—Gracias, Radizt, eres un amigo…
—¿Solo un amigo?—pregunto irónico
—No—asintió la adolescente—algo más…
Y dicho esto le dio un beso en los labios, mientras el de tercera aún sorprendió, secaba las lágrimas de sus mejillas a la vez que la correspondía. Cuándo se separaron…
Los dos adolescentes se sonrojaron y volvieron a mirar para sus respectivos lados de la cama
—Buenas noches, Bra—susurro Radizt
—Buenas noches…—correspondió ella también entre susurros
A la mañana siguiente, en el planeta Freezer…
Freezer se encontraba junto a Bra2, Dodoria y un gran equipo de científicos en uno de los laboratorios de la nave.
—Señor—dijo uno de los científicos—lamento comunicarle que anoche alguien robo una nave y mato a muchos de nuestros soldados
—¡Imposible!—exclamo el lagarto—¿Quién podría derrotar tan fácilmente a mi ejercito?
—Señor—interrumpió Bra2—Creo que yo podría acabar fácilmente con todo su ejército…
—¿Crees que ha sido tu contraparte?—pregunto dirigiéndose al clon
—No estoy segura, pero creo que sí…
—Da igual, ya no tiene mayor importancia—reflexiono el lagarto—Bueno querida ¿Conoces ya el plan?—pregunto al clon
—Sí, señor. Voy a la Tierra y me quedo con mis padres, y un día después digo que quiero volver aquí, y ya vienen usted y Dodoria a por mí y entre los tres destruimos a Vegeta y a los semisaiyajines del futuro, ya que ellos no querrán hacerme daño ¿Me equivoco?
—No, lo has dicho todo perfectamente, espero que así lo cumplas—confirmo el lagarto
—Así lo hare—confirmo el clon, y acto seguido Bra2 se metió en la máquina del tiempo rumbo al futuro…
En la nave de Bra, Radizt y Vegeta…
Era muy temprano, pero Radizt y Bra ya estaban despiertos, apenas pudieron dormir anoche. Cogieron las reservas que había en la despensa de Freezer y comenzaron a desayunar
—¡Al fin! ¡Comida buena!—exclamo Bra
—Y eso que solo llevas unas semanas comiendo de esa horrible comida, yo llevo más de un año solo comiendo de eso—dijo el adolescente
Y eso fue lo último que se dijeron durante todo el desayuno hasta que llego chibi Vegeta
—Bra, ya me vas haciendo el desayuno—exigió el chibi nada más entrar
A Bra le recordó cuando su padre entraba a la cocina pidiendo el desayuno de esas maneras a su madre y no pudo evitar sonreír levemente
—Enseguida te lo hago, príncipe
El pequeño Vegeta se sentó en la silla de enfrente de Bra mientras que esta le preparaba el desayuno. Finalmente le dejo la bandeja al lado y se volvió a sentar. Mientras contemplaba a su chibi papá de desayunar. No lo podía evitar, es que era riquísimo, más ahora que no comía cosas asquerosas…
—¿Te ha gustado el desayuno?—pregunto amablemente la adolescente
—Mmm, no está mal pero he desayunado mejor—contesto el chibi
—Sera hijo de puta, el maldito crío, hace un año que desayuna esa bazofia y se queja de comer esto—susurro Radizt a su "amiga" por lo bajinis
—Déjale, le está gustando pero es que es muy orgulloso—le calmo Bra también por lo bajinis—Y por cierto, no le digas hijo de puta, que también insultas a mi abuela. Imbécil.
—Vale, perdón—se disculpo el de tercera—No pensé en eso, pero de todos modos como tampoco sabes nada de ella no pensaba que te iba a importar…
—¡Eso es!—grito Bra en voz alta haciendo qué chibi Vegeta se le quedase mirando con cara de "¿Esta tía está loca o qué?" —¡Ups! Oye ¿Crees que si le preguntas a mi padre sobre mi abuela me va a responder?—le pregunto a Radizt volviendo a hablar en voz baja
—¡Yo que sé! ¿Crees que alguna vez he intentado preguntarle sobre tú abuela?
—En fin…—dijo la peliazul entre suspiros—¡Oye, Vegeta! ¿A ti te hacia el desayuno tú mamá?—pregunto para empezar con algo que no hiciese sospechar al chibi
—No—respondió este tajante y sin saber muy bien a qué venía la pregunta
—¿Y por qué no? —volvió a preguntar para no acabar tan pronto la conversación sobre su abuela
—Por qué mi mamá era reina, no cocinera—respondió simplemente el chibi
—¿Y…qué tal te llevabas con ella?
—¿Por qué lo preguntas?—pregunto el niño confuso, que no sabía a que venían a cuento las preguntas sobre su madre
—Pues por nada…Es que Radizt y yo hemos estado hablando de nuestras madres y… pues eso yo te quería preguntar a ti, por curiosidad y…bueno, curiosidad—intento disimular, pero por desgracia no se le daba muy bien mentir
—Am—asintió el principito
—¿Y bien?
—Bueno, más o menos…
—¿Qué significa más o menos?
—Eres bastante cotilla ¿verdad? —intuyo el principito
—Por una vez estamos de acuerdo en algo—comento Radizt
—Bueno sí, soy bastante cotilla—reconoció la adolescente—¿Me contestas?—pidió Bra poniendo ojitos de cachorrito
—Me llevaba bien con ella, luego me enfade, luego me volví a llevar bien con ella pero se puso muy enferma y después Freezer la mato. ¿Contenta? —relato chibi Vegeta, como si solo estuviese relatando el resumen de un libro
—¿Y por qué te enfadaste con ella?—siguió Bra con el interrogatorio
—¡Pero haber si eres pesada!—exclamo el chibi—Me enfade con ella porque
pensaba que quería sustituirme
—¿Y por qué iba a querer sustituirte?
—Por qué se quedo embarazada, iba a tener otro bebé y solo hay un heredero a la corona, seguro que si hubiese sido más fuerte que yo me hubiera sustituido…—dijo el pobre chibi Vegeta abatido
—No te preocupes, Vegeta estoy segura de que tu mamá no quería sustituirte—Intento calmar al pequeño—Solo es qué…
—A tus padres les dio un calentón una noche y se les olvido el anticonceptivo—completo Radizt
—¿Qué es un calentón?—pregunto chibi Vegeta, que no se había enterado de nada de lo que había dicho el de tercera
—Eh, nada…—Intento corregir Bra—¡Idiota!—le susurro a Radizt— Lo que quería decir es que tus padres querían darte un hermanito y no querían para nada sustituirte
—Ya, claro—suspiro, chibi Vegeta—¡Oye! Todavía no me has dicho cómo salen los bebes—recordó chibi Vegeta volviendo a poner a Bra en aprietos
Radizt comenzó a reírse con la pregunta—¡Calla imbécil!—le susurro Bra mientras le daba un codazo. Chibi Vegeta no entendía porque tanta risa…
—Eeeh…bueno Vegeta ¿Por qué no me cuentas lo que le paso a tu madre cuando se puso enferma?—pregunto para intentar cambiar de tema
—No—contesto tajante chibi Vegeta— Ya te he preguntado más de una vez eso y me lo tienes que responder
Radizt no quería reírse, pero no podía evitarlo, era divertido ver la cara sonrojada de Bra en esta situación tan comprometida y más sabiendo qué es su propio padre el que le está preguntando cómo se hacen los bebes…
—Pues…eeh…verás, los bebes se hacen si papá y mamá se quieren mucho duermen en la misma cama—contesto lo más sutilmente posible
—¿Y ya está?—pregunto el chibi—¿Entonces tú y Radizt podíais haber tenido un hijo esta noche?—Intento deducir el principito con la explicación de Bra
Bra se sonrojo más de lo que ya estaba, y Radizt paro inmediatamente de reírse y también se sonrojo…
—Puto crío—volvió a suspirar cómo la noche anterior el adolescente
—Eeeh, pues no sé…pero creo que Radizt y yo no nos queremos todavía lo suficiente—intento quitarle esa idea de la cabeza a su padre…
—Ah—exclamo chibi Vegeta—Es que mis padres eran como vosotros, peleaban todo el día y luego dormían en la misma cama y a veces hacían ruidos raros
—Ah, sí—exclamo Bra, pensando que podía haber vivido sin saber el dato de los "ruidos raros"
—Bueno, Bra. Cuéntanos exactamente a dónde nos dirigimos—dijo Radizt, esta vez, también él estaba interesado en cambiar de tema
—Bueno pues cómo ya os dije antes a la Tierra a buscar las bolas mágicas y después al futuro—explico Bra siguiéndole la corriente a Radizt
—Pero Bra. Si son siete bolas diminutas esparcidas por un planeta entero…¿No vamos a tardar mucho en encontrarlas?—pregunto chibi Vegeta
—Cierto, no lo había pensado—apoyo el de tercera
—¿Es que tú piensas?—pregunto sarcásticamente chibi Vegeta
—¡Chicos!—exclamo Bra antes de que las cosas pasaran a mayores— No os preocupéis. Tengo un plan. Mi abuelo era y es un hombre muy inteligente, el nos podrá diseñar un radar para buscarlas y encontrarlas fácilmente. Además creo que una se encontraba en el sótano de la casa…
—Bueno, pues si ya lo tienes pensado me voy a dormir la siesta hasta que aterricemos —concluyó chibi Vegeta, dejando a Bra y Radizt solos
—En vaya situación, te ha metido tu padre, bueno, más bien nos ha metido a los dos—comento Radizt
—Pues sí—asintió ella—Creo que es mejor que nosotros también vayamos a dormir, sé que apenas acabamos de desayunar, pero mañana será un día bastante largo—dijo marchándose a su habitación
—Sí, yo también pienso que es mejor que durmamos. Por cierto, que sepas que yo no tendría problema en tener un hijo contigo—dijo el de tercera seductoramente
Bra se sonrojo levemente—¿Sabes? Sí tuviera que tener un hijo ahora, de los chicos que conozco quizás te elegiría ti, pero ahora cómo que no tengo edad de tener hijos—dijo la peliazul irónica—Dentro de diez, años me lo pensare—termino guiñando un ojo
—¿Dentro de diez años?—pregunto retóricamente el adolescente—Vale, tú lo has dicho, cuándo mañana viajemos cincuenta años al futuro me debes cinco hijos—dijo irónico
—Sigue soñando…
A la mañana siguiente en la Tierra, año 790…
Estaba amaneciendo, era ya casi la hora justa en la que Freezer apareció. Bulma, Vegeta y Trunks esperaban el regreso de Bra, acompañados por Goten, Gohan y Pam por si necesitaban refuerzos. Y al fin en un instante de tiempo la máquina apareció en medio del jardín de Capsule Corp, todos los semisaiyajines y Vegeta pasaron a posición defensiva. Cuándo la máquina se abrió…
Planeta Tierra, año 739…
Bra, Radizt y Vegeta aterrizaron en una zona descampada de la Tierra, en cuanto salieron de la nave, Bra los guío hacia Capsule Corp
—¿Esta es tu casa?—pregunto Radizt al ver el inmenso edificio
—Efectivamente—asintió Bra—Pero en el futuro es todavía más grande
—Buah, el palacio de Vegetasei era mucho más grande que esta choza— comento chibi Vegeta
Bra trago aire antes de llamar, no iba a ser fácil explicarle a su abuelo, que venía del futuro, que era su nieta y además era medio alienígena y luego encima pedirle que le diseñe un radar para encontrar unas bolas mágicas que cumplen cualquier deseo. Finalmente llamó a la puerta…
Pom,pom
—Ya voy yo—grito una voz infantil desde dentro, después la pequeña chibi Bulma abrió la puerta y quedo sorprendida con lo que vio; niños con trajes muy extraños y dos además con una cola de mano—¿Quiénes sois?—pregunto la chibi temblorosa
—No queremos hacerte daño Bulma—dijo Bra para calmar a la niña—Solo queremos hablar un momentito con tu papa
—¿De qué conocéis a mi papa? ¿Y cómo sabéis mi nombre? —pregunto chibi Bulma
Antes de que Bra pudiera contestar apareció por el pasillo una mujer rubia de ojos azules. Debería ser su abuela Bunny Brief, la verdad, era muy guapa de joven, tenía el pelo rubio y rizado cómo en su tiempo, pero mucho más largo y cómo en su tiempo era costumbre, ya se había acercado a la puerta con pastelitos
—¡Oh! Bulma querida ¿Quiénes son esta gente? ¿Son tus amigos?—le pregunto a su hija la joven señora Brief
—No los conozco de nada, mamá—respondió la pequeña
—Hola, yo soy Bra—se presento la adolescente—ellos son Radizt y Vegeta, veníamos a hablar con su marido
—¡Oh! Por supuesto, pasar, acaba de hacer pastelitos—invito la rubia— Bulma ¿Por qué no te quedas a jugar con Vegeta?
—Sí eso, Vegeta, quédate jugando con Bulma y no nos des más por saco—dijo el de tercera por lo bajinis
—Mamá, pero es que ese niño llevaba una ropa muy rara y tiene cola de mono—susurro la pequeña peliazul a su madre
—No te preocupes Bulma, se habrá disfrazado de algo—la tranquilizo su madre también en voz baja
—¿De verdad tengo que quedarme a jugar con ella?—pregunto chibi Vegeta a Bra
—Anda solo un poquito…—le pidió la adolescente
—Bueno chicos, venid, mi marido está en el salón. Bulma lleva a Vegeta a la sala de juegos
Dicho esto, Radizt y Bra fueron al salón acompañados por la señora Brief, y Bulma y Vegeta fueron, aunque a regañadientes, a la sala de los juegos de Bulma
—¿A qué quieres que juguemos?—pregunto chibi Bulma
—No te he dicho que quiera jugar—contesto tajante chibi Vegeta—Además aquí solo hay muñecas
—Bueno, pues a que sueles jugar tú normalmente—pregunto la chibi, intentando ser amable con el niño raro
—A la ruleta rusa
—¿Y cómo se juega a eso?—pregunto la peliazul, que nunca había oído hablar de ese "juego"
—Pones a un montón de personas en el suelo y disparas a unas cuantas al azar—explico chibi Vegeta
—¿Pero personas de verdad?—pregunto asombrada chibi Bulma
—Sí
—¡Tengo una idea!—exclamo la chibi peliazul— Mira, ponemos en el suelo a mis muñecas viejas y rompemos unas cuantas ¿Qué te parece?
—Mmm, creo que me va a empezar a gustar lo de jugar a las muñecas—dijo sádicamente chibi Vegeta
En el salón…
—Querido, te he traído a una persona que quiere hablar contigo…—exclamo alegremente la señora Brief…
N/A: Fin del capítulo ¿Qué tal quedo? Sobre la madre de Vegeta, ya lo tengo casi todo pensado, pero no haré ningún fic hasta estar totalmente segura de mi idea para que no me pase cómo el anterior. Aunque yo creo que ya lo tengo casi todo y estoy casi segura de que el siguiente fic que haga sera sobre la vida del rey Vegeta, la de su esposa y la de chibi Vegeta en palacio, y también mi teoría sobre porque Tarble nació tan débil. Y después uno sobre Bardock, Radizt y su mujer.
Bueno, que me voy del tema ¿Qué tal quedo este capitulo? Comenten plis :)
Besoss ^.^
