Esta es otra disculpa de mi parte…

Esta semana me fue…

si se los digo no me creerían, y lo mejor es que lo deje en olvido, ya que no es algo agradable de recordar (aunque nuestras decisiones son las que definen lo que pasara), me libre de una peligrosa situación con astucia (me salve la vida), y lo cierto es que tengo un poco de temor al salir a la calle, pero espero que el pasar del tiempo lo solucione.

Ahora estoy muy nerviosa por un examen que viene al terminar esta semana, debo estudiar más 8S Deseenme suerte.

Aparte, los invito a leer la novela que estoy haciendo de Naruto, se llama Ronin: La Princesa y el Samurai, y como es algo extensa me tardaré un poco en ella, pero tomare las riendas de su continuación al pasar el examen.

Y para que ya no leean mas aqui les dejo la continuación:


Pasaron dos días desde que la indiferencia de Naruto la hicieron sentirse totalmente deprimida, aunque no dejaba de repetirse que no debía sufrir no podía dejar de hacerlo, y las responsabilidades que se abalanzaron sobre ella después de ese día en el que Sasuke se la llevó de la escuela ante Naruto la tenían agobiada y sumamente triste. Debía tomar una de las decisiones más difíciles en las que tenía que dejar lo que más le gustaba hacer, o por lo menos lo que creía adorar, y lo peor era que no sentía el valor de dejar de querer a la persona que más amaba…

Konoha Gakuen:

Los caminos de la vida en Naruto

-Hola Sasuke- saludo a su amigo no muy animada que dijéramos ese día, actitud que obviamente fue captada por el apuesto joven de cabello negro que no desaprovecharía la oportunidad de acercarse un poco más a ella.

-Hola- le regreso el saludo esperando el momento preciso para preguntar por su tristeza, pero no lo haría, ya que ella terminaría explicándoselo todo.

-¿Crees… que sea posible que… saliéramos a caminar un rato?- le pidió casi en un suspiro y con la poco voz que tenía y que se resistía a dejar ir.

-No hay problema- le aseguró yéndose los dos hacia los jardines fuera del edificio.

Capitulo nueve: Secreto

-Mira Naruto, hay esta Sasuke- le señaló Ino al verlos cerca mientras que todos los demás del grupo salían del salón en el cambio de clase -¿No lo estabas buscando?- pregunto inocentemente sin saber lo que le estaba provocando al pobre chico al hablar sobre el, pues estaba a un lado de Hinata.

Afuera Sasuke admiraba la manera ligera en que ella se desplazaba, ciertamente estaba arrastrando los pies e iba cabizbaja, pero creía que seguía siendo por lo que pasó con Naruto y no le tomo mucha importancia, mientras que si admiraba la bella e inocente aura que siempre traía. Desde que la conoció supo que era diferente de las demás, después le pareció que debía ser alguien muy especial como para poder ver en Naruto la fortaleza que muchos pasaban por alto, pero luego de ver el papel que desempeño en las competencias de clavados se había quedado sin palabras. Estaba enamorado de ella, quería estar con ella a cada, si bien lo que pasó entre Naruto y ella no tenía culpables, nadie conocía a ciencia cierta lo que había ocurrido, y toda esa confusión y malinterpretaciones había puesto la situación así de tensa. Sasuke había resultado beneficiado de todo esto al permitirle acercarse más a ella, y por consiguiente alejarla cada vez más de Naruto. Si bien ese rubio era su mejor amigo Hinata era la primera chica por la cual de verdad sentía querer tener algo serio, y para honor a la verdad el también estaba confundido en tener que decidir entre salvar su amistad con Naruto o dejarlo por la paz y quedarse con la chica que quería.

Las cosas se ponían peor para el, ya que Naruto no quería dirigirle la palabra y ella siempre buscaba y encontraba en el la mano amiga que la reconfortaba estando a su lado.

Estaba tan confuso que ya ni siquiera quería pensar en eso y mejor se dedico a ver por que camino lo levaría la vida en todo eso, y fue cuando Hinata le pidió que salieran a caminar para poder hablarle. No sabía de que se trataba, pero su mente no dejaba de poner distintos escenarios en los que los dos terminarían besándose o el desalentado de tener alguna relación con ella; pero en cualquier caso no dejaría de sentirse culpable, uno: por que la dejaría libre para Naruto sin haberle preguntado si sentía algo por el echando a la basura tenerla como novia, y dos: por que se sentiría mal de habérsela quitado a Naruto, de todos modos terminaría sintiéndose mal consigo mismo.

-Sasuke…- se giró hacia el antes una vez lo suficientemente lejos del edificio para que nadie pudiera oírles.

-¿Si?- la miro un tanto extrañado por su actitud, esa no era su manera normal de actuar, incluso llego a alterarse un poco recordando las imágenes que había depositado en su mente cuando caminaban.

-Yo… yo tengo algo que decirte…- logro articular cubriéndose con el fleco la cara para que no la viera, aunque en realidad lo único que hacía era poner más angustiado al otro por lo que fuera a decirle.

-Dime- le dio confianza dando un paso más para acercarse un poco más a ella y poder percibir su perfume.

-Es que yo… yo debo… confesarte algo muy importante….- siguió perdiéndose más y exaltando más al otro que dio otro paso.

-¿Qué es?- le pregunto en tono algo seductor y con los ojos entrecerrados al creer que estaría a punto de escuchar su declaración de amor para el, pero no era así.

-Yo… no le he dicho esto a nadie…- se quejo un poco de su cercanía, pero igual tenía que decirle lo que ocurría.

-¿En verdad?- continúo con su tono de voz lento…

-Por favor, espero que no te enojes conmigo- se disculpo volteando a mirarlo como pidiéndole perdón.

-¿Por qué debería enojarme?- siguió con sus planes sin saber que estaba muy equivocado de lo que hacía.

-Por que eres alguien muy importante para mi Sasuke…- mascullo con su poca voz y dándole más alas al Uchiha.

-Tu también lo eres para mi, por eso nunca creas que me enfadare contigo sea cual sea la situación, solo dime- le pidió resistiendo todavía las ganas que tenía de besarla.

-No… no sabes como voy a extrañarte…- le dijo mientras que el se separaba de ella abrumado y muy sacado de si al escuchar esa oración salir de su boca.

-¿Extrañarme?...-

Quedo estupefacto con una mirada seria y disgustada al no sentir que fuera a ser algo bueno lo que sentía, y lo peor era que dentro de su pecho una intensa punzada de dolor había aparecido al desvanecerse todas sus intenciones por la actitud que puso Hinata.

-Eres un gran amigo para mí, no soportaría perder tu amistad…-

Algunas lágrimas se dejaron ver entre sus hermosos ojos platinos, pero se negaba rotundamente a dejarlas salir por lo que se limpio los ojos con la mano en un vano intento por no llorar. Se calmó de inmediato, no tenía por que derrumbarse más si ya se había prometido a si misma ser fuerte para poder afrontar lo que tendría que vivir.

Sasuke permaneció a su lado todo ese tiempo en el que hubo un largo silencio, y después le pregunto por que lo extrañaría, quería saber a que se refería con eso y por que se lo decía, pero al recibir la respuesta prefirió no haberse enterado, no podía ser verdad…

Desde lejos Naruto -en la azotea como siempre-, veía la plática que tenían los dos, no alcanzaba a divisarlos bien por la copa del árbol que le impedía verlos completamente, pero con el simple hecho de estuvieran juntos era más que suficiente para ponerlo furioso. Estaba enojado con Sasuke por habérsela quitado, enojado con ella por haberle infundado esperanzas sin sentido, y furioso con el mismo por sentirse así y no dejarlo pasar como si nada. Pero no era algo que fuera a superar tan fácilmente, ese sentimiento es su corazón lo hería demasiado, incluso Sasuke lo conocía, ¿Y si sabía lo que sentía por ella por que se había atrevido a meterse entre los dos? ¿Cómo era posible que hubieran sido así de crueles con el?

Después de un largo rato se marcho de ahí, no quería seguir viéndolos juntos, pero como ya se había saltado la clase no tenía la menor intención de recibir algún regaño más de los que ya había recibido ese día, por lo que prefirió salirse de la escuela para no regresar hasta el día siguiente. Y se dirigió a las escaleras.

-¿Entonces… de verdad no puedes hacer nada para cambiarlo?- le pregunto tristemente el Uchiha al haberse enterado de lo que iba a pasar al terminar esa semana.

-No… no puedo, y por más intentos que haga al final terminara saliendo todo como el quiere que sea- le respondió con dolor y pena en sus palabras al ver su futuro vecino sin poder meter las manos para cambiarlo.

-¡Es que no es justo Hinata!- reclamo con dureza y fastidio a la vida por tratarla de esa manera tan terrible… -No es justo… no quiero que te vayas…- murmuro abatido y sin pensar en lo que estaba a punto de hacer.

-Sasuke…-

-¿Y si hubiera algo aquí?, ¿alguien que te detuviera para no poder partir? ¿Si hubiera una buena razón para que no te fueras… como… alguien que te quiera…?...- la miro igual de lastimero que ella lo miraba a él.

-Si las hay…- contesto bajando la mirada nuevamente ensimismándose –personas y razones suficientes…, pero no puedo hacer nada…- suspiro mientras que una lágrima rodaba por su rostro y caía por su nariz.

En ese momento todos los sentimientos románticos que Sasuke tenía hacia ella comenzaron a apagarse, dando paso a los verdaderos y únicos lazos de amistad que había entre ellos. Tenía que entender de una vez por todas que no lograría ocupar ese sitió en el corazón de Hinata que Naruto se había ganado.

-Tu… lo amas… ¿no es cierto?- comenzó a hablar nuevamente llamando su atención otra vez.

-¿eh?-

-A Naruto…, ¿Tu lo amas verdad?- repitió haciéndola sufrir muy en su interior al recordárselo, pero ese no era su motivo al mencionarlo.

El silencio de la chica dijo todo, y lo único que pudo hacer para tratar de despejar un poco la nube gris de tristeza que estaba sobre ella fue limpiarle sus lágrimas dulcemente con una caricia de su mano por sus mejillas. No podía abrazarla, no debía hacerlo, las veces anteriores lo hizo para tratar de obligarla a que lo quisiera a el y a nadie más por medio de la seguridad que le transmitía cuando estaba ahí para ella, pero no era más que su necedad dictándole arrebatarla de los demás para quedarse con ella sin nadie más en su camino para interponerse en tenerla. Y estaba mal, estaba mal por que no le pertenecía a el, le pertenecía a otro; y había actuado sin pensar en las consecuencias que sus acciones acarrearían para después y que los llevó a tener esos conflictos. Así que la única solución que encontró para poder solucionar todo el daño qua había causado fue dejarla ir para que arreglara las cosas con la persona que en verdad quería.

-Sabía lo que sentías por el desde un inicio,… pero me negué a creerlo…- se acerco a su rostro un poco más provocando que esta se alertara un poco.

-¿Sa… Sasuke?…-

-Pensé que podría cambiarte y hacer que me quisieras a mi, sobre todo cuando vi la oportunidad de hacerlo…- le confeso justo antes de querer acercarse más a su labios…

-Sasuke…- lo miró ahora con temor, no conocía esa manera de actuar en el y se había quedado petrificada sin poder hacer nada al no sentir ninguna parte de su cuerpo responder a sus órdenes.

-Desde que te conocí no creí que fuera posible que fueras diferente a las demás…, pero me equivoqué…- continuó hablándole mientras se acercaba cada vez más a lograr su objetivo… -…creo que por eso me comenzaste a gustar, y terminé enamorándome de ti…- le confesó haciendo que esta de verdad tuviera miedo por lo que fuere a hacerle, no había nadie más en los alrededores, pero como a pesar de todo sabía que el no era así de incorrecto no pidió ayuda por más ganas que tuviera de gritar, era eso y por que se le había ido completamente la voz.

La joven observó como el deseo se dejaba ver por entre los ojos del pelinegro, nunca se lo imagino, siempre pensó que era alguien con quien podría contar cuando necesitara con quien hablar, por que así había pasado varias ocasiones, y aunque no le dijera lo que hubiere pasado su sola presencia la reconfortaba. Pero esperarse esto de él era una locura…

Cerró fuertemente sus ojos deseando no estar ahí y que no la besara, y tal acción no fue pasada por alto por Sasuke quien termino pegando su frente contra la de ella resignado a no tomar sus labios.

Al percibir esto y el profundo suspiro que soltó volvió a abrir los ojos para encontrarse con los de el al abrirlos los dos al mismo tiempo y cruzando sus miradas. Estaba desconcertada, ¿Qué había sucedido?, ¿Por qué no la había besado? Se quedó pensándolo un instante, pero en ese momento con un rápido movimiento Sasuke le depositó un beso en la frente mientras que sus ojos se abrían a todo lo que daban por no esperarse eso.

-No puedo hacerlo- le explicó -por más que te quiera junto a mi no dejaras de quererlo a el- se alejó para admirarla por última vez.

-Sa… Sasuke…- observo su decepción y dolor con mucha pena –Lo siento…-

-No es necesario- le rebatió dándole la espalda para marcharse –Pero si realmente lo sientes mejor ve a decirle a Naruto tus sentimientos por el, no permitas que ese tonto se quede con sus malos pensamientos sobre ti…- le dirigió una ultima mirada con una sonrisa discreta y casi nula para después alejarse de ahí.

-Sasuke…-

Hinata no hizo nada por detenerlo, estaba tan aliviada por que el no quisiera atarla a algo de lo que ella no quería hacerse responsable de tener que negar. Lo que si la dejo muda fue que supiera de su amor por Naruto, sus palabras le regresaron el ánimo suficiente para poder ir a enfrentarlo y decirle lo que sentía, y no quiso detenerse más, por lo que salió a su búsqueda dejando a un lado el hecho de que fuera a saltarse más de una clase para poder ir encontrarlo.

Ya había buscado por muchos sitios, lugares donde a el le gustaba estar, atrás de las oficinas de la dirección, en el salón de música cuando no había clases, en la propia clase -sin entrar al salón claro-, solo le faltaba ir a buscarlo al puesto de ramen de Ichiraku, pero para esto debería salirse la escuela. No le agradaba la idea mucho que dijéramos, pues siendo una buena estudiante no podía dejar de tener temor por ser reprendida en esa acción, pero no le importaba, ya que si Naruto la escuchaba y entendía todo estaría bien.

Tenía esa idea en su cabeza cuando la campana sonó y recordó que tenía entrenamiento de gimnasio. Se había saltado tres clases nada más, pero a lo que era el entrenamiento no podía darse el lujo de faltar, por lo que se regreso al edificio donde había dejado sus cosas.

En ese justo momento Naruto apareció detrás de la puerta de la biblioteca, y Hinata no pudo verlo al haber salido por la puerta principal. No había estado estudiando, solo fue a revisar un pequeño secreto que tenía oculto en uno de tantos libros que había en la biblioteca, estaba seguro de que nadie lo encontraría por que tenía un escondite muy bueno en el no le daba alcance cualquiera y que no todo mundo tenía interés en mirar, y después de echarle un vistazo se dispuso a salir.

Su madre y su padre se conocieron en esa misma preparatoria, Kushina no había sido la chica más brillante de todas, de hecho siempre se estaba metiendo en problemas. Y Minato, un chico que de verdad era buen estudiante se enamoro de ella volviéndose novios, solo para que al final se distanciaran cuando el entrara a la universidad y ella se fuera a viajar un par de años por el mundo, ya que la carrera que escogió había sido chef internacional.

A su regreso, cuando se reencontraron, Minato ya se había convertido en un importante hombre de negocios con su empresa dedicada a publicaciones a la que en honor a su único amor llamó Uzumaki. Como sus sentimientos seguían presentes en los corazones de los dos se casaron, Kushina puso un restaurante y Minato continuó con su editorial publicando diferentes clases de libros y revistas de las que cabe destacar ciertas historias de un hombre muy amigo de el y a quien consideraba casi como un padre. Después se embarazó de Naruto y al nacer hubo complicaciones en las que Kushina perdió la vida. Ciertamente Minato estaba muy triste por esto, pero no se lo demostró a su hijo procurándole una vida en la que no sintiera la ausencia de su madre, pero él también murió en medio de un asesinato por el poder y renombre que había ganado su editorial y los celos que había provocado conforme a otras editoriales que se sentían amenazadas por el éxito del joven empresario.

El dolor de la vida de Naruto había sido muy duro, Ero-senin, el amigo de su padre se hizo cargo de el desde pequeño y de la editorial junto con el restaurante. Le tomó afecto, y se habían convertido en una familia, aún así el vacio de su corazón al ya no contar con ninguno de sus padres lo hizo comportarse así de rebelde en la escuela y meterse en tantos problemas. Desde niño se había hecho amigo de Sasuke, un niño algo metido en si mismo, comenzaron como rivales y Naruto odiaba que el siempre tuviera la atención de todos, aún así su amistad comenzó a germinar y enterrándose en muy profundas raíces durante años, y también lo acompaño en el dolor y la soledad que había pasado y que seguía presente por la perdida de sus padres en ese accidente de auto, y también cuando su hermano se fue a los Estado Unidos para seguir estudiando y se quedó sin nadie para hacerle compañía más que Naruto.

Su pequeño secreto era el anuario del último año de sus padres en esa escuela, en donde había una foto en la que aparecían los dos juntos declarados como la mejor pareja para el futuro, y abajo tenían sus comentarios sobre lo que harían en su vida los dos. Kushina había declarado que amaba a Minato y que era el hombre de su vida y por su parte su padre declaro que esa chica, su novia, sería la madre de sus hijos, y así había sido.

Y no fue hasta que conoció a Hinata cuando entró en razón de que comportarse así no tenía sentido si sus planes eran retomar el control de los negocios de su familia, y recapacitando le puso ganas al estudio, todo gracias a Hinata, de quien se comenzó a enamorar lentamente. Ahora, con el corazón roto lo único que tenía como recordatorio de seguir adelante con sus estudios sin dejar nunca la escuela como llegó a pensar tontamente un vez, terminaría de estudiar para continuar con su sueño de hacer crecer más la empresa de su padre y hacer del restaurante de su madre toda una cadena comercial; y no estaba por tan mal camino, consiguió un tutor nuevo, uno de sus amigos que tuviera la paciencia necesaria de enseñarle y explicarle lo que no entendía y que necesitaba para poder pasar los exámenes de los próximos días, y después de pensárselo mucho decidió ya no vagar tanto y tomar en serio las clases, aún cuando tuviera que estar cerca de quien lo hubiere lastimado tanto…

Después de su entrenamiento sonó la campana dando inicio al descanso y Hinata se marchó a los vestidores para tomar una ducha. Se apresuró, tenía ganas de salir corriendo para ir a ver a Naruto, y tomando sus cosas rápidamente se salió del gimnasio con dirección al edificio principal de salones para cachar al rubio en la entrada.

Salió tan abruptamente por la puerta que termino tirando a alguien que estaba apunto de entrar al gimnasio y lo dejo en el suelo.

Como nunca en su vida había sido descortés se dispuso a ayudarlo, y fue cuando se dio cuenta de quien se trataba.

-Yo…. lo siento, no me di cuenta, lo siento…- se acercó a ayudarle levantándolo del brazo.

-No es nada, estoy bien- le respondió alzando la mirada para verla bien.

-¿Shino…?-…

Para cuando Midori salió, con todo y sus intenciones de ir a ver a su novio e irse a un lugar más apartado ahora que ya le había tomado cariño y no solo se veían los lunes, se quedó boquiabierta al verlo platicar con otra chica. De inmediato la dominaron los celos, pero confiando vagamente en el se fue para preguntarle después y que le explicara que hacía con ella, pero nunca recibiría respuesta…

Shino aprovechó haberla encontrado justo en ese momento para preguntarle que hacía dentro del equipo de gimnasia si ya estaba en el de clavados. El no estaba en el equipo, pero sus amigos si, y sentía que no era lo correcto que ella les ocultara eso, por eso le cuestionó su cambio, pero después de un largo silencio en el que el final logró convencerla de decirle que pasaba se sintió terrible al haberla hecho casi llorar al tener que recordárselo.

Por un momento lloró algo demacrada por saber lo que le esperaba, pero Shino la calmó dándole alientos para que no se sintiera mal y convenciéndola de que lo mejor era no ocultarlo y decírselo a lo demás.

-¡¿Pero que pasa si no comprenden por que lo hago?!... ellos no saben como es el…- le reprochó su intento de ayudarle.

-Sera peor si lo dejas para después…-

Hinata terminó convencida por Shino y aceptó su ayuda para ocultar que estaba en el equipo de gimnasia, pero también tenía razón cuando le advirtió que se estaba esforzando demasiado al tener que hacer doble entrenamiento todos los días, pero no le importo.

Shino se haría cargo de ocultar sus cosas del entrenamiento para luego dárselas sin que nadie supiera nada durante los siguientes días, a excepción de Neji, quien estaba enterado y también le decía que lo mejor sería dejar el otro equipo por su propio bien, pero se negaba a dejar a sus amigos hasta el último momento y continuaba en ambos equipos, pero aún sabía lo que significaba al tener que dejarlos a los dos después.

Como resultado de esa experiencia Hinata no pudo hablar con Naruto ese día, y por miedo a tener que enfrentarse a la realidad aún cuando Naruto y ella ya no tuviera conflictos era algo que no quería soportar.

Hinata camino a un lado de Neji el último día en el que dormiría en su casa, al día siguiente deberían despedirse y no se verían en un largo periodo de tiempo, algunos años si se daban bien las cosas, pero aún así era algo que no querían tener que vivir…

-Entonces… mañana… regresaras allá…- dijo tristemente tratando de evitar sonar triste…

-Si, ya están listas todas mis maletas, deberé ponerme al corriente con lo que lleven en el programa, pero tal vez en invierno pueda regresar a Tokio- le sonrió tratando de no lucir igual de triste que el.

-Tal vez…- se volvió al camino- …tal vez…- pero ambos sabían que con las nuevas normas que tomaría Hiashi sería muy dificil, y que lo más probable es que Hinata no volviera a sonreir.


Por el momento estoy aquí, escribiendo y dejando volar mi imaginación, esto no ha acabado, y debo advertir de que pasara un tiempo de aquí a que aparezca Gaara y los demás, ya que aún no termina el año escolar para ellos… huy cuanto drama XD, parece telenovela, pero ese no es el objetivo.

Procuraré seguirle.

Los quiero.

Vixen