Disclaimer applied


El albedrío de los condenados

Capítulo 27. Marcar la diferencia

Después de escuchar las noticias que habían traído Shikamaru y Temari, todos estaban hablando entre ellos sobre la repercusión que aquello tendría en la aldea o preguntando por mas detalles a los recién llegados tratando de asimilar cómo era posible que durante años sus gobernantes hubieran podido estar haciendo todas aquellas cosas con impunidad. Sasuke se había quedado al margen, apoyado en la pared, pensativo. Los demás, ya fuera consciente o inconscientemente, se habían alejado de él haciendo que pareciera tener una distancia de seguridad de un par de metros con el resto de la gente. No le importaba, él tampoco quería acercarse.

El Uchiha no sabía cómo sentirse en aquel momento. La retirada de su condena le daba más o menos igual. La verdad es que nunca se había preocupado realmente por aquello puesto que él mismo había pensado ir a Konoha a destruirla así que claro que iban a querer matarle de cualquier forma. Por supuesto, estaba lo de Sakura, el hecho de que su propia aldea dejase de intentar acabar con ella era una buena noticia, al menos no tendría problemas por haberle ayudado. Pero era el hecho de que toda la verdad hubiera salido a la luz y los responsables de la muerte de su Clan hubieran sido ajusticiados, lo que le inquietaba. Su objetivo siempre había sido vengarse de ellos, hacerles pagar por todo, pero ahora había sido la propia Konoha la que se había encargado de eliminarlos. ¿Qué significaba aquello para él? Seguía enfadado, eso seguro, tenía demasiada rabia en su interior como para estar en paz simplemente por eso. ¿Pero qué debía hacer? ¿Destruirlo todo hasta no dejar piedra sobre piedra? Sí, eso le decía el odio que burbujeaba en su sangre.

La gente de Konoha se había beneficiado del sacrificio de su clan, habían vivido en paz gracias al sufrimiento de su familia, al suyo. Él era un vengador, no un justiciero, y a un vengador no le importa cuantos inocentes tengan que sufrir por conseguir su objetivo… Sin embargo, los veía allí, a su alrededor, salvándole la vida cuando él amenazaba constantemente las suyas, arriesgándose para hacer justicia a alguien como él. Y luego estaba Sakura, siempre poniéndole a él por delante de sí misma, dándole todo y más ¿Se merecía ella ver su hogar destruido?

Todo aquello era demasiado complicado, no sabía qué hacer, por primera vez en su vida el camino de la venganza no era tan claro como lo había sido siempre. Sabía que debía vengarse, se lo debía a su familia, a su hermano pero… ¿Cómo decidir cuándo es suficiente? ¿Quién pone el límite para decir que el daño ha sido pagado? En su interior sabía que para él nada sería suficiente para compensar todo lo que había sufrido, podía reducir el mundo a cenizas y seguir sintiéndose así.

Necesitaba hablar con Sakura, no podría concentrarse en toda aquella avalancha de novedades hasta que supiera que ella estaba bien. Los ANBU no eran los únicos peligros que había ahí afuera, sabía que ella era perfectamente capaz de defenderse sola, era inteligente y lo había demostrado con creces orquestando todo aquello. Sin embargo, no podía dejar de inquietarse, los "resucitados" de Kabuto seguían por ahí, además quién sabe cómo reaccionaría Itachi si realmente conseguía encontrarle.

—Estás pensando en ir a buscar a Sakura-chan ¿no? —dijo de pronto Naruto acercándose a él y sacándole de sus pensamientos.

Sasuke elevó los ojos hacia él sin decir nada, manteniéndole la mirada.

—Itachi sigue siendo peligroso —dijo finalmente chascando la lengua con molestia—. Si se interpone entre él y su objetivo o trata de retenerle simplemente se limitará a quitarla de en medio, para él sólo es una chica de Konoha más.

—¿Crees que podría hacerle daño? —Preguntó Naruto escéptico— Por lo que yo vi, tú hermano está tratando de ayudar a Konoha. Él incluso está persiguiendo a Kabuto para parar su Edo Tensei, dattebayo.

—Mira, él no sabrá que ella es importante sólo… Espera ¿Qué acabas de decir? —Se interrumpió Sasuke muy serio.

—Me encanta oírte hablar de Sakura así ¿lo sabes? Eres tan tierno —se burló el muchacho con una sonrisa pícara— Aunque todavía me resulta demasiado raro y espeluznante. No estoy acostumbrado a que te guste algo, siempre estas poniendo cara de perro a todo. No te imagino siendo agradable con ella… ni con nadie. Siempre has sido un bastardo con todo el mundo, conmigo más.

—¡Idiota, céntrate! —siseó Sasuke asestándole un golpe en la cabeza— ¿Qué mierda es esa de que Itachi va tras Kabuto?

En ese momento, el Uchiha recordó que Sakura había mencionado algo parecido la última vez que habían hablado, pero en ese momento no le había hecho mucho caso a esa información, estaba demasiado furioso y dolido.

—Itachi dijo que buscaría a Kabuto para detener el Edo Tensei —dijo Naruto enfurruñado frotándose la nuca y lanzándole una torva mirada.

—Y Sakura ha ido a meterse en medio de eso —espetó Sasuke maldiciéndola interiormente—. ¿No había rumores de que Kabuto estaba al norte? ¿Dónde se le vio por última vez?

—Ehm… pues… —tartamudeó Naruto tratando de recordar.

—La última información que llegó sobre su paradero fue del escuadrón de Anko, desaparecieron por esta zona, en la frontera norte del país del Fuego —intervino Kakashi que se había interesado por la conversación, acercándose al oír mencionar a Kabuto—. Cuando la guerra estaba más activa sospechábamos que su base estaba por allí.

—¿Qué propones que hagamos, Sasuke? —preguntó el chico rubio frunciendo levemente el ceño con preocupación.

—¿Proponer? —Repitió Sasuke con una mueca— A mí me da igual lo que vayáis a hacer vosotros, esto no es una puta excursión de la academia.

—Así que vas a ir a buscarla ¿no? —dijo de pronto Suigetsu entrometiéndose también en la conversación— ¿Has pensado que quizá a ella no le apetezca mucho verte? No fuiste precisamente agradable la última vez.

—No estaba tratando de ser agradable —bufó el Uchiha con desdén.

—¿Tratarás de serlo ahora? —sonrió forzadamente Suigetsu ante la mirada fulminante del chico.

—¿Así que lo que quieres es hablar con Sakura-chan porque fuiste un capullo con ella? —Se burló Naruto traviesamente— ¿Le pedirás que te perdone? ¿De rodillas?

—No te inventes chorradas, Naruto —siseó Sasuke—. No me gusta que se acerque a Itachi y más si Kabuto ronda por ahí, tengo una deuda con ella, eso es todo. Y si Sakura no quiere verme, perfecto, un jodido problema menos.

—Eso no te lo crees ni tú dattebayo —masculló el chico por lo bajo.

Pero antes de que Sasuke pudiera contestarle con una amenaza violenta hacia su integridad física, Kakashi intervino.

—Creo que Sasuke tiene razón. Deberíamos ir tras Sakura —opinó el jounin—. Además tiene que saber lo que ha pasado en Konoha, tiene que saber que hemos venido para llevarla a casa.

… "A llevarla a casa"…

Esas palabras resonaron en la mente de Sasuke haciendo que algo se retorciera incómodamente en su interior. Sakura iba a marcharse, a retomar su antigua vida… a volver a casa. ¿Pero él que iba a hacer? ¿Podía tener una vida normal después de todo lo que había pasado? ¿Había lugar para él? ¿Quería realmente que lo hubiera cuando por dentro seguía furioso? Eran demasiadas preguntas y él ni siquiera había empezado a plantearse las respuestas.

—¿Qué dirección tomó Sakura? —preguntó Sasuke a Karin, que lo miraba en silencio como todos los demás. Al parecer, aunque habían parecido entretenidos en sus propias conversaciones, todos habían tenido un ojo puesto en él en la distancia, y en cuanto había comenzado a hablar le habían dedicado toda su atención.

—Se fue hacia el norte —contestó Karin.

—Bien —zanjó el Uchiha dándose la vuelta y extendiendo la palma de la mano hacia Naruto—. Devuélvemela.

—¿Qué? —espetó Naruto con una mueca de extrañeza.

—Mi katana —exigió Sasuke con poca paciencia—. Dámela.

No le había hecho ninguna gracia despertar desarmado, aunque teniendo en cuenta dónde estaba tampoco es que fuera una sorpresa. Estaba claro que no eran tan estúpidos como para dejar que siguiera armado sabiendo que podía acabar con todos ellos… de hecho, se preguntó por curiosidad si le costaría demasiado aun sin la katana. Tal vez sí, eran demasiados y aunque pareciera que no, estaban atentos a todos sus movimientos, además ocuparse de Naruto no era algo fácil después de todo y él estaba débil todavía.

—Yo no la tengo —confesó Naruto levantando las manos para remarcar su inocencia.

—Dobe, te lo advierto, no me…

—Ehmm… Esto… To-toma —tartamudeó débilmente una vocecilla aguda interrumpiendo al Uchiha, que volvió la mirada extrañado de encontrar a una temblorosa Hinata tendiéndole su katana con la cabeza gacha.

Esperando expectantes su reacción, Sasuke notó que Naruto se tensaba a su lado y Neji se erguía tras la chica en ademán protector.

—La-la cogí para que… no molestara mientras Ino te… curaba —musitó nerviosamente Hinata casi de manera inaudible sin tan siquiera atreverse a mirarle más que a pequeños vistazos de reojo.

Sasuke extendió lentamente la mano y tomó su arma con suavidad, sorprendido porque aquella chica que siempre había tenido miedo de acercarse a él, incluso de niños, hubiera decidido hablarle. El chico se limitó a dedicar un pequeño "Hmp" asintiendo hacia Hinata como única respuesta para alivio de los presentes.

—Siéntete afortunada, Hinata-chan —rió Naruto recuperando su buen humor y rompiendo la tensión en el ambiente—. Eso es lo más cortés que este idiota puede ser.

Sasuke no se dignó a responder, pero se aseguró de arreglárselas para golpear a Naruto en la cabeza con el mango de su katana mientras la guardaba de nuevo asegurada en su cinturón.

—Me largo —espetó el Uchiha cansado de tantas estupideces y deseando salir de allí. Sin embargo, se detuvo en seco cuando sintió una mano sobre la cabeza revolviéndole el pelo con cariño como si fuera un niño. Era Kakashi.

—Me alegro de que estés bien, chico —dijo el jounin— pero recuerda que no tienes porque hacerlo todo solo.

Sasuke sólo se quedó muy quieto, mirándole fijamente sin saber en realidad cómo reaccionar ante aquella inesperada muestra de afecto. No se lo merecía, lo sabía y el no saber cómo responder le resultaba incómodo. Seguía ahí plantado mirando a Kakashi, descolocado, ya que por alguna razón se sentía incapaz de hacer un desplante e ignorarle con una mueca de desagrado.

—Vamos —dijo finalmente Kakashi retirando la mano sin más comentarios para alivio del Uchiha que recuperó rápidamente la compostura fulminando, como siempre, a cualquiera que se atreviera a cruzar la mirada con él.

. */*/*/*/* .

Una vez más, Sakura se maravilló de cómo los cascotes de las explosiones que provocaba Kabuto a su alrededor pasaban sin rozarla gracias al Susanoo de Itachi. La chica había conseguido llegar junto al Uchiha quien seguía observando a su adversario aguantando sus ataques sin hacer nada.

—Estoy tratando de encontrar la forma de vencerle sin matarle —dijo Itachi al notar que Sakura miraba nerviosamente alrededor—. Lo complicado es que si me muevo para atacarle, tú quedarás expuesta.

—No te preocupes por eso —dijo la chica volviéndose para mirarle—. Yo podré arreglármelas, lo importante es parar a Kabuto. No tengo tus habilidades pero no soy totalmente inútil, ocúpate de hacer lo que has venido a hacer.

—Hmp —guñó Itachi enarcando una ceja—. Asegúrate de alejarte de aquí lo más rápido que puedas.

—Es lo que había pensado hacer —suspiró Sakura— hasta que la he visto. A unos metros de Kabuto, en el suelo, hay una chica… espero que desmayada. Se llama Anko, es de Konoha. No puedo dejarla aquí.

—… —el Uchiha frunció el ceño buscando con la mirada lo que la chica señalaba y encontrando, efectivamente, una mujer tendida en el suelo.

De nuevo, uno de los sellos explosivos de Kabuto explotó a su lado sin mayores consecuencias. Sabían perfectamente que aquello no era un verdadero ataque, sólo estaba calibrando la situación, provocando a Itachi a que atacara para comenzar la verdadera pelea.

—Itachi —dijo Sakura, sorprendiendo al chico al llamarle por su nombre y agarrarle de la manga—, haz lo que tengas que hacer. Yo trataré de llegar hasta Anko y sacarla de aquí, si lo consigo tal vez podría traer a Naruto para ayudar, él no estaba demasiado lejos cuando me marché.

—Pensaba que era Sasuke quien estaba contigo ya que viniste a interceder por él —inquirió Itachi.

—Lo estaba… pero él no querrá verme —confesó Sakura apartando la vista tratando de esconder el dolor que le producía—. Eso no importa ahora.

Sin darle tiempo a añadir nada más, Sakura salió disparada de la protección del Susanoo corriendo hacia Anko lo más rápido que le daban los pies. Sabía que no pasaría mucho hasta que Kabuto comenzara a atacarla o descubriera lo que iba a hacer.

—Bien, bien, por fin comenzamos a jugar en serio —rió Kabuto con un siseó de reptil.

Sakura esquivó con un par de saltos las serpientes que Kabuto mandó hacia ella y trató de seguir corriendo sin perder de vista su objetivo, hasta que una de ellas se le enroscó alrededor del tobillo haciéndola tropezar. Afortunadamente, consiguió rebanarle la cabeza con un kunai antes de que le hincara sus venenosos colmillos en la pierna. La parte mala era que ahora se encontraba rodeada de víboras enormes que siseaban amenazadoramente hacia ella.

La risa de Kabuto al ver a la chica en apuros se cortó en seco cuando Itachi lanzó hacia él un aluvión de shurikens que le hicieron saltar hacia atrás, aferrándose precipitadamente a la capucha de su capa para evitar mirar a los ojos al Uchiha.

—No tengo intención de dejarme atrapar por tu Sharingan, Itachi —dijo Kabuto sonriendo—. Eso alargaría demasiado las cosas y me gustaría tenerlo todo atado para cuando llegue nuestro querido Sasuke.

Sakura evitó girarse a mirarle sorprendida ya que era peligroso perder de vista a las serpientes que la acechaban. ¿Qué Sasuke iba a llegar? Eso no era posible, Sasuke debía estar ahora mismo buscando la mejor manera para destruir Konoha, justamente en dirección contraria al lugar en el que estaban.

Itachi no cambió su expresión aunque era obvio que no se esperaba aquello.

—Oh, ¿no lo sabíais? —Dijo Kabuto con falsa afectación—. Él viene hacia aquí acompañado por Naruto y un puñado de ninjas de Konoha, pero tranquilos, les he dejado un par de sorpresas para que nos dejen un poco más de tiempo.

Sin casi darle tiempo a terminar de hablar, Itachi se desvaneció en una bandada de cuervos para volver a aparecer en un parpadeo tras Kabuto y, sin perder un segundo, tiró fuertemente de los hilos ninja que llevaba en las manos destinados a atrapar a su contrincante e inmovilizarle. Sin embargo, las cuerdas sólo se enredaron alrededor de la capa vacía de Kabuto a la vez que una especie de cuerpo serpenteante se escabullía hacia las rocas.

Sakura había conseguido deshacerse de las serpientes que quedaban a su alrededor con unos cuantos de sus golpes rompesuelos y otros afortunados movimientos de kunai, sin embargo, no bajó la guardia.

—¿Dónde está? ¿Le has herido? —Preguntó ansiosamente Sakura mirando en todas las direcciones preparándose para un posible ataque.

Itachi escaneaba el terreno con su Sharingan muy concentrado en encontrar a la serpiente en la que se había convertido Kabuto.

—No —contestó el Uchiha—, creo que ha mudado de piel igual que hacía Orochimaru. Su chakra está disperso y no puedo ver con seguridad dónde está el real.

—Maldito sea —masculló Sakura con desagrado—. ¿Así que es como una especie de copia de Orochimaru?

Antes de que Itachi contestara oyeron la voz de Kabuto elevarse desde un rincón oscuro entre las rocas.

—Pareces incluso ofendida por que yo haya tomado el poder de Orochimaru —dijo Kabuto—. Sin embargo, tú que no tienes ninguna línea de sangre especial, más que nadie deberías comprenderme. ¿No estás cansada de ser menospreciada por no haber nacido con las habilidades que poseen los grandes linajes de ninjas? Yo no pienso conformarme con eso. Con mi propio esfuerzo, he conseguido reunir todas esas habilidades en mí y así poder saber quién soy en realidad, cual es el significado.

El antiguo discípulo de Orochimaru había salido por fin de las sombras mostrando un aspecto similar al de una serpiente albina con brazos y piernas, incluso tenía algo similar a cuernos, aunque conservaba sus características gafas redondas sobre sus ojos rasgados.

—Eres estúpido si piensas que el poder que tienes es lo que dice quien eres, lo que define a alguien no son sus habilidades o poder, ya sea mucho o poco, sino lo que hace con ello —espetó Sakura con desprecio—. Apropiarse las habilidades de otros no es conseguir las cosas por uno mismo.

—Y por esa limitada forma de pensar es por la que jamás conseguirás marcar la diferencia —contestó Kabuto con desdén, centrando de nuevo su atención en Itachi que seguía mirándole imperturbable.

Sakura apretó los puños con furia ante aquellas palabras. No le gustaba que fuera aquel estúpido quien lo dijera, pero que hasta él lo notara sólo ponía en evidencia que era cierto. Siempre había sido demasiado débil como para marcar realmente la diferencia, para cambiar el curso de las cosas por más que lo intentase… La chica volvió su vista hacia Anko tratando de centrarse de nuevo en su cometido cuando vio que Kabuto llevaba en la mano un kunai con una etiqueta colgando.

—Creo que ya va siendo hora de volver a tomar el control —sonrió forzadamente Kabuto—. Todo lo que intentes será inútil. No quieres matarme porque así no pararás la técnica así que no conseguirás vencerme. Admítelo, no tiene puntos débiles.

Itachi elevó un poco la comisura de los labios en algo que era más un desafío que un amago de sonrisa.

—Eso lo veremos —declaró con confianza.

. */*/*/*/* .

El tiempo parecía haberse detenido unos instantes en aquella llanura, o al menos eso le parecía a Karin al observar las expresiones de la mayoría de sus compañeros. Jamás había visto a Suigetsu tan serio y pálido, y el pobre Juugo parecía a punto de desmayarse de un momento a otro.

Cuando habían salido en busca de Sakura habían pensado que sería algo sencillo. Tal vez ni siquiera hubiera llegado junto a Itachi todavía, así que sólo tenían que seguirla y fin del asunto, después ya se vería. Ino se había quedado cuidando a Kiba que estaba agotado por el viaje. Y aunque Sasuke no estaba en su mejor momento después de reponerse "milagrosamente" de sus terribles heridas, era inútil que alguien tratara de sugerirle que se quedara.

La comitiva que a los miembros del antiguo Taka les había parecido excesiva —"estos de Konoha lo hacen todo a lo grande" había dicho Suigetsu— finalmente había resultado ser un acierto cuando las malas noticias comenzaron a llegar.

La primera en darse cuenta fue, evidentemente, Karin. Ya habían avanzado varios kilómetros dejando el pueblo muy atrás cuando detectó varias presencias de chakra saliéndoles al paso más adelante, e inmediatamente identificó que se trataba de ninjas revividos por el Edo Tensei. Afortunadamente, ninguno de ellos era Madara o habían estado en muy serios problemas. Aun así, la presencia de aquellos enemigos era muy preocupante, pues además de ser peligrosos significaba que Kabuto estaba tramando algo.

—He detectado la presencia de cuatro chakras revividos por el Edo Tensei —anunció Karin con seriedad—. Van a cortarnos el paso de un momento a otro.

—Debe ser cierto que Kabuto se esconde por aquí entonces —opinó Neji seriamente—. Tal vez quiera evitar que encontremos su base.

—¿Y Sakura-chan? ¿La has encontrado? ¿Está bien dattebayo? —preguntó ansiosamente Naruto.

—No lo sé… —musitó Karin dando un vistazo inseguro hacia Sasuke que mantenía una expresión seria e inescrutable—. Puedo tratar de ampliar un poco mi percepción…

Bajo la presión y expectación de todas las miradas, Karin cerró los ojos formando un sello con sus manos y concentrándose en abarcar el máximo territorio posible con su radar. Encontró el chakra de Sakura más cerca de lo que había pensado aunque lamentablemente, tal y cómo había temido, no estaba sóla.

—La he encontrado —dijo la chica pelirroja usando un tono calmado—. Está bien pero Itachi y Kabuto también están allí, hay una tercera persona pero no logro reconocer su chakra.

—Fantástico —espetó Suigetsu con sarcasmo. La situación se había complicado por momentos, Kabuto no era una persona a la que le apeteciese volver a ver a no ser que fuese dentro de una caja de pino. Y luego estaban todos aquellos resucitados a los que no podía herir ni matar. La cosa no podía ir mejor.

—¿Crees que esos ninja revividos tratarán de impedirnos llegar hasta ellos? —preguntó Lee.

—Es lo más probable —contestó Karin con una mueca de desagrado. No creía que Kabuto hubiera puesto a aquellos ninjas allí por casualidad.

—Hmp —Sasuke simplemente frunció el ceño y musitó—. Eso ya lo veremos.

Sin detenerse a dar más explicaciones, el Uchiha salió disparado, corriendo en dirección norte tan rápido como podía. Sakura estaba en mitad de un encontronazo entre Itachi y Kabuto, esa estúpida molestia siempre se las arreglaba para estar en el medio de todos los problemas. ¿Es que no podía quedarse quieta durante un jodido segundo?

—¡Sasuke espera dattebayo! —gritó Naruto corriendo tras su amigo.

—Tal vez deberíamos dejar que ellos se ocuparan —sugirió Suigetsu sin demasiada esperanza de ser tenido en cuenta.

No llevaban más de unos minutos tratando de seguir la apresurada carrera de Sasuke y Naruto, cuando vieron que el primero hacía un quiebro extraño para esquivar algo que se estrelló precipitadamente en el suelo levantando polvo.

—Os lo dije —espetó Karin maldiciendo por lo bajo.

Lo que Sasuke había esquivado resultó ser una marioneta de las que usan los ninjas marionetistas, a la que pronto se unió otra obstruyéndole el camino cuando el muchacho trató de pasar de nuevo. El Uchiha no se anduvo por las ramas y no dudó en utilizar el fuego negro del Amaterasu para reducir aquellas marionetas a cenizas. Sin embargo, tampoco pudo avanzar mucho cuando un ninja envuelto en vendas se interpuso.

—Apártate de mi camino —advirtió Sasuke con peligrosa frialdad.

—No es decisión mía hacer eso —le recordó el ninja seriamente cortés.

Naruto le reconoció como Mū, el Segundo Tsuchikage, contra el que había luchado antes de que Kabuto decidiera replegar a sus tropas tras la muerte de Tobi. Junto a él apareció la anciana Chiyo quien había muerto para salvar la vida de Gaara, las marionetas que había destruido Sasuke debían ser suyas.

—Eso me da igual —sentenció el Uchiha realizando unos rápidos sellos antes de lanzar una bola de fuego. No iba a permitirse perder el tiempo.

Los dos ninjas que obstruían el paso saltaron para esquivar el ataque y Sasuke aprovechó la oportunidad para avanzar hasta que la aparición de unas enormes y afiladas aristas de hueso en el suelo le detuvo. En esa ocasión, aun no habían pasado un par de segundos cuando fue Naruto quien se lanzó contra aquella nueva barrera con un enorme Rasengan girando en su mano, consiguiendo derruir una parte que Sasuke no tardó en atravesar.

El chico rubio se giró un momento, dudando antes de decidirse a segur a su amigo, pues Chiyo había repuesto sus marionetas y recordaba a Mū como un fuerte oponente, además aquella barrera de hueso sólo podía pertenecer a una persona… Kimimaro.

Un choque metálico le hizo volver la vista hacia Sasuke, pero aunque este tenía la katana desenvainada, era Kakashi quien había saltado para repeler con la espada de Zabuza el ataque del último ninja resucitado que Kabuto había enviado.

—Rápido, id a buscar a Sakura —dijo Kakashi—. Nosotros les retendremos.

Ambos muchachos asintieron reanudando su camino, como si se tratara de una de las misiones que hicieron juntos como gennin.

La frase de Kakashi habría provocado un ácido comentario sarcástico por parte de Suigetsu de no ser porque el chico había reconocido al enemigo con el que el jounin había cruzado su espada.

—Mangetsu… —pronunció el muchacho casi sin voz al ver que no se trataba de otro que de su hermano.

. */*/*/*/* .

La lucha entre Itachi y Kabuto se había recrudecido. Ambos atacaban y esquivaban a partes iguales los envites del otro. Mientras, Sakura había conseguido llegar hasta Anko. Afortunadamente, la chica estaba únicamente inconsciente y algo magullada, sin demasiados daños graves que pudieran poner en peligro su vida.

La kunoichi sabía que ya tendría que haber cargado a Anko y haber huido de allí, ese era el plan, llegar hasta ella y sacarla de allí rezando porque Kabuto no se diera cuenta de que eran un blanco estúpidamente fácil al huir de ese modo. Sin embargo, seguía allí sin decidirse a marcharse a pesar de que, tal y como Kabuto había dado a entender, no era lo suficientemente fuerte como para marcar la diferencia en aquello. Aun así, veía como Kabuto intentaba una y otra vez poner en Itachi aquel kunai con ese amuleto que le permitiría controlarlo de nuevo, si eso llegaba a ocurrir estarían perdidos. Tal vez, si ella consiguiera distraer un poco a su oponente, el Uchiha podría concentrarse en acabar con él en lugar de esquivarlo constantemente.

Decidió que al menos podía ayudar un poco en eso, una distracción oportuna que inclinara la balanza. Anko no corría peligro por el momento así que lo más importante ahora era parar a Kabuto. De modo que cargó chakra en su puño y corrió hacia la pelea determinada a ser útil al menos en eso. Se equivocó.

Kabuto sintió su movimiento sin tener que mirar, ya que sus sentidos estaban agudizados por su fusión con la serpiente y su única reacción fue una pequeña sonrisa antes de lanzar hacia ella la sierpe que tenía unida al cuerpo. Sakura saltó para tratar de esquivarla y entonces en esa milésima de segundo comprendió su error, pues a pesar de que le había dicho que no se preocupara por ella, Itachi se había girado para ayudarla apartando por un segundo su atención de Kabuto.

La sonrisa del antiguo discípulo de Orochimaru se ensanchó alargando la mano para aprovechar ese inesperado hueco en la defensa del Uchiha para tratar de introducir en él el amuleto de control.

En ese momento Sakura oyó un grito que le llegó lejano y vio sorprendida como la katana de Sasuke volaba en su dirección con la intención de atravesar a la serpiente que estaba a centímetros de caer sobre ella. Su mente pareció pensarlo todo al mismo tiempo o tal vez no pensar en absoluto, ya que sorprendiendo a todos consiguió agarrar la katana al vuelo hiriéndose con la electricidad y realizando un giro en mitad del salto, en ese mínimo instante en el que el tiempo pareció detenerse leyó los labios de Kabuto murmurando "¿Qué haces?"

—Marcar la diferencia —dijo Sakura con fiereza, y descargó el filo sobre la cintura de Itachi atravesándolo con un tajo horizontal de parte a parte, justo antes de que la serpiente cayera sobre ella golpeándola fuertemente y lanzándola al suelo.

Sakura oyó un grito de dolor y cómo algo caía al suelo con un pequeño golpe sordo. Sonrió con la boca llena de sangre, todavía tumbada en el suelo y dolorida por el ataque de la serpiente, pues supo sin tener que mirar que al atravesar a Itachi con la katana, algo de lo que se recuperaría, había conseguido cortarle la mano a Kabuto impidiendo que colocase su amuleto en el Uchiha.

—Jódete, hijo de puta —dijo Sakura casi en un graznido por el dolor de sus propias heridas pero sin poder evitar una carcajada.

—Estás como una puta cabra ¿lo sabes?.

Sakura frenó su sufrida risa al oír aquellas palabras y abriendo mucho los ojos, de pronto cayó en la cuenta lo que significaba la katana que todavía llevaba en la mano.

—Sasuke… —musitó con voz rota.


Hola!

Sí, lo sé T.T pido perdón, de verdad, de verdad que si hubiera podido actualizar antes lo habría hecho, he recibido vuestros reviews preocupándoos por mi salud y por estar una semana desaparecida, muchas gracias por eso y por comprenderlo, me daba mucha pena no poder subir el capítulo en ese mismo momento pero lo tenía sin terminar. Creí que conseguiría publicarlo el miércoles o el jueves pasado pero entre unas cosas y otras no conseguía escribir lo que realmente quería y tampoco quería que por las prisas me saliera un capítulo apresurado que fastidiara el fic. No me gusta dejar notas que parecen capítulos porque crean falsas ilusiones y eso sabe muy malo así que no pude avisaros :(

Os agradezco de verdad vuestra paciencia, trataré de publicar el siguiente el próximo martes, aunque esta vez para dolor de mi corazón no os lo puedo asegurar al 100% así que si me retraso no os alarméis que como mucho mucho será hasta el martes siguiente o antes si puedo.

Bueno, centrándonos en el capítulo, estamos en la recta final ya lo veis, yo calculo que quedará otro y el epílogo. Las cosas ya van tomando su cauce y los personajes vuelven a reunirse. Incluso Mangetsu y Suigetsu :O. Espero que se haya entendido bien la escena final en la que Sakura ataca a Kabuto a través de Itachi.

Sasuke por su parte sigue con sus sentimientos contradictorios es como un "quiero y no puedo" "puedo pero no quiero querer" jaja

De momento no sé que más comentaros aunque luego seguro que se me ocurren mil cosas que faltan. Sólo volver a agradeceos vuestra paciencia y preocupación (me enterneció mucho en serio). Ah, y si alguien ve a mi inspiración tratando de huir (cosa que hace mucho últimamente) pegadle un tiro en la pierna por favor, la quiero viva.

Besos, Ela.