Edward

Esa niña me tenía loco. Respondía a casa uno de sus caprichos. Recode que esta semana debía hacerse los análisis de embarazo.

No pensé en un plan B, no sabía cómo enfrentarlo. Mi familia enloquecería, no quiero imaginar la de ella. La matarían.

El aborto está fuera de discusión. También era responsable de mis actos. No materia un hijo de mi sangre.

Deje de fantasear con esa idea. Pero solo pensar que provenía de esa hermosa niña…

No. No, no le arruinaría la vida, en parte, sus estudios, mi trabajo, nuestras familias.

Mi única opción, era rogar que le diera negativo. Aunque en el fondo…

Fui a trabajar y ponerme al día con las consultas pendientes. Había dejado de lado mis obligaciones.

Mis padres me atormentaban para que arreglaras con la cosas Rosalie. No estaba en mi agenda hacerlo. Por lo menos hasta saber lo de Bella.

Le di que se hiciera análisis completos, luego de los sucedidos con ese maldito. Deseaba saber si todo seguía en orden.

Aun no pasaba mis deseos de golpear a ese imbécil.

Ya lunes por la tarde, la llame quería verla, no pude contenerme.

Ciego Salí a buscarla a la salida de su instituto.

La vi afuera del establecimiento, parado con su mochila y uniforme. Un chico en moto, se bajo y la detuvo. Parecían discutir, pase el semáforo en rojo. Baje la ventanilla, para ver mejor.

-Jacob, vete. Vente ahora – grito. Clave los frenos del auto de golpe. Doble en un, sin importar la infracción.

Ella se asusto, tapándose la boca. Sin decir nada, me baje y lo golpee en la cara. Me miraba sin entender lo que pasaba.

El me devolvió el golpe, ambos nos envolvimos a golpes. Bella gritaba para que alguien nos detuviera. Lo patee en el suelo. Ero lo menos que se merecía. Unos alumnos nos separaron.

-¿Hermano que haces aquí? – Bella y yo giramos la cabeza al oír la voz de Alice.

-¿Hermano' – dijo Bella horrorizada.

-Si Bella, es Edward mi hermano mayor. ¿Qué haces? ¿Por qué…

-Maldito me las vas a pagar – grito ese imbécil yéndose en su moto.

-¿Tu y ella se conocen? – Alice estaba más confundida que nosotros.

-¿Por qué golpeaste a Jake? ¿Bella? – Bella no sabía que contestar -¿Qué sucede aquí?

-El es, el es… - ella no podía hablar.

-Yo te lo explicare luego – dije para clamar la tensión de la situación.

-¿Tu y ella? ¿Bella lo sabías?

-No, no tenía idea que él era tu hermano, si yo…. – se dio la vuelta y se marcho.

-Alice…no – la detuve de su brazo.

-Déjala se le pasara – ella se echo a llorar en mis brazos.

La lleve al auto. Habíamos llamada la atención de todos.

Bella

-¿Hermano que haces aquí? –

Cuando Vi que era Alice, la sangre huyo de mi rostro.

Nunca hablábamos de nuestras familias, era como un tabú, o no lo sé. Pero nos manteníamos al margen de eso.

Sin tan solo me hubiese mencionado que su hermano era medico. "Dr. Cullen" vino a mi mente. Qué demonios iba imaginar que era "ese Cullen". ¿Más casualidades? Si terminaba siendo alguna bastarda hermana de Edward no me sorprendería. Claro que me suicido. O ínsito al incesto.

No imagine que Jacob tuviera el atrevimiento de volver. Era imposible separarlos, Edward estaba cegado por la furia. Lo golpeo sin para. Lo graciosos era que Jacob no entendía por qué lo golpeaban.

-¿Te encuentras bien? – su labio tenía una pequeña mancha de sangre.

-No es nada, debí matarlo – apretaba con fuerza el volante de su auto.

-Cálmate. Gracias – me acerque y con la punta de mi lengua limpie la macha de sangre de la comisura de su labio.

Eso lo tranquilizo. Paso por mí para llevarme a un amigo bioquímico, que me hiciera los análisis de la muerte.

No quería estar peleado con Alice, la necesitaba más que nunca. Ella todo para mí, mi hermana, amiga. Le deje como diez mensajes disculpándome. No era culpa mía, no tenía ni la menor idea que era su hermano.

-¿Qué te preocupa? – pregunto, mientras estacionaba el auto en el laboratorio de su amigo.

-Alice no me a perdonar…- me eche a llorar.

-Tranquila lo hará. Deben ser muy buenas amigas.

-Si, sale con mi hermano – su cara cambio por completo.

-Espera un momento. ¿Tú eres su hermana? – sacudió la cabeza, sin entender.

-Si…

-¿Emmet Es tu hermano? – estaba alterado agarrándose la cabeza.

-No, no puede ser, de todas sus amigas tuviste que ser tú.

No entendía bien cuál era su problema, pero no quise preguntar hasta que se tranquilizara. Bajamos del auto y lo seguí.

Entramos al consultorio. Me sacaron dos litros de sangre, bueno eso parecía, esta mareada, sin fuerza. Supongo que era porque no pobre bocado desde que me levante. No quería que nada influyera en los análisis. Hice miles de promesas para que dieran negativo.

¡Oh por dios! Emmet me asesinara, se olvidara que soy su hermanita. Si sabe que salgo con Edward, el hermano mayor de Alice. No, no, tenía que por lo menos salir negativo.

Todo se me complicaba aun más. Rece todas las plegarias habida y por haber.

Los resultados estarían mañana. Guau que rápido. Tener contactos, tenias sus beneficios.

-Estas muy pálida. Te llevare a comer algo - ¿Ah? ¿Qué? ¿Comida? Comida, si.

Entramos en una cafetería, me sirvieron una taza de leche con un trozo de tarta. Tampoco estaba en estado de desnutrición.

-¿Conoces a mi hermano? – la pregunta le incomodo.

-Emmet tiene, mi edad, y no estoy de que este con ella. Y sé cómo se pondría el si se enterara. Siempre habla que debe cuidarte.

-El es lo único que tenga – su rostro se entristeció.

-Me costó demasiado asumir su relación. El me querrá golpear y no lo culpo…

-No, no hasta que lo resultado no estén – eso no me sonó bien.

-¿Lo haces por culpa verdad? Si, si lo haces, fui una estúpida.

-No, Bella…

-Si ¡No lo tendré! – se levanto enfurecido, me tomo del brazo y llevo al estacionamiento.

-Tú no harás eso. Si estoy a tu lado es porque quiero estarlo – no estaba en mis planes tenerlo.

No le conteste. Era un sin sentido discutir con el. No tenía 17 años, no lo comprendería.

-Vamos a casa.

-Bella…

-Llévame a casa, por favor – repetí.

El hizo lo que le pedí y ninguno dijo palabra en el camino. Me baje sin despedirme.

Entre a casa a llamar a Alice, le rogué que viniera. Debía entenderlo ella salía con mi hermano. Dijo que hablaría conmigo luego.