NARRADO POR DIMITRI

Terminamos en la habitación de Lissa. Ella amablemente y curiosa, se había ofrecido a llevarnos allí.

Una vez en el interior tomamos asientos y esperamos ansiosos por aquello que tenían que decirnos.

Los segundos pasaban y el silencio se hacía insoportable. Me removí inquieto y mi estomago gruño. Mierda, se me había olvidado desayunar… y aunque quería morir en este instante, no podía ignorar el hambre.

Dimitri, tengo algunas frutas encima del armario, informo Lissa

La mire agradecido, pues no quería bajar de nuevo hasta el comedor por comida.

Me acerque y cogí una manzana. Después me volví a mirarlos y vi que Lissa estaba demasiado pálida. Dentro de poco debería alimentarse, y aunque no era que estuviera de acuerdo que se alimentara de los humanos usando la coacción para que no lo recordaran, ella debería hacerlo pronto.

Al principio pensábamos que deberían alimentarse de nosotros, pero no era una gran idea… deberíamos ser más fuerte que nunca para luchar contra los Strigois

- ¿Y bien? – pregunto Christian rompiendo el silencio

Le agradecí por su impaciencia, lo que me recordaba a Roza. De nuevo mi corazón empezó a latir duramente luchando contra aquella agonía

Bush y Katrin intercambiaron una mirada antes de que Katrin hablara

- Como todos ya saben, soy usuario del espiritu, y aunque no se cuales sean sus poderes – ella sonrió – yo puedo manejar el tiempo

Todos nos quedamos en silencio asumiendo sus palabras. Era interesante pero no sabía en que me era importante para mí. Eddie debió pensar en lo mismo por su pregunta

- ¿Y?

Bush negó con su cabeza decepcionado y en ese momento lo entendí.

La manzana cayo de mis manos y mi cuerpo se agito de esperanza

- Puedes salvar a Roza – grite

Katrin asintió

- Oh, por Dios – jadeo Lissa - ¿De verdad?

- Solo hay algunos problemas – Mierda, siempre había riesgos – Si no lo hacemos bien, podemos destruirnos para siempre

- ¿A qué te refieres? – exigió Andrew

- Podemos quedarnos atrapados entre el pasado y el presente, lo cual nos destruiría – explico Bush

Lissa se levanto y abrazo a Katrin

- Gracias, gracias – susurro felizmente

- ¿Cuándo lo haríamos? – pregunto Mia

Bush frunció el seño

- Bueno, ese es el problema

- ¿Qué quieres decir? – pregunto Tasha

- El hechizo tarda en prepararse 24 horas – ella se volvió hacia mí – Y has dicho que el tiempo de Roza se ha acabado

- Pero debe haber algo que se pueda hacer ¿verdad? – pidió Robert

Bush asintió

- Pero es peligroso…

- No importa – lo corte

- Vale, debes entrar al mundo de los muertos y traspasar la puerta que ellos te muestran…

- ¿Qué? – Grite – Debo entrar…

- Si, pero espera – me corto – debes mantener la cordura y recordar que no debes quedarte allí, debes traer a Rose a nuestro mundo

- Si no lo haces – murmuro Hana – te quedaras atrapado en aquel mundo

Bush asintió

- ¿Y como lo hago? - pregunte

- Debes pensar en que debes traerla, solo ten ese pensamiento en tu cabeza, e ignora todos los fantasmas – Bush me observo – Hana y yo, te ayudaremos para que estés aquí físicamente, pero de ti depende estarlo mentalmente, puedes perder la cordura y todos tus recuerdos. Lissa te enviara mensajes desde su cabeza, lo cual te recordara que aun perteneces al mundo de los vivos ¿entiendes?

Esto sería lo más estúpido y arriesgado que haría, pero siempre para Roza era así ¿no?

- Muy bien – suspire - ¿Cuándo lo hago?

- Cuando estemos todos listos – respondió Katrin – No mas salgan de aquel mundo, debemos volver al pasado antes de que sean absorbidos

- ¿Y si algo falla? – pregunto Adrian

- Tanto Rose como Dimitri volverán a aquel mundo – respondió Bush

Asentí y sentí el miedo de Lissa

- ¿Y si todo sale bien? – ella pidió en un susurro

- En ese caso, debemos jugar bien en el pasado. El presente y el pasado se combina y debemos tener cuidado que ustedes no se vean. Las almas se mezclaran y ustedes podrán recordar todo lo que ha ocurrido hasta el momento. Solo los que estén en el hechizo lo recordaran, los demás es apenas su presente… y quizás tengamos éxito – Katrin me miro – Tu, ve a dormir, al igual que Hana, Bush y Lissa. Lo que mañana harán los debilitara extremadamente – miro de nuevo a Lissa – aunque deberías primero alimentarte

Lissa asintió y se levanto de su cama

- Vuelvo en un momento

- ¿Te acompaño? – me ofrecí

Lissa negó con la cabeza

- Ve a descansar, Christian me acompañara

Christian rápidamente camino hacia ella y salieron de la habitación

- Los demás, deben describir exactamente lo que paso – ordeno Katrin

- Yo estuve presente – dijo Eddie – yo lo hare.

- Bien – suspiro Katrin – Dimitri, bebe esto – me entrego una botella – te ayudara a dormir tranquilamente

- Gracias

Volví a mi habitación y me despoje de la ropa quedando solo en bóxer. Tome una ducha tratando de relajar mis músculos tensos y aclarar mis pensamientos. Hace unos minutos sentía una agonía interminable y ahora estaba feliz, ya que podría salvar a mi Roza. Tener una nueva oportunidad.

Sonriendo me cepille los dientes y desenrede aquel enredo que tenía en el pelo.

Después cerré las cortinas y encendí el ventilador para poder conciliar el sueño. Bebí lo que Katrin me había entregado y lentamente mis ojos se fueron cerrando y mi mente empezó a caer en la inconsciencia

Estaba de nuevo en nuestra casa de Rusia junto con Roza y una bebe en sus brazos. Roza la miraba con adoración y yo las amaba a las dos. Era una dhampir

- Eres preciosa – le susurraba Roza meciéndola

El cabello de las niña era dorado y sus ojos grisáceos. Tan blanca como una Moroi, pero por alguna extraña razón sabía que era una dhampir

- Debemos alimentarla antes de que duerma – susurre mordiéndole el lóbulo de la oreja a Roza

Ella asintió y alcanzo el biberón lleno de leche

- Te amo, Dimitri

Roza beso mis labios

- Yo también Roza, siempre estaremos juntos

Roza sonrió

- Para siempre, la muerte no logro separarnos

Después todo desapareció y quede nadando en la oscuridad del inconsciente