Hola a todos aqui estoy de regreso con otro loco capitulo de mi imaginación (con personajes de la Sra. Rowling).

Gracias mil gracias por todos sus reviews, que bueno que se entretengan un rato con mis ocurrencias que la verdad no se de donde saco tanta cosa.

Tambien gracias a todas esas personas que empezaron a leer el fic y que lo pusieron como favorito y en alert, !Bienvenidos!

Aqui les dejo el capitulo 13.


Al despertar Harry y Ginny notaron un silencio absoluto en la casa, se les hizo extraño pero recordaron que era sábado y no se tenían que levantar temprano para ir a trabajar. Ya llevaban una semana en el futuro y no sabían cuando o como iban a regresar a su tiempo, no es que la estuvieran pasando mal, al contrario, pero tenían que regresar a Hogwarts y no sabían que estaba pasando con la familia Weasley al ver que ellos no estaban.

Harry permanecía callado, anoche había sacado lo que llevaba guardado hacia meses por la muerte de Sirius y justamente lo había hecho delante de Ginny, en parte se sentía tranquilo porque al fin y al cabo ella iba a ser su esposa y no tendrían secretos y estaba empezando con contarle algo importante para el.

Escucharon ruidos en la parte alta y subieron a ver que estaba pasando, encontraron a James golpeando el televisor de su cuarto y soltando una que otra mala palabra porque no funcionaba el aparato, molesto se dirigió al cuarto de sus padres, abrió la puerta como si nada, Harry y Ginny se asustaron porque pensaron que el chico iba a encontrarse a ellos mismos en una situación un poco vergonzosa pero al entrar ellos también a la habitación vieron que estaban vestidos con pijama y dormidos, Harry abrazaba a Ginny por la espalda, James brinco en la cama tomando el control y prendiendo la televisión.

- James ¿Qué haces aquí tan temprano? – pregunto adormilado Harry.

- No sirve mi tele y ya empezaron las luchas.

- ¿Por qué no me dijiste que no sirve?

- Creo que fue porque ayer le quite una pieza.

- ¿Qué? ¿Le quitaste una pieza a tu tele?

- Si la necesitaba para hacer un experimento.

- Tengo tanto sueño que ni fuerzas tengo para regañarte – se volvió a acomodar a un lado de Ginny – no le subas mucho.

- ¿Ya empezaron las luchas? – pregunto Albus llegando a la habitación y acostándose a un lado de James.

- Albus ¿tu también? – pregunto Harry frunciendo el ceño para ver mejor ya que no tenia los lentes - ¿Por qué no vas a tu cuarto?

- Tu tele es más grande y hoy pelea Triple H.

- No puede ser – se volvió a acostar Harry – hoy que no voy a trabajar y me despiertan temprano, no hagan ruido su mamá aun esta dormida – abrazo a Ginny.

- ¿Qué están viendo? – pregunto Lily desde la puerta – ¿otra vez a esos hombres peleándose?

- Se le llama lucha pecas – le contesto James.

- Yo quiero ver rosita fresita – se acostó entre Albus y Harry empujando a este ultimo – cámbiale.

- No yo llegue primero vete a tu cuarto a ver a tu rosa fresa.

- Pero todos están aquí y yo no quiero estar solita.

- Es que nadie quiere ver a esa mona Lily – le dijo Albus.

- A mi mamá le gusta rosita fresita ¿verdad mamá?

- Lily tu mamá esta dormida no hagas ruido – le dijo muy despacio Harry.

- Papá hazte un lado Albus me esta encajando su rodilla, tu también Albus.

- Yo ya estaba aquí tu eres la que vienes a molestar.

- ¡No es cierto!

- Lily baja la voz – le dijo Harry.

- Diles que me hagan un lugar papá mira tienen mucho ellos.

- Ya cállate Lily no me dejas escuchar – le dijo James.

- Pero si no tienes nada que escuchar si solo se dan de golpes y ya.

- Tú no entiendes porque eres niña.

- ¿Y que tengo que entender? Si no tiene chiste eso, son unos tipos que se pelean, todos los hombres lo hacen.

- ¡Ya cállate Lily! – le dijeron al mismo tiempo James y Albus.

- Pues muévanse para que me pueda acostar.

- Ya estas acostada y ¿para que quieres estar aquí si no vas a ver las luchas?

- Quiero estar con mi papi – abrazo a Harry – el me quiere – y empezó a darle besos en la cara.

- Yo también te quiero cariño pero ¿puedo dormirme un ratito más?

- Si papi yo te abrazo – le dijo abrazándolo muy fuerte – duérmete ¿quieres que te cante?

- No – contestaron James y Albus.

- Cantas horrible Lily – le dijo Albus.

- Ustedes no se metan esto es entre mi papá y yo ¿verdad papi? – Harry asintió con lo ojos cerrados.

- Albus ve por unas galletas – le dijo James.

- ¿Por qué yo ve tu?

- Lily ve por unas galletas.

- No ve tú.

- Aquí no se puede contar con la familia para nada – dijo James negando con la cabeza – mira Albus tu triple H ya chupo faros – le dijo burlándose.

- Ahorita se levanta no hay problema.

- Si le hicieron así – James tomo a Albus por la cabeza y lo aventó y este empujo a Lily y ella le pateo una pierna en respuesta a James - ¿Por qué me pegas?

- Tú me pegaste.

- Fue Albus – Lily pateo a Albus.

- Oye si James me empujo – le jalo una trenza.

- ¿Por qué me jalas mi cabello? – Lily lo volvió a patear.

- ¡LOS TRES FUERA DE ESTE CUARTO EN ESTE INSTANTE! – grito Ginny.

Los tres niños salieron disparados de la habitación, James y Albus se fueron a la sala a ver las luchas ahí y Lily se fue a su habitación a ver su programa. Harry y Ginny se reían de cómo en un segundo los tres chicos se desaparecieron y dejaron dormir por aproximadamente 10 minutos a sus yo futuro porque al escuchar ruido en la cocina no era buena señal, la primera en levantarse fue Ginny su cocina era un lugar sagrado para ella y el hecho de que ahí estaban sus hijos no le gustaba mucho, bajo encontrando que los niños estaban comiendo galletas con leche en la sala.

- Dejen eso voy a hacerles de desayunar.

- Mamá ¿hoy vamos a ir a casa de Evelyn? – pregunto Lily siguiendo a Ginny hacia la cocina.

- Si cariño.

- ¿Me puedo llevar mi bicicleta mamá? – dijo Albus llegando a la cocina, Ginny asintió – la bicicleta que le regalo papá a David esta padrísima, me dijo que para mi cumple me iba a comprar una igual.

- Lily también llévate tu bici tu papá le va a regalar una a Evelyn – le dijo Ginny.

- Entonces yo también me llevo la mía – dijo James.

- Voy a tener que ampliar el carro para que quepan tantas bicicletas – dijo Harry llegando a la cocina con el profeta en la mano.

Harry y Ginny no tenían ni la mas minima idea de quienes eran Evelyn y David y porque Harry les había comprado bicicletas a ellos, mas bien ¿Por qué bicicletas y no escobas? Y ¿Por qué sus hijos no se quisieron llevar sus escobas en lugar de bicicletas?

Después de ver que desayunaron y que tranquilamente cada quien se fue a bañar y arreglar, horas después Harry hacia un hechizo a su auto ampliándolo tanto en la cajuela como internamente, metiendo cuatro bicicletas y un par de pequeñas maletas, Ginny subía un plato de gelatina y un pay de queso, los niños estaban vestidos con ropa sumamente muggle, Harry y Ginny se miraron extrañados porque no sabían a donde iban, así que se metieron al auto y se sentaron hasta atrás y esperaron a que todos lo hicieran.

Harry conducía el auto y platicaba con Ginny y los niños veían una película en el DVD portátil en la parte de en medio del carro. Pasaron aproximadamente unos 40 minutos y Harry empezó a notar que donde llegaban era un lugar muy conocido para el, al doblar la calle llegaron a Privet Drive.

- Ginny aquí es Little Whinging.

- ¿Donde?

- Aquí viven mis tíos, aquí es donde vivo yo.

- ¿Y que hacemos aquí?

Se estacionaron frente a la casa numero 4, James apago el DVD y se disponía a salir del auto.

- Niños – dijo Harry.

- Si ya sabemos papá nada de magia.

- Gracias.

Albus corrió a la puerta y toco el timbre, lo recibió un niño de su edad un poco rellenito mas no gordo con la cara redonda a Harry le pareció regresar ahora al pasado y ver a su primo Dudley pero no tan gordo.

- ¡Albus! – abrazo al niño.

- Hola David.

- ¿Por qué tardaron tanto? Hola tío Harry.

- ¿Qué tal David?

- Mi abuela ya se estaba poniéndose inquieta diciendo que no llegaban y se empezó a imaginar no se que cosas, ya sabes ya esta chocheando.

- Si ya me imagino – Harry entro a la casa.

- Lily – David abrazo y cargo a la niña - ¿recibiste los chocolates que te mande?

- Si muchas gracias también recibí los de Evelyn ¿Dónde esta ella?

- Atrás con mis papas – Lily entro corriendo a la casa – hola James – se abrazaron dándose golpes en la espalda – hola tía.

- Hola David – Ginny le dio un beso.

- Pasen adentro están mi mamá y mi abuela.

Harry estaba petrificado ¿Qué demonios hacia el en casa de sus tíos en el futuro? Ginny lo jalo del brazo para entrar antes de que cerraran la puerta. Todo estaba igual a cuando el salio meses antes cuando el profesor Dumbledore fue por el, llegaron a la cocina encontrándose con su tía mas flaca que de costumbre, canosa y arrugada, estaba sentada en el comedor con Ginny y tenia abrazada a Lily, también se encontraba otra mujer en la cocina metiendo en el refrigerador la gelatina y el pay que había llevado Ginny, ella era delgada, blanca y cabello negro, escucharon a los niños reírse en la parte alta de la casa.

- ¿Cómo has estado Lily? – le decía la tía Petunia.

- Bien tía, lo normal.

- ¿Cuándo entras a la escuela?

- En septiembre ya voy a cuarto de primaria.

- Igual que Evelyn, mira ahí viene.

- Hola Lily, hola tía Ginny – saludo una niña parecida a su mamá.

- Hola preciosa – Ginny le dio un beso.

- Mi papá ya puso la alberca vamos a meternos Lily.

- Dile a tu papá que baje las maletas del carro ahí están los trajes de baño – le dijo Ginny a su hija – esta atrás con tu tío Dudley.

- Pero mi papá platica mucho mamá me va a decir que al ratito.

- Yo le estoy ayudando a tu tía Carol a partir tomate y lechuga, dile que digo yo que ahorita te quieres meter a la alberca.

- A bueno así si, si le digo que tu dijiste lo hace de inmediato – todos se empezaron a reír.

Harry y Ginny también salieron al jardín trasero de la casa, todo estaba igual con excepción de que ahora había una alberca grande con una mesa con sombrilla y un asador de carne en donde estaban Harry y Dudley platicando. Harry no lo podía creer, el y su primo platicando y sonriendo, si alguien le hubiera dicho que eso algún día pasaría lo mandaría directo a San Mungo por un examen mental, pero ahí estaban platicando y comiendo botana, Dudley estaba mas delgado a la ultima vez que lo vio y estaba asando carne para hamburguesas. Lily se le acerco a su padre y le dijo algo a lo que se fue caminando, minutos más tarde todos los niños se metieron a la alberca jugando con pelotas y con pistolas de agua. Carol y Ginny salieron con platos de comida y lo pusieron todo en la mesa.

- ¿Dud donde dejaste los platos y vasos desechables? – pregunto Carol.

- No los he sacado.

- Dime donde están yo voy por ellos – le dijo Harry a Carol – así sirve que me traiga a mi tía acá afuera.

- Están en la alacena debajo de las escaleras.

Harry al escuchar esto quiso seguir a su yo del futuro, quería ver que reacción tendría al abrir esa alacena que tantos recuerdos tenia. Harry se dirigió a la alacena y saco los desechables como si nada al cerrar la puerta se volteo de inmediato al ver que ahí estaba su tía parada detrás de el con la mirada fija en la puerta de la alacena.

- Tía me asustaste no te escuche.

- Aunque tú ya me perdonaste yo aun no lo hago.

- Tía ya hemos hablado de esto por favor ya olvídalo.

- ¿Cómo olvidarlo Harry? Si cada vez que paso por esta alacena…

- Tía – se la llevo a la sala y se sentó a un lado de ella – para mi significo mucho el hecho de que tu me buscaras con eso me demostraste que estabas arrepentida por lo que me hiciste ya todo quedo en el pasado.

- Cuando Vernon murió me di cuenta que Dud y yo nos quedábamos solos, no teníamos a nadie mas, después me puse a pensar que en realidad si había alguien mas de la familia y que no sabia nada de el mas que se había casado.

- ¿Tu sabias que me había casado? – pregunto extrañado Harry.

- Si, me lo dijo la Sra. Figg me trajo el periódico de ustedes, te veías tan feliz me dio mucho gusto que al final realizaras tu vida tranquilamente, te lo merecías. Después Dud encontró a Carol y se casaron, me sentí aun más sola.

- Pero el no te abandono, vive aquí contigo.

- Porque no tienen a donde mas ir, si Dudley hubiera estudiado tendría un trabajo mejor, con lo que gana nos alcanza para vivir al día.

- Tía ya sabes…

- Decidí buscarte para pedirte perdón, empecé a ponerme enferma y no quería morir sin antes hablar contigo pero no sabia donde buscarte, cuando fui con la Sra. Figg ya era muy tarde, ella había muerto, así que no sabia por donde empezar pero cuando vi por primera vez a mi nieto supuse que tu también tendrías hijos y que irían algún día a tu escuela y que eso pasaría el primero de septiembre cuando cumplieran once años.

- Lo recordaste – le dijo Harry sonriendo.

- Si Dudley me acompañaba, pasamos tres años porque no sabia exactamente en que año seria, pero no perdía las esperanzas, cada primero de septiembre nos levantábamos muy temprano y nos parábamos entre el anden 9 y 10, tenia memorizado todo lo que te iba a decir – le dijo sonriendo – pero esa vez en que por fin apareciste no supe que decir.

- Si recuerdo que solo me veías, se me hizo de lo más extraño.

- Verte hecho un hombre al lado de tu familia me dejo sin habla, creo que dentro de mi esperaba ver al muchachito que vivía aquí.

- Gracias tía por buscarme, creo que yo también necesitaba estar bien con mi familia, porque tu eres la única tía que tengo y debo agradecerte que me cuidaste de niño.

- No lo hice como…

- Pero lo hiciste.

- Gracias Harry por regresar después de que yo te busque, por traer a tus hijos y a tu esposa para que convivan con nosotros.

- Somos una familia, yo se que ustedes no pueden ir a mi casa…

- Pero nos llevas a lugares increíbles, los niños se divirtieron muchísimo el mes pasado cuando los llevaste de día de campo.

- Aquí están – dijo Ginny llegando a la sala – los estamos esperando, ya están las hamburguesas pero no tenemos donde servirlas porque no hay platos.

- Gracias a los dos – dijo Petunia tomando a cada uno de las manos – gracias por lo que hacen, se que ustedes pertenecen a otro mundo y que hacen un sacrificio por estar en este.

- No es ningún sacrificio – le dijo Ginny pasando su brazo al hombro de Petunia – lo hacemos con mucho gusto, nos encanta convivir con ustedes, nuestros hijos conocen ambos mundos y les gusta venir aquí.

- Es cierto tía, bueno será mejor que vayamos afuera sino van a venir todos a buscarnos.

Harry salio junto con ellos al jardín trasero, los niños aun seguían en la alberca y los adultos preparaban las hamburguesas.

- ¿Qué paso? – le pregunto Ginny.

- Al parecer mi tía me busco después de años de no vernos.

- ¿Hace cuanto?

- Creo que el año pasado porque me busco en King Cross cuando fuimos a dejar a James por primera vez a Hogwarts.

- Bueno al parecer la perdonaste y se llevan muy bien.

- Nunca creí que llegara a pasar esto.

- Te ves contento – Ginny veía a Harry del futuro que le servia una hamburguesa a Evelyn – te llevas bien con tu tía, tu primo y sus hijos, al fin y al cabo son tus únicos parientes.

- ¿Qué significara todo esto Ginny? ¿Qué hacemos aquí?

- A mi parecer darnos cuenta de todo lo que tenemos y por una u otra razón no lo vemos aun ¿Dónde esta tu tío?

- Murió, yo creo que eso también ayudo a que mi tía me buscara, el no me quería e influenciaba mucho en ella.

Después de que terminaron de comer, los niños se cambiaron y se fueron a la calle a pasear en bicicleta, Harry y Ginny se sorprendieron de lo bien que sus hijos se acoplaban al mundo muggle y en ningún momento mencionaban algo relacionado a la magia.

Llegando el anochecer se empezaron a despedir de la familia.

- Nos vemos en quince días tía, ya no van a venir James y Albus hasta navidad.

- Si lo se, ahora Albus también se va, lo vamos a extrañar como lo hicimos con James este año, casi no lo conozco mucho porque no he convivido tanto con el pero es igualito a tu padre.

- Si es tremendo, tía ¿necesitas dinero?

- No todavía tengo del que me diste el mes pasado y deja de depositar dinero en mi cuenta del banco.

- Ya supiste.

- Claro me llego mi estado de cuenta y me voy encontrando que tengo dinero de más y recordé que te vi buscando mis papeles en el cajón de la cocina.

- Siempre los guardas ahí – le dijo sonriendo.

- Gracias Harry pero así estamos bien.

- No quiero que les falte nada, bueno nos vamos ya sabes háblame si necesitan algo.

Llegaron a Valle Godric con los niños dormidos estaban cansadísimos, Harry cargo a la niña y Ginny despertó a sus hijos varones para que se fueran a acostar a sus cuartos. La primera en entrar a la regadera fue Ginny y Harry bajo a su despacho a ver si no tenia ninguna novedad del cuartel. Harry y Ginny estaban en la sala acostados esperando si pasaba algo importante pero ya se estaban quedando dormidos cuando vieron que Harry entro a donde estaban ellos y vio el álbum que tenían en la mesa central de la sala, ese álbum que aun no veían juntos porque era recordar esos sueños y por lo tanto hablar de ese tema, pero estaba pendiente de hacerlo, era el álbum de su luna de miel, Harry lo tomo sonriendo y se lo llevo con el a su recamara, los dos se vieron sorprendidos sabiendo que sus yo futuros iban a ver las fotos y por lo tanto iban a hablar sobre ese viaje, querían saber como había sido, corrieron detrás de Harry entrando a la habitación junto con el, dejo el álbum sobre la cama y entro al baño.

- ¿Por qué no me dijiste que te ibas a bañar en la tina?

- Se me ocurrió, los niños ya están dormidos así que decidí relajarme un rato.

- ¿Me invitas?

Harry y Ginny se quedaron en la habitación esperando a que ese par se dignara a salir para saber que pasaría al ver el álbum, escucharon a Ginny decirle a Harry que cerrara la puerta pero se sorprendieron que la puerta que se cerro fue la de la recamara y no la del baño, ahora si que estaban en aprietos, ahí estaban los dos encerrados con sus yo acaramelados. Se sentaron en el suelo recargados en la pared a esperar, no había mucho a donde ir o que ver, solo escuchaban de vez en cuando risas, después de un tiempo que para ellos fue eterno salieron vestidos con una bata de baño cada quien.

- Mira lo que encontré en la sala ¿tu lo dejaste ahí?

- No seguramente fue Lily ya sabes que le encanta ver fotos.

- ¿Lo vemos? – Harry espero a que Ginny se acostara a un lado de el y abrió el álbum – Nuestra luna de miel, cuando Lily entre a Hogwarts deberíamos irnos de viaje tu y yo solos y mira te pondrías este bikini rojo otra vez.

- Si claro creo que ese bikini me quedaría en una pierna.

- ¿Cuántas veces te tengo que decir que no estas gorda?

- Eso me decías cuando estaba embarazada y eras el único que lo decía porque cualquier persona que me veía me decía lo gorda que estaba.

- Bueno estabas embarazada y con todo el ejercicio que haces ya estas igual que como estabas en estas fotos.

- No Potter mi cuerpo cambio desde que tu empezaste a meterle mano.

- No creo que haya sido solamente la mano – lo dijo sonriendo.

- Es cierto – le dijo Ginny soltando una carcajada - ¿recuerdas nuestra primera vez?

- Claro fue en este cuarto la noche de nuestra boda, todo lo habíamos planeado muy detalladamente: velas, vino, música, pétalos de rosa todo estaba saliendo tal como lo planeado hasta que pegaste el grito de tu vida.

- Oye me dolió.

- Pero me gritaste en el oído Ginny casi me dejaste sordo y sin contar la encajada de uñas que me diste en la espalda.

- Pues si, yo te encaje las uñas porque tu me encajaste tu… me dolió mucho eres…grande – le dijo sonriendo con la ceja levantada.

- Ese día no sonreías así.

- Pues no, Hermione ya me había dicho que dolía pero no me dijo que tanto.

- ¿Tu ya sabias que Hermione y Ron lo hacían desde antes de casarse? – ella asintió – siempre soy el ultimo en enterarme.

- Bueno al final creo que todo salio bien ¿no?

- Si después de varios intentos y de varias rasguñadas en mi espalda y brazos todo termino como debería haber terminado.

- Recuerdo que al día siguiente que fuimos a la madriguera a despedirnos de todos para irnos de luna de miel mis hermanos se me quedaban viendo, yo sentía que caminaba diferente – dijo riéndose – aun me dolía.

- Pero ya después no te quejabas.

- La segunda vez ya estábamos en el crucero, me dolió menos así que lo disfrute más.

- ¿Y ahora?

- Ahora me encanta que seas grande – lo empezó a besar subiendo su cuerpo arriba de el – Harry ¿hay alguna fantasía sexual que quisieras que te cumpliera?

- Ginny tu has excedido todas mis fantasías desde que te conté todos los sueños que tenia contigo desde mi sexto año en Hogwarts, todos me los has cumplido.

- Creo que el que mas miedo me dio fue el de hacerlo en tu oficina.

- ¿Por qué?

- Porque Ron siempre entra sin tocar y si esta cerrado entra porque entra, así que le tuve que pedir a Hermione que se lo llevara.

- ¿Todo lo planeaste?- Ginny asintió sonriendo complacida – estuviste increíble ese día, nunca había trabajado tan contento. Y tú ¿quieres que te cumpla alguna otra fantasía? – le dijo al oído.

- Me gustaría que me bailaras como cuando estaba embarazada de James ¿recuerdas? Yo estaba llorando porque quería hacerlo contigo pero estaba muy gorda así que tú me hiciste reír como loca cuando pusiste música y empezaste a bailar muy sensual y a quitarte la ropa, ese boxer que traías esa noche estaba de lujo.

- Nunca me imagine que esa noche que llegue te iba a encontrar llorando porque tenias ganas de hacerlo pero decías que no podías, nunca me acorde que llevaba mis boxers de superman.

- Si llevaba la "S" justo en medio, realmente quedaba perfecto ahí, en fin ¿Cuándo me vuelves a bailar así? Ahora ya no tengo esa panza, me encantaba como movías las caderas con los brazos en la nuca.

Ginny ya pudo aguantar mas la risa y soltó una carcajada que la hizo acostarse en el suelo tomándose el estomago, Harry volteo a ver el techo cerrando los ojos evitando pasar por su mente esas escenas en donde el bailaba con boxers de superman, volteo a ver a Ginny que se retorcía de la risa.

- Cuando se vayan los chicos a la escuela dejamos a Lily en casa de Ron y Hermione y te bailo todo lo que quieras, es mas podemos volver a hacerlo en toda la casa ¿te acuerdas que cuando nos mudamos aquí lo hicimos en todas partes?

- Falto el cuarto de Kreacher, con todas esas cosas que tiene ahí es…raro hacer el amor ¿Dónde te ha gustado mas?

- En la sala, los sillones son comodísimos, yo creo que lo hemos hecho ahí tanto como aquí.

- ¿Tu crees? No lo hemos hecho mas aquí – le dijo Ginny.

- No es cierto, recién casados apenas entrábamos y ya estábamos haciéndolo en la sala, ni siquiera llegábamos aquí.

- Pero aquí me has hecho la mujer mas feliz, aquí es donde lo hacemos sin prisas, aquí es donde me has hecho tener mas orgasmos que nunca.

- Puedo hacer eso esta noche – le dijo besándola en el cuello – me he vuelto un experto en eso, puedo hacerte gritar de placer en un par de minutos y continuar haciéndolo durante la noche.

- Empieza.

A Ginny ya se le había quitado la risa y ahora estaba sentada a un lado de Harry mordiéndose las uñas, el ya había visto algo parecido aunque no todo pero estaba igual de nervioso que Ginny.

- ¿Qué hacemos? – le pregunto Harry, ella solamente levanto los hombros y siguió con la vista fija en la pareja y sin dejar de morderse las uñas – cerraron la puerta del baño también.

- Podemos sentarnos enfrente de la ventana para no ver – Ginny del futuro dio su primer grito, los dos corrieron a la ventana – lo único es que vamos a tener que escuchar mis gritos.

- ¿Y si ponemos un hechizo para no escuchar?

- ¿Tu crees que funcione?

- Puedo hacer el intento – Harry movió su varita pero todo seguía igual – nada, inténtalo tu.

- Esta bien – Ginny hizo también movimientos de varita y nada.

- No hay manera.

- ¿Ahora donde vamos a dormir? digo porque va a hacer raro dormir en el sillón de la sala sabiendo ahora que ahí lo hicimos, es como dormir en esa cama – Ginny del futuro volvió a gritar – vaya Potter eres bueno.

- Ginny no quiero hablar de eso – le dijo señalando a la cama - y no se podemos dormir en la alfombra.

Después de un par de gritos de Ginny y uno de Harry se pusieron sus pijamas y se quedaron dormidos, Harry y Ginny estaban callados viendo por la ventana no sabían que decirse, los dos pensaban lo mismo pero les daba pena aceptarlo: envidiaban a sus yo futuro con todas sus fuerzas.


Eso del superman me paso a mi jejeje, si mi marido me bailo asi y fue de lo mas chistoso.

Espero sus comentarios.

Saludos a todos.