Capítulo 14: Harry y su ¿Novio?
Todo el gran comedor se ha quedado congelado ante la escena. Incluso Anthony Goldstein, que al observar a quien ha besado, se ha quedado en shock. Ron, por su parte, comienza a ponerse histérico.
- ¿Cómo pudiste? ¡ME ROBASTE MI PRIMER BESO, IMBÉCIL!
Nadie sabe que es más sorpresivo. El beso, o la reacción de nenita que ha tenido Ron. Se van por la segunda.
- ¡YO NO QUERÍA BESARTE A TI! – Anthony se defiende.
- Yo quería que mi primer beso me lo diera Terry – Ron parece contener las lágrimas.
Todos dirigen ahora su mirada a Terry, el cual se sonroja.
- Ron – Hermione parece querer calmarlo – tu y yo nos hemos besado… ¿Recuerdas?
- Si, pero no cuentan, tu eres una mujer, y no eres el amor de mi vida. Eso fue solo una etapa de experimentación por mi parte. Mientras disfruté eso que haces con la lengua, creo que Terry puede aprenderlo y será mas bonito que él, siendo mi alma gemela, me bese así…
- ¡A mi no me metan! ¡Por mi quédate con Anthony! – Terry hace aspavientos.
- ¡Mi primer beso, desperdiciadooooo! – Ron sale corriendo del gran comedor, ante la sorpresa y burla de sus compañeros.
- Alguien debería seguirlo – sugiere Parvati.
- Tal vez su novio – Dean ve con burla a Terry.
- Oye… ¿Y tu por qué tienes abrazado a Harry?
Al escuchar lo que Seamus agrega, los presentes voltean y notan como Hugh Hetler tiene entre sus brazos a Harry Potter.
- No puede ser. Hogwarts se volvió gay – se queja Lavender.
- Ahora nos tendremos que conformar con los que aun estén en el closet, o los profesores… ¡Pido a Flitwick! – Parvati se apunta antes de que le ganen al profesor, que dicen que compensa el tamaño con otras cosas mas pervertidas.
- ¿Cómo que a Flitwick? – se ofende Dean - ¡Al menos pide a Snape! No está tan mal…
- Eso es aun mas perturbador, Dean – Lavender niega con la cabeza.
- No has respondido a la pregunta, Hetler – Anthony fulmina con la mirada al Slytherin, sin importarle que de un puñetazo pueda dejarlo casi desfigurado - ¿Por qué estás abrazando a Potter?
- B-bueno – Harry busca como defender esto sin verse muy gay (muy tarde) – es que tenía frío…
- Traes puesta la capa – Hermione señala.
- ¿Y eso qué? ¡Tengo derecho a sentir frío!
- Lo tengo abrazado – habla Hetler finalmente – porque ibas a aprovecharte de que Granger al parecer decidió ayudarte para dañar a Potter. Vi claramente como ella lo jalaba y tu ibas a acercarte a hacerle algo, así que por eso fui mas rápido.
- Pero estabas sentado casi al lado opuesto de la mesa, ¿Cómo llegaste tan pronto? – Parvati trata de encontrarle sentido a esto.
- Eso no es importante – Hetler regresa la mirada de furia a Anthony.
- ¿Y por qué lo sigues abrazando? – Seamus cuestiona – no es como si Anthony fuera a hacerle algo, ya desgració a Ron, ¿Qué mas puede hacer?
- ¡ÓYEME! ¡Fue culpa de Weasley! ¡Y esto no te importa, Hetler! ¡Esto es entre Harry y yo!
- No tengo idea de lo que hablan – Harry se ve totalmente en blanco – pero no recuerdo que tengamos algo pendiente, Goldstein. ¿O acaso no te regresé tus notas en Encantamientos?
- Claro que tenemos muchas cosas pendientes – Anthony ve ahora a Hermione.
Hermione, por toda respuesta, sale corriendo del gran comedor, ya que se imaginó al Slytherin y al Ravenclaw haciéndole de todo a su amigo. Y lo peor ¡Ella ni siquiera estaba incluida en la fantasía! Esto comienza a empeorar.
- Bueno, ya, se acabó el show –Lavender trata de espantar a todos los que observaron la escena en primera fila.
- Si quieren fotos del primer beso gay en Hogwarts – Seamus agrega – contáctenme. Trataré de que estén autografiadas por los involucrados, pero no prometo nada.
- ¿Y tu a que hora les tomaste foto? – se extraña Parvati.
- Te sorprendería saber lo que puedo cargar en mis pantalones… o tal vez no…
- Ay, ya cállate, degenerado.
- ¿No se te hace que ya tienes que soltar a Harry? – Anthony apenas si puede contener su furia.
- No escucho a Potter quejándose – Hetler sigue como si nada.
Harry se siente como un muñeco de trapo. Aquí nadie le pregunta a él nada. Pero debe ser buena señal que Hetler lo esté defendiendo. Su plan de seducción está siendo un éxito. Y ni siquiera supo que hizo (como todo en su vida. Logra las cosas sin saber como demonios lo consiguió).
- Triangulo amoroso de telenovela – Lavender anima a los chicos.
- Les dije que era gay – Neville hace su aparición triunfal.
- Yo me largo – Terry se levanta bruscamente – tu plan de venganza ya me dejó muchas consecuencias, Anthony.
- Tu no eres importante para la trama – Parvati suspira – solo eres la rodilla de Hermione.
Terry lanza su mejor mirada de odio a la Gryffindor, antes de irse a la mesa de los Ravenclaw a ser cuestionado de su romance gay platónico con Ron. Esto conlleva a preguntas como si le pesan los cuernotes que le acaba de poner el pelirrojo, o si siente que está mejor dotado que Anthony.
- Oigan… esto va a ponerse mejor – Lavender suelta una ligera risita.
- ¿Por qué? ¿Vas a desnudarte? Para tomar fotos – Seamus saca su mini cámara para no perderse detalles.
- ¡NO! Es que ¿A que ni adivinan quien esta viendo hacía acá con cara de pocos amigos?
- ¿Quién? – Neville voltea a todos lados buscando a alguien que este echando humo por todos lados.
- Draco Malfoy…
Al ver la mesa de Slytherin, los Gryffindors notan que el rubio esta fulminando a Hetler y a Goldstein con la mirada, y está apretando sus manos fuertemente.
- ¡Harry! ¡Pásate la receta para ser tan deseado por todos! – envidia Lavender.
- El primer paso es ser hombre, Lavender, y con eso pierdes. Aunque si te operas…
Harry solo escucha el sonido de una mano impactándose en una mejilla, ya que Hetler le tapa casi toda su área visual. Si que es fuerte. El ojiverde ha estado tratando de zafarse de manera lenta, y no lo ha logrado. Es como si Anthony y Hetler tuvieran una batalla, y lo último que importa es Harry Potter y que lo estén asfixiando.
- Eh… tengo Runas Antiguas… - Harry trata de ver si el aludir a que supuestamente es un alumno responsable hace que Hetler lo suelte.
- Y yo también – Anthony sonríe ampliamente – así que déjanos ir a clase, Hetler.
- Llevaré a Harry, no es necesario que nos acompañes, Goldstein.
- ¡Tu no eres nadie para decirme por donde caminar!
Hetler suelta a Harry para que el chico tome sus libros, y de inmediato se pega a su lado como sombra. Anthony va a su lado, guardando su distancia, pero aun así dirigiendo miradas de odio a Hetler.
- Nos vemos después – alcanza a decir Harry antes de desaparecer del gran comedor.
Las respuestas que obtiene son variadas. Dean le guiña un ojo, Parvati señala a su entrepierna murmurando quédate con el mas dotado, Neville agita su mano diciendo eres el orgullo gay, Lavender parece perdida viendo a Draco Malfoyy Seamus le toma otra foto.
Draco Malfoy no podía creer lo que había pasado. Primero Weasley decide que estar con un hombre es mejor que estar con la sangre sucia (y no lo culpa), y ahora Hetler parece estar enamorado de Potter, con solo dos días de interactuar con él. ¿Qué demonios pasa aquí?
Lo que mas le molestaba era que por alguna razón, Goldstein parecía haber querido besar a Potter. Claro que esto es una especulación, ya que igual Weasley solo se atravesó en un mal momento… pero ¿Era necesario meterle la lengua al Gryffindor? Eso le trajo muchas imágenes mentales a Draco que no podrá sacar de su cabeza ni con el hechizo de memoria.
Quizás debió besar a Potter desde un principio, y evitarse todo esto. Y una prueba de que la salud mental de Draco era casi nula es que ni siquiera le da asco el pensar en que ese beso hubiera podido darles lo que necesitaban, y abrir la puerta a muchas oportunidades pecaminosas.
Harry tiene el recorrido mas tenso de toda su vida hacia el aula. Bueno, exceptuando ese cuando le pregunto a Dean si podía enseñarle de manera práctica como satisfacer a una mujer (era su temporada de exploración, y Dean era el más sensato de los Gryffindors). El silencio es de lo más incómodo, y honestamente todo esto es ridículo. Lo peor es que aun tiene que invitar a Hetler a cenar.
Lo cual parece ser una buena opción ahora que tiene su atención.
- Oye Hetler, me preguntaba si quieres ir a cenar conmigo…
Hetler parece quedarse congelado, lo que Harry nota hasta que no siente la sombra del chico a dos centímetros de distancia. Anthony parece haberse quedado de piedra también. ¿Qué es tan raro invitar a otro chico sin que tenga tonos sexuales?
Harry prefiere no responder esa pregunta.
- Bueno, si quieres, es que como estamos siendo amigos y eso… Es solo para platicar y conocernos mejor…
Esto parece empeorar todo, ya que Hetler se sonroja, y Anthony aprieta sus puños con enojo.
- Ehm… - Harry ya no sabe que decir para que al menos uno reaccione.
- Está bien Potter – Hetler parece decidirse – iré a cenar contigo.
- Excelente – Harry reanuda su trayecto al aula – nos vemos en la torre de astronomía…
- No. Yo iré por ti a tu sala común. Solo dime la hora.
- Oh. Bueno, a las 9.
Una vez en el aula, Hetler deja a Harry sentado lo más alejado de Anthony, y se va sin decir nada. Si que era raro. Claro que Hetler tardó mas en salir, que Anthony en ponerse de nuevo pegado al lado del ojiverde.
- Harry, ¿Acaso andas con Hetler? ¿Cómo es eso posible?
- No ando con Hetler – aclara Harry – no que eso tuviera algo de malo. Yo soy muy abierto a las preferencias de todos. Una vez encontré a Filch haciendo cosas raras con su gata, y bueno, el amor es el amor, ¿No?
Anthony solo ve con total azoro a Harry.
- No ando con Hetler – reafirma el chico al ver que una vez mas ha divagado y revelado secretos que no le corresponden a él decir - ¿Y por qué te preocupa tanto mi vida amorosa?
- Mira Harry, tu eres un gran chico. No me gustaría ver que te lastimaran. Hetler es una mala persona. Es peor que Malfoy. Me preocupa mucho que estés a solas con él. Quizás pueda ir con ustedes a esa cena…
El ojiverde no sabe que es más bizarro. Que Goldstein este tan preocupado por él, o que le moleste que quiera interrumpir su cita candente (y eso solo lo admite en su cabeza) con Hetler.
- No es necesario, pero agradezco tu preocupación. Y me gustaría que me explicaras que es eso que Hermione te debe, que yo debo pagarte. Con eso de los asuntos pendientes, viste directamente a Hermione.
- Ah… no te preocupes Harry, es un favor que le estoy haciendo a tu amiga… puedo ayudarla con esto…
Anthony mete la mano a su túnica, y al estar buscando algo, comienza a sentir pánico.
- No puede ser… ¡No puede ser!
- ¿Qué? – Harry lo ve con duda.
- ¡La poción! ¡No está!
Ron se siente totalmente humillado. No solo perdió la oportunidad de seguir con su almuerzo romántico con Terry, sino que el baboso de Goldstein lo besó a la fuerza. Le robó toda su pureza e inocencia (¿Cuál?).
- Ron, ¿Aun estas aquí? – Dean frunce el entrecejo – ya van tres horas.
- ¡Cállate! ¡No tienes idea de lo terrible que es que te bese un perfecto extraño!
- Bueno, ¿Esa poción era un filtro, o un cambiasexo? Porque estás actuando como mujer – Seamus ve todo con desaprobación.
- ¡Estás celoso de que a mi Terry me ama y a ti nadie! ¡NADIE!
- Ron, cálmate – pide Neville - ¿No crees que deberías hablar con Hermione?
- ¿Y por qué con ella?
- Bueno, es una chica sensible… tal vez pueda ayudarte para que Terry vuelva a tu lado…
- ¡Tienes razón, Neville! ¡No eres tan inútil como dicen los profesores!
- ¡OYE!
Ron sale al parecer sin percatarse el golpe bajo a la autoestima que le ha dado a Neville. Dean y Seamus tratan de consolarlo.
- No le hagas caso, Neville…
- ¿Quieres que te consigamos una chica fácil para que tengas sexo con ella? – sugiere Seamus.
- Seamus, no todo se arregla con sexo – Dean niega con la cabeza.
- Momento, momento, no he dicho que no – interviene Neville.
Hermione se siente totalmente perdida. No solo desaprovechó la oportunidad de obtener la poción, sino que Ron había besado a otro hombre, y a la que la excitó fue a ella. Esto se sale de control a cada minuto. Y si no hace algo rápido, va a acostarse con el primer hombre que vea.
Que para su suerte, es su novio que está "enamorado" de Terry. Al verlo, Hermione ya ni siquiera tiene que imaginarlo desnudo.
- ¡Ron! Que bueno que te veo. Necesito que me hagas un favor.
- Yo también quería pedirte uno…
- Necesito que tengamos sexo.
- Necesito que me ayudes a que Terry y nos reconciliemos.
Como ambos hablaron al mismo tiempo, tomó un momento para que descubrieran que dijo cada uno. El primero en entender fue Ron, que hizo una cara de asco. Hermione trata de no tomarlo personal.
- ¿Estás loca? ¡Jamás haría eso! ¡Jamás engañaría a Terry… contigo!
- Mira, no es como si no hubiéramos hecho eso antes ¿Eh?
- Estaba confundido, y tu puedes ser muy convincente.
- En eso tienes razón – Hermione se acerca seductoramente al pelirrojo, el cual retrocede asustado – y si pude convencer a Harry de que debe perder su virginidad antes de los 17 o se muere, puedo convencerte a ti de tener un poco de sana diversión…
Cuando se le ha acabado la habitación, Ron nota que está acorralado. Está a la merced de esta mujer que quiere quitarle la poca inocencia que le queda (¿Cuál?), y no podrá evitarlo. La castaña se acerca al chico, tomándolo del rostro para besarlo. Quizás eso les ayude a los dos.
- ¿Pero que están haciendo? – Harry los ve con duda.
Hermione voltea furiosa. ¿Cómo es que Harry siempre interrumpe los mejores momentos? ¿Y como es que aun no esta cubierto de crema batida? Demonios, nunca puede hacer nada bien este hombre.
- ¡Mi salvador! – Ron corre a abrazar a Harry.
- Hogwarts si que se volvió gay – le escuchan decir a Neville, que justo iba bajando por las escaleras, y al ver el espectáculo, mejor se regresó para no cachar alguna indecencia.
- No tengo inconveniente con que estén los dos – Hermione los ve con lujuria – pero yo voy en medio.
- No, gracias – Harry declina la invitación 5 de Hermione sobre un trío – pero Anthony Goldstein te está buscando. Dijo algo de ayudarte, y una poción…
Hermione olvida de momento su idea de tener sexo desenfrenado frente a la chimenea, y sale de la sala común con rapidez. Quizás Goldstein tiene un mínimo de decencia y le dará la poción que le ayudará.
- Ni siquiera me dejó terminar – se queja Harry – dijo que la vería en las mazmorras…
- Eso no importa ahora, Harry… ¿Cómo puedo hacer que Terry me perdone?
- ¿Por qué? ¿Qué le hiciste?
- ¡Besé a Goldstein! Más bien él me besó, pero como sea, le fui infiel a Terry… ¿Cómo podrá perdonarme? ¡Dime!
- No vi que a Terry le importara mucho.
- ¡Estaba deshecho! ¿No viste lo que pasó en el gran comedor?
- No realmente… Hetler me tapaba todo…
- Tu si que tienes suerte de que tu novio sea tan atento… a mi Terry ni siquiera me abraza…
- ¡Hetler no es mi novio!
- ¿Seguro? Porque eso parecen.
- Ron, ¿Por qué tomas tan natural que estés afirmando que tenga un novio? ¿Y qué sea un Slytherin? "¿Y que no sea Draco Malfoy? Después de todo, la mayoría opina que si termino con un hombre, será con él. Y que yo voy arriba"
- No sé como explicarlo… Desde que tomé la poción, es como si me diera cuenta que el amor no tiene forma ni genero. Como si tu pudieras amar a quien sea, mientras te llene…
Esas palabras le dan demasiadas imágenes a Harry que no son del todo desagradable. Maldito Seamus y su perversión.
- Como sea, NO ES MI NOVIO, solo vamos a ir a cenar.
- Usa esa camisa de cuadros azules, resalta mucho tus ojos. Y esos jeans que se te encogieron, tu trasero se ve espectacular en esos.
Harry abre los ojos con sorpresa. ¿Le dieron un filtro amoroso, o una poción para sacar lo gay en el pelirrojo? Porque es la primera vez que escucha que su amigo le diga sus atributos físicos. No que sea negativo, después de todo Harry sabe que tiene un excelente trasero, y que sus ojos siempre llaman la atención. No es nada nuevo, pero escucharlo de Ron… Es perturbador en muchos sentidos.
- Olvídalo, mejor te escogeré yo tu atuendo…
Y sin poder evitarlo, Harry pasa la siguiente hora probándose atuendos frente a Ron, Seamus, Dean y Neville, soportando las bromas que eso conlleva. Todo es culpa de Zabini, y deberá pagar.
Hablando del susodicho, el Slytherin va feliz por todos los pasillos. No solo Hetler parece estar cayendo a las redes de Potter, sino que Malfoy parecía que iba a tener un brote psicópata en cualquier momento. Todo estaba saliendo muy bien.
Al ver a quien buscaba, Zabini se acerca a su victima, con una gran sonrisa burlona.
- Pero que espectáculo tan maravilloso hubo en el almuerzo ¿No lo crees?
- ¡Cállate! Jugaste sucio. ¡Nunca dijiste que ibas a involucrar a Hetler!
- Oh, por favor. Desde que viste esos pósters debiste adivinar que iba a usarlo a mi beneficio.
- Pero jamás pensé que Hetler pudiera caer en tu manipulación.
- Bueno, ya sabes lo que dicen – Zabini guiña un ojo a su interlocutor – Potter puede encantar hasta a las serpientes…
Zabini se aleja rápidamente, antes de que su victima decida hacerle un hechizo en venganza. Ya había ganado. No tiene de que preocuparse.
Hermione ve a Zabini corriendo por el pasillo y gritando "soy el mejor", y eso le da muchas ideas perversas. Sacudiendo su cabeza, sigue en la búsqueda del único hombre (en teoría) que le interesa descubrir. Finalmente dos pasillos abajo ve a Anthony Goldstein, al parecer a punto de hacerle el Avada Kedavra a alguien.
- ¡Anthony!
- Hermione, ¿Dónde está la poción?
- ¿Qué dices? ¡Pero pensé que tu la tenías!
- ¡Se me cayó en el gran comedor! ¡Pensé que tu la habías encontrado!
- ¡NO! ¿Cómo pudiste ser tan idiota? ¿Quieres tener sexo conmigo?
- No. Pero ahora tienes otro problema, si alguien mas tiene la poción, olvídate de encontrar la solución a tu dilema sexual. Y aparte me llevarás arrastrando… - al ver la mirada de Hermione, Anthony suspira – es metafórico, Granger.
- Tu eres el que usa esas palabras, que bien sabes provocan cosas en mi. Ya te había visualizado como mujer, no sé como es que siento atracción por ti.
- No tomaré ofensa de tu comentario, pero es porque te di algo que hizo los efectos más intensos.
- ¿QUÉ? ¿Cuándo?
- No entiendo como el señor tenebroso no ha terminado con ninguno de ustedes. Ni siquiera se fijan lo que comen. Uno puede envenenarlos y ni se darían cuenta.
Hermione ignora el hecho de que Anthony está casi confesando tener intenciones de matar a alguien, y frunce el entrecejo. Bueno, eso no es lo importante ahora, ya habrá tiempo de analizar al futuro asesino serial.
- ¿Y como se supone que te voy a arrastrar? – decide preguntar Hermione.
- Puse mi nombre en la poción.
- ¿Qué? ¿Cómo te atreviste a poner tu nombre en la poción?
- Oye, estoy orgulloso de esa poción. No es fácil hacerla, y conseguir los ingredientes sin que Snape se de cuenta es casi imposible. Es justo que me lleve el crédito que merezco.
- Pues ese crédito es lo que te hará salir de Hogwarts si alguno de los profesores la encontró.
- Ya me hubieran mandado llamar, así que debe estar en manos de un estudiante. Vas a tener que encontrarla si quieres dejar de pensar en sexo.
- ¿Estás loco? ¿Sabes cuanto tiempo me llevará encontrar exactamente quien tomó ese frasco?
- Si, y si. Pero no me importa, ya tengo suficientes problemas.
- ¡Aunque sea ayúdame!
- No puedo. Tengo que ir a una cena…
- Son las 4 de la tarde…
- ¡Silencio! ¡No dejaré que Hetler arruine lo que he logrado hasta ahora con Harry!
Decidiendo que es mejor dejar a Anthony con su fantasía (después de todo solo ha interactuado con Harry dos horas), Hermione da media vuelta, tratando de no enfocar su mirada a alguien en particular. ¿Cómo puede saber quien tomó el frasco de la poción, cuando había tantas personas en el Gran Comedor?
La respuesta viene inmediatamente a su cabeza: Parvati y Lavender.
Ron camina lentamente por los pasillos. Escoger el atuendo de Harry lo animó un poco, sin embargo Dumbledore lo mandó llamar para hacerle hincapié en que hay lugar y momento para las "demostraciones de afecto" entre estudiantes. Para el pelirrojo, todo eso fue porque el director esta celoso. Todos dicen que tuvo un amor secreto, pero nadie sabe quien es. Y el ver que Ron si puede ser feliz con su amado, debe abrir heridas en el profesor. No que a Ron le importe, después de todo, el hombre ya vivió lo suyo. La principal preocupación del Gryffindor es solucionar el dilema: "¿Cómo me perdonará Terry?"
Tal vez si le lleva serenata. O si pone un cartel en el comedor diciendo cuanto lo ama. O si interrumpe la clase de Snape para decirle frente a todos que esta dispuesto a darle la "prueba de amor" (en la mente de Ron, el sigue siendo puro y casto. Hermione fue solo un desliz sin importancia).
- Fíjate, imbécil.
Por ir tan ensimismado en sus planes, Ron no se dio cuenta que un rubio venía directo a él, hasta que chocaron.
- Tu eres el que venía distraído – se queja Ron.
- Weasley, ¿Qué cambiaste bandos? Primero te vi muy pegado a Granger, y ahora andas con Boot. ¿Es cierto eso de que Granger saca el gay en todo hombre?
- No sé, ¿Hablas por experiencia? – Ron se sorprende de responder con esa rapidez y sentido. Lo que hace el amor.
- No tengo tiempo de discutir tonterías contigo. ¿Dónde está Potter?
- ¿Para que quieres saber?
- Ustedes dos están unidos a la cadera. Dime donde está, necesito hablar con él.
- No sé, lo deje arreglándose para su cita. ¿Sabías que él y Hetler son novios?
- ¡NO SON NOVIOS!
Ron se sorprende ante la protesta verbal de Draco Malfoy sobre la vida amorosa homosexual de su enemigo. Solo de pensar eso le dio dolor de cabeza.
- Quiero decir- Draco trata de aparentar tranquilidad – Hetler es un Slytherin, y claro está que no se conformara con alguien como Potter.
- Eso no es lo que escuché. De hecho Harry se pondrá sus jeans negros.
- ¿Los que hacen que su trasero se vea…? – al ver la mirada de sorpresa de Ron, Draco se da cuenta de que su inconsciente lo ha traicionado (una vez mas) – digo, ¿Cuáles jeans?
- ¿Has visto a Terry? – Ron no puede perder más tiempo con Draco y su negación.
- No. Y si lo hubiera visto, no te diría. Que patético te ves persiguiendo a alguien que claramente no te quiere, Weasley.
- Mira, tu mejor que nadie deberías saber que las personas siempre niegan sus verdaderos sentimientos. Pero en mi caso, yo SI haré algo para obtener lo que quiero.
Ron deja totalmente congelado a Draco, no sin antes notar como el rubio tiene en su mano un pequeño frasco con un líquido gris. ¿Acaso será algo que usará con Harry?
Sin embargo, para Ron, Terry es más importante que Harry. Y si su amigo ya sobrevivió a Voldemort, ¿Qué puede hacerle Draco Malfoy?
- Y eso fue lo que paso… - Hermione ha decidido ser totalmente honesta con sus amigas.
- Ese bastardo de Goldstein – se molesta Parvati - ¡Como pudo aprovecharse de ti!
- Y aparte querer con Harry, ¿Qué no sabe que es de Draco? No debes tocar las trompetas ajenas – Lavender está totalmente indignada.
- ¿Creen que puedan averiguar quien tomo el frasco? La verdad me esta costando trabajo no saltar encima del primer hombre que vea.
- No te preocupes, déjalo a nosotras – Lavender sonríe.
- ¡Al gran comedor!
Sin que Hermione pudiera agregar algo m´ss, las chicas toman a la castaña de los brazos, y caminan rápidamente. Cuando ven a algún miembro del género masculino, Parvati y Lavender los alejan rápidamente.
- ¡Hey! ¡No la veas! ¡Es mi novia! – Lavender le echa miradas de odio a un par de Ravenclaws que pasaron cerca de ellas.
- ¿Es eso necesario? – Hermione suspira, resignada.
- Claro, así ellos sabrán que tu estás olvidando a Ron y estás experimentando, y nadie intentará hacer una movida para conquistarte – Lavender suelta una risita.
Hermione no puede decir nada a eso. Después de todo, sus amigas solo tratan de ayudar. Pero para encontrar quien tomó el frasco, necesitaran más que eso.
Harry siente que alguien lo sigue. Tal vez sea que Dean, Seamus y Neville pretenden estar detrás de los sillones conforme el ojiverde da un paso.
- ¿Acaso pretenden seguirme hasta la cena?
- Oh, vamos Harry, esas fotos van a ser gloriosas. ¿Sabes cuanto pagarán por ellas el club de voyeuristas?
- No me importa. No van a seguirme. Encuentren algo mejor que hacer- Harry los ve con determinación.
- Te doy la mitad de lo que gane – propone Seamus.
- Hecho. Andando.
Harry piensa que últimamente sus valores han sido trastocados y ahora cede fácilmente a las perversiones, pero bueno, es adolescente. Debe ser una etapa.
Como aún es temprano, Harry decide ir a dar una vuelta alrededor de los pasillos. Sin embargo, al salir de la entrada común y dar unos pasos adelante, el chico se percata que Hetler esta recargado en una pared, cruzado de brazos.
- H-hetler – Harry comienza a sentir alarma. Aun cuando sabía que iría a una cita, ahora que está pasando, comienza a tener muchas dudas.
- Pensé en esperarte, por si Goldstein quería interferir.
- Veo que tu y Goldstein no tienen una buena relación.
- Lo odio. Me odia. Quiero verlo muerto.
- Como dije… no tienen una buena relación.
- ¿Hay alguna razón por la que tus compañeros de casa estén detrás de ti? ¿Y el pervertido tenga una cámara?
- ¡Wow! ¡Sabe de mi! – Seamus sonríe - ¡Mi reputación me precede!
- Esfúmense – Hetler los ve con intensidad.
Sin decir palabra, los chicos se van en direcciones diferentes. Nadie se atreve a enfrentarse a Hetler, en definitiva. Harry se da cuenta de que falta una hora para la cena. De seguro Malfoy no tiene nada listo. Será mejor distraer a Hetler.
- Bueno, tengo que ir a la biblioteca antes de ir a cenar, ¿Quieres acompañarme? – Harry de verdad desea que Hetler diga que no. Así podrá hiperventilar en privado.
- Vamos. No quiero que te encuentres con Goldstein.
Harry siente que está en medio de una batalla personal entre Anthony y Hugh. Y precisamente eso es lo que Zabini buscaba cuando les puso la condición para entregar sus fotos.
Y pensar que todo hubiera sido más sencillo si solo hubieran dejado los rumores seguir. No es como si actualmente los demás no piensen que Harry y Draco están en una relación. Las fotos solo lo confirmarían.
Sin saber lo que pasará ahora, Harry comienza a preguntarse si mejor debió haber dejado que Voldemort lo atrapara desde el primer año. Al menos así no lidiaría con todo este drama.
