Notas del capitulo:
Bueno, hoy aparte de agradecerles sus lecturas y comentarios les voy a contar como fue que se me ocurrió esta historia. Cuando "Harry Potter and the Deathly Hallows" fue publicada se me cocian las habas por leerlo y/o saber que pasaba, y obviamente los primeros comentarios y fansubs estaban en ingles y cuando leí algo como que Luna gets raped by Lucius Malfoy me lo traduje (debido a los antecedentes en el fandom de Lucius "lusciuos") como que Lucius había violado a Luna, pues el verbo ingles rape se refiere tanto a secuestro como violación, un equivalente bastante exacto seria rapto tal como se entendía en la época de nuestras bisabuelas: se robaban a la chica para tirársela. Ya luego me di cuenta de que ese no era el caso pero la idea estaba sembrada en mi mente y creció y pensaba que hubiera pasado y en fin todo ese rollo que suele preceder a la escritura de un fanfic.
Ahora si, a lo bueno, al capitulo:
Lunático amor 6.
A Lucius aquello le calo. Después de todo, ¿su niña no lo amaba? ¿Solo habían sido una serie de violaciones? Ya había renunciado a todo por ella, no iba a permitir no tenerla. Sacó la varita de su cinto y volvió a tomar posesión de ella mediante la maldición imperius. Que fácil caía la chica, xd.
-Te enseñaré a quererme, Luna.- le dijo entre besos y tentadotas.
De haber podido, Luna le hubiera dicho que maldita la falta que hacia.
-Voy a exforzarme pequeña… no te niegues mas que te necesito.
Le quito la túnica. Adentro del armario estaban en un mundo aparte del de la trifulca exterior. Le beso los pechos por sobre el sostén antes de quitárselo y bésaselos directamente, apoderándose de sus pezones para chupárselos, uno y otro, con deleite, mientras que con su mano experta la excitaba tocando su sexo por encima de los pantys y luego por debajo de estos, frotando su parte mas sensible y sintiendo poco a poco aumentar su humedad. La aplasto contra una pared y le subió una pierna, poniendo en contacto su rodilla con su cadera, teniendo despejado el acceso a la tan anhelada cuevita, metiéndole dos dedos juntos y estimulándola con ellos.
-Todas las noches soñé contigo.- le confesó y ella gemía observándolo con placer – con tu culito delicioso y con tu coño que es pura delicia. Me imaginaba que te metía un consolador por delante mientras te empalaba por detrás y me corría pensando en ti así.
A Luna le ardían las orejas de las cosas tan hot que le decía y casi se sentía venirse ella también. Así, vestido como estaba, todo de negro, encapuchado y cubierto de polvo el rubio se sacó el miembro por la abertura de las braguetas y se la clavó de una sola y certera estocada en la vagina ardiente y mojada. Luna se arqueó ante su contacto, ya estaba hecho, ya estaba dentro… le arañó la espalda. El sonido de sus uñas contra la tela excito a Malfoy y la embistió mas rápido, medio cargándola contra la pared, haciéndole rebotar los pechos con un vaivén hipnótico: no podía quitarle los ojos de encima mientras la penetraba. Sin darse cuenta jadeaba, estaba tan suave esa chica, parecía un sueño.
-Señor Malfoy – dijo Luna entre sus típicos gemiditos, subiendo la otra pierna y apretando contra su cadera con ambas, coordinado la suya para obtener más placer- señor Malfoy… - repitió.
Lucius, llámame Lucius. – pidió el otro entre resuellos. Ocupaba todo su aire en darle frenéticamente duro.
-Lucius, ¡oh Lucius!- exclamó ella corriéndose y apretándose tan rico que el también llego. Dejo correr su simiente por el seno que ya no podía preñar y se quedo muy pegado a ella, jadeante, cansado, dándole suaves besitos en los hombros.
Se separo de ella y la dejo vestirse, contemplando el striptis al revés y le agrado sobre manera verle, cuando se agacho, correr por el interior de los muslos caminitos de semen.
Luego se sentaron en el suelo, había refrescado y Lucius se quitó su capa para cubrirla con ella. Seguía (en realidad volvía) a oírse la trifulca allá afuera y mientras esperaban a que pasase se quedaron dormidos uno al lado de la otra.
-Mira nada mas lo que tenemos aquí, Fred – le dijo George a su gemelo.
-Un mortifago que se durmió en plena huida.- contesto el maltrazudo pelirrojo y despertó a Malfoy de una patada en las espinillas. Este despertó diciendo majaderías y al ver delante de si a dos de sus enemigos naturales trato de hechizarlos, pero no tenia varita: los gemelos se la habían quitado.
-Hola Fred, hola George, ¿sabias que te falta una oreja?- los saludo alegremente Luna.
-Si, pero gracias por avisar.- el gemelo le tendió una mano y ella se la tomó, la levantó y la escudó tras su cuerpo.
-¿Adonde ibas con tanta prisa Malfoy? Que maleducado no quedarte a la fiesta.
-¿Qué fiesta Weasley? – le pregunto irguiéndose amenazador cuan largo era.
-La que celebramos por la derrota de tu amo.
-¿De Voldemort? ¿Lo vencieron? –los gemelos asentían- ¿Lo mataron? ¿Bien muerto? ¿Seguros que esta vez no resucita?
-Eso dijo Harry.
-Joder que habrá que investigarlo mas concienzudamente.
-¿No crees en la palabra de Harry?
-No me fio de la inteligencia de Potter; es mas, dudo de su existencia.
-¡No seas tan bocazas Malfoy!- dijo Fred- Ahora que tu amo esta muerto vas a regresar a cumplir tu condena pendiente en Azkaban.
-Mas la que le impongan por sus nuevos delitos.
-¿Cuál es la condena por hacerle a alguien la maldición imperius George?
-Prisión perpetua. Y hasta cuarenta años por violación.
-Y yo le añadiría otra veintenita por intento de secuestro.
Malfoy maldijo mucho a su perra suerte: todo por quedarse dormido como un imbécil.
-El señor Malfoy no me estaba secuestrando.- dijo Luna
-¿Qué dices? Ginny nos dijo que te llevo.
-Yo me fui con el.
-Luna, ¿no estarás bajo la maldición imperius verdad?
-Creo que si.- contestó esta tan fresca.
Los gemelos se miraron ceñudos y uno le hizo el priori incantatem a la varita de Lucius, con lo que se revelo su crimen.
-Si me la permiten lo deshago en un instante.
-Ni locos: vamos donde una docena de aurores puedan controlarte y ahí dejaras en libertad a Luna.
-Si, andando, ¿Qué pretendes Malfoy?
-¿Hacerle otra gracia?
-Jum. – y les ordenó a Luna que los hechizara.
-No tengo varita.- contesto ella en voz alta.
-No, la tengo yo.- George la bailó entre sus dedos- Disculpa la precaución Luna, en cuanto vuelvas a ser tu te la daremos.
Luna se encogió de hombros y avanzo tras ellos mirando con curiosidad las múltiples destrucciones del castillo. Llevaron a Malfoy a la sala de profesores, donde estos y algunos cansados aurores y miembros de la orden del Fénix descansaban. Bill y Minerva se pararon de un brinco cuando lo vieron entrar.
-Lo pillamos cuando trataba de huir.- dijo Fred- Tiene a Luna bajo la imperius.
Bill lo miro con suspicacia.
-¿Cuándo la negociación fallo usaste la violencia Malfoy? – le pregunto y les explico lo ocurrido cuando la muerte de Avery. La profesora también conto lo suyo.- Eres un enigma Malfoy: traicionas a tu amo cuando esta (todo lo indicaba) a punto de ganar y al mismo tiempo vuelves a secuestrar a una niña.
El aludido se encogió de hombros y luego y luego, presionado por las miradas dijo:
-Los Malfoy siempre damos mas de lo esperado.
-Pues ahora vas a ir a dar con tus huesos a Azkaban, tu y tu hijo.- le dijo con mucho odio Fred.
-¿Y mi esposa no?-pregunto burlon, y asi, se informaba.
Los presentes pusieron cara de circunstancias.
-Tu esposa murió Malfoy, ¿no lo sabias? – lo interrogo Bill.
-Pues no.- contesto este sorprendido. "¡Genial!, pensó, pero luego se corrigió con mucha hipocresía mental: que lastima…"
-Lo lamentamos.- dijo Bill.- Pero por favor deshechiza a Luna.
El rubio se encogió de hombros y muy vigilado libero del hechizo a Luna.
-Provisionalmente lo tendremos bajo custodia señor Malfoy.- dijo la profesora- Los agentes del ministerio vendrán por los detenidos mas tarde. Naturalmente, usted va a comparecer para responder por sus acciones pero le garantizamos que tendrá un juicio justo, así como su hijo. Sobre su otro hijo…
-Yo solo tengo un hijo: Draco.- le interrumpió y todos lo vieron como si tuviera marcianitos en la cara.
-Le hablo del hijo que Luna Lovegod esta esperando de usted.
Malfoy se quedo con las tapas abiertas y se volvió violentamente a verla.
-¡Luna! ¿Es cierto eso? ¿Por qué no me lo habías dicho?- y veloz como una serpiente llego a su lado y la tomo en sus brazos, sacudiéndola.
-Si, te lo dije, ¿no?
-¡No!
-Si, yo recuerdo: te dije que la señora Weasley me había prohibido los viajes y que no podía hacerlo contigo.
-¡Hay Luna, Luna! – puso los ojos en blanco, pero luego la beso, provocando las protestas de los presentes y los gemelos lo fueron a separar.
-Como le decía – retomo el hilo Minerva- también en un juicio se decidirá si usted tiene derechos y obligaciones sobre su hijo.
-¡Pero que dice bruja! ¡Claro que tengo derecho, soy su padre!- se puso muy gallito.
-Ese hijo es producto de una violación.
Malfoy se quedo callado, no podía negarlo.
-No.- dijo Luna, muy calmadita en apariencia, pero nerviosa y trabajando a mil para salvar a su hombre- Yo lo hize de buen grado con el señor Malfoy.
-Luna, eres muy noble, pero esto es demasiado…
-No, es verdad: no se porque todos piensan que el me violo y me tuvo antes hechizada. Yo nunca dije eso. Todos asumieron que lo peor había pasado y se imaginaron que había sido muy horrible o algo, pero no fue así. De hecho fue muy agradable.- reflexiono.
-Pero te secuestró.- dijo Bill- De eso si hay testigos.
-Voldemort me obligó a hacerlo.- dijo Malfoy y muchos rechiflaron.
-¡No te vas a salvar con esa de nuevo Malfoy!- grito un auror.
-Yo estaba prisionero en mi propia casa, como podría constatároslo algún mortifago que dejaran vivo. Y ya han oído a Bill Weasley y a Minerva McGonagall: traicione al señor tenebroso e hize por vuestra causa.
-Por la tuya.- le dijo Bill- Solo querías llevarte a Luna.
-Es verdad. Porque la quiero. Yo creía que estaba casado, no viudo, y quería fugarme con ella.
-¿Y porque la llevabas hechizada?- preguntó un gemelo, ceñudo.
-Para que no me hiciera daño.- dijo la misma Luna.
-Todo esto es muy sospechoso.- dijo alguien.
-Ya se valorara en el juicio.- declaró la profesora- Aun si resulta inocente de secuestro, maldición y violación, tiene pendientes sus otros cargos: fuga de Azkaban…
-No.- dijo Luna- Recuerdo que uno de los últimos ejemplares que mi padre y yo publicamos protestaba de que el ministerio hubiera exonerado de todos sus cargos a los mortifagos que atraparon cuando los cerebros voladores.
-¿Es eso verdad?- pregunto la profesora.
-Si. – admitió de malos modos un auror.
-Entonces no tienen por que tenerme preso. – se jacto Lucius- Mi varita, por favor.
Los gemelos, Bill, todos miraron a la profesora. Esta se mordió los labios y dijo:
-No. Con el a los detenidos provicionalmente. Que repita y respalde su historia frente al Wizengamot. Lo siento, señor Malfoy, pero podrá usar su tiempo para hablar con su hijo, que si esta sensiblemente conmovido por la muerte de su madre.
Lucius la fulmino con la mirada, pero como cuando era estudiante, la profesora lo fulmino mas a el. Lanzo un besito a Luna y esta se llego a su lado.
-Bueno, pues vámonos, ¿no?
-Luna, tu no puedes ir con los detenidos. – le dijo con hastio George.
-¿Por qué no? Yo quiero estar con el.- tomo su mano.
-Porque la ley lo prohíbe.- dijo exasperado Fred- Los buenos de un lado de las rejas, los malos del otro. Además, estas embarazada.
-Si, y tengo mucha hambre… - se sobo la barriga, aun planita y vacía.
-Ve con nuestra madre – le dijo George con mucha paciencia- te hará comer hasta que revientes y luego revisara que tu y tu bebe estén bien.
-Óiganme no: no quiero que mi mujer y mi futuro hijo estén con los traidores a la sangre…
-¡Oh, cállate Malfoy! – Fred le pateo las espinillas – Y muévete, que quiero darme el gusto de meterte tras las rejas aunque sea un ratito.
-¡Hasta luego Lucius! – se despidió Luna con la mano en alto- ¡Iré a visitarte en cuanto sepa donde te tienen preso!
Continuara…
Notas finales:
¿Encerraran a Lucius en Azkaban hasta que se pudra? ¿O lo encerraran en Nurmengard, para que haga turismo y condena a un mismo tiempo?
Descubralo en el próximo episodio de Lunatico amor, la próxima semana, a la misma hora y por el mismo canal.
Mientras tanto disfrute de este miniextra de nuestros patrocinadores, HP Invent*
*no, no me refiero a las Hewlett-Packard impresoras, computadoras y demás, sino a quienes nos Invent-amos historias de Harry-Potter ;)
MiniExtra 2 "Los Potters y la electronica"
Era un dia cualquiera, soleado como cualquier otro, cuando Potter padre y Potter hijo decidieron salir a dar una vuelta.
-¡Anda Harry, vayamos al centro comercial!- dijo el idiota con gafitas de mayor edad.
-¡Oh, perfecto padre, vayamos! – exclamo con entusiamo su version miniatura.
Se vistieron de muggles con muy mala punteria: James usaba unos pantalones verde perico acampanados de su juventud setentera, una camisa con volantes y puntillas, unas sandalias de plastico y un tricornio (sombrero de tres picos del 1700) en tanto que Harry llevaba un short a cuadros escoceses, una camisa roteta estampada con el che Guevara y unas botas hechas con falsa piel de serpiente: y los dos con las gafas redondas de montura negra rotas del puenta y pegadas provisionalmente con cinta masking.
Con semejantes fachas se adentraron en uno de los mas nice malls londinenses y Pipi-pote hijo dijo:
-¡Oh, padre, tengo hambre!
-¡Umh!- penso James con el ceño fruncido y pregunto a un guardia de seguridad- Digame, buen "pocresia", ¿donde compramos un sandwich?
-¿En Subway?- respondio el policia, espantado de que lo tocaran esos marginales.
-¡Vayamos a sofwey Harry!- dijo James sacando su paraguas con buitre disecado y blandiendolo en alto.
Ambos fueron en busca del tal "sufwey" y creyeron encontrarlo en una tienda de relucientes acabados que ponia "Software"
-¡Mira Harry, ahi esta sufwey!
-¡Vayamos padre!- y Harry se adelanto a pedir un sandwich a un sacado de onda vendedor de traje y corbata.
-Aqui no vendemos sandwiches, vendemos software...
-¿Y eso con que se come?- pregunto James relamiendose los bigotes.
-Eso no se come señor, mire, venga- lo lleva a sentar frente a un ordenador- esta prendido, solo presione cualquier tecla.
-¡Oh, pero no hay ninguna tecla llamada "cualquier tecla"!- exclamo James tras revisar el teclado.
El vendedor puso los ojos en blanco y apenas habia hecho aparecer la pantalla cuando Harry grito:
-¡Papa, papa, vamos a casa, ahi dice que tenemos correo!
Y padre e hijo salieron disparados como competidores del maraton, y al legar a cas se mostraron muy enfadados de no hayar correo en su buzon. Pero no dejaron que eso les amargara el dia y decidieron regresar a la ciudad. Al ver un establecimiento que ponia: "Cyber Cafe" decidieron entrar a pedir...
-¡Dos capuchinos por favor!- gritaron apenas traspasado en umbral.
-Heee, aqui no vendemos monjes.- dijo el dependiente que era Potter pero muggle.
-¡Oh, no, no queremos dos monjes capuchinos sino dos cafes capuchinos.- explico Harry.
-No, aqui no vendemos cafe, esto es un cyber cafe, pueden rentar una computadora. –señalo una maquina libre.
-¡Oh, es como la de sufwey!- exclamo pipipote padre.-¿para que sirve buen muggle?
-¡Oh, sirve para muchas cosas! Dejenme encenderla y se los mostrare, no tarda, pues la puse a hibernar...
-¡Oh, las computadoras hibernan aunque sea verano!?- pregunto sorprendido James.
-Si, si, miren, pueden checar su mail, chatear, ir a myspace como Don Munraz y todo demas... – la computadora encendio y su pantalla desplego un letrero de bienvenida que decia:
-Wel come usuarios...- leyo Harry y luego chillo- AAAAHHH!!! Vamonos de aqui papa, ese Wel nos va a comer!!!
Y nuevamente salieron corriendo como si se les quemaran los frijoles, y una vez a salvo en casa, decidieron que no volverian a incursionar en ese peligroso cybermundo muggle.
Pulse cualquier tecla para salir.
Nota: nuevamente no se tome en serio esta opinión sobre los Potter…
