Esta es una disculpa para todos los lectores, lamento mucho la tardanza pero estos días he estado bajo el yugo del estrés, compromisos y todavía nervios por exámenes que se viene todavía, debo estudiar aun más por que hoy estuvo terrible, no se preocupen, no me la pase descansando como si nada ya que ni siquiera he tenido tiempo para mi misma, estoy hasta el cuello, pero saldré adelante como el ave fénix, sana y salva.
Más adelante publicare en lo que estuve trabajando, es una nueva idea, espero sea de su agrado, solo que es bastante extensa, aún así rectifico por este medio que nunca voy a dejar a medias alguna historia y menos esta que me gusta tanto, admito que los hago sufrir mucho, pero todo saldrá bien, ya verán.
Era un bello día en el que el sol se asomaba por el instituto de Akai Mizu-zen-do, Temari llegó con bien después de un tedioso viaje de dos horas, afortunadamente su amiga del pasado y aun del presente estuvo en el aeropuerto cuando esta abordo el avión. Estaba en primera clase y aun así le hacía falta la compañía de alguien con quien poder platicar, en eso estaba pensando cuando por una llamada de su hermano mayor se enteró que Gaara iba directamente en camino hacía Tokio para poder contactar a Temari e ir a ver algo en Konoha Gakuen. De inmediato se imagino sus planes de querer reencontrarse con Hinata, y aun en el peor de los casos no creía que fuera buena idea si la había visto bastante distante de su recuerdo con ese chico rubio en las competencias, y mucho menos al ver como bailaba con ese atractivo pelinegro de ojos oscuros, tal vez ya no habría nada para Hinata y Gaara en un futuro, pero este no lo aceptaría tan fácil…
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
-¿Qué? ¿Ya tomo el avión?, no puede ser, ya esta en camino a Tokio….- se quedó pensando la rubia cuando la secretaria de su hermano la corrigió.
-Lo siento Temari-sama pero Gaara-San no tomó un vuelo a Tokio, fue uno a Los Angeles-
-¿Qué?...-
Capitulo ocho: Obstáculos en el camino
Estaba decidido a ir a recuperar a Hinata en cuanto le amaneció en medio del mar de pensamientos que lo acecharon durante toda la noche, ya que no pudo concebir el sueño por muy cansado que estuviera. Tan solo era las cinco de la mañana cuando se metió a tomar una ducha bien fría para poderse quitar el sueño, solo así se despertó del cansancio que se le notaba y que también lo afectaba. Ya vestido llamo a su asistente para que le consiguiera un vuelo directo hacia Tokio en esa misma mañana, y así lo hizo, hasta que una llamada le cambio los planes.
-Gaara-sempai-se acerco muda y temerosa de su jefe la joven secretaria que tenia contratada.
-¿Qué sucede?-se volteo extrañado y apurado al mismo tiempo.
-Es… es la empresa de Estados Unidos, el señor James acaba de informar que debido a otros negocios solo podrá atender los suyos con usted mañana, claro, si no hay ningún inconveniente…-
-¿Que?…-
Ese trato lo había estado esperando durante mucho tiempo para hacerse de esos terrenos junto al mar donde podría aumentar sus ganancias, no se daría el lujo de perderlos, pero tampoco quería dejar a Hinata más tiempo, así que se vio obligado a elegir…
En el avión decidió dormir un poco, estaba molesto por haber tenido que abandonar sus planes de ver a su ex novia y poder recuperarla. Aún así no quitaba el dedo del renglón de que con solo poner las cosas claras todo saldría bien…
Al llegar el lunes Hinata llegó a la escuela como normalmente lo hacía: a un lado de Neji, y con una idea impecable de un día común y corriente, pero por dentro la hipocresía que estaba teniendo en su comportamiento no se contenía, se estaba engañando a si misma de que no pasaba nada, pero todo, absolutamente todo, estaba pasando, se veía venir sobre ella como un balde de agua helada para hacerla caer.
Su primo la dejo en su salón y se despidió, estaba actuando un tanto raro, independientemente de que amaneció misteriosa y callada después del baile su comportamiento cambió radicalmente, cosa que lo esta empezando a preocupar pues fue exactamente después de recibir una llamada de teléfono de Hiashi ese mismo fin de semana.
Paso de largo el aula dirigiéndose a su asiento, ignoraba por completo las miradas de desprecio que la mayoría de las chicas que la veían pasar, claro, solo algunas como sus amigas y buenas compañeras no lo hacían por que no encontraban razón de maltratarla moral y psicológicamente por lo que ocurrió, nunca lo planeo, y no era su culpa haber obtenido accidentalmente el interés de Sasuke.
Al llegar a su fila notó que cierto rubio del asiento contiguo al suyo tenía perdida la mirada por la ventana. Sintiendo su presencia volteo a verla y la capto en el momento justo en que ella también lo hacía por lo que sus miradas se cruzaron, a el le pareció que un ángel se había caído del cielo, pues Hinata siempre había lucido así para el, incluso cuando en un pasado la hubiera juzgado. Mientras tanto ella veía al chico de cabellos dorados que hacia doler su corazón, estaba enamorada de quien se convirtió en su mejor amigo desde que llegó a la escuela, los dos habían cometido el error de haberse enamorado del otro, pero no era una equivocación si los dos estaban puestos en el mismo camino…
Se volvieron las miradas al no querer fijarse en ver al contrario y así evitar confrontar el dolor de la decepción.
Tomo asiento y comenzaron las clases, Sasuke entro el salón justo a tiempo antes de que Asuma lo reprendiera por su retraso pero no fue así; se encamino hacia su lugar que como siempre había sido desde que conoció a Naruto tiempo atrás era la banca de delante de el. Con un simple gesto de su mano saludo a su amigo como todas las veces y al voltear a ver a Hinata la saludo con una dulce sonrisa, acto raro en el pero que definitivamente era sincero y algo que no había hecho por otra chica anteriormente al nunca antes haberse sentido así.
Cortésmente le devolvió el gesto con una disimulada sonrisa y este se sentó ignorando por completo que atrás el rubio se ahogaba con tal escena ¿Cómo era posible que Sasuke lo superara en todo? Era su mejor amigo, así había sido desde niños, incluyendo el tema de la chicas ya que Sakura, la chica que a el le gustaba siempre se fijaría en Sasuke y no en el; pero al llegar Hinata como una desconocida para todos y haberse ganado su amistad al ser una gran persona a pesar de lo tímida que era no soportaba la idea de tener que ver como no podía aspirar a al menos tomarla de la mano…
Sin tan siquiera haber jugado sus cartas Sasuke gano el juego limpiando la mesa, eso era una cortada en su corazón que no dejaba de doler y que aun destilaba ese intenso amor, estaba herido por tener que verse en la miseria de no poder estar con la persona que se le había clavado muy en lo profundo de su corazón, y lo que más lo lastimaba era saber que pudo haberse evitado todo eso si siempre la hubiera contemplado como una amiga y nada más, pero sabía que eso no pudo haber sido posible ya que no pudo haber evitado quedar prendado de ella por su belleza y calidez…
Durante el descanso Sasuke notó que Hinata no estaba con sus amigas como de costumbre, le pareció extraño y se preocupo al cruzarse por su cabeza la idea de haber provocado disturbios con ellas para que ya no le quisieran hablar por lo del baile, así que se alejo de su los demás chicos con los que estaba a quienes dejo expectantes al ver como se marchaba por el patio sin haberles dicho absolutamente nada.
-¿A dónde ira?- se cuestiono uno con su actitud
-¿y como se supone que lo sepa- le contesto altanero un chico de una coleta.
-Oye, no es para tanto Shikamaru, Choji solo tenía una duda-le reprimió un castaño al notar su agresividad constante desde que dejo de hablarse tan seguido con Ino. Los demás podían no saber nada de lo que ocurrió entre ellos pero claramente los había dejado bastante tocados a los dos ya que cuando volteaban a mirar al otro inmediatamente se enfadaban con todo el mundo.
-Como digas…-ignoró a Kiba quien al igual que Naruto sabía perfectamente a donde se dirigía el Uchiha y mientras el rubio prefería dejar de mirarlo dirigirse a buscarla para evitarse las penas, Kiba lo tomaba mal a tal grado de querer ir a romperle la cara a Sasuke
Ese día Shino no estaba con sus amigos, era lunes y ese día era cuando se reunía con su novia. Si bien el no le prestaba mucha atención a las chicas para no caer en conflictos amorosos eran ellas las que lo buscaban ya que se debía admitir que era bastante atractivo, con mucho misterio en su personalidad, una actitud ciertamente cerrada pero que atraía al sexo opuesto por esa misma razón.
La chica con la que termino enredado pero feliz se llamaba Midori, le gustaban mucho las plantas y los dos se conocieron en un paseo de la escuela, sin embargo no se había atrevido a verse hasta cosa de unas cuantas semanas, desde entonces se había convertido en una rutina, ya que todos los lunes era cuando pasaba por ella pues los dos admitían que no querían descuidar a sus amigos, y como era integrante del equipo de gimnasia de la escuela la esperaba siempre en las puertas del gimnasio para que saliera ya cambiada después de darse una ducha por haber estado entrenando.
-¡Ya estoy aquí!-le informó a su novio cuando salió radiante por la puerta y Shino le ayudaba cargando su bolsa y tomándola de la mano como todo un caballero-¿No esperaste mucho cierto?-
-No realmente, acabo de llegar- le contesto serio pero pacifico.
-¡Que bien!, entonces vamos, muero de hambre, lo bueno fue que traje almuerzo para los dos-lo tomo del brazo ensimosa aprovechándose de la bondad de él, si bien salía por ella por que le gustaba no era precisamente la chica de la que estuviera locamente enamorado, no sentía que pudiera haber chica que fuera de su agrado si todas las que conocía se comportaban así.
Estaba analizando la situación de estar al lado de Midori incluso cuando no sintiera que fuera algo correcto darle alas a alguien y termino ocultando su oportuno desgano.
Se sentaron juntos en una banca y su novia comenzó a sacar la comida cuando vio a una chica conocida de cabello negro y ojos plata con la misma bolsa que llevaba Midori, era una edición especial solo para miembros del equipo de gimnasia de Konoha Gakuen ¿Qué estaba haciendo Hinata con esa mochila si ella ya estaba en el equipo de clavados? ¿Acaso lo iba a dejar?
No quiso pensar mal de ella y le dio el beneficio de la duda hasta que pudiera preguntarle al respecto sobre ese tema después y regreso a lo que estaba haciendo con su novia antes de que esta notara que estuviera viendo a otra chica y se lo restregara en la cara, otra cosa que odiaba de ella, pues sus celos eran tremendos.
Termino el descanso y Sasuke no pudo hallar a Hinata en ninguna parte, y cansado después de sonar la campana se dirigió a su salón solo para mirar por la ventana a quien había estado buscando caminar al lado de sus amigas y estar a punto de entrar al edificio. Había sido una búsqueda en vano y se regaño a si mismo por estar así a causa de una mujer, pero al volver a ver su sonrisa a un lado de sus amigas todo el ensimismamiento que tenía se le fue al cielo, era como sin siquiera saberlo se hubiera robado su corazón y no pudiera recuperarlo, así que no se lo pensó más, le gustaba Hinata, y no lo negaría, por lo que iría por ella a toda costa y sin permitir que nadie se cruzara en su camino.
A la salida, como de costumbre, Naruto y Hinata se verían en la biblioteca para estudiar, ya que pasara lo que pasaran no faltarían nunca a verse incluso cuando se sintieran tan mal y les doliera tanto el corazón al estar al lado de la persona que les causa tantas penas, no sería lo mismo y ambos lo sabían…
Estaba tan cerca de la puerta que se sorprendió mucho cuando esta se abrió desde adentro y alguien estaba saliendo, justo en frente de ella estaba un hombre de complexión delgada, cabello gris y mascara oscura que le cubría medio rostro, ese hombre era claramente conocido por ella.
-Kakashi-sensei…- llamó su atención del camino.
-Ah, pero si eres tú Hinata ¿Qué te trae por aquí?-
-Yo… vine a…-
-Oh por supuesto, lo olvide, sigues siendo la tutora de Naruto ¿cierto?- la interrumpió respondiéndose la misma pregunta que el hizo.
-Si… de hecho estamos preparando para los exámenes de la próxima semana antes de salir de vacaciones…-
-Cierto, las vacaciones de invierno ya se vienen, que bien, ¿harás algo en ese descanso?
-¿Yo?... bueno… no tenia nada planeado aún…-
-Ha, claro, se me olvidaba, siempre pasas las vacaciones junto a tu familia ¿no?-
-Pues si pero… mi padre esta de viaje, no creo que sea lo mismo este año…-
-Ya veo… bueno, entonces espero que nos acompañes a la montaña del Valle Aoi, la escuela hace este viaje antes de navidad para que al regreso la disfruten en familia, creo que te gustara, es en grupo-
-¿Un paseo escolar?-se quedo pensando un momento.
-Algo así, ¿Te gustaría venir?-
-yo…-nunca antes había pasado una navidad sin estar en familia, pero para honor a la verdad no era precisamente agradable estar todos reunidos ya que la mirada rígida de su padre siempre caía sobre ella y la hacía sentir mal por no ser lo excelente que esperaba que fuera -lo pensare…-
-De acuerdo-No hablo más Kakashi al verla sentirse con ganas de asistir pero al parecer no poder hacerlo -bueno, me tengo que ir, ya debía haberme ido desde hace horas, si puedes ir me avisas para que pueda incluirte ¿Bien? Hasta luego-
-Hasta luego-se despidió de el también.
Al verlo alejarse se quedo pensando en ese viaje del que le hizo saber, no sonaba tan mal, de hecho le gusto bastante la idea de pasar las vacaciones en la nieve. Su mente esta centrada en ese tipo de pensamiento sobre las vacaciones y las ventiscas de invierno cuando recordó que se le estaba olvidando algo, lo sacó de su mochila para luego ir a darle alcanzo a su maestro por las escaleras.
-¡Kakashi-sensei!... espere… ¡Kakashi-sensei!...-
-¿Qué ocurre?...- lo detuvo justo a tiempo.
-Kakashi-sensei…-llego hasta el varios escalones abajo, cerca de la salida del edificio-su libro…-le dijo devolviéndoselo en la mano.
-Ha, gracias, no recodaba que te lo preste-lo recibió gustoso tomándolo de sus manos- ¿Ya lo terminaste de leer?-
-Si- asintió -Pero…-
-Pero…- repitió sus palabras -¿Qué pasa?-
-Yo… quería preguntarle…-lo miro algo confundida mientras que su maestro no se explicaba su actitud hasta que se explico completamente-¿Por qué… por que me lo dio a leer?...-
Una sonrisa confidente se posó en su oculto rostro, pero que se dejaba ver y sentir aún debajo de la máscara.
-Ah… era eso… bueno veras…-dijo retirándose para poderse ir-Esa historia me recordó mucho a ti y Naruto…-
-¿Eh?- lo escucho inmóvil.
-Hay muchos senderos en el camino de la vida Hinata-chan, me parece que los dos han tomado el mismo, pero creo que ninguno de los dos se ha dado cuenta aún, espero que lo hagan pronto o de lo contrario terminara lastimándose mucho el uno al otro…-
-Naruto… y yo…-…
Uzumaki sabía que Hinata nunca se retrasaba, y el, aunque era bastante impuntual, nunca había llegado tarde para estudiar con ella, así que al no verla llegar se empezó a sentir incómodo.
-Apuesto a que cree que si la veo me voy a sentir mal por su relación son Sasuke…-pensaba atormentándose con las ideas erróneas que sostenía en su mente –¡Pero que tontería!, es mi amiga ¿Cómo voy a sentirme celoso?...- la expresión de su cara lo dijo todo, la seguridad que en un principio mostró admitiendo no sentir nada desapareció, si estaba celoso, y muy molesto, pero sobre todo triste, Hinata era la primera chica que conocía que le había brindado su amistad de tal manera que había sido muy reconfortante para el, y ciertamente se había enamorado de ella, pero como no se atrevió a decírselo por no estar seguro de sus sentimientos ahora que estaba con Sasuke, por lo que no llegaría a aspirar a ser otra cosa más que solo aun amigo…
-¡Dios! ¡¿Por qué?!-golpeo fuertemente la mesa con los puños en un intento de desahogarse, pero no era suficiente y termino poniéndose de pie -¡¿Por qué no se lo dije antes?!-se culpaba asimismo jalándose de sus dorados cabellos y casi arrancándolos en medio de su desesperación.
Estaba tan ocupado sintiéndose mal y autocompadeciéndose que no escucho cuando Hinata entro a la biblioteca y la expresión que puso al verlo en tal estado.
-¿Naruto-kun?...-se preocupó de verlo tan decaído y sumergido en su abatimiento.
-¡Ah! Hinata –chan llegaste…- se levanto de la mesa sentándose bien y ocultando su nerviosismo, pero solo con verla regresó a su expresión deprimente por su causa-No te oí entrar…-
-Me disculpó por haberme tardado pero tenía que darle algo a alguien…- se excuso calmada mientras tomaba asiento, no tenía idea de lo que acaba de ocasionar al decir eso.
-Ah, claro…- el rubio alzó el rostro que se tornó seco y malhumorado por malinterpretar que debió haber estado con Sasuke, y no lo soporto más.
-Na… Naruto… ¿Qué… que estas haciendo?...- observó claramente como se levantaba y recogía sus cosas para luego dirigirse a la puerta y poder salir –Naruto…-
-Creo que tal vez deberías estar con el en estos momentos que con migo, ¿No crees?-le dirigió una fría mirada justo antes de salir de la biblioteca.
-Naruto-kun…-se puso de pie tratando de analizar por que se comportó así, no entendía que era lo que estaba ocurriendo pero con el fin de hallar la respuesta no importando cuantos nervios tuviera y cuanto miedo sintiera salió corriendo a buscarlo.
-¡Naruto-kun! ¡Naruto-kun espera!-bajó corriendo las escaleras hacia la salida pero afuera no había nadie. Creyendo que tal vez ya se había alejado un poco siguió corriendo hasta llegar a la calle y aún ahí no lo encontró. Aun sabiendo que no lo iba a encontrar salió disparada a tratar de alcanzarlo sin saber que Naruto aun seguía en el edificio de la biblioteca, solo que en vez de bajar subió al techo para tratar de despejarse un poco.
No sabía por que se había comportado así, solo lo hizo y ya, la culpa le comía por dentro pero fue tanto el dolor que sintió por ver en su mente a Hinata junto a Sasuke juntos que no quiso aguantarlo más y escapó de ahí, aún así un extraño presentimiento lo obligó a no moverse del techo, había algo que tenia que ver, pero no sabía que…
Hinata estaba desesperada, no sabía por que razón seguía corriendo tratando de detenerlo si era claro por lo que le dijo que no la quería ver, y aparte ni siquiera sabía a donde había ido, pero era tanta esa ansiedad de querer verlo y estar a su lado que no quería detenerse, necesitaba verle y pedirle que le explicara a que se había referido cuando le dijo eso de que debería estar con alguien más que con el. Estaba muy confundida y muy agobiada por sus sentimientos, sentía que a cada paso que daba miles de cuchillas hacían presión sobre su pecho hiriéndola justamente en el corazón. Su respiración era agitada, no supo por cuanto tiempo corrió pero no dejo de hacerlo, hasta que se dio cuenta de que su carrera era en vano, tal vez el ya no quería verla en verdad, tal vez ni siquiera dirigirle la palabra, pero no entendía por que razón, quería una explicación, quería dejar las cosas bien en claro, pero sobre todo ya no quería callar más ese amor por el que le quemaba el alma al no ser capaz de decírselo. En esos momentos no le importaba no tener voz ni palabras para decirle nada, solo quería verlo, pero al parecer eso no iba a ser posible y termino cayendo al suelo sobre sus rodillas y apoyándose en sus manos mientras soltaba el llanto.
-No… ¿Porqué?... ¿Porqué?... –se regañaba a si misma por verse de nuevo en esa situación de intenso y profundo dolor –Me jure a mi misma que… que no volvería a llorar por el…- sollozaba decaída por encontrarse de nuevo llorando por Naruto, pues se sentía una tonta por estar enamorada de quien creía era el que se había convertido en el novio de Sakura, y no le podía pedir que la dejara solo por el hecho de que ella lo amaba. Y se quedo así, en la calle, llorando brutalmente las penas que le provocaban sus sentimientos…
-No eres mi jefe para decirme que hacer-le decía a su hermano mayor por el teléfono mientras manejaba su auto con rumbo hacia la escuela, Itachi lo había llamado para decirle que debía llegar temprano a casa pero a Sasuke no le importaba lo que su hermano le dijera por que seguía enojado con el por lo que paso hace años con sus padres y en lo cual Itachi se vio involucrado.
-No seas testarudo Sasuke, regresa antes de las ocho-
-Si, si, como digas-le colgó el teléfono- Idiota… -estaba doblando la esquina para llegar a la reja de la escuela cuando se dio cuenta de que había alguien en la banqueta caminando pausadamente en medio del llanto. No la divisó bien en un principio pero después la reconoció, esos bellos ojos platino eran inconfundibles –Hinata…-
-¡Hinata!-escucho que la llamaban y fue cuando se dio cuenta de que era Sasuke cuando volteo hacia donde provenía el llamado.
-Sasuke…-lo observo llegar a ella bajándose del auto para ver que le pasaba -¿Qué estas haciendo aquí?-le pregunto aun con lágrimas en sus ojos.
-Vine a recoger a Naruto después de que acabaran su clase, pero no esperaba encontrarte aquí ¿Qué fue lo que paso?- se acercó un poco más.
Sus palabras la conmovieron bastante cuando volvió a escuchar su nombre y de nuevo se soltó a llorar, pero más quedo.
-¿Hinata?-
Las palabras le sobraron, independientemente de que le gustara, verla en ese estado era decadente, nunca antes la había visto llorar, no desde esa vez en el baile, y como la vez anterior, pero esta vez sin mala intención alguna la abrazo fuertemente entre sus brazos para que se desahogara de lo que sea que pudiera haberle pasado.
Al sentir como Sasuke la estaba reconfortando se aferro a el abrazándolo también, en ese momento no quería hablar de Naruto, no quería sentir más dolor, lo amaba tanto que ese profundo sentimiento era tan intenso que la ponía mal, sentía que en cualquier momento iba a desmayarse…
-¿Te sientes mejor?-se separo de ella cuando esta paró de gemir.
-Si… yo… lo lamento mucho, creo que me deje llevar… lo siento…-
-No-la interrumpió acariciando una de sus mejillas –No tienes por que, siempre estaré ahí cuando me necesites ¿De acuerdo?-le limpio la última lágrima que escurrió desde sus ojos, sinceramente estaba a sus ordenes por amor, solo que aún no comprendía por que por más que sucedieran ese tipo de malentendidos no llegaría a ser suya jamás, y esa era una lección que solo la vida sería capaz de enseñarle más delante de la manera mas repentina posible.
-Si…- Se seco la cara con las manos al comprender que Sasuke tenía razón- Esta bien-
-¿Quieres que te lleve a tu casa?-le pregunto aprovechando que ya estaba ahí y que llevaba su auto.
-No, no es necesario, ya hiciste mucho, creo que yo puedo llegar sola…-le sonrió calmándose más.
-¿Bromeas? Te va a anochecer a medio camino, mejor sube al auto-le dijo en tono protestante como si fuera una orden, pero una orden muy dulce por la actitud en que se lo pidió.
-Sasuke…-
Sin pensarlo más ante ese amable gesto se dirigió al vehículo junto con él quien caballerosamente le abrió la puerta para ayudarla a subir. Ya adentro los dos Sasuke arrancó para irse de ahí, pero Hinata recordó que había dejado sus cosas en la biblioteca y le pidió que la dejara ir por ellas, a lo que este se lo impidió y se metió dentro de la escuela ofreciéndose a ir en su lugar y rogándole de la manera más atenta que se relajara un poco en lo que volvía.
Al ver el auto de Sasuke entrar a la escuela por la reja y estacionarse cerca del edificio Naruto se imagino que su amigo ya había ido a recogerlo y su hipótesis se confirmo cuando lo vio salir del auto en búsqueda de algo, pero no se dio cuenta de que había alguien mas en el auto.
Bajo las escaleras dispuesto a darle alcance cuando se percató de que afuera había dos voces, una era la de Sasuke y la otra claramente la reconocía, pero se negaba a que fuera ella de la que se trataba y al abrir la puerta sus temores se confirmaron al ver a Sasuke con quien estaba esperando verle.
-Aquí están, ¿son todas?-le entregó su mochila a la joven quien bajó del auto al verlo salir por la puerta.
-Si, son todas, gracias-las tomo entre sus manos cuando al voltear un escalofrío recorrió su cuerpo al ver a Naruto parado a no menos de dos metros de ellos observándolos frío y crédulamente -¡Naruto-kun!-se espanto de verlo ahí siendo que se lo había imaginado muy lejos de ahí ya.
Sasuke volteo a verlo en cuanto vio la expresión que puso Hinata y la dureza del otro –Espera…-trato de detenerlo cuando este bajo la mirada furioso y resignado para después pasar de largo junto a ellos.
-No hace falta que digas nada Sasuke- se paro paró contestarle y posteriormente retomar su camino- yo ya me iba- los miro por última vez.
-Naruto…-intentó de nuevo, pero este solo lo ignoro.
En cuanto visualizo a Naruto Hinata quedó petrificada, ahora si lo malinterpretaría todo, lo más seguro que los hubiera visto en el baile, pensó cuando se levanto del suelo después de ir a perseguirle por las calles y darse cuanta de que estaba yendo por el camino equivocado, pero el que la viera ahí con Sasuke era el ultimo paso al abismo, un paso del que no había vuelta atrás, ya nunca la escucharía y nunca le volvería a hablar.
-Naruto…-solto sus cosas al suelo al verlo alejarse como si fuera un reflejo- ¡Naruto!-grito tratando de detenerlo y poder así decirle toda la verdad sin importarle que este no quisiera verla o hacerle caso, haría lo que estuviera a su alcance para explicarle todo –¡Naruto!- estaba a unos pocos metros de el cuando un brazo la detuvo halándola de regreso –Sasuke…-pronunció su nombre al ver al actitud que tenía el otro al detener su carrera –¡Déjame ir!, tengo que decirle, por favor Sasuke, déjame ir…-se trataba de zafar nuevamente mientras contenía el llanto nuevamente.
-Ya es tarde…-la abrazó contra su voluntad mientras ella aún forcejeaba para tratar de liberarse y poder ir con Naruto y explicarle, pero Sasuke no se lo iba a permitir- Déjalo ir…-le susurro otra vez aumentando la presión de sus brazos con la que la retenía. Ante estas palabras Hinata trató de pelear un poco más, pero ya no tenía mas fuerzas y terminó soltándose a llorar nuevamente –Déjalo ir…-repitió de nuevo mientras esta se quebraba en sus brazos por ver perdido a Naruto, y todo por un malentendido, no se estaba dando cuenta de que estaba siendo manipulada.
Ajeno a lo que ocurría a sus espaldas Naruto solo pudo escuchar el latido de su corazón detenerse para después oír como se volvía pedazos en su interior, nunca antes había sentido dolor alguno como ese, tan agudo, tan penetrante y tan mortal, era insoportable. En un vano intento por tratar de dar otra oportunidad para sanar arreglando las cosas volteo para ver si era cierto que Hinata trataba de alcanzarlo, pero solo se encontró con ellos dos abrazados, estaba tan lejos y había bastante ruido por estar cerca de la calle que no pudo escuchar que ella estaba llorando y eso termino por hacerlo trizas.
Sasuke lo hizo completamente con la intención de ayudar a Hinata y evitarle más tortura, pero muy en el fondo lo que quería era eso, tenerla en sus brazos y no verla caminar al lado de Naruto, que no estuviera junto a el nunca. Era muy egoísta de su parte pero era normal, acosado toda su vida por toda clase de mujeres sin tener un solo momento de calma, no pudo evitar sentirse atraído por la única chica que no se quedo encantada con el, y no quería dejarla ir, aún que sabía a la perfección que lo que estaba haciendo estaba mal, mal para su mejor amigo y mal para la chica que quería y que sabía no lo quería a el…
El destino que fue el que rigió que en ese mismo momento se conjugo para que en la mansión Hyuuga Neji recibiera una llamada inesperada.
-Hiashi-sama…- captó su voz por el auricular –Que sorpresa, no me esperaba su llamada…-
-¿Cómo es eso? Yo siempre estoy al cuidado de mi familia Neji, que no te extrañe-
-Si, lo siento tío- se disculpo inmediatamente
-Bueno –se lo paso - ¿y Hinata?-
La sangre del joven se helo, ya que sabia a la perfección que ella no estaba en casa, en medio de un gesto noble quiso dejarla regresar sola a casa para que pasar más tiempo junto a Naruto, pero se estaba tardando demasiado y no tenía idea de donde se encontraba, tenía que encontrar una buena excusa que no fuera descubierta por el radar de Hiashi.
-¿Neji…?-cuestiono su tardía en responderle.
Los problemas se aproximaban para el futuro de Hinata quien no podía sufrir más de lo que ya estaba sufriendo, pero gracias a todos esos problemas y dificultades se solucionarían por fin todos los malentendidos en lo que se había envuelto en su vida, incluso cuando fuera lo más doloroso a lo que se tuviera que enfrentar…
Espero publicar pronto lo que sigue, de verdad espero no tardarme.
Comenten todo lo que gusten,
Besos
Vixen
