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Capítulo dedicado a Anna que cumple años hoy y también a Chio que los cumplió el viernes :)


El albedrío de los condenados

Capítulo 21. Y entonces la verdad te alcanza

Todos se habían reunido en la entrada del escondite de Orochimaru listos para partir de nuevo al "rescate" de Naruto.

Sakura sabía que debería haberle confesado la verdad a Sasuke. El engaño sobre Naruto cada vez pesaba más en su corazón, pero también lo hacía el miedo… miedo a que Sasuke fuera a odiarla cuando lo supiera. Después de lo que había pasado entre ellos sabía que ocultarle algo como eso era horrible, pero no se había visto capaz de empañar su último día con eso. Sabía que no podían estar juntos, no ahora al menos. Además ella no quería influir en la decisión de Sasuke, si después de hablar con Itachi como ella había planeado, él decidía atacar igualmente Konoha, ella sabía que tendría que luchar contra él.

Desde que había amanecido, él se había mantenido fiel a su palabra, había vuelto a poner distancia entre ellos, física al menos, ya que la confianza que habían alcanzado era bastante más difícil de apartar. Trataban de no mandarlo todo al diablo y permitirse lo que verdaderamente deseaban, que aquello no se acabara aquel día.

—¿Esos ANBU están cerca? —la voz cortante de Sasuke sacó a Sakura de su ensoñación devolviéndola a la realidad.

—Sí… hay varios ninja por los alrededores, algunos de ellos con un chakra poderoso —contestó Karin lanzándole una pequeña y nerviosa mirada a Sakura—. Puedo ocultar nuestro chakra y tal vez podamos pasar sin ser detectados, pero… hay algo extraño a unos kilómetros de aquí, parece como una línea de chakra. No sé qué puede ser.

—La evitaremos —ordenó Sasuke.

—No podemos —se atrevió a añadir Karin—. No percibo dónde termina, creo que rodea un área muy grande en la que estamos. Si queremos salir tendremos que pasar sobre ella.

—Hmp —gruñó el Uchiha con desagrado y, sin añadir más, saltó sobre la rama de un árbol cercano para comenzar la marcha.

No había que pensar mucho para darse cuenta que esa "línea de chakra" era o algún tipo de método de detección o algo que les agrediría si salían del perímetro. Parecía que esos ANBU de Konoha no eran tan estúpidos como habían demostrado hasta ahora. Debían haber deducido que o bien habían descubierto que Karin les informaba o ella había decidido dejar de ayudarles, en cualquiera de los casos, habían decidido tomar sus propias medidas para localizarlos.

Sasuke no estaba realmente preocupado por ello, tenía demasiadas cosas en la cabeza como para preocuparse por el enfrentamiento con unos ninjas que ya había vapuleado antes sin muchos problemas. No era él quien debería esconderse de ellos sino al contrario. Si estaban vivos todavía era por la intervención de Sakura que le había impedido acabar con ellos, quizá la próxima vez no tuvieran tanta suerte.

—Sakura… —susurró Karin acercándose a la otra chica para que nadie más la oyera.

Los ojos jade de la kunoichi se giraron hacia ella, intrigados por el tono conspiratorio y nervioso que la chica estaba usando.

—¿Qué ocurre? —preguntó Sakura también en voz baja.

—Naruto está aquí —musitó Karin.

—Eso es imposible —jadeó la pelirrosa—. Él está en coma en Konoha, tú lo sabes.

—He sentido su chakra a lo lejos, justo antes de irnos. Era él —reiteró Karin con seguridad—. Ahora ya casi he dejado de percibirlo pero nos está siguiendo. Seguramente esté con esos otros ninjas de Konoha que vimos cuando nos enfrentamos a Madara.

—¿Qué ninjas de Konoha? —preguntó Sakura desconcertada. Ella no recordaba más ninjas que Madara y los ANBU que la habían atacado y casi matado.

—Los que iban con ese tipo de la máscara y el pelo gris —contestó Karin—. Creo que te desmayaste justo cuando llegaron así que tal vez por eso no los recuerdas.

—Kakashi… —musitó la pelirrosa—. Y dices que nos siguen. ¿No estabas ocultando nuestro chakra?

—Por supuesto —asegura pareciendo ofendida por un segundo—. Pero lo más probable es que ellos ya sepan eso y estén rastreándonos por el olor.

—Qué mierda —siseó Sakura más nerviosa de lo que quería aparentar.

Miró ansiosamente al cielo cubierto por densas nubes, el ambiente estaba húmedo y en el aire flotaba la electricidad de una tormenta inminente. "Llueve" suplicó silenciosamente. La lluvia se llevaría cualquier rastro de su olor y evitaría que Naruto les encontrara. El sólo pensamiento hizo que se mordiera el labio con nerviosismo "Llueve, por favor".

—¿Has conseguido rastrear el chakra de Itachi? ¿Estamos cerca? —susurró Sakura acuciantemente.

—De momento nada, sé que la base de Kabuto está al norte así que si él se dirige hacia allí tarde o temprano aparecerá en mi radar —contestó Karin.

—Ya… Joder —maldijo la pelirrosa impulsándose fuertemente para acelerar su carrera sobre las ramas y alcanzar a Sasuke que iba por delante.

El muchacho la miró de reojo cuando se situó a su lado avanzando a saltos sobre los árboles pero no le dijo nada.

—¿Crees que lloverá? —preguntó Sakura al cabo de unos segundos.

Sasuke gruñó y echó una rápida ojeada al cielo gris.

—Por desgracia sí —masculló con una mueca de disgusto.

—No te gusta la lluvia —afirmó Sakura, desconcertada por su repentino descubrimiento y olvidando por un segundo el nerviosismo sobre Naruto y la necesidad de hacerles avanzar más deprisa.

—Ya —contestó Sasuke con sequedad.

—¿Por qué no? El agua te gusta, lo sé —inquirió la pelirrosa sin dejarse intimidar por sus monosílabos. Ya estaba suficientemente familiarizada con la forma de hablar de Sasuke como para darse cuenta de que no la estaba echando a pesar de sus parcas respuestas. Si quisiera que le dejara en paz directamente le habría dicho "Déjame" o "Lárgate".

—Nada bueno sucede bajo la lluvia —dijo el muchacho con simpleza—. Es inteligente no querer estar debajo.

En aquel momento, Sakura no pudo más que pensar que tenía razón. Tenían que salir de allí, encontrar otro refugio, uno alejado y esperar a que la lluvia borrase cualquier posible rastro.

—¡Alto! —Gritó de pronto Karin a sus espaldas.

Sasuke aferró la espalda de la camiseta rosa de Sakura y tiró de ella hacia atrás, frenando su avance para que ambos saltaran al suelo segundos después reuniéndose con los demás.

—¿Qué pasa? —preguntó Sasuke.

—Hemos llegado a la línea de chakra —informó Karin dedicándole una mirada seria—. Está en esa dirección, unos cinco o seis metros antes de llegar al río.

—Hmp —gruñó Sasuke.

El chico activó su Sharingan y escudriñó en la distancia. Sí, ahora podía verla, una línea brillante como una cortina, justo donde Karin había indicado. Era imposible pasar sin atravesarla. Sasuke comenzó a avanzar con paso decidido hacia ella, si tenían que pasar por ahí mejor hacerlo cuanto antes y ver qué pasaba. Sin embargo, un tirón en la ropa le detuvo.

—¿Qué haces? —Preguntó Sakura. Por supuesto, ella le había detenido.

—Voy a cruzar para ver que mierda es eso. Tú quédate aquí —ordenó el Uchiha.

—¿Pero, y si es peligroso? No sabes qué puede pasarte si tocas eso —dijo Sakura nerviosa.

—Por eso yo voy y tú esperas aquí —explicó Sasuke enarcando una ceja y señalando el suelo a sus pies.

—Muy bonito —espetó la pelirrosa indignada— Y si te pasa algo ¿qué?

Sasuke la miró un segundo como si estuviera decidiendo si la chica hablaba en serio, y luego parpadeó volviendo a la realidad. Todavía le costaba creerse que alguien pudiera preocuparse realmente por su seguridad.

—Pues un problema menos para el mundo —espetó secamente. Sin embargo, al ver la expresión de dolor que surcó el rostro de Sakura se arrepintió de sus palabras. La chica apartó la vista y se mordió el labio, angustiada.

—…Tú no eres un problema —musitó Sakura sin mirarle.

Y por un segundo, Sasuke deseó que fuera cierto, quiso poder ser el tipo de persona que podría consolar a Sakura, tocarla y ser lo que ella merecía. Pero no lo era, pensó, él sí era un problema para todos los demás. Un tremendo y letal problema, y le gustaba. Era lo que debía ser, lo que había luchado por ser, una gran amenaza para las aldeas, para los que habían traicionado a su familia. Sin embargo, no podía soportar decírselo a ella que había levantado la vista para encontrar la suya, no quería ver la decepción en sus ojos, que se diera por vencida con él y se marchara. Porque a pesar de todo lo que había decidido el día anterior, de jurarse acabar con todo aquello y seguir, no quería renunciar a ella. ¿Iría con él si se lo pidiera? Existía la posibilidad de que lo hiciera, por eso no iba a pedírselo.

—¡Eh! ¡¿Vais a venir?! ¡¿O qué?! —oyeron gritar a lo lejos devolviéndolos a la realidad.

Al otro lado de la "línea de chakra" Suigetsu agitaba la mano mientras Karin lo miraba con cara de querer arrancarle los ojos y Juugo se encogía de hombros inocentemente. Los tres habían cruzado mientras Sakura y Sasuke discutían sobre los peligros de hacerlo.

Sasuke gruñó algo parecido a "imbécil" y Sakura contuvo una pequeña sonrisa mientras ambos avanzaban hasta reunirse con el resto.

Al parecer, Suigetsu se había cansado de lo que había llamado "parloteo sin emoción" y se había lanzado corriendo para atravesar la "barrera" que ni siquiera podía ver. Karin, al ver su imprudencia había corrido tras él para tumbarlo de un golpe y ambos habían acabado cruzando la línea rodando por el suelo entre gritos de "¡¿Es que estás mal de la cabeza, imbécil?!" y "Oh, ¿habrías llorado por mí, zanahoria?". Finalmente ambos habían llegado ilesos al otro lado demostrando que pasar era seguro, por lo que Juugo les había seguido tranquilamente dejando a Sasuke y Sakura con su discusión ya absurda.

—Sigamos —ordenó Sasuke adelantándose—. Y manteneos alerta. Aunque esa mierda no nos haya hecho nada, seguro que nos han localizado.

En ese mismo instante, Karin percibió que seis puntos de chakra se encendían repentinamente a su alrededor, señal inequívoca de que, efectivamente, los habían localizado… y rodeado.

—¡Están aquí! —avisó la pelirroja de inmediato.

Pero en el microsegundo en el que todos abrieron sus ojos alarmados girándose hacia ella se oyó un chasquido como el de un látigo y las ramas del suelo del bosque se alzaron alrededor de Sasuke formando una especie de almeja gigante que se cerró en torno a él como un cepo.

—¡Sasuke! —gritó Sakura.

El Uchiha estaba a salvo, rodeado por el Susanoo que se había alzado a su alrededor justo a tiempo. Pero las ramas seguían presionando a su alrededor, ejerciendo fuerza sobre la defensa todavía incompleta de Sasuke que resistía en el centro viendo como las afiladas estacas de las ramas se acercaban cada vez más.

En cuanto los demás se movieron para tratar de ayudarle una tanda de kunais adornados con sellos explosivos les cortaron el paso dándoles el tiempo justo para saltar fuera del camino de la explosión.

Cuando el humo se disipó Sakura pudo ver a sus atacantes, eran seis, todos cubiertos con las máscaras de animales típicas de la aldea. Dos de ellos estaban arrodillados formando un sello con las manos, aparentemente en concentración, con toda seguridad podía decir que eran los que estaban reteniendo a Sasuke. Los otros cuatro no habían perdido el tiempo y ya se habían coordinado para atacarles. Sin darle tiempo a evaluar realmente la situación, Sakura tuvo que saltar hacia atrás para evitar el jutsu de fuego de uno de sus enemigos, para después tener la suerte de romper con el puño la enorme roca que había conjurado otro.

A su alrededor a los demás no les iba mejor, los ataques llovían por todos lados a pesar de que Juugo había conseguido neutralizar a uno de los ANBU. El Susanoo de Sasuke parecía perder fuerza por momentos sin que este consiguiera salir de aquella trampa que parecía especialmente concebida para hacerle la vida imposible. No podía usar el Amaterasu porque corría el riesgo de abrasarse a si mismo entre sus llamas negras, y ya había comprobado que la electricidad del Chidori recorriendo su cuerpo no servía de mucho contra las ramas que, además de retenerle parecían estar drenando su chakra.

Las aristas de madera se acercaban cada vez más debilitando la defensa del Susanoo que Sasuke no había podido afianzar, hasta que una de ellas penetró en la barrera del Uchiha clavándose en su hombro dolorosamente y haciéndole gritar. Qué hubieran conseguido herirle y neutralizarle de aquella forma era frustrante y humillante de una manera que le hacía hervir la sangre. Atrapado en aquella maraña de ramas, estas le impedían incluso ver con claridad a sus atacantes para reducirlos a cenizas.

Sasuke se movió tratando de alcanzar el mango de su katana y al hacerlo otra afilada rama se le clavó en la pierna izquierda haciéndole sisear de dolor y lanzar una cascada de palabrotas. Desde allí ni siquiera podía ver qué estaba pasando con los demás, y las ramas seguían apretándose más a él consiguiendo atravesar el Susanoo y haciéndole rasguños.

Tenía que salir de ahí y tenía que hacerlo ya. Aguantando el dolor de las afiladas aristas clavándose en su piel se movió bruscamente hasta alcanzar finalmente su katana y dar un fuerte mandoble mientras la electricidad recorría el filo y su propio cuerpo. Ignorando lo doloroso que resultaba moverse en aquel entramado de ramas como cuchillas, Sasuke consiguió cortar las suficientes como para abrir un hueco lo bastante grande para poder salir de allí con un salto.

Pudo ver como los demás luchaban sin descanso contra los ANBU y a pesar de que en aquella ocasión les superaban en número, Juugo parecía habérselas arreglado hasta el momento para dejar a uno inconsciente o muerto.

Al volver a caer sobre el suelo, no pudo evitar doblarse de dolor y clavar una rodilla en la tierra. Tosió. Le dolía respirar como si tuviera los pulmones llenos de agujas. Volvió a toser y sintió el sabor de la sangre en la boca. Mierda. Al parecer estaba más jodido de lo que aparentaba.

—¡Sasuke! —gritó Sakura corriendo hacia él con preocupación.

El Uchiha trató de incorporarse lo más dignamente que pudo, intentando respirar superficialmente para minimizar el dolor y contener la tos. No estaba tan herido, había estado peor, mucho peor, la sangre que le cubría lo hacía parecer todo más grave. Si tan sólo pudiera respirar estaría en perfectas condiciones para hacer que sus enemigos desearan no haber nacido. Los mataría esta vez, Sakura podía decir lo que quisiera, en esa ocasión no tendría piedad. Si conseguía respirar. Un nuevo ataque de tos le hizo doblarse de nuevo y con dolor se llevó una mano al costado sacándola llena de sangre. Joder.

—¿Estás bien? —preguntó Sakura en cuanto consiguió llegar hasta él. La chica vio su mano ensangrentada y ensanchó los ojos preocupada. Sin perder tiempo se acercó y él le permitió examinarle sin decir nada.

—Shhh… —Sasuke soltó un siseo de dolor que acabó en una tos cuando Sakura le apretó en el costado.

—Mierda… —susurró la chica nerviosamente— ¿Puedes respirar bien?

—No —admitió Sasuke apretando los dientes.

Un kunai se clavó peligrosamente cerca de ellos y vieron como Suigetsu saltaba rápidamente para hacerse cargo del ninja que estaba atacándoles además de contener los envites del ANBU que estaba peleando con él, haciendo que tuviera que iniciar un peligroso dos contra uno sin un segundo de descanso.

—Tienes un pulmón perforado y encharcándose, por eso toses sangre y te duele respirar —explicó Sakura rápidamente—. Seguramente también tengas alguna hemorragia interna… además de las externas. Tenemos que largarnos de aquí. Nos superan en número y Juugo también está herido.

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—Son ellos. Los hemos encontrado dattebayo —exclamó ansiosamente Naruto.

—Sí, y como siempre parecen bastante ocupados —opinó Sai alzando levemente las cejas sin dejar de resultar inexpresivo.

Encaramados a los árboles, podían ver como en el claro surcado por el río, Sakura y el antiguo equipo que había formado Sasuke luchaban contra los enmascarados ANBU de Konoha. En cuanto Kiba les había indicado la dirección del rastro, el Byakugan de Neji había detectado lo que parecía ser una guarida subterránea a varios kilómetros de distancia. Desde allí habían seguido el rastro reciente dejado por sus compañeros.

—¿Creéis que los ANBU nos ayudarán? No podemos luchar contra ellos, son de la aldea —dijo Lee algo preocupado.

—Eso depende de cuales sean sus órdenes —contestó Kakashi frunciendo el ceño como si buscara algo—. ¿Dónde está Sasuke?

En ese momento, de la enmarañada esfera gigante de ramas que había en el claro salió Sasuke dando un salto hacia el aire katana en mano. Al parecer, aquella extraña "construcción", por llamarla de alguna manera, había estado reteniéndolo.

—Supongo que eso contesta a tu pregunta —dijo Neji observando con seriedad.

Naruto se tensó en la rama preparándose para saltar cuando vieron que Sasuke se doblaba y apoyaba una rodilla en el suelo al caer para después levantarse con dificultad.

—¡Sasuke! —oyeron gritar a Sakura con preocupación viendo segundos después cómo corría hasta él.

—Sakura-chan… —murmuró Naruto observando la escena sin perder detalle.

Naruto no pudo evitar su sorpresa cuando vio no sólo que Sasuke hablaba con ella y permitía que le tocase, sino que le pasaba un brazo por los hombros para que le ayudase a caminar. Ni siquiera recordaba la última vez que había visto algo así. ¿Qué era lo que pretendía Sasuke al mantener a Sakura junto a él?

Sasuke gritó algo al tipo grandote de su equipo y todos empezaron a replegarse hacia el río mientras la chica pelirroja y el otro chico con el pelo blanco les cubrían. Uno de los ANBU se cruzó en su camino y el Uchiha se las arregló para acertarle con una extensión de su Chidori. Sakura alcanzó a otro con un puñetazo en el esternón que probablemente le rompió las costillas además de lanzarlo varios metros hacia atrás.

Un trueno resonó en el cielo cubierto por nubes cada vez más oscuras que dejaban pasar una luz mortecina. Se avecinaba una tormenta que comenzó a arrojar sus primeras gotas.

—Vamos dattebayo —gritó Naruto con determinación saltando de la rama del árbol al suelo seguido por sus compañeros. Ya era hora de acabar con todo aquello.

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—Vámonos. ¿Puedes andar? —preguntó Sakura colocándose el brazo de Sasuke sobre los hombros al ver que cojeaba.

—Hmp —gruñó Sasuke pero no la apartó. Sabía de debía volver a ser distante con ella, tratarla como trataba a todo el mundo, como solía hacer antes. Ella iba a marcharse y debía hacerse a la idea por mucho que le costase renunciar a ella. El problema es que no quería hacerlo, no estaba acostumbrado a negarse nada… aunque tampoco estaba acostumbrado a desear algo ajeno a su venganza y odio.

El Uchiha notó cómo el chakra curativo de Sakura le aliviaba algo el dolor. Siempre ayudándole, preocupándose por él después de lo mal que la había tratado, compartiendo sus besos con él. ¿Y si se lo pidiera? "Quédate conmigo" Tal vez ella lo eligiera a él por encima de Naruto, por encima de Konoha, él podría protegerla, mataría a sus enemigos, a cualquiera que la amenazara. Podría incluso evitar matar a sus estúpidos amigos si no se ponían por el medio cuando llevara a cabo su venganza. A su alrededor el mundo parecía perder sus bordes y las luces demasiado brillantes. Seguramente se debía a la pérdida de sangre y tal vez sus pensamientos también.

—Sasuke espabila, no voy a ir a ninguna parte —dijo Sakura sacándolo de sus pensamientos, seguramente él había pronunciado un "quédate" debido a su confuso estado—. Has perdido mucha sangre. No te desmayes ahora entendido, tenemos que salir de aquí.

Sasuke parpadeó para despejarse, por supuesto que no iba a desmayarse, era más fuerte que todo eso. Pero sí, tenían que retirarse de aquella pelea hasta que estuvieran en condiciones de ganarla y él tenía que dejar de delirar y centrarse.

—¡Juugo! ¡Hacia el río! —gritó hacia el gigantón que era el más alejado y este se acercó cojeando. Karin y Suigetsu les seguían, cubriendo su retirada como podían, a pesar de que Juugo había conseguido dejar fuera de combate a dos de sus atacantes antes de que le hirieran, los otros cuatro seguían hostigándoles.

El Uchiha elevó la vista hacia el cielo, iba a llover y por una vez puede que fuera una buena noticia, ya que si conseguían cruzar el río y despistar a sus perseguidores, la lluvia cubriría su rastro. Estaban casi en la orilla cuando su Sharingan captó el rápido movimiento de un ANBU hacia ellos y sin perder tiempo apartó a Sakura a un lado y le lanzó un rayo eléctrico desde la palma de su mano. No supo si le había dado o no en algún punto vital, aunque esa había sido su intención, porque el ruido de un golpe le hizo girarse rápidamente hacia Sakura justo para ver como hacía volar a otro de los ninjas que pretendían atacarles.

—Vamos —urgió Sasuke agarrándola del brazo para que siguieran corriendo. Le dolía la pierna y el costado a pesar del jutsu médico de Sakura, pues esta no había tenido tiempo de aplicarlo en condiciones, pero era ahora o nunca, debían cruzar el río y perderse en el bosque ahora que sus perseguidores estaban más dispersos.

Un trueno retumbó justo cuando comenzaron a andar sobre el agua y el cielo comenzó a chispear sobre ellos.

—Joder. ¡¿De dónde han salido todos esos?! —Exclamó entonces Suigetsu entre indignado y asustado— ¡¿Es que los ninjas de Konoha salen del suelo como setas o qué?!

—¿Que mierda estás diciendo? —Preguntó Sasuke.

—¡Vámonos! —interrumpió Karin tratando de que salieran de allí lo antes posible

Sakura sintió como si tuviera picante en las venas y vértigo en el estómago, tal vez sí consiguieran irse antes de que todo se derrumbara, quería correr, hacer que todos se apresuraran sin mirar atrás. Era uno de esos momentos en los que rozas la salvación con la punta de los dedos después de haber hecho equilibrios por el filo de la navaja, cuando ya casi puedes notar el alivio de salir ileso… y entonces la verdad te alcanza.

Un grito rasgó el aire haciendo que Sakura se encogiera.

—¡TEME!

Sasuke abrió mucho los ojos cuando se giró y vio que al otro lado del río, junto a Kakashi y otros de sus antiguos compañeros de Konoha, se encontraba nada menos que Naruto, mirándolo con furiosos ojos azules.


Hola! Lo sé, lo sé, soy mala por dejarlo justo ahí, yo también me odiaría.

Bueno como habréis comprobado, en este capítulo hay escenas en las que el tiempo se solapa con otras para contarlo desde la perspectiva del grupo de Naruto y otra vez desde la del grupo de Sasuke.

Contestando algunas preguntas que me habéis hecho, el fic tendrá aproximadamente entre veinticinco y treinta capítulos, calculo yo. Itachi sí va a aparecer aunque más adelante. Y en cuanto a posibles embarazos NO, aquí todos se cuidan mucho, Sakura es médico y sabe de esas cosas. Ah, y sí que sigo el manga al día aunque en el anime voy algo retrasada.

Gracias por todos los reviews :)

Besos, Ela.