La razón de por que este capítulo es tan largo es simple: me explayé mucho en este asunto de sus vacaciones invernales aún cuando no quería hacerlo, así que para no hacerla de capítulo tras capítulo y no más no avanzar, decidí poner hasta este punto todo lo que necesitaba vaciar. Ahora, después del siguiente capítulo, o en el siguiente capítulo, habrá lemon, es una advertencia ^^ XD. Por fin se concluirá el por que puse la leyenda, que rayos pasa con Shion y lo que Hiashi trae entre manos será revelado un poco… es macabro y manipulador…
Bueno, sin más que agregar aquí pueden seguir…
(Nota: si, me pase un poco con los delirios de su subconsciente, pero tenía que lucir penetrantemente oscuro 8P)
Era pasada la media noche cuando Naruto todavía seguía vigilando el sueño de Hinata, apenas hacía cosa de diez minutos que había recuperado su color natural de piel, pero no dejaba de preocuparle... ¡que había sido esa reacción?... Desde la vez en que tuvieron la sospecha de que estaba embarazada se habían platicado todo, no había nada que Hinata le hubiere ocultado, pero aquello no parecía recordarlo ni ella misma. Suponiendo lo obvio que era, no debía recordar nada por ser muy joven, y a veces la memoria entierra y desaparece momentos traumantes para no torturar con sus imágenes. Aún así era demasiado intrigante para todos, Sakura e Ino no pudieron dormir por pensar en lo que había pasado, y Temari, ella ni siquiera tenía palabra, estaba igual de conmocionada que los demás. Todos se preocupaban por Hinata, sabían que su vida no era fácil, la de ninguno lo era, pero en su caso era especial... perteneciendo a una familia multimillonaria con un padre manipulador rodeado de escoria sobre su espalda todo el tiempo en un afán de controlarla siempre se sentía vacía, y solo pudo dejar de sentirse así hasta que conoció a Naruto...
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
Neji estaba igual de preocupado que Naruto, solo que habiendo tanta gente en la habitación y sin tan siquiera poder ver a Hinata por temor sabiendo por que había actuado así, prefirió salir un rato a despejar su mente, necesitaba aire fresco pata intentar calmarse, había muchas dudas que tenían que ser aclaradas, y Hiashi no quería que se supieran, pero tenía que decirlo, no podría reprimirlo por tanto tiempo.
-Adelante- dijo una voz cansada desde el interior de la habitación cuando el pelilargo llamó a la puerta.
-Lamento la intromisión- se metió el joven cerrando la puerta tras de si.
-Esta bien, no pasa nada- se reincorporo después de estar tanto tiempo sobre sus rodillas tratando de no pensar mal por lo que había pasado.
Capítulo veintiuno: La pared
-¿Cómo esta? ¿No han tenido problemas?- pregunto viendo la respiración de Hinata pausada en medio de un profundo sueño, perdida en su inconsciencia. Parecía ser solo un simple desmayo, pero el sabía que más de ello era solo un reflejo de lo que el pasado había sellado en ella...
-No ha despertado aún, pero tiene mejor aspecto que conforme la trajimos- contestó Sasuke por Naruto, ya que era el único que quedaba en la habitación después de que cada uno de los que estaban preocupados por Hinata fueron retirándose a sus respectivas habitaciones dominados por el cansancio a pesar de la preocupación. Aunque Sasuke sabía que esa no era la única razón por la que quería quedarse a vigilarla...
-Esto es algo muy complicado...- trató de tranquilizarse el primo de la yaciente por lo que les iba a decir, pero no pudo hacerlo debido a que la puerta fue tocada nuevamente por otra persona.
-Disculpen el atrevimiento pero necesito hablar con alguien de la familia de Hinata-san- pudieron reconocer al hipnotizador de la función en la que participó la Hyuuga horas antes.
-Si, soy yo- se volvió Neji –Soy su primo-
-Mph- dejo sonar de su garganta al ver a los otros dos igual de interesados que el –No se si quiera tratar este asunto en otra parte joven, es algo muy personal con respecto a su pariente- trató de evitar decir algo que no debía en frente de alguien que pudiera malinterpretarlo, y Neji lo supo captar bien, pero volteando a ver a Sasuke y a Naruto no quiso ir a otro sitio para tratar aquel asunto.
-Esta bien, ellos son amigos muy cercanos- se permitió decir.
-Entiendo- espetó el otro hombre –Pero por lo delicado de la situación preferiría hablar con usted primero- insistió.
Neji lo miro una vez más tratando de refutar lo que acababa de decir, pero sabía que tenía razón, tal vez Naruto podía saber mucho por parte de Hinata, pero Sasuke, aún siendo un buen amigo de ella, no.
Ya afuera de la habitación, una vez doblando la esquina del corredor, comenzó a carraspear la garganta para comenzar a hablar.
-¿De que se trata?- preguntó Neji.
-No se por donde comenzar, lo primero que debe saber es que no era mi intención hacerla pasar por esto, no tenía idea de su condición- se disculpó el hombre de mediana edad.
-Descuide, ya había sido sometida a hipnosis antes, pero ella lo desconoce- explico Neji con dificultad. Del otro lado la sorpresa se hizo presente.
-Entonces eso significa que...-
-Si- lo interrumpió –Los recuerdos de aquel suceso no los pudo bloquear su mente por si sola, era consiente de ello y no podía dejar de estar paralizada por lo que sucedió, por eso fue necesario un tratamiento especializado- el otro sujeto escuchaba cada una de las palabras que le decía Neji con una aparente tranquilidad que despertaba temor, solo que mirando detenidamente en sus ojos podía ver que sentía pena por ella y que no había corrido por cuenta suya –Vera, tiene justificación, lo que le trataron de hacerle es imperdonable, y tendrá que disculparme, pero no soy capaz de nombrarlo...-
-Entiendo- dijo el otro –No es necesario que me lo diga si no quiere, pero si no mal recuerdo las ultimas palabras que alcanzó a decir antes de caer inconsciente fueron : También es un ser humano... ¿Eso significa que ella se refería a... alguien?- Neji bajó la cabeza ante lo que se refería el otro, pues estaba en lo correcto –Santo Cielo...- dejo escapar –Escuche, no quiero que suene algo inapropiado pero, su prima tendrá secuelas por ello, fue un error terrible haberla sometido a hipnosis para hacerla recordar, si las cosas están a su favor será solo ese recuerdo, pero sino... ella podría recordar más de lo que no debería...- se preocupó un poco más, esto llamó por completo la atención de Neji cuando lo dijo.
-No, no hay más- declaró el castaño largo calmando al otro.
Naruto vio salir a Neji junto al otro sujeto antes de que le dijera a Sasuke que lo cubriera mientras iba por algo de beber. Había estado velando a Hinata desde ya hacía varias horas y también se encontraba cansado, había sido un desgaste emocional fuerte, no tan grave como el que tuvo su novia pero si resentía los resultados el también. Caminaba tranquilamente hasta donde estaba la máquina de café cuando escucho cerca la voz de Neji hablando con el hipnotizador y no pudo evitar el escuchar lo que dijeron aún cuando no quería espiarlos en verdad. En cuanto escuchó como Neji afirmaba saberlo realmente se enfureció, Hinata estaba más dañada por los Hyuuga de lo que podía imaginar.
Dentro del cuarto Sasuke miraba a Hinata descansar como un ángel, un perturbado y hermoso ángel que había sido más lastimado de lo que podía soportar. Eran muchas las emociones que estaba sintiendo en ese momento, era una total mezcla de emociones alborotadas que no sabía como sentirse al respecto, solo quería ver que Hinata se encontraba bien, pero de cierto modo, el que ella hubiera liberado una parte tan privada y secreta como esa lo hacía identificársele. Su niñez había sido muy parecida...
-Vaya...- se acercó peligrosamente a su cara a una distancia muy escasa de su blanca y tersa piel –Al parecer no somos tan diferentes después de todo- surcó con sus dedos las delineadas y exquisitas curvas de sus labios, eran extremadamente tentadores –No puedo soportarlo Hyuuga...- comenzó a hablarle sabiendo que ella no lo escuchaba –No eres igual a mi, ni inferior ni superior... ¿Qué es lo que eres?...- la vio con la mayor extrañeza que pudiera tener, lo peor que podía hacer era negar que la quería y de igual forma sería admitirlo... ¿qué hacer entonces?... Estaba a punto de besarla, probar sus prohibidos y deseados labios cuando se abrió la puerta y Naruto apareció detrás de ella con una expresión algo pensativa.
-Es demasiado...- dijo en voz baja.
-¿Y ahora que te pasa dobe?- le preguntó el pelinegro como si nada hubiera ocurrido.
-Es Neji, el sabía lo que paso- le dijo sorprendiendo al otro.
-¿De verdad? ¿y que es?- trató de cuestionar, pero antes de que amigo pudiera responder otra voz se les unió.
-El comienzo de una pesadilla- apareció Neji detrás del rubio desconcertando a los otros dos –No importa Naruto, se que ya lo sabes- espero un rato y después aspiro aire antes de poder contarles lo que sentía debían saber para que comprendieran un poco más lo que debían asimilar... -Hiashi-sama se involucró con la mafia por el asesinato de mi padre, Hizashi Hyuuga, el no quiso continuar con los negocios de la empresa Akatsuki y su posible alianza con los bancos Byakugan, así que quisieron hacerle presión para que convenciera a Hiashi pero el no accedió, y lo amenazaron con matarnos a mi madre y a mi si no lo hacía, por lo que nos ocultamos durante un tiempo bajo la cortina de humo de unas simples vacaciones. Estando nosotros ausentes tuvieron que buscar un nuevo objetivo para manipularlo, y no solo a mi padre, si no también a la cabeza principal de la familia, mi tío. Al enterarse de los planes que hicieron cuando le dieron el primer aviso a Hiashi-sama mi padre trató de detenerlos, pero no lo logró, y terminaron quitándolo del camino, por lo que Hiashi se convirtió en el punto principal para persuadir, así que fueron tras Hinata, pero el no lo permitió. Estaba tan dolido por la pena de perder a su hermano que no se contuvo, mató a ese hombre sin remordimientos, solo que al darse cuenta de que Hinata lo vio todo y comenzó a temerle la culpa cayó sobre el, y la hipnosis fue la única respuesta que pudo hallar para regresarla a la normalidad. Como abran notado ella es bastante tímida, tal vez ya no tanto siendo apegada a ustedes, pero antes lo era en extremo. Ese es el único rastro que queda de lo que ella llega a tener como pasado...- concluyó. Los otros dos estaban igual de absortos por lo que eso significaba, tenía sentido.
-Entonces eso significa que los rumores son ciertos ¿no?- habló Sasuke primero captando la mirada de ambos –La familia Hyuuga si esta involucrada con la mafia...- Naruto volteó a ver a Neji inmediatamente, al fijar la mirada en el piso estaba aceptándolo, por lo que Naruto lo miró con intensidad.
-Aún estaban detrás de la empresa, Hiashi-sama se negó a vender estando acorralado a pesar de sonar como lo más prudente, pues sin la empresa no tendrían por que seguir tras nosotros, pero el no quiso hacerlo, así que se tuvo que aliar con gente peligrosa por protección, solo que con tal poder cada vez se parece más a ellos...- espetó con un dejo de tristeza y represión al desear que lo decía no fuera verdad.
El silencio se apoderó de la habitación, no sabían que decir después de escuchar atentamente lo que les había dicho Neji. Pero después de hacer a un lado la incomodidad pudieron tomar seriedad conforme a lo siguiente que harían para no levantar sospechas cubrir bien lo que era en realidad para que no se crearan revuelos ni disturbios con respecto a Hinata, ya habían suficientes problemas en su casa como para querer molestarla en la calle y en la escuela.
*8*8*8*
Ese paraje oscuro, no había nada en medio de esa profunda oscuridad, solo penumbras y silencio, un frío estremecededor y una inmensa soledad. Estaba perdida...
-¿En donde estoy?- se preguntó a si misma una vez acostumbrado su vista a las sombras, creía que su voz solo podía escucharse en su cabeza como todos sus pensamientos, pero esta hizo eco repitiéndose entre las tinieblas... ¿En donde estoy?...
-¡Ah!...- brincó del susto -¿Quién esta ahí?...- volteó a ver a todas partes meciendo su cabello al mover el cuello, su oscuro cabello perfumado... no estaba usando más que una simple camisón blanco lleno de encajes de color pastel mientras pisaba descalza el suelo húmedo, estaba subiendo el nivel de agua en el que estaba caminando... ¿Quién esta ahí? Repitió su eco... –Es solo el vacío- pensó tranquilizándose después de un momento, Es solo el vacío repitió su voz en su alrededor descontrolándola, esta vez no había abierto la boca en lo absoluto...
-Pequeña niña, pequeña Hyuuga, hoy morirás...- se escuchó una escabrosa voz en la lejanía... –Hoy morirás... hoy morirás...- repitió.
-¿Pero que?...- se giro hacia donde la voz se escuchaba provenir, solo para toparse con la imagen de ella misma cuando era solo una niña, apenas de tres años y temiendo dormir sola, extrañando los cálidos y reconfortantes brazos de su madre, solo que estaba a punto de apreciar más el estar sola en la oscuridad que con compañía... Apenas había logrado conciliar el sueño cuando escuchó un sonido cerca de la ventana, inmediatamente se levanto, casi como un resorte. Ella miraba desde un punto cercano a su cama en medio de su habitación lo que estaba a punto de ocurrirle a su yo anterior...
No lo vio venir, simplemente salió de la nada, unas fuertes manos desde su espalda que la callaron y le pusieron un paño empapado de morfol en la nariz para que aspirara, fue solo cuestión de segundos para que cayera sin sentido.
-Bien, así no me causaras problemas damita- mostró su rostro lleno de morbo aquel tipo. Hinata se estremeció y casi grito al ver como le subía lentamente el camisón hasta llegar a su pecho, estaba acariciando su piel con tanta lascivia que daba asco, lo peor era que el vestido que estaba usando era el mismo que llevaba puesto como su yo actual.
El pervertido estaba tan entretenido que no pudo percatarse cuando terminó tirando un valioso alhajero colocado a un lado de su cama sobre la mesa de noche de Hinata haciéndose añicos al caer al piso por ser de cristal.
Para Hinata ver caer aquella pieza de arte fue sumamente lento, como si no se molestara en respetar la gravedad, lo reconocía, era de su madre, lo había puesto a un lado de su cama para que pudiera dormirse con la dulce melodía que producía, pues también era caja de música... Cuando por fin regresó a la realidad pudo ver como su padre había irrumpido en la puerta vestido con una bata al haber tenido que salir de la cama mirando con horror como aquel sujeto estaba tratando de huir por la ventana con ella en brazos.
"Maldito bastardo". Alcanzó a leer en sus labios, cuando el alhajero se rompió con aquel desastroso sonido lento todo enmudeció, entonces pudo ver como su padre se dirigió hacia aquel hombre completamente enfurecido, la expresión que tenía en rostro le producía pavor. El cuerpo de la pequeña niña que era ella cayó a un lado en medio del forcejeo y la pelea golpeándose la cabeza, golpe que la despertó solo para ver el momento justo en que su padre golpeaba brutalmente a su secuestrador blasfemando y gritándole que había llegado su fin, y, usando la fuerza bruta y su coraje acabar con su vida alcanzando un pedazo del cristal del alhajero cortarle la garganta salpicando sangre por todos lados incluso sobre su cara y ropa, llegando hasta aquella petrificada infante que veía sin aliento la sangrienta escena.
Hiashi volteo a verla espantándose al percatarse que su pequeña hija lo había visto todo.
No supo exactamente que fue lo que escuchó de fondo, pero le pareció escuchar a Hanabi llorar y el último aliento de su madre salir en un suspiro acompañado de varios balazos y vidrios cayendo al romperse, aquella marcha fúnebre que tuvo que escuchar tantas veces de niña al estar varios funerales de sus parientes, dolía recordarlos. Y de repente, todo volvía a la parte en que Hiashi entraba en la habitación azotando la puerta, esta vez escuchándose todo, pero del lado contrario de la habitación se podía ver, de rodillas, totalmente espantada, a ella misma usando el uniforme de Akai Mizu sen do, su antigua escuela.
-¡¡HAAAAAAAAAAAAA!! ¡¡¡NOOOOOOO!!! ¡¡Por favor no!!- la veía contemplar lo que pasaba frente a sus ojos lo que había pasado, ahora ella se estaba viendo mirando aquel recuerdo suprimido -¡¡NOOOOO!! ¡¡Por favor basta!! ¡¡¡No lo mates por favor, no lo hagas!!!- la escuchaba gritar. Y viendo lo espantada volteo de nuevo a ver cuando su padre cortaba la yugular del atacante para pronunciar junto con su otra imagen:... También es un ser humano...-... -¡Ah!- salió de sus labios entreabiertos sorprendida, ella misma, la otra que estaba viendo y gritando era la que había repetido cada oración que dijo desde un principio...
-No es tan fácil ¿verdad?- escuchó cuando le hablaba poniéndose de pie, Hiashi había alcanzado a su hija tratando de calmarla y volverla en si.
-¡Hinata, Hinata!, regresa, esta bien, ya todo esta bien...- acariciaba su infantil rostro cubriéndolo con más sangre sin quererlo.
-Te lo ocultó por tanto tiempo...- siguió hablándole mientras contemplaba todo aquello ser borrado como arena, su padre, ella, la habitación, todo desapareció y se volvió sombras de nuevo hasta aparecer varios escenarios –Negaste miles de veces sus tratos con la mafia...- se mostraba cuando la molestaban en el colegio diciéndole hija de asesino y haciéndola llorar en algunas ocasiones por los insultos... –Ocultaste tu temor cuando el hablaba con descaro...- se mostró el comedor de la mansión cuando todos estaban comiendo después de lo que pasó con su entrenador de gimnasia cuando era una niña...
-Ese sujeto, se veía peligroso...-
-No...-
-Perdonaste sus errores...-
-No, por favor padre, no lo hagas, no es necesario- fue a su lado.
-Lo lamento tanto hija, no creí que esto llegaría tan lejos...- lloraba arrodillado pidiendo perdón.
-Es cierto, ha llegado muy lejos, y aunque sabías lo que hacía lo pasaste de largo, también le temías... hasta que llegó el...-
-¡Espera! ¡Hinata! ¡Detente!- corrió tras ella por el pasillo al salir de su departamento y dándole alcance.
-Naruto, basta, déjame ir, por favor...-
-¿Por qué? ¿Qué acaso no lo entiendes?, no quiero que nada malo te pase-
-Naruto... yo tampoco quiero que pase algo-
-Entonces déjame protegerte-
-Naruto...-
-Te amo...- reclamó sus labios de la manera más pasional y necesitada posible...
-Te dio la fortaleza que necesitabas, te brinda todo de su alma... y tu respondes igual...
-¿Por qué no me lo dijiste antes? ... también te amo...- lo beso igual...
-Ahora todo es como debe ser ¿no?...- menciono preguntándole en el tono que utilizó si era verdad.
A lo lejos su yo de niña estaba siendo consolada por su madre justo antes de desaparecer como arena llevada por el viento al dedicarle una mirada seria y a la vez profunda e inquietante.
-¿Entonces que es este presentimiento?- se tocó el corazón...
-¿Qué es esta maldición?- dijeron al unísono...
-¿Papá?...- miró de espaldas a Hiashi al escuchar un ruido desde atrás y encontrárselo, estaba caminando directamente hacia las puertas del infierno abriéndose de par en par y saliendo llamas de ellas al igual que miles de manos de los condenados que clamaban su alma para que se les uniera -¡¡Papá!!- se soltó a correr para tratar de alcanzarlo pero fue desapareciendo en la lejanía cada paso más cerca de su penitencia...
Una vez que hubo desaparecido paro su carrera confundida por que camino ir, de nuevo estaba caminando con el agua del suelo hasta los tobillos...
-Aun es tiempo...- pronunció el eco tangible de sus representaciones físicas desapareciendo entre las sombras y absorbiéndola en la densa oscuridad también, sumergiéndose en el manto acuoso sin resplandor que había por piso...
-¡Haa!- se despertó en su cama y despabilando al rubio sentado a un lado suyo recargado en el colchón.
-¿Qué? ¿Qué?- se paró exaltado al igual que ella, y cuando se dieron cuenta de donde estaban completamente seguros de donde estaban se dirigieron la mirada el uno al otro en un repentino silencio...- Hinata... ya despertaste...- la vio reincorporándose al tiempo que el rompía el silencio.
-¿Naruto?...- se extrañó de verlo ahí por un segundo, pero siendo su novia era lo más normal del mundo, aunque lo extraño era que esa ni si quiera era la habitación donde se suponía debía estar junto con sus amigas y compañeras de escuela, la habían separado en otra por parte del hotel.
Después de abrazarla y calmarse ya ambos, la sombra de la amargura se dejo caer un poco entre los dos al verse fielmente a la cara, esos ojos que decían más que mil palabras...
-¿Estas bien?, ¿Cómo te sientas?- comenzó a preguntarle preocupado -¿Recuerdas algo?-
-Ah, yo no... Lo siento, creo que me desmaye...- mintió tratando de olvidar aquel sueño perturbador que le había abierto los ojos para ver más allá de lo que ella quería ver... y admitir...
-¿De veras? ¿No recuerdas el acto de anoche ni a Neji ni el ratón que mató cuando eran niños ni nada de eso?- se acercó a su cara cuestionándole y verificando su reacción, se había vuelto a sentar y su actitud retornaba con el rasgo infantil que aún no podía abandonar...
-¿Ratón?...- repitió lo que le dijo ¿Qué ratón? ¿De que le estaba hablando? Lo miro dudosa, pero comprendiendo lo que trataba de hacer miro bajo y hacia otro lado para después regresar a el –No tienes por que... fingir Naruto, ya pude recordarlo...- confesó, a lo que el otro no pudo evitar entristecerse.
-Oh... entonces ya lo sabes...- agachó la cabeza.
-Lo siento...- se oculto entre sus brazos encima de sus rodillas al doblarlas hacia ella.
-¿eh?- regreso a mirarla a la cara.
-Por enredarte en esto...- explicó - Es algo en lo que no quería que te vieras envuelto... lo arruine ¿no es cierto?- comenzaron a brillarle sus ojos perla como claro signo de estar a punto de llorar, tantos problemas arrastrados de su pasado y el de su familia y aún presentes en el tiempo actual sería una carga para cualquiera que estuviera a su lado con solo tener su amistad... lo era aún más fuerte si era su pareja la que tenía que convivir con ella dejando a un lado todo lo demás en que se veía envuelta....
-¿Arruinarlo?- la observó decaerse, clara señal de abatimiento, no le gustaba verla así, era muy bonita como para mostrar tristeza y depresión en su bello rostro. Comprendía como se estaba sintiendo en ese momento... y para sorpresa de Hinata la rodeo con sus brazos en un cálido y sobreprotector abrazo para callar cualquier duda o mal sentimiento que tuviera respecto a como el la veía...
-Naruto-kun...-
-No tienes por que- acaricio su cabello –Yo sabía todo lo que estaba detrás cuando te conocí, también eres mi amiga, no lo olvides- Hinata sintió aún más ganas de llorar.
-Pero, Naruto...-
-Shhh...- callo su voz poniéndole un dedo en los labios –No es nada, no me importa- se acercó para darle un sencillo pero lleno de amor, beso –Mientras estés a mi lado no hay obstáculo que se interponga...-
-Naruto...-
-Pase lo que pase no dejare que nada malo te suceda, ¡de veras!, te doy mi palabra...-
-Naruto-kun...-
*8*8*8*
Al día siguiente Hinata fue recibida como si hubiere sufrido un accidente o tuviera cáncer terminal, todos estaban muy serviciales y atentos a ella, y de nuevo escuchó aquello de "Neji mató ese pequeño y adorable ratoncito cuando eras niña, por eso te asustaste tanto cuando te hicieron esa regresión con hipnosis"…
(N/A:-WTF?!!...-)
Como siempre su primo había salido al rescate poniéndose como el culpable, aunque eso de que se traumara con un ratón ni siquiera ella se lo creía... pero para suerte, de ella y de los demás, sabían cubrir perfectamente la verdad de lo denso de su familia con ese pretexto tan incoherente...
Pasada la mañana en la pista de hielo de la villa, todos regresaron al hotel para disfrutar de un reparador almuerzo, a las chicas les había gustado tanto la pista de patinaje que querían regresar en la noche cuando hubiera más gente, claro, acompañadas de Anko. Hinata no sabía si ir, definitivamente la notaban distinta, en vez de tímida estaba muy pensativa y analítica en lo que traía en su mente, y por lo visto, en su corazón. Solo podía ser distraída de ello por Naruto o por alguno de sus amigos más allegados, pues lo que eran los demás era otro mundo…
-Lo siento...- se disculpó cuando chocó con alguien camino a los baños.
-No tienes por que- contestó una voz varonil y seria que pudo reconocer, no sonaba tan impenetrable con su barrera de frialdad cuando platicaba con ella, eso cualquiera lo reconocía.
-Sasuke- pronunció dándose cuenta de quien era.
-¿Ya estas mejor hoy?- le preguntó, no había podido platicar bien con ella debido a que momentáneamente era el centro de atención de todos los de Konoha y del hotel.
-Ah, si, claro- respondió perdiendo paz por ello, había múltiples imágenes y recuerdos que la invadían...
-Te molesta lo del ratón ¿no es cierto?- atinó a lo que pensaba cuando esta volteo de inmediato –Si, lo se-le afirmó -Neji y Naruto lo inventaron para disimular, pero descuida, yo tampoco le diré a nadie lo que paso en realidad-
-Gracias- respondió ya tranquilizada, al parecer no estaba tan informada y al pendiente de todos los que supieran lo que no era verdad.
-Solo que tienes otro problema...- señalo con el pulgar a los chicos de segundo que andaban tras ella mirarla con unos ojos de ternura extrema, tóxica, aberrante...
-Es tan tierna...-
-Ama a los animales...-
-¡Que lindura!- decían entre otras idioteces derramando miel.
-¿Eh?- se les quedó viendo extrañada por ello, eso era en extremo aberrante...
Apenas hubo pasado una media hora cuando ya todos los que querían regresar a la pista de hielo iban en camino.
Debido a sentirse algo fatigada Hinata no patino en la mañana y se dedico solo a observar y saludar a sus amigas mientras intentaban hacerlo lo mejor posible, pues a pesar de si saber patinar no lo dominaban a la perfección. Y después de muchos ruegos terminó acompañándolas también por que querían ver de lo que era capaz.
-Vamos, tú practicaste mucho en otros lados, no pierdes nada con enseñarnos un poco- le reclamaban, a lo que ella no pudo negar mucho. Básicamente era una treta para querer demostrar ser mejores que ella en otras ramas, pues ella era una cajita de sorpresas y virtudes, solo que la oscuridad que rodeaba esa preciosa cajita la hacía decaer mucho. En fin, lo que tenían que admitir era que cada una era buena en algo, Sakura en el estudio, Ino en las fiestas, el relajo y lo de onda, Temari con la moda, lo elegante y lo cautivador, y Hinata con su ternura y bondad ganándose a todos por sus rasgos dulces y sonrojo cautivador...
No habían pasado ni quince minutos cuando Temari desapareció, y misteriosamente Shikamaru también. A pesar de la ausencia de esta por estar pasando demasiado tiempo al lado de un problemático y flojo chico de coleta, se la estaban pasando bien. Eso hasta que una intrusa se hizo presente entre ellas una vez caída la noche.
-¡TU!- se escucho en la espalda de Hinata cuando estaba quitándose los patines para hielo, estaba desconcertada por conocer esa voz de algún lado anteriormente...
Flashback
-Vamos Hinata, no pierdas el ritmo, ibas bien, recupérate- le decía la entrenadora de gimnasia a una pelinegra desganada que estaba en las barras saltando y girando en medio de su entrenamiento. No tenía ganas de nada, seguía triste por como Naruto le veía sin hablarle, solo podía tener apoyo y confianza en Sasuke ahora que ya no contaba con el rubio de quien se descubrió enamorada. Estaba pensando precisamente en su traviesa y divertida sonrisa cuando no sujeto completamente bien el tubo del que debía sujetarse y acabo cayendo en la lona de muy mala manera, con la fortuna de haber salido ilesa por suerte, pues por como cayo fácil se hubiera esguinzado un tobillo –Dios...- dijo la entrenadora el ver su caída –Esta chica es un problema, podrá ser excelente en los clavados como para haberle dado a Konoha Gakuen el oro después de tantas derrotas por debajo de Akai Mizu sen do, pero para la gimnasia no es muy buena que dijéramos...- platicaba irritada aquella mujer adulta a una de los miembros del equipo de gimnasia que era de sus favoritas -¿Tu que me dices linda? ¿Crees que tenga oportunidad?- la miraba como sabiendo por adelantado que contestaría afirmando su negativa.
-¿Qué puedo decir?...- musito con igual actitud que la entrenadora, las dos estaban igual de amargadas, solo que a diferencia de aquella mujer, Shion tendría muy buenas razones para odiar a Hinata. -Pero que inútil...- se acercó a las barras la rubia viendo por encima del hombro a la que recientemente se acababa de levantar de la colchoneta mientras se sacudía la tiza de magnesio del cuerpo, con solo escuchar el comentario de aquella chica le había dolido duro, no estaba bien emocionalmente... –Mejor vete ya de aquí- le dijo secamente, orden que Hinata no debía cumplir.
-Pero...- la otra se volvió con ojos de fuego.
-Yo soy la capitana aquí, no me retractes nada, por hoy haz terminado- dijo con un tono tal al cual ya no quiso refutar nada.
Shion era buena en gimnasia, tanto en la disciplina artística como en la rítmica, siendo que Hinata solo era buena en la primera, ciertamente se sentía inferior a muchas otras deportistas, siempre la habían superado, incluso Hanabi, la primera y la peor de todas, pues al ser su hermana no podía dejar de verla todo el tiempo... su hermana... su familia... era cierto, las cosas volverían a la normalidad en cuanto ella se cambiara de escuela, de nuevo las rutinas de gimnasia en las que no despuntaba y en las que todos la ignoraban y solo se la pasaba ahí por su padre; volvería a ver a Temari y ver de vez en cuando a Ten Ten y felicitarla por sus calificaciones en la facultad... y también ¿por qué no?, volver a ver a Gaara y tal vez platicar...
No, no sería lo mismo, ya no tenía los mismos sentimientos que en un principio llevaba consigo, un simple accidente en medio del patio al comienzo de su llegada a Konoha Gakuen la habían hecho despertar y olvidar sentimientos. Mientras la admiración y cariño por Naruto crecían para volverse amor cada vez iba más iba desapareciendo Gaara...
-Gaara...-
Fin del flashback
*8*8*8*
Neji miraba por la ventana del segundo piso de la pista es esquiar con aires algo melancólicos. Estar viviendo con Hinata era genial, era alegre, sincera y divertida cuado la veía sonrojarse en la escuela por cosas sencillas y otras no tanto. Se había ablandado mucho, de caerle mal Naruto por considerarlo mediocre al ver su cambio y lo sensato que se había vuelto no pudo evitar tener una mejor imagen de el conforme a todo lo que estaba relacionado con su prima, verla tan feliz le daba una gran satisfacción.
Mirando hacia el paisaje de las montañas no podía evitar pensar en Hiashi, nunca había cancelado las vacaciones de navidad en ninguna ocasión hubiere sido por lo que hubiere, pues era el único momento en el año en que se reunía toda la familia después de tanto tiempo de estar lejos. Los reproches que le dio Hanabi por teléfono después de enterarse lo hicieron reír, no era común que ella hiciera pucheros, pero lo cierto era que la extrañaría también.
En eso estaba pensando cuando recordó lo que le esperaba en casa después de las vacaciones: trabajo y más trabajo. Ya estaba en la carrera, economía, por supuesto, siendo un Hyuuga sabía con precisión y al dedillo todo sobre la empresa de su familia. Hiashi lo tenía como un muy buen inversionista y bancario, a veces deseaba que algunas de las cualidades que tenía el las tuviera su hija, pero pensando en como hacía sentir a su prima sin importarle que fuere su propia hija lo hizo preferir dejar de pensar en ello, era algo amargo de recordar. Mientras tanto seguía contemplando el paisaje, la hermosa puesta de sol que había visto había llegado a su fin y la noche llegaba haciéndose presente con su brisa fría y congeladora.
-Apuesto que la escuela ha de estar cubierta por escarcha...- pensó para sus adentros.
La universidad estaba en la misma cuadra que la preparatoria, ambas se llevaban cerca de una manzana en sus territorios delimitantes, Tsunade era la directora suprema de ahí, pero al ser una universidad tan famosa la de Konoha, ella prefería pasar su tiempo en la vocación que había estudiado: medicina. No por nada era la jefa de cirugías de un muy respetado hospital. Y aunque el pagar por que ella operara a alguien era bastante excesivo por ser una maestra en ello y triunfar en donde otros habían fallado, a Tsunade le gustaba hacerlo aún si no le pagaban, con solo meter las manos estaba satisfecha...
-Aún me faltan hacer esos cálculos en los índices del yen...- pensaba el pelilargo sumido en sus preocupaciones escolares, pero no eran nada conforme a lo que se enteraría después...
Una canción de J-pop comenzó a sonar y distrayéndolo al sentir su celular vibrando en su bolsillo -¿Una llamada?- abrió el teléfono solo para descubrir que esa línea que venía directa desde Estados Unidos la conocía... –Hiashi-sama...-
*8*8*8*
-¿Shion?- se volteó extrañada, ella no le hablaba, es más, la odiaba aún cuando Hinata no le hubiere hecho nada, solo eran sus celos y orgullo los que hablaban es su lugar...
-Tengo que hablar con tigo- se hizo la interesante, quería amenazarla y confundirla. Una vez más alguien estaba tratando de destruir su relación sentimental con su pareja como aquella última vez...
-¿Conmigo?- comenzó a ponerse nerviosa, no veía nada bien la actitud de la otra, quien estaba a punto de responderle de muy mala manera pero se vio frenada por una voz calmada y seria. No era ni Sakura ni Ino.
-No lo hará- salió una voz reconocible y sorpresiva para ambas.
-Naruto...- pronunciaron al mismo tiempo, lapso en el que el halo a su amada a su lado para abrazarla rodeando con sus brazos su delineada cintura.
-Lo que tengas que hablar con ella hazlo cuando este yo presente- declaro siendo más que visible que no la iba a soltar y que la defendería a capa y espada.
-Este es un asunto de mujeres, no tienes por que entrometerte- se justifico, acto que al rubio hizo suspirar por recordar como era que siempre se escapaba de esa clase de situaciones cuando era su novia. A unos cuantos pasos Ino y Sakura veían lo que se estaba desenvolviendo en los asientos del público en la zona baja de la pista.
-Todo lo que tengas que hablar que Hinata va hilado con migo. Lo que haya pasado entre nosotros quedo atrás, así que te pido que no intentes involucrarte- hablo serio y guardando la compostura al despegarse de su novia y solo tomar su mano, esta no quería hablar por miedo a interrumpir al rubio, desde que habían platicado en la azotea de la escuela sobre todos sus secretos y pasado cuando creyeron ser futuros padres, Naruto le había confesado y aclarado lo que paso con el y Shion hacía unos cuantos meses. El no se veía con dolor o depresión, era más como una cara de lástima por ella, sabía desde un principio que la relación que estaba a punto de iniciar con Shion era un error, así que se atuvo a las consecuencias de su respuesta definitiva al dejarla llorando y rogando perdón en el pasillo de la clínica a la que fueron por causa de sus mentiras.
-Esto no tiene nada que ver con...-
-Por favor Shion, no mientas- la interrumpió sin ser déspota, por el contrario, hasta había sonado amable y flexible. Y aunque intentara seguir haciéndose la fuerte no pudo al ver como Hinata la veía confundida, sin rencor y con pena por lo que pasaba –Creo que lo mejor es que nos vallamos de aquí…- apretó firmemente la mano de su novia para llevársela a un lugar lejano. Viéndolos partir la rubia sintió una profunda rabia al grado de rayar en resoplar humo hirviendo.
Habían pasado unos cuantos minutos desde que estaban allá afuera sin decir palabra alguna. Se habían soltado de las manos y Naruto aún continuaba con la mirada perdida en la nieve. Hinata se abstuvo de hablar, pero no podía ocultar su preocupación.
-Creo que no soy el único con cosas que ocultar ¿No es cierto?- menciono cerrando los ojos después de mirar al cielo profundamente. Hinata lo veía con mente abierta, tenía le idea de que sus problemas eran los suficientes para su relación como para que todavía tuvieran que venirse otras cosas como la ex novia de su actual novio tratando de separarlos. En realidad no tenía una clara respuesta para eso, pero lo que si sabía era que lo quería con toda el alma, y que eso nunca iba a cambiar.
-Esta bien…- se adelanto a ponerse en frente de su cara para que pudiera verla a los ojos, esos bellos y claros ojos perla que con su brillo y pureza calmaban los pesares mas intensos y sobrevalorados de la mente del rubio –Yo guardare el secreto…- susurro dedicándole la más divina de sus sonrisas, ese rostro... esa expresión… esos sentimientos, era mas que claro el por que la amaba a ella más que cualquier otra cosa en su vida…
-Hinata... lo siento…- se decidió a abrazarla fuertemente, también había ocultado algunas cosas desde que habían llegado a la Montaña Aoi… -No quería que Shion se involucrara…
-Así de nuevo tienes novia Naruto…- se acerco aquella chica de la cual no esperaba volver a entablar alguna conversación.
-Shion… vaya, es extraño verte aquí, hablándome si no lo haz hecho desde hace tanto…- la rubia cambio su sonrisa por una seriedad dura, la vez de la cual se podía desconfiar cualquier cosa.
-Increíble, espere hasta que llegaran las vacaciones de invierno para poderte hablar y me topo con la sorpresa de que no podré hacerlo nunca más…- se aproximó más a su cara, delineando con la vista sus labios, ese sabor del que gustaba tanto hasta hacerle obsesión.
-¿De verdad?- dio un paso atrás para alejarse de ella -¿Por qué?...- trató de hacerla seguir hablando para mantenerla ocupada en algo hasta que pudiera encontrar la manera de escapar…
-Por que veo que haz estado muy bien acompañado por cierta chica de dinero…- se separó cruzando los brazos casi como si estuviera regañándolo.
-¿Dinero?-se reincorporó de lleno sobre su pies, eso era nuevo –Shion, ella me gusta por lo que es no por que tenga dinero. ¿Qué buscas con todo esto? Vuelves a hablarme después de meses en que nos separamos y dejamos de hablarnos como para comenzar con esto…- le hizo hincapié a sus deseos de besarlo… ella solo lo ignoro dando media vuelta.
-Acabamos de llegar a la montaña, no dejes que esta conversación arruine tus vacaciones, después de todo viniste aquí con ella para divertirte ¿no?...- salió por la puerta dejándolo petrificado, su voz era casi como una amenaza, tácita, pero amenaza después de todo…
-¿Naruto?- se vio sorprendido por Hinata saliendo del baño después de ver salir del baño de caballeros a Shion y teniendo discordancia al momento de pasar ganándose una muy mala reacción por parte de la otra seguida de una extraña manera de actuar.
-¡Hinata!- llegó a ponerse nervioso… error -¿Qué haces aquí?-…
-Vine al baño- señaló la puerta detrás de ella con el símbolo femenino grabado.
-Ah, claro…- sonrió intranquilo mientras se sobaba la cabeza. Hinata había visto salir a Shion y sonreírle con cara seductora y pasiva, tal y como la veía cuando se sentía superior a ella.
*8*8*8*
-Es extraño…- dejó escapar dentro del jacuzzi al lado de Temari, se habían quedado un rato solas al haber ido Ino acompañada de Sakura por algo de beber para todas. Se les ocurrió una noche de chicas, pero al final decidieron invitar a los amigos a divertirse en el agua junto a ellas, no por nada Temari había rentado una cabaña que tuviera jacuzzi…
-Si, se tardan bastante…. contestó la rubia, pero de inmediato noto que su amiga se refería a otra cosa al no responder –Lo siento…- se acercó hasta ella –Creo que no era de eso de lo que estabas hablando…- resopló, Hinata había estado algo lejos de su mente, de seguro por que desde que se perdió por completo de las chicas estando con Shikamaru… -¿Es por lo de anoche?...-
-¿Uhm?..., no, no es eso. Es solo que he estado pensando en alguien últimamente, cuando vi su rostro pensé en el…- miró hacia el piso recargada sobre el límite de la pared del agua con el suelo azul de azulejos…
-¿Cuándo miras a quien? ¿A Naruto?...- se recargó al igual que ella a su lado derecho para poder verla mejor.
-No…- respondió negando levemente con la cabeza –A Shion…-
-¡Shion?- se sorprendió la otra -¿Por que? ¿A quien te recuerda?...-
-A Gaara…- habló lentamente, delicadamente pronunciado aquel nombre.
-¿Gaara?- se engarrotó por un segundo, incluso le llegó una misteriosa sensación de inseguridad -No entiendo ¿Qué recuerdos te pueden llegar de el cuando vez a Shion?...- cuestionó la rubia. Error por preguntar…
-Por lo que pasó con Naoko…- volteó a verla con lágrimas en los ojos, suficiente para saber que no era lo que estaba pensando…
-Hinata…- se acercó a su amiga, era una de las pocas que sabía lo que había pasado enteramente, razón por la cual llegó a pensar que aclarando las cosas su hermano y su mejor amiga podrían regresar juntos.
-Me siento como si de nuevo fuera a pasar lo mismo que la otra vez…- ahogo un gemido que quería escaparse de sus labios, estaba decaída. No era de la clase de personas que luchaba hasta sangrar por algo que creía estaba perdido, si bien lo amaba y no quería dejarlo, bastaba solo un simple segundo mientras pestañeaba y se encontraba sola caminando en el camino contrario con forme a quien amaba.
-Hina-chan…- acarició la mejilla de la pelinegra. Por un momento se porto solidaria, como la buena amiga que era, pero después tomo fuerza de sus entrañas para hablarle claro a la Hyuuga –No pienses así tonta, Naruto te ama, eso es más que visible, no tienes por que torturarte de tal forma. Lo de Gaara ya quedó atrás, Shion no puede hacer nada contra los sentimientos que ese teme tiene por ti…- trató de tranquilizarla…
-Pero Temari, Naoko…-
-Toc toc, ya llegamos…- se abrió la puerta sin siquiera haber llamado antes y meterse quien llamaba y los colados, sus dos amigas habían vuelto.
-Y traemos compañía…- aseguró Sakura, las voces de los chicos, incluyendo a Naruto decían más que lo que fueran a decir alguna de las dos.
-No puede verme así- se limpió las lágrimas sintiendo los ojos rojos.
-Entonces haz algo Hina- le alcanzó a decir Temari al ver salir a su amiga tomando una toalla y yendo hacía el baño.
-Pero mira nada más Temari, te luciste esta vez pero ¿Por qué no nos invitaste desde el primer día después de esquiar?...- se quejó infantilmente Naruto, cosa que evito que se diera cuenta de la mirada furtiva que se lanzaron Shikamaru y ella. Ino sintió un escalofrío correrle por la espalda…
-Deja de decir tonterías- espetó Sasuke.
Ya estando todos en el agua comenzó la música, la charla y las bromas de buen y mal gusto, solo que Hinata aún no se hacía presente.
-Oye Temari ¿A dónde se fue Hinata?- preguntó Ino, a lo que la otra solo alzo los hombros, en cambio para Naruto parecía que le habían encendido un botón de curiosidad y felicidad en el.
-¿Hinata ya había llegado?- dijo ansioso en espera de verla, quería verla más que a nadie. Las horas del día no le eran suficientes.
-Hablando de ella…- señalo Ino a la figura escultural de mármol de una diosa que caminaba hacia el jacuzzi cubierta por una bata.
-Hola…- saludo subiendo los escalones hasta cruzar las puertas de cristal que delimitaban la estancia de la cabaña y el jacuzzi y llegar con sus demás amigos.
-¿En donde estabas? Te perdías de la fiesta- comentó Kiba. Shino no había tenido ganas de ir ni siquiera al viaje, pero ahí estaba, acostado en la cama del hotel sin hacer nada, aún así Kiba trató de convencerlo de asistir y ahora se ocupaba de no hacerse visible.
-Salí a contestar mi celular- respondió tranquilamente para que no supieran que mentía.
-Bueno- habló Naruto –Pero ya estas aquí, eso es lo que impor… ta…- callaron todos cundo Hinata se quito la bata dejando ver el increíble cuerpo que tenía imposible de ser representado por los orfebres al ser tan perfecto y sensual. Estaba usando un bikini gracias a la insistencia de Temari por usarlo, y obviamente al provocar tal reacción no pudo evitar sonrojarse al sentir las miradas de todos, incluso la disimulada de Shikamaru.
De nuevo esa incomodidad momentánea mientras los del género opuesto reordenaban sus ideas, predecible por Hinata cada vez que pasaba aquello, sobretodo ahora que mostraba más de su cuerpo con ese revelador traje de baño… aún así solo falto un comentario de Naruto para regresar a la normalidad y diversión de un principio. Desde que conocía a Hinata veía mal que los demás la vieran de esa forma, algunos tenían la idea de que su plática podría llegar a resultar interesante si la conocían más a fondo, pero el resto y gran mayoría solo veían de ella lo que querían ver: un objeto de sus fantasías. Y bien, aunque no fuera así en su círculo de amigos al tener una relación formal con Naruto, el seguía manteniendo la tradición de defenderla y protegerla de los demás, fueren quienes fueren, pues desde que era su amigo distraía la atención con algo banal o torpe para calmar la aguas de la futura tormenta… y desde siempre Hinata siempre se lo había agradecido.
-Temari…- se escuchó entrar una persona a la habitación con más ímpetu del que habían tenido Sakura e Ino anteriormente, solo que al darse cuenta todos de que se trataba de Kankuro no se molestaron en lo absoluto.
-¿Qué pasa?- preguntó su hermana sujetando su mimosa en la mano.
-Neji ha estado buscando a Hinata desde hace un tiempo- explicó –Creo que esta algo nervioso por ti- se dirigió a la pelinegra.
-Ah, es cierto- recordó de repente –Le prometí a Neji ni san que hoy comeríamos juntos- habló saliendo del agua mientras los demás se sorprendían por ello.
-¿Qué?- dejó escapar Naruto al ver a su novia apartarse de su lado al tiempo que se ponía la misma bata con la que había llegado –Pero si acabas de llegar, ¿Qué Neji no puede posponerlo para otro día?- se quejó el rubio.
-He estado aquí desde hace un largo rato Naruto, Neji debe estar preocupado- explicó –Pero no te preocupes, te veré en el desayuno mañana- se despidió saliendo apurada hacia la puerta para después perderse en el pasillo.
-Vaya… se fue- murmuró el otro con cascadas en los ojos.
-Hinata tiene razón Naruto, ha estado con nosotras más de una hora, nos tardamos mucho en regresar y ustedes en venir. Si no nos hubiéramos detenido a comprar tu antojo de ramen hubieras podido pasar más tiempo con ella- lo regañó Sakura molestándolo.
-Hey- se sintió ofendido -¿Cómo iba a saberlo?-…
-Parece que esta preocupada por el…- dejó escapar Temari llamando la atención de todos al ser perfectamente audible. Llevaban realmente poco tiempo de conocerse cuando Shikamaru parecía conocerla de toda la vida.
-¿Por Neji?- preguntó Naruto.
-Solo va así de prisa cuando esta preocupada por el al sospechar algo, desde que íbamos a la escuela era de esta manera, y solo reaccionaba así de prisa cuando estaba involucrado con su padre…- respondió mirando en el agua los recuerdos que tenía de cuando ella, Hinata y Ten Ten se divertían juntas en la clase de natación, eso hasta que la pelinegra se apartaba rauda y veloz de ellas casi sin dar explicación por lo ida que estaba. Pero cierta conversación anterior a esto la hacía dudar de lo que decía… –Al menos así parece, por que desde lo que me dijiste parece como si trataras de evitar a Naruto un poco…-
*8*8*8*
Eran cerca de las diez de la noche cuando Hinata por fin pudo reunirse con su primo en el restaurante. Le explicó el motivo de su tardanza y le pidió que comenzara sin ella, pero como todo caballero se decidió a esperarla después de su llamada telefónica, además de que no tenía apetito desde la llamada de su tió hacía poco.
Como era clásico en toda familia, el silencio que vivieron ambos primos durante la cena solo era interrumpido por comentarios insólitos e incoherentes. Hinata no quería preguntar de que quería hablar con ella, por lo que, dándose cuenta de su intriga, Neji accedió a decirle de que se trataba:
-Hiashi-sama quiere que nos veamos todos juntos para celebrar el año nuevo- habló claro y serio, incluso sorprendiendo algo a Hinata por su formalidad.
-¿De verdad? Suena bien, podríamos ir al templo el primer día y…-
-Pero no quiere que sea en Japón- interrumpió –Quiere festejar en América…- aclaró pensando de inmediato el rechazo de la pelinegra.
-Ah… fuera de Tokyo…- meditó cabizbaja por un segundo –Esta bien- terminó diciendo.
-¿Cómo?- se sorprendió el otro -¿No tienes nada en contra de ello?-
-No, consumirá todas mis vacaciones pero podremos estar todos juntos ¿no?- sonrió feliz.
-Pero… ¿no tienes que hablar con Naruto ni nada de eso?...- cuestionó la ya de por si sabida relación.
-El comprenderá, solo serán cinco días, no es para siempre…- respondió tranquilamente. Neji calló por un rato mientras comían hasta que Hinata quiso retomar la palabra nuevamente -¿Sucede algo?...- preguntó.
-No, no es nada…- se excuso terminando su vino.
*8*8*8*
En cuanto recibió su llamada, Naruto acudió al sitió donde pidió que se reunieran para tratar de calmar la situación. Casi no creía lo que había odio por la línea cuando contestó. Ahora trataba de disuadir a aquella vieja amiga de cometer una tontería… había caído directamente en la trampa que le había puesto.
-¡Shion!- la vislumbró caminando con dirección hacia el, sus ojos tenían un aura de perversión y locura.
*8*8*8*
-Te he notado algo distraída- habló Neji mientras le daba la chamarra que había ido a recoger en la entrada una vez terminada su cena -¿Estas segura de que todo esta bien Hinata?- la otra rio con disimulo al escucharlo, dentro de su bolsillo sentía un pequeño peluche que conocía bien…
-Podría decir lo mismo de ti, te comportas así de extraño y después me dices que yo soy la actúa rara… es algo irónico…- sonrió abotonándose la prenda que le había devuelto en sus manos.
-¿En serio?- levantó una ceja el pelilargo –Por tu actitud podría decir que algo te preocupa- explicó, pero la otra no se lo diría aún si el le decía por que se sentía así, cosa que era absurda, pues solo era un extraño presentimiento en el aire. Pero ese presentimiento no estaba nada equivocado.
-Cálmate Shion, no tienes por que hacer esto- se escuchó una voz no muy lejana de donde estaban los dos Hyuugas saliendo del restaurante del hotel. La voz de Naruto era inconfundible, y no esta solo.
-¡Es que no puedo calmarme!¡No haces otra cosa más que engañarte a ti mismo! ¡Por eso lo hago!- el rubio trató de no acercársele mucho, pero al final fue ella la que se acercó a el, estaba a punto de echársele a llorar a los brazos cuando se dio cuenta de que no era eso lo que quería en realidad, y sus labios terminaron cayendo sobre los de el sin que el pudiera hacer nada el respecto, vistos únicamente por los dos individuos en la entrada del hotel estando las puertas de madera y cristal abiertas.
De nuevo se quebraba algo en el corazón de Hinata, más fuertemente que la primera vez que le había sucedido tiempo atrás con otra persona que ya había olvidado pero que repetía el mismo patrón que esta.
Los ojos de Neji estaban medio desorbitados al ver esto, parecía una alucinación, pero lejos de quedarse absorto mirando esto –y perdiéndose cuando Naruto se la quitaba de encima-, volteó a ver a su prima quien estaba oculta tras su fleco.
-Hinata…- trató de acercársele, pero ella retrocedió como reflejo.
-Neji…- trató de sonar como si no se le hubiera cortado la voz –por favor…- le pidió casi como ruego –no me sigas…- dejó ver sus ojos llenos de brillantes lágrimas iluminadas por la luna y las luces de los bulbos de la entrada en una última mirada justo antes de huir…
*8*8*8*
-¿Pero que crees que haces?- se alejo de la rubia bruscamente limpiándose la boca de lo que era un sabor amargo y lleno de rencor y asqueroso deseo. La expresión de Shion había cambiado, llevo a los límites el "si no me perteneces tampoco le pertenecerás a alguien más" y había cumplido su objetivo sin necesidad de sacar sangre con algún arma, solo creo una profunda y horrible herida en donde sabía dolía más: el corazón.
-Estoy dispuesta a cambiar si tu olvidas esa estúpida idea de estar con la Hyuuga- habló segura de si misma, era más que locura lo que tenía en ese momento, pero conociéndola de tiempo Naruto supo interpretar lo que decía.
-Shion…- la tomó de los hombros –Ya basta, no lo hagas más por favor, te lo estoy pidiendo como el amigo que una vez fui para ti, déjalo ir…- dijo calmado sintiendo el pesar de tener que vivir lo que estaba pasando. Shion lo escuchó pero no le prestó importancia, no hasta que vio en sus ojos una recién formada frialdad y densa de la cual siendo presa de ella no podría tener a Naruto de ninguna forma en que ella lo intentara.
-¡Hinata!- escuchó la voz de Neji a sus espaldas, anonadado volteó para encontrarse con el pelinegro mirando partir a su prima antes de voltear a verlo con repulsión. Hinata corría ocultando su rostro con un brazo, estaba llorando. De inmediato una enorme presión atrapó a su corazón apretando con fuerza la cadena con la que lo había apresado esa sensación.
Shion alcanzó a ver como Naruto, lento ante sus ojos, más que rápido en la realidad, proclamaba el nombre de su vencedora en el amor con un dejo de preocupación por parte de los labios del rubio. Corrió solo un pequeño tramo antes de voltear a verla, una mirada no dura, sino angustiada por la pelinegra y con lástima por ella por lo que acababa de hacer que Shion se quedó helada. Mientras se alejaba veía escapársele de las manos a quien decía amar sin poder detenerlo al haber el tomado una decisión que no la incluía a ella…
-¡¡HINATA!!-…
Bueno, drama, la leyenda cobra vida y habrá lemon…
Y si, trabaje en otra computadora con otro programa, por eso me quedo así de largo sin que me diera cuenta hasta despues...
Ahora, conforme a lo de amiga, si, amiga, para mi es un honor que me consideren como una amiga, la amistad es un lazo muy bonito...^u^
Orochijackson XD XD XD XD, ese estuvo bueno...
Itachi va a aparecer... Hiashi y sus turbulencias, todo es turbio con el...
Trabajando en Ronin y cerca de publicar la continuación de esta…
XOXO
Vixen
