Ahora si me confieso culpable de tardarme... pero no fue mi culpa, estamos cortos de personal e incluso he tenido que faltar a clases unos días... TToTT, si ya saben, lo que es trabajar y estudiar al mismo tiempo...L_L

Pero bueno, ya estoy de regreso, y estoy trabajando en Ronin también ^.^ , así que pido paciencia Please!!...

Retomando, como sabemos de las características físicas y "atractivas" de Kisame Hoshigaki ^w^, lo mejor es que para esta historia lo imaginemos más humano... es decir, atractivo, nariz afilada, color de piel normal y no azul, y cabello negro azulado oscuro en un corte que lo haga lucirlo... *u*... XD


-Deja de verme con esa cara Kisame- arremetió contra su amigo en cuanto sintió la penetrante mirada que le dedicaba entrando a su departamento. Había ido a despedir a los Hyuuga en su regreso a Tokio al igual que el de su hermano, y ahora Kisame no dejaba de verlo con una extraña combinación de sentimientos encontrados. No sabía si felicitarlo por la chica o decirle que era un pedófilo.

Konoha Gakuen:

Los caminos de la vida en Naruto

-¿De que otra manera quieres que te vea Itachi? ¿Cómo Don Juan o como marioneta?- siguió con su lectura sentado al fondo del salón en aquellos mullidos sofás que amueblaban la estancia, ese color rojo encendido que a cualquiera da la impresión de deslumbrar pasión y fuerza a la vez.

-No tengo tiempo para tus alocadas elucubraciones ahora- se sentó junto a el después de haberse quitado el saco, estaba agotado por tener que sopesar la actitud de su hermano menor. Si tan solo hubiera una manera de hacer las cosas más fáciles para el, demostrar su inocencia a pesar de los amargos y duros años que habían pasado alejado de Sasuke. Pero para eso estaba su plan...

Capitulo veinticuatro: Cavando y tapando fosas

Kisame por su parte creía cosas que no tenía que creer, ni siquiera tenerlas en mente, pero total, ahí estaban, arremolinadas y concienzudas en su cabeza, torturándolo con la incertidumbre de quererle preguntar a Itachi que sería lo siguiente que haría. Y lo peor era que teniéndolo sentado a su lado no sabía si preguntar o no, después de todo, desde aquella reunión a la que lo acompañó se había sentido completamente ajeno al asunto, pero al ver a la chica con la que tendría que estar su interés por el tema creció más de lo debido.

-Es algo joven...- se atrevió a murmurar sin quitar la vista del articulo de la revista que aún sujetaba entre sus manos, estaba leyendo tranquilamente cuando el Uchiha llegó junto con sus malos pensamientos, despertando su perversidad, así como su moralidad.

-Ya vas a empezar- recalcó el otro al reconocer su insinuación, con esa respuesta Kisame ya no quiso esperar más una explicación detallada de lo que se había perdido durante tantos días que callo.

-¡Ya basta!- se lanzó sobre el directamente encima en el sofá, no le importaba lo brusco que fuera, quería que le contestara en ese preciso momento, aunque para Itachi la agresividad no era lo suyo pues siempre tenía esa tranquilidad pacifica a veces enigmática, y otras, inexplicable. Lo que Kisame no se esperaba encontrar era la seriedad de este -¿Qué planeas hacer con ella?- soltó sin más trabas.

Itachi se lo quito de encima calmado y sin responder, solo para después levantarse, dirigirse hacia la revista que había quedado en el suelo y devolvérsela a su dueño. Kisame lo veía en silencio sin saber como sentirse, exaltado, enojado ¿De que se trataba?

-¿Me crees capaz de quedarme con Hyuuga Hinata?- lo miro gélidamente a los ojos, la forma en que el reaccionaria lo diría todo.

Al escucharlo, Hoshigaki abrió perplejo sus ojos al grado de desorbitarlos un poco, por la expresión de Itachi se podía deducir que no tenía ninguna intención romántica o malintencionada con ella, y de cierta forma eso lo tranquilizaba. Pero, entonces, ¿Qué traía entre manos?... al pensar en esto su expresión se pauso retomando algo de duda.

-¿Entonces que es Itachi? ¿Por qué pareces poner tanto empeño en estar con ella si no la quieres para nada en realidad?- lo miro con unos ojos que solo entre los dos sabían leer.

-Es linda, pero no es mi tipo- tiro la revista en la mesa de centro.

-¿Y eso que rayos significa?- renegó molesto, estaban dándole vueltas al asunto. Itachi sonrió.

-Significa que mientras pueda arreglar las cosas con Sasuke y desenmascarar a Madara deberé seguir con esta farsa de tratar de liármela ¿entiendes?- respondió con seriedad, no era cosa de juego, estaba jugándose la vida si las cosas no salían así como las tenia en mente, pero por lo pronto, debía pensar en la manera correcta de entregarle a quien quería aquello que más deseaba.

-Itachi...- vio salir a su amigo nuevamente sin ni siquiera preocuparse por el trabajo del día siguiente, un proyecto del trabajo que aún tenían en cima.

*8*8*8*

Lo primero que hizo llegando a su casa fue correr a la cama, ¡Que importaba el equipaje! al día siguiente tendría que usar el uniforme de la preparatoria de todos modos, así que podía quedarse así si quería...

No acaba de plantar la cabeza en la almohada cuando su celular comenzó a sonar de nuevo. Hacía poco que Hanabi la había llamado, pero francamente, para lo que quería, estaba agradecida de no tener que tratar a su hermana hasta el próximo año. Si bien su relación no era la más unida por lo menos había sido más solidaria con el paso de los años, pero desde que Hanabi cumplió doce se le habían sumido un poco los zumos a la cabeza. Era su hermana y la quería, pero era dos personalidades en una sola persona, a veces dulce y otras una bestia.

-¿Bueno?- respondió pegando el auricular a su oído cruzando los dedos para que no fuera su hermana.

-¡Hinata!, que bueno que te encuentro-

-¡Naruto!- al ver de quien se trataba su rostro se ilumino, en sus ojos se colocó ese destello de alegría que solo el rubio era capaz de causar en ella –Hola, extrañaba oír tu voz- confeso algo sonrojada, aún siendo una conversación telefónica.

-Je je, yo también- suspiro silente desde el otro lado de la línea, al fin se habían acabado esos cinco días sin Hinata y pronto la podría volver a ver... –Hubiera llamado más temprano, pero no sabía si estarías con tu padre todavía, dijiste que te regresarían a Japón muy justos de tiempo-

-Si, así es, hace media hora que arribó nuestro vuelo, pero no te preocupes, mi papá se quedó en Los Angeles con su socio y no regresara hasta dentro de unos días- mencionó sin saber la alegría que esto le producía a su novio.

-¿De veras? ¡Excelente! Eso significa que puedes llegar tarde a casa ¿verdad?- pregunto emocionado.

-Si, yo creo, supongo que a Neji no le molestara mucho- en la planta baja de la mansión el pelilargo estornudaba...

-¿Quieres ir al cine mañana saliendo de la escuela?- la idea era perfecta, les hacía falta, pero algo la hizo detenerse antes de darle el si por completo. Esa chica buena que siempre había sido.

-No lo se, depende de si nos dejan mucho trabajo para casa, y recuerda que pronto también comienza de nuevo el entrenamiento para el Torneo de Clavados de abril...-

-Oh, vamos, no conviene estresarse tanto si apenas es el inicio del semestre, es el último antes de que termine la preparatoria, hay que disfrutarlo al máximo... Hmmm ¿Qué dices del viernes?- Hinata meditó durante un segundo, no pudo evitar aceptar.

-Esta bien- terminó aceptando.

-Genial, hay una nueva película en cartelera que me muero de ganas de ver-

-¿Cuál?-

-Es la que esperamos desde hace meses cuando nos enteramos de su estreno- le recordó, esa noticia la saco de casillas, quedo enmudecida, tanto tiempo esperando ver un nuevo OVA de aquella serie mecha... –¡Y lo mejor es que tengo boletos para la premier este fin de semana!-

-Wa... por Dios, ¿Cómo los conseguiste?- preguntó emocionada.

-Tengo mis contactos...- recordó el regalo que le envió su padrino, tantos meses viajando alrededor del mundo para que le dijera que llegaría hasta después de las fiestas... al menos había comprado su perdón con los boletos.

-¡Increíble!...- un chispazo la hizo voltear a ver a su valija, sabía lo que traía adentro –Sabes, yo también te tengo una sorpresa-

-¿En serio?...- curioseo.

-Esta tiene que ser dada personalmente- contestó, no por nada era algo especial también... –Esta relacionada con el tema de la película y la banda...- le dio un dato extra, Naruto dejo volar su imaginación durante un rato más de conversación platicando no solo de música. Ambos estaban cansados, más Hinata, pero platicar con el otro tenía la magia de entretenerlos durante horas sin cansarse o hartarse nunca.

-Si...- reía –Por cierto- recordó -¿no haz visto a Sasuke?- preguntó algo preocupada, cuando bajo del avión el pelinegro había desaparecido por completo.

-¿Sasuke?, No ¿Por qué?-

-No te pude llamar durante el tiempo que estuve con mi padre, pero ¿el no te dijo nada?- siguió hablando, sabiendo perfectamente que ambos eran amigos del alma creyó que el pelinegro había llamado por teléfono a Naruto.

-No, ¿de que?-

-Su tío y mi padre son socios, los dos estuvimos en Estados Unidos con nuestras familias...- ...Lo admitió, enterarse de que Sasuke y su novia habían pasado cinco días solos, en otro país, en otro continente, pudiendo pasar infinidad de cosas era suficiente para alterarlo, sobre todo si traían arrastrando un pasado en medio de un triangulo amoroso... ¿o cuadrado?... pero confiaba en Hinata, por lo que no paso a más de un pensamiento pasajero -¿Naruto?...-

-Si, aquí estoy- respondió -...es solo que estaba pensando... Sasuke y su hermano no se llevan bien ¿sabes?...- se estiro en su asiento frente al escritorio de su habitación, su amigo le importaba bastante también.

-Lo se...- coloco la mirada en el piso –Aunque Itachi no parece tan malo como Sasuke lo considera...- recordó a aquel apuesto y caballeroso hombre que había conocido, se podía decir que había ganado un amigo.

-El rencor de Sasuke también tiene sus razones Hinata...- Naruto no quería hablar de ello, era algo personal de su amigo, pero siendo también amigo de Hinata asumió que ya lo sabía también –Ya sabes, desde el accidente en que sus padres perdieron la vida... el se encerró en su frialdad y misterio, aún cuando sabemos el buen tipo que es ese teme...-

-Lo es- sonrió -...pero... lo que no entiendo es que tiene que ver Itachi en todo ello...- escuchándola Naruto supo en seguida que había hablado de más.

-¿No te lo había dicho?- ella dio una negativa, no sabía de decirle o no... –Itachi arregló el auto que sus padres manejaron el día del accidente. Al parecer algo no quedo bien después de todo y... ocurrió el choque...- calló recordando aquel momento difícil para su amigo, ese día prácticamente Sasuke había perdido todo lo que tenía, sobre todo al ver a Itachi como el único culpable de lo que pasó.

-Yo... yo no lo sabía...- sintió como sus ojos se humedecían, sabiendo esto comprendía un poco más a Sasuke y su actitud. Ambos callaron durante un instante, pero trataron de recuperar al otro.

-Esta bien, Sasuke es fuerte, no te preocupes por el, va a estar bien- aseguró creyendo que el Uchiha no tendría que encarar a su hermano mayor más tiempo que ese lapso que pasó... pero el destino quería jugar cruelmente...

-Si, estará bien- se dijo a si misma.

-Ah, por cierto, olvide decirte- cambió de tema para distraerse ambos –Tengo que presentarte a alguien-

-¿Alguien?- volvió en si.

-Es un viejo amigo que no veía desde hace años, decidió terminar de estudiar la preparatoria en Konoha y se inscribió en nuestra escuela, también en es un teme, pero a pesar de tener todo el dinero que tiene no es un creído... bueno, no todo el tiempo...Tienes que conocerlo, mañana te lo presento ¿de acuerdo?-

-Claro- se fueron despidiendo.

-Bueno, supongo que te veré en la escuela-

-¿Crees que quedemos en el mismo salón?- pregunto más colectivamente que por si misma.

-Claro que si, o si no te secuestrare en las clases- bromeó, aunque en el fondo sabía que era verdad, también le angustiaba no quedar en el mismo salón que Hinata.

*8*8*8*

Al día siguiente sus temores se esparcieron al no haber ningún cambio grave, solo que Karin y Suigetsu acabaron en otra clase. La sorpresa con la integración de Temari a la escuela causo curiosidad, sobre todo por los rumores que arrastraba al pasar la mayor parte del tiempo con Shikamaru Nara, el genio de la escuela. Como era costumbre, Neji seguiría entrenando en el dojo de la escuela, pues al ser Universidad y preparatoria juntas las instalaciones eran lo suficientemente grandes como para hablar de una pequeña ciudad... dentro del distrito...

Las parejas se reunieron y los grupos de amigos regresaron con la misma alegría y efusividad de siempre, solo que Sasuke Uchiha no se había presentado ese día por extrañas razones, así que Hinata tuvo que dejar para el día siguiente lo que le quería preguntar. El inicio de año no era para menos, nuevas sorpresas y noticias llovían, como el que la profesora Kurenai estaba embarazada...

-Tal parece que Asuma y Kurenai la pasaron bastante entretenidos en ese crucero...- murmuró a un lado una rubia de coleta. Sakura y Hinata no pudieron evitar sonrojarse con su indirecta, aunque Sakura era la única que la regañaba por pensar así. Y entonces, presentaron a los nuevos...

-Bueno, creo que a la señorita Temari ya lo conocían algunos ¿no es así?- comenzó Kakashi, enseñando a los de último grado le habían tocado casi los mismos alumnos que el año anterior. Como deseaba no estar ahí en ese momento, envidiaba a Asuma al ser esa una hora libre para el, la primera y libre... –Y también contamos con la integración para este semestre de Sai san- presento a un chico nuevo y algo extraño que el salón realmente no había notado.

-Sai... que nombre tan corto... como el mío...- pensó Ino sin siquiera mirar al frente, pero cuando lo hizo se quedo pasmada con la expresión que este traía... tan inquietante y pacífica, amigable...

-Un placer- saludaron ambos con la clásica reverencia, Sai se sintió observado, y no fue imposible descubrir quien era su misteriosa observadora.

-¿No te molesta si me siento a tu lado?- pregunto con una cálida sonrisa a Ino, esta por primera vez sabía lo que era sonrojarse sintiendo sus mejillas incendiadas, pensando obviamente en Hinata...

-No, para nada...- dijo pausadamente, casi ida. No sentía algo así desde hacía mucho, ni siquiera con Shikamaru se había sentido así, y como muestra clara de su recién aparecida torpeza, acabo tirando el bolígrafo de tinta azul que traía en una mano al estar jugando con el como una ilusa, mirando discretamente a Sai, la causa de su distracción, pero que muy caballerosamente lo levanto por ella.

-Creo que esto te pertenece- se lo entrego en las manos.

–Ah, gracias...- contestó ante este gesto.

-No hay por que- sonrió de nuevo, sentado cerca de Sakura la pelirosa no dejaba de ver la escena algo rara por esto.

-Pero que galante eres con Ino- hablo acusadora.

-No estoy hablando contigo fea- la ignoró deliberadamente el pelinegro aún mirando a la rubia. Ino no sabía que pensar, le había hablado a Sakura de la forma en que ellas se trataban, era obvio que Haruno estaba a reventar de coraje por esto, su inner debía estar diciendo palabrotas al chico nuevo, su primera impresión no había sido nada buena. Pero para Ino, era como ver al amor de su vida frente a sus ojos... o por lo menos alguien a quien ya estaba catalogando de sexy...

Asientos mas adelante Naruto miraba por la ventana reflexivo, Sasuke no estaba y Gaara no había quedado en su grupo, parecía que tendría que presentarle a Hinata hasta el descanso, pues siendo el primer día de clases era seguro no tener ninguna hora libre...

-¡Al fin!- vociferó harto cuando se escuchó la campana.

-El primer día y ya estas harto de la escuela Naruto...- soltó Kiba algo fastidiado por la expresión del rubio, pues se sentaba cerca de el, este le contesto con un "Bah...", solo que al mirar a un lado suyo se topo con la mirada de Hinata, la chica que lo hacía perder la cabeza en múltiples ocasiones –Hola Hina- saludó el castaño.

-Hola Kiba-kun- respondió cortésmente, a pesar de lo pasado lo trataba como su compañero. Naruto en cambio se la llevó corriendo de ahí con el pretexto de pasar el receso juntos, dejando a tras a un admirado Inuzuka.

-¿Aún sigues así?- hablo cruzado de brazos Shino, había mirado todo sentado en la tabla de su banca. Al no recibir respuesta volteo a verlo solo para negar con la cabeza el que Kiba, a pesar de haberlo escuchado, seguía mirando la puerta por donde antes había cruzado Hinata al lado de Naruto. Suspiro por el, tenía que llegar Hinata y rechazarlo para enseñarle que los sentimientos de una chica eran más importantes y valiosos de cómo antes el los consideraba, solo así se le había quitado lo mujeriego...

-Tienes que sacártela de la cabeza, de lo contrario volverás a cometer las mismas equivocaciones de el semestre pasado en este- le habló claro, lo sorprendente en esto fue la respuesta de su amigo.

-Yo no voy a hacer ni intentar nada Shino- respondió volteando después –Si ella es feliz con Naruto no puedo hacer otra cosa más que dejarla ir...- contestó serio, pero con una misteriosa sonrisa... –Al fin comprendí que lo quiere a el, y yo no poseo el amor que ella le dedica, así que lo mejor es dejar las cosas así...- respiro profundo, casi como si con esa exhalación sacara también las emociones desde su alma.

Shino lo veía, esta vez con una mejor cara, y no pudo evitar preguntar que haría después de terminar ese semestre, pues si Hinata se quedaba a estudiar la universidad ahí también sería algo duro para el, ya que la marca en su corazón ahí se había quedado...

-No voy a estudiar aquí, no si quiero ser un gran veterinario...- cambió de cara y complexión –Así podría pasar más tiempo con Akamaru- sonrió recordando a su peludo amigo... –No se... si tiene que ver con biología ahí estaré yo, y con mis calificaciones es seguro que me acepten en la misma escuela que tu- se dirigió a Shino -después de todo nunca se te quito el interés por los insectos- el otro ya no dijo nada, su amistad iba más allá de la escuela.

*8*8*8*

A miles de millas lejos, del otro lado del mundo, en un lujoso hotel precisamente de la cadena Ai Suna Inn, Madara charlaba con su socio de negocios. Continuaban con sus planes sobre el emparentamiento de sus familias y su crecimiento en el mercado al trabajar las empresas casi como una sola. Hasta que uno de los dos comenzó a hablar de nuevo después de un silencio compartido, habían tratado muchas cosas ese día, excepto la que importaba más.

-¿Estas seguro de que vendrá con nosotros a Japón?- preguntó Hiashi pegado a la ventana, ver el bullicio de la ciudad era su relajación, casi como un brillo de humanidad en el.

-Claro que si- respondió el otro antes de quejarse -lo que no entiendo es por que quieres retrasar el que nos vallamos- hizo una pausa para respirar -¿No crees que si Itachi deja de ver a Hinata ella pueda perder el interés en el?- indagó, la cara de Hiashi tenía algo más, algo que ocultaba.

-Tu también notaste que a pesar de lo cautivador que es tu sobrino mayor Hinata parece llevarse mejor con Sasuke- dejo ver su idea -Ni siquiera yo sabía que eran compañeros de escuela, mucho menos que eran amigos- se digno a verlo por fin, pero el Uchiha ya estaba enterado de esto y lo tenía todo planeado ya.

-Lo se, pero no es otra cosa más que algo bueno- se remitió a contestar, Hiashi lo vio interrogante ¿a que se refería con eso? –Vamos Hiashi, piénsalo, Itachi sabe de esto y su amor por su hermano supera las ordenes que yo le pueda dar, así que procurara hacer ver a Sasuke sus intenciones cuando rechace casarse con ella y le deje el camino libre a el para estar a su lado en su lugar- sonrió, incluso Hiashi lucía complacido con la idea –Amor de hermanos- incluyó.

-Así que te quedaras con Sasuke al mando de la empresa, alguien a quien si puedes manejar a tu antojo, y te desharás de Itachi a la vez estando en Japón, donde tus hombres se harán cargo de el para que ya no este más en el camino al ser el legitimo heredero de los Bancos Sharingan...- terminó lo que el otro estaba pensando, sus maquiavélicos planes al igual que su manera de pensar eran parecidas en muchos aspectos.

-¿Si ya lo sabes para que dudas?- se recargo en su escritorio, los planes de ambos hombre de negocios marchaban a la perfección, sobre todo siendo socios, pues Hiashi descubrió que este no era nada más y nada menos que un miembro de la mafia con la que trataba el Hyuuga, y siendo ambicioso también, ahora, completamente corrompido, se había unido a la misma...

*8*8*8*

-Tal vez se quedó en el salón del fondo- seguía caminando tomado de la mano a su novia, quería presentarle a su amigo la chica de la que se había resistido a hablar para que Gaara se diera cuenta de la gran persona que era por su propia cuenta. Mientras tanto Hinata seguía con algo de curiosidad con respecto a quien se podría tratar...

Estaban a punto de llegar a ese salón cuando por las escaleras, después de haber salido un rato, Gaara doblaba la esquina para ir a su salón, pero fue interrumpido por un perfume que supo reconocer. El tiempo se detenía, pasaba lentamente mientras el giraba su vista hacia donde presentía encontrar a quien tanto tiempo estuvo buscando y al mismo tiempo temía enfrentar. Y si, era ella, su hermoso cabello negro azulado, había reconocido su figura, y también su rostro cuando ella volteo a la izquierda caminando, sus ojos perla eran inconfundibles...

No tuvo ojos para nada ni nadie más que ella, era como si todo lo demás hubiera desaparecido quedando solo la imagen de la chica que hacía exaltar su corazón y flaquear con solo oír su voz.

Estaba de espaldas, por lo que se aproximo rápidamente para sorprenderla desde atrás. Hinata solo sintió como su otra mano, la que llevaba al aire, fue tomada bruscamente, así que volteó para ver de que se trataba deteniendo su paso. Naruto sintió la tensión de la mano de su novia, así que también se detuvo, solo para toparse con un shock impresionante por lo que vio...

Ni siquiera le dio tiempo de hablar o percatarse de lo que ocurría, no fue ni medio segundo cuando volteo y Gaara ya se había apoderado de sus labios. Por supuesto que una chica reaccionaría bruscamente por esto, pero antes de poder forcejear, viendo atentamente supo reconocer quien era, el chico que la había lastimado tiempo atrás de manera más vil y cruel... Gaara.

El tiempo no avanzaba, la imagen estaba congelada.

Naruto nunca soltó la mano de Hinata, su corazón se había detenido al igual que su respiración... ¿Se trataba de un espejismo de su imaginación o era Gaara el que estaba besando a su novia?...


Kiba la dejó ir, Gaara es otra historia...

Los descubrimientos sobre la familia Uchiha se descubrirán poco a poco, y a Hiashi le espera una amarga sorpresa...

La pelea por el amor de Hinata esta en juego, la guerra esta a punto de comenzar. Sasuke, Gaara, Naruto... solo un vencedor, solo una chica, solo un futuro juntos...

¿Qué parte de NaruHina no he explicado bien?

XD XD XD XD XD

ViXeN