Holas!!!!!! aqui estoy de nuevo reportandome en mi fic ^^. bueno la verdad pense que me habia quedado más largo... esto me pasa por no revisar las cosas... ¬¬
bueno espero que les guste este capi y como es corto (como siempre menciono T.T) les voy a dejar el siete tambien ;)
bueno sin más molestias los dejo con la historia ^^ y muchisimas gracias a Youko Soledad y a Irina-chan por sus animadores reviews que me subieron mucho el animo!!!! :)
Capitulo 6: Hikari es atacada
Hikari donde te habías metido? –le pregunta Yusuke con curiosidad.
No te lo voy a decir –contesto.
Ah vamos no seas mala –le dice.
Que no y se acabo –respondió enojada.
En la casa...
Hikari quieres jugar con la play? –le preguntan Yusuke y Kuwavara.
Seguro –
Después de dos horas de juego...
Les gane a los dos! –
Ah no puede ser –dice Yusuke.
Eres muy buena jugando –le dice Kuwavara.
Si – dice riendo.
Hora de cenar! –les avisa Kurama.
Después de cenar Hikari se va a su habitación y se queda pensando en ese hombre que conoció, hasta que finalmente se queda profundamente dormida.
A la mañana siguiente Hikari se despertó y se fue a lo de aquel hombre.
Hola? –dice Hikari –hay alguien?
Si pasa –le responde una voz.
Eh si –dice media insegura.
Veo que volviste –le dice el hombre de la otra vez.
Si, vine a saludarlo y a traerle esto –le dice entregándole unos dulces –son para agradecerle lo de ayer.
Muchas gracias –dice el hombre con una sonrisa –ya desayunaste?
No –responde.
Entonces que te parece si desayunamos? –
Si –
Después de desayunar y hablar un rato con el hombre...
Bueno me tengo que ir –
Muy bien te acompaño hasta la puerta –
Dígame, cual es su nombre? –
Eh? Me llamo Satoshi --
Ah ya veo, bueno hasta luego –
Hasta luego –
En la casa...
Hikari se trata de escabullir pero la descubren.
Donde estabas? –pregunta una voz detrás de ella.
Eh? –dice asustada –Kurama?
Donde estabas Hikari –le pregunta.
Este... yo... bueno... fui a dar un paseo –dice muy nerviosa.
Y si solo fue un paseo por que estas tan nerviosa? –le contesta.
Bueno en realidad fui a visitar a alguien –
A alguien? –
Si y necesitaba darle algo a demás –
Bueno pero la próxima vez avisa, es hora de entrenar vamos –
Si!
En el entrenamiento...
Y hoy con quien peleo? Pregunta Hikari con curiosidad.
Contra mi –dice Kurama.
Muy bien entonces empecemos –dice Hikari emocionada.
Kurama saca su látigo de rosas y ataca. Hikari trata de evitar sus ataques pero recibe leves cortes. Se le ocurrió atacarlo con su flecha de fuego pero no dio resultado porque la esquivo.
Ah? La esquivo, que voy a hacer? –piensa –no se me ocurre nada.
Trata de abrir tus alas –dice una voz en su cabeza.
Eh? Mis alas?, pero si yo no tengo alas –le dice a la voz.
Si las tienes pero no lo sabes –le responde.
No puede ser –dice Hikari.
Hazlo! –le grita la voz.
Si! –dice.
Entonces Hikari trata de hacer lo que le dijo esa voz y de su espalda salen unas bellas alas blancas y emprende vuelo. Los chicos miran impresionas a Hikari.
Y ahora que hago? –dice Hikari –ya se!
De repente en la mano de Hikari aparece una espada de fuego, y decide atacar. Pero en ese momento siente la presencia de alguien conocido.
Esa presencia es de... – dice Hikari, pero no pudo terminar su frase ya que le habían lanzado una clase de daga de agua, la cual se clavo en su pecho e hizo que Hikari perdiera el conocimiento y sus alas volviesen de donde habían salido, su cuerpo, ahora estaba cayendo hacia el suelo y no había forma de que se despertase o de que sus alas saliesen de nuevo.
En eso Kurama pega un salto y la agarra.
Muy bien –grita Kuwavara.
Bien hecho Kurama –le dice Yusuke.
Será mejor que la llevemos a la enfermería –dice Hiei.
Eh? Donde estoy? –dice Hikari despertándose.
Por fin despertaste –le dice Hiei.
Te encuentras bien –le pregunta Kurama.
Si –dice un poco desanimada –pero lo único que recuerdo es que estaba cayendo, pero que paso después?
Kurama fue el que te rescato –dice Kuwavara.
Es mejor que descanses para que recuperes tus fuerzas –le dice Yusuke.
Después de eso Yusuke se va y Hikari se queda sola...
Esa voz que escuche es de Satoshi –piensa – y la presencia que sentí fue la de Tetsuya, mi hermano, el fue el que lanzo la daga.
