Bra vio cómo se abría el tanque de chibi Vegeta, le sería muy difícil que él niño quisiese hablar con ella después de lo de la otra noche, pero no podía soportar oír a su pequeño padre de llorar.


—¿Qué quieres?—pregunto bruscamente chibi Vegeta a su futura hija mientras se tapaba con la toalla

—Hablar contigo y disculparme por lo del otro día—le respondió Bra con tono de arrepentimiento—yo no quería deci…

—¡Vete de aquí puta!—la interrumpió el principito—No quiero oír tus disculpas, ni siquiera quiero verte, no deberías preocuparte por mí ¡Soy el príncipe de los saiyajines y no necesito ayuda!—Concluyó el niño enfadado

—Por favor escúchame…—El chibi hizo caso omiso a la petición de la chica, pero cuando se disponía cruzar la puerta—Escúchame por favor...

Chibi Vegeta se paro inmediatamente, esa extraña hembra… había hablado en saiyajin, hacía un año que las únicas personas que oía hablar en saiyajin eran Nappa y Radizt. Además casi nadie fuera de Vegetasei conocía el saiyajin, era una lengua complicada y con los scouters que podían traducir cualquier idioma no había necesidad de aprender lenguas nuevas. Ahora sí que había captado la atención de chibi Vegeta, quien decidió seguir hablando en saiyajin para comprobar el nivel de la adolescente.

¿Sabes saiyajin?

Bueno no del todo, pero bastante—la peliazul opto por seguir hablando en el mismo idioma

¿Y quién te enseño?—preguntó curioso el principito

Ahí la había pillado ¿Qué le iba a decir? ¿Su padre? No, si dijera eso la llevaría a otras preguntas incomodas como: ¿Quién es tu padre?

—Me enseño un amigo…de mis padres…que vivía en Vegetasei—improvisó—Este no es buen sitio para hablar ¿Vamos a mi habitación?—cambió de tema

—No te he dicho en ningún momento que quisiera hablar contigo— dijo el chibi tajante

Pues lo estás haciendo—le respondió Bra irónicamente

—Hmmpf—gruño el principito—¿Si te digo que te perdono me dejaras en paz?

Bueno por hoy me conformare con eso—dijo Bra sonriendo al niño—Me voy a mi cuarto. Buenas noches.


A la mañana siguiente:

Bra se levantó con algo de sueño, esta noche no había dormido bien oyendo los llantos de su padre. Quería ir, pero le prometió que por lo menos por hoy no le molestaría más. Así que tuvo que resignarse. No era que no pudiese dormir por el ruido, el niño lo disimulaba bien y a ratos era inaudible, era porque ella sabía el motivo de sus llantos y se sentía culpable estando ahí sin hacer nada.

Se vistió con su armadura y camino hacía el comedor, solo encontró a chibi Vegeta en la mesa, este le explicó que sus compañeros no podía bajar hoy a ninguna comida.

Durante el desayuno apenas hablo con chibi Vegeta, se dedicó a contemplar lo lindo que era, le gustaría haber mantenido alguna conversación con él, pero el niño no estaba para charlas, sus ojeras delataban que esta noche no había dormido mucho. A la vez que miraba al pequeño Vegeta, también se dedicaba a pensar en los otros dos saiyajines, aunque ella comiera mucho más que un terrícola normal, no comía la cantidad exagerada de los saiyajines de pura raza, y aún así no podía pasar sin una comida del día. Entonces ¿Cómo sería para saiyajines de pura raza estar un día entero sin comer? Le daba más hambre solo de pensar en eso.

Chibi Vegeta también miraba a Bra intrigado, era muy parecida a un saiyajin, sin embargo no tenía cola, y sus ojos y cabellos eran de un color bastante extraño. Cierto que su mamá también tenía los ojos de un color incluso más raros que los de la chica, pero ella tenía cola y un color normal de cabello. Además ¿Cómo habría aprendido saiyajin? Dudaba seriamente que si era de otro planeta su padre tuviese un amigo saiyajin. Los saiyajin no se juntaban con los de otros planetas, y aunque se diera ese hipotético caso ¿Para qué querría aprender a hablar saiyajin?

Bra y chibi Vegeta se fueron del comedor sin apenas mediar palabra y volvieron a sus respectivos puestos.


En Capsule Corp, año 790

Trunks estaba muy preocupado, sus padres solían pelear frecuentemente, pero nunca habían durado tanto tiempo enfadados. Normalmente las peleas más fuertes duraban horas, pero otras cuantas horas en la cama y problema solucionado, casi todos los días solían pelear por cualquier tontería, pero no tardaban en reconciliarse, esas pequeñas peleas Bra y él las solían tomar a broma, muchas veces solían meterse ellos diciendo alguna tontería…Recordó la última vez que sus padres tuvieron una de esas, dos días antes de que Bra desapareciera:

—¡Vegeta, mono estúpido te dije que fueras a tirar la basura!

—Espera, después de la siesta—respondió este medio dormido

Vegeta no había dormido la siesta hasta hace pocos años, antes se pasaba el día entrenando pero ahora que ya no tenía tanta prisa se echaba una siestecita alguna tarde que otra.

—¡Después de la siesta te pondrás a entrenar y cuando acabes de entrenar irás a dormir y así sucesivamente! ¡Ve AHORA!

—¡Kami! Espérate un momento mujer pesada, si no te preocupes, contigo no voy a conseguir dormir en la vida

A Bulma ya se le estaba empezando a hinchar la vena, en ese momento aparecieron Bra y Trunks por la puerta y comenzarón a reír. Bulma y Vegeta no pudieron evitarlo y soltaron una pequeña risita.

—Buenoooo, lucha de titanes la que se va a armar aquí ¿Eh, hermanita?—dijo Trunks riendo

—Jaja, sí, ¡Yo me pido árbitro!—exlamó Bra

—¡Oh! Es que desde ahora hay normas en nuestras peleas—siguió Bulma divertida mientras guiñaba un ojo a su compañero

—Solo dos—afirmó Bra—Uno. Nada de insultos racistas tipo: Terrícola débil o Mono estúpido, porque también nos insultáis a Trunks y a mí y dos. Tampoco nada de insultos a las mamás, tipo, bueno, ya sabéis, que sí no os metéis con nuestras abuelitas.

En ese momento Bulma y Vegeta empezarón reír y olvidarón porque se peleaban simplemente pelear por pelear pero con las normas de Bra. Más que una pelea fue un modo de entretenerse.

Trunks echaba de menos esos tiempos de los que, aunque ni siquiera hiciese una semana, parecían muy lejanos.


En el planeta Freezer número 1, año 739

Bra había pasado el día cumpliendo con su especie de nueva rutina, a las diez ella y Burble se retiraron de la enfermería. Faltaban dos horas para su encuentro con Radizt en el pub y no sabía porque se encontraba algo nerviosa. No sabía qué hacer ahora, podía esperar ahí sin hacer nada a que fuera la hora o dormir un rato. Pero no tenía despertador, así que descarto esa opción. Finalmente miró en el bolsillo de los pantalones que traía cuando viajo en el tiempo. Encontró su IPhone con los cascos y decidió ponerse a escuchar música hasta que llegase la hora. Tenía más de 150 canciones así que tenía para entretenerse un rato.

Finalmente llegó la hora. Doce menos cinco. Bra se disponía a bajar al pub cuando alguien la llamó por detrás. Era Radizt. Dio gracias a Kami, se hubiera muerto de vergüenza pasando ella sola a aquel sitio.

Los adolescentes cruzaron los pasillos que separaban sus habitaciones del pub sin apenas mediar palabra. Cuando entraron Radizt se sentó en un sillón vacío que estaba en un lado del pub, casi separado de la multitud, el adolescente invitó a su amiga a sentarse con él.

Era el primer sitió dónde Bra había visto mujeres en esa inmensa nave, por sus aspectos deberían ser putas ¿Es que ella era la única chica normal aquí? Dejó de pensar en eso y empezó a conversar con su amigo.

—¿Qué querías preguntarme?—rompió el hielo el adolescente

—Ah, yo… esto ¿Qué sabes de la vida del niño? Es decir, del príncipe

—No mucho, lo conocí el año pasado cuando mi planeta fue destruido por el meteorito—al decir esto el muchacho agacho levemente la cabeza— No hablamos mucho, para él yo soy como todos los demás de tercera para todos los demás de primera: basura. No he hablado mucho con él, sé que llora de vez en cuando. Al principio Nappa iba a intentar consolarlo, pero al ver que era imposible lo dejó. Lo mismo deberías hacer tú—concluyó

Bra no se tomó muy bien este último comentario, pero aún así decidió hacer caso omiso, había algo que le había llamado la atención. Su padre le dijo que fue Freezer quién destruyo su planeta. Pero Radizt, otros soldados y el mismo Freezer decían que había sido un meteorito. Estaba claro: lo del meteorito era una trola para que no se revelaran contra él. No sabía si decírselo a Radizt…

—¿Qué te pasa?—preguntó el chico de pelo largo sacándola de sus pensamientos—Tampoco creo haber dicho nada tan impactante.

—No, solo estaba pensando… Oye Radizt ¿Cómo sobreviviste a la explosión?

—¿No íbamos a hablar del príncipe?

—Sí, perdón. No quería incomodarte.

—No me incomoda. Verás mi padre me mando de misión muy lejos de Vegetasei y cuando volví me dijeron que mi planeta había sido destruido por un meteorito y que solo quedábamos el calvo sin cerebro, el príncipe y yo.

—Debió de ser duro—dijo Bra en tono de compasión—¿Porqué tu padre te mandó de misión tan lejos?

—Yo que sé, mi padre era un tipo muy extraño que cambiaba de idea cada dos por tres. Supongo porque necesitaría superar la muerte de mi madre. También mandó a mi hermano pequeño a otro planeta.

—Lo siento—dijo Bra cómo si ella tuviese algo de culpa

—Sabes, tengo la esperanza de que mi hermano aún este vivo—confesó Radizt

—¿Sabes a que planeta fue enviado tu hermano? Podríamos ir a buscarlo

—Dudo que Freezer me diese permiso y menos que pudieses venir conmigo, pero si lo dices por curiosidad lo mando a un planeta llamado Tierra.

¿La Tierra? Él único saiyajin de pura raza que había en la Tierra era su padre y antes… su tío Goku ¿Radizt y su tío Goku serían hermanos? Mirándolos se parecían bastante, excepto en la forma del pelo y en que Radizt era algo más moreno…


En la sala del trono de Freezer…

—Señor—dijo un científico que acababa de entrar al gran salón—Hay novedades sobre la máquina del tiempo

—¿Es necesario que vaya a los laboratorios?—preguntó el lagarto

—No, maestro, simplemente quería comentarle que la máquina del tiempo estará lista para mañana por la noche—le respondió el científico

—¿Y la clonación?¿Cómo va?

—Necesitamos una muestra del ADN de la híbrido, pero no se preocupe, no tardaremos en conseguirla, después de eso el clon tardara otro día en formarse

—Mmmm, entonces dentro de dos días podremos partir. Zarbon—llamó el lagarto a su consejero

—Sí, señor

—Me gustaría que cuando terminen la máquina del tiempo, mientras el clon acaba de formarse, dieses un viaje de…reconocimiento para contarme a dónde vamos a ir exactamente y quién es el traidor

—Por supuesto señor

—Jilou, puedes retirarte—ordeno al científico—Yo ire a darme una vuelta por el pub…


En el pub…

Radizt y Bra llevaban casi una hora conversando de diferentes temas que cada vez se iban más de chibi Vegeta, el supuesto tema de la conversación.

—Oye Radizt…—dijo Bra tímidamente—Puede que esta pregunta te parezca algo personal, no me respondas si no quieres, es solo curiosidad…

—Dime

—¿Eres virgen?

Radizt quedo algo sorprendido ante la pregunta—¿A qué viene esa pregunta?¿Es que te interesa?—preguntó con tono seductor

—No, es solo curiosidad—respondió ella intentando que no se le notara el sonrojo— Es que cuando nos vimos por primera vez en tú habitación y pensaste que era…bueno…cómo las demás mujeres que hay aquí, dijiste que hoy no tenías ganas de hacer eso… pero cómo me has dicho antes tienes mi edad y…

—Sí, lo soy—le respondió—pero creo que por poco tiempo. A Freezer le interesa que sus soldados no sean vírgenes, las putas es el premio que a él le sale más económico y de los que más gustan a los soldados. Así que cuando te vi, pensé que me esperabas para hacer…eso—aclaró el adolescente

En ese instante Freezer entró por la puerta del pub, en menos de un microsegundo Radizt besó a Bra y le dio la vuelta en el sofá para que el lagarto no pudiera ver su rostro.

Bra se quedó confundida ¿Qué había pasado? ¿Por qué había hecho eso? Sí la quería violar que supiera que con ella no iba a poder.

—¡Oye imbécil! ¡¿Pero que te crees que haces? —preguntó Bra que estuvo por mandarlo a la Tierra de un buen puñetazo

—Salvarte la vida, este es el único lugar de la nave dónde se pueden reunir hombres y mujeres, pero ya puedes suponer tú para qué, si Freezer nos hubiera visto hablando ahora mismo estaríamos muertos—aclaró Radizt casi susurrando—habla flojo y finge que estamos haciendo ALGO hasta que se vaya el lagarto

Bra no sabía que contestarle, le había robado su primer beso, pero lo había hecho para salvarle la vida, pero ahora tendría que fingir que estaba haciendo ESO con él…

—¿Cuánto tiempo se quedará Freezer?—preguntó ella, ya susurrando

—Solo se tomara un cubata, después se irá—la tranquilizo él—Dime Bra¿ Te gusto el beso?— preguntó con aire seductor

Ahí sí que Bra no sabía cómo responder, era su primer beso, duro unos segundos y ni fue un beso de verdad, ni siquiera con su consentimiento, pero no podía negar que esos microsegundos habían estado ó agachar la cabeza para que no se le notara el sonrojo, esta vez estaba tan roja que no tenía otra manera de ocultarlo y al tomar aire, respondió…


N/A: ¿Qué le responderá Bra a Radizt? Comenten por favor y disculpen si tarde en editar. Muchas gracias a todos los que seguís y comentáis la historia ^-^