Capítulo 13: Intentos de seducción.

- ¿Estás loco? ¿Cómo voy a seducir yo a Hetler? Ese golpe en la cabeza debió desacomodarte algo.

- Me escuchaste claramente Potter. ¿Acaso no te interesa deshacerte de Zabini?

- Pues si… pero si esa es la alternativa, matarlo no parece tan mala opción ahora.

- Lo dije desde un principio, pero tu quisiste hacerte el decente. Además ¿En que te afecta? Si ya estuviste con Weasley, Hetler no esta tan peor.

Harry parece reflexionar esto, hasta que finalmente entiende todo el contexto de lo que Draco ha dicho. ¿QUÉ COSA? ¿EL Y RON? ¿EN LOS BAÑOS DE CUARTO, ESTANDO EBRIOS? ¿CÓMO SE ENTERÓ? Es decir… ¿Cómo se atreve a insinuar semejante cosa? De la indignación, el ojiverde no puede ni hablar, lo que el rubio toma como una aceptación a este hecho.

- Así que los rumores eran ciertos – Draco frunce el entrecejo. No le gustaba para nada que su futuro acostón hubiese compartido fluidos con Weasley.

- ¡CLARO QUE NO! – dice finalmente Harry, después de tratar de formar una oración coherente - ¡Para tu información, y no es que te importe, yo aun soy puro y casto!

Draco lo ve con total sarcasmo. ¿Puro y casto? Y de seguro el rubio es el favorito de McGonagall. Como no.

Al notar que quizás si fue un poco extremo lo que dijo, Harry se aclara la garganta, organizando sus ideas (toma su tiempo, pero llegará eventualmente).

- O al menos no he tenido relaciones de ningún tipo con Ron, o con alguien más. Comprenderás que eso no significa que yo no pueda ir arriba cuando nosotros nos acos… es decir… pretendamos que no dije nada.

- No dijiste nada – confirma Draco. Bien, al menos el rubio no entendió el objetivo subversivo del ojiverde – el punto es que vas a seducir a Hetler.

- Define "seducir" – Harry se cruza de brazos.

- No te acostarás con él, si es lo que temes.

Al ver la cara de decepción de Harry, Draco se enfurece. ¿Qué acaso no era el rubio suficiente para él? ¡Debería sentirse honrado de que está en esto con alguien tan guapo e inteligente como el Slytherin! Potter es un malagradecido.

- ¿Entonces que haré? Porque seducir a alguien implica llevarlo a la cama. He visto demasiadas orgias que confirman este punto.

- No somos animales, ¿Si? – se exaspera Draco – no todo tiene que ser sexual "a menos que te involucre a ti y a mi". Solo trátalo bien, y sácale el libro. Mañana puedes pasarte todo el día con él, invítalo a cenar y ahí haces tu movida.

- Lo haces escuchar como si es fácil, ¿A dónde quieres que lo invite a cenar? ¿Al gran comedor? ¿Con todos ahí? ¿Y pretendes que intente "seducirlo" ahí también? No creo que a Dumbledore le guste ver como dos de sus estudiantes tienen acción frente a todos. Aunque podría ser educativo, y siempre he sospechado que Dumbledore es voyeurista. Pero no estoy listo para eso, y conociendo a Seamus, es capaz de filmarlo todo y venderlo en el mundo muggle con un título como "Descubriendo la magia en ti"; claro que he pensado que si eso sucede, mi sobrenombre en el mundo porno sería "Gran varita Potter", pero dice Seamus que no quedaría en la mente de los demás…

Al darse cuenta que lleva 5 minutos hablando sobre su fantasía de volverse una estrella porno, Harry guarda silencio finalmente, mientras Draco lo ve aun con duda.

- Por mi salud mental, voy a imaginar que no dijiste nada de eso – dice finalmente Draco, suspirando. De todos los alumnos en Hogwarts, tiene que atraerle el más enfermo e imbécil. Claro que eso nunca lo sabrá nadie. Con una gran dificultad lo esta admitiendo para si mismo, y todo por culpa de Zabini, si no fuera por él, ahorita estaría pensando en el ojiverde desnudo… es decir, en formas de molestarlo.

- Bueno… ¿Entonces qué? ¿Nos vamos a quedar callados aquí? – Harry se exaspera del silencio, ya que ahora Draco pasó otros 5 minutos pensando en toda la situación.

- Deja por mi cuenta lo de la cena. Tu solo pasa el día con Hetler mañana. No te acerques mucho, solo lo necesario para nuestro objetivo. NO TE PASES DE MANO LARGA, IDIOTA.

- Yo sabré lo que hago ¿No? Mientras obtengamos el libro, los medios no importan – Harry no parece necesitar mucho convencimiento para desplegar todos sus poderes de seducción a Hetler. Si es que tiene alguno.

- ¿Es que acaso escuchas lo que dices? ¡Solo coquetea y actúa amigable! ¡NO HAGAS NADA MAS!

Para ser alguien que muestra cero interés en Harry y sus aventuras seductoras, Draco se da cuenta que si no es mas discreto, hasta el mismo Harry, con su mentalidad de niño de 5 años, podría notar que el rubio comienza a salir de la negación en la que estuvo desde su primer sueño erótico con el ojiverde. No que eso contara, es adolescente. ES NORMAL (y eso dicen todos).

Claro que al observar que Harry solo se encoge de hombros, y comienza a jugar con su varita, el Slytherin concluye que no tiene de que preocuparse.

Los Ravenclaw tienen una fiesta cada mes, invitando a los que se han destacado en su propia casa por algún mérito. Lisa Turpin tiene el mejor promedio. Janine McLear es la mejor en encantamientos. Y Terry Boot es novio de Hermione Granger, cuando muchos apostaban que era lesbiana. Eso merecía la asistencia del chico.

Sin embargo, en esta celebración las cosas se salieron de control, y ahora todos observan como Ron Weasley abraza al ya mencionado Ravenclaw.

- Vaya, esto si que es inesperado – un chico de cabello negro sonríe.

- ¡Suéltame! – exige Terry, tratando de zafarse del pelirrojo.

- No te preocupes, nadie nos separara – Ron tenía mas fuerza que Terry, así que el objeto de su afecto no tenía como escapar de sus garras. Ah, lo que hace el amor.

- ¿Pero que demonios está pasando? – Hermione, entre celosa y divertida, exige una explicación.

- ¡Ese filtro amoroso tenía que ser para ti! – Terry sigue tratando de escabullirse del abrazo de Ron - ¿Cómo terminó tomándolo Weasley?

- Llámame Ron – pide el pelirrojo – estamos en confianza.

- Creo que yo puedo explicar eso – Lisa interviene – no sabía que era un filtro amoroso lo que me pediste darle a Hermione… solo dijiste que me asegurara que Hermione lo tomara, pero como aun quedaba jugo de calabaza, eso les serví, y deje el frasco en una bandeja… y si según recuerdo bien…

* Flashback de Lisa Turpin*

Ron estaba detrás de mi, siguiendo todos los movimientos de Hermione. Cuando le pregunté que hacía, y respondió que era mi sombra, imaginé que alguien mas lo había invitado como el bufón de la escuela.

Entonces Terry se acercó por las copas, que fue cuando le di el jugo de calabaza que quedaba, y cuando se alejaba, Ron se puso a mi lado y dijo "¡VOY A AMASARTE!". Entonces me arrebató el frasco, y le dio un trago de golpe, se acercó a ustedes, y el resto ya lo saben.

Aunque si el hecho de que Ron abrace ahora a Terry es por el filtro, entonces ¿Por qué antes dijo que lo amasaría? Eso de amasar es muy sexual ¿No creen?

*Fin del flashback de Lisa Turpin*

- Ahm, Lisa… ¿Estás segura de que Ron no dijo "Voy a matarte"? - cuestiona una chica rubia.

- ¡Ah, si! Creo que eso tiene mas sentido…

- ¿Hiciste un filtro amoroso? – Hermione lo ve con total furia.

- ¡Solo quería hacerte pagar lo que me hiciste! – exclama Terry, que aun sigue atrapado en los brazos de Ron.

- ¡Dejen de criticar mi amor por Terry! – Ron frunce el entrecejo - ¡Bola de prejuiciosos! ¡El amor es el amor, sin importar la forma! ¡Y yo amo a Terry!

- ¡NO DIGAS ESAS COSAS! – Terry cree que esto debe ser karma por querer hacer pagar a Hermione.

- No sabía que Ron fuera tan apasionado – se burla el chico de cabello negro.

- O que supiera la palabra "prejuicioso"- agrega la rubia.

- Hay que revertir este filtro – exige Hermione, ya que al ver a SU novio con Terry comienza a tener un efecto extraño en ella. De fantasía sexual. Oh, oh…

- Si no te conociera mejor, diría que tienes ganas de un trío – Lisa ve a Hermione con duda.

Hermione se sonroja totalmente. Y ahora las imágenes de ella en medio de Terry y Ron están flotando en su cabeza… agregando chocolate derretido y un par de juguetes a la ecuación. Oh, oh…

- ¡Yo no comparto! – Ron ve con furia a Hermione.

- Creo que ha sido la mejor reunión hasta ahora ¿No? – sonríe la rubia – jamás imaginé a Weasley tan posesivo.

Hermione se da cuenta de que si no hace algo, va a terminar teniendo sexo desenfrenado delante de todos los Ravenclaw, o quizás siendo sometida violentamente por Ron al querer quitarle "su chico" (no que ella se opusiera a la violencia, eso lo haría mas interesante. Kinkfest al máximo). Lo único que se le ocurre es sacar su varita, y desmayar a Ron y a Terry.

- Esa si no la esperaba – el chico de cabello negro se extraña.

- ¿Pero qué pasó aquí?

Todos ven a Anthony acercarse con duda. Claro, el siempre era invitado por ser el mas pervertido y sucio de toda la escuela (y en el fondo, eso es atrayente).

- ¡Tu estúpida poción hizo efecto de nuevo! – Hermione lo ve a los ojos, y al imaginarlo inmediatamente en tanga, se da cuenta de que tal vez no fue la mejor opción. Claro que es solo una imagen mental, pero hey, es solo una chica con hormonas, su cabeza hace el resto.

- ¿No me digas? – Anthony finge sorpresa – asumo que por eso has bajado la mirada. No te conviene, estoy más dotado de abajo.

- ¿Qué no eres gay? – Lisa se extraña.

- No, me gusta ponchar en tercera base – responde Anthony con naturalidad.

- ¡Basta! Les dejo a Terry – Hermione apunta a Ron con su varita, y el pelirrojo comienza a flotar – nosotros nos vamos.

Sin escuchar las protestas de los Ravenclaw (malditos pervertidos) la chica se dirige a lo que es la parte secreta de la pared, pensando en hacerle muchas cosas perversas a Ron aprovechando que esta inconsciente y no puede objetar nada. Se conformó con un simple manoseo.

Al entrar a la sala común (sorprendida de no haberse topado a ni un solo maestro, o a Filch), encuentra a Harry sentado frente al fuego: ¡Trío!

- ¿Qué le pasó a Ron? – Harry frunce el entrecejo, al ver que Hermione coloca a su amigo en el sillón.

- No me creerías si te lo digo – Hermione cierra los ojos.

- No puede ser peor que seducir a Hetler – murmura Harry.

- ¿Qué? – Hermione abre los ojos de golpe.

- ¿Qué? – Harry finge inocencia.

- Harry, ¿Acaso quieres invitar a Hetler a una orgifiesta? – Hermione lo ve lascivamente. Y la única razón por la que Harry conoce esa mirada es porque él se la dirige a Draco TODO EL TIEMPO.

- ¿La poción está haciendo efecto de nuevo?

- ¿Cómo adivinaste? – Hermione lo ve con sarcasmo.

- ¿Y Ron? Digo, debería aprovechar eso para satisfacer sus fantasías ¿No? – se burla Harry.

- Oh, no te pongas celoso Harry – Hermione se acerca al ojiverde, poniendo su mano en el hombro del chico – hay mucho para compartir.

- Soy gay – Harry no sabe si esto es una confesión, o una forma de despertar a Hermione de la poción. Se ira con la última opción.

- Oh, eso no es problema, mientras funcione tu "varita", a mi no me incomoda- Hermione guiña un ojo, para casi pánico del chico

Al acercarse a Harry para tener mejor acceso a su "varita" (Seamus le ha pegado su léxico a todos), el ojiverde decide actuar de instinto, y empuja a Hermione, levantándose de golpe y dirigiéndose a su habitación.

- No quiero que Ron me asesine, así que mejor nos vemos mañana.

- Por eso no te preocupes, Ron anda con Terry – Hermione se dispone a perseguir a Harry.

- ¿Qué?

- Oh, si, es una larga historia que incluye filtros amorosos y a Anthony Goldstein. Pero vamos, te prometo que te puedo volver heterosexual…

"Tentador". Pero finalmente Harry se da cuenta que no es gay de verdad, solo lo dijo para que Hermione lo dejara en paz. Claro que Si fuera gay, y estuviera en una relación con Draco, él siempre iría arriba, porque el domina esta relación imaginaria, como lo ha enfatizado desde hace días.

Por estar pensando en su dominio sexual a Draco, Harry no se dio cuenta de que Hermione prácticamente lo tenía atrapado en las escaleras.

- ¿Te imaginas como se vería Goyle desnudo?

Eso parece tener el efecto deseado. Hermione respinga, y se congela inmediatamente. Aprovechando esto, Harry se escapa finalmente al dormitorio de los chicos, y cierra con magia la puerta, ante la mirada atónita de Dean.

Hermione suspira. No recordaba que los hombres fueran tan remilgosos para el sexo. De cuando acá. Además Harry debe ser muy iluso al pensar que ella no puede vencer cualquier encantamiento que hubiese usando en la puerta. Pero es muy cansado perseguirlo. Mejor se va a su habitación, sintiendo aún esa necesidad de un trío con alguien, pero a la vez pensando como es posible que la poción de Anthony volviera a tener efecto. Pensó que con lo que había pasado con Ron, eso ya estaba superado.

En la habitación de los chicos, Seamus y Dean ven a Harry con duda. El ojiverde acaba de preguntarles como seducir… a otro hombre.

- ¿Estás listo para salir del armario de Narnia? – se burla Seamus.

Dean se queda en blanco. Como Seamus es mitad muggle, por supuesto que usa este conocimiento para más connotaciones sexuales.

- ¡Es una pregunta de adivinación! – Harry parece justificar todos sus lapsus a esta clase.

- Harry, somos amigos – Dean suspira – pero me sentiría mas seguro si abrieras la puerta cuando hablamos de este tema. Para futuras referencias, no debes cerrar con magia una habitación con solo hombres, y preguntar como seducir a uno. Hace que el resto quiera masacrarte.

- Oh, si… - Harry rompe el encantamiento de la puerta – listo. Entonces, ¿Cómo es la mejor manera?

- ¿Quién es? Así será más fácil que podamos opinar.

- Un Slytherin – Harry comienza a sonrojarse.

- Malfoy – dicen Dean y Seamus al mismo tiempo.

- ¡NO! ¿Cómo se les ocurre? ¡LO ODIO! ¡NO ES MALFOY! – Harry habla muy rápido, y se queda sin aire al tratar de defenderse de semejantes acusaciones.

- Mira Harry, algo que funciona con todos los hombres es el contacto. Solo tócalo mucho.

- ¿Así? – Harry pone una mano en el hombro de Seamus, intentado imitar a Hermione, e ignorando el hecho de que Seamus asume que pregunta para llevarlo a práctica, mas que por una tarea.

- Ese es el peor intento de seducción que he visto – Seamus lo ve con desaprobación – y me acosté con Susan. Ella si que es fría en la cama.

- No entiendo que tiene que ver una cosa con la otra – se ríe Dean.

- Debes ser mas cálido, frota tus manos antes – Seamus comienza a ejemplificar esto – y luego, te acercas a él – Seamus se acerca a Dean – y luego viéndolo a los ojos, pones tu mano en su pierna…

Harry nota como Dean se sonroja al sentir la mano de Seamus en su pierna. Oh, eso era bueno. Lo haría con Hetler, en definitiva.

- Ejem, creo que ya entendió – Dean interrumpe ese momento homoerótico que Anthony Goldstein se ha perdido.

- Ah, si – Seamus quita su mano rápidamente – la cosa es así. Bueno…

- Mejor hay que dormir – sugiere Dean – mañana hay Pociones.

- Si, si… dormir.

Harry sigue meditando todo el asunto, sin pensar en las razones por las que sus amigos han decidido cortar todo tan de repente. Mañana será un día muy pesado.

Ron no tiene idea de porque esta en el sillón, ni la razón por la cual tiene un letrero de "chúpame esta" con una flecha hacia abajo. Quitándose el letrero, se levanta de golpe. Recuerda una fiesta. Y que saltó en algún punto. Y ahora su espalda le duele, como si se hubiera caído. Subiendo a la habitación de los chicos, aun se pregunta que demonios pasó.

No encuentra a nadie, y se percata de que probablemente todos ya deben estar desayunando. Se apresura, ya que tiene mucha hambre. Por alguna razón siente que debe disculparse con Hermione. Al entrar al gran comedor, sin embargo, y ver a Terry Boot, su mundo se mueve. ¿Cómo pudo olvidar el gran amor que tiene por ese hombre? Casi conteniéndose de gritar el nombre de su amado, Ron se apresura, sentándose al lado del susodicho, el cual tiene su quijada casi golpeando el comedor.

- ¡Hola! – saluda Ron - ¿Me extrañaste?

- ¿Pero que demonios estas haciendo, Weasley? – murmura Terry, molesto.

- No te enojes conmigo – Ron parece al borde de las lágrimas – yo solo quiero estar a tu lado.

- ¡Yo no quiero estar contigo! – grita Terry.

Ron lo ve con total dolor, y las Ravenclaw se aproximan al pelirrojo a consolarlo.

- ¡No le grites! – exige Luna Lovegood.

- ¡Eres afortunado de que alguien se fije en ti! ¡Si de por si eres un raro! – Lisa apoya a Luna.

- Yo solo quiero hacer algo bonito por él – Ron hace un puchero.

Al ver como sus compañeras de casa lo ven con molestia, Terry se da cuenta de que va a salir perdiendo con todo esto. Resignado, se sienta al lado de Ron.

- Ya sé que esto es mi culpa – admite el chico – pero solo para que estemos claros, me gusta Hermione.

- Nah, esa es una ilusión – Ron se entusiasma – ya verás como tu y yo estamos destinados a estar juntos.

Terry piensa en mil formas de hacer que Ron despierte de este asunto, incluyendo el matarlo. Mientras Ron comienza a darle pan tostado, y Terry procede a aventarlo, o a darle manotazos para que mantenga su distancia, Hermione y Harry ven esto con sorpresa.

- Veo que no mentías – Harry toma notas mentales de lo que está haciendo Ron para aplicarlo con Hetler.

- Te lo dije. Hay que revertir esto, ¿Sabes lo que me hace ver a Ron así?

- ¿Cómo es que la poción volvió a hacer efecto? – Harry arquea una ceja – pensé que después de que tu y Ron...

- ¿Tu y Ron que? – Lavender se sienta al lado de los chicos.

- ¿Otra vez? – Parvati se une al chisme – mira que no pierden el tiempo ¿Eh?

- Les dije que una vez que tienen sexo, se hacen adictos – teoriza Seamus.

- Oye, ¿Y Dean? – se extraña Neville – siempre está contigo.

- Ah… decidimos que por la salud de nuestra amistad, debemos pasar un tiempo separados – explica rápidamente Seamus – así que un día él desayunará con los Hufflepuff, y al siguiente yo me uniré a los Ravenclaw…

Viendo que Hugh Hetler acaba de entrar al gran comedor, Harry se levanta de golpe.

- ¿Y tu a donde vas? – Hermione vio de reojo todo, ya que no puede levantar la mirada para evitar plagar mas su mente de pensamientos indecentes (como si imaginarse con Seamus no fuera lo suficientemente perturbador)

- A mi me toca desayunar con los Slytherins – agrega Harry rápidamente – nos vemos.

- Que conste que él no esta incluido en el acuerdo que hicimos Dean y yo. Aunque después de ayer…

- ¿Qué paso ayer? – Parvati casi saca una libreta para tomar nota del chisme.

- Nada que te importe – responde Seamus molesto – solo puedo decir que Harry muy probablemente dé la sorpresa de andar con alguien de Slytherin…

- Malfoy – dicen Lavender, Neville y Parvati al mismo tiempo.

- Eso es lo que dijimos Dean y yo. Es que es obvio… ¿O no lo crees, Hermione?

Al voltear con la chica, notan que ha desaparecido. Sin embargo, consideran que discutir sobre quien domina la relación entre Harry y Draco es mas interesante, que indagar a donde huyo la castaña.

Hugh Hetler se había levantado de malas. Aun recordaba ese incidente con Malfoy y Potter, y por supuesto, se cercioró que SU libro (sin importar lo que Zabini dijera) siguiera intacto. Algo le decía que el susodicho tenía que ver en el comportamiento de Malfoy, pero no podía comprobar nada. Tomando una manzana, nota que Potter esta a su lado, frotando sus manos. ¿Ahora qué? Se dispone a preguntarle, cuando Harry sonríe y pone su mano en la pierna de Hugh.

- ¿Qué estas haciendo? – Hugh ve la mano de Harry con duda, pero no hace ningún intento de quitarla.

- Solo trato de calentarte…

Al ver la mirada de azoro de Hetler, Harry se da cuenta de que quizás ese no fue el mejor argumento seductor que se le pudo ocurrir. Así que soltó una risa nerviosa, tratando de disimular su miedo de ser asesinado.

- No pienses mal – aclara el ojiverde, aun riendo – me refiero a que ahora esta haciendo un poco de frio, ¿No tienes frio?

- No.

- Oh. Yo pensé que si… por eso puse ahí mi mano. Hermione me comentó que si pones una mano en la pierna de otra persona, automáticamente genera calor al resto del cuerpo.

Si Hermione Granger era la mas inteligente en todo Hogwarts, Hugh temía por el nivel intelectual del resto. Porque si es verdad lo que Potter dice, ese es el argumento mas idiota que ha escuchado. Sin embargo, Potter sigue teniendo su mano en su pierna, y él aun no ha hecho nada para quitarla. Lo cual es más bizarro.

Harry sigue hablando, primordialmente de las manzanas y como hay verdes y rojas. Muchos piensan que Harry es solo reputación, pero en realidad no tiene nada en especial. Hugh podía argumentar que Harry al menos si es valiente, ya que ahí estaba, con su mano en potencial peligro de ser fracturada, hablando de manzanas. Y esa es la razón por la cual el Gryffindor sigue vivo. Que trata a Hetler como si no fuera el futuro asesino serial y mano derecha del señor tenebroso. Era algo nuevo para quien esta acostumbrado a que todos corran. Potter además es gracioso sin proponérselo. Como ahora que esta hablando del jugo de manzana, y por alguna razón afirma que es afrodisiaco.

- Voy a clase – anuncia Hetler.

- Te acompaño – sonríe Harry - ¿Qué te toca?

- Herbología.

- Yo tengo pociones… pero no importa, vamos a las mazmorras, y luego al invernadero… no, espera, mejor al revés, así te dejo en el invernadero, y luego me voy a las mazmorras. Si, creo que es la mejor opción, ¿Tu que dices?

- ¿Por qué estas aquí? – Hetler sabía que debería haber un motivo ulterior por el que Potter estaba tratando de "calentarlo", como él afirmó.

- Golpeaste a Malfoy. Cualquiera que hace eso, es mi amigo. Y me gusta conocer a mis amigos. Así que somos amigos.

Con su mano libre, Harry estrecha la mano de Hetler, el cual solo frunce el entrecejo. ¿Amigos, eh? Potter debe estar más atrofiado de la cabeza de lo que pensó. Pero al ver a su alrededor, y notar que Weasley esta alimentando a Terry Boot en la boca, y Granger esta en un rincón, al parecer robándose toda la dotación de mermelada de la mesa, suspira. Pudo haberle ido mucho peor en cuanto a conocer Gryffindors.

- Vamos entonces – Harry sigue sonriendo.

- Quita tu mano – pide Hetler con calma.

- Ah, si – Harry ni siquiera se había dado cuenta de que su mano seguía ahí.

Levantándose sin decir nada, Hetler se encamina al invernadero, seguido de Harry, el cual ahora habla de manzanas mágicas. Ninguno se percato de que dos personas observaron detenidamente toda la escena.

Hermione consiguió toda la mermelada que pudo, y el siguiente paso era usarla en su cuerpo para pedirle a alguien (Ron, Harry, Malfoy, Seamus, Snape… el primero que pasara) se la quitara con la lengua. Afortunadamente para ella, no encontró a ningún hombre. Bueno, excepto Anthony Goldstein, que la ve con duda. Pero ella no lo consideraba hombre desde el día de hoy. En su mente, ha decidido visualizarlo como mujer. Anthony obstruye el paso de la castaña, la cual solo lo ve exasperada.

- ¿Qué quieres?

- Tengo lista la poción para revertir el efecto – anuncia él como si nada.

- ¿Y? – Hermione sabía que todo el asunto era para pedirle algo.

- Quiero que hagas que Harry me bese.

- ¿QUÉ?

Sin saber que era el chico mas deseado en Hogwarts (por hombres, mujeres y posibles centauros), Harry se encamina a las mazmorras. Hasta ahora no iba tan mal, al menos hizo reír a Hetler, y esta vivo. Hasta le estaba cayendo bien el tipo. Si no fuera porque esta en una relación imaginaria con Malfoy, igual se motivaba. Al llegar al aula, se da cuenta de que todos están en parejas, de nuevo. Y para variar, Malfoy esta solo. Resignado, se dirige al rubio, pero antes de llegar, alguien lo jala a la mesa contigua.

- ¡HEY! – se molesta Harry.

- Hola, Potter – Zabini lo ve con cierta ironía – ya vi que estas muy pegadito de Hetler. No me digas que ya cambiaste de prospecto. Odiaría haber despedazado la pareja gay más exquisita de Hogwarts. Me obligaría a enseñarle tu foto a Hugh, para que se decepcionara de todo el asunto.

- Mira, a ti que te importa, quieres tu mugroso libro ¿No? – Harry se exaspera.

- Si, es lo que quiero, y no le digas mugroso. Es un tesoro. Pero quizás me falla el ver como el hablarle de manzanas a Hetler va a ayudarte a obtenerlo.

- Como se consiga no importa.

- ¿El fin justifica los medios?

Antes de que Harry contestara, Draco Malfoy se pone frente a ellos.

- Esfúmate, Zabini. Haré equipo con Potter.

- No lo creo, Draco – Blaise sonríe ampliamente – por hoy, Potter estará conmigo. Quiero que me cuente los sucios detalles de su encuentro con Hetler. Dicen que es una bestia en la cama también, ¿Qué dices, Harry?

- Pregúntame mañana y te digo.

Harry no sabe quien está más sorprendido. Si Blaise, o Malfoy. Bueno, ya se estaba acostumbrando a contestar cosas sucias, no en vano Seamus se tomó su tiempo en entrenarlo en ese arte.

- Potter, vaya con Finnigan – Snape decide que si sigue dejando a Potter con los Slytherins en equipo, sus protegidos van a comenzar a irse al lado oscuro (que es mucho mas divertido que ser un mortífago, pero Snape no va a decir eso jamás en voz alta) – Zabini, Malfoy, ustedes son otro equipo.

Al llegar con Seamus, el chico lo interroga sobre como va su intento de seducción, a lo que Harry responde: inconcluso. Dean tiene problemas para trabajar con Ron, el cual se la pasa suspirando, y diciendo que extraña a Terry, poniendo su nombre dentro de muchos corazoncitos, y arruinando su ya de por si fallida poción. Neville concluye que todo Hogwarts se volvió gay, y al ver a Hermione muy pegada de Parvati, el chico piensa que no esta tan mal después de todo (y quizás haya lucha en lodo).

Hermione sale de pociones rápidamente. ¿Cómo demonios hará que Harry bese a Anthony? Tendría que hechizarlo. ¿Pero acaso hay algún encantamiento que haga eso? Al notar como sus imágenes mentales cambian a ella en medio de Crabbe y Goyle (que iban pasando a su lado) se da cuenta de que no tiene otra solución.

Harry camina con Hetler al aula de encantamientos, y le cuenta sobre lo que Zabini le dijo.

- No hagas caso de lo que te diga – Hetler parece molesto.

- Si, es un depravado, pero estoy acostumbrado, ¿Conoces a Seamus, no?

- ¿El Gryffindor que dicen es más fácil que la clase de vuelo?

- Exacto. Él ha hecho que me acostumbre a todo, por eso Zabini no me molesta. Pero al escucharlo, era como si llevara tiempo de conocerte, ¿Son amigos?

- No. Nunca lo hemos sido. Solo… compartimos algo.

Hetler entra al aula sin decir nada más. Así que hay algo ahí entre Zabini y Hetler, y por eso el Slytherin está usándolos para vengarse. Tendrá que averiguar más de esto.

- Muy bien. No puedo hacer que Harry te bese, pero puedo propiciar las cosas para que tu lo hagas – Hermione suspira resignada.

- Es todo lo que pido. ¿A qué hora?

- En el almuerzo, en el gran comedor.

-Ahí estaré.

Terry finalmente comprendía lo que se siente que alguien te siga tan de cerca. Y él que pensó que era romántico. Pero al ver a Ron detrás de él, se da cuenta de que si es tan enfermo como los demás le afirmaban. Aun no sabía como cortar el efecto de la poción, pero tenía que conseguirlo rápido.

- ¿No crees que estas muy pegadito a Hetler?

- Tu fuiste el de la idea, así que no te quejes – Harry se cruza de brazos. Lo que le faltaba. Que ahora Malfoy se queje de sus técnicas.

- Te dije que fueras amable con él, no que lo acosaras.

- La diferencia es muy tenue – afirma el ojiverde – además estoy seguro de poder conseguir el libro hoy. ¿Qué pasará con la cena?

- En la torre de astronomía, a las 9. Ya está todo arreglado.

- Perfecto.

Harry se dirige a almorzar con los Gryffindos. Hetler le dijo que estaba castigado, así que probablemente no estará ahí. Draco no deja de observar a Harry con molestia. Se estaba pasando de la raya con todo este asunto. No que le importara, después de todo él lo sugirió. Pero no le gustaba como estaba resultando todo esto.

- ¿Cómo va la seducción? – pregunta Seamus a Harry.

- Aun inconcluso – se encoge de hombros Harry.

- Yo veo a Malfoy molesto – interviene Dean.

- ¡Ya les dije que no es Malfoy! – se defiende Harry.

- ¿De que hablan? – Ron se sienta con Terry, justo al lado de Harry.

- ¿Por qué estás aquí, Boot? – Dean se extraña.

- Hey, no seas grosero con mi novio.

Parvati casi se atraganta con lo que comía, y Lavender escupe su jugo. ¿NOVIO? ¿Cómo es que ellas NO se enteraron? ¿Y que pasa con la pobre de Hermione? ¡Ese bastardo gay! ¡La usó para cubrir sus preferencias!

- ¡Tomó un filtro amoroso! – se defiende Terry – estamos viendo como remediarlo. Y me obligó a acompañarlo. Para futuras referencias: A MI ME GUSTA HERMIONE.

- Tiene razón – lo apoya Harry – Hermione me contó todo. Por eso Ron tiene esa cara de menso.

- No le veo gran diferencia a la usual – afirma Seamus.

Hermione y Anthony se sientan al otro lado libre de Harry, el cual comienza a sentirse atrapado entre tanta gente, ¿Pero qué necesidad de todos? Habiendo tanto espacio, ahí están pegados a él.

- Harry… perdóname – Hermione baja la mirada.

- ¿Por qué?

Antes de que Hermione contestara, Harry ve como Hugh Hetler entra rápidamente al gran comedor dirigiéndose a la mesa de Slytherin. Harry se levanta de golpe, y al querer encaminarse a él, Hermione lo toma del brazo.

- ¿Qué pasa? – Harry la ve con duda.

- Vámonos, Terroncito, es hora de Transformaciones – Ron se levanta, mientras todos los Gryffindors ven a Terry con burla.

- ¡Es una extensión de "Terry"! ¡Si me lo dijera una mujer, no les extrañaría tanto!

Terry jamás pensó tener que defender a Ron Weasley. Maldito filtro amoroso. Y maldito Anthony, que fue el de la idea.

- Hermione, ¿Qué? – Harry trata de soltarse de la chica.

- Tienes que besar a Anthony – la castaña apenas si lo puede decir lo suficientemente alto como para que al menos Harry escuche.

- ¿¿¿Qué dices??? ¿Te has vuelto loca? – Harry comienza a alterarse. ¿Besar ÉL a Anthony?

- Lo siento, Harry…

Y sin esperarlo, Hermione le da un fuerte empujón hacía ella, y se quita rápidamente.

Todo el gran comedor se ha quedado congelado ante esta escena.

Colin Creevy toma una fotografía de este momento, para que quede en la posteridad.

Incluso algunos maestros que estaban almorzando, ven todo con total estupefacción.

Anthony Goldstein ha besado… a Ron Weasley.