Notas del capitulo:
Hola que tal!
Aquí me tienen cumpliéndoles con el capitulo semanal: les agradezco mucho sus lecturas y comentarios. Éste es mi primer cuento hetero largo y espero no cagarla… creo que hasta donde va no… ya me dirán ustedes.
Lunático amor 7
Para su sorpresa, Draco fue liberado la mañana siguiente, pues nadie presento cargos en contra de el. La sospecha de que la mano de Potter estaba detrás de aquello lo hacia sentir un extraña sensación entre la incomodidad y el agradecimiento. Agradecimiento, sobre todo, porque así podría organizar el funeral de su madre.
Se sorprendió nuevamente al enterarse de que otro familiar ya se había llevado el cuerpo de Narcisa. Averiguo la dirección y llego a pie a una pequeña casita oculta en el campo, cuyas puertas desvencijadas estaban abiertas de par en par, y en cuyo salón lleno de fotos había dos catafalcos. Una mujer enlutada y de rostro consumido que jamás había visto era la única doliente.
Y aunque solo había oído hablar a hurtadillas de ella no tuvo más que verle los ojos de parpados gruesos y el gesto altivo para reconocerla como su tía Andrómeda Tonks. Un bebe regordete, pequeño y de pelo blanco yacía en sus brazos.
-Pasa. – le dijo examinándolo con sus ojos negros- Has crecido desde la ultima vez que te vi, a escondidas por supuesto. Cissy jamás permitió que su hermana traidora a la sangre conociera a su flamante hijo. Y Bellatrix era demasiado fanática para poder tener hijos. Soy…
-Se quien es. Mi mamá y mi tía a veces hablaban de usted.
-¿Ah si? ¿Y que decían? ¿Se burlaban de la pobre tonta que renuncio a todo por amor?
-Tía Bella hablaba de obligarla a regresar. Y mama le decía que no. –Draco se sentía incomodo frente a esa mujer consumida y amargada. Querría que se desvaneciera y lo dejara a solas con el cuerpo de su madre para poder despedirse de ella.
-Típico.- dijo la mujer y arrullo al bebe –Míranos y aprende Draco Malfoy: no somos más que tontos juguetes del destino. Yo me rebele, lo deje todo por una vida de felicidad junto a mi marido y solo tuve media vida de angustia. Tu madre siguió las reglas sin conseguir a cambio mas que un matrimonio de apariencias. Quizá Bella fue la ganadora: amo hasta la muerte.
-Tía Bella no amaba a su marido…
-Nunca dije que amara a su marido.- Andrómeda esbozo una sonrisa malvada y el chiquito en sus brazos empezó a llorar.
Draco sintió un escalofrío, quería irse de ahí y no volver a ver a esa mujer, nunca. Le daba miedo, era espantosa, como la Sibila de la antigua Roma.
-Quiero llevarme a mi madre.
-Tómala. Me la traje porque nadie la recogía y no quería que terminara en una fosa común. Tampoco Bella. Eran mis hermanas.- explicó.
-Gracias.
-Por nada. Tengo que irme, he de llevar a mi nieto al entierro de su madre.
Draco asintió. Sintió un gran alivio cuando su tía y su sobrino desaparecieron. Preso de una gran pena se hincó al lado del féretro de su madre y se hecho a llorar.
*
Lucius Malfoy salió de Azkaban bajo palabra apenas dos semanas mas tarde. Su súbita inspiración de fugarse a un paraíso tropical lo salvo. Y también Luna, con sus declaraciones. Pago una jugosa fianza y fue condenado a cien horas de trabajo comunitario, pero salió libre. Aunque la prisión mágica ya no era custodiada por dementores, Lucius no tenia la menor gana de ir ahí, no ahora que era el doble de rico que antes, pues a la muerte de Bellatrix, la fortuna Lestrange paso a ser de sus parientes mas próximos: sus hermanas Narcissa y Andrómeda, y como Cissy había pelado su mitad paso a ser de su desconsolado viudo.
Y éste, que estaba muy alegre se le cocían las habas para poder casarse con su amada, pese a los gritos y sombrerazos de su hijo mayor que con todo y ser mayor de edad seguía siendo un niño de papi e hizo oídos sordos cuando Lucius le hablo de darle una pensión para que se fuera a vivir donde le acomodara. Con todo, el chico tenía afecto por su padre y viceversa.
En cuanto a los sentimientos de Lucius por Narcisa, bueno, lamentaba que se hubiera muerto, después de todo para eso existía el divorcio, para no tener que retorcerle el pescuezo a tu mujer cuando quieres una nueva.
Luna se estaba quedando con sus tutores legales que eran Bill y Fleur Weasley, que la habían protegido y eran vecinos y parientes en sexto grado, pues la torre Lovegod estaba en ruinas y el señor Lovegod seguía haciendo mutis en San Mungo.
Así que apenas tres semanas después de derrotado Voldemort, cuando los mejores magos del mundo se afanaban en reconstruir Howgarts y Harry Potter, incluido en la nomina de aurores batallaba para darle su papilla a su ahijado (considerando que luchar contra magos tenebrosos era mas fácil que eso y cambiar pañales) Lucius Malfoy, cuarentón, exmortifago y exconvicto dos veces, vestido con un impecable trajecito blanco, abrigo incluido llamo a la puerta de El Refugio y al recibir la indicación de adelante se estremeció: era le primera vez en su vida que pisaba un antro de iniquidad de ese tipo, la casa de un traidor a la sangre, pero tomo aire y lo hizo, con resuelta valentía: tenia que conseguir su permiso para casarse con Luna, pues era menor de edad, y llevársela a vivir a su mansión. Cuando entro y vio a todo el clan Weasley, colados incluidos, mirándolo con franca y peligrosa hostilidad fantaseo con echarles un confundus masivo y secuestrar a su rubia y perderse en un paraíso fiscal como Gibraltar.
Pero en vez de eso carraspeó y saludó con toda la corrección que pudo:
-Buenas tardes. – y se inclinó graciosamente: su pelo resbalo como una cascada de puro brillo.
-Igualmente – Bill se adelanto a estrecharle la mano.
-Grrrr… - gruñó el señor Weasley original, mirándolo como lo haría Balthazar inflable.
-Hola Lucius. – Luna se soltó de las manos de Ginny y Hermione y se adelanto a darle un afectuoso beso en la mejilla. Pero Malfoy le agarro el rostro y le planto uno destapacaños.
-¡Yo lo ahorco y luego lo mato! – dijo el señor Weasley con poca coherencia y mucha rabia.
-Siéntate Arthur. – le dijo su mujer, dándole un pisotón y muchos pelirrojos la vieron feo.
– Siéntate Luna. – indicó Bill.- Siéntate Malfoy.
Estos lo obedecieron juntos en un sofá, quedando juntitos.
-¿Quién dijo que podías hacerlo junto a ella? – le espeto Arthur, por espetarle algo, y su mujer le dio un codazo.
-Ahora que estamos todos en paz y concordia – Bill barrio con sus claros ojos a sus parientes, deteniéndose un segundo de mas en Ron, que estaba muy sulfurado – Manifiesta tus intensiones, Malfoy, como dice la puerta de tu casa.
-Mis intenciones ya las conocen: deseo casarme con la madre de mi hijo.
-¿Solo eso Malfoy? – Bill imito una pose de juntar los dedos y reposar ahí la barbilla, típica del difunto Dumbledore- Puedes legitimar a tu hijo sin casarte con la madre.
-Pues da la casualidad de que quiero casarme con ella.- la rodeó con un brazo, acercándola.
-¿Por qué? – preguntó Bill.
Y todos esos bermejos del demonio lo interrogaban con la mirada.
-Porque… pues… - a Lucius se le hacia difícil manifestar sus sentimientos frente a una bola de traidores a la sangre, sangre sucias y pobretones- Porque va a ser Weasley idiota… porque la amo.
Ruiditos escépticos y una que otra risita forzada se dejaron oir. Bill hizo un gesto para callarlos.
-¿Y… se lo has preguntado a Luna?
-Pues… - no hubiera sido lo sincero- Ella quiere, ¿verdad Luna?
-¿Qué… - lo miro con sus ojos grandotes y claritos- ¿Casarme contigo? Si, porque no…
-Luna, querida, - la señora Weasley original se le acercó y le tomó una mano, acuclillándose frente a ella- ¿Entiendes lo que significa casarte, y con Lucius Malfoy? Ya no serás su propiedad, como tiempos antiguos – miró al rubio como recordándoselo- pero estarás ligada a el de por vida, es algo muy serio.- enfatizó la señora y Luna le sonrió.
-Por supuesto que lo entiendo, y levántese señora Weasley: en cuclillas es como mas fácil se le pueden meter a una los torposoplos por el… ya sabe.
-¡No puede ser! – salto Ginny y Ron preguntó: "Que, los torposoplos por el…-¡Luna no puedes querer casarte con este hombre! ¡Es un malvado, te secuestro y te forzó y a mi casi me mato!
-Umh… - Luna se rasco la barbilla y Lucius la miró con terror- Lucius, pídele una disculpa a Ginny por tratar de matarla.
El rubio parpadeó sorprendido, pero miró con odio a Ginny y le dijo:
-Ginevra Weasley lamento mucho haber intentado asesinarte.- dijo, y era verdad: lamentaba que se hubiera quedado en intento, la cría era un incordio con patas.
-Luna, ¿te lo has pensado bien? – Hermione se había parado y se acercaba- Digo, no es por ofender pero el señor Malfoy tiene 41 años, fama de pervertido y además es un excriminal.
-¡Yo dudo que sea ex! – grito alguien con falsete.
-Si Hermione, me lo he pensado bien. El señor Malfoy me gustaba desde que lo conocí en el ministerio…
-… el día de los cerebros voladores. – terminaron sus amigos a coro.
-Si, gracias. Ya se que no es muy joven, pero es guapo y distinguido y de mente muy abierta.- esto lo dijo recordando ciertas revistas bien cochinas- Además es rico, noble… - Luna enumeraba con sus deditos- muy bueno en la cama… y lo mas importante: yo le amo. Y estoy seguro de que a mi papa le encantara cuando despierte y lo conozca.- termino muy contenta la jovencita.
-Válgame – susurró bien audible Ron- dicho así Malfoy parece el partidazo del año.
-Les agradezco mucho que se preocupen tanto por mi.- siguió Luna- ¡Nunca había tenido tantos amigos y tan buenos! Os quiero mucho, pero también quiero mucho a Lucius, y no quisiera tener que elegir entre los dos: por eso, por favor, firmen el papel donde me autorizan a casarme con el. ¡Y tendremos una gran fiesta como la de Bill y Fleur!
La señora Weasley se sonó los mocos y la abrazo.
-Si, claro que si queridita: te mereces ser feliz con tu hombre, aunque hayas elegido a este: total, en gustos se rompen géneros… Bill, cielo, autoriza la boda.
-Con una condición: -se planto el pelirrojo de deshecha belleza- que Malfoy se comprometa a ser un buen esposo con Luna. Cierra el pico Malfoy y déjame terminar. Todos en el banco sabían lo mal que tratabas a tu difunta esposa y si llega a mis, nuestros oídos la mas mínima insinuación de que repites la historia con Luna iremos por ti y te ajustaremos tooodas las cuentas que prometemos dejar en borrón y cuenta nueva a partir del día de tu boda.
-Me parece justo Weasley: juro que voy a ser el mejor marido. Te lo juro Luna.- le dio un besito- Y solo para que conste, yo no maltrataba a Narcisa, simplemente no la amaba. Me casaron con ella contra mi voluntad.- añadió con una nota de resentimiento- Jamás le di una golpiza ni nada…
-¿De veras? – inquirió Bill- Los duendes decían que sobre todo este ultimo año oían gritos y golpes…
-Jum. Esa era Bellatrix y sus sesiones de sado.
Los Weasley se quedan con cara de what.
-Pasemos a la cegemonia.- sugirió Fleur- ¿Dónde te gustagria casagte Luna?
-Pues… no lo había pensado… quizá en el bosque prohibido…
-Sera en mi mansión.- la cortó Malfoy- Podemos rentar un ucorno y acromantulas bonsai domesticadas si quieres un toque tenebroso, pero en ese sitio prohibido no. Y ustedes – traidores a la sangre, estuvo a punto de decir- no están invitados.
-¡Que! ¡Como! ¡Serás ojete! ¡Pinche Malfoy!- la gritería estaba plagada de britniseñales.
-Lucius, yo quiero compartir con mis amigos ese día tan especial.
-¡No, no quiero que vayan, no lo consentiré! – Malfoy parecía un niño chiquito.
-Bill, ¿podríamos ir a solas afuera un momento por favor?- preguntó cogiendo de la mano a su rubio.
-Adelante.- respondió el pelirrojo, perplejo.
-Gracias. Volveremos en un momentito… tal vez no tan ito, pero en todo caso no mucho rato.
La chica jaló al hombre afuera a un desierto pasillo. Lo metió dentro de un cuarto que parecía para visitas y sin previo aviso se arrodilló y justo cuando Lucius pensó si iría a suplicarle ella le bajó el cierre, metió su manita por la abertura de los bóxers y se lo sacó, flácido y dormido pero de inmediato se lo llevó a la boca y lo chupo con fruición, sin atender a las preguntas de Lucius sobre que hacia. La inesperada iniciativa de la rubia lo excito, tardando unos veinte segundos en logara una erección.
Luna le sujetaba bien firme la base y movía la cabeza adelante y atrás, chupando con ganas el miembro generoso de su prometido. Lucius se inclinó adelante, gimiendo y le puso las manos sobre los hombros, mirando abajo la inesperada y rica acción, cubierto su rostro sonrojado por su larguísimo pelo platinado. La sensación era rápida, dura, esa cavidad mojada y suave lo estaba exprimiendo, esa calidez que lo envolvía lo atrapaba, se apoderaba de el: era la mamada mas entusiasta que había recibido en lu larga vida de perversión: podía sentir en la punta de sus dedos el deseo de Luna de complacerle, de hacerlo estallar de placer.
-¡Mas Luna, mas!- jadeo meneando la cabeza- ¡Umh, ah, aahhh… mas, maaaassss!!!- grito corriéndose en su boca.
Luna tragó, libero el miembro aun rígido y brilloso por los fluidos y se limpió las comisuras de la boca con el dorso de la mano antes de pararse.
-¿Ahora si vas a dejar que vengan mis amigos a nuestra boda?- le preguntó con una sonrisa picara.
-¡Por las barbas de Merlín!- exclamo Lucius aun jadeante- ¡Si me vas a convencer así por cada uno puede venir hasta la sangre sucia de Granger! – Lucius se lo metió, beso a su novia y regresaron a la sala de estar, en la que unos incómodos Weasley (habían oído los gritos de Malfoy) les miraron los cabellos desordenados.
-Lucius esta de acuerdo en que todos sean invitados.- dijo Luna y los Weasley & Cía. Se extrañaron de que Malfoy los contara y sonriera. (eran hartos).
-Solo me envían una lista de cuantos sois, ya con vuestras parejas. Falta fijar la fecha, ¿Qué les parece el 5 de julio?
-Muy bien.- y de nuevo se escuchó el murmullo-murmullo de Ron: "¿Ven? Que sencillito, ya les decía yo que mamá y Fleeeg exageraban."
-¡Cállate Ronald!- se oyó la vocecita de Hermione y un chillido producto de un pisotón.
-Bueno Weasley, con su permiso me llevo a mi novia.
-¿Qué te la llevas? ¿A dónde?
-A mi mansión. No seáis ridículos: no es como que vaya a "comerme la torta antes del recreo" pues me la comí hace mucho. –cargo a Luna en brazos y se dirigió al umbral.
-¡Espere! ¿Y sus revisiones?
-Puede ir si gusta Molly Weasley, pero le garantizó que los mejores medimagos están pendientes de mi prometida.- Malfoy se relamió los labios como saboreando la palabra, y salió sin cerrar la puerta.
-Mejor asi- dijo una voz con falsete- que se vayan para no oír otro concierto radiofónico estilo Celestina War-fuck!
Continuarà…
Notas finales:
¡Proximo capitulo lemon con todas sus letras! ¡Y Draco en pantuflas de conejito!!!
Miniminiextra: El vampiro.
Èrase una vez Ron Weasley acostadito en su cama, cuando de repente entra por la ventana un murciélago, se trasforma en vampiro, levantando la capa con los brazos y pelando los colmillos. Ron lo ve con los ojos como platos y el vampiro le pregunta:
-¿Te doy miedo?
-No, gracias.- susurra Ron- Ya tengo bastante.
