¿Por qué Radizt?¿Tenía que ser precisamente él? Bueno, mirándolo por el lado positivo, él tenía apariencia humana, sería menos repulsivo que con los otros, pero es que por otro lado ¡Era Radizt, joder!


Bra tragó aire y empezó a quitarle la ropa, primero le quito guantes y botas, después su armadura(o lo que quedaba de ella) y luego los pantalones. Ya solo le quedaba quitarle los calzoncillos, y la verdad no se atrevía, pero al ver el lamentable estado de su amigo pensó que no era el mejor momento para tener pudor.

Finalmente se los quito rápido intentando no mirar, pero rozando levemente sus partes sin querer y acto seguido lo cogió y lo metió en el tanque con los ojos entrecerrados para ver solamente lo necesario. En ese momento llego Burble.

—Ya he vuelto ¿He tardado?—preguntó el científico

—No, no mucho—respondió Bra tímidamente

—Ves como no ha sido tan malo, sabía que hoy los saiyajines venían de su misión y que alguno iría a la enfermería, Freezer me llamo hace media hora, pero espere a que nos tocase un saiyajin para irme. Pensé que te daría menos pudor, puesto que son más parecidos a tú especie

—Gracias—le dijo Bra con tono de voz bastante agudo

—Creo que este era el último paciente por hoy. Puedes irte.

—¿Y usted?—preguntó la peliazul al ver que el científico permanecía en su sitio

—Yo me quedare otro rato, cuando llegue a la sala de Freezer, este estaba castigando a Vegeta, creo que cuando Freezer termine con él necesitara otro tanque—le respondió el científico calmadamente, como si le pareciese lo más normal del mundo que el lagarto malvado torturara al niño

A Bra se le quedo la cara blanca, sí la otra vez solo le hizo todo lo que le hizo a su pequeño padre por diversión…¿Qué haría cuando lo castigaba? Bra empezó a quedarse todavía más blanca imaginando todo lo que Freezer estaría haciendo en estos momentos con su padre.

—Burble vete, me quedare yo—saltó Bra de repente

—Cómo quieras señorita, yo me retiro a mi habitación, hoy ha sido un día movidito

Bra se quedo sola en la sala médica, cada minuto que pasaba no podía evitar sentirse peor, sabiendo que mientras que ella estaba allí sentada el lagarto estaría torturando a su chibi padre. En ese momento se dio la vuelta y fijo su vista sobre el adolescente que se encontraba flotando en el líquido curativo, la verdad, ahora que lo miraba bien era bastante guapo, su cara estaba perfecta, no llena de granos como los demás chicos de su edad y tenía unos buenos músculos y una buena tabla de chocolate y de abajo… no había visto muchas que se pudiera decir, solo la de su hermano y la de su padre cuando era muy pequeña, se atrevería a decir que la de Radizt era mayor que la de su hermano cuando este tenía la misma edad… Pero ¡Por Kami! ¡Qué cosas estaba pensando ahora!

En ese mismo instante apareció por la puerta de la enfermería un alienígena que sostenía muy bruscamente a un niño, que de no ser por su cabello en forma de flama no podría haber distinguido.

El soldado soltó al niño sin ningún tipo de cuidado dejándolo caer al suelo, pero a el pobre chibi Vegeta no le quedaban fuerzas ni para quejarse. Acto seguido el alienígena se marcho sin mediar palabra.

Bra casi vomita al ver el aspecto de su pequeño padre, tenía el rostro totalmente desfigurado, casi toda la piel quemada y la cola abierta y partida en dos mitades. No se atrevería a decir que hubiera un solo hueso de su pequeño cuerpecito que no estuviese roto.

Inmediatamente lo cogió con todo el cuidado que pudo tener y lo deposito en el tanque de curación.

Se quedo mirándolo y no pudo evitar derramar algunas lágrimas, no podía irse, el niño la odiaba, y con razón, por lo que le dijo el otro día, pero ella no podía dejarlo así, intentaría volver a hablar con él y pedirle disculpas, y esta vez pensando bien antes de hablar.


En Capsule Corp, año 790

La noche comenzaba a caer en la Tierra. Vegeta aún seguía durmiendo en la habitación de Bra. No sabía que iba a ser peor, si viajar a Vegetasei y que su padre viese en lo que se había convertido o tener que soportar los gritos de Bulma diciéndole lo cobarde que era. Mientras que pensaba en eso empezó a entra algo de aire gélido por la ventana así que Vegeta se arropó con la manta de la Hello Kitty. Iba a ser una decisión difícil, pero hasta que Bulma no terminase de construir la máquina del tiempo lo único que iba a poder hacer era rezar.


Laboratorios del planeta Freezer número uno, año 739

Freezer no solía pasar muy a menudo por los laboratorios, cómo mucho una vez a la semana, pero desde que apareció la híbrido con la misteriosa máquina del tiempo iba diariamente a los laboratorios.

—¿Cuánto queda a la máquina?—preguntó el lagarto a sus científicos

—Calculamos que si trabajamos día y noche algo menos de dos semanas, señor—respondió uno de los científicos

—Perfecto— dijo el lagarto mientras sonreía perversamente

—Señor—llamo otro científico que se encontraba en el laboratorio de al lado— Tenemos algo muy interesante sobre el experimento de clonación

—Ya voy

Cuando Freezer pasó a la otra sala llena de máquinas y avanzados artilugios tecnológicos, el científico empezó con su charla

—Vera maestro, estos últimos días pensábamos que este experimento iba a resultar fallido, pero finalmente hemos descubierto que es posible clonar, pero con una restricción

—Explícate—ordenó el lagarto

—Utilizamos un montón de conejillos de indias, de animales a alienígenas de otros planetas, y tras varios fracasos probamos con un híbrido yujolon y de tirson, y en ese momento la clonación surtió efecto, pero luego probamos con un pura sangre de otra especie y falló

—¿Quieres decir que es posible clonar híbridos con esta máquina?—preguntó Freezer

—Creemos que sí pero no estamos cien por cien seguros, necesitaríamos las células de otro híbrido para comprobarlo, pero es difícil encontrar híbridos de cualquier especie porque…—Antes de que el científico pudiese terminar la frase el lagarto lo interrumpió

—No os preocupéis por buscar un híbrido de eso me encargo yo, tengo una preciosa terrícola-saiyajin en mi cuerpo científico—dijo el lagarto mientras reía sádicamente—¿Son precisos los clones?

—Totalmente precisos señor, físicamente idénticos y hasta poseen el mismo carácter, pero cómo no obedeciéndolo a usted, y incluso hemos podido comprobar que los clones poseen los mismos recuerdos que el individuo original

—Interesante, muy interesante—decía el lagarto perversamente mientras se acababa su copa de un líquido parecido al vino—Me vuelvo a mis aposentos

Dejó eso de los clones cómo apartado porque pensó que finalmente iba a ser imposible, pero ahora parecía interesante, quizás en su primer viaje en el tiempo podría vengarse del traidor utilizando a su propia hija… o más bien a su clon.

En la enfermería…

Bra seguía contemplando a chibi Vegeta, mientras tanto se abrió una vaina de curación detrás de ella, pero Bra estaba tan ensimismada mirando a su pequeño padre que no se percato de esto.

Radizt salió de la máquina curativa y vio a Bra parada delante de él con la mirada fija en el principito, se lo había dejado en bandeja para asustarla por detrás, pero recordó que estaba desnudo y opto por primero ponerse los calzoncillos. ¿Le habría desnudado ella? Nah, habría sido el otro científico ella solamente habría echado el líquido a la máquina, aunque de todos modos seguro que lo había visto desnudo ¿Se podría considera venganza por lo del otro día? ¡No había justicia! Él solo la había visto en ropa interior, ella lo habría visto totalmente desnudo.

Ya llevaba un buen rato ahí de pie y Bra ni se había percatado de su presencia, seguía contemplando al maldito niño ¿Qué tendría ella con ese puto crío? En fin, por lo menos la podría asustar por detrás.

—¡Buuuuu!—le gritó el adolescente por detrás

Bra dio un triple salto mortal en el aire y casi le da un infarto de miocardio del susto que le había metido quien fuese. Se giro y vio quien le había gritado a la espalda ¿Cómo no? Radizt.

—¿¡Pero qué haces imbécil! Casi me matas del susto—le gritó ella aún con más potencia con la que le había gritado por detrás

—Perdóneme si la asuste, su majestad—se disculpo Radizt en tono sarcástico

—Pues yo hace tiempo que no me reía así—dijo él entre risas— Me voy a mi habitación

—¿En calzoncillos?—preguntó ella

—No idiota, vestido—le respondió intentando disimular su sonrojo

Radizt vistió y se disponía a salir pero de repente oyó la voz de Bra

—¡Oye! ¿Podemos hablar algún día?—preguntó ella tímidamente

—¿Hablar de qué?

—Del niño

—El diablo en persona—respondió simplemente

Bra casi echa humo por las orejas, pero decide calmarse antes de matar al adolescente del pelo largo.

—Habló en serio

—El único sitio donde pueden reunirse hombres y mujeres es en el pub, pero si quieres pasar desapercibida no te pongas mucha ropa

—¡Gracias Radizt!

—De nada, el pub esta…—Bra le interrumpió en mitad de la frase

—Sí, ya sé dónde está, me lo dijeron por equivocación—dijo recordando cuando su pequeño padre la tomo por una puta y le dijo donde estaba el pub

—Mmmm…vale ¿Te parece bien mañana a las doce?

—¿Qué tarde?¿No?

—Es a la hora que abre

—Bueno, nos veremos ahí, gracias otra vez

Radizt se marcho sin decir ni una sola palabra más, dos horas después el tanque de chibi Vegeta se abrió, y este vio a la hembra que el otro día fue a su habitación ¿Pero qué quería esa puta, seguir metiéndose con él?

Bra vio cómo se abría el tanque de chibi Vegeta, le sería muy difícil que él niño quisiese hablar con ella después de lo de la otra noche, pero no podía soportar oír a su pequeño padre de llorar.


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