Notas del capitulo:
Antes que nada, aclarar una duda: amolar, según la RAE, significa (cito textual)
amolar.
(De muela).
1. tr. Sacar corte o punta a un arma o instrumento en la muela.
2. tr. Adelgazar, enflaquecer.
3. tr. coloq. Fastidiar, molestar con pertinacia. U. t. c. prnl.
4. tr. Méx.dañar (‖causar perjuicio).
5. prnl. Méx.frustrarse (‖malograrse un intento).
Sobre la cancioncilla "ya se caso, ya se amolo" es una cancioncilla coloquial de mi pueblo para las bodas como en otro orden de cosas (los toros) esta la cancioncilla de "chingen a su madre todos los de enfrente". Es una tontería, pero es muy gracioso en vivo. (lol)
Sin otro particular les dejo el capitulo, ojala sea de su agrado.
Lunático amor 12
Pasado el incidente el ojigris disfrutó del contraste entre la pálida piel y la negrura del encaje. Le solto el pelo a Luna y los largos cabellos cayeron levemente ondulados luego de tanto estar apretados en trenzas y moños.
-Querida te ves preciosa… ¿te pusiste sexy para mi?
-Si.- le contesto, acariciándolo con la mirada: vaya si era hermoso su marido.- Me gustas mucho.- le rozo el pecho con los deditos.
El la rodeó con un brazo y la repegó a si, besando sus mejillas muy cerca de los labios, pero sin llegar a tocárselos con los suyos, con la mano libre le sobo el trasero.
Estaba bien rica su nena, la apretó mas para sentirle los pechitos contra su torso y su erección se aplastaba deliciosamente contra el fino encaje que cubría su vientre. Aquel estrecho abrazo se prolongo, el seguía besándola solo en la periferia de la boca, atento a sus reacciones. Metió la mano bajo la faldita negra y tocó sus suaves nalgas, adentrándose entre ellas y tirando de la tirita de la tanga.
-¡Oh, hum!- gimió Luna: el apretoncito se había sentido delicioso.- ¡Umh… repitió al mismo tiempo que Lucius.
Este inclinó su rostro y rozó sus labios con los de ella de una manera lenta y torturante, deliciosa. Luna temblaba en sus brazos, tan húmeda que mojó la tanguita. Atrapo el labio inferior de Lucius y se lo chupó aferrándose a el, dejando sentir toda la pasión que le inspiraba.
-¡Oh Lucius! Házmelo…
-¿Qué?- preguntó Malfoy, quien entendía perfectamente lo que ella quería.
-Hazme tuya… - pidió Luna toda sonrojada.
-Se mas explícita querida.
-Hazme el amor…
Se detuvo de su cuello para rodearlo con las piernas.
-Mi preciosa.- la llevo a la cama y la tendió sobre las lustrosas mantas, de tela brillante e increíblemente suave. Le arrancó la camisola y le separó los muslos, empujándoselos contra el pecho, mirándole atento sus intimidades semidesnudas. Le sostuvo los muslos en alto y se inclinó a lamer su sexo sobre el encaje percibiendo su sabor a través de este y chupando.
Luna gemía y contraía involuntariamente los músculos.
-¡Ah, Lucius, por favor! Basta, quiero sentirte dentro.
-Como desees amor.
El ojigris le quitó la pequeña prenda y se acomodó para entrar, hundiéndose de una sola embestida hasta dentro, deteniéndole las piernas para follarsela duro y recio, gritando de placer mientras la hacia gemir. Luego de bombeársela intensamente así un rato la puso de lado, sosteniéndole un muslo en alto mientras se sentaba en el otro y se lo metía con mas suavidad, disfrutando cada centímetro de la apretada cavidad, percibiendo su humedad mojándole las bolas.
Con la mano libre le acarició el vientre, apenas se notaba que su hijo estaba ahí dentro. La idea de que estaba cogiéndose a la mama de su hijo lo lleno de ternura y la penetro con mas cuidado, luego se le metió bien dentro y movió sus caderas en círculos, estimulándole toda la vagina, rozándola por completo, haciéndola gozar como solo el sabia.
-¡Lucius, oh, Lucius!- Luna lo miraba con las mejillas bien encendidas.
Malfoy le sonrió y se movió mas rápido retomando sus exclamaciones de placer. Finalmente, cuando sintió que ella experimentaba un orgasmo la puso bocaabajo, le metió un cojín bajo la cadera y apoyando los brazos a ambos lados de los suyos se le follo con ganas, sintiendo una y otra vez el rápido roce de sus nalgas contra su cadera aspirando el perfume de sus cabellos rubios, dándole tan duro que el sudor perlaba su frente y gritando sin tapujos todo su placer, hasta venirse por primera vez en aquella noche de placer.
*
Cuatro días mas tarde Snape se apareció frente a las puertas doradas de la mansión Malfoy. Llamó y llamó a la puerta, pero nadie acudió a abrirle. Los Weasley y el sr. Lovegod estaban muy preocupados por no tener noticias de Luna, además, los vecinos habían mandado un montón de lechuzas para quejarse por el escándalo nocturno, parece que pusieron una academia para principiantes del bel canto, y nocturna por si fuera poco, era una de las airadas observaciones.
Snape, con el resignado fatalismo de quien se sabe de los tuertos el rey (el menos loco pues) dejo de aporrear la puerta y optando por lo mas sencillo se trasformo en una víbora negra y se deslizo por entre los barrotes el jardín le había quedado precioso a Lucius, el césped fresco le cosquilleaba agradablemente la panza por lo que decidió darse una vuelta. Serpenteaba entre las violetas disfrutando de la mañana, cuando su sexto sentido le advirtió de una presencia maligna. Una mirada fija sobre su lomo y antes de poder erguirse como una cobra el ente le salto encima.
-¡Shh, sshhh!
Silbaba una serpiente morada, buscando entrelazarlo.
-¡Sh, sshhh! -"Mi amor, mi amor" repetía Amaranth.
Severus, que de parsel no sabia ni jota a pesar de ser víbora no tenia modo de saber que las intenciones de la nice viborita eran amorosas, y como tampoco tenia modo de saber que Amaranth no era venenosa: el todo lo que percibió fue que otra viborita le gritaba y lo agredía, así que se escabullo subtetriciamente, serpenteado hacia las puertas de la mansión con Amaranth pisándole la puntita de la cola y repitiendo sin cesar su ¡Shh, sshhh! Severus volteaba de vez en cuando para ver que Amaranth no le diera alcanze, por lo que choco de pura cabeza contra los pies de Draco, cuando este abría la puerta para recoger las botellas de leche.
-¡Profesor Snape! – exclamo luego de sentir el golpe, que lo hizo tambalear y ver a la víbora negra con los ojitos dando vueltas y casi pajaritos volando alrededor.-¿Se encuentra usted bien? – pregunto agachándose a cogerlo, levantándolo por el pescuezo en vilo- ¡Oh, Amaranth!- exclamo asustado- ¡Fuera! ¡Largo de aquí o llamo el peletero!
Amaranth lo miró con profundo odio y se irguió, amenazante. Draco dio un paso atrás, amedrentado pero luego recordó que:
Era un mago;
Tenia una varita;
Sabia còmo usarla.
Así que la saco y le hecho un hechizo de chispas a la morada bebe. Esta no pudo sino retirarse (que a veces no queda sino evadirse) y Draco metió a su maltrecho profesor-snake a la cocina y ahí lo reanimo dándole cachetaditas con la mano mojada. Severus volvió en si y se trasformo en humano. En uno con una enorme jaqueca. Se froto la frente en la que ya aparecía un chichón. Su nariz brillaba como de costumbre y su pelo estaba un poco sucio.
Y aun así tenia pinta de príncipe en comparación al jovencito: profundas y amoratadas ojeras se abotagaban bajo sus hinchados y enrojecidos ojos, su piel se veía ceniza y su pelo no brillaba. También se veía algo flaco y tenia las uñas largas y mugrosas. Le ofreció un tecito de tila con manos temblorosas.
-Por las barbas de Merlín. ¿Qué te pasa chico?- pregunto y las tripas le gruñeron hasta con eco.
-Es que no tenemos elfo domestico, ni servidumbre, ni nada… y no hay quien haga de comer y ya se acabaron las sobras del banquete nupcial… ¡Tengo hambre profesor Snape!- y se le lanzo encima como si fuera a comerselo, pero no, solo lo zarandeo.
-¿Y tu padre? – inquirió.
-Desde la boda que no le veo la cara.
-Pero, ¿esta bien?
-Supongo: tiene que comer. Antes de la boda retaco su minibar con afrodisiacos.
Snape volvió los ojos al cielo. Le dio un sorbito a su te.
-Entonces, ¿no lo has visto? ¿Cómo sabes que esta bien?
-Luna me lo dijo. La vi ayer al mediodía, alimentando a ese perverso animal que acecha en el jardín.
-¿La víbora morada?
-Amaranth. Y tengo prohibido matarla porque es muy cariñosa. ¡Ja! Mañosa es lo que es; es la nueva mascota de papà y no quiero, en serio no quiero imaginarme para que la usa con su nueva esposa.
Severus se abstuvo de opinar al respecto y mejor pregunto:
-¿Entonces Lucius esta en buen estado de salud y disfrutando del matrimonio?
Draco bufò.
-¡Disfrutando es poco! ¡No se como diablos lo hace! En toda, TODA la maldita noche no para. No se como no se rompe la garganta con todo lo que grita.
Snape se carcajeó y luego explicó:
-Los de slytherin nos preguntábamos lo mismo. Tu padre siempre ha sido así.- concluyó terminando su tacita de te- Recuerdo que cuando Bella, Cissy, Meda y Regulus organizaban una orgia para celebrar el fin de curso tu padre… cof, cof.- Severus se detuvo al ver la cara horrorizada de Draco- Vamos, no seas tan gazmoño, Hasta Potter se toma con mas naturalidad estas cosas, aunque bueno, eso podría ser debido a que su novia lo violó… - rio ante la nueva mirada de horror- Es broma, es broma. También es falso, imagino, lo de la academia de òpera nocturna.
-Es papà gritando ¡aaA, aaaAA, aaaAAA- jadeó- AAAAA!!!
Snape puso cara de asombro.
-Te salió igualito.- le dijo.
-La primera noche creí que estaba borracho y tenia pesadilla con banshees, pero la segunda me di cuenta de la cruda realidad. La noche siguiente me fui a dormir al ático pero ahí también se oía, luego me fui a las mazmorras, ¡y también ahí se oía!
-Por eso te invite a dormir a mi casa.- obvio Snape- Bueno.- dijo parándose y alisándose la túnica- Es hora de meter en cintura a Lucius. No, no será necesario que me acompañes Draco se donde esta su dormitorio.
El director llegó hasta el santuario de la ecchidad remodelado en tonos verde agua y mas hogareños, y en la enorme cama adoselada, al abrir las cortinas descubrió a su amigo profundamente dormido abrazado a su esposa. Cogió la jarra del agua y se le hecho en la cara al rubio. Este se despertó borboteando maldiciones, sentándose y exponiendo su desnudo cuerpazo, pues Luna jalaba toda la manta para enrollarse ene ella dormida.
-¡Severus, maldito bastardo! Mira lo que le has hecho a mi pelo! ¡Y que horas de la madrugada son estas para incordiar a los amigos!- señalo el reloj que marcaba las diez en punto.
-Son las diez, Lucius. A esta hora la gente decente ya esta trabajando.
-Yo trabaje bastante anoche.- se jacto, cubriendo la espalda de Luna con la manta. No quería que nadie se la viera, se la desgastaban.
-Ya tuviste una, digo, tres noches de bodas. – prosiguió Severus-Es hora de que salgas de esa cama, hagas las maletas y te largues de luna de miel una semana o dos para retomar la normalidad.
-¡Que!- Lucius lo veía con fastidio.
-Tu esposa esta embarazada, y necesita ir a la escuela. Tu hijo esta muerto de hambre y también necesita regresar a la escuela. Tienes que conseguir personal de limpieza y tienes además un suegro tocado que ha abandonado su alojamiento para reconstruir su torre y recuperar su cuerno de snorkack de cuernos arrugados. Y ya estamos a nueve de julio.
-¿Alguien dijo algo sobre un snorckack de cuernos arrugados?- preguntó Luna desperezándose.
Lucius se apuró a detenerle la sabana para que no mostrara los senos, y Snape lo miro como diciéndole: ¿ves a lo que me refiero? Pero no pudo continuar con su sermón porque, en aquel instante, en misión kamikaze desde lo alto del dosel Amaranth se lanzó a su cuello enroscándose apretadamente y silbando como loca su declaración de viperino amor.
*
A eso del mediodía, luego de dejar encerrada a Amaranth en una burbuja de magia negra y enseñarle a Draco el complicadísimo sistema de pedir comida por red flu o lechuza los Malfoy y Snape se aparecieron en la Madriguera a petición de este ultimo. Unos gnomos correteaban por el jardín y Luna se lanzó tras ellos.
-¡Muérdanme gnomitos, muérdanme!
Lucius y junior veían con idéntico horror las malezas y cacharros viejos arrumbados en un rincón.
-¿Por qué me has traído a este cuchitril de iniquidad Sev? ¿Es castigo? ¡Ya escarmenté!
-No idiota, es porque aquí vive Potter. Sígueme.
Arremedándolo Lucius lo siguió, sin comprender para que. Pero cuando piso un caracol grito horrorizado y tan fuerte que en cinco kilómetros a la redonda los pájaros salieron volando de los arboles.
-¡Ora, a quien han matado!- se escucho la habitual vocecilla del comentario oportuno.
-¡A la gran puta! – grito Malfoy, bailoteando de asco- ¡He pisado un caracol!
-¡Oh, no Babitas!- exclamo Ron, que ya se había acercado y miraba al occiso bien embarrado en pasto- ¡Malfoy, has matado a Babitas! ¡Venganza, clan Weasley, venganza!
-Cállate Ron.- le dio un zape Hermione- ¿Qué pasa profesor Snape?
-Director, señorita Granger.- aclaró.- Y pasa, aparentemente, el fallecimiento de Babitas.- miro burlón a Ron que veía estupefacto la porquería que había criado desde chiquito.- ¿Se encuentra Potter?
Ahora la pregunta dejo lela a la pelicastaña: era inconcebible que Snape quisiera ver a Potter, siendo que lo rehuía como si de la peste se tratase.
-Claro, esta dándole el almuercito a Teddy. Pasen.
-¡No quiero entrar a la casa de unos traidores a la sangre! – protesto Lucius, con los ojos aun llorosos del asco.
-Cállate.- le espeto Severus y lo aventó para que andara.
Draco los siguió sin saber muy bien que hacer, con visible repugnancia Lucius entró en la cocina y no ayudo a mejorar su opinión de la casa el hecho de que en esos momentos un bebe de pelo morado berreaba y arrojaba cucharadas de papilla a todos lados mientras Potter, recién regurgitado se afanaba en darle cucharaditas de algo.
-Este… este… Harry, tienes visitas.- anunció Hermione.
Y el chico con gafitas se lanzó como un tanque sobre Snape gritando:
-¡Profesor Snape, profesor Snape! ¡Cuánto gusto de verlo!
-Vale, vale, pero no me abrazes Potter. Lucius y yo queremos pedirte un favor, si no estas muy ocupado.- miro al bebe que en esos momentos arrojaba el plato.
-No, no, Teddy esta de excelente humor. Ven ahijadito.- lo saco de la sillita.- ¿Quién es mi ahijadito favorito?- le pregunto poniendo cara boba y bailándolo, y el bebe se callo y empezó a reírse- ¿No quiere cargar a Teddy profesor Snape?
-NO, gracias, Potter.
-¿Y usted señor Malfoy?
-Tampoco.
-¿Y tu Draco? ¡Tu si verdad! – y enjaretándole al bebe se limpió las manos en su mandil cochino y se sentó, ofreciendo asiento a sus visitantes.- Ahora si profesor Snape, dígame que quiere, cualquier cosa que me pida se la hare con mucho gusto pues lo admiro mucho y es mi profesor favorito!
Severus se acordó mentalmente de Kendra Dumbledore antes de forzar una sonrisa y decir:
-Potter, si mal no recuerdo te queda un elfo domestico…
-¡Oh, si, el buen Kreacher! Todos los domingos me envía un pastel de riñones.
-Enternecedor. Me preguntaba si podrías prestárselo a Lucius una temporada, en lo que consigue uno.
-¡Si, por supuesto que si! Mientras Kreacher quiera porque el, como Dobby, es un elfo libre. Lo llamare.
Lucius hizo gesto al oir el nombre de su antiguo elfo domestico, estúpida criaturilla, si el la trataba muy bien, como el príncipe Rudolfkosky* a Igor. La fea criaturita apareció junto con Winky.
-Buenas tardes amo.- se inclino profundamente, lo mismo que Winky- ¡Oh, que delicia, pero si es el pequeño de los Malfoy! – al elfo no se le había quitado su costumbre de pensar en voz alta, estaba senil el pobre- Un joven ejemplar. ¡Oh, y también esta el señor Malfoy! El mas noble de los magos puros que sobrevivieron. Gente de calidad.
-A Kreacher le encanta la familia Malfoy.- explicó Harry y le expuso la propuesta al elfo. Pero antes de que este diera su respuesta afirmativa Winky chillo, postrándose ante Lucius.
-¡Señor! ¡He de entender que el señor esta buscando servidumbre!
-Si, asi es.- contesto Malfoy padre mientras junior seguía bailando a Teddy.
-¡Señor! ¡Si el señor se dignara ser tan bondadoso de recibirme a su servicio! ¡Oh, seria tan feliz! ¡Seria una buena elfina! ¡Se lo suplico señor!
¿A quien le dan pan que llore? Pensó Lucius y contestó:
-Esta bien. Te tomare como sierva si no hay ningún impedimento legal.
-¡No, no! – grito la elfina con el rostro bañado en lagrimas de dicha.
-¡Pero le pagara sueldo!- exclamo Hermione, que se había quedado de oyente en la puerta- ¡Y le dará un día libre! ¡Y lo tratará conforme sus derechos no humanos!
-¡No, no!- grito la elfina- ¡Winky no quiere sueldo, ni vacaciones ni derechos marranos! ¡Winky quiere servir fiel y lealmente al señor Malfoy!
-¿Ves? – se burlo Lucius y luego de una inútil discusión Harry salió a buscar a Luna para que la elfina jurara fidelidad a sus nuevos amos.
La chica regreso muy contenta, con un dedo sangrante en alto.
-¡Mira Lucius, un gnomo me ha mordido dos veces en el mismo lugar! ¡Ojala esto le de un talento especial a la bebe!
-Ojala.- le contestó, añadiendo para si, ojala no le de una infección.
Con Snape y Potter como testigos Winky se convirtió en la elfina domestica de la mansión Malfoy, pese a las amargas quejas de Ron sobre tener que seguir barriendo la basura (Babitas incluido) a mano. La criatura regreso feliz a Howgarts con Kreacher, que no dejaba de envidiar "mentalmente" su suerte, para recoger sus cosas.
-Draco, ¿quieres convertir al bebe en maraca?- le preguntó Luna luego de observar interesada un rato como su hijastro zangoloteaba al pobre niño.
-No, lo arrullo.- respondió molesto.
-Ahh… ¿y porque no utilizas el hechizo arrullador?
-Porque no me lo se. (ni que existía)
-Si, es muy sencilo: mira ¡alivio! – al instante Teddy Lupin se quedoó meciéndose suavemente en el aire, y una musiquita baja sonaba.
-¡Que fantástico hechizo Luna! ¿Me lo enseñas? – pidió Harry.
-Si, claro. Mira se hace así…
Mientras Luna instruía a Harry Severus le dio un codazo a Lucius y le dijo:
-¿Valió o no la pena venir aquí?
-Si… me he ahorrado una pasta! Elfina domestica gratis.
-Tacaño. – Snape miró al reloj de la Sra. Weasley, aparentemente todos estaban en el trabajo. Media hora después la clase se vio interrumpida porque había que cambiarle el pañal a Teddy, y su padrinazo era El Elegido. Las visitas se excusaron y salieron, Malfoy con cara de fuchi, pues evidentemente el contenido del pañal de Teddy no olía nada bien.
-Y será mejor que te vayas acostumbrando.- le dijo Severus quien también por eso lo había llevado, para que se diera un quemoncito de lo que era tener un bebe en casa.
-Mi hijo no será asi.- dijo Lucius, horrorizado.-El será un buen bebe sangre limpia.
-Si- se rio Severus en un aparte solo a el- Y si sale a su mama ya puedes darte por listo de papeles.
Malfoy pelo unos ojotes que no se quitaron hasta llegar a la agencia turística.
Continuara…
Notas finales:
* "El príncipe Rudolfkosky era primo segundo del zar Alejandro al cual se le iba un poco la mano con el vodka, cuyo consumo excesivo solía producirle una espantosa jaqueca. Tenia un fiel criado llamado Igor Igorovich cuya familia había servido a la familia Rudolfkovskaia desde tiempo inmemorial, y cada vez que un Rudolfkovski defendió a sus zares en un campo de batalla, hubo junto a él un Igorovich para limpiarle las botas y echarle agua caliente en la bañera. Lo cierto es que el príncipe no era demasiado duro con su leal siervo, y sólo lo azotaba por faltas muy graves como plancharle mal el cuello de una camisa, no bruñirle la hoja del sable de modo conveniente, o retrasarse en las marchas en vez de correr junto a su estribo derecho con una botella de champaña razonablemente frío a mano. Por lo demás, el príncipe Rudolfkovski era un amo justo y cabal."
Este noble personaje que tan bien trataba a sus criados aparece en el relato "La sombra del águila" del novelista Arturo Perez-Reverte, y me fascino al grado de "tomarselo prestadito" para mentarlo aquí, pues algo asi me parece que Malfoy debió tratar al pobre Dobby. Asi que esto fue como un disclaimer super largo, jajaja.
Ahora viene la mala noticia: la próxima semana no habrá capitulo. Lo siento pero no podre. Soy mexicana y trabajo en el IFE y el próximo domingo son las elecciones y vamos a tener un "pachangon" bomba hasta las cinco de la mañana. Estoy al borde del colapso nervioso y no creo poder escribir nada y menos tener tiempo de subirlo, komendasae.
Asi que nos vemos hasta dentro de quince días. Y si son mexicanos y tienen la edad para hacerlo, ¡acudan a votar!
Besitos ecchis y nos leemos!
