"Amigos"

Esme Pov

Durante toda nuestra vida, juntos jamás hicimos algo tan impulsivo que esto, y aun así no podía dejar de sonreír, estaba intentando ponerme la ropa pero él no me dejaba.

-Te vez hermosa así.-dijo con una sonrisa que le quedaba preciosa, sus ojos brillaban, Dios amaba a este hombre.

-Sí, bueno…entonces tal vez deba salir así.-dije haciendo una mueca, él sostenía mi blusa en sus manos, en cuanto lo mencione hizo una mueca y negó.

-No, nadie puede verte así. Solo yo.-dijo tendiéndome la blusa, sonreí y la tome.

-Jamás conocí tu parte "posesiva"-dije mientras me ponía la blusa.

-Pues ahora la conocerás, y otras muchas cosas.-dijo abrazándome por la cintura y pegándome a su cuerpo-Te das cuenta que, jamás usamos protección en las veces que estuvimos juntos.-dijo curioso, yo negué divertida.-Es bueno que ahora ya no la necesitamos…

-¿Qué?-pregunte confundida pero aun sonriendo.

-Ya sabes, a nuestra edad ya no…-pero ¿Qué? ¿ME ESTÁ DICIENDO VIEJA?

-Para tu información no soy tan vieja como para no tener que cuidarme, Carlisle Cullen.-dije enojada, él me miro y cerró los ojos suspirando.

-Lo siento.-dijo abriendo sus ojos de vuelta-Ahora ¿Qué te parece si vamos a comer?-pregunto con una sonrisa.

-Claro, pero antes debo hacer algo.-dije soltándolo y tomando los papeles del escritorio.-Tenemos que firmar.-dije mirándolo a los ojos, él frunció el ceño.

-¿Qué?-pregunto con una mueca.

-Sí, tú y yo firmaremos los papeles.-dije segura de mí.

-¿Te has vuelto loca? No firmare eso.-dijo con los brazos cruzados.-Creí que tú tampoco querías hacerlo.

-Al contrario, cariño. Los firmaremos los dos.-dije con una sonrisa.

-¿Por qué?-pregunto molesto.

-Porque esta vez lo haremos bien, y quiero empezar de cero, eso conlleva el divorcio.-dije restándole importancia.

-No lo entiendo, ¿Por qué no iniciar de cero estando casados?-dijo aun con el ceño fruncido.

-No, tú y yo haremos las cosas como deben ser y desde cero.-dije tomando la pluma para firmar.

-No quiero hacerlo.-dijo enfurruñado.

-Carlisle, no quiero el pasado sobre nosotros, quiero que esta vez seamos los dos, que iniciemos de cero y que si más adelante quieres que nos casemos nuevamente sea algo mutuo no por obligación.-dije acercándome a él y enredando mis brazos en su cuello.

-¿Osea que seremos novios?-pregunto confundido poniendo sus brazos alrededor de mi cintura.

-No precisamente.-dije mordiendo mi labio-Iniciaremos como se supone inician las parejas, siendo amigos y luego veremos qué pasa.

-¡Esme!-dijo como niño pequeño-Después de lo que acaba de pasar no puedes pedirme que sea tu "amigo" solamente, quiero disfrutar de ser nosotros juntos, quiero decirte que te amo diario y que me respondas igual, no quiero ser solo tu "amigo"-dijo soltándome y caminando como un desesperado en la habitación.

-¿Me amas?-pregunte él se giro y me miro fijamente antes de caminar hasta mí y abrazarme de vuelta.

-Claro que te amo, jamás dudes de eso.-dijo besando dulcemente mis labios.

-Bueno, pues yo te amo también, por eso quiero un nuevo inicio a tu lado.-dije acariciando su cuello, él bufo y me miro a los ojos.

-¿Al menos seremos amigos con derechos?-pregunto con una mueca, yo negué divertida.

-No, seremos solo amigos, nos conoceremos antes de tomar decisiones.-dije con una sonrisa.

-Lo hare, pero esto no me gusta nada.-dijo con un puchero y fue directo a firmar el papel.-Pero antes quiero un beso.-dijo girándose de vuelta, lo mire curiosa-Después de firmar seremos "amigos" y no podre besarte libremente así que…-sonreí y me acerque para besarlo, nuestro último beso como esposos.

-Te amo.-dije cuando nuestros labios se separaron.

-Te amo.-dijo y con una sonrisa se giro y firmo el papel.-Listo, ahora "amiga" ¿Vamos a comer?-pregunto con una sonrisa nostálgica.

-Claro.-dije tomando su mano, él enredo nuestros dedos y yo le di un apretón.

Al salir el abogado estaba completamente sorprendido y sonrojado, mientras Aro había desaparecido.

-Sentimos el desorden…-dije apenada, él se levanto y negó rápidamente.

-No se preocupen, está bien…no pasa muy a menudo esto pero está bien.-dijo realmente nervioso.

-Ya firmamos los papeles.-dije mirándolo intentando parecer tranquila pero seguía avergonzada.

-¿Qué?-pregunto confundido.-Creí que…

-Lo sé-dijo Carlisle con un bufido-Pero al parecer "Iniciaremos de cero"-dijo haciendo comillas en aire.

-Okay…-dijo el abogado confundido.

-Dejamos los papeles sobre el escritorio-dije con una sonrisa y mirando mal a Carlisle por su anterior comentario.

Salimos del despacho aun tomados de la mano, íbamos directo a un restaurante pero estaba un poco incomoda, necesitaba refrescarme así que le pedí fuéramos al apartamento de Bella y Edward, que era donde había estado quedándome, para poder cambiarme.

-¿Cómo crees que se tome Edward el verme ahí?-dijo con una mueca, ellos debían arreglar sus problemas.

-Deben hablar.-dije mientras marcaba el piso en el elevador.

-Lo sé. Le debo una disculpa a él y a Isabella.-dijo rascándose la cabeza, asentí.

-¿Quieres hacerlo ahora?-pregunte cuando llegamos al piso que era.

-No lo sé, no tengo nada preparado.-dijo nervioso.

-Solo dile lo que sientes, conmigo funciono.-dije con una sonrisa.

-No precisamente, ahora somos "amigos".-dijo con un mohín.

-Solo hazlo.-le dije divertida, entramos al apartamento y Edward y Bella estaban acostados en el sofá, al escuchar la puerta se giraron para verme parada frente a la puerta.

-Hola, mamá.-me saludo Edward, entonces noto al hombre tras de mí-¿Carlisle?-pregunto confundido, Carlisle estaba muy nervioso, eso no era habitual.

-Hola.-dijo nervioso, lo deje pasar, Edward se levanto y ayudo a Bella que con sus 5 meses de embarazo estaba con un gran vientre, Carlisle al notarlo abrió la boca sorprendido.

-¿Qué haces aquí?-pregunto Edward con el ceño fruncido.

-Vine a acompañar a Esme.-dijo nervioso.

-Yo lo invite, él me invito a comer pero quiero cambiarme antes.-dije mirando a Edward y Bella, ella sonrió educadamente.

-Claro, pasen.-dijo y Edward solo suspiro, sabía que intentaba no armar un pleito.-Yo quiero descansar un rato, así que si quieren pueden quedarse aquí.-dijo con una sonrisa.

-Gracias Bella.-dije mirándola con ternura, era una chica muy linda.

-Señor Cullen, siéntase en su casa.-dijo educada.

-Gracias, Isabella.

-Llevaré a Bella a la habitación.-dijo Edward tomando la mano de Bella y abrazándola por la espalda para ayudarla a subir las escaleras.

-Edward.-lo llamo Carlisle, ellos se detuvieron y lo miraron esperando.-¿Podemos hablar?-pregunto nervioso, Edward busco mi mirada, se veía confundido, yo solo le sonreí, luego miro a Isabella que también sonrió, entonces Edward solo suspiro.

-Claro. Solo llevaré a Bella a que descanse y luego podemos hablar.-dijo aun confundido, ellos se fueron y nos quedamos los dos solos.

-Ya que tú y Edward van a charlar, ¿Qué te parece si hago la comida y comemos aquí?-pregunte con una sonrisa.

-Claro.-dijo con una sonrisa que no llego a sus ojos.

-Tranquilo, seguro que él entenderá y te perdonara.-dije acariciando su espalda, él me dedico una sonrisa más sincera.-Me voy a cambiar rápido.

En ese momento Edward iba bajando las escaleras, le sonreí y los deje solos.

Edward Pov

Durante estas últimas semanas entre Bella y yo habíamos estado perfectamente, nuestro bebé crecía sano y fuerte, aun no sabíamos que sería, al parecer evitaba que lo viéramos cada que íbamos con su obstetra el pequeño se escondía, nos daba la espalda o ponía sus piernas cerradas, así que estábamos un poco perdidos, la ropa que habíamos comprado era en colores pasteles como amarillo y verde, yo solo hacía suposiciones, es decir, espero que cierre las piernas porque será un niña muy inocente y decente y si era un chico, bueno tal vez era un poco tímido, lo cual me sorprendía porque ni Bella ni yo éramos "tímidos".

El vientre de Bella era hermoso, amaba recostarme a su lado acariciando a mi bebé, ella se tranquilizaba cuando lo hacía, por lo general el bebé era muy activo, se movía hasta encontrar su lugar y luego daba otras cuantas vueltas, Bella le llamaba la atención tiernamente y eso me hacía sonreír, era una madre muy dulce, decía que cuando yo acariciaba su vientre nuestro porotito se quedaba tranquilo y dejaba de dar vueltas en su interior, así que cuando dormíamos por las noches debía acariciar su vientre hasta que ambos se quedaran dormidos, sino ninguno dormiría.

Los antojos se hicieron aun más, eran cosas muy raras que incluso me daban asco pero al mismo tiempo disfrutaba la experiencia, una noche salí tan rápido que fui en pijama y pantuflas a la tienda pues no teníamos lo que Bella quería, ahora abastecía la nevera y las gavetas casi diario, eso había sido vergonzoso, pero sin duda una de las mejores cosas en su embarazo era que sus hormonas la ponían al cien durante la noche y nos habíamos vuelto más activos que antes, claro que las posiciones y todas esas cosas que hacíamos antes no se podían del todo, prefería no intentar otras cosas, si ella salía lastimada o algo le pasaba a nuestro hijo por un momento de lujuria jamás me lo perdonaría.

Hoy mi madre iría con el abogado y firmaría el divorcio, en estos días pude pensar mejor las cosas, cuando me dijo que se divorciarían no voy a negar que no sentí una gran tristeza, él me había lastimado cuando intento alejarme de Bella, y años antes cuando me dejo que lo había decepcionado al no seguir con la carrera de medicina, fueron cosas que me dolieron, pero ahora que lo había pensado me preocupaba él, siempre había sido un hombre serio y no expresaba a menudo sus sentimientos, pero sabía que amaba a mi madre, es decir, solo se puede mirar a una mujer de esa forma por que sientes algo por ella.

¿Qué pasaría con él? Quería acompañarla para también poder ver a mi padre pero al final no pudimos ir pues la doctora que atendía el embarazo nos dijo que tendría que mover la cita para ese día y no podíamos esperar, creíamos que esta vez podríamos ver si era un niño o una niña y fue un gran día, por fin nuestro bebé dejo de jugar y nos dejo ver que era.

-Oh miren nada más, por fin nos dejará verle.-dijo la doctora con una sonrisa, Bella tomo mi mano con fuerza y ambos sonreímos.

-¿Qué es?-pregunto Bella emocionada, él bebé se giro y ahí lo vi, una gran sonrisa se formo en rostro.

-Es un niño.-dijo la doctora, ambos nos miramos y sonreímos, la doctora tomo unas fotos y el vídeo del ultrasonido, estábamos felices, sería un hermoso niño.

Al llegar a casa nos acomodamos en sofá viendo las fotos del bebé, ella me las pasaba como si fueran fotos familiares y hubiera cambios en cada foto, yo sonreía, estaba más que feliz con nuestra pequeña familia.

-¿A quién crees que se parecerá?-pregunto acurrucándose entre mis brazos.

-No lo sé, me gustaría que tuviera tus ojos.-dije con una sonrisa.

-¿En serio? Yo quisiera que se pareciera todo a ti.-dijo mientras seguía mirando las fotos del ultrasonido.-Excepto en lo pervertido, mi bebé será dulce e inocente como su madre.-dijo con una sonrisa.

-Claro, Señorita Asesorías.-dije con una ceja levantada y una sonrisa divertida, recordando aquel primer encuentro, pensar que todo inicio así, como una aventura entre Profesor y Alumna, ¿Quién diría que llegaríamos aquí?

-¡Hey! De no ser por mí hoy no estaríamos juntos.-dijo mirándome fijamente.

-Quizá…-dije pensativo, solo de pensar en que no estuviéramos juntos y con nuestro bebé en camino un escalofrío recorrió mi columna.-Pero ¿Cuánto crees que habría resistido a tus encantadoras mejillas sonrojas y tus sensuales y largar piernas?-pregunte con una sonrisa acomodando su cabello, ella sonrió.

-¿Me habrías invitado a salir o algo por estilo?-pregunto mirando a los ojos, se veía incluso ilusionada.

-Tal vez no mientras fueras mi alumna, pero a penas dejaras de serlo iría tras de ti.-dije mirando aquellos ojos que esperaba fueran lo primero que viera al despertar y lo último al dormir durante el resto de mi vida. Ella llevo sus manos a mi cabello acariciándolo con dulzura, amaba esa caricia.

-Te amo.-dijo con una sonrisa, le sonreí de vuelta.

-Te amo.-nos quedamos mirando a los ojos, quería besar sus labios iba a hacerlo cuando la puerta se abrió dejando ver a mi madre y a Carlisle tras de ella.

Me sorprendí al verlos juntos y aquí, pero no iba a negar que me alegraba de ver a mi padre, después de meses sin vernos era algo bueno verlo y saber que estaba bien, yo aun tenía un resentimiento hacía él por todo lo que paso en los últimos años pero aun lo quería, era mi padre después de todo.

Me pidió hablar y acepte, quería que arregláramos las cosas de una vez y volviéramos a lo de antes, cuando éramos cercanos y unidos.

Luego de ayudar a Bella a dormir baje de vuelta para poder hablar con Carlisle, le pedí pasara al estudio, donde podríamos hablar tranquilamente.

-¿Qué querías hablar?-pregunte esperando que él hablara primero.

-Yo…-se veía nervioso, jamás lo había visto así.-Tengo mucho que explicar y debo pedir perdón por muchas cosas.-dijo mirándome a los ojos.

-Yo también debo pedir perdón.-dije pensativo, al final no era solo su culpa, yo en ese momento había estado fuera de mis cabales y tal vez había llevado todo más lejos de lo que era, si le hubiera explicado las cosas de mejor manera tal vez todo habría sido mejor.

-No, tú solo defendías a la chica que amas.-dijo con una sonrisa nostálgica.-¿Está embarazada?-pregunto y yo sonreí de solo pensar en mi chica y nuestro bebé.

-Sí, tiene 5 meses.-dije orgulloso.

-Se ven muy felices juntos.-dijo mirándome esperando mi reacción.

-Lo estamos…-sonreí, quería compartir esto con él.-Le pediré que se case conmigo.-dije con una gran sonrisa.

-¿En serio?-pregunto sonriendo, me alegro que fuera una sonrisa sincera y no una por educación.

-Sí, es la mujer con quien quiero pasar toda la vida.-dije con una sonrisa, cuando era niño y le preguntaba sobre mi madre él siempre decía eso y yo sonreía, era una de las tantas razones por las que creía que la amaba en serio, solo no sabía cómo tratarla y cuidarla. Él sonrió.

-Me alegro que no dejaras que mi estupidez los separara.-dijo bajando la mirada.

-Papá, eso ya paso.-dije poniendo mi mano sobre su hombro.

-Aun así, lo lamento. Ella parece una joven muy dulce y me alegro que sea la madre de mi primer nieto.-dijo con una sonrisa.

-Es una gran mujer.-dije orgulloso de mi chica.

-También quiero pedir perdón por lo de antes, la facultad de medicina y todo eso.-dijo con una mueca-En un punto perdí la cabeza, solo quería que fueras alguien y por un segundo olvide que debías ser tú quien eligiera y encontrara su camino.

-Sé que querías lo mejor para mí, papá. Y aunque sé que odiabas la idea de verme estudiando Literatura, me ayudaste a pagar la carrera.-dije con una sonrisa divertida.-Ahora lo que verdaderamente me causa curiosidad es ¿Qué paso en el despacho? ¿Se arreglaron?-pregunto con una sonrisa enorme.

-Mmmm algo así.-dijo divertido y negando con la cabeza.

-¿Qué paso?-pregunte confundido.

-Digamos que tu madre sabe volverme loco.-dijo divertido.

-Conozco la sensación.-dije pensando en Bella y las locuras que habíamos vivido en el tiempo que teníamos juntos.-¿Qué hizo para "volverte loco"?

-Somos "amigos" ahora-dijo haciendo comillas en el aire y rodando los ojos y no pude evitar reír ante eso.

-¿Amigos?

-Sí-dijo y se dejo caer en el sofá.-Al parecer debemos iniciar de cero y lo haremos como amigos y veremos qué pasa.-dijo y se veía que no estaba feliz con eso.

-¿Y no te gusta eso?-pregunte divertido, la verdad que si Bella me hubiera dicho que primero fuéramos amigos me habría vuelto loco.

-No del todo pero lo haré si así Esme es feliz.-dijo con una sonrisa tonta en su cara.

-Me alegro, ella merece alguien que la trate como una reina y te diré que si la lastimas yo mismo te lastimaré.-dije viéndolo seriamente.

-No debes preocuparte, si llego a lastimarla aunque sea por una locura yo mismo me daré contra un tubo.-dijo con una sonrisa y no pude evitar reírme.-¿Qué será tu hijo?-pregunto después de un rato.

-Un niño.-dije feliz.

-Me alegro, aunque no es para insultarte ni a ti ni a Emmett pero cuando una niña llega a la familia es la cosa más hermosa del mundo, aman a papá sin importar nada.-dijo con una gran sonrisa-Aun recuerdo a mi pequeña Alice llegar corriendo a mis brazos cuando llegaba del hospital.-dijo pensativo.

-Era una niña muy dulce.-dije recordando a Alice, teníamos alrededor de un año de diferencia, mi madre quedo embarazada no mucho tiempo después de que yo nací. Alice era una niña muy dulce y tierna, yo y Emmett la cuidábamos mucho pero como ella y yo crecimos juntos fue un lazo más fuerte.

-Aun no puedo creer lo que hizo, no parece la misma niña de coletas.-dijo un poco triste.

-Ella saldrá pronto y estoy seguro que volverá la dulce Alice que todos conocimos.-dije esperando que fuera verdad.

-Eso espero, extraño a mi niña.-dijo con una sonrisa.

-¡Amor!-escuche a Bella llamarme, ella evitaba a toda costa bajar la escalera sola, tenía un miedo a caerse y lastimar al bebé que no la dejaba hacerlo, en parte era mi culpa, yo le di ideas de todo lo que podía salir mal.

-Debo ir a ver a mi chica.-dije sonriente.

-Claro, yo debo ir con mi "amiga" a comer.-dijo divertido.-¿Estamos bien?

-Estamos bien.-dije sonriente, lo abrace y luego fui a ver a mi amada que me miraba desde lo alto de la escalera con una sonrisa y con sus manos sobre su vientre, era una chica hermosa.

Esme Pov

Al ver a Carlisle lo note más tranquilo y feliz, él adoraba a Edward, a pesar de que Emmett fue su primer hijo, con Edward tenía un lazo especial, supongo que es porque con él pudo vivir las primeras experiencias como padre, dormirse hasta la madrugada, despertar solo para darle de comer o cambiarle el pañal, enseñarle a caminar, escuchar su primera palabra, para mí el era su padre, nada cambiaría eso.

Había preparado algo rápido y sencillo, comimos los 4 juntos, no hubo mucha plática pero la pasamos bien, no había tensión y eso era bueno. Luego de una comida decidimos salir a pasear por la plaza, estaba oscureciendo y era una ciudad hermosa, jamás había salido de Forks y esta sin duda era toda una sorpresa. Bella y Edward venían con nosotros pero ellos iban en su mundo, ahora que sabían que sería un niño, Bella estaba feliz y quería comprar toda la ropa azul que se topaba en su camino, era realmente adorable y mi hijo se veía incluso más emocionado que Bella, casi quería gritarles a todos que tendrían un niño.

Mientras tanto Carlisle y yo íbamos caminando solamente, mirando las tiendas y lugares brillantes, sin duda L.A era espectacular.

-¿Qué se supone que conlleva ser "amigos"?-pregunto Carlisle, yo sonreí, creo que jamás superara esta etapa.

-Pues, podemos salir, conocernos, hablar durante horas…-dije con una sonrisa.

-¿Y no podemos hacer eso siendo novios?-pregunto pasando su brazo por mis hombros.

-Sí, podemos…-dije sonriendo él sonrió-Pero para ser novios hay que ser amigos antes.-dije haciendo que su sonrisa se borrara y frunciera el ceño.

-Esto es una locura.-dijo mientras seguíamos caminando.

-Lo superaras, cariño.-dije con una sonrisa, así inicio todo.

Durante las siguientes semanas fue divertido esto de la amistad, lograr que él no intentara besarme cada 10 minutos era divertido, habíamos comenzado a conocernos mejor y habíamos hablado de todo un poco, habíamos arreglado las cosas entre nosotros, los problemas en el pasado habían quedado explicados y por fin empezamos a comunicarnos como debíamos hacerlo, no escondiendo nuestros sentimientos.

Por parte de Aro, pues había ido a hablar con él cuando recibí el primer ramo de flores en el apartamento, fue un momento demasiado intenso, él se aferraba al pasado y yo intentaba explicarle mis razones pero simplemente parecía no entenderlo.

Flash Back

Suspire tocando la puerta de su casa, esto sería difícil pero éramos personas maduras que sabían comportarse, seguro él comprendería, al abrir la puerta me miro sorprendido, después de lo que paso en el despacho no nos habíamos visto, yo no lo había buscado, aunque sabía que le debía una explicación, pero había estado completamente perdida en mi "amistad" con Carlisle.

-Hola.-dijo cortésmente, sonreí educada.

-Hola.-suspire-¿Podemos hablar?-pregunte mirando sus ojos, él asintió y me dejo pasar, nos sentamos en la sala.-Creo que te debo una explicación.

-No, supongo que después de todo lo que pasaron juntos durante tantos años era normal que quisieran despedirse de alguna forma.-dijo restándole importancia, yo fruncí el ceño ¿Despedirnos?

-No entiendo.

-Sí, el abogado me dijo que firmaron los papeles y estoy feliz de que ahora seas libre para que nosotros podamos retomar nuestra relación…-yo me quede con el ceño fruncido, debía explicarle todo antes de que siguiera por ese camino.

-No, Aro eso no es así.-dije intentando explicarme.

-Sé qué piensas que amo a la chica de hace 30 años pero esa chica sigue aquí…

-No, Aro esa chica no está aquí, he madurado y definitivamente no soy esa chica.-dije con el ceño fruncido.

-Esme, mi amor…

-Aro debo explicarte todo esto.-dije deteniéndolo de inmediato.-Primero no estoy "libre", Carlisle y yo estamos juntos.-dije firme, no era del todo cierto pero aunque éramos "amigos" nunca me había sentido más en una pareja que ahora.-Y pienso luchar por ese hombre para que esta segunda vez lo hagamos bien.

-No entiendo, tú misma dijiste que no querías verlo, estabas decidida a firmar los papeles de divorcio.-dijo levantándose y mirándome confundido.

-Yo solo sabía la mitad de la historia, pensé en mi dolor y no en de él, pero hablamos y…

-Te dijo que lo sentía y lo perdonaste ¿Así nada más?-pregunto frunciendo el ceño.

-Mira Aro, lo que pase en mi relación con Carlisle realmente no es de tu incumbencia.

-Claro que lo es, porque me estas dejando por un hombre que te ha lastimado pro casi 30 años.-grito desde el otro lado de la sala me levante yo también.

-Él no me lastimo durante todos estos años, él era indiferente y yo tenía parte de la culpa en eso, pero créeme es mil veces mejor ese hombre que aunque era indiferente dentro de las 4 paredes de nuestra casa era mi marido cuando salíamos de ahí, cuido de mi cuando lo necesite, estuvo para mí, tú solo te fuiste y no volviste, si me amabas tanto como dices no me habrías dejado.-grite furiosa, él no sabía nada de mi matrimonio y no le iba a permitir hablara de él.

-¡Regrese y tú estabas casada y con 3 hijos!-grito.

-Y si volviste ¿Por qué no hablaste conmigo?-pregunte retadora-No te puedo decir que habría saltado a tus brazos porque sinceramente en ese momento yo ya amaba a mi marido…-eso llamo su atención y me miro sorprendido.-Pero eso habría sido más oportuno que ahora, habríamos hablado y habríamos aclarado todo y no habrías pasado tu vida esperando algo de mí que no podría darte.

-¿Lo amabas?-pregunto sorprendido.-¿Te enamoraste de él?-yo fruncí el ceño.

-Claro que lo amaba, él era todo para mí, él y mis hijos.-dije confundida, ¿Qué esperaba? Fueron 28 años juntos.

-¿Lo amas?-pregunto.

-Sí, lo amo.-dije firme.

-¿Y qué paso con nosotros? ¿Qué paso con la otra noche?-pregunto refiriéndose a la noche del baile.

-Yo…hice muchas cosas mal, Aro. Cuando Carlisle y yo nos empezamos a distanciar y a comportarnos indiferentes, quise aferrarme a algo, sentirme amada por alguien y lo único que tenía era tu recuerdo.

-¿Eso qué quiere decir?-pregunto confundido.

-Esa noche cuando volvimos a vernos todos los sentimientos que guardaba salieron a flote, creí sinceramente que lo que sentí al verte era amor pero no es así.-dije bajando la mirada.

-¿Qué?-pregunto mirándome a los ojos cuando levante el rostro.

-Yo no te amo, Aro.-su cara fue de dolor.-Creí que lo hacía, pero no.

-Eso es mentira, tú estás confundida no…

-No, Aro. Lamento lo que paso esa noche, te di esperanzas y no debió ser así, ahora en serio quiero seguir con mi vida y creo que tú debes hacer lo mismo y dejar de pensar que soy la única mujer para ti.

-Eres la única mujer para mí.

-Más que amor creo que lo que llegaste a sentir fue una obsesión, y debes dejarlo ir. Yo en un momento creí que eras todo para mí pero conocí a Carlisle y…

-No.-grito desesperado.

-Aro, espero puedas entenderlo y sigas con tu vida.-dije tomando mis cosas, debía irme.

-¡Voy a luchar por ti!-grito cuando llegue a la puerta.

-Debes seguir con tu vida, Aro.-dije antes de salir.

Fin del Flash Back

Desde ese día no lo había visto pero las flores seguían llegando, diario había un ramo en la puerta, Carlisle me había mandado regalos pero a diferencia de los grandes arreglos de Aro, estos eran regalos más simples y la mayoría eran muy dulces, ese día Bella y las chicas tenían una pequeña noche de chicas, mientras los hombres habían salido a un bar o algo así, ellas me invitaron a su plática y yo sonreí asintiendo, tome asiento en sofá grande, Bella estaba al otro lado, Rose y Tanya en el piso, Ángela y Jessica del otro lado de la mesa.

-Bueno, querida Esme creo que todas aquí queremos saber ¿Cómo te va con Carlisle?-pregunto Rose con una sonrisa, de pronto la mirada de todas estaba sobre mí, yo solo sonreí.

-Muy bien, aun somos amigos.-dije sonriente.

-¿En serio? ¿Solo amigos? ¿Ni con derechos?-pregunto Tanya comiendo palomitas y todas comenzaron a reír.

-No, solo amigos.-dije con una sonrisa.

-¿Y él te mando todos los hermosos arreglos?-pregunto Ángela sonriente.

-No precisamente…-dije con una mueca.-Los envió Aro.

-¿Aro?-pregunto Rose sorprendida.

-No entiendo ¿Quién es Aro?-pregunto Jessica.

-Él fue mi primer amor.-dije con una sonrisa, lo que vivimos fue bello pero él debía seguir adelante como yo lo había hecho.

-Oh que romántico ¿Así que tu primer amor y tu último amor están luchando por ti?-pregunto Ángela con una sonrisa tierna.

-Pues yo creo que Esme ya tiene una decisión tomada.-dijo Bella sonriente.

-Pues por lo que veo, Aro es el elegido ¿no?-pregunto Tanya mirando las flores que estaban por todo el apartamento.

-Los detalles siempre ganan.-dijo Jessica de acuerdo con Tanya.

-Bueno, Aro me ha mandado flores cada día pero Carlisle también ha enviado obsequios, solo que esos los tengo guardados.-dije con una sonrisa.

-¡Quiero verlos!-dijo Rosalie emocionada.

-No sé yo…

-Anda Esme, deben ser sumamente dulces.-dijo Ángela mirándome fijamente, suspire y asentí, subí al cuarto y me lleve la caja donde tenía todos sus regalos, tome asiento de nuevo en el sofá poniendo la caja sobre la mesa. Ellas se asomaron a la caja, excepto Bella que ya sabía que era lo que había ahí.

-Perdón Esme pero ahí hay solo como decirlo…-Rosalie estaba contrariada sonreí divertida.

-No es lo material, es la historia tras esas cosas.-dije y ellas me miraron esperando una explicación, primero saque una camisa que me había regalado, yo amaba esa camisa desde que tuve a Edward.-Esto por ejemplo, era mi pijama cada noche y…

-¡Queremos detalles!-grito Tanya acomodándose a mi alrededor, yo abrí la boca sorprendida, no era algo que contara todos los días.

-Sí, queremos saber todo.-dijo Rose mientras tomaba el bote de palomitas y me miraba fijamente.

-Bueno, cuando Edward nació mi vieja ropa no me quedaba aun del todo y mi ropa de maternidad ya no me quedaba bien, así que comencé a usar la camisa de Carlisle para dormir…

Flash Back

Acababa de dormir a mi pequeño cobrizo, era un pequeño bribón de 3 meses, tenía unos ojos verdes como los míos y me tenía en sus manos, lo amaba como a nadie en el mundo, mi pequeño Edward, eran alrededor de las 10 de la noche estaba sola en casa con mi pequeño dormido, estaba aburrida, Carlisle aun estaba en el trabajo, salía ya muy tarde y debía quedarme sola casi siempre, pero amaba cuando llegaba, nuestros problemas habían disminuido y estábamos intentando en serio formar una familia, él era un padre muy dulce y cuidaba de Edward incluso más que yo.

Estaba leyendo una revista en el sofá y decidí hacerme algo de comer, solo llevaba puesta la camisa de Carlisle y mi lencería, era habitual que tomara sus camisas para dormir, no quería preparar nada elaborado, serví un poco de jugo y luego decidí hacerme un sándwich o algo así, pero las grandes gavetas estaban muy altas, estaba de espaldas a la puerta, parada de puntitas para alcanzar el pan que estaba ahí, casi podía tocarlo con los dedos, suspire y decidí tomar un banco me gire y lo vi parado en el marco de la puerta viéndome con una encantadora sonrisa.

-¿Te he dicho que me encanta verte con mi ropa?-pregunto y comenzó a caminar hacia mí mirándome fijamente-Me hace sentirte mía…-dijo poniendo sus brazos a los lados de mi cuerpo, dejándome entre la barra y su cuerpo.

-¿En serio?-pregunte coqueta, últimamente mis hormonas estaban al cien, según la doctora era porque estaban acomodándose mis siclos hormonales. Mis brazos se acomodaron en su cuello, zafando poco a poco su corbata, amaba verlo de traje, se veía muy sexy.

-Sí.-dijo con voz ronca, sonreí y me acerque a sus labios, bese sus labios de forma lenta, quería un beso largo que me hiciera perder el aliento. Nuestros labios comenzaron a luchar por mantener el control del beso, luego su lengua se apodero de mi boca, jadee sorprendida cuando me levanto y me coloco sobre la barra del centro de la cocina, sus manos rápidamente fueron al frente de la camisa.-Voy a hacerte el amor.-dijo con ruda y gemí cuando zafó de un solo jalón la camisa, sacándola de mi cuerpo rápidamente.

-Bésame-dije rápidamente tomando su rostro y atrayéndolo a mí, mientras nos besábamos saque su camisa y saco dejándolos caer al suelo.

-Eres mi perdición.-dijo bajando por mi cuello con sus labios…

Fin del Flash Back

-Esa noche hicimos el amor por toda la casa.-dije totalmente sonrojada, no solía hablar de mi intimidad con nadie.

-¡Wow! Ahora entiendo de donde salió mi Emmett.-dijo Rose con una sonrisa divertida.

-¡Rose!-le llamo la atención Bella al ver mi rostro de sorpresa, lo último que quería era saber sobre la vida sexual de mis hijos.

-Bien, pero no niegues que Edward es igual.-dijo ella y siguió comiendo palomitas a lo que Bella solo se sonrojo.

-¿Qué paso después?-pregunto Tanya.

-Ese día fue cuando quede embaraza de Alice.-dije con una sonrisa.

-Que tierno, guardo esa camisa todos estos años.

-¿Qué más?-pregunto Rose esperando más historias, sonreí y seguí revisando la caja.

-Bueno estos chocolates eran mis favoritos cuando estaba embarazada de Edward.-dije con una tierna sonrisa.

-Y lo recordó.-dijo Ángela tiernamente.

-Sí.-dije sonriente, seguí buscando en la caja-Oh esto fue un regalo en nuestro primer aniversario.-dije sacando una hermosa cadenita de diamantes, era muy sencilla y hermosa.-Creí que la había perdido pero aquí está.-dije con emocionada.

-Entonces ¿Carlisle es el elegido?-pregunto Rosalie con una gran sonrisa.

-Siempre ha sido él.-dije pensativa. Recordar todas estas cosas me ponían sentimental.

Unas horas más tarde todas se fueron a dormir, yo regrese a mi habitación y me puse la camisa que él me había mandado como pijama y mientras me quedaba dormida recordé lo que paso al día siguiente de nuestra gran noche.

Flash Back

Yo había ido a verlo al hospital con Edward en su carriola, iba muy feliz, pocas veces lo había hecho pero hoy tenía esa necesidad de verlo, me dijeron que estaba en su oficina con un paciente así que decidí esperarlo en la cafetería, pedí un té y me senté en una mesa mientras arrullaba a mi bebé en su carriola, de pronto una enfermera se acerco y tomo asiento frente a mí.

-¿Es la esposa del Doctor Cullen?-pregunto mirándome fijamente, asentí confundida.

-Sí, lo soy ¿Por qué?-pregunte mirándola a la cara.

-Solo quiero decir te esto porque creo que debes saberlo.-dijo seria, fruncí el ceño y espere a que hablara, ella suspiro.-El Doctor Cullen tiene una aventura con una de las enfermeras.-dijo mirándome a los ojos, yo me quede con la boca abierta.

-¿Qué?-pregunte sorprendida y sentí mi corazón romperse en mil pedazos, ¿Así que esto sintió él?

-Y no es la primera vez.-dijo aun más seria, yo sentí mi mundo caerse, creí que este tiempo habíamos estado bien, no era perfecto pero no creí que estuviera teniendo aventuras.

-Eso no puede ser.

-Lo siento, Señora pero puedo asegurarle que es verdad, de hecho ahora mismo está con ella en la consulta.-dijo mirándome a los ojos, me levante y me fui con mi bebé sin decir nada, no lloré no dije nada, hasta que llegue a casa y me desmorone en el suelo, yo lo amaba y él se vengaba de mí mientras tanto, bueno al parecer le había funcionado, me enamoro y me rompió el corazón.

Fin del Flash Back

Ahora me sentía tonta, después de esa confesión yo lo aleje de mí y me porte indiferente con él, pero me sentía tan dolida, ahora sabía la verdad pero esa tarde cuando llego estaba muy dolida y pensar que él llego tan tranquilamente me puso mal, sentía que era un hipócrita por hablarme tan tranquilo cuando había estado con otra, ahora sabía que había sido una mentira todo eso, quizá si antes nos hubiéramos comunicado ahora no estaríamos así y habríamos salvado nuestro matrimonio hace años.

Al día siguiente desperté con unas ganas inmensas de vomitar, seguro la comida me cayó mal, luego de arreglarme y dejar el incidente pasar recibí una llamada de Carlisle que me invitaba a salir, acepte y un par de horas más tarde paso por mí, fuimos al parque y nos la pasamos caminando durante horas, riéndonos y platicando de todo y nada, de pronto me maree y me detuve mientras andábamos él me atrapo antes de que cayera y me miro preocupado.

-¿Qué paso?-pregunto desesperado.

-Estoy bien…-dije y le sonreí pero cuando iba a levantarme volví a sentirme mareada.-Tal vez no.

-Te llevaré al hospital.

-No, solo algo me cayó mal.-dije intentando levantarme.

-Esme no puedes ni detenerte en pie.-dijo mientras me levantaba en sus brazos y me llevaba a su auto.-Te llevaré al hospital.-yo solo asentí porque en realidad no me sentía nada bien, después de horas de estudios y de que Carlisle llamara a nuestros hijos, por fin la doctora entro a la habitación.

-Bueno ya tengo los estudios.-dijo con una sonrisa profesional, asentí y Carlisle tomo mi mano, él estaba más nervioso que yo misma.

-¿Tiene alguna idea de que tengo?-pregunte aunque yo tenía una idea, por lo que sabía a mi edad iniciaban los síntomas de la menopausia y los mareos eran parte de ello.

-Pues creo que podría presentar síntomas de la menopausia.-dijo tranquilamente y yo asentí casi podría jurar que era eso, ella tomo los estudios.-Pero será mejor revisar para prevenir cualquier cosa.

-Claro.-dije con una sonrisa educada, empezó a revisar los estudios y de pronto levanto la mirada sorprendida.

-Esto es un poco extraño.

-¿Qué sucede?-pregunte con el ceño fruncido ahora estaba asustada.

-Los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana están muy elevados.-dijo mirando los estudios realmente confundida.

-¿Eso qué quiere decir?-pregunte confundida, antes de que terminara de decir algo vi a Carlisle caer al suelo bastante dramático en serio creí que jugaba hasta que lo vi en el suelo y sin una sonrisa en su rostro.-¡Oh por Dios! ¿Carlisle estás bien?-pregunte alterada.-¿Qué fue lo que quiso decir con eso? ¿Es tan malo?-pregunte a la doctora que intentaba revisar a Carlisle.

-Solo está desmayado.-dijo con una risa divertida-No es "malo" pero es riesgoso y poco visto.-dijo mirándome más tranquila.

-¿Qué es esa hormona?-pregunte aun sin entender.

-Es la hormona del embarazo.-oh ahora entendía el desmayo y creo estoy por tener uno igual…


Ahora sí, ya el siguiente capítulo es totalmente de Edward y Bella lo juro :3

Sé que parece que la historia de ellos (Carlisle/Esme) no tiene mucha relevancia pero más adelante saldrán muchas cosas a la luz y era necesario saber todo el pasado para entender lo que pasará ahora, así que todo tiene un porque.

Ahora sí las dejo, espero les guste y dejen sus RR