Hola aqui de nuevo para traerles el nuevo capitulo, ya me falta segun yo uno nada mas, espero que si y termina la historia, pero los invito a que lean otra que acabo de empezar se llama Siempre fuiste mi destino y como es obvio es de Harry y Ginny, tengo miles de ideas para ese fic espero y pasen a darle una leida para ver que les parece.

Bueno los dejo para que lean el capitulo 14


Harry se despertó pero no pudo abrir los ojos, la sensación que tenia era increíble sentía como si volaba sobre un jardín de flores, respiro y pudo oler un perfume que para el era exquisito y delicioso, pensó que tal vez estaba soñando pero al abrir los ojos se dio cuenta en donde estaba, el y Ginny se había quedado dormidos en la alfombra de la habitación, el la abrazaba por la espalda su cara estaba prácticamente dentro de su cabello, sus piernas se habían entrelazado sabrá Dios como y su mano descansaba sobre su vientre, sus cuerpos estaban perfectamente acoplados como si fueran un rompecabezas, no quería moverse es mas si por el fuera así pasaría el resto de su vida, ahora entendía porque su yo del futuro siempre dormía así, era la manera mas agradable y sensacional de dormir. Ginny se movió un poco, tuvo miedo de que ella lo hiciera a un lado y se acomodara en diferente posición pero sonrío de oreja a oreja cuando vio que ella, aun dormida, solamente tomaba la mano que tenia sobre su vientre y lo jalaba aun mas hacia ella entrelazando sus dos manos entre la mano de el, como era de esperarse el no puso resistencia y la abrazo aun mas, cerro los ojos y no hizo mas que concentrarse en esos momentos que estaba viviendo, dejo de pensar en todo y en todos, ahora eran solamente el y Ginny.

No supo cuanto tiempo paso así hasta que sus yo del futuro se levantaron y se arreglaron para bajar a desayunar, el no quería moverse pero sabia que tarde o temprano tendría que hacerlo, se acerco al oído de Ginny.

- Gin, Gin despierta.

- Un ratito más.

- Gin ya se fueron allá abajo.

- ¿Quién? – Ginny volteo a verlo adormilada.

- Nosotros – le contesto Harry viéndola de frente recargando su cabeza en una mano detenida por su codo pero sus piernas seguían entrelazadas.

- ¿Hace mucho? – Ginny se tallaba los ojos.

- No tiene poco, no se escucha mucho ruido tal vez los niños sigan dormidos.

- Entonces vamos a dormir otro ratito – se acurruco en su pecho.

- ¿Y si pasa algo importante? – le decía acariciando su cabello.

- Tienes razón, voy al baño a lavarme la cara para despertarme bien.

Se separaron y Harry se levanto mejor que nunca, decidió investigar donde estaban todos y se encontró a si mismo en la recamara de James, estaba sentando junto a su hijo en la cama.

- James necesito pedirte un favor.

- Si papá el que quieras.

- Necesito que apoyes a Albus cuando entre a Hogwarts, sobretodo los primeros días, tu ya pasaste por eso.

- Si se a lo que te refieres.

- Se que a ti también te costo acoplarte al principio pero tu carácter es muy diferente al de tu hermano, el me preocupa no se como lo vaya a tomar.

- Pues va a tener que acostumbrarse, no solamente son los primeros días, el simple hecho de que seas un Potter todos te ven como si tuvieras tres cabezas.

- Si y te agradezco que siempre me escribías contándome como te sentías al respecto y me gustaría que lo siguieras haciendo, se que estabas solo aunque tus primos te ayudaban aun así siento que te afecto un poco.

- Fue muy raro papá desde que me subí al tren todos me miraban como si no fuera de este planeta y lo peor fue cuando dijeron mi nombre para que el sombrero me seleccionara a alguna casa, todo el gran comedor me veía asombrado y murmuraban entre ellos, fue un alivio que estuviera en Gryffindor con todos mis primos ya no me sentí tan mal, después venían preguntas como ¿Qué se siente ser el hijo de Harry Potter? Que pregunta tan estúpida tu eres solo mi papá y ya.

- Me imagino que todo lo que pasaste ahora lo va a vivir Albus.

- Y creo que peor porque el es idéntico a ti.

- ¿Me vas a ayudar?

- Claro papá.

- Cuando suban al tren procura sentarte con el y con Rose, no los hagas a un lado acompáñalos lo mas que puedas hasta que Hagrid se los lleve en los botes – James asintió – no importa en que casa quede seleccionado tu apóyalo siempre y en cuanto tengas un tiempo libre muéstrale todo el castillo para que lo conozca.

- Entendido.

- Gracias – le dio un beso en la frente - ¿ya tienes listo el baúl?

- Si solo me faltan algunas cosas.

- Apúrate entonces si no dejas listo ese baúl hoy tu madre va a poner el grito en el cielo, acuérdate que vamos con tus abuelos para que se despidan de ellos.

- Si ya me falta poco.

- Ah James – le dijo Harry desde la puerta apuntándole con el dedo – no quiero mas reportes de Neville por tu mal comportamiento ¿entendiste?

- Si.

- Ahora vas a ser el ejemplo para tu hermano así que por favor no hagas travesuras, no quiero que la directora me vuelva a llamar a su oficina para quejarse de ti.

- Bueno aprovechabas para saludar el retrato del profesor Dumbledore.

- Si claro, estas advertido.

Ginny llego con Harry para ver de que estaban hablando su futuro hijo y el, cuando terminaron la conversación James bajo a desayunar y Ginny decidió bajar con el, Harry por su parte acompaño a su otro yo a la habitación de su otro hijo. Albus se encontraba acomodando sus cosas, todo lo tenia listo sobre la cama solo faltaba acomodarlo muy bien dentro del baúl, Harry se sentó y tomo un libro.

- Veo que ya tienes todo listo.

- Si solo falta que lo acomode bien, no se si poner primero mi ropa y luego los libros.

- Da lo mismo cuando llegues vas a ocupar todo – le decía abriendo el libro – ¿le pusiste tu nombre a todos tus libros?

- Si me dijo mamá que lo hiciera.

- Albus Severus Potter Weasley – leia Harry.

- No entiendo porque me pusieron ese nombre.

- Te lo puse yo.

- ¿De veras?

- Si cuando tu mamá estaba embarazada de James decidimos que si teníamos niño yo iba a ponerles el nombre y si era niña ella lo haría, así que tanto el nombre de James como el tuyo yo lo decidí.

- Entiendo el de James Sirius pero Albus Severus – dijo frunciendo el ceño – una vez me dijiste que Albus es el nombre del profesor Dumbledore y que Severus fue un profesor tuyo.

- Si mi maestro de pociones que me hacia la vida imposible.

- ¿Y porque me pusiste su nombre? ¿Acaso fui un niño no deseado?

- Claro que no – le dijo riéndose – no te niego que nos caíste de sorpresa pero siempre nos hiciste muy feliz por tu llegada.

- ¿Entonces?

- El siempre me trataba mal, yo le recordaba a tu abuelo con quien nunca se llevo bien así que se desquitaba conmigo pero lo que nunca me imaginaba es que detrás de esa cara de desprecio hacia mi el arriesgaba su propia vida para salvar la mía.

- No te entiendo.

- El siempre me cuido, desde que entre a Hogwarts siempre estuvo al pendiente de mi seguridad y lo que más me duele es que nunca pude agradecérselo.

- ¿Por qué?

- El murió antes de que yo supiera la verdad y siempre me reproche el hecho de que yo lo llegue a odiar, así que cuando naciste y vi que eras idéntico a mi quise ponerte esos nombres para que también seas protegido por esas dos personas que tanto me cuidaron a mi.

- ¿Y porque no se llevaba bien con el abuelo?

- Porque el también estaba enamorado de tu abuela.

Harry no cabía de su asombro, Snape ¿enamorado de su madre? ¿Siempre arriesgando su vida para salvar la suya? Pero ¿Cómo? ¿Cómo arriesgaba su vida? ¿Que hacia para protegerlo?

- Vaya esa historia no me la sabia.

- Claro que a tu mamá no le gusto mucho la idea pero cuando le platique las razones que tenia para ponerte esos nombres acepto enseguida ¿quieres que te ayude a acomodar tus cosas?

- No tienes razón para que le pienso tanto si al final todo lo voy a usar – empezó a guardar todo.

- Bueno apúrate para que desayunes vamos a ir con tus abuelos para que se despidan de ellos.

- ¿La abuela me va a abrazar como lo hizo con James el año pasado?- le pregunto preocupado.

- Lo mas seguro es que si – le dijo riéndose – entiéndela te cuida desde que eras un bebe y ahora ya te vas a Hogwarts la ventaja que tienes es que también se va Rose así que va a ser compartido.

Harry del futuro salio sonriendo por la preocupación de su hijo en cambio Harry se quedo observando a su hijo guardar sus cosas tratando de comprender las verdaderas razones por las que había decidido ponerle ese nombre, Albus se rasco la cabeza y dejo ver su frente no había ninguna cicatriz, sin embargo era el mismo de niño pero sin anteojos, así lo encontró Ginny con la vista fija en el niño.

-¿Qué pasa? Me preocupe porque no bajabas.

- Estaba viendo a Albus ya esta guardando sus cosas.

- ¡Ay papi! – escucharon el quejido de Lily desde su cuarto.

- Lily ¿porque no esperas a tu mamá?

- No péiname tu, mi mamá siempre lo hace.

- Porque ella sabe como hacerlo – le decía cepillándole su cabello.

- Hazme una trenza.

- No se hacerlas Lily.

- Te enseñe con mis muñecas.

- Esta bien lo voy a intentar.

Y después de varios intentos Lily salio de su cuarto muy contenta con una trenza chueca y en cada paso que daba se le salía mas cabello. Llegaron a la cocina, Ginny vio raro a su hija pero ella se sentía como si estuviera peinada para una gran fiesta. Harry le ayudaba a Ginny a servir el desayuno mientras los niños estaban sentados en la mesa.

- Chido tu peinado Lily – le dijo James poniéndole mermelada a un pan.

- Cállate me peino mi papá.

- ¿Apoco? Pensé que había sido Kreacher – Albus se río – vamos a casa de la abuela – le decía James a Albus con tono de miedo – te va a abrazar hasta que sientas que tus costillas se rompen una a una, tus intestinos se voltean de lugar y tus pulmones exploten…

- James – le dijo Ginny sirviéndole su desayuno y después regresando a la cocina.

- Pero eso no es todo – le dijo bajando el tono de voz y acercándose a el para que Ginny no lo escuchara – esta noche vas a tener a mamá acostada en tu cama leyéndote un cuento infantil.

- ¡¿Qué? – le dijo Albus abriendo los ojos.

- Así es hermanito, deberías pagarme por esta información en mi caso de haber sabido me hubiera hecho el dormido desde que empezó con su "Érase una vez…" pero estaba tan confundido que cuando reaccione ya iba a mitad del cuento, me hice el dormido para que se fuera y… - se quedo callado.

- ¿Y que? – le pregunto desesperado Albus.

- Se quedo a dormir toda la noche conmigo.

- No.

- Si y lo peor.

- ¿Qué, hay mas?

- Si se durmió abrazándome como si fuera un bebe.

- Ya me imagino – dijo Lily soltando una carcajada – acu, acu James el bebe de mamá.

- Cállate pecas.

- Ahora el bebito va a ser Albus – se burlo Lily.

- No puedo creerlo al menos papá no es así.

- Negativo hermano – lo corrigió James – papá no te va a abrazar tan fuerte como la abuela, ni te va a leer un cuento, ni se va a dormir contigo solamente te va a dar un tierno abrazo.

- Bueno eso es normal.

- Si pero un tierno abrazo de 30 minutos.

- ¿Qué?

- Si una vez que estas en sus brazos no sales de ahí por mas que le digas "yo también te voy a extrañar, no te preocupes voy a estar bien, yo también te quiero papá" nada funciona.

- Dile que quieres ir al baño – sugirió Lily.

- Tampoco porque sabe cuando hacerlo, yo iba saliendo del baño cuando me abrazo.

- Bueno lo que puedes hacer Albus es aguantarte las ganas hasta que papá te abrace.

- Esto es increíble – dijo Albus.

- ¿Qué es increíble? – pregunto Harry sentándose ya en la mesa.

- Nada – dijeron los tres al mismo tiempo.

Como era de esperarse en la Madriguera estaba una llorosa Molly que no dejaba de abrazar tanto a Rose como a Albus y para sorpresa de James el también recibía abrazos de vez en cuando. Estuvieron toda la tarde ahí entre risas, juegos de mesa y bocadillos que de la tristeza Molly había preparado de más, era su manera de desahogar sus penas.

- Estoy preocupada chicos – decía Hermione – paso una semana y aun seguimos aquí, debe de haber alguna manera de regresar.

- Tu eres la que sabe Hermione ¿no has leído nada sobre viajes en el tiempo? – pregunto Ron.

- Si he leído algo pero necesito saber que es exactamente lo que no dio esa mujer para que podamos estar aquí.

- ¿Y que has leído? – pregunto Ginny.

- A veces los viajes en el tiempo son para darnos cuenta de lo equivocados que estamos en nuestro propio tiempo, las personas que les ha pasado eso cuentan que están como en una especie de limbo, puede pasar el tiempo pero para ellos es como si no pasara, si se han dado cuenta nosotros nos sentimos como si estuviéramos todavía en la madriguera sentados en la sala sin embargo ya ha pasado una semana.

- ¿Tu crees que nuestros cuerpos sigan en la madriguera y nuestras almas estén aquí? – pregunto Harry.

- No lo se, no se que estará pasando en nuestro propio tiempo.

- A lo mejor esa mujer nos enveneno y estamos muertos – dijo Ron.

- Tal vez porque para mí esto es mi cielo – dijo Harry y Ginny lo tomo de la mano.

Después de despedirse de Molly, quien apretaba fuertemente a Rose, Albus y James al mismo tiempo, y de Arthur cada quien se fue a sus respectivas casas para tener todo listo para el día de mañana que partirían los niños a Hogwarts.

Ron y Hermione veían como una Hermione y Rose perfeccionistas tenían listo el baúl a la puerta de la casa, revisan por ultima vez su lista de pendientes y asegurándose que no faltara nada la niña se fue a bañar para irse a dormir.

Se sentaron en la sala una vez que ya todos estaban acostados, estaban en silencio solamente se escuchaba la respiración de ambos.

- ¿Sigues preocupada? – le pregunto Ron volteándose para verla de frente tomando un mechón de su cabello para acomodarlo en su oreja.

- Si voy a seguir buscando en los libros que hay en el despacho, quiero regresar a nuestro tiempo.

- ¿Por qué?

- Porque es lo correcto además… - pero se quedo callada había hablado de más.

- Además ¿Qué?

- Nada.

- Dime Hermione hace días que hablamos sobre lo que nos ocultamos, tu lo de Krum y yo lo de Lavander nos dijimos que nos íbamos a contar todo.

- A eso es a lo que me refiero Ron, esos no somos nosotros yo quiero vivir todo lo que han dicho, quiero estar el día de nuestra boda, en el nacimiento de nuestros hijos, nuestro primer beso…

- Eso se puede solucionar aquí.

- ¿A que te refieres?

- Al primer beso, tu me besaste por primera vez y pues aquí estoy.

- ¿Pretendes que te bese ahorita?

- No ahorita pero si ya sabes que lo vas a hacer…

- Eres un idiota Ron.

- Si un idiota que sabes que desde hace dos años te quiere y lo único que desea es estar contigo.

- Nunca pensé que me lo dirías así.

- ¿Y como lo pensaste? – le dijo acercándose a ella.

- Diferente pero siempre terminando con un beso.

- ¿Un beso como este? – Ron acerco sus labios y la beso, ella le correspondió el beso al comienzo sorprendida pero para después intensificarlo, era el primero para ellos sin embargo lo hacían como si fueran sus yo del futuro, Ron lentamente la fue acostando en el sillón y el sobre ella, después de un considerable tiempo se separaron para juntar sus frentes.

- Definitivamente este fue mucho mejor – le dijo Hermione con una sonrisa.

Albus cerraba el ultimo seguro de su baúl cuando sintió la presencia de alguien en la puerta de su habitación, suspiro resignado al ver que era su mamá con un libro de cuentos infantiles en la mano, Harry y Ginny quienes la había seguido rieron de la cara de su futuro hijo.

- Hola mamá.

- ¿Ya todo listo? – el asintió – ven mira lo que tengo aquí – se acostó en la cama del niño y el rodando los ojos se acostó a un lado de ella, lo abrazo y puso su cara en su pecho – este era tu cuento favorito cuando eras chiquito, querías que te lo leyera todas las noches sino no te dormías y te acostabas así en mi pecho hasta que te quedabas dormido.

- Que bien mamá pero sabes tengo mucho sueño así que…

- Babbitty Rabbitty y su cepa cacareante – empezó a leer Ginny – Érase una vez…

Harry y Ginny no dejaban de reírse al ver aquella escena, el pobre de Albus solamente cerró los ojos resignado a escuchar el cuento que según su madre era su favorito.

- Pobre Albus – dijo Ginny bajando las escaleras junto con Harry.

- Pero si eres tú la que lo tienes así.

- Bueno me imagino que debo sentir feo al saber que ya se va mañana y quiero tenerlo un rato más conmigo.

- Tengo que decirte algo Ginny – le dijo sentándose en la sala – yo fui quien decidió ponerle Albus Severus.

- Lo sabia yo nunca le hubiera puesto ese nombre ¿Quién es Severus? ¿De donde se te ocurrió?

- Snape.

-¿Qué?

- Si yo también me sorprendí, resulta que Snape me esta cuidando y que arriesga su vida por mi desde que inicie Hogwarts.

- ¿Cómo?

- No lo se, pero también me entere que el estaba enamorado de mi madre.

- ¿Snape enamorado? Eso es lo mas extraño que he escuchado en mi vida.

- Tal vez por eso siempre habla mal de mi papá y como yo me parezco a el, pero ahora que lo recuerdo a veces cuando me insulta se me queda viendo a los ojos, se calla y después se va.

- Tus ojos son iguales…

- A los de mi madre.

- Vaya ¿y que piensas hacer?

- No lo se supongo que esperar ni modo que vaya y le pregunte directo a el.

- Bueno será mejor dormirnos mañana hay que levantarse temprano.

- Si claro ¿vas a querer dormirte en el sillón? Como dijiste ayer que…

- Cierto ¿tu donde vas a dormir?

- A mi no me importa saber que aquí lo hemos hecho.

- Bueno entonces a mi tampoco – se acostó en un sillón tratando de acomodarse.

- Buenas noches Ginny– le dijo Harry decepcionado porque el quería dormir como la noche pasada, se acostó pero se sentía incomodo, se le hizo raro porque ya había dormido en ese mismo sillón y no había tenido problema, vio que Ginny se volvía a mover tratando de acomodarse.

- Buenas noches Harry – se quedaron en silencio, casi no entraba luz por la ventana, la mayor parte de la sala estaba oscura, después de unos minutos Ginny se levanto – Demonios no puedo dormir.

- ¿Te sientes mal?

- No – se acostó a un lado de Harry empujándolo a un rincón del sillón – abrázame como anoche – el la obedeció con una sonrisa y automáticamente sus cuerpos se unieron, sus piernas se entrelazaron y el volvió a hundirse en su cabello.

- Buenas noches pequitas.

- Buenas noches sapito.


Ya empezaron a ceder jejejeje, bueno espero sus reviews como siempre, gracias mil gracias a todos.

Saludos.