Hola nuevamente! Perdonen por no actualizar muy seguido, pero este capítulo especialmente, me costó bastante escribirlo, y es un poco más largo que los anteriores. Espero que les guste, y por favor dejen reviews, es muy importante para mi saber que opinan! =D

Muchas gracias, y los dejo con la historia =)

Bellatrix

Sakura P.O.V.

Nuevamente, se encontró en esa nueva habitación, en una situación que resultaba casi cotidiana, como pensar que ropa se iba a poner. Optó por algo sencillo, unos jean, una blusa negra, zapatillas, lo básico. Pensó en salir a almorzar ya que no tenía nada que hacer hasta la noche… le intrigaba mucho saber cómo sería su entrenamiento, hasta ahora no se había detenido a pensar demasiado en eso. Suponía que le enseñaría como volar, y tal vez la informara más sobre su especie. Todas estas cosas le emocionaban mucho, como si fuera una niña y se acercara su primer día de escuela.

Salió de su habitación, y bajó las escaleras para dirigirse al hall de entrada de la mansión, pero antes de disponerse a salir, calló en la cuenta de que no sabía físicamente donde se encontraba, así que se paró en medio de un living que había. Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos ruidos que venían de la televisión, era el chico que tenía el pelo verde agua, estaba jugando a un juego de video de peleas, demasiado violento para su gusto, quedó mirando la pantalla con cara de asco.

-Ayuda para focalizar la rabia- dijo tranquilamente el chico con dientes de tiburón, sin si quiera darse vuelta para hablarle. Vio como el personaje del juego era matado por un zombi y comenzaba una nueva pantalla, en eso se pausó el juego y el joven se volteó a mirarla con una sonrisa que a ella le pareció cínica en la cara. –Soy Suigetsu, mucho gusto-dijo mirándola fijamente a los ojos, y extendiendo su mano, la cual Sakura tomó gentilmente.

-Sakura-se presentó- y aunque ayuden a focalizar la rabia, no estoy hecha para este tipo de juegos.

-¿Quién dijo que eran juegos?-dijo Suigetsu más para si mismo que para Sakura. Esta abrió un poco los ojos, pero rápidamente los desvió hacia la puerta.

Titubeó por un instante y luego le preguntó si sabía como podía llegar al centro desde ahí, y muy gentilmente, Suigetsu se ofreció a llevarla en su auto hasta el centro comercial y la acompañaría a almorzar.

La mansión estaba bastante alejada de la ciudad, y se dio cuenta que tenía un predio bastante amplio, que visto de lejos, tenía aspecto de campo de golf. Después de estar como media hora en el auto, Sakura pudo divisar como las casas ya estaban más cercanas unas de otras y había edificios.

Llegaron al centro comercial, recordó su última estancia en ese lugar, estuvo con su amigos… Naruto, Ino… ¿qué sería de ellos? ¿También se habrían olvidado de su existencia? Ante estas preguntas, se le formó un doloroso nudo en la garganta, tuvo un sentimiento similar al arrepentimiento, había arriesgado mucho sin pensar, comenzaba a entender porque Orochimaru la buscó a ella, una persona con "sentimientos fuertes", ella estaba cegada por el amor, y se había olvidado de todos el resto de las personas a las cuales quería, era una tonta. Pero al menos no lo había perdido todo…

-¡Hey! Tierra llamando a Sakura-san-dijo su acompañante riéndose de la cara hipnotizada de Sakura, mientras le sostenía la puerta abierta del choche para que bajara; esta lo miró un tanto inexpresiva y bajó como por inercia del auto. -¿Estas bien rosadita? – Sakura al sentir el apodo "rosadita" miró a Suigetsu con un odio juguetón, pero tranquilamente le respondió –Estoy bien, simplemente recordando…-por un momento, sintió como el chico la miraba con algo similar a tristeza o compasión, pero luego, cortó todo con una carcajada y activó la alarma del vehículo.

Una vez dentro del centro comercial, se dirigieron hacia la zona de comidas, donde fueron a un restaurant de pastas, la camarera les tomó el pedido. Y se retiró, trayendo al momento dos botellas de agua y la panera. A la pelirrosa le llamó un poco la atención el hecho de que Suigetsu tomara muchísima agua.

-¿Sabes? –dijo Sakura hablando por primera vez en mucho tiempo- Das un poco de miedo, tomas tanta agua, que me recuerdas a mi misma por las mañanas-luego de esto se rió recordándose a si misma-. Yo siempre en las mañanas tomo muchísima agua.

-Sí, interesante dato sobre tu persona –dijo sarcásticamente Suigetsu-. Pero a diferencia de tus extraños comportamientos, yo la tomo porque lo necesito-comenzó a ponerse serio, más de lo que lo había estado hasta ahora- cuando te internes más en el nuestro mundo, te darás cuenta que no somos como los humanos, no funcionamos todos de la misma manera, somos máquinas independientes, con similitudes, pero abismales diferencias-tras decir esto, hizo que su mano entera, por unos segundos se transformara en agua, en esos pocos segundos, el reloj de pulsera que traía Suigetsu comenzó a "undirse" en su muñeca, pero para el momento que el agua volvió a transformarse en "carne y hueso" el reloj pareció "saltar" de una parte menos externa de la piel- No te asustes, mi reloj es resistente al agua.- La de ojos jade no sabía si reír o acribillar a su guía con preguntas. Pero antes de siquiera articular palabras, llegó la camarera con sus platos de comida.

Luego de comer, fueron a dar unas vueltas por el lugar, hablaron mucho y Sakura sació su sed de información. Suigetsu le explicó un par de cosas sobre los semi-dioses y sus diferentes tipos. Había algunos que eran similares, por tener la habilidad de controlar ciertos elementos, pero todos se diferenciaban en sus técnicas de pelea, modos de vida, etc. Había algunos que no soportaban vivir en zonas calurosas, o frías, o lugares dónde el aire era muy puro, o muy tóxico. Aunque siempre se podían adaptar, era molesto en la mayoría de los casos salir de sus ambientes predilectos.

Para las 7 de la tarde ya habían llegado a la mansión Uchiha y cuando entraron se encontraron con un grupo reunido, entre los que se ayaban Itachi, Reika, para desgracia de Sakura, Karin, Sasuke, un hombre muy alto que estaba vestido con una gabardina negra y un hermoso sombrero de ala, no le distinguía bien la cara, pero parecía haber llegado hace poco, porque tenía una maleta al lado, y para gran asombro y felicidad de la pelirrosa, un rubio al lado de una joven de singulares ojos blancos.

-¡NARUTO! ¡HINATA!- dijo Sakura muy alegre yendo a abrazarlos, los cuales le correspondieron el abrazo, pero notó como todo estaba un tanto tenso. Y además, todos la estaban mirando.

Itachi se levantó de su silla y anunció- Será mejor que vayan empacando todo lo que necesiten, iremos a New York, es invierno y esta nevando, por lo que será mejor que lleven ropa de abrigo, los veo aquí en 40 minutos, y partiremos para Aeropuerto de Haneda.-Cuando terminó con este corto discurso la mayoría se retiró del lugar, Hinata y Naruto dejándole una leve sonrisa antes de subir las escaleras, Suigetsu se dirigió hacia donde encontraba Itachi junto a Reika y al hombre extraño que ella no conocía y al cual no le llegaba a ver la cara, vio como Suigetsu antes de seguir su camino le golpeaba un hombro a Sasuke, y este le correspondía con un puñetazo en la espalda, y juró que casi se dibujaba una sonrisa en el rostro del morocho, el cual pasó por al lado de ella e hizo como si no existiera.

Reika la miró por un momento y le dijo, que le explicaría lo que pasaba cuando ya estuvieran en camino, así que fue a subir las escaleras, cuando comenzó a subir vio la espalda de Sasuke, el cual se había detenido, ella pensó que le querría decir algo, pero pronto notó que solo se estaba atando los cordones de los tenis que llevaba puestos y subió apresuradamente las escaleras. Sakura se dirigió a su habitación, aun pensando en él, empacó casi sin ver lo que ponía en su valija (la cual era de un color rojo cereza brillante), comenzó recién a prestar atención, cuando estaba armando su equipaje de mano, en el cual puso su iPod, su laptop, unas revistas, perfume y las cosas básicas para un viaje dentro de su mochila negra. Se cambió de ropa, se recogió el pelo, y bajó al Hall. Ahí estaban casi todos, pero aun no bajaban ni Sasuke, ni la molesta pelirroja. Suigetsu se encontraba recostado contra la pared con un sobretodo de color gris pizarra que le quedaba muy bien con el color de su pelo y le llegaba hasta la mitad de la pierna, y hacía un hermoso contraste con sus pantalones negros, él la miró con una sonrisa ladeada al darse cuenta como ella lo observaba, Sakura hizo caso omiso al chico, al fin y al cabo, en esa tarde se había acostumbrado a su carácter sarcástico. Prestando atención al resto, vio como estaban todos espectacularmente vestidos, parecí que compraban su ropa en lugares de la más alta costura, era evidente la clase acomodada en la que se encontraban, inspiraban respeto. Por ejemplo, las personas suelen creer que los hombres con el pelo largo son personas desarregladas… claro, creerían eso hasta ver a Itachi, que con su largo pelo negro suelto, aun parecía salido de una tienda de Armani, el típico veinteañero del que cualquier tonta se enamoraría solo por su aspecto físico.

Mientras pensaba todo esto, Karin estaba bajando la escalera, parecía una estrella de punk rock moderno, pero aun así, no le ayudaba mucho a ocultar el aspecto de arpía que tenía a kilómetros, pensó con rencor Sakura. Y de tanto prestarle atención a la bruja de cabellos de fuego, no vio como Sasuke y había bajado de su habitación, y había dejado su maleta azul al lado de las del resto del grupo.

Salieron a la entrada de la gran mansión, la cual ahora deshabitada tomaba un aspecto un tanto siniestro. Se dividieron en grupos, ella fue con Suigetsu, en el auto de este, Sasuke, Naruto y Hinata. Sasuke se sentó en el auto del copiloto, y Suigetsu manejó, ella con Naruto y Hinata se sentaron en el asiento trasero.

Al llegar entregaron sus pasajes, y fueron a travez de las mangas hacia el avión, cuando entró fueron recibidos por una azafata que les indico cual era su ¿sector?... el avión estaba dividido en mini-habitaciones, las cuales tenían un enorme sillón cama, snaks y televisión con películas diversas para ver, sin contar que tenía una ventana bastante grande (hablando de ventanas de aviones claro esta) para ver para afuera.

Para diversión de Sakura, vio como su amigo-tiburón (mentalmente le había puesto ese apodo a Suigetsu) conectaba a su televisión su consola de videojuegos, y la aseguraba para que no se callera. Naruto y Hinata estaban bastante apartados de donde se encontraba ella, pero no le molestó, esos dos cuando estaban juntos no le prestaban demasiada atención, se encerraban en su burbuja. Sasuke estaba del otro lado de Suigetsu.

Sintió como daban la señal de que se ajustaran los cinturones porque el avión iba a despegar, así que se acomodó en su cuartito en miniatura y se preparó para el despegue.

Aproximadamente después de una hora que despegó el avión sirvieron la cena. Pollo con salsa blanca por arriba y papitas noisete. De postre le dieron un helado de frutilla, con crema.

Ya eran como las tres de la mañana y Sakura no podía dormir así que fue hacia la parte delantera del avión para pedir un té caliente, cuando salió de su compartimiento vio que salía luz del de Suigetsu, y más allá, pudo ver que Sasuke había dejado la puerta corrediza abierta, y se encontraba mirando tranquilamente por la ventana, ella alcanzaba a ver el cielo estrellado que se veía a través de la ventana de Sasuke, se decidió por seguir hasta la cola del avión para conseguir su taza de té. Cuando llegó al galley [N/A: son las cocinitas raras donde están las azafatas XD] le pidió a la azafata una taza de té sin azúcar, y se la entregó al momento.

Después de eso, se llevó el té a su compartimiento y se quedó mirando una película, cuando sintió unos pasos afuera, y se asomó a ver quién pasaba, y era Reika, que estaba yendo hacia su compartimiento. Tenía su semblante muy serio y le llamó la atención con la mano para que saliera. –Sígueme- le dijo la morocha, mientras se acercaban más a la parte delantera del avión, donde terminaba la zona de "compartimientos", y había una puerta, la abrió y se encontró con una pequeña sala de estar, con tres sillones de cuero negros, el piso tenía moquete beige y había una pequeña mesa ratona en el centro, también había un minibar y lámparas. Reika, cerró tras de sí la puerta.

-Quería contarte porque nos estamos trasladando…-dijo en un tono de voz que no iba a admitir preguntas, parecía aburrida de contarlo, así que Sakura asintió.- los dioses, y servidores semi-dioses del cielo, han comenzado a actuar, dado que se enteraron de la existencia de un poder que aun se encuentra en algún lado, del cual nosotros estamos en busca hace mucho tiempo, no se sabe que es ese poder, pero tenemos la idea de que esta encerrado en algún tipo de cuerpo. Dicen que puede ser la receta para combinar los mundos de los del cielo y el inframundo, pero dado a antiguas profecías, si esto llegara a ocurrir, simplemente se desataría un caos inminente, ambos bandos tenemos la tendencia de tentar a los humanos, unos para "el bien" y otros para nuestro beneficio propio. Pero lo que es el bien… los del cielo quiero decir, han adquirido pensamientos de poder y beneficio de sí mismos. Tal vez sin notarlo, pero alegan que con adquirir este Poder, y unir el inframundo con la Tierra humana y el cielo, podrían controlarlo todo, y hacer que ya no hubiera problemas con los dioses, semi-dioses y humanos, dicen que lo que ha dicho el oráculo es historia de viejos… que esa profecía nunca llegó a existir… ahora están buscando al oráculo, pero por estos momentos, esta protegido. Es él único ser en este universo que sabe con exactitud donde se encuentra el Poder, o eso es lo que se cree. Eso es lo que creen los del cielo, nosotros sabemos que no es así, el Oráculo, ha tenido discípulos en todos sus largos años de vida, a los más cercanos les ha revelado el secreto de el Poder, su ubicación, muchísimas cosas. A su vez, nosotros tenemos contacto, con algunos de estos discípulos, y es a quienes buscamos.

-Pero los del cielo, no se rigen con la idea de no dañar a los humanos, de protegerlos… -dijo la pelirrosa con asombro ante todo lo esuchado.

-Sí, eso es lo que se supone, pero están perdiendo sus cabales, y están desequilibrando la vida de los humanos, y así también la nuestra, dado que vivimos en su mundo.,.. no nos podemos quedar sin hacer nada. Además estamos siendo perseguidos, por Sasuke e Itachi…-cuando mencionó el nombre de Itachi, sintió como su voz se tensaba y sus ojos adquirían un brillo peligroso- ambos son semi-dioses increíblemente poderosos, a diferencia de ti o de mi, ellos heredaron los poderes de semi-dios, dado que Fugaku, logró convertirse en dios, no muchos lo logran… por eso es que quieren a Sasuke e Itachi.

-Otra cosa que te debo aclarar, seguramente seamos atacados, y tu tienes una conexión con Sasuke dado el contrato que hiciste con Orochimaru, pero no estas lista para pelear, menos contra personas como los portadores de luz. Yo te entrenaré cuando lleguemos, en la base de New York tenemos una gran superficie subterránea que podremos usar para practicar. Pero, no debes reaccionar tu sola, aun no conocemos tus habilidades, y es peligroso que vayas a proteger a Sasuke, puedes encontrarte con personas idiotas como Karin, pero también habrá cosas mucho peores… por eso decidí asignarte un guardaespaldas, ese será Suigetsu, tiene toda mi confianza, y no lo dudes, es bueno en lo que hace.

-Esta bien…- Sakura comenzaba a sentir que era una carga en el equipo, pero aun así, ella protegería a Sasuke, sin importar lo que pasara. –Una pregunta, ¿Suigetsu estará siempre conmgio? Porque me gusta tener mi tiempo a solas.

-Suigetsu sabrá cuando estar contigo y cuando no.-tras decir esto, salió de la pequeña habitación y dejó a Sakura ahí, sentada en uno de los sillones, pensando.

Mientras volvía a su compartimiento, vio que Sasuke se había dormido, se veía tan lindo así, tan inocente y tranquilo…

-Sakura-chan –sus pensamientos fueron interrumpidos por Suigetsu, el cual volvía de algún lugar del avión hacia su compartimiento- deberías tratar de dormir un poco- le dijo en voz baja ya que estaban en el pasillo-. Se que es lindo cuando duerme, pero deberías hacer lo mismo- le dijo con burla.

-Tengo insomnio, además no creo que pueda dormir-le respondió, con un poco de pesar. Tras terminar la frase, comenzó a sentir una especie de silbido del viento que se acercaba, notó como Suigetsu abrió repentinamente los ojos, Sasuke se despertó y estaba parado en el pasillo paralelo, Reika, Itachi, Karin y el hombre del sombrero (el cual ya no llevaba su sombrero, pero dejó ver una cabellera un tanto rojiza, y un rostro cuadrado de marcadas facciones), Naruto y Hinata venían corriendo de una parte más alejada del avión, cuando algo golpeó y desestabilizó completamente al avión, sintió como comenzaban a caer, era como estar en un ascensor que iba a una velocidad extremadamente rápida, Sakura se quedó en estado de shok, no entendió porque no estaba en el suelo, pero notó que Suigetsu la tenía agarrada de la cintura el resto estaba bien, salvo Hinata que había caído contra el suelo del avión, pero Naruto ya la estaba ayudando a levantarse. Vio que Karin, Itachi y Reika estaban cerca de la zona de la cola del avión, se preguntó cuando harían colisión, no sintió nada del gabinete del piloto, ni de las azafatas, no dieron señal de estar ahí.

-La presión ya esta igualada con la del avión-dijo Karin- en unos 20 segundos nos etrella…- tras decir eso, vio como de la espalda de Itachi salían unas enormes burbujas de un material que parecía brea, las burbujas empezaron a crecer hasta que explotaron en forma de alas, que parecía que gotearan de esa sustancia negra… y no eran como las de ella, parecían ser todas de brea y duplicaban por lo menos su tamaño; todo esto ocurrió en unos 4 segundos. Sakura quiso gritar, pero el joven con dientes de tiburón le apretó la cintura para que no hiciera, y la tiró contra la puerta del compartimiento, dejándola a ella entre el fuerte cuerpo de Suigetsu y la puerta, casi no se podía mover, a penas logró sentir como una enorme corriente de aire entraba en el corredor como si estuvieran en medio de una tormenta, de repente otro enorme sacudón, caerían, no había vuelta atrás…