Nota: Si pongo todo lo que le contó Hiashi me llevo todo un capítulo, y creo que perdería algo de tiempo, más adelante van a ver que tanto le estuvo diciendo, por que esta muy grueso… Hiashi supo manejar el asunto, por eso se arrodillo, aparte… no recuerdan cuando Hiashi se arrodillo a pedir perdón a Neji, no se si saben pero a pesar de habérselo dicho todo a su hija no significa que el fuere a dejar la mafia, aún no, y por mucho que deje el tema en uno o dos capítulos, regresaremos a este, por que Kabuto estará presente… y muchas de las cosas mencionadas en un principio retornaran con más intensidad… no se preocupen, no los voy a separar, me encanta el NaruHina y soy una ferviente fan, pero aún no he dejado a Gaara atrás…
Muy bien, no digo más o me linchan por soltar detalles de más… just read!! And enjoy…
Al día siguiente la escuela completa se sorprendió de ver llegar a Hinata al instituto. Los rumores por lo bajo sobre que pudo haber pasado y sobre la herida que tenía en el rostro no cesaron de correr por todos lados, y las miradas interrogativas se llovían sobre la pobre pelinegra al lado de su primo llegaron a incomodarla, pero Neji le dio la mano para que se tranquilizara y como de costumbre la fue a llevar a su salón. Kiba iba llegando cuando la vio en la entrada de la clase y esta le sonrió, el castaño solo pudo quedarse sin habla con la boca lo más abierta posible, creía que para esas alturas ella ya debía estar lejos de ahí… no precisamente a unos cuantos metros de el.
En cuanto entro al salón toda la clase se calló, no se esperaban con verla precisamente a ella ahí, pero después de ver a Naruto entrando a clases la teoría de que los dos se había fugado cayo inmediatamente ¿Qué era lo que había pasado?
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
Sasuke sonrió, Hinata se sentía extraña de que todos la miraran así, Sakura e Ino se fueron para atrás al verla, pero en cuanto depositó la vista en su lugar pudo ver la sonrisa de su rubio que ella respondió con igual calidez. Naruto se levanto de la mesa en donde se había quedado y se dirigió hasta ella para poder mirarla de frente, la clase calló igual por esto, incluso sus amigas prefirieron no acercarse por el momento. La mirada que los dos se dedicaban era tan intensa que los demás podrían sentirse fácilmente ignorados e inexistentes. Sin importar que no estuvieran solos Naruto y Hinata se abrazaron dulcemente en medio de una tierna sonrisa, recordándose mutuamente que se tenían el uno al otro… hasta que el grupo con sus chascarrillos y voces llenas de miel respecto a los dos los hicieron separarse obviamente sonrojados.
Capitulo quince: Problemas en el paraíso
Cuando Kurenai llegó se sorprendió mucho de ver al grupo así de alborotado, pero al ver a aquella parejita solo pudo dejar escapar un comentario para que los dos fueran a sus asientos si no querían ser el ejemplo perfecto para la clase de ese día que hablaba precisamente sobre sexualidad, Kurenai no tomaba a la ligera su profesión como maestra de Ciencias Sociales…
A la hora de receso Sakura e Ino se abalanzaron sobre Hinata con miles de de preguntas a las que tuvo que contestar con sumo cuidado, ya que con respecto a su familia no quería soltar detalles. Las dos escucharon calladas los acontecimientos como fueron pasando, parecía correr una película ante los ojos de los dos, no se detuvieron en querer aclarar detalles y cuestionar muchas otras cosas, terminaron poniendo a Naruto en un pedestal por haber cuidado y atendido de esa manera a Hinata, lo ponían como un ejemplo a seguir por parte de todos los chicos, incluso Ino se puso a meditar por que Shikamaru no había sido así de dulce y detallista con ella y Sakura suspirando con sus fantasías no pudo dejar de quitarse la imagen de Sasuke en la cabeza. Sin embargo, al ver el sonrojo que puso Hinata cuando le preguntaron por lo que paso aquella noche en que escapo provoco que no la dejaran en paz hasta enterarse de todo, y al final solo pudieron tacharlos de calientes, solo que muy en el fondo envidiaban a Hinata por ser la única en esos momentos que pudiera estar en compañía de alguien.
Del otro lado Naruto fue interrogado de igual manera, por extraño que parezca Shino quiso saber que fue lo que paso después de que el se fue corriendo, y explicándoles a todos lo tacharon de pervertido por haberla abducido la misma noche en que la encontró.
-¿Cómo pudiste haber abusado de Hinata Naruto?-
-Tenias que aprovecharte de la situación teme…-
-Le haz quitado lo inocente…-
Se quejaban en contra de el a lo que termino arrepintiéndose de haber abierto la boca, no dejaron de llamarlo pervertido, pero con algo de razón justificada, por que ni ellos se esperaron que confirmara que ya eran novios.
Al final del día los dos se encontraron de nuevo igual de agobiados, al verse a los ojos pudieron adivinar todo lo que les había preguntado y decidieron no decir nada, después de todo Neji había dejado de ser tan intransigente y los dejaba irse caminando juntos, por lo menos hasta la reja de la mansión Hyuuga, por que Hiashi muy en el fondo seguía teniendo desconfianza del joven rubio, así que partieron.
-Trataste de evitar que me despertara ¿verdad?- comenzó a platicar estando unas cuantas cuadras más adelante.
-¿eh?-
-Apagaste la alarma del reloj de la cabecera en el restaurante- le explicó, pero al ver la cara que Hinata puso, idéntica a la que pone un niño cuando roba un dulce, como si hubiere hecho mal y estuviere temeroso por alguna reprimenda lo venció en su supuesto regaño y solo pudo reír al ver su reacción –Calma, no estoy enojado, solo quería saber si habías sido tu… es que ese reloj… lo compraron mis padres estando casados y es algo muy preciado para mi…-
-Yo… no sabía, ni siquiera se que botón oprimí…- se acongojo –Si se descompuso yo…-
-No, ya estaba así, creo que necesita que lo lleve a arreglar…- se acercó más a ella deteniendo sus pasos –Pero no me preocupa eso…- le robo un rápido beso antes de que ella pudiera contestarle.
-¿Por qué fue eso?- le preguntó.
-¿Qué harás ahora?-…
*8*8*8*
Cuando Neji llegó a su casa Hiashi estaba mirando por la ventana del recibidor, confirmo de inmediato que su prima aún no había llegado y no quiso preguntar, pero fue su tío quien le impidió marcharse…
-Ese Uzumaki ¿Qué tanto sabes de el?- Neji volteó tranquilamente para responder, todo padre sentiría curiosidad por saber como es el novio de su hija, no había nada de malo en ello.
-Realmente no mucho, pero es un buen tipo…- Contestó, pero Hiashi parecía perdido en sus pensamientos, tenía un mal presentimiento de cómo miraba la nada, como ideando un plan maquiavélico. Toda la tranquilidad que adquirió cuando Hinata hizo las pases con su padre se vino abajo al escuchar una sola frase de la boca de aquel hombre serio.
-¿Crees que sea peligroso?...-
Un escalofrió lo recorrió por todo el cuerpo, a esas alturas Hinata no se lo perdonaría si llegaba a cometer lo que cruzo por su mente… pasara lo que pasara no cambió en nada a Hiashi…
Flashback
Neji acompañó a sus dos primas a sus clases de gimnasia, su tío las había mandado a practicar con un entrenador profesional campeón mundial, de talla internacional. Estaba feliz por ellas, les gustaba entrenar, sobre todo Hinata, quien a pesar de no ser tan buena como Hanabi le había tomado cariño a su profesor por ser tan bueno con ella, no obligarla a nada haciendo que avanzara a su ritmo y alentándola todo lo que podía. Solo tenía doce y estaban de vacaciones, se sentía feliz por ello.
Como Neji entrenaba en el dojo que estaba cerca siempre pasaba recogerlas y esperar su transporte para regresar a casa, pero un día Hiashi fue el que termino yendo por ellos.
-Hiashi-sama…- pronunció Neji al verlo bajar de la camioneta que conducía y subir por las escaleras para entrar al gimnasio donde se encontraba viendo como sus primas terminaban de entrenar. Pasar tiempo con su tío era algo extraño, confiaba en el, sabía que era un hombre ocupado y que no era el hombre más cálido y cariñoso que pudiera existir, pero la cara que puso durante ese tiempo que estuvieron viendo el final del entrenamiento lo puso tenso, no dejaba de mirar al entrenador con algo de odio, muy raro, pues no se veía que estuviere haciendo algo malo.
Hanabi era excelente, el entrenador le decía que hiciere algo y lo hacía sin problema alguno, pero Hinata no tenía tan buena estabilidad y terminaba perdiendo el equilibrio. En una voltereta terminó cayendo y barriendo en el piso con un tobillo lastimado y algunos raspones, y en vez de que Hiashi se preocupara Neji solo pudo ver una mueca de disgusto y odio hacía ella.
-¡Hinata-chan!- corrió a socorrerla el entrenador, incluso Hanabi se detuvo de entrenar para ir a verla también –Hinata-chan- la ayudo a recuperarse.
-Kenshin-sensei… ah…- cayo de nuevo llevándose las manos a su tobillo, se había lastimado por no medir buen en la última vuelta que hizo –Duele…- susurro llorosa, pero no tuvo tiempo de decir nada más por que su entrenador termino levantándola en brazos y llevándola hasta una banca para poder revisarla.
-¿Te duele esta zona?- la toco del tobillo a lo que la expresión de dolor que tenía en la cara le dijo todo –Muy bien, no te muevas- le dijo mientras comenzó a sobarle con algo de presión el lugar donde se había inflamado por el golpe, la piel blanca de Hinata era muy delicada, por lo que no tardó en hacérsele un moretón –Listo…- dijo dejándola en paz a lo que la otra se quedó consternada al verificar que en efecto, ya no dolía tanto.
-Se… sensei…-
-Esta bien, pero creo que mañana no vas a poder practicar, te recomiendo que descanses y no hagas movimientos bruscos, no queremos que se deteriore tu salud ¿si?- le dedicó una confiable sonrisa que sonrojo un poco a Hinata.
-Pero… no puedo dejar de entrenar por que…-
-Nada de eso- la interrumpió –Eres buena, pero avanzas poco a poco, tu dedicación es algo que valoro mucho Hina-chan, por eso no quiero que te pase nada malo ¿entiendes?-
-S-si...- terminó dándole la razón.
Al terminar el entrenamiento de ese día ambas hermanas se dieron cuenta de que su padre había estado ahí desde hacía ya un buen rato, no hablaron mucho durante el camino de regreso a casa, pero al llegar Hanabi se lanzó sobre su hermana diciéndole lo afortunada que era por haber sido cargada en brazos por el increíblemente apuesto de su entrenador. Las dos rieron durante un rato y luego se fueron a sus respectivas habitaciones, aún estando de vacaciones tenían deberes que hacer.
La tarde del día siguiente los tres primos se llevaron la sorpresa de que Hiashi los llevaría a practicar también y Neji se topo de nuevo con Hiashi, por lo que los dos se quedaron esperando a que las dos salieran. De nuevo la cara dura de aquel hombre incomodó a Neji, lo respetaba, pero no le agradaba tener que estar todo el tiempo con alguien tan serio y duro como el, aún cuando fueren familia. Pero ese día sería diferente, el comienzo del temor de todos por el…
Hinata miraba desde las gradas del gimnasio como su hermana entrenaba y hacía cada movimiento tan preciso y perfecto, solo que a pesar de que lo hiciera tan bien la podía comparar fácilmente con un maquina por ser tan perfecta, llegaba incluso a suspirar por no poder ser tan buena como ella en ese aspecto, pero como si le hubiera leído la mente Kenshin apareció detrás de ella con una soda en la mano para ella y en la otra la suya propia.
-Sensei…-
-Adelante, toma- se sentó a su lado poniéndola algo nerviosa. Los dos vieron durante un rato la rutina de Hanabi, nunca se equivocaba, y casi siempre terminaba haciéndole algún arreglo cuando le tocaba el área de piso cuando lo consideraba prudente, y eran extrañas y muy difíciles de ver las veces en que algo le fallaba, aún cuando se recupera rápido y terminara todo, pero ese día, seguía igual de impecable -¿Es muy buena verdad?- platicaba el.
-Si, lo hace muy bien…- se encogió por verla, era su complejo de inferioridad marcado por los comentarios y desprecios de su padre.
-Si, es muy buena, le gusta lo que hace… pero no esta completo…-se atrevió a opinar antes de sorber un poco de su bebida…
-¿Eh?... pero es perfecta…- comento su hermana.
-Si, lo es, por eso los jueces le darían la victoria sin dudarlo…- hizo una pausa –Pero no tiene tanto espíritu como tu…-Hinata no creía lo que escuchaba y no pudo articular palabra alguna -¿sabes por que te digo esto Hina-chan?- continuó cuando esta negó con la cabeza levemente –Por que tienes potencial, tus movimientos en el aire son buenos, podría decir que te gusta acariciar al aire cuando saltas…- rio un poco –Pero… no sientes pasión por esto ¿verdad?...- Hinata calló… -Sabes, lo que te diferencia de Hanabi es que a pesar de que ella es inamovible y nada la hace caer tu tienes más fortaleza que ella por el simple hecho de que cuando caes te levantas, por más duro que sea…-
-Sensei…- sus palabras de aliento le dieron las más largas y bellas alas que pudiera haber tenido en su corta vida…
-Tienes talento, pero creo que este no es tu deporte, aún así creo que si te aplicas podrías mejorar mucho…si quieres puedo hablar con tu padre y decirle que…-
-No…- interrumpió ella esta vez con una misteriosa sonrisa –No es necesario, continuare practicando, pero es cierto… hay algo que me interesa por mucho más que la gimnasia… y soy buena en ello…- Kenshin la miro indicándole que continuara… -Los clavados…- contesto rápida como si fuera algo malo…
-¿En serio? Eso es muy bueno Hina-chan… creo… no, se, que vas a triunfar si te lo propones…- le sonrió… los dos rieron y después el bajo con Hanabi para continuar entrenando.
Desde la entrada Neji miraba a sus primas quieto junto a Hiashi, pero en automático volteo a ver a su tío cuando los dos rieron en las gradas, topándose con una expresión terrible para su malestar… seguido de una pregunta escalofriante…
-Neji… Kizumoto Kenshin… ¿crees que sea peligroso?...-
Por supuesto que Neji contesto que no, desde que Hinata tenía a Kenshin como su profesor la veía más animada y no tan tímida, no consideraba que fuere una mala influencia, pero para Hiashi no ese concepto no era probable y a la semana las dos hermanas dejaron de asistir cuando su entrenador desapareció, lamentablemente una noticia de primera plana las choco tan fuerte que lloraron sin cesar durante dos días enteros, se encontró en la calle, a unas cuantas cuadras del deportivo donde iban a entrenar, a Kenshin Kizumoto cerca del colapso por recibir tantos golpes, siendo trasladado al hospital de emergencia para ser intervenido, pues estaba cerca de la muerte, lograron estabilizarlo y salvarle la vida, pero no sus piernas, dejándolo en una silla de ruedas por el resto de su vida…
Cuando por fin pudieron tener una cena familiar juntos Hiashi se atrevió a comentar su pena por el hombre, pero no sin también decir que se lo merecía y que terminaría pasándole lo mismo a cualquiera que se atreviera a acercarse a sus hijas. Tanto Hanabi como Hinata se negaban a creer e incluso rebatían el que su padre tenía nexos con la mafia cuando la prensa o la televisión hablaban de su familia, aún cuando su primo fuera un poco quisquilloso por haber encontrado a su tío en situaciones algo extrañas con algunos sujetos, pero ese día para los tres se comprobó que todo era verdad…
Es una pena que ninguno pudiera decir que esa fue la única vez que se atreviera a hacer algo así, incluso peor…
Fin del flashback
-¿Neji?- se volteo serio al ver que su sobrino no respondía, pero cuando por fin reunió las fuerzas necesarias para contestar después de un mar de recuerdos que le atacó la mente, no solo con el exentrenardor de sus primas, sino incluso con algunos enemigos de el, trato de calmarse lo más que pudo…
-Hiashi-sama, no conozco a Naruto lo suficiente como para poder hablarle claramente sobre el, pero confío en Hinata, ella confía ciegamente en el por que es una buena persona, nunca se atrevería a hacerle algo para su mal y…-
-Eso lo decidiré yo…- lo interrumpió mirando por la ventana, justo cuando su hija llegaba acompañada de Naruto después de haberse escapado un rato juntos…
No importó las muchas ganas que tuviera de besarla antes de despedirse pues Hinata lo detuvo, si su padre los veía la recién adquirida confianza que tenían se desplomaría, así que le dio la razón y se marchó, después de todo al día siguiente podría raptarla un rato más después de la escuela para poderse besar todo lo que quisieran, tal y como lo hicieron ese día…
-Naruto…- lo interrumpió antes de cruzar la calle en una esquina después de haberse escapado un rato a hurtadillas en las sombras...
-¿Si?-
-¿Crees que podríamos ir por un poco de ramen antes de ir a casa?...- Naruto se desconcertó un segundo antes de soltar una sonrisa al escucharla…
-Thie… Hinata, me leíste la mente, por supuesto que si, vamos- la tomo de la mano antes de poner rumbo al puesto de Ichiraku.
Era algo curioso, Hinata no se mareaba con frecuencia, pero lo que fue ese día se sintió algo extraña, aparte de que incluso a las diez de la noche le dio por ordenar una pizza… eso estaba mal, algo le estaba pasando…
Al día siguiente las cosas estuvieron más tranquilas, así como el que le siguió y el que le siguió. Pasó el fin de semana y no había novedad alguna, solo por el hecho de que en cuanto Ino vio a Naruto y Hinata entrando a la función de cine de las ocho de la noche solos, juntos… y sin botana… se puso a pensar mal, le siguió Sakura y después Kiba, así todos terminaron entrando a la misma función en la que los hicieron pasar un mal rato cuando se hicieron notar justo cuando se estaban besando… no por nada se habían sentado hasta atrás…
Todos estaban ahí, Shino, Shikamaru, arrastrado por Ino claro esta, Choji, que de paso compro unas palomitas jumbo y un refresco grande, hasta Sasuke, que a pesar de haberse negado rotundamente los acompañó solo por que terminó molestándose al ver que el rubio abrazaba a la Hyuuga por la cintura.
El lunes siguiente llegó y los exámenes se vieron venir encima, afortunadamente para Naruto Hinata había accedido a ayudarlo un poco más después de clases otra vez… y para su buena suerte sacó muy buenas notas, para gusto suyo y de sus amigos, pues ya no era el ignorante de la clase… Pero justo a mitad de la semana una leve sospecha apareció en el aura de Hinata con una muy marcada preocupación…
Como dejo el equipo de gimnasia solo se dedico a disfrutar de seguir en el equipo de clavados, pero no como algo profesional a pesar de las propuestas en las que le hizo hincapié Yamato, pues solo era algo que le gustaba mucho practicar y nada más. Sasuke estuvo algo distante esa semana de ella, pero comprendiendo lo que había pasado hacía ya unos cuantos días lo entendía a la perfección, ella prácticamente se sentiría así también.
A penas habían acabado las clases cuando se fue a la piscina para entrenar, debido a algunos asuntos que tenía con su hermano Sasuke no iba a poder quedarse, y a pesar de que fantaseara al igual que Naruto estar solos en el agua sin que nadie pudiera verlos y hacer de las suyas Suigetsu, Karin y Kiba seguían estando ahí…
Estaba en el vestidor terminando de cambiarse cuando un malestar le vino de nuevo al estómago, había intentado calmarse durante todo el día pero no podía quitarse las nauseas de encima y sin previo aviso salió corriendo a uno de los retretes para vaciarse por completo… de verdad se encontraba mal…
-¿Hinata?- se acercó una voz familiar al baño donde la pelinegra había quedado de rodillas al haber vuelto el estómago… -¿Todo bien? ¿Qué pasa?...- se acercó algo extraña, no era común que ella fuera buena gente, y a pesar de haber tenido su pasado en malos términos con Hinata ahora no eran ni unidas ni enemigas, solo compañeras que de ves en cuando se dirigían la palabra, aunque no pudo evitar sentir curiosidad por como estaba la ojiblanca…
-Karin…- se volteo limpiándose la boca… -Estoy bien… no pasa nada, creo que algo no me cayo bien…- se levanto tratando de hacerse la fuerte, pero otro mareo la abatió haciéndola recargarse en la pared para no caer.
-¿En serio?- contesto sarcástica jalando la cadena y ayudándola a salir y recargarse en los lavabos –Pues no te ves nada bien…- sacó su tono de nuevo…
-No es nada Karin, en serio- trato de escudarse pero la mirada nada crédula de la pelirroja la hizo huirle de mirarla a los ojos directamente, para que ella lo hubiere notado debía ser algo serio.
-No es que me preocupe ni nada de eso…- suspiro ocultando su recién adquirida empatía –Pero ¿desde hace cuanto estas así?- Hinata no quiso mentirle, no tendría mucho caso si veía que de verdad quería brindarle ayuda.
-Hace unos cuantos días, creo que debería ir al doctor…- se recogió el cabello en un intento por tratar de que eso se acabara, pero lo peor estaba por venir…
-Hinata, tengo que hacerte una pregunta, no es morbo ni nada de eso- aclaro, pero sería algo nada fácil de afrontar… -pero… ¿haz tenido relaciones sexuales con Naruto?...- le soltó sin más ni más poniéndola toda roja como un tomate o quizás más…
-Ka… Karin…- se le cortó la voz…
-Descuida, eres joven, tienes todo el derecho a decidir que y con quien haces lo que quieres hacer, es normal… pero… dime ¿se cuidaron?...- Hinata se nublo un poco, todo había pasado tan rápido que no tuvieron tiempo en pensar en eso, solo en seguir disfrutando de lo que ya se habían atrevido a cometer con todo el descaro del mundo con respecto a su placer durante horas…
-Pues…- trató de pensar rápido, recordar si de verdad se preocuparon por ello, pero no… Karin solo pudo gritar al verla recordar que no lo habían hecho…
-¡BAKA!- se lanzó sobre ella a jalonearla por los tirantes del traje de baño -¡PAR DE CALIENTES! ¡¡¿QUE ACASO NO PENSARON EN ESO ANTES DE HACERLO?!!-
-Kaaariiiin…- la agitaba con más fuerza… -Voy a vomitar otra vez…- se la quito y fue corriendo al baño pero solo había sido el malestar, atrás Karin solo podía negar con la cabeza, ya sabía por donde iba ese asunto…
-No puedo creerlo, y te veías tan inteligente…- suspiraba de nuevo con la misma pena… -Tienes los síntomas… sabes lo que eso significa...- Hinata sintió ganas de llorar al escucharlo, todo por lo que había tenido que pasar para que al final lo arruinara con un embarazo siendo tan joven… ahora si que Hiashi mataría a Naruto por embarazar a su primogénita, o por lo menos hacerle la vida imposible de ahora en adelante… no tenía idea de lo que le podría esperar…
Haciendo uso de su increíble nuevo apoyo para con otros Karin se quedó junto a Hinata para callar su llanto, definitivamente ese día no iban a entrenar… lamentablemente un castaño de marcas rojas en las mejillas y ojos perrunos así como su apariencia no pudo evitar escuchar la conversación detrás de la puerta, estar enterado de ello podría serle útil, sobre todo por que aún no había desistido de querer a Hinata para el…
Cuando por fin recupero la voz Karin le pregunto de nuevo algo más.
-¿Se lo dirás a Naruto?-
-Yo… no lo se…- simplemente no sabría como manejarlo…
-Primero tenemos que estar seguras- se puso de pie primero ayudando a su compañera a ponerse de pie, tendrían una larga plática esa tarde…
Pues… ¿Qué puedo decir? Hinata embarazada ¿si o no?… más locuras de las que no se van a escapar… y un viaje… ok, ya no digo más… XD
Reitero, no los voy a separar.
Comenten, con gusto leeré todos. XOXO
Vixen
