NARRADO POR DIMITRI
El viento soplaba fuertemente, pero aun así, no lograba enfriarnos un poco, al contrario, cada vez nos asfixiábamos más.
Lissa estaba apoyada en mi brazo y había peleado por sostener la sombrilla ella misma, cosa que no había logrado disuadir.
El vinculo me mostro que ella estaba cansada.
- Ya casi estamos aquí, Lissa – la anime
Solo faltaba una cuadra más. Podíamos ver los arboles alzándose hacia nosotros
- Estoy bien – mintió
- Vale
Caminamos lo que faltaba y no perdí un segundo. Me concentre en los muros que separaban el mundo de los muertos y la llame mentalmente
Roza, estamos aquí.
El viento soplo fríamente haciendo estremecer a Lissa.
Abrí mis ojos y vi que ella me observaba preocupada
- ¿Todo bien?
Asentí y en ese momento, Roza apareció ante nosotros.
Lissa soltó la sombrilla y brinco en sus brazos
- Oh, lo siento Roza – sollozo
Ella aun se sentía culpable de que Roza estuviera débil
- Esta bien – la consoló y luego la beso la mejilla – Hola, camarada
Me acerque y le bese los labios
- Roza – murmure. ¿Cómo podía vivir un día más sin ella? - ¿Qué pasa? – exigí al recordar la charla de Hana - ¿Qué es?
Roza suspiro y nos hizo señas para que nos sentáramos y ella hizo lo mismo
- ¿De que estáis hablando? – pregunto Lissa confundida
Roza suspiro y nos miro a los ojos por varios segundos antes de hablar
- No sé… - volvió a suspirar – No, no es nada – mintió – solo los extrañaba – vacilo – pero tenemos toda la eternidad
- ¿A causa de qué? – pregunte tristemente
- ¿A qué te refieres Dimitri? – pregunto Roza conmocionada
- Hana – Roza se helo – Ella me lo ha dicho
- No – susurró – prometió que no lo haría
- ¿Qué es? – exigió Lissa a Rose
- No es nada, Lissa – ella respondió – Prometí que estaría con ustedes
Negué con la cabeza
- No, no si es así – le gruñí
- ¿Qué…?
- Dimitri, no lo hagas – suplico Roza
- Debes ir – una lagrima cayo por mi mejilla – No puedes hacer eso
- Maldita sea – gruño Lissa - ¿De qué hablan?
Roza se volvió hacia ella pero aun así no respondió
- Si Roza se queda con nosotros, nunca podrá encontrar la paz - murmure
- ¿La paz? – Lissa repitió – Espera, ¿estás diciendo que…?
Leí sus pensamientos ya que ella no pudo terminar la pregunta
- Yo…
- No, ella no lo está – interrumpí a Roza – y si se queda con nosotros, nunca la encontrara. Así que si muriéramos, ella no podría acompañarnos al otro lado
Lissa jadeo y se quedo en blanco
- No me importa Lissa – ella murmuro rápidamente y me fulmino con la mirada – siempre estaré para ti
Lissa negó con la cabeza
- Dijiste 60 días – Lissa suspiro – aun tenemos tiempo
Roza rio pero con un tono melancólico
- Dije eso la primera vez que nos volvimos a ver – ella sacudió su cabeza – Ahora ya ha pasado varios días
Hice la cuenta mentalmente y jadee
- ¿Estás diciendo…?
- Si, solo tengo 1 día – murmuro – pero hoy debo dar mi decisión y si es positiva – ella vacilo – bueno, sería como cualquier fantasma. Mis poderes solo funcionan al estar fuera de aquel mundo. Adentro… todo se iría
- ¿Qué? ¿No te volvería a ver? – Lissa grito saltando – No estás hablando en serio ¿verdad Rose?
Roza solamente la miro y luego hablo
- Lo siento
Ella miro al piso y rápidamente me acerque la envolví en mis brazos
- Roza – la agarre por la barbilla. Mis ojos estaban vidriosos y luchaba fuertemente para seguir siendo fuerte para ella – Debes hacerlo. Esto no es una despedida definitiva, es un hasta luego
Roza se recostó en mi pecho y empezó a sollozar y Lissa se acerco y acaricio su cabello
- Dimitri tiene razón
Roza asintió
- Pero no puedo dejarlos – lloro
- Roza, te amo – susurre contra su oído – te amo, para siempre
El viento volvió a soplar y Roza se limpio las lagrimas
- Vale – susurro y nos envolvió en un abrazo – siempre esperare por ustedes, con los brazos abiertos – ella beso a Lissa en la mejilla y a mí en la boca duramente – de verdad extrañare esto – jadeo tristemente – los amo
Ella de nuevo se había ido y Lissa se derrumbo en mis brazos llorando al igual que yo. De nuevo la habíamos perdido
De camino al hotel en lo único que pensaba era en poder encerrarme en mi cuarto para poder desahogar esta agonía y solo estando solo, podría hacerlo sin necesidad de fingir que todavía quedado algo de cordura para poder cuidar a los que están a mi lado.
Lissa seguía derramando lagrimas silenciosas y podía sentir su dolor, lo cual multiplicaba el acido que consumía mi pecho dejando solo cenizas en el lugar donde debería estar el corazón… corazón que solo latía por Roza, por su sonrisa, por su amor, por su calidez, por su compresión…
- Ya estamos aquí, Dimitri – susurró Lissa suavemente halándome del brazo
Suspire y me prepare también como pude para el interrogatorio que nos esperaba… solo que no ocurrió.
Unos visitantes que no conocía, tenían toda la atención de nuestros compañeros
- ¿Qué es esto?
- No lo sé – respondió Lissa y luego jadeo – es un usuario del espíritu, Dimitri
Aunque ella estaba invadida por tristeza y dolor, pude sentir que alguna emoción crecía en su interior al haber encontrado otro usuario del espíritu.
Cuando nos acercamos, todos ellos se giraron hacia nosotros, al igual que los dos invitados
- Dimitri, Lissa, ellos son Bush y Katrin – nos presento Johnny
Oh, ya lo recordaba. Esta era la única familia que le quedaba a Johnny
- Su realeza – saludo Bush besando su mano y Katrin le hizo una reverencia
- Lissa – corrigió amablemente - ¿Así que ustedes son la familia de Johnny?
- Si, así es – respondió Katrin sonriendo – veo que eres un usuario del espíritu
Lissa asintió
- Igual tú
Bush nos miro con simpatía y compasión
- Tus amigos nos han contado de la perdida de tu guardiana y tutora de Johnny – informo Bush – Lo sentimos, su nombre era conocido entre todos nosotros. Era una gran guardiana.
- Y más que eso – murmuro Lissa – Ella era una gran amiga, ella era mi familia
Lissa rompió a llorar y Christian rápidamente la envolvió en un abrazo.
Adrian frunció el seño y nos estudio detenidamente y luego su rostro adquirió facciones de miedo
- ¿Qué ha pasado? – exigió
Lissa lloro más fuerte y escuche su suplica por el vinculo. Ella no entendía que yo estaba afectado el doble que ella, pero aun así cedí y explique
- Rose se irá – murmure
Hana me miro con compasión y tristeza, pero aun así se veía aliviada. Ella solo se preocupaba por el bienestar de Rose
- ¿Qué quieres decir? – pregunto Carolina
- El tiempo se ha acabado – respondió Katrin
Me había olvidado que ellos conocían demasiado sobre los besados por las sombras y sobre el poder del espíritu
- Exactamente – informe – No la volveremos a ver – las lagrimas se derramaron por mis mejillas por más que trate de refrenarlas – Lo siento
Empecé a girar pero Bush me detuvo
- Espera – vacilo y miro alrededor – Debemos hablar en un lugar privado – enarque una ceja haciéndole una pregunta silencio – Por favor, esto les interesa
