Notas del capitulo:
Muy buen fin de semana tengan todos *.* Lean por favor y las notas al final.
Advertencia: un poco de travestismo en el ultimo sketch.
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Lunático amor 17
Con un humor de los mil perros Lucius empujó el carrito con el equipaje de su mujer por el anden 9 y ¾ mientras ella canturreaba mas adelante poniéndose la mano sobre los ojos para otear el horizonte en busca de sus amigos. Cuando localizó a la pandilla de indignos de la sangre (categoría mental de Lucius para abarcar a los traidores a la sangre y a los sangres sucias sin tener que pensar tanto) fue a su encuentro a saltitos balanceando el pelo rubio y suelto tan cuidadosamente cepillado por el.
-Yo me adelanto.- dijo Draco, recibiendo por respuesta un gruñido.
Lucius apuró el paso para alcanzar a Luna pero una voz jadeante a sus espaldas dijo:
-¡No tan rápido jovencito! Que a mis años y con lo mal que me trataron sus amiguitos no estoy para correrías.
El suegro, al que había mantenido mas o menos contento y ocupado dándole recursos para reconstruir su torre, labor que llevaba a cabo solo y como si en una expedición arqueológica estuviese: desempolvando con una brochita cada pedacito de cristal o de laja de piedra en la esperanza de no dañar su cuerno de snirkack. El suegro, decíamos, mostraba afición a llamarlo jovencito a pesar de solo ser unos veinticinco años mayor que él en publico, cosa que abochornaba los indecible a Lucius. De no ser por el gran parecido mental entre padre e hija Lucius hasta hubiera pensando que la Sra. Lovegod había echado una canita al aire.
-¡Que no tan rápido jovencito!
-¡Pues subase al diablito y lo empujo suegro! – le dijo molesto.
Nunca espero que Xenophilus lo hiciera y ahora si, hasta animándolo a que metiera velocidad.
Cuando se estaciono a prudente distancia de los indignos de la sangre sudaba, lo cual era muy poco propio para su dignidad.
-Mira Luna, te presento a mis padres. – decía Hermione que había presionado a Snape hasta que este negocio con terrorista: ella.
-Mucho gusto Sr. y Sra. Granger, pero que bronceados están ustedes.
-Es que acabamos de regresar de una larga temporada en Australia. – sonrió tímidamente la mamá de Hermione, mirando por el rabillo del ojo a su retorcida hija. (la tenia ciscada, a la pobre, su chamaca tan macabra)
-¿Viven ustedes allá? – preguntó Luna alegremente, sin advertir la mirada reprobatoria de la Sra. Weasley original.
-Algo asi.
-Ah, vaya. Creo que todos conocen a mi papá y a Lucius.
-No, no teníamos el gusto. – respondió la mamá de Hermione, a la que Xenophilus Lovegod estrechaba la mano efusivamente.
-Estoy muy contento de conocerlos: son ustedes los trigésimos terceros muggles que conozco.
Los señores Granger avanzaron un par de pasos hacia Lucius, que estaba en shock. No podía, simplemente no podía estrechar las manos de dos muggles y decirles mucho gusto: ¡no! ¡Y menos donde había tanto conocido mirando!
Pero los ojos soñadores y confiados de Luna descansaban en el. Así que rogando que Avarus Nott, el ultimo de sus amigos mortifagos con vida no estuviese por ahí mirando les estrecho la mano y les dijo:
-Mucho gusto.
¡Lo había hecho! ¡Nooo!
-¿Es su hermano? – preguntó la señora Granger al notar que ambos eran de pelo rubio y ojos claros.
-Su esposo. – replicó Lucius con frialdad.
-Oh…
-Luná quguida – intervino Fleur, que iba con su esposo a despedir a su familia política – adivina qué: ¡yo también estoy embagazada!
-Súper. – la joven le tocó el plano vientre.
-Oh no: si empiezan a comparar sus panzas me voy. – amenazó Ron.
-Pues vete. – le soltó su madre- Ya tenemos que ir atravesando la barrera. Ve con el Ginny.
La chica rezongó: estaba muy entretenida haciendo compañía a su papá en el deporte de mirar con odio a Lucius Malfoy. Molly insistió y Ginny echó a andar, cogiendo del brazo a Luna y jalándola con ella. El numeroso grupo se dirigió a la barrera mágica y fueron pasando por turnos. Lucius y Arthur chocaron y esa fue la chispa que prendió sus caldeados ánimos:
-¡Fíjate por donde vas, Weasley idiota! ¿O es que tus viejos lentes ya no sirven?
-Eres tu el que no se fija, Malfoy borracho.
-¡Como me has llamado, traidor a la sangre!
-¡Te he llamado pedófilo, mortifago!
Lo siguiente que se vio fue una escena tipo documental crudo y sin censura del reino animal; el típico macho en celo atacando al líder de la manada con revuelo de cosas cayéndose y sonidos onomatopéyicos propios de un comic: puf! Plas! Auch!
-¡Dale duro papá!
-¡No te dejes Lucius! Digo, no pelees. – se corrigió Luna al recibir una fulminante mirada de la Sra. Weasley.
-¡Arthur: basta, basta!
-¡Impuro!
-¡Malvado!
-¡Arañaste mi mano!
-¡Rompiste mis lentes!
Luna se soltó de Ginny y fue a jalar a su marido.
-Lucius: ¿Por qué no puedes portarte bien?
-¡El me provoco! ¡Y no quiero que te vayas!
-Ya lo hemos hablado muchas veces. – el tren pitó.
-Pero te quiero mucho.
-Yo también. – ella le acaricio el rostro – Solo será hasta el viernes.
-¿A las ocho?
-Si.
-¿Y vas a escribirme a diario? – Lucius se le aferraba como si nunca mas la fuera a ver.
-¿Y le dirás a Snape que es un cabrón de mi parte por no dejarme vivir contigo?
-No le puedo decir cabrón al director.
-¡Ya basta jovencito, que mi hija va a perder el tren!.
El Sr. Lovegod fue a quitársela y entre palmaditas en la espalda y besitos la subió al tren con su equipaje. Lucius la miro partir con tristeza y no vio a Draco que se despedía de el desde una solitaria ventana.
-Ahora jovencito – sintió una palmadita sobre sus riñones cuando el tren ya solo era una manchita en el horizonte – creo que seria muy útil para la ciencia si donara un poco de oro a la sociedad de los buscadores de las Reliquias de la Muerte…
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Theodore Nott salió de la nada detrás de Luna y con un tono muy amable se ofreció a llevarle las maletas. Ella accedió y los dos comentaron que el tren iba más vacio de lo que recordaban jamás, por lo que el pelicastaño no tuvo problema en encontrar un compartimiento para ellos dos solos.
Draco se sentía bastante triste, era la primera vez que viajaba sin guardaespaldas y se sentía angustiado por la perspectiva de volver a Slytherin luego de su fallida experiencia como mortifago. No sabia con que gente le iba a tocar estar o como lo tratarían sus compañeros. Sin la seguridad que le daban los músculos y la callada admiración de Goyle y el difunto Crabble se sentía bastante vulnerable.
Pensó en su madrastra, que debió ser difícil para ella estar siempre sola, ser frecuente objeto de burlas… sintió deseos de decirle que no le guardaba ningún rencor, aunque, de haber vivido su madre, hubiera hecho todo lo posible por alejarla de su padre. Se levantó, cogió su maleta y fue a buscarla.
No tardo mucho en encontrarla por su estrafalaria risa: miró por la ventanita antes de entrar: Nott le contaba algo y ella se moría de la risa. Fruncio el ceño: el único amigo que tenía en el colegio y estaba enamorado de su madrastra. Y conociendo lo maquiavélico que era Theo adivinaba problemas en el horizonte.
-Hola Theo: creia que viajabas conmigo. – entró, puso su maleta en la parte de arriba y se dejó caer de sentón en el insuficiente espacio entre el y ella. Luna se levantó y se sentó enfrente.
-Creía que acompañarías a tu madrastra. – Theo lo miraba con ganas de ahorcarlo o hacerle algo.
-Iba a hacerlo pero mi padre es muy celoso Theo: mucho. No la ha soltado hasta que el tren ya salía de la estación y me encargo mucho que la cuidara, y a mi padrino también.
Theo estaba escogiendo las palabras más mordaces para dedicárselas cuando la puerta del compartimento se abrió y un alegre gryffindor entro por ella.
-¡Hola Draco! No te he saludado antes, ¿Dónde estabas?
-Potter.- le estrechó la mano con seriedad, aguantando la mirada burlona de Theo.
-Hola Nott. – agitó la mano en su dirección y sin verificar que el otro le contestara o no (no lo hizo) – Luna; Ginny insiste en que vengas a ver su nuevo micropuff.
-Claro. He de decirle que esos animalitos son malos: ¡papá cree que son torposoplos mutantes y gigantes!
Dejándolos en compañía de su equipaje la muchacha se fue con Harry.
-Nott: - le dijo Draco muy serio- Luna es la esposa de mi padre. Es una Malfoy y vas a respetarla.
-No era yo quien me burlaba de ella a causa de su gorro de león. – replicó Theo.
Draco tardó un minuto en recordar que el si. Se arreboló. Se sentaron y miraron pasar el paisaje.
-Vaya joda que nos pusieron nuestros padres con eso de relevarlos como mortifagos. – comentó el rubio un rato después.
-Y que lo digas. – respondió Theo que puso su máximo empeño en hacerse pasar por una plasta bajo el minireinado de Voldy.
-Soy el nuevo capitán del equipo de quidditch. ¿Quieres entrar?
-Sabes que el quidditch se me hace aburridísimo…
-Lo olvide… ¿quieres jugar al snap explosivo?
-¿Por qué no? – accedió Nott.
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El banquete de bienvenida estaba por comenzar: solo faltaba la presencia del director. La subdirectora, que se creía maldita para ocupar ese puesto eternamente golpeaba su copa con el mango de la cuchara, de mal humor, y los alumnos de las cuatro mesas comentaban asombrados las rápidas y excelentes reparaciones del castillo.
Una y otra vez las miradas se volvían a la mesa de profesores, observando curiosamente a los desconocidos y tratando de averiguar cual seria el puesto de cada uno: eran tres. Una mujer joven, casi una muchacha hablaba hasta por los codos con el profesor Slughorn, picando ya de una cajita de dulces cristalizados. Un hombre de veintipocos años, moreno y con una barba corta peinada en dos colitas miraba en torno con una satisfecha sonrisa. Otro hombre joven, encapuchado, dejaba ver entre penumbras un rostro redondo que hasta se podría calificar de tierno de no mediar el gesto huraño que lucia.
-Apuesto a que el es el nuevo profesor de DCAO, mira que tétrico es… - comento Ginny, que miraba mas a la mesa de Ravenclaw que a su flamante novio.
-¿Crees que el pequeño Teddy estará bien con su abuelita? – Harry llevaba rato jodiendo con lo mucho que extrañaba las vomitadas de su pequeño ahijado.
Antes de que le contestaran la puerta del gran comedor se abrió de par en par y el director Snape apareció, seguido por un joven tan bello que parecía un ángel o alguna otra criatura mágica. Las chicas ahogaron grititos de gozo y el profesor encapuchado agrio más el gesto. Al situarse en su lugar Snape ordenó:
-Silencio.
Y a pesar de que su voz no estaba mágicamente amplificada todos le obedecieron, hasta la profesora joven que parecía ser victima del maleficio de la lengua de papalote, una extraña maldición azteca que obligaba al que la sufría a no para de hablar.
-Este año tenemos tres nuevos hechiceros en el personal docente. La asignatura de Estudios Muggles será impartida por la profesora Adanhel Furbymen.
La bruja joven se paró y tras retirarse del rostro su largo pelo oscuro dijo con una voz desganada como de sargento mal pagado:
-Hola. Si se portan mal los castigaré, y si son burros los reprobaré. Ya. – y se sentó.
-La clase de Artes Oscuras ha cambiado de nombre y ahora se llama Defensa contra las Artes Oscuras y estará a cargo del profesor Romain du Draguan.
El joven cariredondo se paró, hechando atrás su capucha.
-Estudiantes misegables… - los barrió con una mirada llena de desprecio. Una tos de Snape lo reconvino – Si alguno de ustedes osa tocag a Alvaro mon amour los hare victimas de maldiciones cuyos teggibles efectos no son capaces ni de imaginag…
Una nueva acometida de tisis del director lo silencio y desde la mesa de Gryffindor la vocecita del comentario oportuno se dejo oír:
-¿Y quien será el Álvaro de las narices?
-Finalmente, en el lugar de nuestra finada bibliotecaria estará el profesor Álvaro de la Marca.
La belleza andante se paró y agradeció con corteses inclinaciones de cabeza la avalancha de aplausos.
-El señor Orhan Siyah, – el mago moreno se levantó y saludó a la usanza árabe – mi contratista, permanecerá algunas semanas mas en el colegio con su cuadrilla de reconstrucción mágica. Asimismo les recuerdo – continuó Snape – que el reglamento, del que cada uno de ustedes posee una copia, ha de seguirse al pie de la letra, particularmente el articulo 17, párrafo 2, incisos A, B y C.
-Las relaciones amorosas entre profesores y alumnos están terminantemente prohibidas – recitó en voz baja Hermione, quien, naturalmente, se sabia el reglamento de memoria – los profesores que estén casados deberán limitar sus relaciones al plano laboral durante los días y horas hábiles y los alumnos que estén casados tendrán los fines de semana y días festivos para sus ocupaciones conyugales quedando prohibidas las visitas maritales.
-Perfecto srita. Granger: al admitirla como alumna me he ahorrado el contratarla como asesora. Los castigos estarán a cargo del profesor Du Draguan, quien antes de aceptar mi ofrecimiento a la docencia causo algún revuelo en Francia debido a su club de aficionados a las Artes Oscuras. Puede comenzar el banquete.
-¿Quién será ese Draguan? ¿Qué habrá hecho? ¿Sera verdad que esta casado con el de la Marca? – se preguntaban los alumnos y desde la mesa de Ravenclaw la voz indiferente de Luna contestó en general:
-Romain du Draguan y su secta de adoradoras de Belzenef-sama fueron deportados de Francia hace una semana pues trataban de llenar el hueco dejado por quien-ustedes-saben y sus seguidores. El reportaje completo va a salir en el próximo número del Quisquilloso, de vuelta a circulación el próximo 15 de septiembre. Pero lo más interesante es un reportaje sobre los efectos explosivos, hasta ahora desconocidos, de los cuernos de snorkack de cuernos arrugados.
Igualmente corrieron rumores de que la profesora de estudios muggles era una enchufada de Snape: la hermana de su amiga la directora de Durmstrang.
-¿Si es verdad que es hermana de la directora de Dursmtrang porque no enseña allá? – preguntó Ron.
-Porque allá hace mucho frio y me hielo, wey. – la profesora, que iba pasando detrás, le dio un zape y siguió su camino.
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Lucius hizo el camino de vuelta a su casa lo mas lento que pudo y cuando llego se sentó en su amplio y recién redecorado salón. Miró a un lado y a otro, aburrido.
No tenia nada que hacer y eso lo ponía de malas.
Antes, cuando estaba ocioso salía a buscar una aventura, pero ahora…
Quería cambiar. Ya era otro Lucius Malfoy en muchos sentidos. No le había sido infiel a Luna ni una sola vez (la despedida de soltero no contaba) y asi quería seguir. No le había resultado difícil teniéndola cerca, siempre lista para la acción, la mujer que mas deseaba. Lo malo era que seguía deseando a otras. Y a otros: no era como que sus gustos y costumbres de toda la vida fueran a cambiar por arte de magia. Ese tipo de cosas no pasaban.
Su humor no mejoró al pensar en ella y en lo que estaría haciendo, un viaje inolvidable en aquel tren tan especial. El había hecho siete y todos los recordaba con gusto y nostalgia, sobre todo los compartidos con Snape. Snape era genial, es decir, lo era cuando no era un cabrón que no le permitía dormir con su esposa.
-¡Aaaah! – exclamó estirándose en el sofá forrado de cuero blanco.
Recordó que no había estrenado su ropa, la que se comprara a la par de la de Luna. Fue a su habitación y del fondo del armario extrajo los paquetitos aun envueltos de tienda, rasgo el papel emocionado, como si de un regalo se tratase y extendió sobre la colcha blanca las delicadas piezas de lencería femenina y los zapatos altos. Se despojó de su ropa arrugada por la pelea y una vez que estuvo completamente desnudo acerco un enorme espejo de cuerpo entero con una elaborada base y marco.
Tomo una coqueta y holanuda tanga color violeta y metió una pierna y luego la otra, acomodándose el paquete bajo el revelador encaje, ajustando luego los costados holanudos sobre sus caderas huesudas y girándose para dar un aprobador vistazo a su retaguardia. Luego tomó el vaporoso camisoncito de corpiño con espalda escotada, cuello halter de encaje elástico que de ahí se abría en una falda amplia de tul violeta que apenas le tapaba el trasero, y eso, mientras no se agachara. Se sentó para ponerse los tacones, unas zapatillas de cuero negro, punta redonda y que se ajustaban al tobillo con una correíta.
Camino sin ninguna dificultad al tocador y ahí se puso a peinarse y contemplarse. Pasaba el cepillo de plata una y otra vez sobre sus cabellos largos y muy rubios y cuando estuvo satisfecho de su docilidad y brillo abrió los cofres de las joyas y eligió la colección de la amatista de plata: un juego de aretes y collar cuya estrella era una enorme y perfecta amatista en forma de gota que pendía al centro del collar, adornado por amatistas mas pequeñas y malaquitas, lo mismo que los pendientes, largos, en forma de gota. Termino maquillándose discretamente, polvos brillantes, mucha mascara negra y solo un toque de brillo en los labios.
Satisfecho con la imagen que le devolvía el espejo de tocador se levanto del banquito y se puso a modelarse a si mismo frente al espejo de marco trabajado.
"Que guapo eres Lucius. Incluso como mujer eres guapa." Se decía guiñándose el ojo y adoptando atrevidas poses para seducirse a si mismo. El bulto bajo la tanga era cada vez mas notorio y al final tuvo que tenderse sobre la colcha blanca y apartarla para liberar su excitado miembro, mismo que se acaricio sin perderlo de vista en el espejo del techo del dosel. Recogió las piernas y las separo, frotando su pene… se sentía tan bien aquello… se pregunto si sacar un consolador e incluirlo en su excesiva fiesta de uno pero decidió que no. Aun quedaban cuatro largos días hasta el viernes y tenia que dosificarse las perversiones si quería que le duraran. Sin perder de vista a la hermosa mujer del reflejo se masturbó normalmente hasta satisfacerse.
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Notas del capitulo:
Los nuevos profesores: Álvaro de la Marca, Orhan Siyah y Romain du Draguan son personajes de mi novela "El cisne del oeste" la cual me pertenece de cabo a rabo.
La profesora Adanhel Furbymen es mi hermana: en nuestro fandom muy particular yo la converti en profesora de Estudios Muggles y ella me convirtió en directora de Dursmtrang (tal vez solo quería tenerme lejos, lol)
No se preocupen: esto no se convertirá en un croosover ni un mary sue, simplemente es que me hacían falta personajes para llenar esas vacantes y pues le puse los que mas me acomodaron.
Ahora una noticia: algunas personas me han pedido un oneshot a la medida de sus deseos y decidido complacerlas (a otras hasta les he pedido yo que me pidan ;).
La primera de ellas es DarkReginaB19, quien me solicito un lemon de SeverusXHermione. Y ya esta. Se titula "Un logro académico" y les pondría el link, pero como la web se los come les sugiero, si están interesados, le den click a mi Nick y de ahí encontraran el link al susodicho fanfic.
Un monton de besitos a la Black (ecchis) y nos leemos!
