Fue un poco gracioso que de nuevo estaba aquí, junto con mis amigos y más aun, viéndome a mi misma ser golpeada por Lot

- Lot – grito Carolina

Robert y Christian hicieron un gran trabajo en salvarlo, ya que aunque no lo conocía, necesitaríamos la ayuda de todos los que fueran necesarios.

Un alarido de dolor me distrajo tanto a mí misma, como a mi cuerpo: Dimitri.

Sabía que estaba bien, pero al recordar el dolor que había sufrido… bueno una completa agonía… y mi grito lo demostró

- No

Seguido al mío, Lissa grito al igual que Eddie

- Salgan de aquí

Lissa se removió incomoda en mis brazos

- Fue horrible – susurro

Los Moroi salieron junto con los demás guardianes dejando en la sala, solo al "cuerpo de Dimitri", a Eddie y a mí

- Lo sé – informe alisando su cabello tratando de tranquilizarla. Seguí viendo la escena, y observe como Camilla sonreía al verme tan devastada y se acercaba a mí - Perra

- Rose – grito Eddie

En ese momento Camille me tomo por el cuello y Lissa se removió inquieta viendo la lucha… claro que aquí era donde entraba Lissa corriendo… y así hizo

- Lissa debes ir – señalo Katrin

Ella asintió y se veía nerviosa mientras miraba su cuerpo apoyado contra el de Dimitri

- No te pasara nada

Lissa asintió y corrió hacia su cuerpo uniéndose en uno, en ese momento me acerque alisando el cabello de Dimitri y sollozando

- El dolor fue devastador – adivino Katrin

- No lo puedes imaginar - murmure

Sentí que alguien se acercaba. Camille

- ¿Qué pasa? – pidió Bush

- Deben salir – respondí y aparecí al frente de Camille, quien grito al sentirme. Los demás fantasmas eran una molestia mental, pero yo era una física - ¿Me extrañaste?

Introduje mi mano en su pecho agarrando su corazón y halándolo con toda la fuerza posible. La vez que Dimitri había ido a matarla, aprendí que este era el mejor método.

Su corazón termino en medio de su pecho, pero desconectado a todas sus arterias y venas.

Me volví hacia Dimitri, y vi que me miraba fijamente. Lo estudie por un momento llenándome de su amor y allí desaparecí. Aun tenía trabajo que hacer.

Pase de pelea en pelea matando cuantos Strigois podía. Con los hermanos de Camille, utilice el mismo método, pues eran tan antiguos como ella. Los demás solo morían con una estaca al corazón.

El procedimiento me llevo más de 15 minutos hasta que supe que todos los Strigois estaban muertos, y que los guardianes sobrevivientes estaban en los carros que los esperaban.

Agotada utilice lo último de energía que me quedaba y volví hacia donde estaba Dimitri. Me sentía triunfante y no dude un segundo en unirme a mí misma.

Me estremecí de alegría, cuando el aire volvió a entrar a mis pulmones y cuando sentí el ritmo de mi corazón… aquel ritmo que determinaba cuando era el tiempo de morir.

El olor de azabache de la crema de afeitar de Dimitri, me inundo como cerrando mi alma herida y mi corazón.

Brinque y envolví mis piernas alrededor de su cintura antes de besarlo con toda la fuerza que tenia. Dimitri fue cogido por sorpresa y en un momento se quedo paralizado antes de responder con todas sus fuerzas también.

Oh, Dios, esto se sentía también.

Sabía que cuando había estado muerta, lo había besado, pero al hacerlo viva… bueno toda mi alma se agitaba violentamente ya que ella era quien quería hacerlo y eso era tan insoportable pero de buena manera… lo cual me hacia querer más.

Me sentí en un momento mareada, y sabía que era por falta de aire. Disfrutaba tanto de aquel beso, que ahora respirar no me importaba… nada me importaba

- Ahora si podemos irnos – murmuro Bush interrumpiéndonos

Dimitri me deslizo en el auto, y todos mis amigos se abalanzaron sobre mí para besarme y abrazarme murmurándome saludos y con lágrimas en sus ojos.

Me sentía alagada, nunca había sido una persona muy importante… un grano en el culo me describía mejor

Por el rabillo del ojo y vi a Janine, y no dude dos veces antes de abalanzarme y envolverla fuertemente en un abrazo. Mi madre a los segundos respondió abrazándome y besando mi frente mientras le susurraba

- Te amo, mama y no te juzgo por nada. Hiciste lo correcto

Janine asintió sonriendo y me beso las mejillas antes de preguntar

- ¿A dónde vamos?

- A la ciudad – respondió una sonriente Tasha

- ¿A la ciudad? ¿Humanos? – exigió Janine

- Es la mejor manera de cuidar de ellos - respondió Hana

En ese momento pensé en algo

- Mama ¿Dónde está tu protegido?

Lamente haberlo preguntado cuando vi su cara de ira de tristeza antes de ocultarlo en su máscara fría

- Falleció.

Asentí y me volví hacia Dimitri quien me envolvió contra su pecho intoxicándome con su delicioso aroma

- Te amo

- Te amo Roza – murmuro él besándome – No sabes como fue… - suspiro - Olvídalo, solo me importa que ahora estés aquí.

Asentí y mi estomago gruño. Lissa sonriendo me entrego una barra de chocolate

- Había olvidado que estaba aquí – dijo mirando la barra – pero unos días más tarde cuando lave la chaqueta… bueno, se arruino

Sonreí balanceando la cabeza

- Ahora te durara mucho más – me volví y vi a Lot que estaba recostado sobre Carolina - ¿Cómo te sientes Lot?

Él se encogió de hombros

- Bien, guardiana Hathaway, no debe preocuparse por mí

El celular de mi madre respondió y al ver el número sus ojos se iluminaron

- Abe – contesto sonriendo. Al parecer estos chicos aun seguían perdidamente enamorados después de todo… entonces ¿Qué había pasado? – Estamos bien, y vamos hacia la ciudad – Janine asintió – Muy bien – después rio – Por supuesto Abe, me encantaría

Me volví hacia Dimitri y enarque una ceja a la cual él respondió sonriendo

- ¿Qué es? – pregunte cuando mamá colgó

- Mañana viajaremos a Rusia

- ¿Viajaremos? ¿Iras? – pregunte

- Si – sonrió - ¿Algún problema con eso?

- No – enfatice con la cabeza – Solo que es…

- ¿Extraño? – Sonrió de nuevo – Ahora trabajare para Abe

- Whoa

Janine asintió y se recostó en su asiento cerrando los ojos.

Andrew conducía por la autopista a toda velocidad mientras yo disfrutaba de toda su compañía y de los comentarios sarcásticos de Christian, de Eddie - quien a cada momento besaba a Mia - y de Johnny, jugando con la salud mental de Lot y mi madre quien no recordaba lo que había sucedido