Hola!
Estoy por aquí nuevamente para traerles tres capítulos más de este fic que ya está por terminar, pero no estén tristes que aun nos queda el epilogo y se los traeré en unos días más. Por ahora espero que disfruten de estos capítulos, y no dejen de leer Sin Ti y Un Nuevo Comienzo!
XOXO
Serenity
Capitulo 11
– estás segura bombón que no quieres que me quede a ayudarlas? -dijo Seiya estacionando su auto frente a la casa de Mina
-segura. Además sabes cómo somos Mina y yo, y es posible que nos quedemos aquí horas platicando sobre la boda, y tú tienes que ir por Artemis a casa de Rei
-y me va a tocar escuchar sus reclamos de porque mi perro se quedo dos semanas en su casa… Serena, mejor nos hubiéramos quedado en Las Vegas
-lo sé, pero eso no era posible… teníamos que volver –dijo Serena dando un largo suspiro –no me quiero imaginar cómo estará mi mamá al no saber tantos días de mi
-ni yo como estará mi padre… -dijo Seiya suspirando profundamente –pero mañana iremos a ver a nuestros padres y les daremos la noticia
-si... nos vemos más tarde en la casa, le diré a Mina que me preste la camioneta para llevar todo
-de acuerdo, nos vemos después
Serena se acerco a Seiya para besarlo, tras lo que bajo del auto de Seiya, lo despidió con una mano antes de que él se fuera y ella caminara hacia la puerta de la casa de Mina.
Habían llegado la noche anterior a Tokio, después de pasar una semana en Las Vegas en su Luna de Miel y disfrutando la cuidad. O mejor dicho, disfrutando de lo poco que habían estado en los casinos y espectáculos de Las Vegas, ya que la mayor parte del tiempo habían estado en su habitación del hotel, recuperando todo el tiempo que habían estado separados las últimas semanas y disfrutando la máximo de su vida de recién casados
Pero aquellos maravillosos días habían llegado a su fin y tenían que regresar, después de todo sus familias y amigos se empezaban a preocupar por ellos y la mejor prueba ello es la gran cantidad de llamadas y mensajes que recibieron, y que no respondieron, mientras estuvieron lejos.
-Serena! –dijo Mina al abrirle la puerta antes de abrazarla
-hola Mina! –dijo con una gran sonrisa
-pero mírate… te cayeron de maravilla estos días lejos de Tokio
-vaya que sí, y tengo que contarte muchas cosas de lo hermosos que fueron estos días
-lo tienes que hacer, pero antes tengo que decirte que…
-Serena! –grito Ikuko acercándose a la puerta
-mamá!
-oh querida! –dijo Ikuko abrazando a Serena con fuerza –estaba tan preocupada por ti!
-lo siento mamá.
-vamos Ikuko! Yo se que extraño mucho a Serena, pero deje que respire –dijo Yaten mirando con una pequeña sonrisa a Serena
-por supuesto –dijo separándose del abrazo.
Serena se acerco a saludar a Yaten, tras lo que los cuatro caminaron hacia la sala, parecía que Ikuko tenía mucho tiempo en la casa de Mina ya que en la mesita de centro, había tres tazas de café y una charola con galletas; por lo que Serena no puedo dejar de pensar en qué clase de interrogatorio habría sometido su madre a sus amigos con tal de saber en donde había estado la última semana.
-quieres café o algo, Serena? –pregunto Mina
-no, gracias Mina
-las dejaremos solas para que hablen tranquilas –dijo Yaten antes de retirarse con Mina a la cocina
-gracias Yaten… -dijo Serena sentándose al lado de su madre
-mi niña, en donde habías estado? –dijo preocupada Ikuko –estaba temiendo lo peor al no saber nada de ti
-lo lamento mamá, no quería preocuparte tanto
-lo importante es que ahora estas aquí. Y bien? En dónde estabas?
-yo!
-por supuesto Serena, quien más?
-sí, claro… -dijo un poco nerviosa Serena. Su madre había iniciado el interrogatorio y no sabía que palabras usar con exactitud para darle la noticia.
-y bien, Serena? –pregunto insistentemente Ikuko
-es que… Seiya y yo regresamos
-qué gran noticia! –grito efusivamente Ikuko abrazando a su hija –sabia que solucionarían sus problemas y volverían a estar juntos!
-si! –dijo Serena separándose del abrazo –y… hay más –dijo dando un largo suspiro, necesitaba estar lo más tranquila posible antes de soltarle la bomba a su madre
-que pasa hija? –dijo Ikuko, antes de notar el anillo de compromiso que Serena llevaba en su mano izquierda –oh, mi niña! Te vas a casar! –grito dando un brinco de alegría –esto definitivamente es motivo de celebración! Y mira que anillo tan hermoso! Creo que valió la pena que Seiya tardara tanto en comprarte el anillo de compromiso, mira que diamante tan grande!
-mamá, no es eso lo que quiero decirte…
-hija, cuando paso eso? Porque no me habías dicho nada antes?
-mamá…
-y Seiya en donde esta? Lo correcto es que una noticia como esta, la den los dos juntos
-me case con Seiya en Las Vegas!
-tú, que! –dijo Ikuko totalmente sorprendida –escuche bien, tu…
-si mamá, Seiya y yo nos casamos la semana pasada en Las Vegas
-mi única hija… se caso en Las Vegas! –dijo Ikuko aun en shock antes de desvanecerse en el sillón
-mamá! Mamá! –grito preocupada acercándose a su mamá –Mina! Yaten!
-que sucede Serena? –pregunto Mina regresando corriendo a la sala al lado de Yaten
-hay! acabo de matar a mi madre!
-tranquilizate, solo esta desmayada, Serena –dijo Yaten acercándose a Ikuko para verla
-le dijiste que te casaste en Las Vegas, verdad? –pregunto Mina
-sí, no pensé que fuera a reaccionar así…
-que paso? –dijo Ikuko abriendo lentamente los ojos
-Ikuko…
-mamá!
-oh Serena! Pero que has hecho! –dijo Ikuko con tristeza incorporándose lentamente en el sillón –como se te ocurrió hacer una barbaridad así!
-si lo hice fue porque amo a Seiya, quiero estar con él el resto de mi vida
-pero estas no son formas de hacerlo, Serena! Que va a decir tu padre cuando se entere! Y la abuela Serenity!... –dijo Ikuko con gran pesar, antes de comenzar a llorar -Oh! No quiero pensar que dirá tu tía Diana al saber esto!
-mamá, no crees estás haciendo esto más grande de lo que realmente es? Deberías de estar feliz por mi!
-lo estaría si hubieras hecho las cosas como se deben! Yo no te eduque para que hicieras algo así hija!
-mamá…
-no puedo más con esto –dijo Ikuko levantándose del sillón y caminando deprisa hacia la puerta principal sin dejar de llorar–me has decepcionado profundamente Serena
-a dónde vas, mamá! –dijo Serena siguiéndola
-por favor Serena, esto es demasiado duro para mí. Yo siempre imagine que tendrías la mejor de las bodas y tú has echado ese sueño a la basura –dijo Ikuko molesta antes de salir de la casa
-pero mamá…
-déjala Serena –dijo Mina poniendo su mano en el hombro de su amiga –necesita asimilar la noticia, vas a ver que su enojo se le pasara pronto
-y si no?
-no te preocupes Serena –dijo Yaten –tu madre puede ser algo melodramática, pero te quiere. Ya verás en unos días, las cosas entre ustedes estarán bien
-eso espero… -dijo Serena dando un largo suspiro –solo espero que a Seiya le vaya mejor que a mí con su familia
S&S
Al entrar a la calle donde estaba la casa de Rei y Nicolás, Seiya reconoció de inmediato el elegante BMW negro que estaba estacionado frente a la casa, era el auto de su padre. Estaciono su auto junto al de su padre y se dirigió a la casa, una hermosa casa de estilo americano con un pequeño jardín al frente y un gran patio trasero de juegos, en donde sus sobrinos suelen salir a jugar después de terminar sus labores escolares.
Durante los días que estuvo en Las Vegas con Serena, prácticamente no pensó en la reacción que tendría su padre cuando se enterara que se había casado, y aunque por fin había hecho lo que tanto quería su padre que hiciera en los últimos dos años, estaba seguro de que tendría aquella conversación que tanto odiaba tener con él.
-Seiya! –Grito Rei al verlo al abrir la puerta, abrazándolo de inmediato –eres un tonto Seiya! Hemos estado muy preocupados por ti!
-yo también te extrañe! Perdóname por preocuparte tanto hermanita!
-lo importante es que estas aquí –dijo Rei separándose de él viéndolo con una sonrisa dejándolo entrar –y que ya te lleves a Artemis, ha roto casi toda mi vajilla en estos días
-descuida, que también vengo por él… -dijo con una sonrisa, ya imaginaba que desastres había causado Artemis en casa de Rei
-papá está aquí, Seiya
-lo sé, vi su auto cuando llegue
-ha estado muy preocupado al no sin saber nada de ti, incluso estaba por llamar a la policía para que te buscaran… se puede saber en dónde estabas?
-ya lo sabrás Rei –dijo Seiya con una sonrisa –en donde están todos?
-los niños afuera jugando con Artemis, papá y Nicolás en la sala –dijo Rei mientras caminaban hacia la sala, viendo platicando a Nicolás y Taiki cuando llegaron –oigan! El hijo prodigo por fin apareció!
-Seiya! Qué alegría verte otra vez! –dijo Nicolás para saludarlo
-lo mismo digo Nicolás! Hola papá!
-Seiya! –Taiki se puso de pie y abrazo a su hijo –me da gusto que estés aquí! Comenzábamos a temer lo peor
-no te preocupes papá, estoy mejor que nunca –dijo Seiya mientras todos se sentaban en la sala
-ya lo creo, te ves algo bronceado Seiya –dijo Rei
-en dónde estabas hijo? –pregunto Taiki
-no me digas que te fuiste a las Fiji con alguna de tus amigas azafatas -dijo Rei
-no, no estaba en las Fiji. Dado que todos estamos aquí, tengo que decirles algo importante; recuerdan a Serena Tsukino?
-como olvidarla, y más después del desastre que fue el día de Acción de Gracias con su familia –dijo Taiki –pero por que la mencionas? acaso volviste con ella?
-sí, y no solo eso… me case con Serena en Las Vegas
-que hiciste, que! –grito Taiki totalmente sorprendido
-escuche bien, Seiya –dijo Rei aun en shock –te casaste con Serena!
-sí, así es. Es que nadie me va a felicitar, o qué?
-vaya… felicidades Seiya! –dijo Nicolás acercándose a abrazarlo
-me alegro mucho por ti, hermanito! –dijo Rei también poniéndose de pie para abrazarlo –Serena es una gran chica, estoy segura de que van a ser muy felices juntos!
-gracias –dijo Seiya dándole un beso en la mejilla a Rei, antes de voltear a ver a su padre. Aun seguía sentado en el sillón, tratando de asimilar la noticia –no vas a decir nada, papá?
-que quieres que diga, Seiya? Pensé que ya habías madurado, pero veo que no es así. Es que nunca vas a tomar nada enserio en esta vida?
-tú querías que me casara desde hace mucho, y cuando por fin lo hago, ni siquiera puedes mostrarte feliz por mi!
-estaría feliz si al menos te hubieras casado con una mujer que realmente valiera la pena para ti
-no hables así de mi esposa! –dijo Seiya molesto –ella es lo mejor que me ha pasado en esta vida y es la mujer a la que amo
-vamos Seiya! Tu sabes cómo es su familia, en especial su madre!
-papá, por favor –dijo Rei intercediendo entre los dos –si Seiya se caso con ella, es porque realmente la ama, si no jamás habría hecho algo así. Además la madre de Serena es otro asunto aparte
-hija, por favor no intervengas, esto es entre tu hermano y yo. –dijo Taiki dando un largo suspiro de frustración –además una boda en Las Vegas no es legal
-una boda es legal, papá. Y la mía lo fue
-sí, claro… además te fuiste así, no tuviste la decencia de avisarnos y dejaste botado tu trabajo en la empresa
-si no dije nada fue porque sabía que reaccionarias así, además no había nada que realmente necesitara mi presencia en Tokio, por eso me fui
-hijo debes de madurar, tomar en serio tus responsabilidades… no puedes seguir actuando como si fueras un adolescente
-he madurado, pero como siempre, lo que tú quieres para mí siempre ha sido más importante que lo que quiero yo para mí. Y no me importa lo que pienses, amo a Serena, y ella es la mujer perfecta para mí
-hijo, reacciona! Si decidiste casarte así, en Las Vegas con ella, no quiero ni imaginar que decisiones tomaras en la empresa, llevaras a la ruina el patrimonio de nuestra familia
-entonces no me hubieras dejado hacerme cargo de la empresa, pero si eso piensas... renuncio!
-que! No puedes hacer eso! –dijo Taiki molesto –en un mes te harás cargo de ella
-ya no, creare mi propio negocio. Así te darás cuenta de que sé lo que estoy haciendo con mi vida
-Seiya…
- y como yo ya dije todo lo que tenía que decir, voy por Artemis y me voy –dijo Seiya caminando hacia el patio trasero de la casa
-Seiya, no actúes como un niño. –dijo Rei siguiéndolo -No puedes dejar la empresa solo por una discusión con papá
-sabes que esto no es solo una discusión, lo único que quiero es que al menos una vez en la vida este de acuerdo en las decisiones que tomo
-tío Seiya! –grito una niña de nueve años al verlo
-hola niños! –dijo saludando a sus sobrinos, mientras que Artemis corrió hacia él, levantándose en dos patas para lamberle el rostro–Artemis! Yo también te extrañe muchacho!
-te vas a quedar a jugar con nosotros, tío?
-hoy no Ami, pero después vendré y los llevare al parque de diversiones, está bien?
-de acuerdo
-vamos Artemis! –grito Seiya antes de caminar junto con el perro y Rei, esta vez hacia la puerta principal, pasando de largo a su papá, que ni siquiera lo quiso detener al verlo pasar
-Seiya, espera! No te vayas así! –dijo Rei tratando de detenerlo
-no insistas más Rei, yo no puedo hablar con papá cuando no entiende de razones
-mira quien lo dice, estas igual que él! que crees que mamá diría de verlos pelear así?
-mamá al menos me habría felicitado por casarme con la mujer que amo
-al menos quédate, ya verás que si hablo con papá entenderá mejor la situación
-si lo logras eso, avísame y haremos una fiesta
-por favor, sabes que estas discusiones no le hacen bien a papá, piensa en su salud
-su salud! acaso le pasa algo?
-es un hombre mayor Seiya, esta clase de discusiones le pueden hacer daño, entiende eso
-lo hago Rei, pero el problema es que él no se pone a pensar en mi felicidad, soy feliz con Serena y no lo entiende
-Seiya…
-nos vemos después, Rei –dijo Seiya dándole un beso en la mejilla de despedida a su hermana –vámonos Artemis!
S&S
Cuando Serena llego a la casa de Seiya por la noche, estaciono la camioneta enfrente de ella y vio que las luces de la casa estaban encendidas. Ni siquiera quiso bajar sus cosas para meterlas a la casa, se sentía muy cansada después de la larga tarde que había vivido, no tanto por tener que guardar todas las cosas que tenía en casa de Mina, sino por la discusión que había tenido con su madre, la llamo varias a su celular después de que ella se fue y no había respondido a ninguna de sus llamadas.
Lo bueno, es que esa noche al llegar a casa, sabía que Seiya ya estaba adentro esperándola. Bajo de la camioneta y entro a la casa, Artemis corrió hacia ella en cuanto cruzo la puerta, acaricio la cabeza del animal y camino hacia la sala, allí estaba Seiya encendiendo la chimenea, con una mirada totalmente perdida en el fuego, como si con eso se olvidara de sus pensamientos
-hola…
Seiya movió su mirada hacia ella –hola bombón –se puso de pie y se acerco a ella para besarla tiernamente –como te fue con Mina?
-bueno… -dijo ella dando un pequeño suspiro -ya traje mis cosas, están en la camioneta
-no lo dices muy entusiasmada
-mi madre estaba con Mina cuando llegue, y… le dije que nos habíamos casado
-como lo tomo?
-no muy bien… -dijo ella dando un largo suspiro antes de que los dos se sentaran en el sillón frente a la chimenea -como te fue con tu hermana?
-con ella bien, pero mi padre estaba ahí… les dije que nos habiamos casado, y él tampoco tomo bien la noticia de la boda
-es increíble… nos casamos y en lugar de que nuestras familias estén felices por nosotros, las cosas no salieron así. Que vamos a hacer con ellos?
-no lo sé… tengo muchas cosas en la cabeza y no sé qué pensar -dijo al verlo algo distraido
-que no me estás diciendo Seiya?
-renuncie a la empresa
-por qué hiciste eso? dentro de poco tú te ibas a encargar de ella y te estabas haciendo cargo de ese proyecto en Kyoto
-quiero hacer las cosas que me hagan feliz Serena y ese proyecto me iba a tener mucho tiempo fuera de Tokio, además desde hace un tiempo tenía la idea de hacer algo por mi cuenta… tal vez poner mi propio bufete de abogados
-Seiya…
-no te preocupes, estaremos bien. Además la primavera iniciara dentro de poco y puedes volver al trabajo con Moon Gardens
-pero faltan unas semanas para la primavera, mientras sigua siendo invierno, Moon Gardens no puede sobrevivir sin trabajo hasta que termine la estación… y Mina está trabajando en la empresa de Yaten
-entonces contrata a alguien más, no creo que a Mina le moleste
-no se molestara, pero… que va a ser de nosotros? Sin trabajo, con problemas con nuestros padres, así no podremos hacer la segunda boda
-lo que importa es que estamos juntos Serena –dijo Seiya entrelazando su mano con la de ella –y el trabajo no es problema, buscaremos una solución a eso pronto y con nuestros padres, démosle unos días a que se calmen, y luego nos reuniremos todos y arreglaremos los problemas familiares
