Bien, estoy de vuelta con otro de mis salvajes delirios; este capítulo es un poco más largo que el resto y tiene a un invitado especial... TADAAAAN! el OC de mi amiga Kris. ! amiga, este capítulo va par tí =) gracias por aguantarme y ayudarme n.n
Muchas gracias a todos los que siguen esta historia y que se toman el tiempo de dejarme un review no saben lo que significa para mi *-*, espero que lo distruten.


El hombre pasó varios días pensando la mejor forma de hacerle llegar a la mujer la información que debía darle, analizó todas sus opciones y sus posibles reacciones, ¿una llamada? Ciertamente ella no conocía su voz, pero sabía que podría rastrear su llamada y eso sería sin lugar a dudas algo arriesgado, ¿presentarse ante ella? Debía hacerlo, pero no sin antes darle una pista de quién era y del tema que hablarían, definitivamente si se presentaba ante Ada Wong de la nada, muy probablemente ella lo mataría o al menos ligaría unos buenos golpes, esa mujer tenía una fama muy particular y él no quería cabrearla, ¿una carta? De seguro ella escucharía cuando el papel se deslice por su puerta y saldría a darle caza… aunque, quizás si ponía a un chivo expiatorio, simple e inocente para desviar la atención de la espía l permitiría resguardarse al menos por unas horas hasta su encuentro. Además, él no debía ser visto cerca de ella tan fácilmente o los de arriba podrían sospechar, lo que derribaría sus planes y eso, eso era algo que Michael Gray no podía permitir; había esperado tanto por el momento de hacerles pagar por lo que le habían hecho que no podía simplemente arruinarlo todo y morir como si nada… se lo debía a su hijo y a todas las demás personas que habían perecido injustamente bajo las pezuñas de unos psicópatas como Simmons y su dichosa Familia.

Después de dedicarse a deliberar la mejor acción, lo decidió, una carta y un chivo… ahora sólo tenía un problema, debía decirle como identificarlo en su reunión, el problema era que dar datos o un mensaje demasiado claro sería peligroso.

_Supongo que vas a tener que averiguar esto tú sola_ dijo en voz baja mientras escribía una pequeña nota en una hoja de papel.

Ada despertó y deseó que el día ya hubiese acabado, no por cansancio sino más bien por aburrimiento… debía haber alguna forma en la que los 30 días restantes para su siguiente y última misión pasasen más rápido; quería terminar con todo cuanto antes y mudarse, quizás a Francia o Suiza… la espía incluso pensó en volver a China, pero descartó la idea como ridícula al segundo de haberla pensado. Finalmente había aceptado que era Ada Wong y estaba tranquila con el resultado pero nada de eso significaba que debería volver a sus raíces… ya las había cortado y en aquel país no había nada para ella.

La dama miró el reloj que marcaba las 7 am, sólo había dormido unas cuantas horas y le resultaba difícil conciliar el sueño luego de esa hora desde hacía años, sin importar que tan poco había dormido la noche anterior.

_Creo que no puedo borrar la disciplina de mi pasado_ se dijo así misma haciendo alusión a la milenaria virtud de su pueblo de origen y al estricto entrenamiento al que había sido sometida casi toda su vida y pensó que sería un buen momento para ir perdiendo esos viejos hábitos... quizás incluso podría dormir hasta las 8.

El sonido del papel arrastrándose por el suelo llamó su atención sacándola de sus planes y haciéndola saltar fuera de la cama de forma casi instintiva sólo para correr a la puerta y buscar a quien sea que haya tirado eso bajo su puerta; quizás era una conducta paranoica… pero ese tipo de actitudes le habían salvado la vida incontables veces en el pasado. Ada abrió la entrada y vio una figura girar al final del pasillo, sin pensarlo dos veces fue tras esa persona; se desconcertó un poco cuando al prácticamente estampar a su objetivo contra la pared se dio cuenta que no era más que un niño de no más de 16 años que al parecer se había desviado de su camino a la escuela.

_ ¿Quién eres?_ pregunto la mujer observando el miedo en los ojos del muchacho

_Soy Noha… no me haga daño_ Ada lo soltó… había visto a muchas personas culpables como para saber distinguirlas y él definitivamente no era culpable… quizás idiota, pero no culpable… de seguro no tenía idea de que hacía o de quién era ella.

_ ¿Qué dejaste en mi departamento?

_Sólo un sobre… un hombre me lo dio y me dijo que lo tirara bajo su puerta, me dio 25 dólares por hacerlo_ el chico empezaba a calmarse y a observar más detenidamente a Ada aún se encontraba en ropa de dormir.

_Hey… chico… estoy aquí arriba_ dijo levantando el rostro del niño

_Lo siento

_ ¿Quién te dio el sobre?

_No lo sé, yo iba a clases y ese tipo me preguntó si quería una paga por hacerle un favor, me dio el sobre y me dijo que viniera hasta aquí…

_ ¿Cómo era?

_No lo vi bien, estaba vestido con un sobretodo marrón y no me interesaba así que no preste atención_ Ada siseó frustrada ante la respuesta del jovencito, algo en todo esto no figuraba bien y ella averiguaría de que iba todo… al menos agradecía que ya no moriría de aburrimiento hasta su próxima misión_ ¿Puedo irme?

_Ve_ gruñó, acto seguido volvió a su departamento y cerró la puerta las ella, recogió el dichoso sobre del suelo y lo puso sobre la mesa de café frente al simple sillón de cuero negro.

_Voy a necesitar un cigarrillo para esto… odio fumar por la mañana_ suspiró mientras se dirigía a su cuarto a buscar su amargo y alargado vicio; sacó uno de la caja, lo puso entre sus labios y lo encendió mientras se sentaba en el cómodo mueble frente al sospechoso sobre que tomó con una de sus manos examinándolo en busca de pistas que le pudieran decir quién era el remitente. No había nada, el blanco luminoso del papel parecía burlarse de ella. Ada tomó otra pitada antes de abrir el molesto objeto para ver finalmente el dichoso contenido que solamente era una hoja de papel tan blanca como el mismo sobre, sólo manchada con una caligrafía alargada y poco prolija pero legible.

"Hay muchas cosas sobre tu próxima misión que desconoces Wong, permíteme explicártelo todo esta noche. Encuéntrame a las 10 pm en Hawkeye St. 852, sé que llegarás a tiempo.

P.D: El corindón del océano reina sobre el cíclico argento"

Ada releyó la nota una y otra vez intentando encontrarle sentido… la última frase era la más importante porque le daba una pista, ¿Pero de qué? ¿Qué tanto sabía esta persona sobre su próxima misión? ¿De qué quería advertirle? ¿Sería una emboscada como la de Carla y el submarino?... ella realmente no lo sabía pero lo que sí sabía era que le acababan de poner un reto y Ada Wong nunca decía que no a los retos, lo había hecho al principio de su carrera, y ahora, al final tampoco lo haría.

Encendió otro cigarrillo apenas terminó el anterior, no saber lo que sucedía le molestaba, nuevamente estaba en el juego de alguien y la pregunta era ¿De quién? ¿De la Organización que evidentemente le ocultaba algunos detalles de su misión?, ¿Del gobierno?, ¿Del misterioso escritor? Wong bufó frustrada… le habían dejado un rompecabezas, no era como que no los supiese resolver, pero siempre había tenido un patrón que seguir ya sea sobre quién había ideado todo o bien sobre el entorno en el que debía desarrollarse el acertijo; pero eso era una hoja en blanco, palabras juntas sin un sentido específico y… además… ¿Qué carajo era un corindón? Ciertamente, en su terreno esa no era una palabra común, quizás la había oído antes pero no recordaba donde ni en qué contexto.

_Quizás un café me ayude con esto_ dijo antes de levantarse a preparar el oscuro néctar de la mañana pensando que quizás ese líquido le ayudaría con su pequeño juego de palabras.

Ada tomó el último sorbo de la tercera taza del café, que comenzaba a enfriarse perdiendo su particular, y aplastó la colilla del cigarrillo en el cargado cenicero frente a ella, su cabeza empezaba a doler y pese a su frustración y aburrimiento el tiempo parecía correr más rápido, presionándola para solucionar ese problema antes de la hora solicitada. Ella se dejó caer sobre el respaldar del sillón con un fuerte resoplido, pasó sus dedos sobre su cabello negro como si creyera que ese simple acto sacaría todos los pensamientos erróneos sobre la nota, giró su cabeza sin buscar algo específico y entonces vio que muy probablemente la respuesta había estado cerca de ella todo el tiempo, a sólo unos pasos, en un pequeño mueble con algunos libros apilados. Caminó hacia ellos y tomó el que le interesaba, esperando encontrar allí al menos un atisbo de luz desde el cual empezar a resolver su pequeña adivinanza.

_Es tan simple que quizás funcione_ suspiró antes de buscar la palabra cuyo significado le intrigaba.

"Corindón: Óxido alumínico de gran dureza entre cuyas variedades se encuentran el rubí, el zafiro y la amatista"

_El océano… un zafiro… bien, al parecer vamos avanzando_ se dijo a sí misma

Frank Neumann era el hombre más aburrido del mundo, no hablaba de nada y sólo se dedicaba a su trabajo ignorando completamente a Leon.

_ ¿Sabes? Te cuido la espalda todos los días… al menos podrías contarme algo de ti_ el tono de Leon era sarcástico, pero era una forma de empezar una conversación con el ser humano con el que compartía espacio físico en horas laborales

_No estoy aquí para hacer amigos, estoy aquí para impedir que el bioterrorismo crezca

_ ¿Por qué lo haces?

_Por que puedo

_Eres realmente simpático_ Neumann se quedó callado ante el último comentario de Leon, no podía discutir con él, sólo debía hacer el trabajo que le había sido encomendado. Por su parte, Kennedy no hizo más que cambiar su posición en la silla y bufar molesto, ese hombre tan parecido a un roedor era realmente aburrido y arrogante, no parecía una persona a la que de hecho le importase tanto el mundo como para impedir el bioterrorismo; más bien tenía el perfil de un hombre al que le interesaba más probarse a sí mismo, a la ciencia y al poder que esta representaba antes que preocuparse por una amenaza tan grave e inminente como esa… era como todos los científicos que iniciaron el problema que se cobró tantas vidas inocentes. Leon no pudo evitar tensar la mandíbula y apretar los puños ante las memorias que lo acosaban desde hacía tantos años.

_Necesito un trago_ susurró para sí, si bien no disfrutaba de un estado de ebriedad, el calor del alcohol le daba la tranquilidad que necesitaba para acallar su mente por al menos un momento.

_ ¿No es un poco temprano para tomar algo?_ la voz de Neumann hizo que el rubio se sobresaltara mínimamente

_Cuando vivas lo que yo podrás decirme el horario para tomar un trago... igual lo tomaré cuando salga de aquí

_Eso espero, no me gusta el alcohol ni su olor

_Todos tenemos que vivir con olores desagradables ¿Qué te parece el olor a carne podrida?_ el tono de Leon le dejó en claro que sus comentarios le molestaban y por primera vez Neumann sonrió.

_Tenemos un problema

_ ¿Cuál?

_Alguien va a decirle a Wong lo que tenemos pensado hacer

_ ¿Quién?

_Creemos que es Michael Grey

_ ¿Quién es él?

_Es el agente e informante de la Organización de Wong… parte de nuestro plan pero sólo como paloma mensajera, está aquí como infiltrado en el gobierno

_Parece que la paloma nos ha picado la mano

_Entonces hay que romperle el cuello, no nos sirve una paloma de esas características

_ ¿Tienes idea de lo que pretende hacer?

_No, pero pensamos que pretende reunirse con ella

_Entonces envíen a alguien a que lo siga y que elimine el problema de raíz; ellos no deben reunirse y nuestros planes deben seguir tal y como estaban…

Michael estaba sentado en el borde de la cama con sus codos apoyados sobre sus rodillas y su rostro hundido en su manos, ese era el momento, el sólo sonido de las agujas del reloj le indicaban que todo se resumía a esa reunión, la venganza, la justicia, el destino de incontables personas, de incontables familias con seres queridos, vidas felices y tristes, de villanos, criminales y personas de bien estaba a punto de decidirse… en un bar de mala muerte de Hawkeye St. A manos de dos mercenarios, de dos traidores sólo movidos por sus propios recuerdos y por sus propias promesas.

Grey se levantó de la cama y tomó de la mesa de luz el anillo de plata y una fotografía suelta y desgastada de un adolescente; se puso la joya en su dedo anular, observó la imagen de la foto, suspiró y la colocó en su bolsillo. Acto seguido salió de su pequeña residencia, sabiendo que desde ese preciso instante, nada sería lo mismo.

La hora se acercaba y Ada no había avanzado en nada más que en saber que un zafiro estaba involucrado en todo, ella estaba fastidiada, con el orgullo herido. Miró la hora y entrecerró los ojos al ver que el aparato se burlaba de ella marcando las 9… sólo faltaba una hora… pero con el rompecabezas resulto o no, ella se presentaría y así tuviese que matar a todos, encontraría a quien sea que la haya hecho quedar como idiota.

Decidió prepararse para su pequeña cita, una rápida ducha, una falda negra hasta un poco más arriba de la rodilla, una blusa roja sólo prendida hasta la formación de un pronunciado escote que se extendía hasta la unión de sus pechos, zapatos negros de tacón, su característico suave maquillaje en los párpados en conjunto con un lápiz labial de un color natural. Preparó su típico armamento siempre camuflado, una correa en su pierna derecha con su arma y una navaja muy afilada, en su pierna izquierda otra correa con su fiel lanza garfios y munición de 9mm, en su muñeca, una pulsera de plata desde la cual podía sacar un hilo lo suficientemente fuerte como para matar a alguien (y sí que lo había hecho antes)… se miró al espejo de cuerpo entero frente a ella y sonrió levemente; aún tenía 20 minutos antes de su encuentro, agarró las llaves de su auto y se dirigió al lugar indicado.

_Nuestra paloma empieza a volar en otro sentido

_No llegará muy lejos

_Espera, veamos a donde va…

La mejor forma de terminar un día pesado era con una bebida en la mano, a Leon realmente le gustaba sentir el frío del líquido en su boca y el caliente ardor al atravesar su garganta. Realmente no era un hombre que gustaba de beber en lugares públicos, pero el aburrimiento que le inspiraba Neumann todo el día, sólo alimentaba sus ganas de beber y de ver gente… aún cuando ese barsucho en el que estaba no ofreciera la mejor compañía, o el mejor alcohol.

Grey se bajó de su auto para entrar en aquella taberna oscura y sucia; se preguntó cómo reaccionaría aquella mujer al ver el lugar y sonrió al imaginar su expresión de asco e incredulidad. Una vez adentro, se acercó a la barra, miró la hora, aún faltaban 10 minutos hasta la hora pactada… tiempo suficiente para sentarse y tomar algo.

Por alguna razón Michael no se sorprendió al sentir una presión en su espalda, una presión que conocía muy bien… el cañón de un arma.

_No creo que debas pedir algo… vendrás conmigo_ le susurró la voz de un hombre en el oído

_Lo siento pero tengo una cita_ respondió tranquilamente

_Creo que deberás cancelarla _ Michael supo en ese momento que ya lo sabían… pero no dejaría que lo arruinen todo

_No es una actitud caballerosa dejar a una mujer plantada_ se burló y la presión se hizo más fuerte

_Ven… no quiero llamar la atención, sólo será un momento_ la voz del hombre era oscura y escondía aún más oscuras intenciones

_Ya que lo pides tan amablemente, te haré caso_ Michael sonrió y se levantó el alto asiento para ser empujado hacia el callejón fuera del local, el pequeño espacio apestaba a orina, alcohol y basura, un gato famélico y herido observaba a los recién llegados desde unas bolsas de deshechos desde las cuales buscaba un sustento que valiese la pena, sobre una pared había otro hombre que apuntó a Michael con su propia pistola_ dos contra uno, es tan justo…

_A la mierda la justicia_ le dijo el que presionaba su arma contra él

_Apuesto a que tus jefes dicen mucho eso ¿verdad?_ una punzada de dolor atravesó el corazón de Grey

_No es tu asunto

_Tampoco es su asunto el hecho que yo tenga una cita… y sin embargo aquí están ustedes dos caballeros, impidiendo que pueda tener una buena noche_ Michael sabía que los estaba cabreando

_Si fueses a buscar una zorra en la cual enterrarte no nos interesaría… pero… ibas a reunirte con una zorra especial_ le dijo el de la pared

_Veo que eres adivino… ¿Podrías decirme los números de la lotería?_ esa fue la gota que derramó el vaso, el personaje detrás de él, levantó su arma para golpearlo con la culata; Michael tomó el brazo armado de su enemigo y lo llevó arrastró hasta ponerlo frente a su cuerpo como un escudo para el hombre de enfrente que aún le apuntaba, Grey sostenía a su escudo inmóvil y gimiendo de dolor ante la gran presión que se ejercía sobre su brazo a punto de romperse.

_Dispárale_ gimió el escudo apretando los dientes

_Sí… hazlo_ siseó Michael

Ada disminuyó la velocidad del vehículo mientras buscaba la numeración indicada, levantó una ceja algo incrédula cuando la encontró.

_Así que aquí es… estoy emocionada por conocer a este… personaje. Al menos se que aquí no será complicado encontrar un zafiro_ se bajó de su auto para entrar en aquel tugurio de ratas y cucarachas, abrió la puerta para ser recibida por la espesa humareda de nicotina y hierba mezclados junto con el penetrante olor a alcohol barato y sudor. Una mínima expresión de desaprobación cruzó por su rostro al pasar junto a la mesa de billar donde una joven rubia de cabello largo, quizás demasiado drogada o demasiado desinteresada, se convertía en el lujurioso centro de atención de al menos tres hombres de aspecto dudoso y desagradable. Ella observaba a todas las personas del lugar, buscaba en sus cuellos, en sus lóbulos, en sus muñecas y en sus dedos algún indicio de la piedra preciosa; sin embargo, aunque no encontró lo que buscaba, sonrió al encontrar algo igual de interesante.

Kennedy iba por su tercer trago de ron y aún se sentía bien, había hablado con algunas chicas pero ellas se habían aburrido rápidamente ante su desinterés y él ante su estado deplorable.

_ ¿Qué va a tomar?_ preguntó el cantinero a una persona cerca de Leon, él continuó con su mirada fija en su pequeño vaso

_ ¿Qué tal un vino?_ respondió una voz femenina y seductora… la voz que Leon reconocería donde sea, en el momento que sea

_No creo que encuentres algo así aquí_ el rubio dijo desde su asiento_ prueba con otra cosa linda

_Mph…_ ella fingió no escucharlo y vio al hombre del otro lado de la barra asentir esperando una respuesta alternativa_ ¿vodka?

_Eso está mejor_ aprobó Leon al ver al cantinero darse la vuelta y servirle a la mujer un pequeño vaso con la bebida solicitada, ella sacó un billete para pagar por el servicio, pero el rubio fue más rápido al entregarle el dinero al huraño cantinero quién gruñó al aceptarlo _ ¿Qué haces por aquí? ¿Me estás siguiendo?

_No creo que eso sea de tu incumbencia Kennedy_ respondió sin mirarlo

_No creo que vengas a un lugar como este sólo porque sí… no es tu estilo Ada

_Y tú me conoces tanto

_Sólo hace falta verte_ la voz de Leon era tranquila, como si de alguna forma ya no se sorprendiera totalmente de verla en el lugar menos esperado. La mujer levantó una ceja y llevó el vaso a sus labios

_Tampoco pareces el material para un lugar como este

_Mph… tuve un mal día en el trabajo… pero tú no me preguntaste por eso

_Oh! lo siento ¿Qué tal tu día querido?_ dijo sarcásticamente, fingiéndose una esposa cariñosa que recibe a su marido luego de una larga jornada laboral

_Bueno, algo pesado cielo, pero me alegra estar aquí contigo en este…_ hizo una pausa intentando buscar la palabra correcta

_Bar_ le interrumpió ella

_Bar_ repitió el rubio_ al fin nos encontramos de nuevo

_ ¿No lo hacemos siempre?_ sonrió ella

_Como una broma divina_ Leon levantó su vaso_ salud… por las bromas de los Hados

_Salud_ Ada golpeó su vaso con el de él antes volver a beber el líquido en su interior

_No creí que pensaras que de verdad podrías acertar_ Michael dejó caer al suelo el cuerpo inerte de su, alguna vez escudo; el compañero del occiso tensó la mandíbula aunque no él podía decir si de rabia o temor… como sea, le daba lo mismo. Grey se abalanzó sobre su contrario y un movimiento rápido pudo agarrar su muñeca y golpearla contra la pared las veces necesarias como para que el hombre soltase el arma entre pequeños gemidos de dolor; lo demás fue fácil, unos golpes en el estómago y en el rostro con la suficiente fuerza como para dejarlo inconsciente y aparentando la suficiente inexperiencia como para que la escena no parezca más que una pelea de ebrios con un crimen nada extraño en la zona.

Una vez que Michael terminó con su pequeña labor, agradeció haberse vestido de negro, de esa manera, la sangre de la víctima se camuflaba asemejándose sólo a una mancha de líquido; él miró su reloj, eran las 10:10… ella ya debía estar allí.

Volvió a entrar y la buscó con la mirada, si bien no la conocía personalmente la había visto muchas veces por la organización y en las fotografías de su perfil, por lo que podía reconocerla fácilmente; se sorprendió al ver sus planes algo frustrados por cierto rubio… sentado junto a la mujer de rojo en un aparente coqueteo, según lo que había oído de La Familia, esos dos tenían una historia inconclusa… pero a él le importaba un bledo, si no hablaba con Ada para informarle sobre su misión, Leon, ella y todo el jodido mundo estarían en peligro una vez más y eso era algo que no estaba en los planes de Michael… después de todo se lo debía a él.

Su conversación con Leon era su característico tira y afloje de preguntas y respuestas, un eterno coqueteo, el juego del gato y el ratón.

_ Y bien ¿Cuándo pretendes decirme por qué siempre que nos encontramos hay algún virus de por medio?_ Ada miró a su alrededor

_No veo ningún infectado aquí… ¿Y tú?

_No me sorprendería que de un momento a otro, alguien se convierta en zombie e intente matarnos

_Mph… zombies… el menor de nuestros problemas alguna vez

_Ciertamente sí… frente a Birkin y Simmons, los zombies son un paseo en el parque

Un hombre sumamente pálido y alto se posicionó detrás de Leon, ordenó un trago; quizás el personaje hubiese pasado desapercibido para Ada, de no ser por la imponente joya en su dedo anular. "Así que era un anillo" pensó para sí misma; ella sabía que ese hombre, sea que quien sea la conocía y era por eso que se había parado detrás de Leon… mostrándole su anillo.

_ ¿Sabías que el zafiro es un óxido alumínico y una de las cuatro gemas más importantes del mundo?_ el hombre alto sonrió, mientras que Leon se confundió ante el repentino tema

_No, no lo sabía, desconozco la joyería

_Mph… es cultura general guapo… deberías interesarte más en eso_ acto seguido se levantó del asiento

_ ¿Ya te vas?_ Aunque sonase algo desconcertado, no le sorprendía

_Sí, me gustaría quedarme, pero tengo algo que hacer guapo, gracias por el trago_ su voz era tan tranquila como siempre, tranquila, desinteresada, sarcástica… y así como así, tal y como cada vez que se veían… ella desaparecía una vez más.

_Mujeres_ siseó Leon antes de acabarse otro vaso más de su ron.

_ ¿Quién eres?_ preguntó Ada cuando vio salir a ese hombre alto y de cabello tan negro como el de ella

_Mi nombre es Michael Grey… y debo decirte que la misión que te fue encomendada para matar a Frank Neumann, es una trampa para matarte_ Ada rodó los ojos

_No será la primera vez que alguien intente matarme… si es todo lo que tienes para decirme, creo que he perdido el tiempo_ La mujer se dio vuelta para retirarse

_Ese hombre, Leon… él te importa y corre tanto peligro como tú sino me escuchas_ Ada se paró en seco y Grey sonrió.


Kris: amiga ya sabes que este capítulo es para tí, espero que te guste n.n muchas gracias por todo

Fatty rose malfoy, yune69 y Kimmy: muchas gracias por su apoyo chicas, espero que este capítulo sea de su agrado n.n

ChibiFate: O.o me alegra que te guste mi forma de escribir... arruinando de aprende LOL XD ojala disfrutes este capitulo tanto como yo disfrutaría que nuestras Xbox se lleven mejor y podamos matar zombies juntas *-*