Capitulo 5
Una canción de amor Gian Marco
Aquella noche le parece interminable, le cuesta trabajo conciliar el sueño, no puede creer que apenas unas horas atrás, pudo volver a escucharla, claro que ella le reclamo su desaparición tan repentina, pero también es verdad que ella no quiso ahondar en el tema, solo fijo una cita para conversar del asunto al día siguiente.
Horas mas tarde se alista, no puede evitar preguntarse tantas cosas, por ejemplo, ¿Qué fue lo que paso con Darien?, el podía jurar que para esas alturas Serena se encontraría a cientos de kilómetros de distancia, para ese momento imaginaba que ella no recordaría mas su nombre.
—Ahora no importa más Darien Chiba, por alguna razón, la cual ignoro, Serena esta aquí, y en unos minutos mas podre verla.
_sk_
Es una mañana fría, Serena se frota las manos, para calentar su cuerpo, se siente nerviosa pero a la vez feliz, después de todo el numero desconocido resulto ser el de Seiya Kou, su corazón no le mintió. Aunque temblaba todo su ser al final se armo de valor y el por fin se digno a responder, que maravillosa sorpresa volver a escuchar su voz, claro que no es lo mismo escucharle por la radio—¿en donde están ahora esas chicas alborotadas?—sonrió, aquella felicidad se apoderaba de todo su ser.
—fue muy breve aquella conversación, un hola, tímido por parte mía y la voz de el, estoy segura que se sorprendió muchísimo cuando vio mi numero en su celular, pero se que le emociono escucharme, ahora todos mis temores se alejan, si no deseara verme mas no habría respondido—se dijo así misma mientras entraba a aquella cafetería, tomo asiento en la mesa que estaba en el rincón y se dispuso a esperar.
Varias veces se había citado con el pelinegro, pero esta ocasión era especial, en esta ocasión Serena por fin se había animado a aceptar sus mas profundos sentimientos, jugueteo con la azucarera, tomo una servilleta y dibujo en ella un corazón,— ¿Qué dirían las chicas si supieran que estoy en una cafetería esperando a Seiya Kou?, dirían que estoy loca, por supuesto ellas no le conocieron a ellas les gustaría que Darien y yo termináramos casados—suspiro
Aunque Mina, saltaría emocionada, Seiya Kou, ¡claro!, que me agrada—mina siempre me ha animado, aunque a ella le agrada Darien, a ella no le agradaba que me cerrase a una sola relación. Mina jamás ha perdido contacto conmigo fue ella misma quien me animo a buscarlo a no irme así sin verle por ultima vez.
Quizá ella me diría, que no debo estarme preguntando estas cosas en este momento lo importante es lo que decida yo, después de todo, soy yo quien debe elegir, y aunque Darien y yo vivimos una hermosa historia es verdad que todo ello se esfumo, quizá solo fue atracción física, después caímos en la rutina, volver con el seria un vano intento por detener el paso del tiempo aferrarme a lo que un día fue pero que ya no es mas, ¿Por qué me digo esto?, ¿acaso estoy dudando?, no ya no dudo mas…
Bombón, perdón llevas mucho aquí—aquella voz, aquella dulce voz, le hace olvidar todo lo que pasaba por su mente, un ligero temblor se apodera de su cuerpo vuelve la mirada para encontrarse con aquella encantadora y arrebatadora sonrisa, Seiya Kou yace a su costado, le da un beso en la mejilla, quisiera decir algo, cualquier cosa pero las palabras se niegan a salir. El pelinegro toma asiento justo enfrente de ella—perdón se que estas molesta, tengo tantas cosas que explicarte tanto que decir y no se por donde comenzar.
Serena concentro sus hermosos celestes en Seiya Kou sin decir palabra alguna, sencillamente dibujo una sonrisa en su rostro, estiro su mano hasta tomar la de él, elevo sus celestes estrecho su mano—Sabes, pensé que ya no querías verme, sentí miedo de nunca mas volver a verte, te he extrañado tanto.
Aquellas palabras le dejaron mudo, Seiya estaba completamente ruborizado, estrecho la mano de ella con suma dulzura, las mejillas sonrosadas de Serena y aquel ligero temblor que se apoderaba de sus cuerpos.
Hace mucho no sentía lo que siento
En este día no puedo explicarme nada
Solo tengo tu mirada aquí clavada entre mis ojos
Solo tengo un raro antojo de extrañarte
Cada día de ser parte de tus días
—!discúlpame no era mi intención hacerte sentir así, es solo que!—es solo que, ¿Qué podría decirle?, lo que dijera no justificaba la forma en la que había actuado, decirle Serena no quería verte partir con el no lo soportaría por eso Salí de tu vida, te hacia al lado de Darien a estas alturas, no eso no bastaría.
—Lo importante es que estas aquí, ahora me siento tranquila, la verdad no estaba segura de querer estar con Darien, es curioso, no me di cuenta de ello hasta que—Serena volvió su mirada hacia la ventana, sus mejillas estaban completamente encendidas en un rojo intenso— Hasta que deje de verte, entonces no estuve segura de querer estar con Darien, la verdad el desapareció de mi mente en ese momento, solo pensaba en el ¿Por qué te habías marchado de esa manera?, solo—murmuro mientras bajaba la mirada en sus manos sostenía temblorosamente su bolsa— pensaba en verte de nuevo.
La voz de la rubia había bajado de tono, la velocidad entre cada palabra aumentaba Seiya sabia muy bien a que se debía, Serena solía hablar rápidamente cuando estaba nerviosa—Pero ¿Qué estoy diciendo?—sonrió la rubia temblorosa— que dirás de mi solo, ignora lo que dije, eso solo que tenia miedo de no verte mas, bueno pero eso no importa ya, estamos aquí, así que tomemos un café, ¡comamos un pastel!, me gustaría ir al parque, no se debo presumir que conozco a Seiya Kou, soy muy distraída disculpa estoy hablando rápido de nuevo…y yo bueno la verdad es que…
Yo no puedo hablar de nada
Lo único que hago es mirarte
Una que otra carcajada
No controlo mis palabras
Y cuando voy a buscarte
Mis latidos se aceleran
Entonces, toda duda desapareció de el—pero que tonto he sido—se dijo así mismo mientras contemplaba a la rubia la cual yacía temblorosa con la mirada fija en la ventana completamente sonrojada, los latidos de su corazón habían aumentado la velocidad—!por fin ha llegado el momento que tanto he anhelado!, sin embargo las palabras aun se niegan a salir, como decirlo, ¿Qué decir para no arruinar el momento?.
Seiya tomo asiento a su costado, Serena permanecía en silencio ya no sabia que mas decir, sus manos temblaban ligeramente, pero ahora se sentía tranquila, estaba cerca de Seiya tan cerca como antes, aunque en ese momento no era capaz de volver el rostro hacia el, se sentía feliz, por que podía sentirle, Seiya coloco su mano en el hombro de la rubia y recogió el cabello de esta hablándole dulcemente al oído—Bombón—murmuro el pelinegro.
La rubia volvió el rostro lentamente hasta quedar de frente ante los penetrantes zafiros del pelinegro, el cual yacía así vez completamente sonrojado—lamento todo el mal momento que te hizo pasar, la verdad, también sentí miedo, de perderte, de que te fueras con el, de no poder decirte lo que hace tiempo he tratado de confesarte, he sido un cobarde, pensé que lo mejor seria alejarme de ti, debí decirlo antes, yo—!ES SEIYA KOUUUUUUUUU!, grito una chica a sus espaldas y otras mas le siguieron—rayos!—soltó molesto el pelinegro.
Una risita escapo de la rubia—Adiós tranquilidad, será mejor que nos alejemos de aquí—dejo un par de billetes sobre la mesa, mientras el personal de aquella cafetería trataba de contener a aquellas chicas eufóricas, Seiya caminaba a prisa, sin soltar la mano de la rubia, la cual sonreía mientras aquella sensación dulce se apoderaba de su ser, entonces detuvo sus pasos ante el asombro del pelinegro el cual se volvió para mirarla.
¿Bombón que sucede?, ¿te he lastimado?, estas cansada—faltaban algunos pasos para llegar al automóvil del pelinegro, Serena permanecía de pie, con una enorme sonrisa dibujada en su rostro, Seiya aun le tomaba de la mano, la rubia se lanzo a sus brazos en ese momento dejándole desconcertado—¡Seiya!, Me di cuenta de que a quien amo es a ti—le abrazo con todas las fuerzas de su corazón, Serena lloraba, entre sus brazos, era incapaz de volver el rostro al pelinegro, el cual apenas y creía lo que sus oídos habían escuchado.
De la penumbra nace una luz
Siento tus manos y presiento
Que eres tu que estas muy cerca
No puedo creer que tu amor abrió mi puerta,
ahora era el quien temblaba, de ansiedad, le sostuvo entre sus brazos, llevo su mano a la barbilla de la rubia buscando su mirada, sentía que el corazón le brotaba del pecho, cuantas veces imagino ese momento, cuantas canciones escribió, tratando de expresar sus mas profundos sentimientos, ¿Cuántas tardes construyo en su mente el momento ideal para confesarle su amor? Y ahora en ese momento, había sido ella, quien lo dijese todo, había enmudecido.
Tantas noches, se sintió preso de la desesperación, de la soledad, tantas veces sintió temor de perderla, renuncio a ella por eso, y ahora el hecho de renunciar a ella, había producido como resultado el por fin tenerle entre sus brazos, debía ser un sueño, una fantasía , pero la calidez de la rubia, el sentirla entre sus brazos, le decía que aquel momento era real.
Solo quiero terminar esta corta melodía
Explicándote en mis días mis deseos
De quererte de poder volver a verte
De engreírte tiernamente
Cada minuto del día y cantarte eternamente
Una canción de amor
—Te amo—murmuro el, mientras le obligaba lentamente a elevar la mirada, sus sonrosadas mejillas resaltaban aun mas sus hermosos celestes—te amo, desde el primer momento en que te vi, sonreír, amo tus gestos, tu mirada, tu dulzura toda tu persona, te amo tanto bombón—La rubia le miraba completamente enternecida—Seiya.
Sus cuerpos se acercaron lentamente, La rubia estrecho su mano contra su corazón, sus latidos se habían acelerado, Seiya acaricio las mejillas de la rubia con infinita ternura, sus labios temblorosos se unieron, por fin en un tierno beso, poco a poco, el ligero temblor desapareció, Seiya acaricio los dorados cabellos de la rubia, la cual entrelazo sus manos rodeando la espalda del pelinegro, quería eternizar aquel momento, había ansiado tanto llenarse del sabor de aquella rubia, pero la espera había valido la pena.
De la penumbra siento que nace una luz siento tus manos
y presiento que eres tu que estas muy cerca
no puedo creer que tu amor abrió mi puerta
Serena permaneció así, abrazada a el, después de todo el era a quien amaba, lo había descubierto por fin, y estaba dispuesta a luchar por el, cosa que no seria necesaria, por que ella bien sabia que Seiya jamás le haría daño alguno.
Una ligera risita escapo de la rubia—¿Que sucede Bombón?—murmuro el, sin dejar de abrazarle.
Ella negó con la cabeza mientras que le plasmaba un beso en los labios—-!solo que estoy feliz!—Seiya no dejaba de mirarla completamente embelesado-mi dulce Bombón-sonrió tras besarla nuevamente-debemos irnos de aquí-le murmuro.
¿Y a donde iremos?-pregunto tras abordar el auto—el sonrió, tras encender el motor, al lugar donde te conocí—¿y que pasara con Darien?—soltó tras varios minutos, la rubia no dejaba de mirarle y sonreírle en toda ocasión, pero aquel pensamiento le tomo por sorpresa, no pudo evitar recordar que todo había comenzado por ese sujeto.
—nada—respondió tranquilamente la rubia—El se ha marchado, tenia planes, que confió realizara, creo que después de todo el ya lo sabia—Seiya se estaciono frente a aquel parque.
—¿Como es que lo sabía?—le pregunto intrigado sin dejar de mirarla.
—si...—dijo sonrojada—La ultima vez que le vi, no dejaba de hablar de ti, me pregunto que sentía por ti, sabes, creo que el se dio cuenta de que ya no sentía lo mismo por el, es por eso que al marcharse, me dijo que me esperaría si deseaba alcanzarlo, y si no era así, el dijo que lo sabría comprender—suspiro tras contemplar aquella banca lugar donde le viese por primera vez.
Seiya le abrazo en ese momento—ya comprendo—murmuro
¿Y que pasara con tu carrera?—se aparto de el, sin dejar de mirarle a los ojos—¿Qué pasara ahora con Seiya Kou?.
Seiya sonrió en ese momento—me había retirado por que estaba cansado dela farándula, las giras de todo, te conocí en ese momento, te ame desde el primer instante en que te mire sonreír, me había olvidado de todo esto, solo regrese por que pensé que, te irías lejos, y necesitaría estar entretenido no pensar mas, no pensar en ti
—¿querías olvidarme?—soltó mientras le miraba frunciendo el ceño—!pero que malvado eres!—Seiya se sonrojo por completo, mientras la rubia se acercaba a el cada vez mas—¿Qué habría pasado si yo no te hubiese buscado?, ¿estabas feliz de no verme?
Seiya agacho la mirada apenado—Habría asumido, que estabas feliz, no me necesitabas, pero jamás habría dejado de extrañarte, y no, no estaría feliz, por que desde que me aleje de ti, no volví a sentirme feliz.
Serena le contemplo conmovida—no estaría feliz, por que no estaría a tu lado—y nuevamente le abrazo.
Creo que solo somos un par de tontos—murmuro el—mientras que la rubia le besaba dulcemente—ahora ya nada importa, por que puedo estar contigo.
Te amo tanto mi dulce bombón—tras aquel dulce beso le siguieron varios mas, aquella tarde, el parque parecía tener un resplandor propio. Las personas transcurrían tranquilamente y en aquella banca aquellas dos siluetas, parecían no percatarse del transcurrir del tiempo, no había prisa, ni a donde ir, todo lo que querían lo tenían al lado suyo.
Una canción de amor
De la penumbra siento que nace una luz
Siento tus manos y presiento que eres tú
Que estas muy cerca
No puedo creer que tu amor abrió mi puerta
_fin_
aqui es donde termina la historia es breve muchas gracias por su atencion y hasta la proxima! con amor raqui kou
Hace mucho no sentía lo que siento en este día
No puedo explicarme nada solo tengo tu mirada
Aquí clavada entre mis ojos
Solo tengo un raro antojo de extrañarte cada día
De ser parte de tus días
Yo no puedo hablar de nada lo único que hago
Es mirarte una que otra carcajada
No controlo mis palabras y cuando voy a buscarte
Mis latidos se aceleran
Amor como en luna llena solo quiero regalarte
Una canción de amor de la penumbra siento
Que nace una luz
Siento tus manos y presiento que eres tú
Que estas muy cerca no puedo creer
Que tu amor abrió mi puerta,
Una canción de amor de la penumbra siento
Que nace una luz
Siento tus manos y presiento que eres tú
Que estas muy cerca no puedo creer
Que tu amor abrió mi puerta,
Solo quiero terminar esta corta melodía
Explicándote en mis días
Mis deseos de quererte de poder volver a verte
De engreírte tiernamente cada minuto del día
Y cantarte eternamente una canción de amor
De la penumbra ciento que nace una luz siento
Tus manos y presiento que eres tu que estas muy cerca
No puedo creer que tu amor abrió mi puerta
Una canción de amor de la penumbra siento
Que nace una luz
Siento tus manos y presiento que eres tú
Que estas muy cerca no puedo creer que tu amor abrió mi puerta
