Holaaa!! Wii... perdón por demorar tanto en actualizar u.ú, es que tuve una pequeña "laguna creativa" (así le llamo yo a cuando me quedo sin ideas jaja). Este capítulo es bastante más largo que el anterior ^^ y tiene más acción. Muchísimas gracias x sus reviews!! Hasta ahora no había tenido tantos reviews en mis fanfics *-*. Y la verdad me ayudan mucho a seguir adelante... ahora lean este segundo capítulo!

Gracias... Totales ^^

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Renacer

Se quedó helada al ver esos ojos. Lo primero que hizo por instinto fue cubrirse con una toalla y tirarse contra la pared dónde no la alcanzaba el agua. Una voz gélida y siseante la llamó por su nombre. Sakura no respondió, ya que el miedo y los nervios no la dejaban hablar.

-Sal de ahí, por favor- repitió la misma voz de hombre que antes. La pelirosa se armó de valor, y corrió la cortina de la ducha temblando ligeramente. Se sorprendió mucho con lo que vio, un hombre alto, de cabellos negros largos, con un aire a serpiente en la cara que vestía un frac negro estaba descansando con un aire casi aburrido en el marco de la puerta de su baño. No pudo evitarlo, se quedó prendida a los ojos rojos, rajados de ese extraño hombre y la invadió un miedo paralizante, no podía moverse, su cuerpo no respondía. Quería correr, gritar por ayuda, pero le era imposible. El miedo la tenía paralizada.

-Deberías darme la bienvenida, sería educado.-dijo con sarcasmo el hombre... si así se le podía llamar. Él parecía estar muy divertido con la cara de susto de la ojijade.

Sakura salió increíblemente de su ensimismamiento al escuchar esas palabras. El cara de serpiente, le quería dar clases de conducta, cuando él entro en el baño (sin contar el hecho de q irrumpió en su casa quién sabe como), sin si quiera tocar la puerta.

-Usted no debió entrar al baño mientras me bañaba.-dijo con una voz queda la chica. –Por cierto... ¿quién eres? Y ¿cómo lograste entrar aquí?

-Oh... casi olvidaba las presentaciones-dijo con una fingida sorpresa el extraño.- Yo soy Orochimaru, querida Sakura.- cuando escuchó su nombre en la boca de Orochimaru, abrió desmesuradamente los ojos. ¿Cómo era posible que supiera su nombre?.

-Tal vez, deberías vestirte, te espero en el comedor, necesito tener una charla contigo.- dijo tranquilamente Orochimaru. La aludida estaba indignada, que le dieran órdenes en su propia casa, era francamente insoportable. Pero no se podía negar, ella estaba sola en su casa, no sabía si el hombre iba armado o algo, y ella no podría defenderse, así que asintió levemente con la cabeza para darle a entender al hombre, que haría eso.

Salió del baño apresuradamente hacia su habitación, tropezando un poco en el camino, se vistió con la primer prenda de ropa que encontró y se dirigió al comedor, donde Orochimaru estaba tranquilamente tomando un vaso de whisky... ¿whisky? En su casa no había whisky, era imposible. Aunque a esta altura Sakura estaba más calmada, no tan nerviosa, pero aun así, asombrada.

-¿quién eres?-volvió a preguntar la chica mientras se sentaba en el sillón que había a la derecha de dónde se encontraba el hombre.

- Ya te lo dije, Orochimaru. Pero claro, creo que lo que preguntas no es exactamente mi nombre. Si tu duda es "¿qué?" soy, te diré que soy algo similar a un demonio. Pero claro –al decir esto en su cara apareció una sonrisa de suficiencia- soy mucho más importante que eso.

Claro... y si eres tan importante... ¿para qué viniste? – Aunque resulte extraño, Sakura creyó en las palabras del hombre. Cualquiera que viera sus ojos lo creería. Por su puesto ahora le empezaba a gustar la idea de que fuera un demonio, le podría ofrecer poder, entre otras cosas.

-¿Para qué? Emm...- meditó el demonio- para hacerte una propuesta, una oferta me atrevería a decir-abrió y cerró los ojos muy lentamente para enviarle una mirada muy significativa a Sakura. – Tú conoces a Uchiha Sasuke-no era una pregunta, era una afirmación.- Y me parece, por lo que he recibido de información, que también estas enamorada de él.

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-¿Qué tiene de importante Sasuke-kun?-preguntó ahora sí, alarmada.

-¿Qué tiene de importante Sasuke-kun?-repitió con burla, ganándose una mirada cargada de odio por parte de la chica.- tiene todo de importante. No se encuentran muchas personas como él hoy en día. Niega su posición, tu que lo conoces, debes saber que ese chico guarda odio en su interior, no tiene corazón, a duras penas le interesa vivir... mejor dicho, vive guiado por el odio, y la sed de venganza. –se rió misteriosamente- Casualmente esa sed de venganza, va hacia una persona de la cual, nosotros también nos queremos vengar. Esa persona, es su padre, que gracias a él tuvo que quedarse solo, con su hermano como única guía. Su padre desapareció, días después de la muerte de su madre –había logrado captar cien porciento la atención de la pelirosa.- Él y su hermano quedaron solos, con la gran fortuna familiar... pero aun así, Sasuke sigue teniendo eso... el hecho de no olvidar. De ahí la razón por la que es tan insensible –se rió estruendosa y falsamente.

-Sigo sin entender, porqué es que ustedes también quieren vengarse del padre de Sasuke.- dijo ingenuamente Sakura.

-El es un servidor.... digamos que de los del cielo... eso imaginándonos que el infierno esta en un lado opuesto. Bah, todo eso son inventos de su raza, para justificar a los demonios y ángeles. Los únicos que lograban estar medianamente cerca de la conclusión eran los griegos y sus dioses, pero no lo entenderías lo suficiente. Y no es para contarte historia por lo que estoy perdiendo mi tiempo contigo.

Los "ángeles" quieren destruir a tu querido Sasuke-kun, aunque debo decirte, que eso no nos conviene. Necesitaríamos una persona que pertenezca a la tierra... para poder vigilarlo día y noche...

-¿Qué quieres decir? –lo cortó Sakura- ¿Porqué no lo hacen ustedes?

-Eso no te interesa... pero digamos que es por un tratado que tenemos, Nosotros, los del inframundo, no podemos estar por más de 3 horas humanas en la tierra, a pesar de algunas excepciones. Pero dejando esto de lado... aquí es donde entras tú. –los ojos de Orochimaru tenían un brillo un tanto alarmante, como él de un predador cuando caza a su presa.

Como el habitante del inframundo no continuó, la joven decidió hablar.

-Entonces... yo... –dijo confundida tratando de atar cabos. Pero no se le daba muy bien- tengo que cuidar de Sasuke... noche y día... eso es imposible, necesito dormir- dijo haciendo que Orochimaru hiciera un gesto de impaciencia con la mano. Le estaba molestando la ingenuidad de la joven.

-Mi querida... te preguntaré esta vez a ti, ¿porqué crees que te estoy contando todo esto, yo un ser superior, a una simple mortal como tu?

-Porque tienes algún enteres sobre mi...-estas palabras salieron casi automáticamente de la boca de la ojijade.

-Creí que tus neuronas estaban falladas y se les hacía muy difícil hacer el proceso de sinopsis. –se rió de su propio "chiste"- Tu al ser mortal, puedes estar todo el tiempo que quieras en la tierra. Y como tienes esa afición desmesurada hacia nuestro Uchiha principal, tanto que somos concientes que darías tu vida por él. –Sakura se sonrojó por la pura emoción- Decidimos entregarte ciertas cualidades físicas, para que puedas cumplir con lo que nosotros no podemos...

-¿Será algo así como magia? –dijo como si fuera una niña emocionada, pero se calló ante la gélida mirada de Orochimaru.

-La magia no existe, solo el poder, y las habilidades que poseemos. Puede ser control sobre elementos, fuerza, entre otras cosas. Pero la palabra magia, abarca mucho más que eso.-dijo serio el hombre.

-Entonces... ¿qué habli....

-Eso lo iras viendo tu-la cortó el cara de serpiente-, pero no creas que te dejaremos actuar así como así. Esto sería un pacto, uno verdaderamente importante, me atrevo a decir. Tu tienes que prometernos que cuando tu vida mortal llegue a su fin (si, sabemos cuanto tiempo de vida tienes)-dijo con un tono de impaciencia al ver la cara interrogante de la joven-. Cuando te vuelvas inmortal, pasarás a formar parte de nosotros... eso significaría, estar... emm... maldita por toda la eternidad. Y en el caso de que no cumplas con tu promesa –sonrió diabólicamente- haremos un trato con las moiras (tejedoras de la vida mortal) para que terminen con tu vida antes de tiempo.

Sakura estaba en estado de shok. Este hombre le estaba ofreciendo inmortalidad, poder y miles de cosas con las que siempre soñó, a cambio de su "post-vida". Además podría ver a Sasuke día y noche. Siempre que quisiera.

-Entonces... ¿de qué tendría que proteger a Sasuke-kun?

-Dios... eres lenta. De los ya nombrados "ángeles", estos simplemente son algo similar a semi-dioses, pero portadores de luz. El padre de Sasuke es un semi-dios. Lo que no debe enterarse nadie, ni Sasuke, es de esto que te estoy contando. Y tu tendrás que matar, no importa como, pero cuantos menos de estos seres queden, será mejor. Hasta ahora tu serías nuestra mejor arma si aceptas el trato.

-¿y esto es como una guerra?- preguntó temerosa Sakura.

-Sí-dijo secamente el portador de noticias.

-¿Qué tengo que hacer... para que nuestro acuerdo se lleve a cabo?-ante esta pregunta Orochimaru volvió a sonreír.

-Te pondré la marca... y después tu tendrás que demostrar que eres capaz de dar la vida por Sasuke, ahí se desarrollaran tus habilidades. Y las habilidades que tengas, irán en equivalencia con tu persona, y tu propia... inventiva. Al igual que sufrirás algún cambio físico que otro... todo después de hacer ese tipo de demostraciones. Entonces... ¿aceptas el trato? – dijo y un rayo de luz atravesó su roja mirada.

-Sí, Orochimaru-sama- dijo hipnotizada por ese extraño brillo en la mirada del hombre. Orochimaru se levantó de donde estaba sentado, se acercó a ella, lentamente y apoyó la cabeza en el cuello de Sakura, esta se puso extremadamente nerviosa, porque el hombre le besó el cuello, lo que extrañamente la sedó, la dejó tan tranquila que no sabía bien lo que pasaba alrededor y de la nada, sintió como cuatro colmillos se enterraban en su cuello, pero el dolor no fue demasiado, así que lo único que hizo fue quedarse estática.

-Esto será suficiente, nos volveremos a ver Sakura.-dijo Orochimaru con una mirada un tanto... amenazante. La aludida no llegó a responder, cuando Orochimaru ya no se encontraba más en la habitación.

Sakura comenzó a correr hacia su cuarto, abrió la puerta de golpe y fue a mirar su cuello en el espejo, no tenía ni la más mínima marca de que la hubieran mordido, su cuello estaba en un estado completamente normal. Se paró y caminó hacia su cama, cuando ya estaba acostada, un repentino y fuerte sueño se apoderó de ella, lo que hizo que quedara dormida en su cama.

Abrió de golpe los ojos, trató de identificar dónde estaba, no sabía como había llegado allí. Estaba en un cuarto de hospital, en una camilla. Trató de incorporarse pero una mano en su pecho se lo impidió. Como acto reflejo comenzó a gritar.

-Tranquilízate, no te hará bien alterarte-dijo una paciente voz de mujer. No supo porqué, pero le hizo caso a esa mujer y dejó de gritar.

-¿Cómo llegué aquí?-preguntó atónita Sakura.

-Mmm... te desmayaste o algo similar, y hace una semana que no despertabas. Yo soy Tsunade, tu doctora -dijo con una sonrisa la mujer.-. debo admitir que su caso es muy extraño Srta. Haruno. Su cuerpo no tiene ningún tipo de lesión y su sangre no tiene ni una gota de drogas. ¿Ha hecho algo fuera de lo común en este último tiempo? ¿Algo que le dificulte el sueño? –preguntó interesada la rubia.

-No, pero verdaderamente, me siento extremadamente cansada –dijo con hastío, la paciente.

-Oh, ya veo, te recetaré vitaminas-dijo pensativa la doctora.-de todos modos, dormir por una semana va más allá de los parámetros normales.

-Mhm-dijo con cansancio nuevamente Sakura.

-Deberías comer algo querida, iré a avisarle a tu madre que ya despertaste. Enseguida te traerán algo de comer-dijo Tsunade cerrando la puerta tras de sí. Luego que mencionó esto, Sakura se dio cuenta de lo hambrienta que estaba. Se sentía con pocas energías... seguramente era por la "marca", peor no podía hacer nada, a no se que quisiera que la tomaran de loca. A los dos minutos entró una mujer con un carrito y le dejó una bandeja de comida, minutos más tarde vino su madre, la cual se notaba, estuvo llorando mucho, preocupada por la salud de su hija.

-¿Cómo estas?-dijo en un susurro su madre- estuviste dormida durante mucho tiempo...

-Descuida, estoy bien-le dijo a su madre.

A los dos días de estar en observación salió del hospital. Pero a pesar de esto seguía con muchísimo cansancio y dormía mucho más que antes, lo que la hacía llegar tarde casi todos los días a clases. Ese día había entrado diez minutos tarde, se sentó como de costumbre al lado de Naruto, sacó materiales para tomar apuntes e intentó prestarle atención a la clase.

-Sakura-chan –dijo en un susurro bastante audible su amigo. Sakura lo miró severamente, dándole a entender que lo había escuchado- hoy pasara Sasuke por aquí, iremos por ramen –el rubio comenzaba a babear- ¿quieres venir Sakura-chan?

-Al fin te dignas a hacer una propuesta interesante –dijo con estrellitas en los ojos- um... pero a Sasuke-kun ... ¿no le molestará que yo vaya?

-¡Y que más da! No quiero ir solo con el teme, anda muy amargado últimamente-esto último alarmo bastante a la pelirosa, y su amigo lo notó- no te preocupes, es solo que Itachi tiene novia –dejó sus ojos en blanco- y parece que eso lo molestara más de lo que debería.

-Oh... ya veo-dijo con cara de confusión. No entendía porque le molestaba eso. Ella no conocía al mayor de los Uchihas, pero había escuchado comentarios al pasar por parte de Sasuke o Naruto. – Pero... en verdad no tendría porque molestarle...

-Vamos... es Sasuke, según él odia el amor bla bla bla, pero siendo sinceros, ¿tu crees eso Sakura?... Sasuke esta muy herido por toda la desaparición del padre y esas cosas... sufrió mucho, por eso tomó como defensa, emm... congelarse, pero el sigue queriendo a la gente, aunque no tiene paciencia casi...

-Deje de hablar Uzumaki-dijo la voz amenazante de su profesor de matemática. Naruto hizo un gesto de molestia y se puso muy rojo.

Eran las tres de la tarde cuando Naruto y Sakura estaban saliendo del instituto, la Haruno se decidió a acompañar al rubio a su salida con Sasuke. Cuando salieron de las instalaciones, vieron al pelinegro recostado sobre un poste de luz, con la mirada perdida, hasta que de repente levantó su mirada hacia ellos dos.

-¡Teme!- Le gritó Naruto al Uchiha, ganándose una mirada reprovatoria por parte del aludido.

-Haz silencio dobe -le respondió cortante. Dirigió su mirada momentáneamente hacia Sakura como diciendo "tu no deberías estar aquí", pero no hizo comentarios.

-Vamos teme! Anímate un poco-dijo con una sonrisa radiante el Uzumaki. Como respuesta a esto, Sasuke se levantó y comenzó a caminar hacia una plaza cercana al instituto de su amigo. Naruto miro con resignación a su amigo y comenzó a caminar hasta alcanzarlo, junto con Sakura.

Llegaron a la plaza y decidieron sentarse en un banco que había libre.

-¿No íbamos a comer ramen? –preguntó caprichosamente Naruto.

-¿Sólo piensas en comer Naruto?- dijeron al unísono Sasuke y Sakura. Esto hizo que la pelirosa se sonrojara y se ocultó un poco atrás de Naruto, intimidad por la fulminante mirada de su pelinegro. Era intimidante, pero a la vez le encantaba.

-¡Vamos! Por favor –puso cara de perrito triste, o mejor dicho, de zorrito, pensó Sakura para sus adentros.

-Hm-dijo el Uchiha, levantándose del banco con malhumor y dirigiendo su mirada a la tienda de ramen que había por ahí cerca. Sakura se levantó como si algo la hubiera pinchado, Los dos chicos la quedaron mirando algo extrañados.

-¿Qué?-dijo la chica mirándolos a ambos. Los dos la ignoraron. Y comenzaron a caminar hacia el puesto de ramen.

Sakura y Sasuke ya habían casi terminado su ramen, mientras Naruto iba por su tercera porción, cuando de repente, entraron un par de hombres al local de ramen, los tres los miraron con cierta desconfianza. Vieron como el más grande, sacaba del bolsillo de su chaqueta un revolver y apuntaba al hombre de la caja registradora, obligándolo a darle todo el dinero. Sakura se quedó helada ante tal acción y vio como el segundo hombre, se dirigía a su mesa, pero este tenía una navaja.

Sorpresivamente el hombre agarró a Sasuke por la espalda, este forcejeó, hasta que el criminal le dejó el arma sobre el cuello... amenazando con matarlo si no le daban el dinero y sus objetos de valor. Ni bien el arma blanca hizo contacto con la piel de Sasuke, Sakura comenzó a sentir un ardor indescriptible en el cuello, se llevó instintivamente la mano a la zona dolorida, y notó que un cálido fluido se hacía presente, estaba sangrando, exactamente en donde había sido mordida por Orochimaru.

-SASUKE- gritó Naruto, sacando así a Sakura de su trance. El pelinegro había logrado escapar de las manos del hombre con él cuchillo, y vio como ese mismo se estaba retorciendo de dolor en el suelo, agarrándose el estómago. Pero comprendió porqué era el grito de Naruto. El hombre que tenía el revolver lo estaba apuntando, y a esa altura ya había sacado el seguro del arma y se disponía a disparar.

Se sintió un sonoro ruido. El ruido de un disparo. Un grito ahogado. A dos hombres correr precipitadamente por la puerta del local.

-Es una molestia- dijo Sasuke mirando al cuerpo de la pelirosa en el suelo y acercándose para ver que le había pasado. La chica se había puesto adelante de Sasuke, y el disparo le había dado a ella, la que se calló encima de Sasuke aparentemente inconsciente.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH-gritó Sakura, un minuto después de haber recibido el disparo. Y lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Sentía como su espalda se quebraba, y una especie de frío, como cuando te dejas hielo sobre la piel, recorría todo su cuerpo hasta el punto de quemarla. Naruto y Sasuke se quedaron mirando, como agonizaba, su piel estaba pálida y comenzó a perder muchísima sangre.

Wiii!! =D bueno... el final del segundo capítulo!! Espero que les haya gustado y fuera de su gusto.

Espero leer sus opiniones! Son muy importantes para mi progreso *-*

Salu2

Bella Uchiha