ya que ella no le gusta el Quidditch ¿tu tienes algo que ver en eso? – Harry negó con la cabeza acostándose y tomando el control remoto de la televisión – no se porque no te creo pero gracias por dejarme ir a la cena.
- Ginny ¿Por qué nunca me habías dicho de esas cenas?
- ¿Para que? Sabía que no me ibas a dejar ir y tampoco me acompañarías, tu y mi trabajo no se llevan muy bien desde tu quinto año en Hogwarts, no quieres al profeta a pesar de que ya ha cambiado mucho.
- No es que no lo quiera simplemente no me gusta tener a tanta gente preguntándome estupideces, la ultima vez me preguntaron que si yo sabia donde estaba el cuerpo de Voldemort, hazme el favor, ya paso mucho tiempo y siguen con lo mismo.
- Si por eso nunca te quieres aparecer ahí, no recuerdo una sola vez que hayas ido a buscarme.
- ¿Para que quieres que te vaya a buscar?
- Harry yo he ido a tu trabajo para que salgamos a comer juntos o cuando se que es tu hora de salida y yo estoy cerca de ahí paso por ti para venirnos a la casa juntos, tu nunca has hecho eso conmigo.
- Perdón prometo hacerlo algún día.
- Esta bien y yo prometo ir a buscarte más seguido a tu trabajo.
- Ginny – Harry trago saliva – te quería comentar algo, este… no te lo había dicho antes porque pensé que te ibas a molestar, bueno no estoy diciendo que no lo vayas a hacer ahora, pero se que te lo tengo que decir porque al fin y al cabo yo no estoy haciendo nada malo pero me pareció que en nuestra relación debemos decirnos todo como tu que no me habías comentado lo de las cenas, yo me sentí mal así que decidí decirte aunque se que te vas a enojar pero te lo juro…
- Harry – le decía Ginny con los brazos cruzados – ya dime, deja de hablar tanto.
- Cho Chang esta trabajando en el ministerio, es la secretaria de Kingsley – lo dijo tan rápido y con los ojos cerrados que cuando termino los empezó a abrir muy lentamente viendo a una Ginny con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido.
- ¿Desde cuando? – lo dijo entre dientes separando sus brazos y apretando los puños.
- Desde hace dos semanas.
- ¿Por qué me lo dices hasta ahora?
- Porque pensé que te ibas a enojar y veo que tenia razón.
- ¿La has visto? – Harry asintió - ¿Cuántas veces? – Harry se encogió de hombros - ¿Te busca? – Harry asintió de nuevo - ¡MALDITA BRUJA DESGRACIADA! – Ginny se levanto de la cama para caminar dando vueltas y Harry con un movimiento de varita cerro la puerta e hizo un muffliato, sabia que ya había empezado su tortura y no quería que sus hijos escucharan – lo sabia, lo sabia, mendiga vieja aprovechada, claro como perdió la oportunidad de estar contigo y se arrepintió toda la vida, ahora quiere acercarse a ti para ver que saca, pero cuando la vea le voy a enderezar los ojos a la muy…
- Ginny ¿de que estas hablando? – ella se paro enfrente de el, si su mirada hiciera un hechizo ya estuviera retorciéndose de dolor con un cruciatus.
- ¿De que has hablado con ella?
- Me ha contado de cómo le hizo para ser la secretaria de Kingsley y de su trabajo.
- ¿Nada mas? – Harry se dio cuenta que Ginny quisiera hacer legeremancia con el en esos momentos por la mirada con la que lo veía.
- Bueno también me contó que se iba a divorciar.
- ¡BRUJA ARRASTRADA! – volvió a dar vueltas en la habitación – si lo zorra no se le ha quitado con los años, no mas bien ahora es mas zorra que nunca, claro quiso contarte eso para que le tuvieras lastima y la consolaras – se volvió a parar enfrente de el - ¿la consolaste?
- Claro que no ¿pero de que estas hablando? No te entiendo nada.
- La muy estupida me la encontré en el profeta y se hizo la mosquita muerta conmigo, estaba en entrevistas de trabajo pero por mensa no la aceptaron como reportera de Quidditch , veo que le fue bien en el ministerio, no paro de hablarme de ti, de lo afortunada que había sido de que tu te hayas fijado en mi y después me empezó a contar como la pasaban cuando ustedes salían juntos, yo no le podía romper la cara en ese momento porque no quería hacer un espectáculo en medio de reporteros y para terminar se puso a llorar diciéndome que se iba a divorciar y que necesitaba la comprensión de alguien… como tu.
- ¿Te dijo eso? – le pregunto Harry sorprendido - ¿Por qué no me lo habías dicho?
- No quiero ni mencionarte su nombre, pero ya se donde encontrarla para romperle su hermosa sonrisa.
- Ok Ginny –se levanto Harry de la cama para tranquilizarla – mira yo ya no voy a hablar con ella, hablare con la Sra. Meyers para que todo lo referente a documentos que Kingsley me envía los trate con ella, no tienes porque mortificarte, confía en mi.
- La quiero lejos de ti Potter – le dijo apuntándolo con el dedo.
- Si y yo también.
Ginny se metió a bañar aun enojada, así que Harry salio para ver que sus hijos ya se hayan acostado y bajo al primer piso. Harry y Ginny también salieron de la habitación sentándose en las escaleras, vieron subir a Harry con una taza de chocolate caliente.
- Bueno al menos me llevas un chocolatito que tanto me gusta para calmarme.
- Vaya nunca te había visto enojada – le dijo Harry sonriendo – te ves bonita.
- Que gracioso – le dijo Ginny sarcásticamente.
- De veras, te ves bonita enojada y… celosa.
- Harry ¿quisiste mucho a Cho?
- No solo me gustaba pero cuando la trate era completamente diferente a lo que me imagine.
- Pero la besaste.
- No ella empezó, había un muérdago y ella se fue acercando a mí y yo me quede ahí nada más.
- ¿Te gusto?
- No mucho, fue húmedo es que ella estaba llorando, no comprendí muy bien pero Hermione me dijo que ella se la pasaba todo el tiempo llorando y en efecto después lo comprobé.
- ¿Cuándo la invitaste a Hogsmeade a pasar el día de san Valentín?
- Si, bueno así como que la invite no fue así, ella me dio a entender que quería ir conmigo así que cuando reaccione le pregunto si quería ir.
- ¿La pasaron bien?
- Fuimos a un salón de té de Madame Pidipié, pero estaba lleno de parejas y me sentí incomodo y después le dije que a la hora de la comida había quedado de ir con Hermione para lo de la entrevista de la revista del Quisquilloso ¿te acuerdas? – Ginny asintió – bueno eso la molesto y me empezó a decir que Roger Davies, que estaba besándose con su novia a un lado de nosotros, la había invitado a salir unas semanas antes y después me dijo que el año anterior había ido a ese mismo lugar con Cedric y para rematar me pregunto si Cedric la había mencionado antes de morir.
- ¿Te quería dar celos porque mencionaste a Hermione?
- Eso fue lo mismo que me dijo ella pero ¿como iba yo a saber?
- ¿Y que paso después?
- Pues se puso a llorar, se fue enojada y me dejo ahí como un completo tonto.
- No la tonta es ella y después ¿ya no volviste a hablar con ella?
- Si pero igual terminamos mal porque culpo a Hermione de que su amiga tuviera la palabra "soplona" en la cara.
- Eso fue un gran detalle de Hermione – le dijo Ginny sonriendo.
- Ginny lo que sentí por Cho es completamente diferente a lo que siento por ti, tuve que verte besándote con Dean para comprender que no me gustaba para nada verte con otro.
- Harry yo soy capaz de dejar a Dean por ti, con que solo me digas "déjalo y quédate conmigo" yo lo hubiera hecho.
- ¿Qué te parece si salimos a caminar? No conocemos la casa de Ron y de Hermione ¿vamos a espiarlos?
En tanto en la casa de los Weasley Granger se encontraba Hermione con su hija Rose haciendo ejercicio frente a una televisión con el Wii Fit, Hugo jugaba con un videojuego en su habitación y Ron se preparaba para dormir, pero al ver que Hermione no tenia la intención de subir por el momento decidió acompañar a su hijo.
- ¿Hugo que te parece si jugamos ajedrez?
- Papá desde que tenía 6 años siempre te gano.
- Si es cierto, no se como se me ocurrió enseñarte tan chico ajedrez si tienes la inteligencia de tu madre.
- No tanto como Rose.
- ¿Cómo estuvo tu día en casa de tus abuelos? – le pregunto acostándose a un lado de el.
- Bien, bueno James y Albus se pelearon y le tiraron la cacerola a la abuela llena de comida – le contaba Hugo sin dejar de jugar.
- Ya me imagino como se puso mamá.
- Solo los saco de la cocina de las orejas, pero cuando llego mi tía Ginny ahí si que les fue muy mal, que bueno que mamá no es tan gritona ¿Por qué es así mi tía?
- Lo heredo de tu abuela.
- Pero mi abue nunca nos regaña así como lo hace mi tía con James y con Albus.
- Bueno con ustedes no es así pero con nosotros era igual o peor que Ginny.
- Hola ¿Qué hacen? – pregunto Hermione en la entrada de la puerta.
- Platicábamos - contesto Ron - ¿ya terminaron con su aparatito ese?
- Si, Rose lo esta guardando, Hugo ya a dormir en este instante – Hugo obedeció con una mueca – Buenas noches cariño.
- Mamá ya lo guarde me voy a bañar y me duermo, buenas noches – Rose les dio un beso a cada quien.
- Solamente ustedes entienden ese aparatito – le decía Ron entrando a su habitación.
- Ron llevas años conmigo y aun no te puedo acostumbrar a las cosas muggles.
- Me es muy difícil Hermione te lo juro que hago el intento.
- Si lo se y te lo agradezco, también se que aun no te acostumbras a mis reuniones familiares.
- Con tu papas no hay problema ellos saben de nuestro mundo, pero tus primos y tíos y sobrinos de tíos de no se que… a veces me estresan.
- Te amo – le dio un beso en la boca – me voy a bañar.
Ron y Hermione se quedaron con Ron quien se había quedado en la cama viendo la tele esperando a Hermione.
- Como que me cuesta trabajo entrar a tu familia y a las costumbres muggles- le dijo Ron.
- Si pero se nota que te has acoplado, la casa es mas muggle que mágica.
- Si y me gusta.
Después de un tiempo en que Hermione salio del baño con una camisa de los Chudley Cannons de Ron se acostó a un lado de su esposo y tomo un libro para leer, Ron continuaba viendo la televisión pero Hermione en realidad no estaba leyendo, veía de reojo a Ron hasta que decidió cerrarlo y se sentó arriba de el, esto les sorprendió tanto a Ron como a Hermione esa actitud tan repentina.
- Ron tengo que decirte algo.
- Dime – le dijo tomando sus senos con las dos manos.
- Escúchame – le quito las manos - ¿te acuerdas que te dijo Harry que había venido Víctor Krum a Londres y que alguien le ayudo con migración? – Ron asintió – bueno ese alguien fui yo.
- ¿Por qué tu? Esa no es tu área – el dijo serio.
- Fui a buscar a Rita Walters a migración y ahí estaba Víctor con unos amigos y me dijo que estaban teniendo problemas, así que hable con Rita y ella lo soluciono – Ron asintió pensativo pero no dijo nada – y después nos invito a comer a las dos.
- ¿Y? – Hermione se le quedo viendo - ¿Saliste con Krum?
- Fuimos todos juntos, Rita, Víctor, sus amigos y yo y ya después no lo volví a ver.
- ¿Por qué me lo dices hasta ahora?- le dijo quitándosela de encima y parándose de la cama.
- No quería que nos peleáramos – se quedo hincada en la cama - ¿Ron? – Ron caminaba por la habitación - ¿Estas enojado?
- No – se sentó enfrente de ella – no tengo porque enojarme contigo porque yo también te estoy ocultando algo.
- ¿Qué cosa? – le pregunto preocupada.
- Lavander fue a buscarme – Hermione abrió los ojos – cuando salíamos en el colegio me regalo una cadena de oro en navidad y fue a pedírmela para que se la regresara.
- ¿Por qué?
- Tiene problemas económicos, al parecer su esposo no tiene trabajo y necesitaba dinero para sus hijos pero como sabrás no tengo la menor idea de donde podrá estar esa cadena así que… le di dinero.
- ¿Cuánto?
- Lo que traía en la cartera nada mas – Hermione se levanto de la cama – me dijo que estaba desesperada y que le daba mucha pena pedirme la cadena.
- ¿Y tu crees que no vaya a buscarte otra vez para que le vuelvas a dar dinero? – le dijo muy seria.
- También lo pensé pero ya ha pasado tiempo y no lo ha hecho, además no era mucho lo que tenia – se quedaron en silencio por unos minutos - ¿Por qué te decidiste decirme lo de Krum?
- Harry me lo aconsejo.
- ¿Harry lo sabia?
- Si como me imagino que también sabía lo de Lavander.
- Si a mi también me dijo que te lo dijera espero que el cumpla con decirle a Gi…- se quedo callado.
- Lo de Cho, si a mi también me dijo que le iba a decir, Ron prométeme que si Lavander te vuelve a buscar me lo dirás – Ron abrió la boca para hablar – no te juro que no me voy a enojar.
- ¿Segura? – la abrazo por la cintura - ¿y tu me dirás si sales a comer con alguien como Vicky?
- No salí sola con el y te prometo que si lo vuelvo a ver te lo diré.
- Esta bien – empezó a besarla apasionadamente.
- Ron hazme el amor.
Eso fue suficiente para que Ron y Hermione salieran corriendo de la habitación antes de que cerraran la puerta, bajaron las escaleras y se sentaron en la sala recuperando la respiración después de la carrera, escucharon que tocaban la ventana y al darse cuenta que eran Harry y Ginny salieron con ellos.
- Hola ¿Por qué bajaron corriendo? – les pregunto Ginny.
- No por nada – contesto Ron poniéndose rojo hasta las orejas.
- ¿Qué estaban haciendo? – pregunto Harry en tono burlón – se estaban portando mal ¿verdad pillones?
- Claro que no.
- Entonces vamos a ver que están haciendo – les dijo Ginny uniéndose a las burlas de Harry.
- ¡NO! - gritaron los dos.
Harry y Ginny no dejaban de reírse de solo ver la cara que tenían Ron y Hermione, no podían evitar sentir algo de pena que sus amigos supieran lo que estaban haciendo sus yo del futuro, era algo normal en una pareja pero aun así se sentían avergonzados.
- ¿Qué hacen aquí? – pregunto Ron para cambiar el tema y que dejaran de reírse.
- Ginny del futuro se puso como una leona cuando le dije lo de Cho así que salimos a caminar un rato y ver donde vivían.
- Bien nosotros los acompañamos – les dijo Hermione – mas adelante creo que hay un parque podemos ir ahí.
Caminaron los cuatro Harry y Ginny seguían burlándose de Ron y Hermione pero sin decirles nada, solamente se cuchicheaban entre ellos en cambio Ron y Hermione caminaban con la vista al frente, llegaron al parque y pudieron ver que en medio había una fuente muy bonita y grande con unas figuras de tres personas, se acercaron y se sorprendieron de lo que vieron.
- Por Dios si somos nosotros – les dijo Ron al ver que esas figuras eran de el, Hermione y Harry juntos.
- "Por los que lucharon por la paz del mundo mágico" – leyó Ginny - ¿Qué significa eso?
- Pues que ni Ron ni yo abandonamos a Harry, Valle Godric es un pueblo tanto muggle como mágico, seguramente esto solamente lo pueden leer los magos o brujas – dijo Hermione.
- Gracias – fue lo único que pudo decir Harry viendo a sus dos mejores amigos.
Ahí se quedaron un rato hasta que los venció el cansancio, Harry y Ginny se despidieron de Ron y de Hermione en su casa y se dirigieron a la de los Potter, Ginny iba muy seria y pensativa.
- ¿Qué te pasa Ginny? Casi no has hablado desde que estábamos en el parque.
- Harry… yo si te abandone ¿pero porque? Si yo soy capaz de estar contigo en cualquier situación, no me importa, cuando te acompañe al ministerio a buscar a Sirius no me importo lo que me pudiera pasar solo quería estar contigo y pelear al lado tuyo ¿Por qué después solo estuviste con Ron y con Hermione y yo no estuve contigo?
- No lo se Ginny pero no te preocupes desde ahorita, seguramente paso algo importante y por eso no estuviste conmigo.
- Pero…
- Pero al final nos casamos, me distes tres hijos y por lo que se ve me vas a hacer el hombre mas feliz del mundo – la abrazo – vamos a dormir estoy cansadísimo.
Bueno aqui termina el capitulo ¿que les parecio? Espero sus comentarios con ancias.
Saludos.
