¡Taran!
Hola, yo de nuevo, aquí atareada y con el tiempo en cima, pero de todas formas frente a la computadora escribiendo, es que no quería dejar pendiente un asunto que tengo por aquí, al parecer crearía en un futuro una cuenta en DA, por que acá entre nos mi otra pasión es dibujar… pero quiero digitalizar todos mis dibujos y mejorar algunos, es que me falta perfeccionar la técnica ^^, pero esta bien, por el momento solo quiero seguir escribiendo y más adelante ya vería…
Los quiero, y ahora si, aquí esta la conti:
Lo sabía, era claro como su realidad fuera de ese mundo de ensueño, la imagen más bella y deseable que pudiera existir, la única que podía reinar en su mente, la mujer más bella que sus ojos hayan visto y sus manos acariciado. El solo hecho de poderse jactar de saber que ya había sido suya una vez era casi como pregonar ser el hombre más afortunado del mundo a todas voces siendo solo la más pulcra verdad…
-Hinata…-
Aquella silueta bailando sobre el agua, acompañándola, caminando en ella, sobrepasando los límites de la física llegando a lo raso de lo inhumano al ser casi perfecta… pero definitivamente demostrando pertenecer a al tierra por tener aquellos sentimientos, virtudes y defectos…
Realmente no sabía como había llegado ahí, pero le gustaba lo que estaba viendo, aquella danza siguiendo un ritmo místico con sus caderas, hipnotizándolo con su desnudez y deslumbrante belleza. La tentación es más persuasiva de lo que muchos creen, y realmente son pocos los que pueden abstenerse de caer en el placer más bajo en sus necesidades más primarias y salvajes... la carne es débil…
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
-Oh no…- se despertó exaltado en su cama un rubio sonrojado que no paraba de pensar en lo que estaba soñando momentos antes, había una sorpresa interesante bajo las sábanas que no podía poner más en vergüenza a Naruto, era una suerte que no lo hubieren escuchado los demás, así podía escabullirse hasta la ducha y deshacerse de la evidencia de sus… inapropiadas fantasías…
-¿Ahora que?- se despertó Kiba al escuchar azotarse la puerta del baño cuando Naruto salió -¿Qué crees que haces? Son solo las cuatro de la madrugada…- se quejaba un castaña molesto por su impertinencia.
-Cállate- se volvió a verlo antes de ir a buscar ropa limpia en su equipaje.
Capitulo veinte: Sombríos recuerdos
Cuando Sasuke se dio cuenta de que el sol ya había salido no quiso despertarse aún, realmente tenía ganas de quedarse en la cama ese día, pero recordando que había quedado muy formal de ir al teleférico con los demás se tuvo que aguantar a levantarse, tomar una ducha rápida y vestirse para después salir. Nunca había comprado una tabla, y realmente no era un fanático a los deportes extremos, realmente solo lo hacía para molestar a Naruto al saberse mucho más hábil y mejor que el rubio en muchos aspectos. En todo sabía que podía denominarse superior a Naruto, sabía que aunque sonara algo egoísta y egocéntrico esa sensación era agradable y común en el, pues siempre lo había tratado como un tonto o fracasado, pero después mejorado su manera de verlo al percatarse de su fortaleza y obstinación una vez que puso los pies sobre la tierra al explotar aquel potencial que el, siendo su mejor amigo, sabía que tenía, pero que el muy dobe no aprovechaba…
En realidad lo que de verdad no podía perdonarse a si mismo aparte de no haber podido haber hecho nada para salvar a sus padres la noche en que murieron, era el estar enamorado de alguien que no debía y sentir que realmente no era lo correcto para el en un principio, pues solo comenzó a interesarse en ella por un capricho, pero después se fue enamorando poco a poco al descubrir lo bella, inteligente y capaz que era, aún cuando fuera algo tímida.
¿Qué debía hacer ahora con esos sentimientos equivocados?...
Naruto al fin lo había superado en algo, y sobretodo que ese algo era algo que el consideraba superfluo y sin importancia, pero que resultó ser más importante para el de lo que pensaba…
*8*8*8*
-¿Por qué tardara tanto?- se preguntaban dos chicas de cabellos claros en la parada del teleférico esperando ver a su predilecto dios del que no podían tratarse de otro tema sus pensamientos y fantasías.
-¿Qué hacen?- se acercó su mejor amiga al verlas tan inquietas al lado de sus tablas mirando por todos lados.
-Estamos esperando a Sasuke, todavía no ha llegado- se quejaban con cascadas en los ojos mientras la otra hacía memoria respecto a lo que habían platicado hacía ya un tiempo Naruto, ella y el en la escuela, algo relacionado al tema se le hacía familiar.
-No ha de tardarse mucho, el no tiene tabla, por eso siempre renta una y cuando pase por el lugar vi que había gente- les explicó tranquilamente a lo que las otras dos se hacían pedazos por oírla.
-¡Hinata, tu sabes mucho de el por que eres novia de Naruto! ¡Tienes que darnos información de el!- se lanzaron encima de la pelinegra más interrogantes y amenazadoras que con súplicas de que hablara sobre el Uchiha.
-Yo…-
-Olvídenlo- la sacó de entre las dos para llevársela lejos su rubio héroe celoso de que se la fueran a quitar aun si fuera por unos cuantos minutos –Hinata estará muy ocupada este día con migo así que tendrán que esperar a preguntarle por ese teme después- la envolvió en sus brazos sobre protectoramente sin saber lo sonrojada que la había puesto por esta acción.
-¡¡¡A QUIEN TE ATREVES A LLAMAR TEME!!!- le gritaron furiosas al ojiazul a lo que su novia fue la que tuvo que llevárselo corriendo de ahí, pues de haberse quedado no se hubiera salvado de una golpiza por parte de sus amigas al llamar a su amor platónico teme.
*8*8*8*
Del otro lado del camino Sasuke caminaba tranquilamente hacia aquel punto de reunión en el que habían quedado la noche anterior con la tabla bajo el brazo. Ya sabía que iba a llegar tarde así que no quería adelantar el momento en que viera a su amigo con quien sabía no debía mirar. Iba tan pensativo en ello mientras trataba de buscar una buena manera de olvidarse por completo de Hinata que no notó cuando una viga de una remodelación de un edificio cercano estaba a punto de caer cerca de el.
-¡Idiota!- corrió una chica en afán de quitarlo del camino creyendo que sería aplastado pero solo logrando caer al suelo y humillarse públicamente.
-¿Shion?...- reconoció a la rubia molesta que se levantaba mientras se quitaba la nieve que se le había pegado a la ropa.
-Eres torpe Uchiha, deja de tener la cabeza en las nubes- continuó llegándole a la espina con ese comentario, si de por si no era nada agradable estar cerca de alguien con quien sabía no se llevaba bien como para que le estuviera saliendo con ese cuento.
-Tienes una boca muy grande, no te pedí que te salvaras en primer lugar, ¿Qué no pudiste darte cuenta de que ya la había visto?- respondió con aires de furia y superioridad, a lo que la otra solo le mandó una cara de odio antes de marcharse a donde estaba en primer lugar, justo detrás de un árbol de navidad donde se escondía y podía ver perfectamente hacia donde estaban Naruto, su ahora novia y los demás, cosa que fue demasiado interesante para el pelinegro, quien sigilosamente se acercó… -¿Me pregunto que pensara Naruto si supiera que lo haz estado espiando?...- le dijo desde atrás poniendo en una situación incómoda a la otra –Es un error subestimarnos al creer que no nos dimos cuenta de que mirabas por la ventana desde ayer ¿Qué buscas con todo esto?- se acercó viendo lo furiosa que se ponía, básicamente la estaba amenazando con palabras.
-Eso no te importa, pero si me delatas juro que le diré a Naruto que estas enamorado de su novia- hablo entre dientes tratando de hacerle mella así como el lo hiciere con ella antes, pero el Uchiha simplemente no cedería con alguien tan inferior, y muy tranquilamente le respondió alejándose de ella.
-¿De verdad? Y dime ¿a quien le creerá más? ¿A su mejor amigo o a su ex novia celosa?...- sonrió para sus adentros mientras se iba dejando a una Shion humeante por el coraje, se acababa de ganar un enemigo, eso le pasaba por hacer cosas buenas por la gente justo como lo trató de hacer con el, estaba mejor siendo así de cerrada y antisocial como era.
*8*8*8*
-¡Sasuke!- corrieron a encimársele Sakura e Ino sobre el recién llegado, quien solo puso cara de fastidio al acercarse a donde tenían que tomar asiento y dejarse llevar hacía abajo deslizándose sobre la nieve -¡Siéntate con migo! ¡No, se sentara con migo! ¡Con migo!- comenzaron a discutir de inmediato aquellas chicas para estar junto a el. A unos cuantos pasos los demás que esperaban su turno las veían pelear y suspiraban por tener que volver a ver cosa tan absurda y repetitiva.
-Pero que estupidez- dijo Naruto al verlas discutir por su amigo –Sinceramente no entiendo que le ven a Sasuke- se quejaba en voz alta sin saber que no estaba completamente solo como creía.
-Solo es atractivo- comentó una voz conocida, y al voltear pudo toparse con Temari al lado de Shikamaru esperando su turno para bajar.
-Si, claro…- giro los ojos hipócritamente –Por cierto ¿Qué están haciendo juntos?...- se atrevió a indagar para ponerlos en jaque a ambos, pero astutamente solo le dieron el avión con "esquiar" y adelantarse a su turno. La cara de fastidio del rubio solo pudo ser calmada cuando vio a su novia aproximarse para bajar con el, sentándose justo delante de Sasuke, como si no tuviera suficiente al estar atrapado por Sakura aferrándose a su brazo y sonriendo como una completa inepta, muy feliz de haber sido tan astuta para burlar a Ino y quedarse con el moreno cuando la otra se descuidó viendo a Shikamaru sentándose con Temari dos asientos más atrás.
Esquiando montaña abajo todos pasaron un día muy entretenido y divertido aun con sus altas y sus bajas, siendo el primer día no pudieron evitar el acabar rendidos, pero nada que un buen plato de ramen no pudiera reanimar a Naruto. El día siguiente fue similar, solo que después de unas cuantas vueltas esquiando Anko reunió a todas las chicas para ir a un spa, hacían descuento por grupos grandes y como era un privilegio el que se quería dar por bajo costo, no tuvo más remedio que llevar a todas. Estaba en su derecho, no por nada era una profesora ¿verdad?... Obviamente los chicos no accederían a ir, por lo que todos decidieron esperarlas es las aguas termales, lugar que frecuentaba mucho Kakashi para relajarse un poco y leer en paz y tranquilo cuando salía.
Era un sitio algo pequeño, pero acogedor estando al aire libre, e igual que muchos otros baños sauna, había una división que separaba el lado de los hombres y el de las mujeres, por lo que pudieron darse cuenta cuando llegaron las chicas al escuchar sus voces tan conocidas.
-Agh, ya llegaron…- se escuchó una voz de entre los más jóvenes de Konoha Gakuen en un grupo alejado del de Naruto y los demás.
-Si, que escandalosas, parecen que no se pueden callar un rato. Como si no hubieran tenido suficiente en el spa, se tardaron horas, mírame, parezco pasita…- se quejaban.
-Ah, olvídense de eso, mejor hablemos de lo bueno- interrumpió un chico de cabello negro con rayos verdes en algunos lados queriendo parecer estrella de rock con ese estilo.
-¿A que te refieres?- cuestionó uno.
-De las chicas por su puesto, las de primero son muy infantiles y las de otros grupos muy fáciles, por eso nos debemos enfocar en las de último grado…- insinuaba a los demás chicos sus propuestas.
-Pero que absurdo- los observó Shikamaru desde la roca en la que estaba recargado, la conversación era perfectamente audible para los que estaban ahí.
-Los de segundo se creen demasiado- murmuró Sasuke con una toalla en la cabeza, a pesar de no ser lo suyo no podía negar que aquel lugar era bastante relajante, aunque lo que realmente quería estar haciendo era entrenar.
Por unos minutos estuvieron pasando de largo lo que decían, pues solo eran puras incoherencias según ellos, pero cuando el supuesto líder de aquel grupo, mismo que había cambiado de tema en un principio y que tenía el cabello pintado, empezó a hablar ya más serio, no pudo evitar enfadar a los demás por sus comentarios.
-Olvídense de ellas, no importan, pásense a lo grande- habló muy seguro como si fuera un gran conquistador -Hay un grupo, ya lo han visto, de tres chicas, una rubia, una morena y una chica de cabello rosa…- continuó con su sermón poniendo en alerta a los otros que estaban cerca.
-Ah, si, la chica que se lo tiñe de rosa pálido ¿no?-
-¿Que no es natural su cabello?- preguntó otro.
-Eso no importa- retomó la palabra el incauto hablador principal–La rubia es demasiado escandalosa y la otra muy agresiva, la que realmente debe impórtanos es la chica de ojos ópalo, ella realmente esta para merecer…- adoptó un tono muy libidinoso y provocador al que los demás pudieron secundarlo sin saber que del otro lado el agua esta hirviendo por lo que estaban diciendo.
-Es cierto, esta como quiere… aún cuando sea algo tímida-
-SI… y si se dan cuenta es la más desarrollada de todas las chicas del colegio, casi podría jurar que es pariente lejana de Tsunade…- se limpió la sangre de la nariz.
-No digas estupideces, esa chica no solo es un primor, sino que también vale millones- siguió hablando el más molesto de todos –Es un auténtica Hyuuga, la primogénita y heredera principal de toda la fortuna Hyuuga, incluyendo por supuesto el éxito de los bancos Byakugan…- siguió explicándose a los demás que no podían dejar de hablar y preguntar si era cierto y el otro seguirles confirmando lo que decía.
-No entiendo Heiya, ¿Qué quieres lograr con todo esto?- habló el más sensato de todos, claro, después de recuperarse de fantasear con la chica -¿Te la quieres ligar?...- lo miró interrogante mientras el otro sonreía como todo un Don Juan, incluso con un extraño brillo en los ojos.
-Es algo bastante delicado de tratar- se acomodó como si fuera a tener éxito en lo que estaba tramando en su mente –Pero si, si realmente quieres saberlo, si, me gusta y voy a ir por ella… solo tengo que deshacerme del mediocre de su novio actual…- murmuró desbordante de seguridad, pero cambió su expresión por una incrédula al ver la cara de espanto que había aparecido en sus amigos -¿Qué?- se atrevió a preguntar pero solo recibió una señal de uno de ellos para que volteara hacía atrás, el cual al percibir una sombra y una respiración agitada haciéndose más ruidosa solo pudo pasar saliva antes de encontrarse con un rubio iracundo de la rabia…
-¿Qué era lo que estabas diciendo de mi novia?...- masculló Naruto entre dientes justo antes de caerle en cima a aquel sujeto que trató de explicarse a penas con tartamudeos. Eso era meter la pata, y bien metida…
Desde el otro lado de las aguas termales sus demás amigos veían aquella masacre para el pobre chico que le era puesta por el Uzumaki, era todo un espectáculo. Naruto era bastante celoso con respecto a Hinata, aborrecía el que otro hombre se fijara en ella si era suya, era algo que lo hacía explotar.
-Vaya, un mirón- señaló Kiba a un sujeto de cabello gris que miraba por entre la barda hacia el lado de las chicas creyendo que nadie lo veía, pero escuchando a la perfección la voz del Inuzuka detrás suyo optó por marcharse –Tal parece todos los pervertidos tienen que tener el cabello gris, me recuerda al padrino de Naruto, ese si que es un pervertido…- se reía sacando comentarios que a su parecer era hilarantes pero por los demás considerados de mal gusto. Sin embargo, Sasuke no pudo evitar quedársele viendo a aquel sujeto mientras se iba, había algo en el que lo hacía sentir que ya lo había visto antes, pero… ¿Dónde?...
*8*8*8*
Después de un largo rato de haber estado mirando a su objetivo y misión, aquel extraño chico de lentes y cabello gris sacó su teléfono para hacer una llamada telefónica importante que no podía esperar. Eran cerca de la diez de la noche cuando seguía espiando a su presa, esa escultural e inocente presa suya sentada en el salón…
-¿Si?- se escuchó del otro lado de la línea.
-Tío- dejó que reconociera su voz aquel chico.
-Pero vaya, que sorpresa, estaba esperando tu llamada Kabuto ¿Qué me tienes que decir?- parecía poner más atención y seriedad al asunto el otro sujeto con el que hablaba a pesar de su característica simpleza burlona.
-Ya estoy aquí, tenía razón, iba a hospedarse en este hotel ¿Cómo lo supo?-
-Contactos. Ahora dime ¿Cómo esta?...- siguió hablando.
-Parece feliz, esta sentada junto a sus amigos disfrutando la función del salón en el hotel. Realmente no se ve que vaya a dar problemas si actuamos ahora…-
-No, ahora no- lo interrumpió –No es tiempo aún, créeme, pasaran muchas cosas y muy interesantes antes de que nosotros podamos involucrarnos y proceder. Debemos actuar una vez que ellos crean que son indestructibles y felices, justo como ahora, que deberá estar sonriendo sentada al lado de su novio, pero esa felicidad no dudara mucho…- insinuó.
-¿De que esta hablando?- preguntó el otro
-Hay muchos conflictos que corren de por medio Kabuto, intereses y negocios, lo mejor que podemos hacer ahora es ver como su padre la destruye lentamente antes de que nosotros lo destruyamos a el- explicó fríamente, actitud que hizo que el chico de lentes ya no quisiera preguntar nada más.
-Entonces ¿Qué debo hacer?- se limitó a responder.
-Por ahora solo regresar, ya medimos el terreno y vemos que aún no esta preparado para nosotros, si realmente queremos llegar hasta Hyuuga Hiashi debemos aguardar a que baje la guardia, entonces destruiremos todo lo que ama y protege de la manera más abominable y vil de la que te puedas imaginar. Ahí si podrás liberarte todo lo que quieras, ese instinto asesino corre por tus venas, no te detendré en lo absoluto…- susurró. Kabuto quiso contradecir lo que su tío acababa de decirle, sabía que había una parte que el de la que no podía controlar su sed de sangre, pero con solo ver la cara de Hinata e imaginarse el quitarle la vida a ser tan inocente y pulcro era todo un crimen. Sin embargo no podía hacer otra cosa más que resignarse, no era libre de tomar sus propias decisiones, no si tenía una deuda que saldar con su maestro.
-Entiendo- aceptó sin ninguna otra opción en la mesa –Sera como usted guste Orochimaru-sama…-
*8*8*8*
-Vamos, necesito un voluntario damas y caballeros ¿alguien quiere pasar a enfrente para ser dormido por el poder de la hipnosis?...- hablaba aquel hombre de edad adulta arriba del escenario en el que estaba representando su actuación y siendo aclamado y llenado de aplausos –Vamos, no sean tímidos…- seguía animándolos a pesar de tener ya varias propuestas de entre el público, casi todos los de la excursión de Konoha Gakuen estaban ahí, incluyendo personas no tan deseables para todos, tal era el caso de Shion, sentada en la última mesa acompañada de la pared…
-Hinata, intenta tú- sugirió Ino sentada a un lado de ella.
-Es una buena idea, ve- apoyó a la rubia Sakura.
-¿Qué? ¿Yo?...- se señaló con el dedo -¿para que?- preguntó nerviosa.
-Suena interesante- concluyó Naruto ante la mirada acusadora y tímida de su novia que volteó a verlo extraña –Oh, vamos, no creo que realmente te pueda dormir, solo ve- la animó, ánimos que se vieron complementados por los demás para que fuera y al final fue llevada casi a rastras por sus amigas.
-Miren, al parecer hay una valiente joven que quiere intentarlo- se aproximo a ella el hipnotizador para ayudarla a subir los escalones hasta el escenario dándole la mano para poder continuar el acto -¿Cómo te llamas encanto?-
-Hi… Hinata, Hinata Hyuuga- contestó –buen momento para que empieza a tartamudear…- se regaño a si misma en su mente.
-Muy bien Hinata-san, siéntate aquí- le mostró una silla a lo cual ella obedeció mientras el otro sacaba algo de su bolsillo –Quiero que pongas mucha atención en este péndulo, no le quites la mirada por nada del mundo ¿de acuerdo?- ella asintió –Bien, comencemos- empezó a mover aquel objeto de un lado a otro frente a su cara, todos miraban expectantes a que pasaría, ese sería un acto que definitivamente nadie iba olvidar –En este momento tu mente esta completamente fuera de ti, tu conciencia esta bajo mis ordenes. Quiero que cuando escuches mi chasquido cierres los ojos, entonces obedecerás todo lo que yo te diga. Ahora- chasqueó los dedos haciendo que Hinata dejara caer sus parpados pesadamente, tal y como lo había dicho el. Era tan real que incluso dejo caer una de sus manos de su regazo al estar en tal situación.
-Vaya, ¿estará fingiendo?- se preguntó Sakura.
-No parece…- dijo Shino sorprendiendo a todos, no era algo común su interés tan motivado por algo así, pero lo único que podían hacer era ver que más pasaría, por lo que pusieron toda su atención al escenario con algo de estrés en el aire.
-Muy bien, señores y señoras, ahora esta completamente dormida, esta noche yo quiero hacer una regresión, volver a los buenos tiempos de la infancia y recordar lo bello que era ser niño. Ahora Hinata- regresó con ella –Quiero que regreses a los tres años, lo más significativo que te hay pasado en esa época ¿bien?, de acuerdo, ¡vuélvelo a vivir!- gritó de alegría chasqueando los dedos pensando en cuanta gente veía con felicidad el volver a esos agradables momentos de su pasado, pero no se espero venir aquello…
Cuando Hinata abrió los ojos la palidez cubrió toda su piel, la expresión que había en su rostro era terriblemente desgarradora, el pánico más atroz que pudieran presenciar, no pudo evitar gritar al tirarse al suelo abrazándose a ella misma con tanta fuerza y miedo en cosa de un segundo.
-¡¡HAAAAAAAAAAAAA!! ¡¡¡NOOOOOOO!!! ¡¡Por favor no!!- comenzó a llorar desconsoladoramente con esa imagen corriendo por sus ojos como si fuera una película, todos estaban anonadados, incluso algunos se pusieron de pie, incluyendo entre ellos a Naruto -¡¡No por favor!! ¡¡Detente!! ¡¡Basta!!- gritaba más fuerte y con más miedo en la cara.
-¿Pero que…?-
-Hinata…- se alarmaron todos.
-¡¡NOOOOO!! ¡¡Por favor basta!! ¡¡¡No lo mates por favor, no lo hagas!!!- se llevó ambas manos a la cabeza en una punzada de dolor y desesperación deseando no estar ahí, como si pudiera negar lo que estaba pasando con solo cerrar los ojos, estaba sollozando. Y cuando por fin los pudo abrir, aun saliendo lágrimas de ellos solo pudo pronunciar antes de caer inconsciente en las tablas del escenario: -También es un ser humano…-… golpeó el piso con todo su peso estrepitosamente ante el asustado e impactado público.
-¡Hinata!- corrieron varios hasta ella aún con la impresión desbordante, Naruto subió como loco hasta llegar a su lado y poder cargarla en sus brazos, estaba tan pálida y helada que lucía como cadáver, era deplorable.
¿Qué había sido todo eso? ¿Por qué nadie lo podía explicar?...
-Hinata…- recargó su cabeza en su frente tratando de calmarse el también.
A unas cuantas mesas Neji miraba con los ojos casi desorbitados lo que había pasado, pero después cambió su postura a una más liviana, no podía darse a notar así como así, no aún que su corazón estuviera a punto de estallar…
-¿Acaso será posible?...
Hinata…
¿Ha recordado lo que pasó?...-
Se preguntaran ¿que paso con la leyenda?, bueno, sera retomada en el siguiente capítulo o en el postsiguiente, dependera de como desenvuelva esta parte, pero sera algo curioso... y lindo... aunque creo que los deje algo extraños con esta reacción de Hinata ¿no?...
OwO turbulencias se avecinan, y no solo es Gaara, hay una gran variedad de cosas en este fic... pero todo esta hilado a la escuela, los protagonistas y lo que pasara más adelante...
(no suelto detalles por que se que me linchan XD)
NaruHina!!
Bueno, me tarde algo, pero he estado en exámenes esta semana también, así que los nervios y el estrés corren por mi cuerpo como adrenalina en una amante de deportes extremos. Aún así quise terminar este capítulo hoy por que mañana voy a estar muy ocupada al igual que el fin de semana, si, ya saben, los jefes… pobre de mi fin de semana… TToTT pero bueno…
PD: no tengo nada contra Sakura, solo que cuando se trata de ligar a Sasuke me cae mal por lo encimosa que es. Comportándose así no parece tan inteligente que digamos…
Comenten, me encanta leerlos…^u^
XOX
Vixen
