Hola.... decidí continuarle hoy en mis ratos libres…

Nota: como no lo aclare la última vez que trate lo de Kabuto, lo menciono ahora. Lo rejuvenecí, para este fic necesito que tenga la misma edad de los protagonistas, sino no puedo mover las fichas como las estoy moviendo, bueno, eso no más.

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-Señor, tiene una llamada en la línea dos con marca de urgente…- entro una mujer vestida de traje sastre por una gran puerta que sobresalía de las demás.

-Ahora no tengo tiempo Nadeshko, dígale que deje un mensaje- respondió un hombre sentado en su silla giratoria a su secretaria mirando el cielo oscurecido de la ciudad desde esa oficina gigantesca y lujosa de su imperio bancario no solo en Japón, sino alrededor del mundo. Había tenido que deshacerse de los obstáculos y de sus superiores a pesar de ser su propia familia, solo le importaba el camino del éxito y la fortuna.

-Pero señor… es Hyuuga Hiashi el que esta en la línea…- susurró dejando a su jefe sorprendido por la identidad de aquel sujeto. Se suponían que los bancos Byakugan y Sharingan eran enemigos, ¿para que querer comunicarse con el?...

Konoha Gakuen:

Los caminos de la vida en Naruto

-Esta si que es una sorpresa Hiashi- comenzó a hablar el Uchiha -¿Qué quieres?- preguntó molesto, tratar con un Hyuuga no era algo que acostumbrara.

-Nada que no puedas ofrecer, solo negocios- hablo serio, desde su oficina miraba la televisión prendida y con el volumen casi inaudible y las luces apagadas, igual de oscuro y sombrío que el otro. En las noticias había un reportaje sobre el arresto de uno de los líderes de la mafia bajo ordenes de Danzo, un actual dirigente importante de Yakuza. Ya sabían lo que iba a pasar, al haber sido capturado no podían permitir que la policía se enterara de sus movimientos y golpes, así que lo tendrían que eliminar. Ante cámaras de televisión y la prensa una camioneta sin placas y con vidrios polarizados se detuvo en frente del recinto policiaco donde lo llevaban esposado, apenas lo estaban sacando del edificio cuando una bala certera le perforo la garganta cayendo al piso inmediatamente formando un charco y salpicadero de sangre en medio de un frenesí de policías moviéndose, llamando a emergencias y las cámaras sobre él a pesar de saber el peligro que corrían por estar tan cerca de tal escena, querían ser los primeros en informarlo a su programa por enlace exclusivo.

Capitulo diez y siete: Planes

-Así que tu también lo estas viendo- dijo el otro mirando la noticia en vivo por internet –Se lo merecía, había rumores de que traicionaría a su superior así como lo hizo Orochimaru…- una sonrisa perversa se dibujo en su rostro al mencionar aquello -¿Aun no te has deshecho de el verdad?- afirmo más que como puntapié, pues Orochimaru dejo Yakuza para formar su propia elite lográndolo desde hacía ya unos años y teniendo problemas con Hiashi.

-Eso no te incumbe Madara- apagó la televisión de plasma que tenía empotrada en su oficina con el control remoto desde su asiento –La razón de por que hablo es sobre el asunto que tratamos Fugaku y yo hace diez años…- El Uchiha se sorprendió mucho de eso, pero a pesar de sonar tan trivial y conflictivo, ambas empresas saldrían beneficiadas de aquel asunto. Aún así era algo muy espontaneo.

-Mikoto casi destroza a Fugaku por esto… ¿de verdad quieres retomarlo?-

-Un trato es un trato, después de todo tu eres el tutor de ambos chicos ahora- aclaró –Aunque solo pocos sabemos que es exactamente lo que pasó…- Madara se sintió amenazado, había llegado al poder de la empresa con trucos bajos cuando Fugaku lo descubrió en medio de fraudes, y con el peligro de entrar a prisión tuvo que deshacerse de el, y lamentablemente de su esposa tambien. Lo que es el arte del disfraz y las sospechas mal infundadas plantando con rumores la semilla del mal en medio de la confusión que hasta hizo que el propio Sasuke creyera que su hermano habia sido el culpable del accidente que mató a sus padres.

-Itachi ya es mayor de edad, no creo que acceda… más que por ambición…- meditó.

-Cumpliendo lo pactado como lo aceptamos esa noche la alianza se haría el mismo día, solo tendríamos que encargarnos del papeleo y los números se irían a la cima- afirmó despertando la codicia del otro –Aparte, si no fuere a aceptar aún tenemos a Sasuke, el puede suplirlo fácilmente- lo convenció, pero aún así el otro hombre de negocios sentía en su voz algo de apuro.

-Por mi esta bien, podemos arreglarlo dentro de un mes si así lo deseas-

-¿No puedes ahora? Estoy libre esta semana-

-Lo siento, tengo que arreglar un asunto en Asia menor, podría ser solo en enero- insistió.

-Mejor en febrero, no quiero arruinar tus vacaciones ni la navidad… ¿es un trato?-

-Tienes mi palabra- contestó –pero ¿Por qué tanta prisa en querer hacerlo ahora? Aún falta tiempo para que suceda…- indago sutilmente.

-Solamente se presento una situación…- miró la foto de su familia concentrando la vista en un solo punto, aquella persona que aún no salía de su poder como padre y que lo llegó a cuestionar…

*8*8*8*

Faltaban solo dos días para salir de clases en Konoha Gakuen. Para descanso de todo el alumnado los exámenes ya habían terminado, y solo se podían contar las horas para ver cuando salían de la escuela e ir a disfrutar de sus vacaciones invernales libres de tareas y trabajos. El clima era frio y las primeras nevadas cubrieron de nieve los techos y las calles, era un bonito escenario, en el cual se podía observar a dos chicos vestidos abrigadoramente mientras jugaban lanzándose bolas de nieve el uno al otro en un bonito paraje rodeado de naturaleza invernal y postes de luz. No podían esperar el momento ideal para que ya no tuvieran que regresar a la escuela en un largo tiempo.

El llevaba una chamarra naranja con negro y una bufanda café. Ella un abrigo imitación piel muy suave y con afelpado de la orilla de la capucha que llevaba, pero que no usaba, pues en la cabeza llevaba la gorra que le había quitado a su novio tiempo antes de que comenzaran a jugar con la nieve. Bajo el pretexto de salir por un poco de ramen al puesto de Ichiraku terminaron jugando después de comer a las afueras del instituto a unas cuantas calles de la reja de la escuela, pues había cerca un parque, muy pequeño, pero para este par fue suficiente para divertirse.

-Ahora si veras…- sujetaba una bola grande de nieve que acababa de hacer para lanzársela a aquella pelinegra que le había declarado la guerra –Hey Hina…- trató de llamar su atención para tomarla desprevenida y lanzarle su ataque, pero en momento en que sacó la cabeza de su escondite termino lleno de nieve por la bola proyectil que le lanzó su novia, al parecer había tenido la misma idea.

-Creo que gane…- se burló la otra sujetando la gorra que traía puesta en la cabeza con las manos declarándose la vencedora de ese round.

-Eso crees…- aprovechó el momento de distracción que tuvo alardeando para ir corriendo a taclearla. Para cuando ella reacciono ya tenía encima a su novio rodando por la nieve hasta caer encima de ella más debajo de ahí mientras los dos reían -¿Qué me decías…?- se burlo el ahora.

-Esta bien, tu ganas- se dejó besar por el rubio.

-No, tu ganas…- le advirtió con los ojos entrecerrados y la voz ronca –Y el premio mayor…- la beso con pasión. De no haber estado en la calle los planes lujuriosos del rubio se hubieran llevado a cabo, pero por el momento solo podía deleitarse con los labios de la ojiblanca mientras casi derretían la nieve por sus deseos.

Cuando llegaron al instituto y regresaron al salón las miradas de sus amigos llovieron sobre los dos con calma, ya se habían acostumbrado a sus escapadas juntos, y como ninguno podía vivir sin el otro no se les extrañaba ya en lo más mínimo.

-Parece que alguien esta aprovechando muy bien las horas libres…- murmuró Ino al ver a su amiga algo sonrojada. Asuma y Kurenai se habían adelantado a las vacaciones yéndose a su crucero antes de lo esperado, y como Kakashi no tenía mucho que enseñarles ese día al estar más ocupados con asuntos más importantes, la clase 324 tenía casi todo el tiempo libre.

-Lo siento…- se disculpó por abandonar a ratos a sus amigas para poder ir con Naruto.

-Esta bien, por lo menos te diviertes- mencionó Sakura mientras veía la lista que tenía en la mano y volvía a compararla con la rubia en lo que llevarían las dos amigas a su viaje.

-Lámparas-

-Listo-

-Tablas-

-Listo-

-Ropa sexi…- murmuró la rubia.

-Por supuesto que si- respondió Sakura riéndose junto con ella.

-¿Qué están haciendo chicas?- se interesó al ver lo entretenidas que estaban, parecía no estar enterada de algo importante.

-Vemos que vamos a llevar a la montaña del Valle Aoi, como esta cerca de la mejor bajada para deslizarse sobre la nieve vamos a poder estar cerca de muchos chicos guapos…- se emocionó Sakura.

-Es el viaje a la montaña del Valle Aoi, en invierno nieva increíblemente y la escuela organiza un viaje para cierto grupo de chicos que se quieran inscribir para ir. Todos los años hemos rentado las mismas cabañas de siempre, los del hotel ya saben que Konoha Gakuen va en estas fechas, así que nos tienen reservadas y listas las cabañas para chicos y chicas- le explicó a Hinata, quien creyó recordar que Kakashi ya le había hablado de ello antes.

-Pero ¿tu no te inscribiste no es cierto?- preguntó Sakura.

-¿Inscribirme?...-

Al llamarle la atención aquel viaje Hinata fue a investigar junto con Naruto, quien por estar con ella y con los demás se había olvidado por completo de volverse a inscribir ese año como los dos anteriores. Aún tenían oportunidad de poderse inscribirse de emergencia si iban rápido con Kakashi, después de todo el era el que siempre iba detrás de ellos en ese viaje anual para cuidarles la espalda a todos sus alumnos, pero sobre todo de que no fueran a hacer de las suyas como muchos hacían, tal y como paso el año pasado con una pareja de chicos que se escapo de sus cabañas para ir a rentar una para ellos y pasar la noche juntos. Aunque por primera vez tenía la intención de que eso pasara, pues como siempre, Anko lo acompañaría de chaperona de los de segundo y primero que eran menos con respecto a los de tercero que eran a los que el de cabello plata tenia que cuidar, y ambos tenían un asunto que arreglar.

Ciertas apuestas se habían hecho entre los dos con respecto al futuro de sus alumnos, como no pudo evitar siempre llegar tarde a sus clases Tsunade cumplió su promesa inicial de descontarle parte de su salario, pero por medio de las apuestas había logrado recuperarse. No hacía daño si hacía que los puntos a su favor se quedaran con otra victoria ante Anko si ganaba la reciente apuesta que habían hecho de que Naruto y Hinata se veían tan acaramelados juntos que se escaparían para ir a rentar una cabaña ellos solos. Por esos motivos cuando los dos chicos llegaron con su maestro de ingles se sorprendieron mucho con la noticia de que el ya había puesto sus nombre en la lista. Anko lo miró con odio en los ojos al ver que de verdad quería ganarle de nuevo. Mitarashi no se preocupaba, tenía otro trabajo en el cual ganaba mucho dinero, pues era modelo de revistas para caballeros, vocación que sabía ocultar muy bien, pero que Hakate descubrió, y a pesar de nunca a aparecer sin ropa, Kakashi siempre la amenazaba con decirle a Chizune sobre ello.

Con los rumores de que Naruto y Hinata se fugaron ella dijo que si se irían, Kakashi dijo que no pasaría, y perdió ante el. Con el rumor que percibió por parte de Karin escuchando una conversación interesante con su novio Suigetsu en el laboratorio en el que hablaban sobre una prueba de embarazo para Hinata ella dijo que sería positiva, el dijo que no, y volvió a perder al verlos juntos como si nada. Ahora no perdería con esa suposición que tenía en contra de que los dos se escaparan, si no se fugaron y no estaban embarazados entonces los tomo como chicos tranquilos y estaba segura de que no se escaparían en el viaje invernal, pero Kakashi por su parte sabía un poco más que ella…

Decidida a no perder como las veces anteriores en las que apostaron sobre la misma pareja decidió jugar su última carta.

-¿Pero que no te iras con tu familia de vacaciones?- le preguntó a su alumna. Kakashi de inmediato se percató de sus planes, pero no estaba tan enterada al igual que el otro de lo que pasaba con los Hyuuga.

-No, este año no, mi padre regresara de Kioto hasta año nuevo- menciono dejando muda a Anko y una sonrisa debajo de la máscara de Kakashi.

-Eso suena excelente, tal parece la joven Hyuuga podrá acompañarnos…- molestó más a su compañera quien sacaba humo por los oidos.

En cuanto Naruto salió del salón de maestros con Hinata la abrazó con tantas fuerzas que casi podía romperle los huesos. Pasaría toda una semana completa con su novia en las montañas, nada podía arruinarlo, esquiarían juntos, comerían juntos, pasearían juntos, estarían en el jacuzzi juntos… dormirían ¿juntos?...

-¿Naruto?...- descubrió como el rubio se limpiaba la sangre que llegó a escurrir de su nariz. Kakashi tenía la apuesta ganada.

*8*8*8*

Durante el descanso Ino se la paso coordinando lo que cada una llevaría, como Hinata también tenía tabla de esquiar para cuando iba con su familia a Canada las cosas se facilitaron para sus planes, incluso decidieron ir juntas a patinar en la pista de hielo que había al ser centro turístico.

A cada actividad que planeaban y de la que platicaban con tanta euforia y emoción, Hinata se entusiasmaba más de ya estar ahí, aún cuando faltaran todavía tres días. Después de un rato las tres coincidieron en regresar al edificio, y dejando los preparativos a un lado se dedicaron a platicar de otras cosas.

Saliendo del edifico principal, portando una sudadera pegada, guantes y bufanda, una rubia de coletas acompañada de un castaño con maquillaje en el rostro simulando alguna clase de vestuario, miro directamente el patio durante el descanso. Su plan lo traía entre manos desde hace varias semanas, más de un mes y medio y con el folder que traía bajo el brazo se veía cerca la conclusión, con tal de quedar en esa escuela después de haberle llenado de ideas a otra de sus amigas con cambiarse también desde aquel internado estricto a algo más liviano pero con igual nivel como Konoha Gakuen, su vida anterior regresaría a la normalidad.

-No comprendo cual es tu afán de quererte cambiar aquí, ¿Qué tiene de malo Akai Mizu zen do?-

-No tiene nada de malo Kankuro, solo quiero un cambio en mi vida, no me tienes que seguir hasta aquí si no quieres…- le demostró su hermana.

-No pienso hacerlo, este lugar es algo… distinto…- no encontró la palabra correcta para describirlo, pero tenía que admitir que con respecto a un poco más de libertad Temari tenía razón, en el internado eran casi prisioneros.

-Pero yo le dije que en realidad todo había sido una broma y se lo creyó…-

-Increíble, creía que de verdad sabía que la estaba engañando, pobre Rika, siento pena por ella-

-Es una lastima, Hiroshi y Rika se veían muy bien juntos…- murmuró una voz enternecida a diferencia de las otras dos que solo se concentraban en ir parloteando de rumores y chismes. Tres chicas se estaban acercando a donde estaban los dos hermanos, de inmediato Hinata y Temari voltearon a verse la una a la otra.

-Temari…- dejo escapar la chica de ojos aperlados deteniéndose al igual que sus amigas al ver a la rubia -¡Temari!- se acercó corriendo seguida de las otras dos.

-Hina, hola, ¿Cómo estas?- saludo entusiasmada al igual que ella.

-Bien, ¿Y tu?-

-Tambien…- sonrió para después mirar a Sakura e Ino.

-Pero que sorpresa, no nos veíamos desde las competencias- dejo escapar la otra rubia de cabello largo.

-Es un gusto volver a verte- complementó Haruno.

-Gracias, estoy igual- se reverencio.

-Pero Temari…- volvió a hablar la pelinegra -¿Qué estas haciendo aquí?...-

Kankuro solo miraba aquel reencuentro de amigas platicando solo de mujeres, su hermana había dado una escusa muy difícil de creer al haber dicho "pasaba por aquí y decidí visitarlas" ¿Cómo se podía asegurar eso de estar cerca y pasar por coincidencia si se debía tomar un avión para poder llegar desde donde estaba Akai Mizu zen do hasta Tokio?... Después de saludarlo y también platicar con el las tres chicas se marcharon dejando a una rubia muy analizante mientras las veía partir. Entre su platica hablaron de tantas cosas que había ideado otro plan aparte del que ya había formulado, en cuando Kankuro vio esa cara el su hermana de inmediato supo que se traía algo más entre manos.

-Eres cruel bruja…- le habló sacándole una vena debajo de la frente a la rubia de coletas -¿Qué estas planeando ahora?- Debido a lo cauteloso de sus planes tuvo que dejar pasar ese insulto por esa ocasión.

-Me acabo de enterara de algo muy interesante…- sonrió admirada de su perspicacia.

-¿interesante?...-

-¿Qué te parecerían unas lindas vacaciones esquiando en la montaña del Valle Aoi?- sonrió aún más con un destello maléfico saliendo de sus ojos.

Asombrado de lo que acababa de decir no le sonó tan mala idea, después de todo cuando ella lo arrastraba a acompañarla a ese tipo de cosas ella pagaba con su tarjeta y el solo se dedicaba a disfrutar y ver en cuantos embrollos metía a la gente sin saberlo. Temari podía ser alguien muy directa, pero desde que se volvió a encontrar con Hinata la vida le dio un vuelto tremendo a su personalidad para hacerla un poco… irresponsable…

Mientras caminaban Temari se quedo viendo una peculiar escena, Hinata iba al lado de un chico rubio, el mismo que quedó como plata en el segundo lugar en las competencias de clavados y como oro con su equipo hacía ya unos dos meses.

-Ah…- terminó cayendo al piso por ir viendo salir de la reja a su amiga acompañada del rubio, se quedo tan centrada en verlos cuando se tomaron de las manos que no se fijó por donde iba y cayó al piso junto con otro chico que salía de un salón y fue derrumbado por la rubia.

-Ha… que fastidio ¿Qué crees que…?- Shikamaru se fue directo a reclamarle a la persona que lo había tirado cuando se dio cuanta de quien era, no se espera encontrase a esa chica –Pero si es…-

Flashback

Recientemente había terminado con Ino cuando sucedió lo de las competencias de natación y clavados y ya estaban en la fiesta celebrando la victoria de Konoha Gakuen. Silencioso y discreto pudo admirar todo lo que se suscitó en aquella fiesta, Karin y Suigetsu bailando juntos, eso si que era sospechoso con respecto a la fricción que tenían en sus miradas, pero aburrido al igual que lo demás, después reconoció a Ino entre los invitados y fue a hacerle pasar un mal rato terminando peor pero de cómo había llegado y prefirió irse directamente a la barra para pedir un trago, después otro y luego levar más de tres botellas de tequila, ron y sake en las que trataba de ahogar esa, por darle un nombre, pena, pena por haber hecho pasar por tantos obstáculos una amistad con un noviazgo que no funcionó.

Mirando con más detalle pudo ver el momento en que Yamato llevó a Hinata a bailar con Sasuke y la cara que puso Naruto al verlos en la pista de baile. Sabiendo que Sasuke tenía interés en ella desde esa vez que lo vio saludándola de lejos con una extraña sonrisa antes de que se enteraran de que Kiba estaba tras ella, había intentado ganarse a Hinata por el lado bueno; si se comportaba seductor ella prácticamente lo calificaría al mismo nivel que Inuzuka, y con un simple baile terminaron pasando más tiempo juntos del que se suponía debían estar, mientras tanto la cara del rubio cerca del bufet se hacía cada vez más larga y deprimente, pero en eso se acercó Sakura a el y Shikamaru pudo ver claramente lo que sucedería desde entonces antes de que pasara. En efecto, Hinata acabó llorando y el rubio yendo a la barra después de tener una interesante conversación con Sakura de la cual no se pudo enterar de que hablaban, pero tal parecía no se quedarían juntos.

Después de ver el estado en el que estaba el Nara Naruto no quiso tomar lo que había pedido, pero se arrepintió regresando para pedir otra cosa aún más fuerte. Extrañamente los dos no se quisieron quedar a tomar juntos, les recordaría los momentos de locura que ya habían dejado atrás para concentrarse en su futuro, según sus palabras, pero en cualquier momento tenían sus dejos de los restos de sus andadas.

Shikamaru sabía que tenía vicios, beber, fumar, pero por más que se metiera en ello su cerebro parecía no resentirlo en lo absoluto, solo su cuerpo…

Sabiéndose ebrio prefirió marcharse, se deshidrataría mucho y al día siguiente amanecería con migraña, lo que sería una resaca para cualquiera para el solo era un dolor de cabeza. Aún así descaradamente se llevó su copa hasta la salida, no se iría hasta terminarla y dejarla quien sabe por donde. Mientras más se acercaba menos importancia le daba a la gente que pasaba junto a el, había tenido suficiente con encontrarse a su ex novia en la fiesta que se suponía debía subirle el animo como para después haber presenciado todo un espectáculo entre sentimientos en medio de los invitados mientras sus amigos bailaban y prácticamente pedazos de sus corazones quedaban sobre el piso, tardarían unas semanas en arreglar ese asunto de quien estaba con quien después de semejante enredo.

-Se que te he visto antes…- escuchó una voz que le llamó la atención, una rubia se tocaba la cabeza tratando de hacer memoria de donde había visto una escultura en bronce que el si pudo reconocer cuando la vio, el detalle, la técnica y la firma solo podían ser de ese artista… incluso cuando en realidad sus mejores obras fueran hechas en arcilla y barro -¿Dónde? ¿Dónde?- seguía preguntándose en lo que cerró los ojos para tratar de recordar…

-Es una original de Deidara, - contestó a la incógnita de la chica al pasar junto a ella por el vestíbulo donde se exhibía la pieza de arte- Expuso varias como estas hace un mes – siguió caminando.

-¡Si!, esa-exclamo al haber recibido aquella respuesta y haberle recordado uno de los mejores escultores que había en Tokyo–Gracias-se volteo para agradecerle a quien le había brindado su respuesta.

-No es nada- se alejo el joven de una coleta dejando a Temari con la curiosidad de saber quien era ese peculiar chico…

Sin que estuviera enterada Shikamaru volteó tambien para verla de nuevo antes de irse justo cuando esta dejo de verlo. Era muy bonita, seductora, pero recta, y lo que más le pareció peculiar fue su peinado de cuatro coletas, y esos bellos ojos almendrados acompañados de un fleco abierto de en medio en dos. Era la perfecta imagen de la compostura, la imagen personal dejando a la imaginación mucho y reconociendo otro poco, y ese gran intelecto del que la descubrió viéndola admirar cada parte de la finura de la forma de la escultura, se necesitaba sensibilidad y tacto, pero sobre todo seriedad y objetividad, y ella demostraba estar sobra de ello al igual que el.

Solo quedaba una gran cuestión por resolver… ¿Quién era ella?...

Fin del flashback

Mientras Shikamaru se quedó viéndola Temari pudo notar la misma familiaridad que el vio en ella basada en el mismo recuerdo, el mismo peinado de coleta, la arracada, la voz… era el, no había duda.

-Tu…- mencionó levantándose poco a poco, los papeles que llevaba bajo el brazo en un folder y que oculto de Hinata cuando la vio habían terminado esparcidos por el suelo. No acaba de ponerse siquiera de cuclillas cuando una puerta se abrió y termino siendo empujada hasta caer en cima de Shikamaru en una posición muy… indecorosa.

Los demás alumnos en el pasillo rieron, y otros hablaron de los dos con frases como "Mejor renten un cuarto" o "Váyanse a un hotel". Debido a la frialdad de los dos no les hicieron caso alguno, pero el estar tan cerca de quien los había dejado asombrados la última vez que se vieron sin conocer la identidad del otro se sintieron extrañamente nerviosos. Poniéndose de pie de nuevo el joven Nara ayudó a la extraña a recoger sus papeles, Kankuro estaba a punto de acercarse cuando sonó la campana, Shikamaru debía irse, pero Temari no se quedó con las ganas esta vez de preguntar su nombre, y después de conocerse mutuamente, el le invitó un café después de la escuela a la que aceptó después de una sonrisa introvertida.

En el folder que traía bajo el brazo claramente se podía leer la leyenda de los kanjis que conformaban la afirmación de un sello reconocible para todos al ser un cambio: aceptado. Adentró estaban los documentos de su cambio de escuela a Konoha Gakuen para el inicio del siguiente semestre al terminar las vacaciones de invierno, la primera fase del plan de Temari ya había surtido efecto, pero viendo las cosas como pudo observarlas entre aquel chico y Hinata, lo mejor para su amiga era que ella no tratara de hacer una reunión con Gaara como pensaba… es una pena que las decisiones de su hermano no estuvieran relacionadas con lo que se traía ella…

*8*8*8*

Bajando de su vuelo un pelirrojo con delineador negro cargado en los ojos y tatuado el kanji de amor en su frente, bajaba del avión que acaba de aterrizar proveniente de Korea. Durante meses sus tratos con las empresas americanas para hacerse de territorio donde construir lo habían llevado a una cadena de relaciones de negocios que lo obligaron a ir a Europa, Sudamérica, India y China, incluso Korea. Beneficiaría mucho a su empresa llevando al éxito extranjero en más sitios internacionalmente en la cadena de hoteles Ai Suna Inn, pero provocando desastres en su vida personal y sentimental, no hallaba la hora para regresar a Japón, y ya estando en su país, lamentablemente aún lejos siendo la isla de Hokkaido, aún le faltaba para llegar a su chica…

Corriendo por entre la gente se dirigió a comprar un boleto con destino a Tokio, tenía que llegar lo antes posible…


Bueno, hasta aquí esta vez… los planes son del viaje, del trato de Hiashi y Madara, y los de Gaara… Wooo me sirvió para describir todas las situaciones… XP Ok, por hoy aquí le dejo, me sigo con mi trabajo…

Comenten, díganme su opinión… me gusta saber que opinan, que les parece, todo…

Los quiero XOXO

VIxen