No tengo nada contra Xion, pero quise poner esto de drama… ^u^, Naruto tenía más experiencia que Hinata, pero no en todo, aparte de que ella había tenido lo suyo con Gaara… oh… el drama… lol

A todos lo que me han dejado un review les quiero dar las gracias por seguir la historia desde sus inicios o leerla de una sola vez o en pedacitos, no saben cuanto les agradezco el tiempo que dedican en leer mi fic TTuTT *snif* domo Arigato gozaimasu… ya saben que los quiero ¿verdad?

Esta continuación va dedicada para todos ustedes… ^u^


-Karin…- iban caminando juntas por la calle, ambas se marcharon antes de que fueran a preguntar por ellas a los vestidores, la puerta de servicios por la que se pudieron escapar por atrás había sido un milagro, y si Yamato se enteraba de su fuga les iría mal, pero lo más importante ahora era su carrera a al farmacia más cercana para comprar una prueba de embarazo, eso hasta que Hinata termino preguntando algo que no debía…

-¿Qué?-

-Tú sabes mucho de esto ¿verdad?...-

Konoha Gakuen:

Los caminos de la vida en Naruto

-Lo esencial- respondió sin mirarla, estaba más ocupada en mirar quien pasaba por la calle para que no fueran a descubrirlas infraganti y que se desencadenara todo un evento de rumores en la escuela… -¿Por qué preguntas?...-

-Bueno… es que… ¿Suigetsu y tu si se cuidan verdad?...- Karin no supo por que no termino agarrándola a golpes ¿desde cuando toda la escuela estaba enterada de que los dos estaban juntos? ¿Por qué no fueron más cuidadosos al momento en que se encontraban para que no se enterara todo mundo? Si, ya había superado lo de Sasuke, pero por el momento no quería tratarlo tan libremente hasta ocuparse más por sus estudios, después de todo ella si quería hacer de los clavados su carrera y futuro…

Capitulo diez y seis: Prueba de amor

-¡¡Mi vida sexual no es de tu incumbencia Hyuuga!!- le grito a lo que algunos transeúntes terminaron volteando a verla… -Diablos…- pensó para si al darse cuenta de lo alto de su tono, pero de hecho era cierto, no podía negar que no habían tomado sus precauciones antes de haber tenido su primera velada romántica en que fue su primera vez…

-No creo… que debieras gritar así…- sonrió la otra apenada. Karin solo opto por seguir su camino, de todas maneras le estaba haciendo un favor…

Cuando llegaron Karin se cubrió la cara con la gorra de la sudadera, no quería que nadie la reconociera, estaba algo molesta. Hinata no quiso ni siquiera pisar el establecimiento, estaba en un mar de nervios, llena de dudas y preocupaciones, incluso temor, su corazón, a pesar de haber estado como loco cuando Karin le hizo la sugerencia de su embarazo en el baño, ahora estaba tan lento que parecía que había caído en depresión. Y es que si estaba deprimida, no sabía que sería de su vida si ese resultado daba positivo, pero no quiso pensarlo mucho ya que estaba más concentrada en pensar que le diría su ahora novio con respecto a ello…

Naruto era un gran chico y sabía a la perfección lo mucho que la quería como para haberla cuidado así durante el tiempo que trataron de fugarse, los sentimientos iban desde amistad, deseo, lujuria hasta verdadero y puro amor, pero con un hijo en puerta siendo tan jóvenes su futuro con respecto a querer hacerse cargo de los negocios de su familia y llegar a hacer una carrera en la universidad se verían truncados, o por lo menos retrasados. En cuanto a ella su padre las desheredaría, le daría una paliza, la deshonraría y terminaría echándola de la casa, eso era seguro, Hiashi la trataría como una desgracia para la familia y nunca más volvería a ver a su hermana o su primo. Al poner todos esos escenarios en su cabeza no pudo evitar soltar una lágrima al saber que habían cometido un error, si, fue un momento pasional al que los dos cedieron, pero no voltearon a ver las consecuencias que acarrearía después y tendrían que sufrir los resultados…

Karin estaba esperando a la encargada con lo que le había pedido cuando volteó a ver a su compañera mirando el suelo como si estuviera condenada, estaba pálida y muy demacrada, le recordaba aquellos días en los que la vio así de triste por no poder hablar con Naruto, justo antes de que se anunciara su ida de la escuela. La imagen que proyectaba de niña sufrida descubriendo a penas la felicidad llego a tocarle el corazón y moverle la humanidad, no sería la única ni la última chica que tuviera un embarazo siendo tan joven, pero de que tendrían que hacer algo eso era seguro…

-Hinata…- se acercó un poco en lo que la atendían –Tranquila- puso su mano en el hombro de la pelinegra que al voltear no supo hacer otra cosa más que buscar refugio en la pelirroja aferrándose a ella en un abrazo –Oye… calma…- intentó moverla, pero al final también la abrazo –Descuida, las cosas no pueden estar tan mal…- trató de tranquilizarla, pero se sentía terrible.

-Lo arruine… destroce sus sueños Karin… lo mejor será no decírselo…-

-No puedes hacer eso- se apartó de la ojiblanca para mirarla directamente a la cara –El es el padre, no le puedes negar saber esto-

-No, será lo mejor para el…- Karin se enojo por esto, estaba equivocada, y ni siquiera sabía en verdad estaba o no embarazada –Escucha, yo…-

-Señorita…- la llamo la dependiente antes de que pudiera terminar y Karin solo pudo suspirar e ir a la barra –Aquí esta lo que me pidió, la caja esta de aquel lado-

Mientras la otra pagaba Hinata miraba el cielo pensando en miles de cosas, tanto buenas como malas, lo cierto era que Karin tenía razón, debía hablar con Naruto antes de cualquier otra cosa…

-¿Hinata?- la reconoció un chico de cabello oscuro y curioso peinado, aparte de unos ojos curiosos y cejas muy pobladas, la pelinegra volteó, pero para su mala suerte el chico que venía caminando al lado de este también volteo, y fue el momento más estresante al que pudo subsistir al ver de quien se trataba.

-¿Hinata? ¿Qué estas haciendo aquí?...- se aproximo a ella en lo que la pobre trataba de no desmayarse en medio de la calle.

-Listo Hinata- salió de la farmacia Karin como si nada hasta que se dio cuenta de que su primo estaba ahí…

-¿Karin?- se quedaron mirando el uno al otro los dos amigos que estaban caminando por la calle de regreso a su casa después de entrenar en el dojo de la escuela y toparse con la prima de Neji ahí.

-Yo…-

-Me… me ofrecí a acompañarla por algo que necesitaba ha… hasta aquí…- contestó la ojiblanca antes de que Neji llegara a sospechar algo, pero con su tartamudeo el joven prodigio Hyuuga se dio color…

-¿De verdad? ¿Y que cosa?-

-Una medicina- irrumpió la pelirroja -Pescare un resfriado por salir con el cabello mojado en las mañanas de mi casa ¿Te importa?- contestó la otra apoyando la idea de Hinata para salvarla de sospechas. Conociendo el humor de Karin Neji no quiso preguntar nada más y las dos se despidieron para que Hinata pudiera regresar a casa con el otro, ese día no les daría oportunidad de hacer la prueba, así que la derrotada Hyuuga caminaba por las calles de Tokyo en la Konoha comercial para después adentrarse a la zona más rica de todas para llegar a su casa. Sus pasos eran livianos, pero cada uno dejaba huella, emanaba un aura llena de confusión que no soportaba sentir que cada una de sus respiraciones pudiere ser la última, pero llegando a su habitación, ignorando muchas veces la oferta de cenar de Neji se acostó en su cuarto pensando en la plática que Karin y ella tuvieron ese día en el baño…

*8*8*8*

Al día siguiente llegó a la escuela como de costumbre, acompañada de Neji, quien llegó a notarla extraña por no hablar en todo el trayecto y tener la mirada perdida en las nubes y recurrentemente bajar a mirar el piso, como entre pensativa, dudosa y desanimada. Quería preguntar a que se debía esa actitud, pero teniendo en cuenta que el estaba igual debido a la presencia de Hiashi en casa no tenía razones para no saber cual fuere la razón de su abatimiento, después de todo no tenía una buena opinión de su novio, pues su padre desaprobaba esa relación con todas sus fuerzas. Tenía planeado hacerla reír con algún comentario o hacer algo que la distrajera un rato, pero en realidad estaba más reocupado por la conversación que tuvo con el, intercambiaron muy pocas palabras, pero lo que dijeron había sido suficiente como para ponerle los nervios de punta y llegar a sentirse mal por lo que fuere a hacer con Naruto, por que viendo a Hinata como la veía no soportaría ninguna treta por parte de su padre, no ahora.

Ni pensar que en realidad Hiashi movería sus cartas tan cautelosamente que los planes que traía en mente solo podían salirle a pedir de boca. El destino de Hinata sería sellado con un trato que le convenía a la familia, nada que estuviera vinculado con Uzumaki, solo importaría el renombre... y los negocios…

-Hola Hina...- saludó como de costumbre a su novia cuando llegó a su lugar.

-Hola- saludó sin ganas, actitud que no salió desapercibida por el rubio, quien de inmediato se despegó de Sasuke para ir a ver que le pasaba a sus ojos.

-¿Estas bien?- se sentó en su lugar viéndola acomodar su mochila y prepararse para el inicio de la clase.

-¿Eh?, si, no es nada, no dormí muy bien anoche- contestó, y como Naruto sabía sobre la visita de su padre decidió no hacer muchas preguntas, sin ni siquiera conocerlo ya le caí mal.

En la primera clase libre que tuvieron Sakura e Ino estaban a punto de ir con su amiga cuando una pelirroja de lentes acompañada de un chico de cabellos azul claro se les adelantaron. Con mucha rabia observaron desde una distancia prudente como las dos chicas platicaban y Hinata le agradecía su apoyo a Karin como si le estuviera salvando la vida, mientras tanto Suigetsu solo las miraba cruzado de brazos, la mayoría de las veces negando con la cabeza, volteando la vista a otro lado o diciendo uno que otro comentario en la platica.

Hinata básicamente estaba conviviendo con el enemigo, por lo que las otras dos sintieron que en cualquier momento irían hasta allá, le darían una paliza juntas a Karin, le advertirían sobre miles de cosas a su amiga y después se la llevarían de ahí.

-Dime que no están riendo...- masculló entre dientes la rubia hacía su otra amiga.

-Están riendo- confirmó la pelirosa –Esto no puede estar pasando ¡¿qué rayos crees que están haciendo Hinata?! Juntarte con Karin no te va a dejar nada bueno- hablo su inner.

Después de un rato de aquel cascarillo en el que Karin y Suigetsu trataron de desestresarla un poco, Hinata salió un momento al baño, al parecer Asuma no les daría clase ese día y no había maestro de sustitución, por lo que podía respirar todo lo que pudiera. Pudieron haber salido las dos juntas para hacer la prueba de una buena vez, pero Hinata no dejaba de poner de pretexto que antes tenía que arreglar unas cosas antes de hacer la prueba, por que según ella era demasiado importante.

Al fondo del salón, en el grupo de los chicos, Sasuke veía lo cómico que era el enojo de Naruto al ver a Hinata platicando con Suigetsu y con Karin. Las venas se le saltaban, los dientes y puños apretados, los ojos de fuego que le dirigía, era algo muy divertido para ver, ya que incluso los demás dejaron de platicar en lo que estaban para voltear a ver al rubio. El que Hinata estuviera con esos dos no les hacía gracia alguna, menos a Sasuke conociéndolos de tiempo, pero por el momento, era Naruto el que debía estar preocupado.

Estando tan ocupados en ver la cara que ponía Naruto al ver con odio a la pareja que no notaron cuando Kiba salió tras Hinata cuando la vio retirarse por la puerta.

*8*8*8*

Estando en el baño Hinata se miró al espejo que estaba colocado enfrente de todos los lavabos, lo suficientemente grande como para cubrir esa parte de la pared. Durante unos instantes se quedó viendo su reflejo, la imagen que proyectaba era una cara de profunda confusión e intriga, no quería llegar con Naruto y darle semejantes noticias con respecto a que iba a ser papá, por lo que se admitió a si misma que tenia miedo de conocer su reacción. Aún así debía decirle.

Cuando escuchó que alguien más entraba al baño cambio la cara larga que traía por una más normal y relajada, aun cuando por dentro estuviera comiéndose las uñas de terror ¿Cómo seria tratada en la escuela si de verdad estaba embarazada? Hiashi nunca la alejaría del estudio, pero ¿la pondría a estudiar en casa o tendría que seguir asistiendo a la escuela?... pobre Hinata, no acababa de salir de un problema cuando alguien más venía a aguarle la vida…

-Hola Hinata- saludó Kiba cerrando la puerta a sus espaldas para quedarse con ella completamente a solas.

-¡Kiba!- volteó exaltada, era la persona que menos encontraba esperarse en el baño, menos en el de damas.

-Vamos, no pongas esa cara- se acercó con paso firme a los que Hinata camino dos hacía atrás cuando el se acercó demasiado.

-¿Qué… que estas haciendo aquí? Es… este es el baño de mujeres…- trató de no tartamudear, si hubiera hablado en voz alta creyendo estar sola el se hubiera enterado de lo que no debía, lo que no sabía era que el ya estaba enterado de todo.

-Eso ya lo se, por eso cerré la puerta, así nadie podrá entrar… ni salir…- el tono que usó el castaño helo a Hinata, era como incitador, y reconociendo por sus propios ojos que a pesar de ser su amigo era un mujeriego llegó pensar mal por lo que fuera a tratar, y no estaba equivocada, pues las intenciones de Kiba, se vieran desde el punto del que se vieran, no eran buenas en lo más mínimo, aún cuando Naruto fuera el novio de ella.

-Escucha Kiba yo no…-

-Calma, no vengo a intentar algo que se que no harías, solo quiero platicar un poco-

-¿Pla… platicar?- Kiba sonrió disimuladamente.

-Sobre tu embarazo…- le hablo claro a lo que Hinata creyó que su corazón se había detenido durante un instante para luego empezar a latir como loco… ¿Cómo es que se había enterado de ello?

*8*8*8*

-¡Naruto!- le hablaron dos voces molestas al rubio sacándolo de balance al estar más ocupado viendo de lejos a Karin.

-¿Qué?- se volteó para encontrarse con una Sakura y una Ino enojadas de sobremanera.

-Tenemos que hablar contigo- lo tomaron de los brazos para apartarlo de sus amigos y llevárselo en sus garras para vaciarle encima todas sus conjeturas.

Cuando Shikamaru vio a Ino ya sabía de sus intenciones, de seguro le diría al rubio que hiciera algo para separarla de Karin muy manipuladoramente.

-Problemática…- se dijo en la mente.

-¿Qué quieren?- se quejó de que lo trataran y vieran con ojos llenos de furia.

-Tienes que hacer algo Naruto, esto ya se estaba saliendo de control- comenzaron a hablar.

-Karin puede estar influenciando a Hinata para que haga algo, ellas no se llevaban bien juntas, ahora míralas, algo se trae en manos…- Naruto sonrió con recelo al ver que estaban igual que el.

-Hinata se puede juntar con quien ella quiera, no veo que tenga de malo que ella y Karin…-

-¡¿ESTAS LOCO?!- le gritaron a coro interrumpiéndolo.

-Eres su novio, tú puedes hablar con ella- le aclaró Ino.

-¿Qué acaso no la has visto apagada Naruto?... Algo esta pasando…- hablo Sakura preocupada, la última vez que la vieron así les salió con la noticia de marcharse de la escuela, ahora no dejarían que les guardara secretos tan importantes.

-No puedo creerlo…- levanto un puño Karin al escuchar la conversación que las dos chicas de cabello claro sostenían con Naruto. No estaban lo suficientemente lejos como para que el salón no los escuchara.

-Calma…- trató de bajarle el coraje su novio al verla ponerse así de furiosa.

-¡Ya basta!- se hartó Naruto de las suposiciones que tenían aquellas amigas de Hinata… –Hablare con ella, pero ya dejen de decir esas tonterías, Hinata no se va a ir de Konoha- les habló mientras se separa de ellas y salía del salón para ir a buscar a su novia, según lo que pudo escuchar había ido al baño así que se dirigió hacia allá con paso veloz.

Estaba a punto de tocar la puerta cuando escucho voces del interior, la voz de la chica la reconoció, era Hinata, y estaba con alguien mas, ¡un chico!, y lo peor era que conocía esa voz también.

-¡Te equivocas, el no haría algo así!- defendió a la persona que quería después de escuchar toda la tierra que ese supuesto "amigo" le estaba diciendo –No te creo nada…-

-Solo te digo la verdad, lo mismo paso entre el y Xion, eran inseparables el año anterior pero el no quiso ir más allá, por eso ahora ya casi no se dirigen la palabra ¿Qué no los haz visto?- trató de engañarla una vez más.

Naruto se hizo amigo de la chica nueva que llegó, era muy antipática y antisocial, pero después de un tiempo en el que por más que trataba de alejar a Naruto este la hizo entrar en razón de que no tenía motivos para odiar al mundo solo por no haber pasado un buen rato en el. Xion terminó enamorándose de Naruto, vivían cerca, así que cuando se encontraban se la pasaban de lo mejor, sobre todo cuando iba a verlo a practicar en patineta con los demás, hasta que un día le confesó su amor. El rubio se quedó sin palabras, no supo que decir, Xion era su amiga, y durante un tiempo intentaron estar juntos, pero por más que tratara de que no fuera tan agresiva y fría terminó perdiendo hasta su amistad. Ella se fue dando cuenta de que las cosas no funcionaban precisamente por su culpa al ser tan manejadora, pero no quería alejarse de a quien tanto quería, y trató de cambiar, no pudo, y después de un último error solo terminó arruinando más su ya de por si quebrado noviazgo. Como Naruto no supo manejar las cosas con ella terminó dando el primer paso para terminar, sería mejor si creía que había sido culpa de el y no de ella como así lo fue, así que desde entonces Xion le dirigía la más lastimera y terrible mirada desde lejos, agradeciendo estar ahora en otro salón donde no pudiera verlo. La escuela no estaba tan enterada de lo que había pasado entre los dos, después de todo seguían tratando a Naruto como un chico problema, aunque sus amigos sabían alguna que otra cosa sobre su pasado…

-No es cierto, no te creo…- trató de seguir negándolo, pero ya había visto la mirada de Xion con Naruto, nunca pregunto y no quiso saber, aún estando en el equipo de gimnasia junto a ella.

-Naruto no sabe tomar responsabilidades, por eso estoy aquí, estoy dispuesto a tomar su lugar como padre de tu hijo…- le contestó sacándola de las lagrimas por la impresión.

Naruto estaba afuera estático… ¿era cierto? ¿Hinata estaba embarazada?... eso explicaba muchas cosas, su actitud, el ramen, el malestar. Pero lo que de verdad lo sacó de quicio fue enterarse que Kiba trataba de quitársela.

Con furia trató de abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro.

-¡Hinata!- gritó desde afuera.

-Naruto…- murmuró la pelinegra al escuchar su voz y ver la puerta temblar por los golpes que el rubio le estaba propinando para poder entrar.

-Maldición…- pensó Kiba, su plan no estaba resultando como lo había previsto, no esperaba la intromisión de Naruto ni los fuertes sentimientos de la ojiperla con el rubio –Alto- la tomó del brazo cuando ella paso a su lado para ir a abrir la puerta, y la besó abruptamente de la manera más obligada de la que se pudiera esperar.

Naruto se sintió impotente y desesperado al escuchar la voz de Kiba callando los pasos de su novia adentro, por lo que empujo la puerta con tanta fuerza que terminó abriéndola de un solo golpe con su hombro. Cuando por fin pudo entrar se encontró con Hinata forcejeando para escapar de los terribles labios de Kiba sobre ella y de los cuales no podía huir por tenerla presa de los brazos y cintura. Esa escena lo prendió como si encendieran una mecha conectada a dinamita.

-¡Bastardo!- se lanzó sobre el con un puñetazo en la cara haciéndolo soltar a su novia. Hinata ahogo un grito al percatarse de que había sido Naruto el que se lo quito de encima. Enfadado con el castaño estaba a punto de agarrarlo a golpes estando en el piso, pero se preocupó más por Hinata por lo que había oído, así que la tomo del brazo y la sacó de ahí lo más pronto posible.

Hinata no sabía como salir de esa impresión, no sabía si Naruto había escuchado la conversación, y por más que tratara de bajar la velocidad el rubio la hacía ir más rápido entre los pasillos hasta llegar a la puerta de servicio que guiaba a la azotea, lugar al que solía acudir con frecuencia para pasar un tiempo a solas y meditar sobre muchas cosas que llegaran a aparecer en su camino, nunca pensó llevar ahí a Hinata para tratar términos tan intensos como lo sería su paternidad a temprana edad.

Subiendo los escalones rápidamente llegaron hasta el techo cansados y sin aliento por esa huida tan misteriosa. Algunos maestros y los alumnos que había en el pasillo no pudieron evitar dejar de verlos, incluso ignoraron las advertencias de las autoridades que les hicieron para que se detuvieran, nada podía pararlos en ese momento. Naruto solo quería llevarse lo más lejos posible a Hinata para poder hablar con calma…

Ya estando solos en aquel pacífico lugar pasó un largo rato de silencio antes de que hablaran, no sabían exactamente que decir ni con que comenzar.

-¿Desde cuando?- preguntó iluminado por los rayos dorados del sol y el viento meciendo su cabellera, Hinata lo amaba, pero por todo lo que había oído llego a dudar de contarle la verdad a pesar de contar con el apoyo de Karin.

-Tu sabes cuando pasó, los síntomas comenzaron después de lo de mi padre…- contestó dejando de verlo, si Kiba estaba en lo correcto Naruto se deslindaría del asunto sin escucharla, no había razones para decirle sobre sus dudas si en realidad no la quería así como decía quererla.

-No nos preocupamos de esto en lo absoluto…- miró la nada mientras respiraba profundo, había una extraña sonrisa en su rostro, pero Hinata no la veía por estar poniendo su vista en el suelo –Lo siento, debí haberlo previsto…- se justificó…

-No, no es culpa tuya, los dos quisimos hacerlo… y no me arrepiento…- murmuró creyendo que no la escucharía, a lo que el rubio rio un poco antes de volver a suspirar. Hubo otro silencio incómodo antes de que quisieran volver a platicar, nadie se pone feliz de saber que será padre o madre siendo un estudiante y con sueños futuros en mente…

-No fue así como pasó…- volvió a hablar mirando el patio y la ciudad cerca del barandal que delimitaba la barda del techo. Hinata de inmediato lo miró a los ojos cuando volteó –Lo de Xion, no fue así como te lo dijo Kiba…-

La pelinegra puso la mayor atención posible a lo que le contó Naruto sobre ese asunto con aquella chica, el nunca antes había estado con alguien hasta que conoció a Hinata, pero Xion no se lo hizo creer así…

-Era muy celosa, no le gustaba que me juntara con los demás, ni siquiera con compañeros, mucho menos amigos, básicamente solo quería que estuviera con ella. A mi no me importaba mucho, me gustaba estar a su lado, pero trató de hacerme a su manera diciéndome que hacer a cada momento y con quien estar, tuvimos muchas peleas por eso. Siempre me amenazaba con terminarme si yo no le hacía caso, y como no quise herir sus sentimientos le seguí el juego durante un tiempo, pero después me harte…- su novia no sabía que pensar en ese momento, se veía… sincero… -Una noche festejamos el cumpleaños de Shino, a el no le gustaba celebrar ni ir a fiestas, hasta le fecha sigue igual, pero ese día quisimos llevarlo a divertirse, por que a pesar de ser tan serio y callado es muy bueno como skate, más en patines. Pero cuando llegamos se negó a tomar un solo trago, Xion me había acompañado y Sasuke había llamado la atención de todas las chicas del bar, así que después de mucho insistir Shino terminó siguiéndonos la corriente tomando en la fiesta, y se puso muy animada, quizás demasiado... Eran los últimos días de nuestras vacaciones antes de regresar a clases, así que nos alocamos, Shikamaru sacó los cigarros y acabamos mezclando toda clase de bebidas para tratar de hacer algo explosivo, y lo logramos, acabe perdiendo el sentido… Los chicos ya sabían de los problemas que Xion y yo teníamos, pero siendo la única que estaba sobria para conducir nos llevó a todos a casa, fue un milagro que ninguna patrulla no nos hubiera detenido, sino hubiéramos acabado en la comisaria. Como el auto era de Sasuke nosotros tomamos un taxi de regreso, Xion me quería dejar en la entrada de mi casa, pero como estaba tan perdido me llevó a la suya, no estaban sus padres. Nunca antes me había puesto así, y aprendí a no volver a hacerlo…- negó con la cabeza como con pena al recordar los resultados de esa noche, pero lo que más le llamó la atención a Hinata fue que se viera triste al recordar… -Al día siguiente me desperté sin ropa en la cama de Xion, ella estaba a mi lado y estaba en las mismas condiciones que yo, casi salte de la cama, no podía creer lo que veía, los dos teníamos tantos problemas en nuestra relación que no podía asimilar el que los dos hubiéramos acabado así, ella me dijo que si fue así, aunque muy en el fondo sabía que mentía… Después de una semana decidí que lo mejor para los dos era dejar las cosas hasta ahí, no teníamos futuro, ella lloro mucho esa vez y blasfemo al aire todo lo que pudo y sabía, había practicado todo el número para representarlo ante mi… me dijo que estaba embarazada…-

Hinata se quedó boquiabierta al escucharlo… ahora entendía la rabia de Kiba con ese pretexto de acercamiento, Naruto había sido lastimado y usado como a un juguete por alguien antes, haciéndolo creer lo que no era cierto…

-Naruto…- se acercó a su rubio un poco acariciando su mejilla con la mano, le daba una profunda pena saber cosas como esas, tal vez ella no le podía ofrecer todas las escapadas de diversión y vicios a lo que el estuviere acostumbrado, pero sí le podía entregar por completo su amor y cariño, y eso era más que suficiente para el, sobre todo por que había perdido el interés en esa rebeldía sin causa que denominaba divertida y que siempre le ocasionaba más problemas que buenos momentos. Ahora lo único que le importaba era estar junto a ella, aún si estaba embarazada…

-Yo le creí, no estaba seguro de lo que había pasado esa noche, pero cuando fuimos a hacer los exámenes para comprobar lo que decía la descubrí cambiando el resultado de las pruebas… yo nunca la toque…- Hinata reprimió las ganas de abrazarlo durante unos instantes más… -No le dije nada, solo me decepcioné más de lo que ya estaba, trató de mantenerme a su lado con mentiras, y yo le creí… fue la última vez que le creí y quise escucharla…- La imagen de Xion persiguiéndolo hasta caer de rodillas frente a el para pedirle disculpas en medio de llanto y justificaciones que ni ella sabía de donde sacaba le llegó a la mente. Tuvo que ser fuerte para ignorar las suplicas que le hacía, estaba en el suelo pidiendo otra oportunidad que nunca recibió… había llegado al límite… -Ella seguía siendo virgen y no había ningún embarazo, y aunque la gente pensó lo contrario y que en realidad yo la había dejado y ella tuvo que abortar, preferí ser visto como el culpable y no ella, no le deseaba nada malo, solo estaba equivocada…-

-Naruto…- lo abrazó de lleno esta vez.

-Aún así lo que paso no salió de boca de unos cuantos que supieron callar muy bien lo que sucedió, al año siguiente ella estaba en otro salón y no nos volvimos a ver. Todos creyeron que siempre habíamos sido amigos y no se dijo de más… pero contigo Hinata, contigo es diferente, yo te amo y se lo que paso esa vez… y si estas embarazada o no no importa, te quiero a mi lado, y me importa el futuro de nuestro hijo… nunca lo rechazaría, soy su padre…- la abrazó con más fuerza mientras ella hundía en su pecho encontrando consuelo de lo que había llegado a perturbarla, Naruto besaba su coronilla pensando miles de desenlaces para aquella situación, pero de lo que estaba seguro era de que no dejaría a Hinata sola, y si era necesario tener que casarse lo haría. Sería un pequeño giro para su vida con semejante problema, pero aún así tenía tan fijos sus objetivos que aún estando en esas circunstancias sus planes solo se verían un poco retrasados, pero no alterados del todo.

-No estoy segura aún…- lo interrumpió desde abajo –Por eso estaba con Karin, ella compró una prueba de embarazo, no la he hecho aún pero yo…- Naruto asimiló su preocupación antes de que hablara.

-Esta bien, no te culpo, estando en tu lugar lo comprendo, creo que aún no sabemos lo suficiente del otro como para confiar tan ciegamente como lo hacemos…- Hinata se separo con una sonrisa recuperándose pronto los dos.

-¿Quieres conocerme?...- el otro rio también…

-¿Qué hay de ti? ¿Serás capaz de escuchar todo?...- la amenazo cariñosamente…

-Me arriesgare- contesto antes de que el la besara. Una paz llena de angustia e incertidumbre los tenía envueltos, era extraño, pero de una cosa estaban seguros, fuera lo que fuera lo único que podían saber a ciencia cierta era que no se separarían por nada del mundo del otro –Naruto… yo…-

-Lo se- la abrazó nuevamente –No importa, esta bien, yo te protegeré…- adivinó lo que estaba a punto de recalcarle. Si de verdad iban a conocer todo sobre el otro debía ser absolutamente todo, aún el pasado de lo que fuere el imperio Hyuuga, por mucho que se temiere conocerlo al estar lleno de sangre, odio y sacrificio…

*8*8*8*

Cuando fue la hora de receso Hinata fue a explicarle todo a sus amigas, quienes casi fueron corriendo a matar a Naruto por literalmente embarazar a su amiga. Tuvieron que admitir que después de todo Karin no era tan mala, pero la idea de que la vida de la ojiblanca acabara así, perteneciendo a la estadística de madres adolescentes como un número más las hizo quererla matar por ser tan descuidada, aunque faltaba comprobarlo. Lo mismo hizo Naruto, pero no dijo nada. Esa hora Kiba no hizo presente en ningún momento, no tenía cara que poner ante el rubio.

Ambos tomaron la decisión de hacer la prueba a la salida, a la hora de entrenamiento en la piscina con Yamato. Suigetsu y Naruto esperaron afuera de los vestidores mientras Karin acompañó a la otra al baño para seguir paso a paso las instrucciones. Como la prueba tardaba un minuto salieron a esperar los resultados con los chicos. Kiba no se presentó al entrenamiento, y el único que estaba en la piscina nadando era Sasuke, quien convenció a Yamato de que los demás vendrían pronto, Naruto le contó lo que pasaba, era su mejor amigo después de todo y le echo la mano haciendo tiempo; muy en el fondo conocía las intenciones de Kiba, y a diferencia de el, Sasuke si sabía lo que había hecho Xion en realidad, pero no podía culparlo por querer proteger a Hinata, aún cuando hubiere sido así de cruel y despiadado…

La ojiblanca dejo la prueba en manos de Karin, estaba sentada al lado de Naruto abrazándose, una leve corazonada los mantenía respirando, pero aún así la incertidumbre los comía vivos.

Suigetsu los veía con cara de "Dios… pero que rayos es esto ¿Qué no pudieron pensarlo antes de hacerlo? Se habrían ahorrado la angustia…". Su novia por su parte miraba el cronómetro de su celular, faltaba poco para llegar al minuto, pero lo que era para Naruto y Hinata fueron los sesenta segundos más largos de toda su vida…

Los números llegaron a donde tenía que llegar y la prueba marcó el resultado, Naruto era el único que veía a Karin, ya que la otra tenía miedo de solo ver la luz.

Por un segundo la pelirroja calló haciendo que el ambiente se hiciera más tenso de lo que ya estaba.

-Increíble…- dijo viendo el aparato entre sus manos, los otros dos no sabían que esperar –Negativo- les mostró el resultado, a lo que por fin pudieron respirar aliviados, no era que no fueran capaces de enfrentar esa situación juntos… bueno, en realidad no podrían saliendo tan librados, pero el que no estuvieran en semejante predicamento era una estupenda noticia.

-Vaya…- Naruto se llevó las manos a la cabeza barriendo con su cabello hasta la nuca y luego mirar arriba y suspirar.

-Fue una señal equivocada- agregó Hinata con la prueba en manos, todo había resultado muy estresante.

-Pero que estupidez, debe ser una infección o algo, los síntomas se parecían mucho- dejo escapar Karin fastidiada.

-¿Y tu como sabes eso?- se burló su novio desde atrás sacándole la lengua a Karin antes de ir hasta donde estaba ella y abrazarla por la cintura.

-Molesto- lo regañó para luego dirigirse a Hinata –Estar contigo me causa muchos problemas, mejor dejemos las cosas como estaban antes ¿De acuerdo?- se refirió a la actitud que tuvieron Ino y Sakura con ella.

-¿Ah? Si, como digas- le respondió con su tono pulcro de siempre.

-Pero que tontería- Suigetsu se despegó de Karin para sacar algo de su cartera y entregárselo a Naruto que seguía en el suelo –La próxima vez asegúrate de usar uno de estos- le entregó un condón en las manos poniendo rojos a los dos, a Hinata por pena y a Naruto por las imágenes que se pusieron en su cabeza.

No estaba embarazada, todo había sido un mal entendido, pero gracias a esta pequeña prueba pudieron constatar en el corazón del otro que su amor era indiscutiblemente sincero…


Para no arruinar el final del capítulo mejor me guardo los tropiezos siguientes para el próximo capítulo, muchas intrigas en un futuro!!!.

Xion exnovia de Naruto XD… No, el y Hinata se ven mejor juntos, si, ¡viva el NaruHina!

Viaje en puerta, fiesta!!, más parejas y una que otra sorpresita… No saben como disfruto escribir fics…

Los quiero, los veo XD leo en el siguiente capítulo, continuación de Ronin cerca.

Vixen