Atrapada, atrapada sin salida se encuentra… ¿Qué clase de vida es esa? ¿Qué no puede ser feliz por una sola vez en su vida? ¿Qué no puede escapar de sus problemas? ¿Por qué? ¿Por qué las cosas son así? ¿Por qué?...
De nuevo encerrada en esa jaula de cristal y oro, rodeada de piedras y metales preciosos, inumerables gemas invaluables, toda clase de lujos y comodidades… pero consumiendo tu felicidad, alejándote cada vez más de la realidad, dejándote sola en la penumbra de la oscuridad…
…Escapa…
Apenas había subido al avión cuando sintió un extraño presentimiento recorrerle la espina respecto a ese viaje que estaba haciendo, era casi como si lo hubieran llevado a rastras. Su tío le había explicado que tenía algo que ver con Itachi y su futuro, pero al poner en claro que sería algo sentimental y no de negocios no quiso asistir, aunque termino yendo solamente para no decir que era mal hermano…
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
Itachi Uchiha era un hombre ocupado, tenía veintidós años cumplidos y era dueño de su tiempo y vida, creo una pequeña empresa dedicada a la construcción, pues al final se había salido de su carrera de comercio dejando atrás Japón para estudiar y convertirse en arquitecto en América, y saliendo de la universidad inmediatamente improviso su empresa con su amigo de la escuela, Kisame, el cual le era muy unido, y juntos estaban progresando. Ambos venían de Japón, y siempre que quería hablar sin que los demás les entendieran hablaban entre ellos japonés dejando a los demás impresionados por lo increíbles que llegaban a ser, solo que Kisame no sabía nada de que Itachi resultara ser heredero de una de las más importantes empresas de oriente: los Bancos Sharingan, por lo que se sorprendió bastante cuando este le pidió que lo acompañara a la fiesta que se daría esa navidad, pues no quería estar solo entre tanta… ¿exuberancia? o… ¿maldad?...
Capitulo veintitrés: Poseen la llave de tu celda de cristal
-¿Es por tu hermano no es cierto?- preguntó viendo por la ventana del departamento que compartían juntos en los Ángeles, vivir en una ciudad tan poco común y trabajar para gente del espectáculo construyendo sus mansiones no era nada despreciable… -Es por el ¿cierto?...- volteo a verlo sosteniendo en su mano la lata de cerveza que acababa de abrir.
-No es solo por eso…- contestó extendido en el sofá doble de la lujosa y moderna sala, aunque hablando en términos de toda la casa era más un lobby.
-¿Aún te culpa por lo que paso?...- se acercó ofreciéndole que tomar, pero el otro solo negó con la cabeza.
-El no es el único que se culpa, pero no es eso esta vez…- se toco las sienes recordando malas experiencias en el pasado de su familia.
-Vaya… debe ser algo delicado para que te hayas estresado de esta manera…- sorbió un poco de su bebida -¿Qué es entonces?- continuó mirando a su amigo extrañado.
-Ya te lo había dicho antes, dentro de unas cuantas horas conoceré mi destino- callo tratando de razonar como fue que terminó aceptando la propuesta de Madara, ni el mismo se creía haber dicho que si a semejante tontería.
-Si, ya lo se- hablo el otro algo protestante –Pero de todos modos, no entiendo como es que te enredaste en todo esto… es vil- dijo haciendo una mueca de disgusto y sintiendo pena por quien aún no había conocido y que ya sabía lo que sería de su vida por adelantado.
-Créeme cuando te digo que yo tampoco lo se. Creo que fue… un momento de debilidad…- miraba al techo reflexivo… pudo escuchar a la perfección el momento justo en que el otro escupía su trago al escucharlo ¿Itachi diciendo tal cosa?
-¿Debilidad?-hablaba con sarcasmo –No me digas. Eres un hombre perseguido por decenas de mujeres y sin embargo te dejas influenciar para decidir con quien pasaras el resto de tu vida. Es obsceno hasta para la podredumbre de la sociedad, aún en los más altos rangos- confirmó prendiendo la televisión y topándose con otro de esos reality shows de gente denigrándose y haciendo el ridículo con fin de ganar audiencia telespectadora.
-Dime que parte del mundo no lo es- continuó contrariando.
-Si el mundo lo hace no significa que tu lo hagas también, de hecho en este siglo ya es mal visto por si no lo sabías…- se paro del sofá entregándole en la mano el control remoto de la televisión – ¿No crees que es hora de tomar el control de tu vida? Toma entre tus manos lo que quiere hacer de ella, no dejes que tu tío te maneje así- Itachi apagó el televisor, las voces de más le perturbaban la mente.
-Es lo que hago- le devolvió el dispositivo a su amigo mientras se ponía de pie dirigiéndose a las escaleras del segundo piso yendo a cambiarse para la reunión –Pero una corazonada me dice que debo esperar hasta hoy y decidir que hacer después, uno nunca sabe con que pueda encontrarse en el camino…- dijo dándole la espalda mientras subía los escalones rumbo a una refrescante ducha.
-Claro…- habló sarcástico antes de tomar la cerveza que el otro rechazo, sentarse en el mullido sofá y prender la tele de nuevo –Creo que ahora si enloqueciste Itachi…-
*8*8*8*
-¡¡Hinata!!- corrió una pequeña de doce años a abrazar a una pelinegra de abrigo marrón que acababa de cruzar el umbral de hotel. La pequeña Hyuuga había reconocido a su hermana desde que bajo de la limosina, se la había pasado pegada a la ventana, con los ojos colgados en el vidrio desde hacía varias horas…
-Hanabi, hola ¿Cómo estas?- respondió a su abrazo igual de cariñosa que su hermanita -¿Me extrañaste?-
-No tanto- bromeo la otra –Pero lo que si extrañaba era ver a la familia reunida, de verdad me entristecí cuando Neji me dijo que no nos veríamos este año…- puso cara de puchero o borrego a medio morir.
-Si, me di cuenta…- recordó el como Neji había decidido que el que fuera a entregar recados a su prima menor sería ella y no el, pues no tenía tiempo ni ganas de estar escuchando sus quejas y berrinches por las cosas.
-Bueno, y cuéntame hermana ¿Qué tanto hiciste en tus vacaciones? ¿Qué pasó con tu novio?- comenzó a preguntar hasta por lo que no debía.
-¿Mi que?...- se puso toda roja al recordar lo que esa misma madrugada estaba disfrutando arrebatadoramente encendida en pasión dentro de la regadera con Naruto…
-Si, ¿Qué pasó con Gaara? ¿Recuerdas?- la trajo de vuelta a la realidad de un buen viaje fuera de la Tierra.
-Ah, era eso…- rio algo ingenua mientras la otra cuestionaba con su gesto lo que pudo haber pensado su hermana mayor.
-Escuche que rompiste con el, eso no es bueno, se veían muy bien juntos, admite que Gaara es cruelmente guapo…- mantenía pensamientos en su mente no dignos de alguien de su edad.
-¿Cruelmente?-
-Si, cruel, por no estar conmigo- contesto aclarando su idea a la otra con una risa.
-Puede ser, pero no es el indicado para mi- confesó mientras la otra volteaba algo curiosa por la respuesta, lo que había visto la última vez y oído era que estaban tan enamorados que nunca se iban a separar ¿Cómo fue entonces que los dos terminaron? -¿No quieres mejor que te cuente sobre mis vacaciones?, hay mucho que tienes que saber sobre el Valle de la montaña Aoi, es un bello lugar que me gustaría que algún día conocieras, sobre todo por la leyenda del Yoake…-
-¿Leyenda?...-
-Es una larga historia…- se la llevó caminando hacía la cafetería para pasar un tiempo juntas de calidad, por lo menos antes de que llegara su padre y, haciendo distinciones entre ellas, se volviera a sentir inferior, aunque la verdad ya no le importaba tanto lo que su padre pensara de ella, contando con el apoyo de Naruto se sentía única e irrepetible, casi realizada.
*8*8*8*
Bajando de su avión pudo ver como una limosina ya lo estaba esperando, típico, su tío no le daba la espalda a quien consideraba el mejor de la familia después de que Itachi lo dejó todo para ir a buscar su camino a Estados Unidos… Por esa razón se sorprendió mucho cuando se enteró sobre tratos con su hermano y su posible regreso a la empresa. ¿Qué clase de tratos podían ser si el ya estaba tan cerca de la silla de supremo control? ¿Cómo era posible que hubiera una posibilidad de que regresara a ser el primogénito?
Definitivamente el estrés lo estaba matando, aún sonando tan trillado para su juventud, vida corta para el si planeaba vivirla con lujo de extravagancias, rodeado de mujeres, dueño de medio mundo, aplastando a sus enemigos como insectos. Una llamada no le haría daño a nadie, solo que si su amigo estaba acompañado de quien creía que estaría a su lado le urgiría un trago de inmediato.
-¿Hai?- escuchó del otro lado de la línea, sonaba que estaba en la calle, su sospecha anterior estaba a punto de ser confirmada.
-¿De noche a estas horas dobe? Ya regresaste a las andadas ¿no es cierto?- hablo algo pesado, pero igual de frio, natural en su personalidad.
-¡Sasuke!- lo reconoció de inmediato el rubio –Estoy celebrando, no significa que vaya a embriagarme demasiado…- hablo algo eufórico.
-¿En serio?- sacó el sarcasmo recóndito de su ser.
-Bueno, tal vez si estoy algo bebido, pero se debe a una ocasión especial- continuó alardeando –No tienes idea que quien esta conmigo en este momento…- ahí estaba, de nuevo le restregaría en la cara el que estaba con Hinata –¡¡Es Gaara!!- gritó como loco.
-¿Qué?...- fue haciendo memoria, ese campamento tonto al que su padre le obligó a ir por querer pasar un tiempo solo sin nadie que lo fastidiara, y que a pesar de haber aborrecido estar ahí en un principio conoció a los que después se convertirían en sus compañeros de escuela y amigos -¿Ese fantasma? ¿Qué lo trae por Tokio?-
-Si, el también te quiere y te extraña… je je…- se burló de los dos.
-No estas en condiciones de hablar ahora teme, mejor te dejo-
-Bueno, como quieras, pero te informo que se inscribió en nuestra escuela para este semestre, vamos a ser compañeros todos de nuevo…- rio haciendo planes en su cabeza.
-No, no volveremos a hacer esa bomba de humo Naruto- le advirtió al rubio recordándole los problemas que había causado cuando eran niños, incluso llamaron a la policía y hubo varios heridos, y solo por una inocente broma…
-¡¿Tu también?! ¡Pero que aburridos!- se quejó del otro lado, Sasuke prefirió colgar, acababa de estacionarse la limosina a donde tenía que llegar, y curiosamente era un hotel Ai Suna Inn, pero que coincidencia tan… ¿extraña?...
Justo en el momento en que bajo del lujoso vehículo otro se estacionó saliendo de el aquella persona a la que no tenía ganas de ver, su hermano mayor. Cuando Itachi sintió su fría mirada en su presencia no se le hizo difícil deducir que era su hermano el que lo estaba observando, por lo que saludo solamente con una sonrisa, misma que el Uchiha menor devolvió con una mueca de disgusto y odio en los ojos, casi podía jurar que salían fuego de los mismos.
-Aquí vamos de nuevo…- murmuró bajo siendo solo escuchado por su amigo que salía detrás de el.
-Itachi…-
Cuando se presentaron con su tío este los recibió cordialmente, con una extraña y perversa sonrisa en la cara, Sasuke no tenía idea de que se trataba todo aquello, pero su hermano si, y no muy conforme con eso se dirigieron al salón que rentaron para ir a entrevistar a esos supuestos clientes, futuros asociados o lo que sea que fueran a hacer, esta vez nadie le había dicho nada al pelinegro más joven, y estando en desventaja al estar platicando entre ellos su tío e Itachi, y este venir acompañado del otro, deseó no haberse metido en ese asunto. Solo que por alguna extraña razón de apariencia quería que toda la familia estuviera reunida, por lo menos lo que quedaba de ella, por que unida y grande no eran.
Caminaban dirigidos hacia el salón principal del hotel cuando escucho voces del interior, recias y estiradas, como cualquier persona rica, de la cual estaba acostumbrado el azabache, gente con máscaras hipócritas de gusto o superioridad, pero al abrir la puerta se encontró con algo que no esperaba encontrar.
*8*8*8*
Otro bostezo y su padre le daría una bofetada.
-Tengo sueño Hinata, no se que hacer, tengo que seguir despierta- le susurró a su hermana mientras las lagrimas de cansancio la delataban.
-Tranquila- le ofreció una taza de café negro –Prueba con esto ahora, se que no te gusta el café, pero te ayudara en lo que traen el refresco frio que pedí para ti-
-Gracias…- la tomo entre sus manos haciendo muecas de disgusto por aquella bebida que en su infantil opinión sabía horrible, pero era necesario.
-¿Están bien?- se acerco Neji, su tío los veía a todos helado con su corazón de piedra.
-Si, es solo que Hanabi no esta acostumbrada a estar despierta tan tarde…- explicó, la cara de Neji se volvió algo angustiada –Descuida, ya lo estamos arreglando- los calmaba a ambos siendo que estaba igual de intranquila que ellos, su padre no le había dicho nada, su relación había cambiado desde que ella escapo con Naruto y regreso teniendo una larga y reveladora charla, pero viéndolo como estaba ahora solo lo definía de una sola manera: igual de duro y estricto que siempre. No había cambiado nada en lo absoluto…
Hiashi miraba a su familia arrinconada platicando, su hija menor se ocultaba bebiendo en una copa el refresco que Hinata había ordenado que le trajeran, Neji las protegía con su mirada y estando cerca de ellas, pero Hinata, en su opinión ya no tendría nada de que preocuparse. Desde que vio lo débil que era al pasar de los años desde esa vez en que la tuvo que someter a hipnosis supo que era una perdida de tiempo, no se superaría a si misma con ese nerviosismo y timidez, por lo menos su otra hija y su sobrino lo obedecían y eran igual de astutos que el, pero ese día los veía a todos del lado de su hija mayor, cohibidos por su actitud dura y desconcertados del porque estaban ahí. No es que fuera que todas sus reuniones familiares eran la gran cosa de alegría y diversión, pero ese día ese lugar podría ser comparado con un cementerio…
-Tonta niña…- dijo para si mismo la cabeza de familia –Ya lo habías hecho una vez, te atreviste a subestimarme, pero que ilusa, nadie puede hacerme esto a mi, sobre todo al tener ahora con que amenazarte…- clavó en su mente al novio de su hija riendo y jugando con ella mientras caminaban por la calle, ese rubio sonsacador… –Ahora ya no podrás negarte a todo lo que te pida que hagas…-
-Hiashi- se escuchó una voz desde la puerta una vez abierta esta, todos habían volteado a ver de quien se trataba. Al escuchar ese nombre Sasuke quito la mirada de fastidio del suelo para poner atención si se trataba del hombre del que creía que se trataba, y si, en efecto, era el dirigente de los bancos Byakugan, y del otro lado estaba el resto de su familia, mirándolos de la misma forma solemne que los de su grupo lo hacían, a excepción de una, una chica que el conocía…
-Hinata…- hablo a penas audible para el que estaba de junto, el cual resultaba ser Kisame quien volteo a ver al joven algo extrañado, y después mirar a su amigo del otro lado, el cual lo miraba igual que el.
-Así que la conoces…-
-Madara…- se aproximo a sus invitados –Adelante, bienvenidos- hizo un ademan con la mano por pura cortesía –Déjenme presentarles a mi familia- los llamó, a lo cual los otros acudieron, Hinata estaba igual de sorprendida que Sasuke por encontrase ahí, y que decir de su primo, se le crisparon los nervios por ver al amigo del rubio baka novio de su prima –Este es mi sobrino Neji- presentó –Mi hija menor Hanabi, y mi primogénita, Hinata- colocó una mano sobre el hombro de la pelinegra que observaba a Madara antes de hacer una reverencia igual que los demás la hicieron antes saludando.
-Un placer…-
-Vaya, es más hermosa de lo que me había imaginado Hiashi- comento Madara, Itachi llegó a poner sus ojos sobre la ojiblanca, tenía razón, era hermosa, deslumbrantemente bella… Tal vez las cosas si podrían funcionar… pero… era tan joven… -Este es mi sobrino Itachi, el mayor, y este Sasuke, su hermano- señalo al igual que ambos afirmaban solo con la cabeza, entre hombres había respeto, pero estaban jugando un juego peligroso en ese momento, todos lo sentían así en el aire… -Kisame- señalo –Socio de Itachi…-…presentó también, cuanta importancia ¿Por qué carajos había aceptado ir con el a tal reunión?...
-Por favor, la cena será traída en un momento- les indicó a todos Hiashi para que tomaran asiento en la mesa. Todo un salón del tamaño de una casa para una simple cena… puros negocios que!
-¿Puedo?- se aproximó a sentarse Sasuke al lado de Hinata.
-Claro, como gustes- le sonrió, incluso a Itachi le llamó la atención esto.
-Tío- se aproximó a el, estaban sentados juntos, el enfrente de Hinata, puesto así estratégicamente –Es demasiado joven…- aseguró mirándolo casi matadoramente, pero no era nada para Madara.
-No seas imprudente, solo son cinco años de diferencia ¿Qué preferirías a la menor?- sugirió a Hanabi en su conversación, la perversidad de sus intenciones era insana…
-Así que… tengo que fingir que no te conozco…- comenzó a hablar Sasuke.
-Creo que no, después de todo vamos a la misma escuela…- calló un rato –No pensé encontrarte aquí…- le susurro.
-Yo tampoco… Pero eres mi salvación de tener que soportar a mi hermano todo este tiempo…- Hinata volteó a mirarlo algo extraña, pero sabía como se sentía el por la muerte de sus padres en ese accidente de auto.
-Puedo decir lo mismo- confesó captando por completo la mirada del Uchiha –Entre nosotros mi primo, mi hermana y yo nos llevamos bien, de verdad somos una familia, pero a pesar de todo lo que hablamos mi padre y yo,… al estar con nosotros tiene ese efecto de volverlos sus lacayos, y es por que ellos lo quieren así, le tienen el respeto que merece, pero yo…- bajo la cabeza un segundo, pero al instante se recupero algo exaltada –Oh, cielos, yo hablando mal de el…- se sonrojo nerviosa llevándose ambas manos a las cara con vergüenza.
-Tranquila ¿Crees que yo diría algo?- respiró aliviada –De hecho, aunque mi tío sea la persona más apegada a mi no termina de caerme bien…- provoco un silencio antes de que ella riera.
-Somos crueles…- sonrió –pero es la verdad…- hizo que Uchiha también sonriera, reacción notada de nuevo por su hermano.
-Entonces ustedes dos ya se conocían…- interrumpió Itachi poniendo roja a Hinata y una expresión de fastidio nuevamente en la cara de su hermano, y solo hasta ese momento se dieron cuenta de que todos lo habían estado observando desde hacía ya un tiempo, tal vez no escuchando la conversación, pero de que se llevaban bien juntos era más que obvio.
-Ah, discúlpenos Itachi-san, bajo la cabeza la pelinegra.
-Estamos en la misma escuela, somos compañeros de salón- aclaró Sasuke.
-Eso es si que es una sorpresa…- volteó a ver a Hiashi Madara.
-Si, lo es…- masculló.
Sus miradas retadoras tal cuchillos filosos o armas de fuego solo se detuvieron al llegar los del hotel con la cena.
-Nosotros estamos aquí para aclarar unas cosas de viejos amigos entre Hiashi y yo, asuntos que estaban relacionados con su padre- les habló a los dos hermanos.
-¿Qué clase de asuntos?- preguntó Sasuke a su tío.
-Delicados a tratar aquí- lo calló aquel hombre.
-Hanabi- la llamó su padre –Tu y Neji están invitados a la competencia estatal de clavados mañana por la mañana- les indico mientras los otros dos asentían.
-¿Clavados?- le brillaron los ojos a Hinata, pero viendo la severa mirada de su padre la deprimió al entender que ella no iría, y por eso lo había hecho, por eso esa competencia, para que le doliera y la desilusionara un poco más de lo le iba a hacer en un futuro.
*8*8*8*
Al día siguiente Sasuke se levantó de golpe, ignoraba el cambio de horario, parecía estar programado para levantarse en ese preciso momento, no le importaba ser cruel o que fuera algo equivocado, quería pasar esos cinco días al lado de Hinata sin que Naruto estuviera cerca, pero cual no fue su sorpresa que al llegar a su habitación no había nadie.
-¿Hina?- contestó Hanabi cuando el Uchiha le preguntó sobre su hermana mientras iba de salida para encontrarse con Neji e ir a esa competencia prometida por su padre –Creí que lo sabías, tu hermano la invitó a conocer Hollywood…- ahora si, eso era peor que tener que quitársela a su amigo y sentir remordimientos, tendría que quitársela a su amigo, sentir remordimientos y en cima tener que competir con su hermano mayor para conquistarla…
¿Qué acaso era mercancía? Esos inconscientes no tomaban en cuenta sus sentimientos, trataban de ganarse un corazón que ya tenía dueño…
Pero su plan estaba bien formulado se viera con el cristal con el que se viera…
-Ya es demasiado tarde Neji…- se preocupó Hanabi al ser más de las tres de la madrugada y que su hermana no hubiera llegado aún, gracias al truco de su hermana para no quedarse dormida ya llevaba su cuarta botella de refresco de dos litros en todo ese tiempo, y había ido al baño en más de tres ocasiones-
-Lo se, ella no acostumbra llegar a estas horas… respondió igual de angustiado que su prima –aunque lo raro aquí es que Hiashi ni siquiera le ponga importancia, no ha querido ser interrumpido en su habitación desde hace horas…- comenzó a sospechar algo, hasta que sus ideas se le esfumaron al ver saliendo del elevador a Itachi y Hinata platicando como si se conocieran de toda la vida.
-Eso fue emocionante, no creí que ellos ganaran- aseguró con una sonrisa llena de alegría.
-Si, lo se, su música es plástica y comercial, pero logró llamar la atención de tanto público juvenil que les dieron a ellos la victoria-
-Si, eso es odioso, pero no importa, tuve la oportunidad de ver en vivo a mi grupo favorito, ¡Es la segunda vez que puedo estar en un concierto de ellos!, ¿Sabias que ellos hicieron la canción del próximo éxito de taquilla para el verano?-
-Si, la tengo en mi celular y en mi iPod, aunque ellos no quieran ser comerciales la gente los ama por lo que son…- calló por un rato, se dio cuenta de que hablaba con ella casi tan informal y amistoso como con Kisame, tuvo que aclarar la mente con respecto a eso -¿A ti también te gustan?-
-Claro que si- respondió.
-No creí que te gustara este género de música así como a mi, pero… no se, si tienes tiempo mañana va a haber una firma de autógrafos de la banda en una plaza comercial que acaban de abrir y…
-Me encantaría- sonrió.
-Excelente ¿paso por ti mañana?-
–Claro- contestó –Se de alguien a quien también le encantaría tener un autógrafo de ellos- aseguró imaginando en su mente.
-¿De verdad? ¿Quién?- preguntó algo curioso aquel Uchiha, obligación o no Hinata le había caído bastante bien, y no podía negar que al ser atractiva, inteligente y, a pesar de lo tímida, teniendo esa pasión se había sentido atraído por ella…
-Mi novio…- le soltó de la nada como un balde de agua helada sombre la cabeza.
El ya estaba haciendo planes para enamorarla viendo algunos resultados, y su tío y su socio le proponen una unión de las dos empresas al ser los primogénitos ellos y casarse cuando se entera que tiene novio…
Hinata fue llamada por su padre para hablar con ella seriamente sobre el por que estaba ahí, todo lo que le había dicho era que mantuviera al mayor de los hermanos Uchiha lejos para poder atender sus negocios con Madara sin intromisiones, no quiso hacerlo, pero al pensar que ella y Sasuke serían los que estarían con el aceptó. Pero las verdaderas intenciones detrás de esa convivencia eran otras, pues a pesar de que ella hiciera lo posible para invitar a Sasuke o por lo menos verlo, algo pasaba provocado por sus padres para que no estuviera entre los dos, así pasaba horas y horas con Itachi, que a pesar de haber empezado una bonita amistad con el a pesar de ser mayor que ella, sabía que algo estaba mal, pero ¿Qué era?...
*8*8*8*
-¿Crees que Itachi lo logre?- le preguntó Madara a Hiashi mirando por la ventana del hotel como Itachi salía del hotel acompañado de Hinata para ir a esa firma de autógrafos, según ella habían ido a tocar a la habitación de Sasuke para invitarlo, pero supuestamente había salido, por lo que los dos se fueron solos, lo que no sabía era que habían ido a la habitación equivocada a preguntar.
Hiashi volteó a ver a Madara con expresión de tratarlo de torpe por la pregunta.
-Mi hija se escapó con su novio a dos meses de conocerlo ¿crees que no haga lo mismo con tu sobrino?- contestó.
-¿Qué estuviste ahí para constatar el tiempo que estuvieron juntos o que? Estas hablando de tu propia hija Hiashi- le reclamó algo silente. El otro cayo, era cierto, y lamentablemente tenía sus motivos.
-Es débil- se puso de pie con seriedad –De su debilidad no la puedo proteger, por eso evitare que arruine su vida con ese estúpido noviecito que tiene con este matrimonio- regresó a su postura –Aparte, no tienes derecho de hablar esas cosas de mi, después de todo quieres la empresa para ti solo ¿o me equivoco?- el otro cambió su actitud pasiva por una mirada peligrosa… -Itachi no te interesa para nada, por eso te conviene que sea el quien se quede con Hinata en vez de Sasuke, por que a el si lo tienes bien dominado a tus órdenes, ¿no?...¿Cuando piensas deshacerte de el? ¿Después de la boda o la luna de miel?- el Uchiha siguió dándole la espalda, pero volteó su cabeza para contestarle.
-Mis razones no te las voy a decir, ya las sabes- giró los ojos regresando a mirar por la ventana –El problema que se puede presentar ahora es el tiempo, tu hija aún no termina la preparatoria y no cumple la mayoría de edad, eso nos puede ser una dificultad a la larga…-
-No, de eso no hay por que preocuparnos…- aseguró dirigiéndose a mirar como su hija subía a la limosina ayudada por el Uchiha mayor, el cual volteo precisamente a la ventana de donde estaban reunidos ambos hombres de negocios. Su expresión fue enigmática, una sonrisa vacía que podía significar resignación o que tramaba algo más.
-¿Por qué estas tan seguro de eso?- le cuestionó Madara, Hiashi sonrió.
-Porque ella haría cualquier cosa para proteger a su novio de que le fuere a pasar algo malo…-
Nunca lo sabré por mi mismo hasta que lo haga solo
y nunca sentiré nada más hasta que mis heridas sanen
Nunca seré algo hasta que me separe de mi
y me separare hasta hallarme a mi mismo el día de hoy
Quiero sanar
Quiero sentir que lo que pensé no fue real
Quiero dejar ir el dolor que he sostenido por tanto tiempo
Borrar todo el dolor que aun no se ha ido
Quiero sanar
Quiero sentir que a algún lugar pertenezco
Que a algún lugar pertenezco…
Hinata sigue siendo una adolescente, no la culpen por el concierto, y esta canción, je, es una traducción XD, la puse por que es más o menos lo que pasara en el siguiente capítulo ¿con quien?, bueno, es más de uno, eso si es seguro.
Dije que Hiashi era malvado ¿no?, en Ronin no lo es, pero aquí si. Y Madara… pobre Itachi, y la puesta en jaque de este para su hermano menor… xoX. Me retiro por que tengo que terminar todavía un trabajo, pasar unas cuantas cosas a limpio, hacer un dibujini, bueno, los veo en la conti…
Besos
Vixen
