Capítulo 12: Filtros amorosos y planes macabros.
Harry supo en el momento que se levantó que no iba a ser un buen día. Entre escuchar a Ron hablar de Hermione, y no encontrar su uniforme, se le había hecho tarde para desayunar. Afortunadamente sabe que Hermione siempre les guarda una porción, así que no estaba tan afligido.
Sin embargo lo que en realidad lo tenía con los nervios de punta era que Malfoy iba a robar el libro hoy. Le ordenó expresamente que no se acercara a Hetler, y por lo tanto, quería hacerlo. Primordialmente para mostrarle a Malfoy que él dominaba en esta relación. En apariencia Draco siempre ha lucido como mujer. Entonces es normal asumir que Harry va a tener el control de la relación. En teoría, claro está, porque no es como si a él le interesa Malfoy de esa forma. Es un supuesto.
- ¿Qué tanto piensas, Harry? – se extraña Ron.
- Nada, nada… Ron, si Malfoy y yo estuviéramos en una relación sentimental, me ves a mi dominándolo ¿Verdad?
Como Ron solo abre los ojos como plato, y Hermione frunce el entrecejo, Harry se da cuenta de que su tren de pensamiento lo ha delatado.
- Es una pregunta de Adivinación – se justifica Harry.
Como eso no es muy convincente, Hermione quiere ahondar en exactamente que consiste esa tarea. Pero al ver que Hugh Hetler tiene tomado de la túnica a Blaise Zabini, decide dejarlo para después.
- ¡Voy a matarte, no me importa lo que pase! – los Gryffindor están atentos a la mesa de Slytherin ante este espectáculo.
- Hugh, cálmate – Blaise no parece temerle a Hetler, en opinión de Hermione – sabes perfectamente que este tipo de cosas no son mi especialidad. Es claro que yo no hice esto.
- ¿Si no fuiste tu, entonces quien? – Hugh lo fulmina con la mirada.
- Harry Potter.
El susodicho, que comía un pan con mantequilla, se queda en medio bocado, casi ahogándose con lo poco que pudo pasar.
- ¿Pero que hiciste, Harry? – Hermione lo ve con preocupación.
- ¡No hice nada! – Harry trata de pensar como salir de esta.
- Hetler viene hacía acá… - Ron anuncia lúgubremente.
- Bueno, ustedes pueden ayudarme. Hermione, tu lo distraes, y Ron, tu me sacas del gran comedor.
- Está bien, lo intentaremos – asiente la chica, ya que si no hacen algo, Harry quedará como parte de la decoración.
Harry respira profundamente. ¿Qué demonios hizo Malfoy? Ahora si que lo mataría. Al menos tiene a sus dos mejores amigos para apoyarlo. Como siempre. Sus amigos dando todo por él. Si no estuviera a punto de llorar por el miedo, lo haría de la emoción de tener tan buenos amigos.
- Recuerda Hermione, tienes que distraerlo… ¿Hermione?
Al voltear atrás, Harry ve a su amiga desaparecer del gran comedor con Terry Boot, y Ron siguiéndolos.
- "Necesito nuevos amigos" – Harry trata de pensar una forma de huir – "Quizás si lo halago. O finjo demencia senil. O me hago pasar por Seamus…"
Antes de poder seguir pensando en otro plan, Hugh Hetler lo tiene ya sujeto de la túnica. Lo único que queda es pedir clemencia.
- Voy a masacrarte Potter, ¿Tienes unas últimas palabras?
- M-me gustaría saber que hice… digo, si voy a morir, y no es por Voldemort, al menos quiero saber en que falló él…
Ahora que Hugh Hetler le cortaba la respiración, Harry encontró que podía bromear sombríamente sobre el señor tenebroso. Humor negro antes de morir. ¿O quizás sea la falta de oxígeno?
- Tu sabes bien lo que hiciste, Potter – Hugh lo fulmina con la mirada – pusiste esos pósters, y Zabini tiene razón, él es un imbécil, pero nunca recurre a trucos baratos para molestarme. Nadie se mete conmigo, y estás a punto de ver porque…
- H-hetler, generalmente no le llevo la contra a quienes me doblan la estatura, pero en esta ocasión tengo que decir que no sé de que me hablas.
- ¡Sabes bien de lo que hablo! ¡Los pósters que están por todo el castillo!
- Yo no sé nada sobre eso…
- Si tu no los pusiste, ¿Se puede saber quien fue?
- Fui yo.
Todos voltean a la entrada del gran comedor. Draco Malfoy ve la escena con total calma.
Harry se congela. ¿Acaso Malfoy está admitiendo algo, para defenderlo? ¡Eso lo ha dejado como una damisela en peligro! ¡Y le ha dado el control de la relación al rubio! Esto si que es una desgracia para el ojiverde.
Terry y Hermione entran al aula del profesor Flitwick. Como esta desayunando, en esos momentos esta vacía.
- ¿Cómo te enteraste de la poción? – exige Hermione, viéndolo duramente.
- Eso ya no importa. No quieres que se entere Snape, entonces eso te pone en una situación vulnerable… tendrás que hacer todo lo que yo pida.
- No voy a aceptar que me chantajees. Ya he tenido suficiente de eso – Hermione comienza a pensar que Terry no es tan inocente como ella imaginaba.
Al ver que la chica no parece estar dispuesta a caer a sus pies para realizar su venganza, Terry decide otra vía.
- Mira Hermione, me humillaste. Yo sabía que igual la tendría difícil, pero me diste una esperanza. Y yo pregoné a los 4 vientos que finalmente habías decidido darme una oportunidad. Al menos dame algo de dignidad, ¿No?
La castaña no puede discutir eso. Terry fue botado en tiempo record, según Seamus. Naturalmente está dolido por la situación.
Ron escucha detenidamente todo esto, apretando los puños. Boot estaba jugando la carta de "me lastimaste" para que la chica cediera. Lo peor era que Hermione es tan buena, que de seguro caería. Tiene que impedirlo.
- ¿Qué quieres que haga? – Hermione suspira.
- Es sencillo. Antes de que decidieras ponerme en ridículo botándome por Weasley, te iba a invitar a una cena que hacen los Ravenclaw una vez por mes. Me han invitado porque piensan que soy tu novio. Solo te pido mantener la farsa hasta ese entonces. Ya después podemos decir que tuvimos diferentes metas, o cualquier otra cosa.
- ¿Por qué te interesa ir a esa cena? ¿Y por que te invitaron solo por ser mi novio?
- Esas son dos cosas que a ti no te interesan. Tu solo ve a la cena, y yo no diré nada sobre tu poción.
- Está bien, ¿Cuándo?
- Hoy por la noche. Nos vemos en el corredor para dirigirse a la torre de astronomía, a las nueve. Ponte algo sexy.
Antes de que Ron pudiera entrar a golpearlo, Terry da media vuelta y sale por el lado opuesto.
El pelirrojo se acerca a Hermione, la cual sigue de pie, con el ceño fruncido.
- No estarás pensando en ir ¿Verdad?
- Tengo que. No quiero que me delate con Snape.
- ¡Que te delate! ¿Qué es lo peor que puede hacer?
Ante el silencio de la chica, Ron entiende que de verdad es mejor ceder a la cena. Pero eso no significa que no va a colarse para vigilar a ese idiota. Algo planea.
- Siento que olvidamos algo… - Hermione ve a Ron con duda.
- Del coraje yo no pienso en nada, más que en estrellar mi puño en la cara de Boot.
- No le des importancia, Ron… además Harry dice que ya de por si Terry tiene una vida muy triste.
- Harry no ve lo que este idiota es capaz de hacer…
Finalmente ambos caen en la cuenta de que les hace falta uno en el grupo.
- ¡Harry! – dicen los dos al mismo tiempo.
Terry esboza una sonrisa, entrando al gran comedor. Hermione había caído en la trampa. Era cuestión de tiempo. Se acerca a Anthony, el cual esta viendo hacia la mesa de los Gryffindor.
- Hermione aceptó. Es hora de hacer el filtro.
- Me da gusto, pero ahora estoy ocupado, luego te busco.
Al notar que Anthony casi babea por lo que esta viendo, dirige su mirada también a los leones. Hugh Hetler tiene de la túnica a Harry Potter, al parecer dispuesto a matarlo.
- ¿Pero que hizo Potter? – Terry se alarma.
- Lo que haya sido… nos trajo a este punto tan excitante… Harry se ve tan guapo cuando tiene miedo…
Terry ve con duda a Anthony. Siempre ha pensado que es raro, pero ahora… pareciera enamorado de Potter o algo así.
- Claro, lo digo en una forma estrictamente heterosexual – afirma Anthony, al notar la mirada de Terry – cuando uno esta seguro de su orientación, no teme admirar la belleza de los demás, sin importar género.
A Terry no lo convence mucho esto, pero igual no le importa. Su principal objetivo es humillar a Hermione. Si Anthony tenía sueños eróticos con Potter, bien se podría unir al club. No que él hubiese tenido un sueño erótico con Harry. Fue cosa del Quidditch, y su adolescencia. NO SIGNIFICA NADA.
Mientras Terry se trata de convencer a si mismo de que es normal soñar con Harry de manera erótica, todas las miradas están fijas en Draco Malfoy, el cual se acerca a Hugh y a Harry.
- Será mejor que sueltes a Potter – habla de nuevo el rubio – ya que si no permites que llegue oxigeno a su cerebro, lo dejaras mas tarado de lo que ya está.
Si Harry no tuviera una privación de aire casi mortal, hubiera contestado algo para defenderse.
Hugh suelta a Harry, el cual cae como si fuera un costal de los que Filch arrastra por todo el castillo (nadie sabe para qué, o que contienen). Seamus y Ron, que estaban en lados opuestos, se acercan a Harry para cerciorarse de que este vivo.
Draco realmente no había pensando en que hacer después de admitir su responsabilidad. Pero no podía permitir que Hetler matara a Harry… ¿Luego con quien tendría sexo desenfrenado? Es decir, ¿Luego con quien pelearía? Le guste o no, Potter es una semi diversión en esa escuela, y si alguien iba a matarlo, tendría que ser el rubio, y no un mastodonte sin derecho de antigüedad.
Sin embargo, ahora que tiene a Hetler frente a él, a punto de soltarle un puñetazo, se da cuenta de que quizás no fue buena idea hacer esto sin un plan alterno.
Blaise parece muy divertido con todo esto. Incluso le guiña un ojo a Draco. Ese bastardo.
- Te pensarás dos veces antes de atacarme, Hugh…
Al escuchar que Draco le habla por su primer nombre a Hetler, todo el gran comedor se congela. El único que lo ha hecho, y ha sobrevivido para contarlo, ha sido Blaise Zabini.
- … porque estuve revisando tu baúl. Y encontré cosas interesantes… ¿O quieres que todo Hogwarts se entere que aun tienes…?
Draco no puede terminar su amenaza, ya que Hugh le estrella un puñetazo, que lo deja inconsciente. Todos finalmente salen de su azoro, y unos aplauden, mientras otros suspiran. Seamus deja caer a Harry de nuevo al suelo, en lo que recolecta el dinero de las apuestas que levantó en ese momento.
- Yo le tenía confianza a Harry – suspira Parvati.
- Ni me digas, Malfoy parecía seguro de ganar – Dean saca un galeón, entregándoselo a Seamus.
Mientras Seamus recolecta el dinero, Hetler levanta a Draco en su hombro, y lo saca del gran comedor. Ron le echa aire a Harry, tratando de reanimarlo.
- No entiendo porque Malfoy haría esa tontería – Lavender se extraña – pudo dejar que Harry muriera en su lugar.
- Dicen que del odio al amor… - Neville se burla – además se vio romántico ¿No? El galán, defendiendo a la mujer indefensa…
Como impulsado por un resorte, Harry se pone de pie.
- Yo no necesitaba que nadie me defendiera – dice finalmente – podía haberlo vencido yo solo.
- Harry, ¿Estás bien? – Hermione se acerca preocupada – estas un poco pálido.
- Es lo que la falta de aire causa… estaré bien. Pero voy con Madame Pomfrey a ver si me da algo para recuperarme.
- Que te de una poción "revitalizante", esas siempre me funcionan – aconseja Seamus.
Harry comienza a caminar, seguido de Ron y Hermione.
- No necesito que me acompañen – dice Harry – de seguro tienen otras cosas que hacer, mas importantes que dejarme a mi suerte.
- Ay Harry – Hermione chasquea la lengua – no seas ridículo. Terry sabe lo de la poción, por eso tuvimos que salir con él.
- ¿Los quería ver a los dos? – Harry se extraña - ¿Trío?
- ¡NO! – Hermione golpea en el brazo al ojiverde - ¿Qué acaso Seamus ha enseñado a todos a ser igual de pervertidos?
- No a todos – sale al paso Seamus – me falta Neville. Creo que es gay, por eso no se deja.
- ¡Hey! ¡Yo no soy gay!
- Tengo un radar que siempre me dice quien es gay – Seamus parece orgulloso de esto.
- Hace días pensabas que Ron era gay – Parvati se une a la charla.
- ¡OYE! – se molesta Ron.
- Bueno, es que estabas tan metido con Harry en no sé que cosas, que comencé a sospechar de ustedes.
- Tu y Dean se van detrás del campo de Quidditch también, y no por eso asumí que eran gays – se defiende Ron.
Todos ven a Dean y a Seamus, los cuales se sonrojan.
- Yo soy novio de Ginny – señala Dean como defensa.
- Y yo me he acostado con cuanta mujer se me cruza, Parvati puede dar seña de eso – agrega Seamus.
Dejando a sus compañeros discutiendo, Harry se escabulle para seguir a Hetler. ¿Qué planeará hacer? Lo localiza corredor abajo, dirigiéndose a las mazmorras. No puede ser bueno.
Entrando al aula de Pociones, Hetler pone a Draco en una de las mesas, cruzándose de brazos. Harry se queda pegado a la pared, sin saber que hacer.
- Puedes pasar, Potter. No voy a hacerte nada.
¿Cómo sabía Hetler que estaba ahí? ¡Si Harry había sido muy cuidadoso! Caminando lentamente, Harry entra al aula también, sin saber que esperar.
- No quise golpear a Malfoy. Fue un impulso – se disculpa Hetler, y Harry considera esto demasiado bizarro. Como para el anecdotario de Seamus.
- Casi lo matas… pero bueno, es Malfoy. No es como si yo no hubiera querido hacer lo mismo alguna vez. Se lo merece.
Hugh hace un ruido extraño, y Harry se asusta. ¿Qué le pasa?... viéndolo detenidamente, pareciera que… ¿Esta riendo?
Esto si que tendría que ir al anecdotario. Hizo reír a Hugh Hetler. No es tan malo después de todo. Si olvida el incidente en el gran comedor, casi podrían ser amigos.
Anthony esta mezclando cuidadosamente los ingredientes para el mas poderoso filtro amoroso del que Hogwarts tenga conocimiento. Todo debe salir perfecto, para que Terry tenga su ridícula venganza, y él a su vez obtenga algo de este asunto.
- ¿Pero no tienes ni una pizca de decencia?
Anthony ve a su interlocutor con cierta sorna, encogiéndose de hombros.
- No veo porque lo dices.
- Estás haciendo un filtro amoroso a plena vista. Es casi un deporte extremo para los alumnos el hacer algo que esta deliberadamente prohibido.
- Sabes que me gustan las emociones fuertes. Además como gane yo la apuesta es algo que a ti no debería interesarte.
- Si, en eso tienes razón. Aunque si hubieras hecho esto desde el principio, quizás ya hubieras ganado.
- Como dije, me gustan las emociones fuertes. Ahora, si me disculpas, tengo que terminar esto. ¿Cómo vas tu?
- Bueno… supongo que pudo ser peor. Al menos te di material para que tu imaginación sórdida haga el resto del trabajo.
Draco Malfoy siente que una manada de Hipogrifos le pasó por encima. Y le hicieron un baile húngaro en la quijada. Abriendo lentamente los ojos, espera ver el pico de alguno de ellos, golpeándole la cabeza. Al notar que no hay hipogrifos, y que esta en un lugar que no es el Gran Comedor (que es su último recuerdo latente), se incorpora de manera rápida.
Esa fue una mala idea. El rubio siente que va a vomitar, y siente que su cabeza explotará.
- ¿Estás bien? – escucha que alguien que pregunta.
- Claro que no estoy bien, imbécil – responde de manera automática.
- Imagine que no, pero es cortes preguntar – agrega la voz, que por alguna extraña razón se parecía a la de Harry Potter. Lo que faltaba. Que Draco tuviera alucinaciones auditivas de ese perdedor.
Enfocando bien, el Slytherin distingue la mazmorra de Pociones. Y a Hugh Hetler de pie, frente a él. ¿Acaso fue él quien le preguntó si estaba bien?
Sintiendo un tirón en su túnica, voltea a su lado derecho, viendo a Harry Potter examinando su herida. Entonces no alucinó. Al menos eso es algo bueno. El primer impulso del rubio es empujar a Potter, y salir de la mazmorra con lo que queda de su dignidad. Pero su cuerpo decide mejor quedarse a reposar un rato. No pensó que a alguien le importara su bienestar. Sin embargo, ahí estaba el ojiverde, analizando su herida.
- Deberías firmarle la cara a Malfoy – Harry sonríe – este si que fue un golpe bueno. Le quedará hinchada la cara al menos por dos días.
- Ya cállate – se molesta Draco - ¿Qué demonios haces aquí, Potter?
- Quería cerciorarme de que estuvieras vivo. Después de todo… - Harry no sabe como decir "gracias" sin sonar como un sometido cualquiera (pensamiento que tiene latente desde el capítulo anterior) - … tu interviniste… para que… bueno… para que pudiera respirar de nuevo.
- No lo hice por ti – aclara Draco – odio que la gente se lleve crédito por lo que yo hago.
- No te estaba agradeciendo – se pone en el mismo plan el Gryffindor – solo quería asegurarme de que vivieras, para que me quede a mi la satisfacción de acabarte.
- Quiero ver que lo intentes, Potter – se burla Malfoy.
- Disculpen – los interrumpe Hugh – no quiero entorpecer… lo que parece una discusión de amantes…
Draco y Harry se sonrojan.
-… pero solo quería asegurarme de que Malfoy vio lo que contenía mi baúl…
Recordando la amenaza que hizo a Hugh en el gran comedor, finalmente todo tiene sentido para Draco.
- Si, lo hice…
- Perfecto… es todo lo que quería saber.
Antes de que Harry pudiese evitarlo, Hugh se abalanza a Malfoy, tomándolo por la túnica.
- NADIE revisa mis cosas, gusano. ¡Voy a matarte!
Harry se debate entre dejar a Hugh realizar lo que todo estudiante Gryffindor ha querido durante mucho tiempo, o detenerlo para probar que en realidad el rubio es la damisela en peligro.
Gana la segunda opción.
- Hetler… ¡Hetler! – Harry toma del brazo a Hugh - ¡Cálmate!
Tratando de pensar rápidamente, Harry recuerda las últimas palabras de Malfoy antes de que conociera el gancho derecho de Hetler. Vio algo en el baúl, y debe ser vergonzoso, para que el chico quisiera matarlo. Eso puede servir.
- ¡Malfoy promete no decir nada sobre lo que vio en el baúl, si lo dejas vivir!
Hetler ve detenidamente a Harry, aun sin soltar a Draco.
- Puedo solamente matarlo, y así nadie se enterará – teoriza Hetler, mostrando que matar a alguien puede ser una solución factible.
- Pero entonces había muchas preguntas, y te arriesgas a que te expulsen – razona con él Harry – además deberías guardar tu primera experiencia de asesinato con alguien que valga la pena. Te aseguro que Malfoy no dirá nada, si lo dejas vivir.
Hetler piensa detenidamente. No le cae mal Harry, de hecho si no fuera por todo lo que pasó con Zabini, vislumbraría tener una amistad con él. Y solo por eso, cederá en esta ocasión. Soltando lentamente a Draco, Hugh da la media vuelta, asintiendo.
- Si vuelve a acercarse a mis cosas, lo mataré – afirma, saliendo de la mazmorra.
- Gracias, Hetler – sonríe Harry.
Draco, que aun esta pálido por toda la situación, solo puede desmayarse de nuevo por el susto. Harry lo ve con pesar. Y se supone que él es la mujer de la relación.
Decidiendo que ya habían tenido suficiente de parecer casados, Harry deja a Draco acostado, y sale antes de que Snape entre a clase y lo castigue asumiendo que él le hizo algo al rubio. Que ganas no le faltaban, pero esa es otra historia.
Dirigiéndose a la sala común, Harry siente un jalón fuerte pasillo abajo. Ya se imagina quien fue.
- ¿Ahora que quieres, Zabini?
Cuando no escucha respuesta, Harry ve a su interlocutor. Es Ron, el cual lo ve con duda.
- ¿Por qué pensaste que Zabini te jalaría a un corredor oscuro? – interroga el pelirrojo.
- Ahm… - Harry se queda en blanco – no sé… ¿Qué haces aquí?
- Me escondo de Hermione – Ron olvida todo el asunto ante el cambio de tema – ella piensa que estoy en mi habitación, resignándome a que irá a una cena con el idiota de Boot. Pero me quedaré aquí, y me colaré. No voy a dejar que ese imbécil le haga algo.
- ¿Y planeas quedarte aquí… 11 horas? ¿Y faltar a todas las clases?
- Que buen plan, ¿No?
Harry no dice nada. Hacía tiempo que renunció de ser la conciencia de Ron, y mejor le dice que le llevará un pan para que no muera de hambre, en lo que esta ahí esperando.
Para la sorpresa del ojiverde, Hermione parece convencida de que Ron esta encerrado en la habitación de los chicos, rumiando sobre la cena. Incluso Seamus y Dean le confirmaron que lo vieron llorando frente a una foto de la castaña, lo que le dio el toque de credibilidad esperado.
Por supuesto, se enteró después de que Ron les pagó a todos para que mintieran. ¿Qué no hace Seamus por dinero?
Draco se ve al espejo, aun sin entender como es que despertó en el aula de pociones con un bigote pintado y un moretón en la parte inferior de su labio. Se le vienen recuerdos de Hetler, pero lo que mas le llama la atención es la facilidad con la cual el idiota de Potter pudo calmar a la bestia.
Por alguna razón, la simpleza del Gryffindor fue lo que pareció serle atractivo a Hetler… ¿Podrá ser que Hugh Hetler sienta atracción por Harry Potter? No podía ser… ¿A quien le puede gustar ese idiota? (aparte de a él, por supuesto) (pero eso solo lo admite ahora que esta noqueado, y será la única vez que su inconsciente lo traiciona).
Quizá sea el golpe, o que ya tuvo suficiente de la idiotez de Zabini, pero Draco acaba de pensar un plan para obtener el libro que tanto quiere ese depravado. Sonriendo, sale, siendo la burla de toda la sala común de Slytherin.
Parvati y Lavender ayudan a Hermione a su arreglo para la cena con Terry. Después de todo, es el último favor que le hará al chico (según lo que ellas saben), y al menos debe verse bonita. Seamus le toma una foto a la chica al salir de la sala común.
- ¿Se puede saber que haces? – se molesta ella.
- Ron me mando a tomar una foto como evidencia de tu arreglo – explica Seamus rápidamente - ¡No vayas a darlas esta noche, Hermione! Dicen que Boot es muy malo en la cama.
Ignorando al degenerado, Hermione se encamina a la torre de astronomía, donde ve a Terry, esperándola. Esta arreglado muy elegante, y hasta… podría decirse que se ve atractivo.
- "Recuerda el plan, recuerda el plan, recuerda el plan" – se dice Terry a si mismo, para no caer en la tentación de los encantos de Hermione.
Sin decir palabra, Terry toma a la chica de la mano, y se dirigen a la parte alta de la torre. Ninguno se da cuenta de que una armadura los sigue de cerca. Ron, según él disfrazado, decide hacer lo posible para evitar que Terry Boot haga alguna maniobra con su chica.
- Recuerda, eres mi novia – le susurra Terry a la chica.
- Ya lo sé – responde ella fastidiada.
Al llegar a lo que parece una pared, Terry golpea tres veces, y para sorpresa de la chica, la pared se abre. ¿Acaso hay algún club secreto que ella no sepa?
Ron corre para alcanzar a pasar sin que se den cuenta, aunque tiene que dejar su "disfraz". Sin embargo, hace un hechizo de invisibilidad para pasar desapercibido (lo tuvo que anotar, después de preguntarle a Hermione cual era el mas apropiado para espiar a alguien, que no era ella).
Aunque la castaña esperaba ver mortífagos en túnicas o algún otro tipo de secta secreta, al entrar a una especie de salón de baile pequeño, se da cuenta de que es solo una fiesta. Todos van vestidos de gala, pero de ahí en fuera no hay nada anormal. De momento.
Harry está en el campo de Quidditch. Malfoy le dijo que quería hablar con él, y aunque era tentador dejarlo ahí esperando (para que viera quien tiene el control), tenían que arreglar el asunto de Zabini. Al ver al rubio aproximarse, trata de reprimir una risa. ¿Es eso un bigote?
- Tengo una idea para que obtengamos el libro – dice Malfoy antes de que Harry haga algún comentario de su nueva apariencia.
- Te queda bien el bigote – dice Harry, para no dejar ir la oportunidad de burlarse.
- Esto es tu culpa, me dejaste en las mazmorras.
- ¿Qué esperabas? Si Snape me veía ahí contigo, me culparía de todo. Y ya tengo suficientes castigos con él, como para buscarme más.
- Tan cobarde como siempre – se molesta el rubio.
- Aquel que se desmayó de la nada no debería criticar – responde Harry mordazmente demostrando que también tiene sus momentos.
- Será mejor que hagamos esto rápido. Ya no soporto estar viendo tu cara, Potter.
- Lo mismo digo. ¿Cuál es tu idea?
- Al parecer Hetler tiene un punto suave…
Harry lo ve de manera extraña. ¿Cómo es que el rubio sabía de los puntos suaves de Hetler? Y luego que no son gays en Hogwarts.
- … ¡No me refiero a eso! – aclara Draco al ver la mirada de Harry – sino que hay una persona que parece calmarlo.
- ¿Ah, si? ¿Quién?
Draco no entendía si Harry era idiota de nacimiento, o fue una habilidad que pulió con los años.
- Tu, imbécil. TU eres el punto suave de Hetler.
- ¿Qué?
- Si. Pudiste hacer que me soltara, y por alguna razón ni siquiera te golpeó cuando pensó que tu pusiste los pósters. Incluso te dejo explicarle la situación. Nadie había podido hacer eso.
- Asumiendo que tienes razón, ¿Qué quieres que haga? ¿Qué le haga plática y tomemos el té?
- Por Dios, ¿Podrías pretender al menos ser heterosexual por 5 minutos, Potter? – antes de que el ojiverde protestara, Draco lo interrumpe – el plan es tan sencillo, que incluso tu lo puedes hacer.
- Eso dijiste la última vez.
- Pero este si es más sencillo.
- ¿Y de que se trata?
- Vas a seducir a Hugh Hetler.
Hermione se aburría mucho. Lo único que Terry ha hecho es pasearse del brazo de la castaña, y presumir que es su novia. Incluso le tocó el trasero en una ocasión, pero no ha intentado propasarse mas (ella estaba lista para ponerle el alto, por si las dudas).
- Así que tu eres la novia de Terry – sonríe un chico con cabello negro, al que ella no ubicaba – siempre había hablado de que estaba enamorado de la famosa Hermione Granger. Que bueno que le diste una oportunidad.
- Si… bueno…
- ¿Sabes que compró un vestido de novia? – pregunta una chica rubia.
- Todos esperamos que sea para ti – sonríe el Ravenclaw de cabello negro – porque no sabemos si él tiene algún fetichismo extraño.
- No la asusten – Terry llega con dos copas – que apenas la conquiste.
- Es encantadora, Terry – la rubia guiña un ojo al chico.
- Lo sé… ten, mi vida, para brindar por nuestra felicidad.
Hermione concluye que Terry si está tan loco como todos dicen. Que bueno que Ron se motivó, o si no estaría aun atorada en como librarse de él. La chica toma la copa que Terry le ofrece, con cierta resignación.
- Brindemos – Terry levanta su brazo – por el amor.
Todos se disponen a tomar un poco de sus copas, pero antes de que los labios de Hermione tocaran el contenido de la suya, alguien le arrebata la copa de la mano, derramando el líquido.
La fiesta parece enmudecer, y los presentes solo ven con sorpresa todo. Ron Weasley ha hecho su entrada triunfal.
- ¿Pero que estas haciendo, idiota? – se molesta Terry.
- ¡Sé que quisiste darle un filtro amoroso a Hermione! – Ron se agita - ¡Pero no te lo permitiré, aprovechado hijo de la…!
Antes de que Ron terminara su discurso, el pelirrojo parece enmudecer al ver a Terry a los ojos. El Ravenclaw, que aun esta furioso, se aproxima dispuesto a arreglar todo como hombres (según él). Pero para su sorpresa, Ron parece calmarse, y solo sonríe, lo cual hace que a su vez Terry se detenga.
- ¿Ron? – Hermione también parece notar el cambio en su novio.
Y para completar la escena, Ron abraza a Terry, el cual no sabe si es para matarlo, o que plan macabro tenga el Gryffindor.
- ¿Ron? – vuelve a preguntar la chica, totalmente sorprendida de la reacción del pelirrojo.
- No me había dado cuenta de lo guapo que eres…
Entre sonidos de sorpresa y admiración, Terry siente que la sangre se le va a los pies.
Ron Weasley tomó el filtro amoroso. Y la primera persona a la que vio a los ojos… fue a Terry Boot.
¿Qué pasará con Harry y su seducción a Hugh? ¿Y Ron, que ahora esta enamorado de Terry? ¿Desaparecerá el bigote de Draco?
