Estaban sentados en la sala de la habitación de Dimitri. Tenían un plano sobre la corte ¿Dónde lo habían conseguido?Mia, sugirió una voz dentro de mí. Claro Mia tenía muchos conocidos y amigos. No sería nada raro que consiguiera todo el material que necesitaramos.
Dimitri trazaba un camino por los túneles subterráneos de la corte. Por favor, no saldríamos por ahí o ¿sí? ¿Tenía otra opción? No, no la tenía; así que tendría que hacerlo.
- Por este camino hay menos obstáculos – dijo Dimitri
- Si– estuvo de acuerdo Adrian –pero ¿por dónde entraríamos a ellos?
- Saliendo del edificio, en el patio trasero– dijo Tasha – hay esta la entrada.
- ¿Cómo lo sabes? – pregunto Eddie
- Una larga historia – respondió Tasha. Ella los observo seriamente -¿Listos?
Todos asintieron pero Eddie pregunto
- ¿Y la estaca de Rose?
- Ya tenemos una para ella– dijo Adrian
- ¿Qué? ¿Cómo? – pregunto Eddie
Adrian sonrió y dijo
- Estamos listos
- Ok– dijo Lissa –preparen su equipaje, que sea liviano. Y nos vemos dentro de 5 minutos en el patio trasero.
Cada uno se fueron a sus habitaciones y yo regrese a mi propia cabeza.
Dentro de unos minutos no estaría más en esta celda. Me levante de mi cama y me asome a donde daba el corredor para ver cuanta seguridad había. Bastante, esa fue mi respuesta. Hoy tendríamos una lucha no se podía evitar.
Estire mi cuerpo que estaba adormecido y mientras lo hacía me deslice a donde provenía una oleada de emoción y anticipación.
Todos estaban reunidos en el patio trasero acomodando el cargamento que íbamos a llevar
- Ya está separado el vuelo– dijo Adrian –tenemos 45 minutos para llegar
- ¿Tan poco tiempo? – chillo Lissa
- Debemos apresurarnos– dijo Tasha – Lissa y Adrian deben de entrar
Lissa asintió y se encamino hacia el edificio junto Adrian. Al entrar un guardián que estaba sentado en su escritorio se levanto y fue a atenderla
- Princesa– dijo él - ¿Qué la trae por aquí?
- ¿Cuál es tu nombre?
- Done
Lissa suspiro internamente
- Done déjame ver a Rose– dijo Lissa con la mirada fija en los ojos del guardián – Ahora y apague las alarmas y todo lo de seguridad. Usted nos acompañara
Done parecía en shock y al final asintió. Se devolvió sin apartar por un segundo los ojos de de la mirada de Lissa.
- Ya esta– dijo Adrian sonriendo.
Él se devolvió hacia la entrada e hizo señas a los demás.
- Ahora nos llevaras a la celda de Rose– dijo Lissa – Dadnos las llaves de su celda y de la salida hacia el jardín trasero
Done saco un juego de llaves y le entrego 2.
- Esta es la de la celda – dijo sosteniendo una llave de hierro con punticos azules en la parte superior.
- Ahora iremos a la celda de Rose– dijo Lissa – si preguntan usted dirá que tenemos permiso ¿Entendió?
Done asintió y se encaminaron hacia las escaleras.
Regrese a mi cabeza preparándome para cualquier cosa. Los guardianes se pusieron alertas cuando oyeron unos sonidos en las gradas. Al ver la cara del guardián principal todos se relajaron pero duro por muy poco tiempo al darse cuenta de que estaba acompañado.
- ¿Qué estás haciendo?– pregunto uno
Adrian, Mia y Christian se concentraron en usar la compulsión
- Ellos tienen permiso – respondió Done
- ¿Permiso?– pregunto otro irónicamente
- ¿Cuestionas mi obligación?– pregunto Done
- No
- Dadnos entonces permiso y regresa a tu puesto
Los ojos de los guardianes se ensancharon a ver a Dimitri, pero no desobedecieron la orden dada por Done.
- Debemos de apresurarnos– dijo Dimitri
Adrian me sonrió, en modo de saludo
- Pequeña Dhampir
Se acerco y me beso la frente. Lissa por otro lado estaba cansada por lo que paso las llaves a Christian y este abrió mi celda disimuladamente. Adrian me entrego la estaca y ahí fue cuando los guardianes se dieron cuenta de que ocurría algo.
- Alejaos de ahí– dijo uno mientras se acercaba y hacía señas a los demás
Dimitri junto Eddie los detuvieron, mientras que Mia, Tasha, Adrian, Christian, Lissa y Done se encaminaban hacia las gradas.
- Salid de aquí – les dije -y abran los túneles, ahora los alcanzamos
- Tenemos 30 minutos – dijo Adrian –Date prisa
Asentí y ellos desaparecieron. Yo me uní a la lucha.
Había 7 guardianes. Dimitri luchaba con 4 y Eddie con 3. Me acerque a Eddie ayudándole. Algunos guardianes utilizaban solo los puños y patadas mientras que otros utilizaban la estaca. Yo tenía una, pero no mataría a un guardián por lo que me conforme con mi peso y habilidad corporal. Se me acerco uno del grupo que tenia a Eddie, y era con el que había hablado esta tarde. No me importo, no cuando él quería encerrarme de nuevo y a mis amigos. Golpee fuertemente uno de sus brazos y su cara. Después de unos cuantos golpes logre noquearlo. Eddie ya se había liberado de otro y estaba bloqueando al último, así que decidí acercarme a donde estaba Dimitri. A pesar de la adrenalina en mi cuerpo por la lucha, mi corazón latió más rápidamente al estar cerca de él. Cuanto me gustaba estar junto a él, y en esta lucha lo admire más. Él podía con los cuatro si quisiera pero yo no me quedaría atrás. Rodeándolo golpee a un guardián que estaba a su lado. Su nariz traqueo y me di cuenta que con 2 golpes más estaría fuera de combate. Y así lo hice. Dimitri bloqueo a los últimos y salimos del edificio.
Corrimos hacia el patio trasero y entramos a los túneles.
- ¿Están bien? – pregunto Lissa.
- Bien – dije con una sonrisa – gracias
Había muy poca luz en los túneles a pesar de nuestros mejorados sentidos, lo cual nos hizo ir a un paso más lento.
Adentrándonos más en los túneles vimos que aquí había unas cajas selladas ¿Qué habría en su interior? La curiosidad recorría mi cuerpo y me consumía tan ferozmente que decidí que podríamos detenernos y averiguarlo.
- ¿Qué pasa? – me pregunto Tasha
- ¿Adrian? – llame insegura
Todos giraron a mirarme y me encontré con los ojos de Dimitri. Me hacía daño estar cerca de él. Deseaba estar con él más que nada pero sus palabras resonaban en mi "he renunciado a ti. El amor se desvanece. El mío lo hizo".¿Cómo había pasado esto? Pero yo sabía que era mentira porque él me defendió en la cafetería, ¿o lo hizo porque yo lo había salvado? No lo sabía…
- ¿Si, Rose? - La voz de Adrian me trajo de vuelta al presente - ¿Qué pasa?
- ¿Estamos bien de tiempo?– le pregunte
Dimitri me dio a entender en su mirada que ya sabía lo que planeaba por eso respondió en lugar de Adrian
- No, no hay tiempo
- ¿Pero no tenemos media hora para llegar? – esta vez le pregunte a Dimitri
- Si y el camino es muy largo
- ¿Por qué? ¿Qué necesitas?– pregunto Adrian
- Bueno… yo, Ehh… quiero ver que hay en las cajas
Adrian sonrió
- ¿Qué te parece si venimos un día que no tratemos de escaparnos de la corte?– pregunto Christian irritado
- De hecho – dijo Adrian –hay tiempo, nadie nos vio entrar aquí, y faltan 29 minutos de tiempo. Así que si podemos abrirlas.
- ¿Qué? – chillo Mia – Debemos apresurarnos
