Hola bueno quiero presentar-les a alguien ella es yuriby o como yo le digo yuby ella sera mi beta :D y tbm a vampii ella es mi yo loca ya saben la maniática! ;) ... espero que disfruten este cap tanto como yo disfrute escribiéndolo

Música:

Slipped Away Avril Lavigne

Monster- Skillet


Mi mente es una locomotora que trabaja sin parar, algo no estaba bien conmigo de eso estaba segura, entonces fije la vista de manera inconsciente en el chico de los ojos penetrantes. Por un segundo preguntándome porque aún estaba allí... y todo se desvaneció a mi alrededor. a mi mente vinieron imágenes de un pasado que ahora me parece tan distante como otra vida como si esta supiera cuando atormentarme con los sucesos pasados, recuerdo como te alejaste poco a poco de mí y ese fue el momento en que supe que nada sería igual, supe en ese instante que el tronco que me sostenía un poco en ese mar ruidoso se hundía y con él todo mi mundo se hundía y que yo me había ido por el remolino con un boleto de ida pero sin regreso, quisiera que ese tronco regresara pero sé que es imposible, porque cuando el bote se hunde no hay nada que lo haga volver a flote, quisiera al menos poder regresar al pasado y agarrarme a ti tan fuerte que no podrías escapar, lo sé soy una egoísta porque se supone que eres libre de escaparte de mí, pero yo no quiero dejar ir tu recuerdo, quiero que vuelvas a mí y me saques de este pozo oscuro lleno de demonios, que solo buscan bajar mi autoestima y destrozarme como si fuera un gusanillo y en ese instante a mi mente vino la canción Monster... que es justo como me sentía en ese instante... un monstruo total y completamente egoísta… fije la vista en la enfermera que estaba delante de mi veía como sus labios rojos e hinchados se movían pero no escuchaba lo que decía, solo escuchaba como una voz me hablaba, esta voz era oscura, maligna, siempre estaba ahí y me atormentaba.

Isabellaaa... –decía aquella voz arrastrando mi nombre- como era posible que conviviera con esa voz desde mis cinco años, como era que aún no la había destruido. Sentí como mi boca se abrió lentamente para proferir un grito desgarrador, un grito desde mi alma, yo quería alejar esa voz, yo no quería hacerle caso, yo quería vivir libre, liberarme de mis demonios.

Mátala, mátala, mátala…..-repetía esa voz sin cesar, ¿Por qué debo matarla? – pregunte a la nada- Porque nos hará daño, mátala, mátala, mátala –aferre fuertemente mis manos a las sabanas de la camilla, cerré mis ojos y contra todo pronóstico intente acallar la voz que me hablaba, por una vez en mi vida quería vencerla, no hacerle caso, a pesar de que esa voz siempre ha estado conmigo no quería escucharla y aún recuerdo una época en la que no la escuchaba o no era cociente de ella. Una época en la que se podría decir que fui feliz a pesar de todo pero que para mí duro muy poco, sentí como unas manos se posaban en mis hombros e intentaban calmarme en vano, mis gritos seguían sin cesar, seguían siendo desgarradores, sentí una punzada en mi hombro derecho, después de unos segundos mis gritos dejaron de escucharse y mi garganta me lo agradeció, poco a poco afloje las sabanas, y las voces dejaron de escucharse, mi mente entro en un estado catatónico. Mi mente iba y venía sin estar mucho tiempo en un mundo u otro y sin previo aviso un nuevo grupo de imágenes me azotó con la fuerza y la velocidad de un torbellino, imágenes aterradoras, imágenes que pensé que en algún momento de mi vida las había dejado atrás, pero al parecer no, todavía seguían conmigo y lo peor de todo… me aterraban mucho más que antes, imágenes que se cruzaban con mi presente, unas parecían creadas por mi mente y algunas simplemente parecían espejismos, aunque yo sabía que eran tan ciertas como que yo me encontraba alucinando. De un momento a otro las imágenes dejaron de abordar a mi mente, pero tras de eso vinieron chillidos, fuertes tan fuertes que lastiman mis oídos y me provocaban un gran dolor de cabeza, ¡callen eso chillidos! –Logre gritar a la nada- pero como siempre estaba sola no había nadie; los chillidos seguían y formaban un altibajo, eso era enloquecedor ¿Quién producía eso chillidos? ¿Por qué no dejaba de hacerlos? ¿Qué le estaban haciendo para que los hiciera?, algunos chillidos eran más desgarradores que otros y hacían que mi cabeza quisiera explotar, los chillidos siguieron por unos segundos más pero de repente pararon sin más, dejando tras de sí un frio silencio, el cual se podía cortar con una navaja.

Poco a poco mis ojos se abrieron en medio de la habitación, la cual se encontraba totalmente oscura, sentí una respiración pausada a unos cuantos metros de mí, poco a poco gire mi cabeza hacia el lado derecho que era de donde provenía, pero jamás pensé encontrármelo a él… en el sofá, se veía que estaba en una posición incómoda. ¿Por qué se había quedado? ¿Qué pretendía el chico de ojos verdes? Era algo tan descomunal, fuera de lo normal que él se quedara sin tan solo conocerme y lo peor quedarse con la "Darky"

Hey- medio grite ya que mi voz salía algo ronca, el medio se removió pero después de unos segundos su respiración se volvió más profunda- ¡bien si quieres quedarte ahí y dañar tu reputación hazlo!- dije medio desesperada y exasperada porque yo no quería acarrear a nadie más en esta miserable vida, no quería destrozar a nadie más, quería ser yo y mi maldita vida, sin nadie en ella.

Volví cerrar poco a poco mis ojos esperando no tener que volver a ver eso demonios hijos de puta y poder descansar al menos por unas horas, pero al parecer nadie estaba de acuerdo con ello, porque sentí como quitaban las mantas de mi cuerpo, medio gruñí, medio gemí pero me arrepentí al momento de abrir los ojos, esto no me estaba ocurriendo, - ¡Charlie!- murmure con temor, el me lanzo una mirada que no indicaba nada bueno, esto no podía ponerse peor o ¿sí?, pues al parecer sí, porque al instante en el umbral de la puerta apareció Tanya "mi linda madrastra" y por si fuera poco el "chico de los ojos verdes" se despertó !genial! mi día no podía ir mejor ¿verdad?.

Después de unos minutos apareció la señora Cope, Señor Swan me alegra tenerlo aquí- dice con una sonrisa que ni ella misma se cree- es un gusto señora Cope, como voy a dejar a mi pequeña hija sola- dice como si fuera el mejor padre del mundo y se preocupara por mí, oh se me olvidaba que él para la sociedad es "un santo " que no mata ni una mosca, ¡si claro! - lo miro con una ceja alzada pero no digo nada, ya bastante tengo con que este aquí- sígame por aquí por favor - pide la señora Cope, mi padre me lanza una mirada y se aleja con la señora Cope y Tanya. Cuando veo que se han retirado y no queda rastro de ellos cierro pesadamente los ojos, ¡MI VIDA ES UN TORMENTO! – Grita mi voz interior- intento una vez más internarme en el mundo de Morfeo, pero es algo imposible teniendo en cuenta que mi día ha sido asqueroso y que no va a terminar mejor, siento como alguien me mira fijamente en un principio intento ignorarlo, pero su mirada es tan insistente que me incomoda, abro lentamente los ojos para ver que el causante de mi incomodidad no es nadie ni nada menos que "el chico de ojos verdes", le regreso la mirada y él solo sonríe como un maldito condenado, alzo una ceja preguntándole mudamente ¿De qué se ríe?, pero el solo niega repetidas veces con la cabeza, ese chico es estresante pienso en mi interior, tan enigmático y tan estúpido. Escucho como murmureos que cada vez se hacen más fuertes que llegan del pasillo, intento no prestarles atención, porque sé que entre más cerca estén más cerca estará mi perdición, cierro nuevamente mis ojos.

Isabella- escucho como me llama severamente mi "padre", abro lentamente los ojos y lo miro fijamente esperando que diga algo más pero no lo hace, solo habla tácitamente con los ojos, aquellos ojos que solo trasmiten maldad, crueldad, lentamente me paro de la camilla y me coloco mis converse* cuando termino de acomodármelos me giro hacia el chico de los ojos verdes y me despido silenciosamente de él y él hace lo mismo, giro mi cuerpo y lentamente salgo arrastrando los pies por la puerta de la enfermería, siento como mi "padre" está asechándome desde atrás apresuro un poco mi paso hasta por fin salir totalmente del edificio de enfermería miro inquisitivamente el aparcadero buscando el auto patrulla, pero no está, solo está un auto rojo descapotado, giro lentamente hacia mi "padre" pero él me ignora y sigue de largo, lo miro con duda, pero después de unos segundos lo sigo y veo como se monta en el auto rojo descapotado y como Tanya está en la parte del piloto, cuando me acerco lo suficiente miro detenidamente el auto y aunque no se mucho de autos sé que ese auto es marca BMW* el tácitamente me dice que me suba, con inseguridad me subo, y me siento en la parte trasera, los asientos son de cuero y muñidos, el aprieta su mandíbula, eso es una clara indicación de que lo que me augura no es nada bueno, el camino a "casa" es silencioso, la carretera esta mojada debido a la tormenta, el viento es fuerte, tan fuerte que provoca que los árboles se muevan, provocando un ruido horrible, las ramas al golpearse entre sí se parten el ruido es tan silencioso y a la vez tan ruidoso, es como un "crac, crac, crac" eso es algo horrible. Poco a poco comienzo a ver la calle tan conocida, las casas y vecinos que están llegando a sus hogares de una larga jornada de trabajo, les envidio ¿Por qué ellos pueden tener una vida normal, tranquila y yo no? Poco a poco el auto se va deteniendo hasta no quedar en movimiento, bajo casi inmediatamente del auto sin detenerme a pensar en lo que Charlie pueda decir o hacer, entro rápidamente a la casa y sin detenerme a mirar nada me dirijo hacia las escaleras viejas y que suenan con cada paso que doy, al llegar al final de la escalera puedo escuchar como Charlie me grita sin prejuicios, niego con mi cabeza y sigo como si no ocurriera nada y me dirijo a mi habitación, apenas toco el pestillo siento como si me fuera ir a abajo, como si todo se volviera negro pero antes de desvanecerme logro entrar a la habitación y colocar el pestillo, me siento en el frio suelo de la habitación y recojo mis piernas acomodándome en una posición fetal para intentar que mi mareo se pase después de unos segundos lo logro y puedo pararme sin tener miedo a caerme, poco a poco me paro y me dirijo al baño donde sin más prejuicios busco algo filoso, cuando por fin encuentro unas tijeras cojo unos paños del cajón de mi cómoda y me siento nuevamente en el frio suelo, lentamente abro las tijeras, busco su lado más filoso y cuando lo encuentro lo llevo hacia mi muñeca lo entierro lentamente haciendo que lentamente brote sangre, abro un poco más la herida para que salga un poco más de sangre, después de unos segundos retiro las tijeras y me coloco los paños, suspiro de felicidad, cortarme me hace sentir que estoy volando, libero tanta tención que es como si estuviera libre por unos minutos, cierro los ojos y disfruto un poco más de la sensación, hasta que ya no queda nada, todo se desvanece, me paro lentamente y me dirijo al lavabo donde abro la llave del agua para lavar las tijeras y mi herida, después de unos segundos cierro la llave y todo queda en silencio, me dejo caer silenciosamente en el frio suelo del baño y cierro lentamente mis ojos, después de unos segundos los abro y me levanto del suelo y me dirijo a la ventana donde me quedo mirando los árboles los cuales ya no se azotan entre si y el frio viento me da en la cara, es algo casi tan refrescante como cortarse –piensa mi voz interior-


Converse: marca de zapatos muy reconocida mundialmente.

BMW: marca de automóvil

espero que les halla gustado ¿RR? nos leemos en una prox ocación