Capitulo 12
-que te parece bombón?
-es lindo, aunque creo que es algo pequeño –dijo Serena mientras seguía observando el lugar
-aparentemente es así, pero hay suficiente espacio para todo. –dijo empleado de bienes raíces -Pasen por aquí para que se los muestre…
Era la tercera oficina en renta que Serena y Seiya visitaban esa tarde, sin lograr encontrar una que los convenciera completamente.
Habían pasado ya varios días desde que sus familias se habían enterado de su boda y las cosas no marchaban del todo bien. Serena había ido a visitar a su padre a su trabajo, y ya se había enterado de que se había casado por su madre, Kenji Tsukino había asimilado mejor la noticia y estaba feliz por su hija, incluso había estado intercediendo para aclarar las cosas con Ikuko sin ningún éxito alguno hasta ahora.
Por su parte, las cosas entre Seiya y Taiki seguían igual. Seiya lo busco varias veces para hablar con él las cosas con calma, pero su padre no parecía querer escucharlo. Y pese a que Rei estaba haciendo todo lo posible para que mejorara la relación entre padre e hijo, no habían conseguido nada hasta ahora.
Así que mientras trataban de resolver las cosas con sus familias, Seiya ya había empezado a ver todo lo relacionado con montar su propio bufete de abogados. Los dos no podían estar sin trabajo por mucho tiempo ya que ahorros de ambos, y lo poco que habían ganado en los casinos de Las Vegas, comenzaban a desaparecer conforme avanzaban los días
-como pueden ver, la oficina cuenta con una gran iluminación de luz natural y un gran espacio para todo el inmobiliario
-es cierto, esta área es más amplia, podría caber todo aquí –dijo Seiya caminando mientras observaba con detenimiento el lugar, sin estar convencido del todo
-sí, puede que sí –dijo Serena sin estar convencida completamente mientras comenzaba a sonar su celular –disculpen…
Serena salió de aquella oficina vacía, sacando su celular mientras caminaba hacia la calle, dándose cuenta de que quien la llamaba era su padre
-hola papá! –saludo al contestar la llamada
-hija, como estas?
-bien, y tú? –dijo Serena mientras llegaba a la calle, recargándose sobre el auto de Seiya mientras seguía hablando
-muy bien, te tengo buenas noticias… logre convencer a tu madre de que nos reuniéramos contigo y Seiya para arreglar de una vez las cosas
-de verdad? que buena noticia! –grito Serena feliz –les parece bien si nos vemos mañana a las ocho y cenamos en mi casa?
-de acuerdo Serena, hasta entonces –dijo Kenji terminando la llamada
-Serena?
La rubia escucho que la llamaban muy cerca, volteo y vio a un hombre mucho más alto que ella, cabello negro corto y vestido con un traje y camisa azul cielo, al que reconoció de inmediato.
-no puedo creerlo! No esperaba verte aquí, Darién! –dijo Serena mientras él llegaba a su lado
-lo mismo digo, iba saliendo de una reunión aquí enfrente y te reconocí de inmediato. Pero mírate, dejamos de vernos un tiempo y te veo más hermosa que nunca
-gracias Darién, tu también te ves muy bien. Pero cuéntame, que ha sido de ti en este tiempo?
-ya sabes, con mucho trabajo. De hecho justamente estaba pensando en llamarte
-ha si?
-sí, estoy trabajando en la construcción de una escuela y quería ver si tu podías hacerte cargo del diseño de los jardines
-claro que sí! Darién, de verdad has caído como un ángel del cielo! –dijo Serena emocionada
-que te parece si la próxima semana nos reunimos en aquella cafetería a la que íbamos y ahí hablamos con calma del proyecto?
-por supuesto, te parece bien el lunes a la 1:00 pm?
-de acuerdo, es una cita…
-Serena –dijo Seiya un poco serio saliendo del edificio
-Seiya! Ven, quiero presentarte a un amigo Darién Chiba
-mucho gusto, Seiya Kou –dijo Seiya sin dejar de observar detenidamente a Darién
-igualmente… no sabía que estuvieras saliendo con alguien
-de hecho, soy su esposo
-esposo! –dijo Darién sorprendido
-sí, nos casamos hace poco –dijo Serena con una gran sonrisa
-muchas felicidades! Eres muy afortunado Seiya, ella es una mujer maravillosa
-sí, lo sé…
-disculpen pero tengo que retirarme, tengo que ir a otra reunión. Nos vemos el lunes, Serena!
-claro, hasta luego! –dijo Serena antes de que Darién se alejara de la pareja
-el lunes? Tienes una cita con ese sujeto? –dijo Seiya con un poco de molestia que Serena detecto de inmediato
-estas celoso?
-celoso de que mi esposa vaya a tener una cita con ese sujeto? Por supuesto!
-no te preocupes –dijo Serena besándolo fugazmente –Darién es gay
-no me parece que sea gay
-pero lo es, y la cita que voy a tener con él es de trabajo
-de trabajo?
-sí, Darién es arquitecto y quiere que me encargue del diseño de unos jardines de una escuela que está construyendo
-si se trata de trabajo, me alegro mucho por ti. Las cosas parece que se están resolviendo
-así es, por que además mi papá llamo y convenció a mi mamá de que nos vea para arreglar las cosas, cenaremos mañana todos en la casa
Al escucharla, Seiya suspiro y su rostro mostro un poco de preocupación
-qué pasa? No estás feliz por eso?
-claro que estoy feliz, pero también me acaba de llamar Rei, por fin convenció a mi padre para que habláramos y le dije que nos reuniéramos mañana en la casa para cenar
-ahh… no esperaba que nuestros padres se fueran a reunir tan pronto
-ni yo, pero tendrán que acostumbrarse a verse seguido y a llevarse bien ahora que estamos juntos y vamos a preparar todo para la segunda boda
-lo sé, solo espero que todo transcurra con calma y no se vayan a matar entre ellos como en el día de Acción de Gracias
-tranquila, haremos todo lo posible para que esa cena salga bien y se solucione todo
S&S
-veamos… la mesa esta lista, la comida también –dijo Serena cerciorándose de que todo estuviera listo para la cena de esa noche –Artemis! En donde esta Artemis?
-en el patio, lo saque hace rato. No vaya a ser que nuevamente quiera comerse tu comida
-ojala que no, si no me daría un ataque
-tranquila Serena, todo saldrá bien
-y si no? Y si esta cena en lugar de convertirse en un pacto de paz hace que estalle la Tercera Guerra Mundial?
-eso no va a pasar, relájate –dijo Seiya inclinándose hacia ella para besarla, pero en ese momento sonó el timbre
-son ellos…
-descuida, yo abriré
Seiya le dio un pequeño beso a Serena y camino hacia la puerta, al abrirla encontró allí a los padres de Serena
-buenas noches! Pasen por favor…
-gracias Seiya –dijo Ikuko al entrar al lado de Kenji –y Serena?
-en la sala, pero por favor sigan –dijo Seiya mientras los tres caminaban hacia la sala –bombón, llegaron tus padres
-hola!
Serena se acerco a ellos y le dio un beso en la mejilla a su madre, quien correspondió a su gesto, aunque no muy efusivamente. A diferencia de Ikuko, Kenji beso a su hija, logrando calmar un poco los nervios de Serena
-les puedo ofrecer algo de beber? Vino? –pregunto Seiya
-estoy bien, gracias Seiya –dijo Ikuko
-Kenji?
-un poco de vino me caería muy bien, gracias
Seiya se retiro a la cocina por unas copas y una botella de vino, mientras que Serena se quedo con sus padres en la sala. Un incomodo silencio los rodeo y ninguno de los tres parecía querer decir palabra alguna, en especial Ikuko que estaba más callada que de costumbre
-como van las cosas con el trabajo, hija? –dijo Kenji rompiendo finalmente aquel silencio
-bien, me reuniré con Darién Chiba la próxima semana para ver lo de un proyecto en el que trabajaremos juntos. Y como va todo en tu trabajo, papá?
-como siempre, con mucho trabajo en la oficina. Tu mamá sigue insistiendo en que debería de tomar vacaciones y así nos iríamos de viaje, no es así Ikuko?
-sí, pero nunca me haces caso querido. Empiezo a creer que nuestra familia empieza a tener un problema ya que nunca me hacen caso
-mamá…
-aquí tiene Kenji –dijo Seiya al entregarle una copa de vino, tras lo que le entrego la otra copa a Serena que bebió todo de un solo trago –Serena…
-esto no va bien Seiya –susurro Serena
-tranquila, todo estará bien…
Seiya puso su mano sobre la pierna de la rubia para calmarla, y poco después nuevamente sonó el timbre. El pelinegro se puso de pie y al abrir la puerta, vio a su padre. Se saludaron rápidamente y se dirigieron nuevamente a la sala, en donde las cosas iban en silencio, señal de que aquella seria una larga noche…
-papá, recuerdas a Serena y a sus padres…
-como podría olvidarlos, buenas noches a todos –dijo Taiki educadamente
-buenas noches –dijo Serena –gusta algo de beber, Taiki?
-gracias, así estoy bien –dijo Taiki antes de sentarse en el sofá al lado de donde estaban sentados los padres de la rubia
-ya que todos estamos aquí –dijo Seiya sentándose al lado de Serena, entrelazando su mano con la de ella –creo que lo primero que deberíamos de decir, es que de verdad lamentamos que nuestra boda en Las Vegas haya ocasionado este problema con ustedes. Sé que no fue correcto que nos hayamos ido así, sin avisarle a nadie pero quiero que entiendan que lo hicimos por que nos amamos y queremos estar juntos
-eso lo entiendo, Seiya –dijo Ikuko –lo que no entiendo es por qué lo hicieron así. La gente no puede decir vamos a casarnos y tomar el primer vuelo a Las Vegas
-lo sé, pero simplemente nos gano la emoción del momento –dijo Serena
-eso no es pretexto para dejar sus responsabilidades al aire –dijo Taiki –ustedes no son adolescentes, son adultos. No pueden hacer algo así y creer que sus acciones no traerán consecuencias
-lo sabemos y Taiki, créame tanto Seiya y yo estamos asumiendo las consecuencias que nos han traído con ustedes. –dijo Serena -Pero ustedes saben muy bien lo que es el amor, y saben que mucha gente hace locuras por amor
-eso es verdad… cuando teníamos su edad, una vez fuimos a un partido de beisbol e hice que pusieran un letrero en el que le decía que la amaba –dijo Kenji con una pequeña sonrisa, mirando a su esposa que también le sonreía
-y tu papá? Nunca hiciste alguna locura por amor con mamá? –pregunto Seiya
-bueno… poco antes de que muriera Ami, fuimos a un restaurante y le canté frente a todas las personas que habían allí. Ella se había sentido muy apenada en ese momento, pero después me dijo que le había encantado que cantara para a ella
-creo que entienden mejor que nadie que de eso se trata el amor. Demostrarnos con todos nuestros pensamientos y acciones que estamos enamorados de esa persona especial con lo que hacemos, podemos hacer eso y más, somos capaces de dar todo por la persona amada. –Dijo Serena -Al final del día lo único que importa es estar con quien amas, no el si se casaron en Las Vegas y después realizaran otra boda
-otra boda!
-sí, Serena y yo pensábamos hacer otra boda aquí en Tokio, con nuestras familias y amigos
-y por qué no lo dijeron antes? –dijo Taiki
-como lo íbamos a hacer con todo el desastre que se ocasiono cuando se enteraron que nos casamos en Las Vegas? -dijo Seiya -No nos quisieron escuchar hasta ahora
-bueno, pero sabiendo eso las cosas cambian. –dijo Ikuko -Lo correcto era que desde el principio hicieran una boda formal como la que estábamos planeando hace unos meses y no fugarse a Las Vegas
-en nuestra defensa Ikuko, le diré que no quisimos esperar mucho tiempo hasta convertirnos en marido y mujer –dijo Seiya con una sonrisa
-pero como ese ya no es pretexto y si ustedes quieren hacer una segunda boda, lo mejor sería empezar con los preparativos desde ahora –dijo Ikuko emocionada –debería llamar nuevamente a Setsuna Meio para ver que tanto podemos adelantar de lo que ya habíamos organizado antes
-sería mejor cenar primero antes de llamar a Setsuna, tenemos mucho tiempo para encargarnos de los preparativos.
-bien dicho hija, vamos a cenar
Los cinco se pusieron de pie y Serena y sus padres caminaron hacia el comedor, excepto Taiki que detuvo a su hijo antes de que se reunieran con los demás para cenar
-espera Seiya, necesito decirte algo en privado
-que sucede?
-lamento mucho todo lo que dije el otro día en casa de Rei, me sorprendí mucho por la noticia que no pensé las cosas con claridad en ese momento. Pareciera que no, pero realmente has madurado y estas luchando por tu felicidad con esa muchacha, empiezo a creer que de verdad Serena es la mujer indicada para ti
-gracias papá, no tienes idea de lo que significa para mi saber que entiendes esto –dijo Seiya con una sonrisa
-lo sé Seiya, y también sé que lo correcto es que vuelvas a la compañía y te hagas cargo de ella
-papá, yo…
-no quiero escuchar ningún pero Seiya, tu eres quien debe de hacerse cargo de la compañía, no Nicolás u otra persona. Ese es tu lugar y no voy a aceptar un no por respuesta
-de acuerdo, volveré a la compañía
-eso quería escuchar, ahora vamos con todos a cenar…
Taiki y Seiya se reunieron con Serena en sus padres en el comedor para cenar todos. A diferencia de la última vez que se habían reunido todos, las cosas parecían marchar con mayor calma. La cena transcurrió con calma mientras los padres de ambos les pedían que les contaran como había sido su boda en Las Vegas y su estancia los días que estuvieron allá.
Pero al llegar al postre, la calma con la que había transcurrido la noche pareció esfumarse cuando llegaron al tema de la planeación de la segunda boda de Serena y Seiya, ya que Ikuko y Taiki comenzaron a hablar sobre ciertos detalles y parecía que ninguno de los dos quería ceder…
-yo solo digo que no se puede hacer la recepción en un salón tan pequeño –dijo Taiki -si la lista de invitados será de al menos 500 personas, deberíamos de buscar un lugar más grande. Conozco un lugar en la bahía de Tokio, una boda en la playa sería muy hermosa
-en la playa! –dijo Ikuko –es cierto que podría ser un buen lugar, pero hacerla ahí podría traer muchos problemas en la organización
-creo que primero deberíamos de decidir la fecha de la boda antes de ver en donde será la recepción –dijo Seiya tratando de calmar las cosas
-definitivamente lo mejor seria que la boda se realice en el verano, solo hay que ver que coordinen las fechas con el salón de la recepción y la iglesia… la iglesia! Deberíamos de ir a ver si tienen fechas disponibles en la iglesia que está en el centro de Tokio, ese lugar es simplemente maravilloso! –dijo Ikuko emocionada
-pero esa iglesia es pequeña, no cabrían ahí todos los invitados –dijo Taiki
-alguien quiere un poco más de la tarta de frutas? –pregunto Serena tratando de cambiar el tema
-yo quiero un poco más, Serena. –dijo Taiki –en verdad te quedo muy bien la comida
-gracias –dijo Serena mientras servía otra rebanada a Taiki
-la comida! –grito Ikuko –también debemos ver que comida se servirá en la recepción
-mamá, aun no sabemos en donde será la recepción y ya estas pensando en cuál será la comida? –dijo Serena pasándole otra rebanada de la tarta a Taiki
-por supuesto hija, la comida que se sirve en la recepción de una boda es muy importante. No se puede servir cualquier cosa como en la boda de tu prima Galaxia
-lo sé mamá, no dejas de repetir que esa boda fue un desastre
-y con justa razón, porque crees que Galaxia se divorcio al poco tiempo de Diamante? Si el principio de su matrimonio no resulto bien, era lógico que no terminara bien
-querida, el que se divorciaran no tuvo nada que ver con la boda –dijo Kenji
-pues yo no lo creo así. En fin, ya no hablemos de ellos y volvamos al asunto de la recepción
-y de la iglesia. Hay que buscar una iglesia más grande donde se celebre la ceremonia –dijo Taiki antes de comer un poco de la tarta
-diles algo Seiya –susurro Serena discretamente –si siguen así hablaran de la boda toda la noche y ya me está dando migraña de escucharlos
-y que puedo decir? Cada que intento cambiar el tema, tu madre regresa al tema de la boda. Es como si cualquier cosa que se mencione tiene que ver con bodas
-para ella así es, y si no la detenemos seguirá hablando de bodas hasta el 2012
-solo hasta el 2012? Algo me dice que podría hablar de bodas hasta el siglo XXX –dijo Seiya
-no digas eso ni de broma –dijo Serena antes de tomar un largo trago de vino
-Ikuko entienda, esa iglesia es muy pequeña y… -dijo Taiki antes de que llevara su mano a su pecho, y se le dificultara la respiración
-se encuentra bien, Taiki? –dijo Kenji preocupado
-no… yo…
Fue lo único que dijo Taiki antes de desvanecerse en el suelo. Seiya rápidamente corrió al lado de su padre para ver qué era lo que tenia, Serena y sus padres se acercaron a ellos para ver qué era lo que tenia Taiki…
-papá! Respóndeme papá! –gritaba Seiya desesperado
-mamá llama a una ambulancia, rápido! –grito Serena
-por favor, papá! Papá!
