Notas del capitulo:

¡Hola estimados lectores! Estoy muy contenta del éxito que tiene este cuento, Luna y Lucius son una pareja a la que hay que apostarle *.* y cuya historia va para largo (es amenaza;) ni se imaginan lo que se viene a continuación.

Lunático amor 9

-Hola papa.- Luna se inclino a darle un besito, si la chica sabia que su padre ya estaba consciente lo había disimulado muy bien.

-Hola Luna.- el señor Lovegod se olvido de Malfoy y abrazo a su hija con cariño- Te heche mucho de menos.

-Yo también papa.

Había algo en el tono de ambos que sonaba diferente… discordante… ¿o asi se reencontraba normalmente una hija secuestrada y un padre que despierta del coma? Lucius no supo resolvérselo pues no tenia experiencia previa con que compararlo.

-Trate por todos los medios de rescatarte de los mortifagos.

-Gracias papá.

-¿Cómo escapaste Luna?- preguntó y la chica se sentó a contarle con paciencia los pormenores de su huida y de la derrota de Voldemort- ¡Ha sido derrotado! Cuanto me alegro, era un inimicum pacis. ¿Y quien es este hombre, hija, y porque me llama suegro?

-Oh, el es mi prometido, Lucius Malfoy.

-¿Lucius Malfoy? ¿El mortifago que te secuestró?

-Si. – contestó Luna tan campante y Lucius rogó mentalmente que no fuera a agregar: y el que me violó.

-¡Usted! ¡Usted! – el señor Lovegod se incorporó y lo señaló con un dedo acusador- ¡Fuera de mi vista! ¡Mortifago! ¡Cazador de snorkacks! ¡Y deje a mi Luna! ¡Nunca consentiré en que salga con ella! ¡Fuera!

A Lucius le empezaba una terrible jaqueca. ¿Y si descontaba a su suegro con un buen golpe en la cabeza? No, mejor seria darle a tomar una buena dosis de poción de muertos en vida.

-Papa, cálmate.- pedía Luna acariciándole la cabeza- Lucius, sal un momento, por favor, tengo que convencer a papá de que te amo mucho y de que no hay nada que el pueda hacer para impedir nuestra boda.

-¿Boda? ¡Nunca!- grito el señor Lovegod.

Al ruido de sus gritos las enfermeras habían llegado. Querían darle tranquilizantes, pero Luna, con una presencia de animo de la que no había hecho gala delante de su padre sacó a Malfoy y a las enfermeras y muy seria le explico la situación a su padre. El viejito renegaba y decía que jamás cedería, pero al cabo de tres horas estuvo de acuerdo en permitir el matrimonio de su hija con el exmortifago siempre y cuando este aportara pruebas de que no había participado en las cacerias ilegales de snorkacks de cuernos arrugados. (Las cuales todo el mundo sabia que eran el deporte favorito de los mortifagos, por eso las unicornadas criaturas eran tas esquivas.)

*

Por la noche, mientras las enfermeras cenaban en su comedor y escuchaban la retransmisión de la radionovela de éxito (imagínense: la protagonista era Celestina Warbick) el señor Lovegod salió de puntitas en batón azul, quitándose las pantuflas bordadas con el logotipo de ouroboros (el logo de los medimagos) y cargándolas con cuidado para no hacer ruido se escabullo hasta la lechuceria.

Durante su platica con Luna descubrió que no era el único interesado en que el enlace de su hija no se llevara a cabo: el hijo de Malfoy también se oponía a la boda. Asi que luego de desembarazarse de Lunita proponiéndole un imposible a su marido le escribió una larga y explicativa carta al señorito Malfoy.

Una lechuza grande y castaña fue la elegida. Xenophilus Lovegod le ato la misiva a la pata y rogo porque esa no fuera una lechuza espía del ministerio y llevara su carta directamente al destinatario y no a los aurores, y luego regreso tan discretamente como había salido, metiéndose en la cama con los pies llenos de… excremento de lechuza, pues se olvido de ponerse las pantuflas para entrar.

Cuando la enfermera de ronda se topo con la olorosa sorpresa el señor Lovegod trato de hacerle creer que padecía un pie de atleta extraordinariamente potente.

*

La lechuza, que no era espía del ministerio ni mucho menos llego a la mansión Nott poco antes del amanecer, pues Draco se había quedado ahí a dormir. (En su casa no había quien durmiera con su padre viviendo la luna de miel por adelantado.) El rubio estaba en la misma cama de su amigo, pero con los pies cerca de la cabecera y el juego de snap explosivo aun desperdigado sobre la colcha azul marino.

El insistente golpeteo contra el cristal despertó a Theodore Nott. Con una cara de sueño el chico pelicastaño se sentó frotándose los ojos, de color azul claro. Se paro con el rastro de babas todavía en la mejilla y abrió la ventana. La lechuza lo evito y se fue derechita a Draco.

-No me agarres ahí…- protesto el chico rubio entre sueños.

-Tienes correo.

-Oh… -Draco le quito la carta casi a ciegas y despidió de un manotazo a la lechuza, que salió con su dignidad avechucha muy ofendida.

-¿No vas a leer tu carta?

-Léela tu, si tanto te interesa.- dijo Draco y se dio la vuelta para seguir durmiendo.

Nott rasgo el sobre y saco el pergamino, y conforme leía el corazón se le aceleraba. No estaba solo: ya eran tres los que querían impedir aquella boda. Y si entre tres brujos mas o menos cualificados no podían impedir una simple boda, la magia no servía para maldita la cosa.

-Draco despierta.- lo meneo. Draco y el se habían desvelado jugando al snap explosivo e inventando retorcidos modos de impedir la boda, modos que iban desde comerse toda la torta de bodas hasta organizar una invasión de mocomurcielagos. Pero ahora, lo que el señor Lovegod sugería, ya con su ayuda, no era tan descabellado.- ¡Draco que te pares! – grito hechandole la jarra del agua fría en la cabeza.

-¡Joder que te has pasado!

-Lee.- lo urgió el pelicastaño.

Draco leyó y al final, con una expresión perpleja, que bien podía deberse al agua fría que aun le chorreaba miro a Theo.

-Es tan descabellado que podría funcionar.

-Funcionara.- asevero Nott con pasión- Si el viejo nos ayuda podremos hacerlo.

El gesto del rubio se ensombreció: era verdad, aquello podía funcionar, sin embargo, ahora que la opción era viable tenia sus dudas. Una cosa era jugar y otra hacer. Debió reflejársele en la cara porque Theo pregunto:

-¿Y ahora que te pasa?

-Esto esta mal.

El exmortifago bufo indignado.

-¿Reticencias morales a estas alturas Malfoy? ¿Después de que relevamos a nuestros padres?

-Ellos parecen amarse.- dijo débilmente.

Era verdad, lo era y eso le dolía a Nott. El orgulloso slytherin aficionado a la magia negra no se había permitido, por cuestiones de estilo, cortejar a la chica que le gustaba. No creía que hubiera prisa, después de todo, la chica en cuestión era el bicho raro de Ravenclaw y Nott no le suponía ningún otro pretendiente. Tampoco se alarmo cuando supo que la habían secuestrado, pues estaba en casa de su amigo. Cuando se entero que ella estaba embarazada se molesto, y cuando se entero que se casaría con el padre de Draco sintió una tormentosa mezcla de desesperación, odio e impotencia. Sentimientos todos que se había guardado, tan introvertido como era, tan desconfiado. Ni siquiera Draco sabia de su amor por Luna Lovegod.

-Tu eres el que desea impedir la boda de tu padre con Lovegod. Si te hechas atrás porque "ellos parecen amarse", ¿Cómo crees que se sentirá tu madre en el mas alla?

Era un golpe bajo y los dos lo sabían. Draco se rehízo.

-Supongo que tu no tienes ningún interés personal en el negocio, ¿verdad Theo?

-¿Qué interés podría tener yo en que no se casen?- declaro el chico, pero un tenue rubor lo traicionó.

-Eso es precisamente lo que me molesta, que no lo sé.

Los chicos se ducharon y se desayunaron, yendo con calma a Londres; el horario de visitas del hospital mágico de San Mungo de enfermedades y heridas mágicas era de 1 a 2 y de 6 a 7, y ellos tenían una cita.

*

-¡Pruebas Severus, pruebas!- despotricaba Lucius tomándose un trago que tenia de todo, menos lavatrastes en su fiesta de despedida de soltero, un día antes de su boda (boda en entredicho, huelga decir)-¡Ese viejo loco de mi suegro quiere pruebas de que no caze un animal imaginario! Y es capaz de suspender la boda por esa ridiculez.

-Relájate hombre.- le dijo Severus dándole unas palmaditas en la espalda- Yo le daré un certificado tan absurdo y loco que puede que lo convenza.

Lucius gruño y apuro su copa, después sacó un reluciente galeón y llamo a la desnudista que se frotaba contra un poste. Ésta acudió solicita y le dio un baile de regazo en el que casi le mete las plumas de su cola en los ojos y le masajeo bien el paquete con sus nalgas des-enfundadas en una tanga de lentejuelas, ante los ojos atentos de Snape. El baile termino y la tipa le dijo que podía ir a buscarla a su camerino antes de irse.

-Tal vez debería ir con ella.- dijo Lucius entusiasmado.

-Tal vez no.- sonrió Severus y dio un sonoro aplauso.

En el acto, el local se sumió en tinieblas y una música oriental se dejo oir. Luces rojas y amarillas crecieron un poco y la voz del señor Lang Yao, dueño del excelso local llamado "La cama temblorosa!" anuncio un numero especial dedicado al soltero que pronto dejaría de serlo. Un humito fuertemente perfumado era como una nube por la cual una silueta menuda avanzaba. Conforme la luz se hacia mas fuerte Malfoy se dio cuenta de que se trataba de un chico. Uno morenito y bien sexy, que conforme se quitaba los siete velos dejaba ver su cuerpazo de uke, bien depilado y ungido.

Los ojos grises de Lucius siguieron como hipnotizados los movimientos de cadera del chico y cuando este termino, desnudo y subiendo y bajando el trasero en cuclillas frente a el Lucius jadeaba. Snape rio y le sirvió otra copa.

-Es Mahmut, el Hermoso: recién llegado de Turquía. Es mi regalo de bodas: así que mañana no me vayas a poner gesto cuando te entregue un jarrón.

-¡Por los calzones de Merlín! – jadeo Malfoy vaciando su copa de un jalón- Severus tu si que eres amigo.- le dijo conmovido.

Este sonrió satisfecho y le dio una palmadita en el muslo.

-Acábatelo Lucius: no sabe una palabra de ingles pero maldita la falta que le hace.

Malfoy se relamió los labios, tomo de la mano a Mahmut, que consulto con la mirada a su padrote, que asintió, y con docilidad se dejo conducir por el atractivo caballero rubio. Desaparecieron tras una cortina de tiras de chakiras adentrándose en una habitación sacada de las mil y una noches, versión porno, con tapices y cuadros que representaban a parejas practicando los kama Sutra, al estilo árabe.

Mahmut bailo un poco mas para el, y luego, notando el gran bulto en su bragueta se arrodillo entre sus piernas y se lo masajeo sobre la tela, mirándolo impúdicamente con sus ojos castaños. Lo sobo y lo hociqueo sobre la tela hasta que Malfoy no pudo mas y se bajo los pantalones. El efebo tomo una pluma de ave del paraíso y con ella acaricio el miembro erguido de su cliente, cosquilleando la puntita hasta que un poco de fluido previo salió, manchando de blanco los colores de la pluma. Entonces Mahmut se aplico a lo suyo, a lo que le había dado fama en el mundo entero. Con su lengua recorrió toda la erección y sus labios carnosos chuparon por doquier, demorando adrede en introducirse el miembro, pero cuando lo hizo la habilidad para succionar y toquetear con la lengua al mismo tiempo casi hicieron que Malfoy terminara prematuramente.

Pero el rubio supo contenerse y Mahmut le dio su premio. Volvió a coger la pluma y con ella hizo cosquillas en las bolas y en las ingles sin dejar de chupar, halagado por los jadeos y grititos de Malfoy, sin siquiera molestarse cuando este lo cogió por los cabellos y embistió su boca, corriéndose sin avisar y provocando que el fluido chorreara por el mentón del moreno.

Unos minutos mas tarde, ya repuesto, Lucius se reencontró con su amigo, que tenia a una tipa morena y turca, de nombre Sekure, arrodillada ante el y frotando entre sus generosos senos el miembro del pelinegro. El ojigris observo sin interrumpir hasta que con un gruñido ronco Snape se corrió en los senos de la morena, besándola y añadiendo una propina antes de despedirla.

-¿Y bien?- pregunto Snape un poco sin aliento, metiéndose el miembro dentro de la bragueta- ¿Tan rápido te lo cogiste?

-No me lo cogí.- Malfoy hecho una curiosa mirada a la orgia que se desarrollaba sobre el tablado del teibol. Al volver a mirar a Snape vio que este lo miraba de hito en hito.-Eso hubiera sido infidelidad.

Severus se quedo boquiabierto, quien sabe si de escuchar a Lucius Malfoy pretender fidelidad o del amplio margen con que este la manejaba.

Tomaron una ultima copa antes de retirarse de la fiesta, pues se vería muy mal que el novio y el padrino llegaran crudos a la boda.

Continuara…

Notas finales:

¿Se lo esperaban? No, ¿verdad? Muajajaja!!! Espero no haber herido suceptibilidades con ese soft yaoi o slash pero no lo quise advertir por no estropear la trama. Mis disculpas si alguien se sintió ofendido, y advierto que aun habrá otra escena suave homoerotica, esta vez femenina… ¡Diablos, ya me spoile!

Olvídenlo con un chascarillo:

¿Qué hace lord Voldemort montado en un tractor por el campo? ¡Sembrando el pánico!

¿Por qué se ahorco Crabbe cuando visito Argentina? Porque la pasta dental decía "Colgate".

¿Por qué Goyle se arrastra por el supermercado? Para encontrar los precios mas bajos.