Disclaimer: Junjō Romantica no me pertenece, si no a Shungiku Nakamura. Solo tomo prestado sus personajes para satisfacción mía y de mis lectores, obviamente, todo sin fines de lucro.

The Horror of Our Love

Double Extra Shot


"Lo siento, demasiado tarde," susurró mientras acortaba la distancia entre ambos.

Hiroki se resistió al principio al beso pero Nowaki supo inmediatamente, al tener los brazos del mayor alrededor de su cuello, que estaba disfrutando el contacto tanto como él. La boca del castaño no tardó mucho en ser dominada por la lengua del pelinegro y era fácil adivinarlo, los gemidos del profesor se terminaban ahogando dentro de la boca del otro.

Se separaron por unos segundos, no necesariamente por falta de aire, si no porque el de ojos azules quería observar a quien tenía debajo suyo. Sonrió pícaramente y le plantó otro besó fugaz para después enfocarse en el cuello de Hiroki. Sus manos también comenzaron a entrar al juego, entrometiéndose dentro de la camisa ajena.

Las mejillas del castaño se tornaron rojizas mientras se dejaba llevar por los besos y las caricias del joven, tenía tiempo de no sentirse tan bien causando que no podía evitar aferrarse cada vez más a la camisa de Nowaki cuando sentía un escalofrío de placer recorrer su espalda.

La fricción de los cuerpos era inevitable pero deseada por ambos y se puso mejor aun cuando los bultos de sus entrepiernas se tocaron sobre la ropa. El profesor de literatura sabía que no podía arrepentirse ahora, ya que todo iba en serio.

Fue entonces cuando una vibración se sintió muy cerca de ambas entrepiernas, haciendo que el Hiroki soltara un gemido sin poder controlarlo. Nowaki se separó cuando se sintió una segunda vibración y gruño cuando tuvo que sacar la mano de la camisa del profesor para poder sacar al aparto culpable que parecía complacer más a su amante.

Al ver el nombre en la pequeña pantalla, dudaba mucho si debía contestar o no, era obvio que lo que estaba haciendo antes de ser interrumpido era muchísimo más entretenido que contestar una llamada que seguramente no tenía mucha importancia. El aparato dejó de vibrar y lo dejó a un lado para continuar en donde se había quedado, sin darle una oportunidad al castaño de recobrar la compostura.

El celular volvió a vibrar nuevamente y aunque el pelinegro intentaba no prestarle atención, el constante movimiento le estaba haciendo perder la concentración. Miró de nuevo al hombre debajo de él, preguntándole mentalmente si debía lanzar el aparato por la ventana o cambiarse a un lugar más privado.

"C-Creo que deberías contestar," dijo quedamente el castaño, quien intentaba mostrarse serio y no desilusionado de la interrupción "Puede ser importante."

Esperaba esa respuesta, aunque esperaba no escucharla, pero no dijo nada. Nowaki soltó un suspiró y se levantó, al mismo tiempo que ayudaba al otro; cuando ambos estaban de pie, Hiroki inmediatamente se retiró al baño para tranquilizarse un poco y así poder dejar al de ojos azules a contestar la llamada.

"¿Ahora qué quieres, Tsumori?" contestó de mala gana el pelinegro.

"Oi, no me hables de esa manera como si yo tuviera la culpa," le respondió el rubio al otro lado de la línea "Es K quien me insistía en que te marcara hasta que contestaras."

"¿Qué quieren?" preguntó nuevamente, perdiendo un poco la paciencia.

"…Creo que los muertos puedes regresar a la vida— ¡Ouch!" se escuchó como el hombre recibía un golpe.

"Eres un idiota, Tsumori," se escuchó la voz de la mujer en el fondo y como esta le arrebataba el celular "Nowaki, hoy llegó una persona quien preguntaba por ti. Tempa-san ahora está con él mientras te localizábamos, es importante que vengas."

"Estoy retirado, K, lo sabes."

"No se trata de eso," le respondió la mujer "Lo que dijo Tsumori fue tonto pero describe exactamente lo que pensamos cuando lo vimos entrar por la puerta… se trataba de Iván."

Hiroki salía del baño con una toalla alrededor de su cuello cuando vio el rostro del joven al teléfono, se mostraba serio pero el mismo tiempo se podía notar cierta melancolía, un cambio repentino de humor porque hacía unos minutos se mostraba bastante molesto. Se quedó en su lugar mientras lo seguía observando y pasaba la toalla sobre su rostro.

"K…" soltó una risa nerviosa "Eso es imposible, yo… yo lo vi morir…"

"Yo vi lo mismo, Nowaki," dijo tristemente "Y somos cuatro los únicos testigos de su entierro por lo que se nos hace muy difícil creer lo que vimos…" soltó un suspiro, "Por eso es importante que vengas."

El pelinegro bajó la mirada para después mirar de reojo al profesor, quien seguía en el mismo lugar con seriedad en su rostro, esperando que este pudiera darle la respuesta que él ya conocía pero aun así… quería que el castaño lo hiciera cambiar de opinión.

"Voy para allá," dijo finalmente antes de colgar y guardar el aparato en su bolsillo.

Al escuchar las últimas palabras del joven, Hiroki estaba por irse a su pequeña estancia-habitación en lo que el otro se marchaba pero al sentir unos brazos alrededor de su cintura y una respiración muy cerca de su cuello, supo que la despedida se alargaría un poco más… pero no sabía si juzgar eso como bueno o malo.

"¿Puedo regresar al rato, Hiro-san?" el mencionado se sorprendió un poco por la pregunta "No quiero pasar más tiempo hasta hacerlo mío."

"Haz lo que quieras," contestó en su vano intento de sonar desinteresado "P-Pero ni creas que voy a estar esperándote."

"Eso hará las cosas más interesantes entonces," giró lentamente al castaño para poder adueñarse de sus labios nuevamente.

Cuando Nowaki se marchó del departamento minutos después, el profesor estaba más que seguro que ansiaría el regreso del pelinegro por más que intentaba negarlo. Decidió tomar las compras hechas esa tarde y comenzó a leer esperando que así el tiempo se le fuera volando. No pasaron muchos minutos cuando se dio cuenta que no podía concentrarse en lo absoluto; miró la hora en su reloj de muñeca y suspiró.

Cómo deseó poder controlar el tiempo.

oOOo

Con el casco aun cubriendo su cabeza, el recién retirado asesino a sueldo miraba el edificio que consideraba como su segundo hogar y el cual tenía pocos días de haber abandonado, jurándose a sí mismo que no volvería a entrar a ese lugar para realizar actividades ilícitas. Rezaba, sin ser muy creyente, que el destino no lo llevara otra vez por esos pasos.

Dejó su motocicleta estacionada frente a la vieja arquitectura y, ahora con el casco bajo su brazo, entró con pasos firmes directo hacia las escaleras que lo conducirían hasta el cuarto piso. No le sorprendió ver a sus antiguos compañeros esperándolo al final de los escalones, ambos rubios con confusión en su rostro.

Mientras K interrogaba al más joven sobre si había estado comiendo adecuadamente, Tsumori le avisó a su jefe que Nowaki ya había llegado. Inmediatamente fue ordenado que lo dejara pasar, pero antes de que el de ojos azules pudiera dar un paso más, la ex agente lo detuvo.

"No quiero reclamos, pero toma esto," le mostró el arma que le había acompañado durante varios años y que había dejado atrás al igual que su pasado "Ya está cargada. Pero ten en mente, Nowaki, puede que se trate de él o de una trampa… si tu vida peligra—"

"Katherine…" le interrumpió el ex farmacéutico.

"Hablo enserio, Tsumori," le reclamó, mirando al rubio mientras continuaba "Bastante nos hemos arriesgado con dejarlo entrar, no sabemos sus intenciones." Regresó la mirada hacia el pelinegro, "Por favor, Nowaki…"

Hesitó un poco antes de tomar el arma de las manos de la mujer y colocarla en su espalda detrás de camisa y pantalón; con su mano libre sujetó con delicadeza la cabellera rubia par así acercarla para darle un pequeño abrazo. A K le sorprendió el gesto, ya que el pelinegro nunca había sido así de afectivo, pero no se resistió. Se separó y comenzó a caminar hacia la puerta de la oficina, pero antes recibió unas cuantas palmadas en la espalda de parte del otro rubio al mismo tiempo que decía que estarían ahí por si les necesitaba a lo que Nowaki solo asintió.

Cuando entró a la bien conocida oficina, por un momento pensó que se daría la sorpresa de su vida pero al ver al hombre de cabellos castaños frente a él con una divertida sonrisa en su rostro le trajo otra sensación que le incomodaba. Definitivamente quien fue su ídolo estaba vivo y de pie, su piel seguía siendo pálida y sus cabellos habían crecido bastante, siendo sujetos por un liga formando una cola de caballo; sus ojos mostraban el mismo color verde llenos de vida y ahora no lo miraba con la mirada hacia arriba ya que ahora el ex asesino era más alto que él por unos cuantos centímetros.

"Te tomaste tu tiempo en venir a verme, ¿eh, Nowaki?" comentó con un acento algo marcado sin borrar su sonrisa "Bueno al menos muéstrame una sonrisa—"

Tempa, quien se encontraba sentado detrás de su escritorio, se aclaró la garganta interrumpiendo al otro quien no pareció molestarse, al contrario, se mostraba cada vez más entretenido.

"Iván desea hablar contigo en privado," le hablaba a Nowaki, sonando un poco nervioso al nombrar al otro hombre "Pero le dije que eso lo dejaría a tu criterio."

El joven de ojos azules solo miraba al castaño con seriedad, "Por mí no hay ningún problema."

"Perfecto," soltó decir en ruso el invitado, lo cual solo el más joven pudo entender.

Cuando su ex jefe abandonó la oficina, Nowaki colocó el seguro de la perilla para después ser sorprendido con la pequeña carcajada que se escuchó de la boca del ruso. "Tal parece que fuiste el único a quien no pude engañar."

"¿Quién eres?" le preguntó en perfecto ruso con un tono bastante molesto.

"Mi nombre es Viktor Asimov," se presentó, contestándole con su idioma natal "Y soy la viva imagen de tu fallecido héroe."

Se volvió a sorprender, ya que era obvio que no sabía el hecho de que Iván tenía un hermano gemelo… mejor dicho, ignoraba gran parte de la vida de este ya que era un tema que no le agradaba compartir con otras personas, aunque las consideraba como parte de su familia.

"Oh, pero por favor no hagas esa cara que vine aquí en buenos términos," caminó alrededor del viejo escritorio, le dio la espalda a la silla giratoria y se dejó caer sobre esta "Como mi plan inicial de personificar a mi querido hermano no funcionó, iré directo al grano." Recargó su codo sobre el mueble y colocó su cabeza sobre su mano mientras que con su otra extremidad apuntaba hacia el joven frente él, "Quiero que trabajes para mí."

"De ninguna manera," respondió de inmediato, cosa que hizo que Viktor soltara una carcajada.

"Directo y sincero, tales como me gustan."

Sin hacer caso al comentario, Nowaki continuó, "Tempa-san debió mencionarle que me he retirado, así que si solo ha venido a eso está perdiendo su tiempo."

"Y aparte educado a pesar que es claro que no me soportas," siguió hablando, haciendo cómo si no prestara atención a las palabras del joven y solo tenía sus ojos puestos en él "Con ese físico no me sorprendería que fueras popular con las damas."

"Si no tiene otra cosa que decir, me retiro," estaba a punto de girarse para dirigirse a la puerta pero se detuvo al escuchar que castaño habló con un tono más serio y desafiante.

"Si sales por esa puerta, cuando regreses al departamento de tu amante lo encontraras en el suelo con un hoyo en la cabeza." Nowaki se detuvo y volteó inmediatamente para ver al de ojos verdes, quien formaba una sonrisa de lado ahora de que ya tenía la atención del más joven. "Todavía no terminamos, Nowaki, esto es un tema bastante delicado. ¿Por qué no tomas asiento?"

Pero el pelinegro se quedó en su lugar ahora con un ceño fruncido y una mueca de disgusto. Ahora sabía el porqué de esa incómoda sensación, ese hombre sentado frente a él sabía o planeaba algo y quería que el ex asesino estuviera involucrado, ya fuera por las buenas o las malas.

"Me enteré que mataste a los responsables de la muerte de Iván y que eso casi cuesta tu propia vida." continuó "Pero lamento decir que la persona que condujo a mi hermano a esa bodega aún sigue libre." El pelinegro fue rápido que hasta Viktor se sorprendió cuando tuvo al otro frente a frente, Nowaki mirándolo con el ceño fruncido mientras el otro volvió a sonreírle perversamente. "Tranquilo tigre, no tendrás que sacármelo a la fuerza."

"Entonces dime su nombre," le exigió sin dejar de mirarlo.

"¿No te gustaría mejor conocer la historia entre mi querido hermano y yo?" le preguntó sin esperar una respuesta, mientras colocaba una mano sobre el hombro del ex asesino y le empujaba lentamente hasta que este terminó sentado sobre una silla "¿Ves? Mucho mejor, ahora escucha atentamente y descuida, no pienso tomarme mucho tiempo."

"Habla de una buena vez."

"Iván y yo no teníamos la mejor de las relaciones fraternales, por eso no me sorprende que nunca me haya mencionado;" comenzó mientras desviaba la mirada hacia otro lado, se recargaba sobre la silla y subía los pies al escritorio "Pero a pesar de nuestras grandes diferencias, trabajábamos juntos como informante y asesino. Trabajos excepcionales por supuesto, hasta que Tempa Keiji decidió reclutarlo a su grupo selecto… claro, Iván ni siquiera dudó en abandonarme." Se quedó callado por unos segundos, "No estuvimos en contacto por años… hasta ese día en la bodega.

Me encontraba en medio de un intercambio de información con esa mafia rusa cuando mi hermano llegó e inmediatamente los idiotas creyeron que se trataba de una trampa… y por supuesto que lo era," miró de reojo al pelinegro, quien todo el tiempo no le había quitado la mirada de encima "Ya que fui yo el cliente que lo contrató."

Viktor ni siquiera intentó evadir a Nowaki cuando se fue contra él, haciendo que ambos cayeran al suelo con el pelinegro sobre el ruso sujetándolo por el cuello de la camisa. Le enfermaba el hombre que tenía sujeto, y sobre todo le enfermaba la expresión que sostenía en su rostro… excitación, locura y cinismo, más la sonrisa sádica que dibujaban sus labios; sentía como la sangre le hervía y no escuchaba los golpes en la puerta.

"Todo fue una sucia trampa tuya para vengarte," dijo entre dientes el ex asesino.

"Para nada," le corrigió sin siquiera mirarle, tenía la mirada perdida y no hacía ni el mínimo esfuerzo por liberarse "Yo solo quería recuperar a mi hermano— no… a mi otro yo, tal vez éramos diferentes pero al mismo tiempo desquiciados." Soltó una fuerte carcajada y su espalda se arqueó, quedando con la cabeza hacia atrás y solo movió sus pupilas hacia enfrente para mirarlo, "Tu héroe no era lo mostraba en estas paredes, Nowaki, era una máscara," tomó fuertemente las muñecas del pelinegro "Era un maldito enfermo que matar le excitaba sexualmente y cada vez que regresaba a mí, significaba sexo salvaje hasta tenerlo satisfecho."

Por supuesto que a Nowaki se le hacía difícil en creer en las palabras del ruso, había convivido con Iván casi toda su vida y lo consideraba un hermano. Ese hombre piro maniaco y distraído habría asesinado a miles pero jamás se mostraba diferente ante su equipo solo cuando –fue cuando el pelinegro recordó— cada vez que regresaba de una misión, desaparecía por horas.

"Quería todo ese sexo desenfrenado de vuelta… pero no, ¡él prefirió a tu grupo de idiotas que a su propia sangre!" continuó, gritando molesto y después rió lentamente "Después dejé que lo mataran… eso querías, ¿no? ¡El último hombre responsable de la muerte de Iván Asimov!"

La mano de Viktor fue rápida, pero el pelinegro supo inmediatamente lo que el otro tramaba cuando sintió que su arma era sacada de sus pantalones y detuvo la mano a mitad de camino, intentando arrebatársela.

"Quiero que trabajes para mi, Nowaki," decía por lo bajo y con la mano del ex asesino en el arma, se colocó el cañón de esta en la sien "Quiero que tires del gatillo y lleves mi alma al infierno junto a mi hermano."

Era sencillo, lo había hecho en varias ocasiones. Solo disparar y todo acabaría… su venganza estaría completa. Pero, ¿eso era lo que quería? ¿Acaso así protegería la imagen que tenía por su ídolo? No lo sabía. El castaño de ojos verdes pudiera estar gritando verdades o solo blasfemando a su propio gemelo solo para incitarle a matar de nuevo. Lo que sabía es que ya no le importaba, Iván estaba muerto y nada podía traerlo a la vida. Ahora su único deseo era proteger a la única persona que lo aceptaba sin importarle su pasado.

Pero aún así le arrebató el arma al ruso y disparó.

Justo en ese momento la puerta se abrió de golpe, el informante y los otros dos asesinos entraron para después quedarse quietos, asombrados ante lo que veían. Nowaki aún tenía el arma en mano y apuntándole al castaño, quien no tenía ningún orificio en la frente donde pudo haber entrado una bala sino que solo mantenía los ojos bien abiertos, y quieto como estatua.

"Lo que mereces no es la muerte," murmuró mientras se levantaba y arrastraba a Viktor consigo "Lo que mereces es vivir y sufrir en carne propia tu desquicio. Sé que no intentaras quitarte la vida por tu propia mano, porque eres demasiado cobarde para hacerlo, solo buscas que alguien más haga el trabajo sucio."

Finalmente lo soltó y lo empujó sin hacer mucha fuerza, pero el hombre todavía no salía de su impresión que terminó nuevamente en el suelo. El pelinegro simplemente les dijo a los demás la verdadera identidad del ruso y que lo dejaran con vida; le entregó su arm salió de la oficina sin decir otra palabra.

oOOo

Cuando entró al departamento del profesor, Nowaki encontró a este dormido en el suelo con un libro en mano y las luces encendidas, haciendo que dibujara una sonrisa. Acarició la mejilla del castaño con una mano y con la otra tomaba el libro para colocarlo en la mesa de centro. Después, con mucho cuidado tomó al hombre en brazos y lo llevó depositó en la cama. Hiroki se despertó cuando su cabeza tocó la almohada, giró su cuerpo hacia la derecha y abrió los ojos lentamente para encontrarse con el joven de ojos azules acostado a su lado.

"Lamento la tardanza, Hiro-san," se disculpó y al mismo tiempo deslizaba una de sus manos por debajo de la camisa del otro.

"¿Terminaste tus asuntos?" preguntó sin molestarse por el tacto.

Se quedó callado por unos segundos y solo acariciaba el estomago del castaño. "Eso creo."

"¿Quieres… hablar sobre eso?"

"En realidad no," con la mano que tenía debajo de la camisa lo tomó de la cintura y lo acercó a él para besarle.


Como FanFiction va a quitar historias con rating M con contenido explicito sexual o violento (ya que eso corresponde al rating MA, el cual no existe en la pagina) el resto del lemon lo podrán encontrar en Amor-Yaoi [wiz_br0kenztar]. Mi nick en está en braquetes y pueden dejar review en cualquiera de las páginas, igual los leeré con mucho gusto.