Vamos de lleno a lo de importancia, me escape para escribir y la continuación ya esta lista. Muy bueno que resultó robarme este día pero tengo responsabilidades, después de Ronin y el otro fic que me entretuvo un rato quería seguir rápido con este.
Perdón por el retraso, pero ya estoy de vuelta :3
El concierto al fin de la jornada semanal fue la razón por la cual pudo soportar toda esa primera semana de escuela teniendo no solo que procurar sus calificaciones, sino que tenía que estar atento con su novia todo el tiempo, pues el acoso de Gaara se encontraba siempre presente para el y el que pudiera suceder en cualquier momento.
Aunque en realidad "acoso" no era la palabra correcta, pues el pelirrojo, a pesar de querer recuperarla no mostraba poner mucho empeño en intentarlo. Estaba convencido que si Naruto llegó a convertirse en novio de Hinata había sido por una razón, una situación y tiempo clave que el también tuvo cuando estuvo con ella, así que eso era lo que hacía, esperar su momento y así las cosas retomarían su lugar como antes, el al lado de ella…
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
El regalo de Hinata había surtido el efecto con el que fue dado, Naruto estaba extremadamente feliz y no se contuvo en gritar a todo pulmón mientras estaba viendo tocar en vivo a su grupo predilecto. El nuevo disco de su banda favorita autografiado por todos los integrantes y mencionando su nombre lo hizo explotar. Primero ramen, luego el regalo y después el concierto, para una semana que no había empezado muy bien que dijéramos ese era un cierre espectacular.
Estando con Itachi en Los Angeles pudo conocer muchos lugares de los cuales se sentía feliz por haber visitado al menos una vez en la vida, más si pudo llevar un regalo para su novio y hacerlo feliz.
Capítulo veintisiete: Los problemas se aproximan
Cerca de la medianoche el concierto por fin se dio por terminado y todos los asistentes tuvieron que marcharse, ya era tarde, pero la banda había dedicado más tiempo a ese concierto cada que el público pedía a gritos otra canción, así que los complacieron… Ahora la noche cubría con su oscuro velo la ciudad de Japón mientras el frio del aún invierno dejaba caer un poco de nieve en algunas zonas de la ciudad, pero este no era el caso de Konoha, no aún…
-Toma- le ofreció su chamarra el rubio a su novia cuando la vio abrazarse a si misma por el clima.
-Pero, ¿Qué hay de ti?- le preguntó, solamente llevaba puesta la playera del concierto que compró. Algo alocado por la música en vivo lanzó la suya propia entre el público.
-No te preocupes- le dijo tratando de llamar un taxi a pesar de si sentir que el aire quemaba su piel. Ya era tarde para que ella llegara a su casa y el calor de todo el concierto con toda la multitud se iba disipando conforme salieron del mismo. Apenas había caminado dos pasos en la acera para poder tener mejor visibilidad del arroyo de autos cuando sintió dos cálidos brazos abrazándolo de sorpresa -¿Hinata?- la descubrió colgada al tronco de su cuerpo justo antes de también abrazarla.
Su gesto había sido muy dulce, casi como todas las cosas que a pesar de parecer cursis para algunos eran preciosas para Hinata. El era así de atento, así de atento con ella. Realmente lo amaba con todas sus fuerzas.
Mirando sus ojos pudo ver lo cansada que estaba, era casi como pedir algo más con aquellas brillantes perlas con las que lo miraba…
-No quiero llegar a casa aún…- confesó apenas audible para el rubio antes de sumirse en su pecho, quien supo comprender sus palabras y no la llevó hasta allá, pues cuando por fin pudo parar un taxi le indico el rumbo hacia su propia casa, ya que esta estaba más cerca.
Presa del sueño la dejó dormir en su cama sin siquiera quitarse la ropa ninguno de los dos. Había sido un ajetreado y divertido, llenaron toda la memoria de sus celulares con fotos las cuales de seguro Naruto presumiría en internet o haría un álbum en la computadora con ellas, pues en cada una de ellas en las que se mostraba Hinata lucía más bella e inocente que cualquier ángel, pero con un destello más del que siempre le gustaba admirar cuando la veía, simplemente era dulzura lo que emanaba de sus ojos de luna…
Colocó su celular a un lado de la lámpara sobre la mesa de noche de su habitación y se acurrucó a un lado de ella. Decidió arroparla un poco más metiéndose debajo del edredón también. Se la paso el resto de la noche contemplando su rostro mientras dormía, era un hermoso rostro venerado por los más talentosos orfebres de los dioses, esa suave y tersa piel de porcelana, sus redondos y deseables labios. Realmente se sentía perdido si no la tenía a su lado, a tal grado se había así vuelto de necesaria en su vida que no quería separarse de ella, y si existía algo que pudiera intervenir con ello el se encargaría de luchar contra ese obstáculo sin rendirse. La quería demasiado…
*8*8*8*
Habían pasado dos meses de escuela y el entrenamiento para el equipo de clavados comenzó. Sakura se sorprendió mucho al enterarse de que Ino había comenzado a salir con Sai; la primera cita y al día siguiente ya eran pareja. El era un excelente dibujante y pintor tambien, de cierta forma Ino le había llamado la atención para dibujarla, y muy secretamente los dos tenían planes para un desnudo en una acalorada cita para el arte…
Sakura se alegró por ellos, pero de cierta forma se sintió excluida por sus amigas. Hinata tenía novio e Ino había logrado estabilidad en una relación estando con Sai, y ni hablar de Temari, estando con Shikamaru los dos daban rienda suelta a su pasión cada que se veían y escapaban al cuarto de limpieza del conserje sin importarles el poco espacio o lo publico que fuera su relación.
Ni hablar, solo quedaba ella en espera de quien aún consideraba su príncipe azul y del que seguía perdidamente enamorada tal y como cuando niña, pero este solo seguía ignorándola…
-La competencia la próxima semana- le entregó un volante algo arrugado al rubio que veía el contenido con algo de emoción al ya saber de que se trataba.
-¡¿Qué?! ¡¿El premio será de 800 dólares?!- se fue de espaldas con eso -¡Wo! Es mucho, ¡y en dólares!, no en yenes…- decía mientras leía la sede en que sería aquel evento, una antigua plaza muy conocida en donde el ya había practicado en patineta en varias ocasiones así como metido en algunos problemas.
-La mayoría de las veces te interesan más esta clase de competencias ¿no?- platicaba Sasuke con su personalidad seria y misteriosa de siempre, esta vez no estaba tan interesado en participar como en los años anteriores –La verdad no se como sigues con esas cosas, yo sigo prefiriendo las motocicletas…-
-¡Ni me lo recuerdes!- le gritó de inmediato el ojiazul por lo que había dicho. Hacía cosa de casi un año en el que le fue prohibido manejar debido a medio matarse en una carrera clandestina de motos, y lo mismo había pasado con el auto de lujo que le regaló su padrino nuevo y del año, pues quedo solo para ser utilizado como chatarra. Todo eso en general, era la razón de por que el rubio no tenía licencia de conducir después de haber tenido que pagar infinidad de multas e incluso haber caído en la cárcel en más de dos ocasiones…
-Solo decía… por lo menos la patineta no te la pueden quitar…- se burló sin mofa, solo con unas rotundas ganas de molestarlo.
-Ni quien te entienda- se quejó su amigo –Pero bueno, te la pasare por esta vez solo por que quiero partirle el trasero a las niñitas que se atrevan a retarme en la competencia…- se oscurecía su imagen trayendo incluso llamas que sacó de quien sabe donde y que le daban una apariencia infernal al decir que aplastaría como insectos a sus rivales…
-Hmp… solo para eso eres bueno…-
Afuera del salón un chico pelirrojo de ojos aguamarina había escuchado sin querer la conversación. No le gustaba bajar al patio en los recesos y ese día no había sido la excepción, pero mientras caminaba hacia los baños de su piso se encontró con una extraña conversación en el salón de Naruto. Se enteró de la afición del Uzumaki por las emociones fuertes y los deportes, la lista de todo lo que le gustaba era larga y el tenía un punto a su favor. Lejos de ser alguien a quien no le gustaban las carreras debido solamente a la multitud de gente, prefería la velocidad y la agilidad que le proporcionaba una motocicleta, siempre había adorado la adrenalina que circulaba por sus venas cuando corría, pero pensándolo bien, tal vez desde antes podría comenzar con sus planes de ganarse lentamente a Hinata de nuevo.
*8*8*8*
-Eso Hinata, vas bien- le decía Yamato viéndola nadar, pero ella misma se lo había dicho, era clavadista no nadadora, pues la velocidad no era su fuerte sino lo artístico como lo era el nado sincronizado, pero que a pesar de todo prefería dejar a un lado para dedicarse completamente a los clavados, esa era su pasión en cuanto de deportes se refería…
-¿Por qué a esta hora nunca esta en casa?- se preguntaba cuando era niña, su madre era la persona más dulce que conocía, su calidez la reconfortaba en las noches de tormenta y sus cándida voz la tranquilizaba cuando había peligro. Con ella todo el mal del mundo parecía desvanecerse dejando solo el gran corazón de su madre lleno de amor para dar.
Pero siempre había algo que marcaba una lejanía y que nunca le había gustado, y era muy pequeña como para comprenderlo…
-Esta entrenando- le explicaba su primo –Es una gran clavadista, y los campeones entrenan todos los días para seguir siendo los mejores. No por nada ha ganado tantas medallas alrededor del mundo- le sonrió calmando sus dudas con respecto a su madre, pero a pesar de todo había algo mal... aún no sabía que, pero lo había…
-Se le dijo claramente que no entrenara estando embarazada, la primera vez tuvo suerte, pero esta…- miraba el doctor hacia otro lado, su padre se había quedado frío con lo que le había dicho, y ella, el ser muy pequeña aún no entendía que pasaba, le habían dicho que su madre nunca más despertaría... –Solo pudo salvarse al producto, y es una niña...-
Su padre siempre la amo, amaba a su madre, y a pesar de notar claramente que entre los dos había algo que ocultaban con respecto a su relación juntos y que la trataba a ella también y que a veces la hacía sentir que era por su culpa, las cosas iban bien.
Pero en ese momento, viendo la cara de su padre sintió que un terrible miedo la invadía... El estaba esperando que este hijo resultara ser su primogénito varón, pero no, había resultado ser otra niña... Como si no tuviera ya problemas con la que tenía y ahora más que tendría que ser padre y madre a la vez al haberse quedado viudo. No, el no era para hacer esa clase de cosas.
Maldita suerte.
Desde ese momento, viéndolo a los ojos pudo notar su cambio, las cosas ya no serían los mismo, esta vez había odio, odio hacia ella, y las cosas no cambiarían tan fácil, probablemente nunca...
Su corazón de piedra se había congelado.
-Puedes detenerte ahora si quieres Hinata- la llamó su maestro estando aún en el agua, se había perdido en si misma y no se percató de que la carrera ya había terminado y todas habían salido ya. Asintió y salió de la piscina con rumbo a los vestidores para ducharse y quitarse un poco el aroma de cloro de la alberca a pesar de que sabía que impregnaba su cabello. No estaba muy concentrada que dijéramos ese día, y Yamato no era el único que se había percatado de esto.
-¿No has notado algo extraño en ella dobe?- le preguntó Sasuke a su rubio amigo entrenando ellos en la fosa de clavados, el era tan descuidado que ni siquiera lo debió haber notado, pero esta vez si sabía la razón, no por nada era su novio.
-Es por que va a ser el aniversario de la muerte de su madre en estos días, ha estado así toda la semana...- suspiro mirando al techo de manera ensoñadora pero triste a la vez, estaba muy reflexivo.
Cuando sus padres murieron el no estaba solo, su madre murió cuando el nació, y de cierta forma se sentía empático con Hanabi en esa situación, puesto que ningún niño quería sentirse el culpable de la muerte de su madre al nacer, aún cuando con Hanabi, siendo que no la había tratado mucho y ni siquiera visto en persona, no compaginaban.
Creció con esa marca pero su padre supo llevarlo con calma sin que lo sintiera, pero al marcharse el tambien solo Jiraya, su padrino, había quedado ahí para el. No estaba solo a pesar de los mucho que extrañaba su presencia.
Aún así no sabía que era peor, y un día el ocio de su mente le hizo pensar quien tenía la peor situación, el o Hinata, y al final ella ganaba por ser quien era y encontrarse en el lugar en el que estaba. Tal vez esa era la razón de su sobreprotección con ella mezclada con otras cosas, pero de lo que podían estar seguro era de que una vez habiéndose encontrado en la vida no se separarían.
-¡Naruto!- le gritó su entrenador desde las gradas al ver que no se movía y Sasuke ya hasta se había quitado del agua para darle espacio desde hacía un tiempo -¡¿Qué estas esperando?!- le gritó más fuerte -¡Salta de una buena vez!-
Gaara se quedo esa tarde viendo el entrenamiento estando completamente solo, nadie le había dicho nada ni se percataron de que estaba ahí. Tenía curiosidad de si Hinata por fin se había superado a si misma y había dejado de no mostrar sus verdaderas aptitudes en los clavados como lo buena que sabía que era, pues en su antigua escuela no la habían valorado siendo que tenía mucho talento, y eso había sido solamente por que ella no quería meterse en tantas responsabilidades si ya era parte del equipo de gimnasia por órdenes de su padre, y si, ahora no se retenía nada, pero lucía algo ida ese día...
Al instante comprendió a que se debía, estaba cerca la fecha de cuando su madre murió y se trataba de algo muy importante para Hinata. Siempre decía que no le afectaba, pero lo cierto era que se ponía triste por recordarla y saber que ya no estaba con ella, ya que en su solitaria y cruel infancia ella había sido la única que le había demostrado cariño.
-¿Estas bien?- la abrazó su novio cuando salió por fin del edificio de la alberca techada, ella solo asintió caminando a su lado sin decir nada, esa melancolía la ponía distinta.
Al pasar por la reja de la escuela con dirección a la calle los dos fueron sorprendidos por Gaara estando en la misma precisamente y habiendo salido de la nada.
Sin salir una sola palabra de su boca le dio una rosa blanca a Hinata en la mano dejándola anonadad a por la acción antes de dedicarle una mirada intensa de comprensión y dejarla para seguir su camino.
En cuanto el se hubo alejado se fue del lado del rubio para verlo marcharse, a pesar de ya no estar juntos no se había olvidado del aniversario de la muerte de su madre y como viajaba varias horas desplazándose en la ciudad para llegar al cementerio en donde se encontraba la tumba de su madre para poder entregarle ese presente, su flor favorito y la razón por la cual desde pequeña le había gustado ese color volviéndose uno de sus favoritos...
Una rosa blanca.
Un estremecimiento se colocó en el corazón de Naruto sintiendo como galopaba en su pecho por lo que veía, no le gustaba nada que a pesar de hacerlo en silencio, Gaara y Hinata tuvieran su lenguaje para hablarse y comprender al otro.
Faltaban dos días para el aniversario y ellos habían evitado hablar de cosas tristes, por lo que Hinata nunca se enteró de la fecha en que caía la muerte de sus padres ni el del día en que había muerto su madre, pero ese día le urgía verla.
Se tardaron horas en llegar pero valió la pena, cuando llegó a la tumba de su madre se desplomo sobre ella acariciando con sus dedos los kanjis con los que estaba escrito su nombre. Naruto la contempló de manera solemne toda la tarde hasta que oscureció, sabía que si la situación fuere inversa pasaría exactamente lo mismo.
Solo que de manera visible y algo preocupante para el, no lloró. Había algo en su aura que lo hacía tener curiosidad de que era lo que invadía su mente como para ponerla así.
Después de unos minutos más se marcharon, había algo en su rostro que lucía pacífico, pero no decía nada, solo estaba sentada en el asiento del taxi mirando por la ventana las luces de Tokio por la noche.
-Estas molesto- le habló por fin frente a su casa, no hablaron en todo el trayecto.
-No, no lo estoy- respondió por lo que le había dicho, y era cierto, no lo estaba, solo tenía la mente en otro lado al ver lo perdida que se encontraba ella tratando de imaginarse lo que pensaba y si involucraba a Gaara, pero no era que su mente la hubiere abandonado, solo pensaba lo siguiente que haría ahora que había decido tomar una decisión sobre su situación en las constantes preguntas que se hacía sobre su futuro y lo que pasaría en este.
-Se lo que piensas, pero no tienes por que preocuparte- volvió a hablar -Gaara suele actuar así a pesar de que las intenciones sean nobles, estando como estamos quiso hacerlo frente a ti para molestarte un poco- Naruto volteo de inmediato con miles de cosas en mente, lo conocía tan bien por tantos años de relación que no sabía como actuar al respecto contra eso. Había mucho aún que desconocía de Hinata a pesar de creer haber pasado una vida entera con ella, pero no, había más.
El era un libro abierto, pero ella, siendo como era, también tenia enterrados sus secretos...
El ojiazul bajó la cabeza tratando de alejar esa clase de pensamientos en su cabeza, pero no podía, y sus movimientos corporales lo delataban. Se sentía algo inferior ante el conocimiento de Gaara con respecto a su novia, pero para ella, en esos instantes eso no importaba.
-¿Qué día es?- le preguntó acercándosele con cuidado, el la miro cuestionando la pregunta a lo que ella la aclaró -¿En que día tu... los visitas?- se refirió a sus padres, así pudo comprender mejor.
-Ocho de noviembre- respondió mirando hacia otro lado al poner su imagen en mente y lo que hacía en esas fechas –Las orquídeas eran las flores favoritas de mi madre, y a mi padre le gustaba arrojar las hojas secas de otoño, creo que esa no es mi estación favorita por eso, y durante esos días no suelo comer ramen por que... tambien era la comida favorita de mi madre...- se acercó un poco a ella al igual que esta comprendía su corazón –Me pasa lo mismo que a ti con el entrenamiento. No puedo sacármelo de la cabeza...-
Hubo un largo silencio en el que los dos se abrazaron a las afueras de la mansión Hyuuga sin importarles que los vieran o lo que la gente les dijera o comentara sobre ellos a sus espaldas, lo único importante en ese momento era estar con el otro demostrándose su amor y comprensión, el apoyo que nunca dejarían de tener.
-Cocina- dijo después de un rato sin mostrar más pena, el rubio lo miro extrañado de lo que acaba de decirle –Es lo que quiero estudiar. Cocina, me quiero convertir en chef internacional- repitió sonriendo.
-¿De verdad?- se iluminó su rostro por lo que le decía.
-Si- asintió –Me gusta y soy buena en ello, me gustaría mucho pasar experimentando y preparando la comida de todo el mundo en mi vida, conocer de todo y saber prepararlo- se mostró feliz por lo que había dicho.
-Que bueno- la abrazó de nuevo, durante meses, una vez tomada la confianza con todos sus amigos en Gakuen Hinata no había podido tomar una decisión sobre que estudiar debido al mismo dilema de su familia. Cuando estuvo con Gaara planeaba viajar alrededor del mundo a su lado y demostrar lo que valía en los clavados, pero siempre se había guardado en si misma el practicar ese deporte era por la pura necesidad de sentirse valorada y más cerca de su madre mientras negaba que era un estigma al causarle mucho sufrimiento por recordarle constantemente la dedicación de su madre al grado de haberle dañado la salud y arrebatársela de su lado.
Era buena, eso no lo negaba, y el que le gustara era aparte de lo que había pasado con su madre, pues desde niña, cuando estuvo en una competencia de clavados en donde su madre participó y la llevó, se quedó maravillada de lo que vio al no poder contener su admiración por los giros que daban en al aire los clavadistas y las figuras que hacían en el agua las de nado sincronizado. Desde ese entonces se había quedado pasmada y atraída a ese mundo donde todo dependía del agua, le gustaba más que lo arduo y sobre todo estricto por su padre con la gimnasia... tal vez si su padre no hubiera interferido le hubiera tomado gusto a esa disciplina, pero acabo siendo todo lo contrario.
*8*8*8*
Cuando pasó delante de ella algo lo atrajo a verla, no supo si fue por su potencia o por el brillo con el que relucía, pero tuvo que comprarla en cuanto la vio en medio del centro comercial.
No pudo evitar sacar la chequera y salir de ahí montado en ella. Llenó el tanque en una gasolinera cercana y se marchó. Era una Harley Davidson XR1200 del año con un motor que rugía increíble.
Le comían las ganas por probar ese bebe en la pista y de inmediato libro el trafico para correr en las curvas de cierta carretera que había cerca...
Sabía de alguien que moriría por tener esa maravilla de motocicleta, aunque este ni lo notaría por estar perdido en sus propios asuntos.
-¿Y que Naruto? ¿Comenzaras deslizándote como siempre y después les demostraras de lo que eres capaz?- le preguntó Kiba en la escuela, al día siguiente sería la competencia y sabía que tanto el como Sasuke practicaban juntos en patineta desde antes para ganar, eso lo hacía recordar las antiguas salidas que tenían en las que también se metían a las carreras clandestinas y a los arrancones.
-Sasuke no se inscribió esta vez- le fue informando.
-¿En serio? ¿Por qué?-
-No lo se- respondió desviando la vista -Yo mejore mucho en mis trucos en el aire, tienes que ver como voy a llevarme todo el dinero del primer lugar- habló completamente convencido de ganar.
-¿Y va ser callejero o en rampa?-
-Ambos, estilo libre- contestó teniendo muchas cosas en mente, quería ser discreto, pero tambien necesitaba aliados, ¿Y que mejor que los amigos? –Además, después de eso van a haber unas carreras en el sitio de siempre y Sasuke prometió prestarme su auto…- dijo en voz baja a lo que Kiba saltó de su asiento por lo que había dicho.
-¡¿Tu que?!- bajo la voz de inmediato sorprendido por lo que le dijo y comenzó a hablar casi como en susurro -¿Estas loco? Parece que no aprendiste nada de todos los accidentes y problemas que has tenido ¿verdad?-
-Es solo una carrera y sabes lo bien que manejo yo, la otra vez solo fue un pequeño error por distraerme…- contesto, había algo que si noto Kiba con sorpresa, cuando trataban ese tema siempre se veía exaltado y lleno de emoción, ahora parecía haber algo más de por medio al no haber nada de su clásica efusividad…
En ese mismo momento fue entrando Hinata junto con los demás compañeros de su salón, el receso había terminado y regresaba al lado de sus amigas platicando de todo. El rubio la saludó de lejos y ella siguió platicando con ellas, había algo raro… Entonces fue cuando Kiba le preguntó lo que su curiosidad quería saber al verlo algo distante cuando ella entró…
-¿Ya se lo dijiste a Hinata?- no, eso le había faltado.
-La verdad… prefiero que ella no sepa de esto- respondió dudando un poco en hablarle a Kiba de lo que lo tenía tan distraído.
-¿Qué? Pero si es tu novia, debía saberlo desde hace mucho, no se lo puedes ocultar. Dime ¿Qué pasaría si te mataras?-
-No digas estupideces- lo miro serio -Es solo que prefiero no meter a Hinata en esto. Sabes que los que compiten ahí vienen de todos lados y los Yakuza y Akatsuki están ahí también- trató de ser razonable, si Hinata ya era asediada por muchos que no tenían oportunidad ¿Para que llevarla a un sitio donde podía ser asediada por tipos peligrosos que podían tomar medidas más drásticas?
-Exacto, por eso mismo deberías decirle, para que sepa por lo menos donde estas y el peligro que corres- Naruto lo miro indiferente.
Kiba y los demás conocían a Sasuke y Naruto, y también a Gaara desde niños debido a un pequeño campamento de verano al que todos fueron y se trataron volviéndose amigos. Viviendo en el mismo lugar iban a escuelas diferentes, y por cosas de la vida no se habían visto hasta entrar a preparatoria, pues ahí fue donde se llevaron más con Sasuke al ser su compañero y poco después ingresara Naruto transferido ya de más de tres escuelas antes y llevando sus problemas a las mismas. Solo que en Konoha Gakuen las cosas habían bajado un poco de nivel, pero mezclándolos a todos en ello, y no es que no disfrutaran los problemas, pero las cosas se habían enfriado de un tiempo hasta el presente desde que fueron presionados con lo de entrar a la universidad y los asuntos con respecto a su futuro. Habían entrado en razón, podía gustarles andar en la calle divirtiéndose juntos, pero lo tendrían que aplazar un poco hasta tener un lugar en la escuela…
Kiba era su amigo y sabía de su pasado, sabía de mucho, como lo mal que se llevaba con Neji desde que llegó a la escuela, las disputas y lo enojado que se ponía con la popularidad de Sasuke hasta que los dos acabaron como amigos, incluso lo de Shion, pero esto, esto era como ser alcanzado por el destino
¿Por qué después de demostrar un cambio estaba hablando de regresar a las carreras clandestinas?
-Hasta Sasuke esta de acuerdo en que no le diga nada, es lo mejor Kiba- continuó sereno pero aún misterioso.
-¿Pero que carajos te pasa ahora Naruto? Ya lo habías dejado desde que nos dieron esa golpiza por que les ganaste y también por los exámenes cuando nos aplazaron el año ¿Qué quieres más problemas ahora?-
-Esto lo traigo desde mis otras escuelas y, hace muy poco que saben en donde estoy ahora...-
-¿Qué?- la expresión el cara del Inuzuka comenzó a cambiar drásticamente, sabía de quienes se refería –Pero… ¿Cómo se enteraron de que estas aquí?-
-Nunca me dieron por mi lado, han estado buscándome- se recargó en el asiento estirándose mientras recordaba su problemático pasado lleno de peleas, problemas y soledad. El bullicio del salón permitía que su conversación se ocultara perfectamente. –Hace dos días que me encontraron en la calle y prometieron hallarme…- comenzó a notársele la vista algo preocupada, volteo a ver al grupo de amigas de su novia y como reían por algo que había dicho Ino, se veía demasiado pensativo por lo que pasaba... –Me vieron con Hinata ese día y me amenazaron con hacerle algo a ella si no corro...-
-Malditos...- se atrevió a decir Kiba molesto –Es obvio que vas a ganar, no tienes por que preocuparte- trató de animarlo.
-Si lo se, pero me angustia mucho, por que será lo mismo si gano o pierdo, se irán sobre ella-
-No me digas que ya saben quien es Hinata- se alarmó más de lo que ya estaba.
-No lo se, eso es lo que no se. Por eso no quiero que vaya y por eso no le he dicho nada. Me esperaran cuando gane la competencia y pondrán la misma cantidad que me den del premio será el dinero lo que se lleve el vencedor y no nos volveremos a ver... eso espero... No importa si me golpean y se llevan el premio, pero que no le hagan nada a ella. No quiero meterla en esto...- Kiba lo veía preocupado también.
-¿Qué pasara si no ganas en las competencias? No tendrías el dinero para la carrera-
-Voy a ganar, eso es seguro- contestó -por eso Sasuke no se inscribió esta vez-
-¿Sasuke ya lo sabe?-
-Por eso me prestara su auto, pero lo importante es que Hinata no me acompañe mañana ni me vea. Es por su seguridad-
Los dos voltearon a ver al grupo de Sakura de nuevo, platicaban de los planes que tenían para el fin de semana. Se veía tranquila, pero el rubio tenía una extraño presentimiento de que las cosas no podrían salir tan bien como pensaba con respecto a la carrera…
-¿Exposición de arte?-
-No esta lejos el museo Hinata, pero me gustaría que las dos vinieran, Sai va a exponer sus dibujos y algunas pinturas y tienen que verlas, son espectaculares- decía su novia.
-Suena bien para mi ¿Qué dices tu Hina? ¿Ya tenía planes para mañana?-
-Bueno, yo…- volteó a ver a Naruto, este miraba el piso al lado de Kiba desde su asiento, había estado distraído desde hacía poco tiempo –Voy a ver…
*8*8*8*
-Llegó esto en la mañana, el estúpido hombre del correo aporreo la puerta hasta que se dio cuenta de la abertura de las cartas. Es un inútil- le entrego una carta a su compañero de departamento –La mayor parte son cuentas y cartas de tus admiradoras, pero creo que esta es urgente en especial, viene membreteada desde Japón. Que desperdicio de dinero y perdida de tiempo, ¿Qué tu tío no te pudo mandar un mail por internet?- Itachi solo rio por lo que decia su compañero y amigo, se notaba de sobremanera que no conocía del todo a Madara.
-Aún no debo irme todavía, esta arreglando unos asuntos de los cuales no quiero involucrarme...-
-Cierto, tu hermano no te recibió con los brazos abiertos la última vez. Imagínate lo que dirá cuando se entere que te "casaras" con la chica que el quiere-
-No seas tan duro con eso Kisame, sabes que las cosas no serán así-
-Pero eso no lo sabe Sasuke todavía...- sonrió molestando al Uchiha, lo que cabía destacar del Hoshigaki era su gran sonrisa. -¿Qué te dice?- lo miro leer el contenido de la carta.
-Lo de siempre...- cerró la carta colocándola a un lado del sillón de la estancia mientras seguía degustando su copa de vino tranquila y elegantemente. No era su turno de aparecer en Japón todavía...
*8*8*8*
Por la tarde en una carretera cercana, como todos los días, un grupo de pandilleros veían a un reciente intruso en su territorio con cierto interés que poco hacían notar. Gaara le había encontrado el gusto a correr en esa zona y había estado yendo seguido, e ignoraba por completo que lo vigilaban de cerca.
-Se ve que es bueno...- decía un rubio montado en su propia motocicleta a un sujeto dentro de un mini cooper rojo, que claramente llevaba chofer.
-Que no te importe, el no es tan necesario de intimidar o perseguir- le hablaba un hombre al que no se le podía ver el rostro.
-¿Entonces que quiere que hagamos con el?-
-Por el momento solo vigilarlo, ahora que se quien es tengo que decirle a alguien lo que sucede-
-Ah… si vamos a espiar a las personas que sea algo con que amenazarlos, no sus archivos amorosos- se quejaba el rubio.
-El no es solo alguien más ¿verdad?- se acercó un pelirrojo al auto también montado en su moto.
-No, no lo es Sasori, pero tengo la sospecha de que podría estar relacionado con lo que nos pidieron que nos encargáramos-
-¿Qué tiene que ver ese sujeto con Hiashi?-
-Nada, si es eso lo que preguntas Deidara, pero tengo la leve sospecha de que no somos los únicos que lo están siguiendo- en ese momento pudieron ver como otra motocicleta, del lado contrario por donde iba Gaara, venía alguien que pudieron reconocer para su desagrado.
-Kabuto…- dijo por lo bajo Zetsu al verlo de la cara.
-¿Qué hace el perdedor de Orochimaru por aquí?-
-Le pedí a Hidan y a Kakuzu que lo vigilaran y ha estado siguiendo a la hija de Hiashi desde hace tiempo, cree que con ella puede llegar a Hiashi-
-¿Para secuestrarla o para abducirla a que se una a el contra el monstruo de su padre?- preguntó Deidara nuevamente.
-No lo se, pero quiere desplomar al Hyuuga por que Madara desea adueñarse de los bancos Byukugan. Si lo lograra sus fuerzas crecerían y seria potencia en el bajo mundo al tener de donde sacar dinero con esa empresa, y un buen abogado cubriría bien su golpe…-
-¿Entonces el que haya matado a uno de sus mejores hombres no es la razón del por que el esta tras Hiashi?-
-Claro que no, hay más de por medio Deidara- vio como Gaara se perdía en la segunda vuelta en la lejanía –Lo único que quiero que hagan es estar alerta, si nos movemos mucho ahora Orochimaru podría saber desde antes que estamos sobre el. Lo dejo en sus manos- cerró la ventana del auto indicándole al chofer que arrancara para seguir atendiendo sus propios asuntos.
-Vaya, pero que tonterías ha estado haciendo Orochimaru desde que salió de Akatsuki para buscar el mismo sus medios…-
-Si, lo se-…
-Oye… ¿Vendrás a correr mañana Sasori?-
-No, van a robar toda la atención los tipos de la zona este con su propia carrera- le avisó.
-¿Y eso que? Podemos arruinarles el teatrito- pero el otro siguió dándole la negativa al rubio.
-Esta vez no Deidara, escuche que lo que están poniendo en juego es una chica de familia. Quiero saber si el trofeo es tan bueno como dicen que es…-
*8*8*8*
-Haz lo que quieras, si crees poder llevarte el dinero adelante- le decía su amo a su fiel lacayo que lo seguía y a poyaba a todas partes –Solo no dejes de descuidar al objetivo que te encargue ¿quieres?-
-Por supuesto que no Orochimaru-sama. Me retiro- salió de la casa que habían rentado en Tokio mientras veía el folleto que tenia en la mano y que adentro llevaba otro papel con sus datos en una forma.
Kabuto se había inscrito en la competencia en la que iba a participar Naruto seguro de sus habilidades como skate…
Picante… Imagínense a Akatsuki todos como personas normales pero más jóvenes ok?
Cuando vi una imagen de Akatsuki como chicos malos en motocicletas me emocione al grado de gritar! KYA!! Se ven tan geniales…
Las cosas entre familias de la mafia se van a poner gruesas. El avance es rápido y Hinata tiene un futuro problemático (XD Shikamaru) así como peligroso. Naruto debe ganar la competencia y la carrera clandestina de autos, y no se imagina que Akatsuki va a hacer de las suyas en moto… Oh!…
Bueno, hasta la próxima
ViX
