Aclaraciones del capitulo:
Hola! Buenas las tengan ;)
Aquí les dejo otro capitulo, ojala sea de su agrado.
Disclaimer: los personajes pertenecen a J.K. Rowling, yo sòlo los uso con fines artísticos y de entretenimiento: no se genera ningún lucro con esta historia.
Se volvió una costumbre del señor Malfoy hacerse perdedizo un par de veces al día, durante un largo rato. A donde iba solo Voldemort y Narcissa (ambos en el mismo grado de indeseabilidad en su lista personal) lo sospechaban. Su mujer tan pronto se mostraba zalamera como se ponía histérica a gritarle que a donde se iba a ver a su amante: eran unas escenas muy desagradables, la verdad que se estaban volviendo el hazmerreir de los mortifagos, a sus espaldas, por supuesto. Solo Snape se atrevió a tocarle el tema, un día que hacían la antesala de su amo que había salido a una de sus correrías solitarias y ya estaba demorando.
-¿Y tu vida familiar Lucius? - le pregunto venenosillo el director - ¿Ha mejorado ahora que pasas mas tiempo en casa?
Lucius se revolvió incomodo sobre su sofá tapizado de cuero blanco.
-Sabes que mi vida familiar es una farsa, Severus. - le confió como en su época de estudiante.
-Vamos, algo sentirás por Cissy luego de tantos años...
-Si: ganas de quitármela de encima. - los viejos amigos se sonrieron.
-¿Y que hay de Draco, que hace?
-Da de comer a los prisioneros... creo. Y agacha la cabeza el resto del tiempo. Creo que ese día debí comprarle la mano de la gloria: tal vez hubiera llegado a buen ladrón.
-Si, es un poco decepcionante el chico... - admitió Severus - Nunca tuvo tu ingenio ni tu atractivo, ni... nada, en realidad.
-Dejemos el tema de mi decepcionante hijo. - dijo Lucius con fastidio - Déjame contarte un secretito, uno que nadie salvo el lord sabe. Uno que me alegra la vida.
-Soy todo oídos.
-Como sabes, robamos a la niña Lovegod antes de Navidad...
-Si, me preguntaba si una de mis alumnas habría terminado de cena de Greyback.
-¡Ese cerdo! - bufó el rubio - No, para nada ese bocadito tan exquisito me lo quede yo.
-¿Eres caníbal?
-¡No seas idiota Severus!
-Ah, vaya. Así que ella es la nueva amante que tanto odia Narcissa.
-Si, una chica fantástica. En media hora voy a verla - consultó su reloj y suspiró - Te lo juro Severus, nunca tengo bastante de ella: me hace sentir genial, es como una inyección de vitalidad y vigor...
Snape sonreía burlón: entendía perfectamente que una amante jovencita, recluida hiciera sentir varonil y poderoso a un tipo en los cuarentas cuya casa estaba secuestrada.
-¿Y ella coopera?
-Si, no. Imperio y es toda mía: no he querido usar la violencia con ella es muy especial...
-Jaja. LUcius, viejo colmilludo, si no te conociera diría que estas enamorado.
-¿Enamorado? - pregunto este sorprendido - ¡No! En absoluto.
-Pues tus síntomas se parecen prodigiosamente al enamoramiento mi amigo.
-No, estas loco.
-Yo en tu lugar la escondería bien. Narcissa esta especialmente celosa esta vez, debe haber pensado como yo y podría acabar con tu juguetito.
-Narcissa no se atrevería...
-Una mujer despechada se atreve a todo. - terminó Severus y se paro para irse: ya no podía esperar mas.
Cuando minutos más tarde, Lucius se internó en su pequeño paraíso abrazó y besó a Luna antes de aparecer la comida. Su bella niña estaba deprimida a últimas fechas, quizá Malfoy no solo extraía de ella placer sino felicidad. Luego de casi dos meses de completo aislamiento Luna estaba triste, no veía otra cara que la de Malfoy, porque ni siquiera tenía un espejo. El único contacto que tenia con otro ser humano era sexual, algo que ella no sabia si seria violación...
Lo disfrutaba, ¡oh si! Y de que modo, cuando sucedía: mientras Malfoy la besaba y la poseía, cubriéndola de caricias, se sentía bien, mejor que mejor, pero después en sus largas horas de soledad Luna se sentía usada y sucia, manipulada.
-Señor Malfoy, ya basta.- lo empujó ladeando el rostro, un hilito de saliva aun conectaba sus bocas - Déjeme en paz, parece un pulpo. - le quito las manos de encima.- Tengo hambre y estoy cansada.
-¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal? - le preguntó poniéndole una mano sobre la frente.
-No, cansada. En la mañana me obligó a hacerlo tres veces...
Malfoy sonrió, satisfecho, una idea se le ocurrió.
-Luna, ¿te gustaría tomarte un baño?
-Si, claro. Ese hechizo fregoteggo deja la piel rara... - se toco un brazo.
-Come, entonces. - le apareció la comida - Luego te llevare a mi bañera, te la llenare de burbujas perfumadas... ¿Qué aroma prefieres?
-Umh... - Luna entre bocados se lo pensó- NO se, tendría que olerlas.
Mientras Luna recogía las ultimas boronitas con los dedos Lucius la hechizo. Era sorprendente como la chica seguía cayendo bajo su poder tan fácilmente. Hechizada, la saco de la habitación, y ella feliz de salir por primera vez en mucho tiempo, se dejo conducir a una habitación de increíble lujo; una cama vieja y hermosa, unos muebles muy bonitos y el baño era sorprendente, altísimo, y con paredes de domino verde y blanco en rombos que se perdía arriba en la oscuridad de la cúpula. Malfoy lleno la bañera de agua y Luna olfateo todas las botellas y termino echando un gran chorro de un aroma a jazmines muy intenso.
-¡No tanto! - le dijo Malfoy.
-A mi me gusta así...
-De acuerdo. Desvístete, despacito... así...
Malfoy se sentó en una silla acolchada a ver a la rubia quitarse la ropa. Su pelo estaba súper enredado. Su ropa un poco sucia. El joven y flexible cuerpo femenino se dejo ver en todo su esplendor, sus pechos tan firmes, sus caderas suavemente curvadas y el pelo que le cubría la espalda pero dejaba a la vista sus nalgas. ¡Umh, si sus nalgas! Ya era hora de estrenarlas: había estado tan ocupado saboreándola por el otro lado que no la había gozado por ahí. La miro sumergirse en el agua caliente y perfumada y sus ojos claritos brillaban de gozo.
Luna nadaba y cantaba sumergiéndose una y otra vez. Lucius se sintió contento de hacer algo por ella. Se quitó la ropa poco a poco, dejándose solo en calzoncillos pues a Luna le avergonzaba mucho verlo desnudo.
-Estate quieta. - le ordeno y le lavo el cabello. Le costo mucho trabajo y mucho de su mejora acondicionador desenredárselo - ¿Por qué no te peinas? - le dijo tras arrojar la ultima bola de pelos de entre sus dedos.
-Porque no tengo peine.- respondió ella con simplicidad.
-Te daré uno. Por todos los cielos, Luna, mírame, cuando te haga falta algo, pídemelo niña.
-Ah... bueno. Gracias.
Lucius se inclinó a besarla y su pelo platinado y liso se mojó en las puntas. Chupó el labio inferior de Luna, provocándola con sus besos... la chica le correspondió y un rato después el rubio se levanto, se quitó los calzones y se metió en la bañera de pie, con el miembro bien erecto y se sentó en el borde, con las piernas abiertas.
-Ven aquí. - le dijo atrayéndola a su regazo.
Luna ya sabía que tenia que hacer, aunque no hubiera estado hechizada lo habría sabido. Se arrodilló dentro del agua cubierta de burbujas. Se apoyó con una mano de un muslo y con la otro tomo su pene y lo llevo derechito a su boca, se lo chupó por todos lados antes de metérselo en la boca. Lucius le pasó los dedos por el cabello húmedo y recién desenredado: era tan largo que pudo levantar un mechón para olérselo y se lo besó. Luego le agarró la cabecita y se la movió de detrás adelante, metiendo y sacando su pene de la boca de la niña, acompañando la envolvente sensación con la vista de la espalda parcialmente cubierta por le pelo en mechones... las burbujas le impedían verle el trasero, pero se lo imaginaba perfectamente. Cerró sus ojos grises y apretó su cabeza contra su sexo.
-Chupa más fuerte Luna... umh... si, si agárrame las bolas, apriétamelas...
La chica apretó muy fuerte y el hombre arqueo la espalda, azotándose con las puntas mojadas de su pelo.
-¡No tan duro... o mejor si. Hazlo otra vez. - pidió apretando sus delgados labios, ye sta vez cuando el dolor llego, lo disfruto, porque estaba esperándolo.
Dejo que Luna siguiera chupándoselo como se le daba a entender su iniciativa hasta casi venirse. Pero solo casi. Cuando estaba a punto de eyacular le retiro la cabeza tirándole de los cabellos con algo de violencia. La chica cerro los ojos creyendo que querría venírsele en la cara pero al no sentir el fluido salpicándola abrió tímidamente un ojo y luego el otro, miró a Lucius con cara de dolor, apretándose duro la base del pene, un hilito chorreaba por la parte baja del mismo y Luna se apuró a sacar la lengua para lamérselo.
-¡Ah! - gimió Malfoy- Basta, no ahora. - le empujó la carita con el dorso de la mano.
Los ojos claritos lo contemplaron perdidos mientras el se apretaba y dejaba pasar su excitación. Luego se sonrió, se soltó y se zambullo en la enorme tina. Al surgir del agua su pelo estaba coronado por unas burbujitas que resbalaron por su cascada platinada. Cogió a Luna entre sus brazos y la beso con magnificencia, pegando su pecho desnudo a los senos de ella, picándola con su miembro erguido.
Poco a poco bajo sus manos de su espalda a sus nalgas y se las acarició con ardor: las apretaba y las masajeaba y las abría tratando de deslizar un dedo entre ellas, Luna se sorprendió cuando el la toco ahí, hubiera querido preguntarle que eso de qué iba, a protestar quizá de que no le pidiera su opinión para cosas pervertidas. Cuando le metió un dedo, ella se apretó pero el la obligo a relajarse.
-Calmada pequeña.
Lucius dejo de besarla y le dio lentamente la vuelta:
-Estas en manos expertas, lo vas a pasara bien... - le besó la nuca.
Con la zurda le frotaba el vientre y con la diestra se la dedeaba. Cuando la sintió dilatada le metió otro dedo. Un débil pujidito escapó de los labios de la rubiecita.
-Relájate... por detrás puede ser mas doloroso... o mas placentero... relájate.
Metía y sacaba sus dedos de su orificio posterior procurando que entrara agüita.
-¿Ya se siente rico? - le pregunto al oído apretándole un pecho.
-Raro. - contestó ella
-Ya estas lista, te va a gustar. - aseguró sacando sus dedos y sustituyéndolos rápidamente por la punta de su miembro bien posicionado sobre su entrada.
-¿Cómo lo sabe? - pregunto ella, jadeando expectante.
-Porque a mí me gusto.- respondió Lucius: sentía un perverso placer en confesar sus perversiones a la chica.
Luna se estremeció en sus brazos, no sabia explicarlo, pero le excitaba mucho saber cosas así de Malfoy. Tal vez fuera síndrome de Estocolmo pero le simpatizaba su captor por el hecho de este no practicaba perversiones que no recibía.
El rubio afianzo sus manos sobre las caderas resbalosas de la chica, y lamentando no poder ver la acción empujo sus caderas con fuerza, en un mismo instante Luna gimio y el entro en la gloria: estaba super estrechita, esa niña, tan suave: su miembro se abria paso con trabajos, pero en el exfuerzo llevaba su recompensa, la presión y la calidez... Lucius gimo de puro placer cuando termino de introducirse en ella... le chavo las uñas en las caderas y empezó a moverse. Luna pujaba quedito y trataba de relajarse ocmo le había dicho Malfoy...
-Eres deliciosa Luna, mas que ninguna otra... - le susurró al oído lamiéndoselo luego.
La rodeó con un brazo y le acarició el monte de venus: con el agua no podía ser tan preciso, la otra mano la subió para acariciarle los pechos, aunque fuera por el culo le gustaba enterarse que se follaba a una mujer. Metió una pierna entre las de Luna para sepáraselas y llegarle mas hondo, mas rápido... jadeítos de su loca belleza el indicaron que ya la estaba haciendo gozar, muy satisfecho de si mismo siguió follándosela y acariciándola, repitiéndole que era deliciosa, su miembro se deslizaba en un frenético vaivén por la bien lubricada cavidad, su mano apretaba un pecho y le jadeaba en el oído, arrastrándola en su vertiginoso tren sexual, quería hacerle de todo a esa chica, de todo...
Embistiéndola con intensidad llego al clímax y la hizo llegar: su simiente se perdió en esa infértil cavidad pero el no se salió de la jovencita, siguió penetrándola hasta que su miembro perdió la rigidez necesario y entonces le metió tres dedos, empinándola contra el borde (estaba de rodillas) y estimulándola con ellos, girándolos en su interior, haciéndola gemir de placer. Luna gemía, siempre gemía bajito, aunque estuviera experimentando el mejor de los orgasmos Luna era muy silente en la cama... todo lo contrario de el mismo que adoraba gritar. Luego de sentir que le había dado suficiente placer la dejo. Se enjuagaron y al salir Lucius sacó a Luna y le aplicó de su propia loción por todo el cuerpo, besando de vez en cuando una parte muy querida como un pecho o una nalga, la peinó y la vistió con un vestido amarillito que le había comprado desde hacia días pero no se había atrevido a reglarle, se veía tan bonita que le pareció una crueldad llevarla a dormir al ático y la metió en su cama.
Cuando se despertó con ella al alcance de la mano, al amanecer, ni siquiera tuvo que salir de las mantas para poseerla, le subió el vestido y de ladito como estaba le levanto una pierna y la penetro por detrás pero vaginalmente, Luna se despertó al instante con un gritito, pero Malfoy le tapó la boca con una mano y la violó una vez mas.
Continuarà...
Notas finales del capítulo:
Siii... ya lo sè.
Soy bien ecchi y que le voy a hacer.
Y ustedes tambien, por estar aqui leyendo. Nos leemos pronto!
