NARRADO POR ROSE
Dimitri había cerrado toda conexión conmigo, y ahora no sabía dónde estaba gracias al hechizo de Lissa. La rabia estaba en mí, y sentía un poco contra todos ellos por dejarlo ir. No sabía porque estaba tan horrorizada. Desde que había entrado a este mundo, había perdido el miedo a todo. Lo único a lo que antes temía era a ser Strigoi o estar aquí, pero ahora la primera opción no era posible y la segunda se había cumplido.
La tristeza e ira me llenaba, pero ahora que había descubierto mis poderes por ser doblemente besada por la sombra, me había dado esperanza y felicidad. Ahora que podía volver a ser parte de ellos, pero eso traía consecuencias. Como me dijo Rhonda una vez - casi sonando como lecciones de Zen - "Todos los actos traen consecuencias"
Pensaba que se aplicaba en la vida, pero ahora me daba cuenta que no era así. Se me había dado un tiempo mayor que a los demás para cruzar al más allá, 60 días, pero también yo decidía si tomaba la oferta o no. Si no lo hacía podría quedarme con ellos, pero mi alma nunca descansaría.
Mason estaba en aquel mundo, y desde cierta distancia lo lograba ver llamándome. Pero yo no podía dejarlos, no aún. Quedaban 20 días más para tomar una decisión, pero ahora eso no me importaba. Dimitri. Mierda, él se había ido y no se ha donde, pero algo me decía que estaba mal. Cuando lo viera patearía su culo por ser tan terco.
Había mejorado mi fianza con Hana, por lo cual ella no necesitaba entrar a este mundo para encontrarme.
Ellos me esperaban en el bosque. Odiaba tener que hacerlo tan lejos de la ciudad, pues eso podría exponerlos, pero lo necesitaba. Necesitaba absorber toda esa energía para hacerme presente. Para Hana y Dimitri no era necesario, pues al ser besado por las sombras podrían verme, pero para los demás debía hacerlo.
Empecé reuniendo cada energía que encontré y en menos de un segundo estaba con ellos.
- Rose
Lissa corrió hacia mis brazos. Me daba cuenta que aun ella me extrañaba aunque estuviera con ella todos los días, pero yo también lo hacía. Solo teníamos poco tiempo.
- Pequeña Dhampir - dijo Adrian - tan hermosa como siempre
Puse mis ojos en blanco. Aun seguía siendo yo misma.
- Hola
Salude a todos y luego me volví hacia Hana. Ella sabia cual era mi pregunta
- Si, hemos contactado con él
- ¿Dónde está? ¿Qué pasa? - exigí
Lissa se retiro de mis brazos y contesto
- Hice contacto a través de los sueños con él - dijo - Dimitri estaba muy débil y al parecer no se acordaba quien era yo - sollozo - después de unos momentos me di cuenta que estaba bajo un gran hechizo de coacción. Necesite solo unos cuantos hechizos de curación para volverlo a su estado. La ira se apodero de él al recordar lo que le había hecho Camilla. Dijo que le dijéramos a Eddie que partiera hacia una dirección, que él dentro de poco estará acá…
- ¿Solo eso? - exigí frustrada
- Si - Lissa bajo la mirada - él se despertó
Repetí sus palabras en mí y luego la ira se expandió en mí ser
- Pequeña Dhampir cálmate
No lo escuche
- ¿Qué le hizo? - exigí
- No lo sé - respondió Lissa - creo que lo ha utilizado
Suspire y asentí. Los gritos ahogados llegaron. Debía irme.
- Es hora… - bese el cabello de Lissa - nos vemos luego
Con eso desaparecí ante sus ojos y entre de nuevo en aquel mundo solitario.
Hija de puta, pensé. ¿Qué le ha hecho?
Seguía caminando en aquella oscuridad cuando entendí. Me había preocupado tanto por que lo hubiera lastimado, que olvide que él estaba planeando luchar contra ellos y con Eddie a su favor.
No, no, no, grite mentalmente.
Ellos eran demasiado fuertes y rápidos. Dimitri estaba débil, y Eddie era un gran luchador, pero también los sobrepasaban en número. Debía de hacer algo, ellos tenían que seguir con vida.
Desesperada me senté en medio de la oscuridad y trate de pensar en una solución. Debía contactarlo. El escudo de Lissa era solo mental. Yo podría contra eso. Empecé a luchar contra algo invisible, que con el paso del tiempo se hacía más claro ante mi vista. Los segundos pasaban y yo seguía empujando, hasta que un sentimiento de dolor y odio se apoyo en mí, y luego escuche su llamado
Roza, Roza, Roza, gritaba mentalmente
Dimitri. No. Empuje con toda la fuerza y la voluntad que tenía y aquello estallo. Salí a aquella sala y los fantasmas me seguían cuando olieron Strigois.
Camille estaba succionando la sangre de Dimitri, pero el impacto la había mandado lejos. Los fantasmas invadieron y vi la lucha de ella contra ellos. Había uno que trataba de protegerlos, al principio no lo entendí pero luego me di cuenta que era Alex, su hermana.
Me acerque a Dimitri y vi que estaba muy débil, completamente débil. O Camille lo quería matar o despertar. No sabía ni me importaba. Ella lo había herido. La ira estallo de nuevo en mí y rápidamente me acerque a él. Dimitri me miro con amor y preocupación. Siempre se preocupaba por mí. Ahora no importaba pues se había comportado de un modo nada razonable. Me relaje un poco al estudiarlo, estaba débil pero saldría de esto. Antes de que hablara el dijo
- Te amo
Sonó a despedida
- No - susurre, pero ya era tarde.
Dimitri se desmayo. Me volví hacia Camille y vi su cara en Shock. Todos decían que parecía más real que los demás, y al ver su miedo me di cuenta que era verdad.
Levante la estaca y me acerque a ella
- ¡Camille!
Demasiado tarde. Hundí la estaca en su pecho y ella grito de dolor y golpee su pecho para que se enterrara más, sin embargo seguía retorciéndose. El odio en mí cegó cualquier cosa buena en mi alma. Enterré mi mano en su pecho y arranque su corazón.
Pasaron unos segundos y luego la vi
- Nunca te perdonare
Mis palabras estaban llenas de tristeza, pues ella era quien había arrancado mi vida. Ella tomo la mano de Alex y espero por su hermano. Los tres de la mano entraron a través de esa oscura puerta que yo odiaba.
Los fantasmas empezaron a desaparecer y yo absorbí la energía que emanaba la casa. Alce a Dimitri del piso y revisándolo. Estaba muy débil pero se salvaría.
- Eddie, debes llevarlo a Lissa ¡ahora! Toma el camino por el bosque
Eddie asintió y corrió con él en brazos. Desaparecí de aquella casa y abrí paso a través del vínculo de Hana. Ella estaba durmiendo, me sentí culpable por despertarla pues se veía muy cansada pero no me importo. La sacudí fuertemente y ella se levanto sobresaltada
- ¿Qué pasa? - pidió
- Debes llevar a Lissa al bosque. Dimitri esta herido
Ella asintió y los vi entrar en acción. Corrió hacia donde Lissa y le informo. Lissa se asusto con aquella noticia por lo que corrió hacia el bosque. Los demás la seguían gritando que esperara. Nunca la había visto correr a aquella velocidad. Le podría ganar a mí cuando estaba viva. La tristeza me llego pero rápidamente la aleje dejando paso al orgullo.
Recibí la energía de aquella naturaleza y me hice presente.
- ¿Dónde está? - pidió Lissa
- Espera - respondí
Me concentre en buscarlos y ahora no estaba con Lissa, estaba corriendo con Eddie. Todavía estaban lejos, muy lejos.
- Todavía falta - Eddie murmuro mirándome
Solo quedaba algo que hacer.
- Eddie - le dije - sigue corriendo. Cuando lo lleve vuelvo por ti.
Él asintió y me entrego a Dimitri.
- Ve
En menos de 1 minuto yo estaba con Lissa. Ella se sobresalto al verlo, estaba muy pálido. Sabía lo que pasaba por su mente, las imágenes de cuando él era Strigoi
- Lissa – la llame
Ella entro en acción al oírme y se acerco a él. Vi como empezaba a curarse. Suspire de alivio. Volt se acerco y lo retiro de mis brazos. Yo bese su frente y me volví hacia ellos
- ¿Y Eddie? – pidió Mia
Le sonreí. Al parecer Mia veía a Eddie como algo más que amigos. Llegue a Eddie y lo lleve donde ellos.
- Gracias a Dios - murmuro Lissa
Eddie se acerco a donde Mia que lo esperaba de brazos abiertos. Sonreí hacia ellos y me deslice de uno en uno con la mirada mientras decía
- Espero que no vuelvan a hacer nada estúpido…
- Oh, Rose diciendo que no hagamos nada estúpido - dijo Christian sarcásticamente
- Hablo en serio - dije como una fiera. Después me volví hacia Lissa - No vuelvas a hacer esos hechizos - ella asintió - y dile a Dimitri que ahora el debe escuchar… pateare su culo si no lo vuelve a hacer - todos rieron y yo me acerqué y los abrace. Empezaba a sentirme demasiado débil lo que me preocupo así que decidí que era hora de volver - Me alegro que estén bien… ahora vayan a descansar
