"Novios"

Carlisle Pov

Al despertar me encontraba en una camilla, mire a mi alrededor y me encontré con Esme mirándome un poco divertida pero había miedo en sus ojos, ¿Había sido un sueño? ¿El embarazo era verdad? Yo sabía los riesgos que corría ella al estar embarazada a su edad, todo eso me hizo levantarme rápidamente causando que me mareara, ella se acerco y me insto a acostarme de nuevo.

-Tranquilo.-dijo con voz suave, yo acaricie mi frente, la cabeza me dolía y aun intentaba procesar toda la información que había en mi mente.

-¿Qué paso?-pregunte levantándome pero más lentamente, ella suspiro y se sentó a mi lado en la camilla-¿Es verdad? ¿Estás…?-ella asintió y yo tome su mano, suspire en realidad no sabía que decir, no podía decirle que estaba feliz porque el miedo superaba cualquier otro sentimiento que surgiera en mi interior, pero tampoco podía decirle que tenía miedo, lo último que ella necesitaba era que yo también la asustara.

-Señor Cullen, ya despertó.-dijo la Doctora que había atendido anteriormente a Esme, lo miramos y ella suspiro-¿Me acompañan a la consulta?-pregunto con voz seria, asentimos y la seguimos hasta su oficina, nos sentamos frente al escritorio y ella se puso en plan completamente profesional.-Bueno creo que quieren saber todo lo que conlleva este embarazo.-dijo mirando principalmente a Esme, ella tomo mi mano con fuerza.

-Sinceramente creí que ya no había riesgo de quedar embarazada.-dijo ella con una sonrisa nostálgica, yo solo podía mirarla y escuchar lo que doctora decía, esperaba que ella le explicara todo a Esme porque yo con los nervios y miedo que tenía dudaba ser bueno dando explicaciones.

-Las probabilidades eran mucho menores pero no imposible, los ciclos de fertilidad de la mujer en esta etapa son casi nulos, de hecho en este tipo de casos le llamamos "Embarazo en la pre-menopausia"

-¿Eso qué quiere decir?-pregunto Esme, notaba su cara llena de miedo y eso no me gustaba.

-Pues en esta etapa tu cuerpo estaba por iniciar cambios hormonales, mejor conocidos como "Menopausia" en este momento es cuando una mujer deja de producir óvulos y la menstruación cesa, al mismo tiempo el cuerpo produce menos hormonas estrógenos y progesterona. Por lo que comienzan a tener ciertos síntomas que pueden confundirse en este caso con un embarazo, tal vez por eso no notaste los cambios en este mes.

-Claro.-dijo ella bajito-Quiero saber ¿Qué riesgos tiene todo esto?-pregunto apretando mi mano con más fuerza, ahí hasta yo puse atención, yo sabía la mayoría de los riesgos pero también tenía dudas después de todo no me había especializado en ese tema, solo sabía lo básico.

-Bueno el embarazo a estas edades conlleva riesgos tanto para la madre como para el hijo, que se derivan fundamentalmente de la edad materna avanzada. Mayor tasa de prematuridad, mayor incidencia de enfermedades maternas relacionadas con la salud cardiovascular, así como una probabilidad aumentada de restricción del crecimiento fetal intrauterino dando lugar a nacimientos de niños de bajo peso que precisarán cuidados especiales en el periodo neonatal y pueden tener secuelas de mayor o menor gravedad.-Esme se quedo en silencio y yo simplemente no supe que más decir, tenía miedo pero ella era la que más peligro corría.-En estos casos nosotros damos un tiempo para que la madre tome la decisión de si quieren seguir el embarazo o no.

-¿Qué quiere decir?-pregunto Esme mirándola con el ceño fruncido.

-Pues les damos la opción de tener un aborto.-dijo la mujer en voz calmada intentado no alterar a Esme.

-No, eso jamás.-dijo Esme negando rápidamente.

-Tranquila, cariño.-dije acariciando su espalda.

-Sé que es difícil pero también debe pensar que las posibilidades de que el bebé nazca sano son muy pocas y esto solo en caso de que el bebé llegara a término, y usted podría perder la vida. Es por eso que les damos la opción de elegir, en especial a mujeres que ya tienen una familia hecha.-Esme la miro y negó.

-No importa si las posibilidades son menores, porque al final hay una posibilidad de que mi bebé nazca y yo no le voy a quitar esa posibilidad solo porque sería más fácil para mí.

-Esme.-la llame intentando que ella se calmara.

-¡No! Carlisle-me grito fulminándome con la mirada, suspire entendía sus nervios.

-Tranquila Señora Platt, creo que deberían tomarse unos días para hablar de esto y…

-Ya dije que no y no cambiare de opinión así que solo…díganos que precauciones debo tomar.-dijo Esme seria, la doctora suspiro y asintió.

-Claro.-después de darnos toda la lista de cuidados que debíamos seguir, salimos del consultorio aun consternados, Esme seguía ida y yo solo caminaba a su lado intentando apoyarla aunque yo mismo muriera de miedo. Nos sentamos en unas bancas que estaban en el parque a unas calles del hospital.

-¿Qué piensas?-pregunto Esme mirándome por primera vez desde que salimos del hospital.

-No lo sé.-admití mirando sus ojos verdes tan parecidos a los de Edward.

-Yo tengo miedo.-dijo ella mirando hacía los niños en el parque.-Quiero buscar una segunda opinión y…

-Esme, sabes que a aunque vayamos con el mejor especialista del país nos dirán lo mismo.-dije tomando sus manos para que me mirara sentía que debíamos plantarnos sobre la tierra, poner las cartas sobre la mesa. Ella bajo la mirada.

-Quiero tenerlo.-dijo firme, suspire.

-Yo no voy a decir que hacer, es tu cuerpo y tu decisión, yo estaré para apoyarte y cuidarte tanto como me permitas hacerlo.-dije refiriéndome a que aun éramos "amigos"-Pero llegado el momento, si me hacen elegir no lo voy a pensar, te voy a elegir a ti.-dije firme, ella me miro confundida.

-¿A qué te refieres?-pregunto mirándome fijamente.

-Si cuando el bebé nazca tengo que elegir entre él o tú, te elegiré a ti.-ella suspiro y negó, la atraje a mi cuerpo lo más que pude para abrazarla.-Quiero que vivas conmigo.

-¿Qué?-pregunto confundida.

-Me sentiría más tranquilo si puedo cuidarte y tenerte cerca.-dije acariciando sus brazos, ella me miro a través de sus largas pestañas.

-Lo pensaré.-dijo bajito.-Pero primero quiero ir con un especialista.

-Haremos todo para que te sientas más tranquila.

Después de ese día nuestra relación comenzó a cambiar, no podía decir que éramos una pareja pero estábamos cerca de eso, fuimos con un especialista y nos dieron las mismas indicaciones que la doctora pero preferimos quedarnos con él para que siguiera el embarazo ya que su hospital era más completo y estaría listo para cualquier emergencia.

Los chicos se lo tomaron "bien", Emmett se la pasa haciendo bromas al respecto y Edward a veces también lo hace pero cuando supieron todo lo que estaba pasando dejaron las bromas de lado, se les notaba preocupados y cuidadosos con Esme, en especial Edward que tenía que vivir con dos mujeres embarazadas.

Durante las fiestas estuvimos primero acompañados por Emmett y Rosalie y luego en Año Nuevo con Edward e Isabella que nos dieron la noticia de que se habían comprometido, me alegre por ellos sabía que se amaban y eso me hacía feliz, mi hijo había encontrado su lugar.

Cuando Esme cumplió los 2 meses por fin acepto mi proposición de vivir juntos, yo había alquilado un piso a unos edificios de donde vivían los chicos, era un lugar grande y bonito, arregle todo para que estuviera listo para la llegada de Esme, le preparé un cuarto para ella dado que aun me tenía en la zona de amistad, los chicos nos ayudaron a traer todo al lugar, entre las chicas llenaron el closet de Esme con ropa de maternidad desde los primeros meses hasta los últimos, yo hable al hospital y arregle todo para tener que ir ahí solo una vez al mes, aunque no me gustara la idea.

Al atardecer Esme estaba oficialmente instalada en el apartamento, había un gran ventanal en la sala y un sofá grande en el estábamos sentados viendo el Sol desaparecer. Yo tenía sus piernas sobre mi regazo, mientras ella me sonreía, estábamos en completo silencio.

-¿Cómo te sientes?-esa era una pregunta que le hacía casi diario y ella siempre me respondía que bien pero sentía la necesidad de hacerlo.

-¿Lo preguntaras a diario hasta que nazca el bebé?-pregunto divertida, sonreí y hice una mueca.

-Tal vez.

-Pues me siento bien, creo que sería mejor que te dijera si me llego a sentir mal en lugar de que me estés preguntando a cada rato cómo me siento.-dijo con una sonrisa.

-Te propongo un trato.-dije emocionado, ella me miro esperando a que le dijera de que se trataba.-Yo prometo no preguntar todo el tiempo ¿Cómo te sientes? Pero a cambio quiero algo.

-¿Algo cómo qué?-pregunto con el ceño fruncido mirándome curiosa.

-Es algo simple y solo tienes que responder.-dije mirándola, ella asintió.

-¿Qué es?

-Esme ¿Quieres ser mi novia?-ella abrió los ojos y sonrió divertida.

-¿Eso quieres a cambio?

-Solo eso.-asentí esperando mi respuesta.

-¿No crees que es muy pronto?-pregunto-Digo tenemos solo dos meses siendo amigos.-dijo con una mueca, parecía insegura.

-Para mí ha sido el tiempo suficiente para enamorarme de ti.-dije con una sonrisa, ella sonrió con dulzura bajando la mirada.

-Debo pensar en su proposición Señor Cullen.-dijo mirándome a los ojos.

-¿En serio?-pregunte esperando que todo fuera una broma, es decir, amo nuestra amistad pero yo quería más, quería besarla, quería abrazarla y sentirla mía.

-Sí, lo pensaré.-dijo tomando mi mano.

Al anochecer cada uno se fue a su cuarto, era pasada la medianoche cuando sentí mi cama moverse, entre la penumbra de la noche me gire para ver qué pasaba, ella estaba acostada a mi lado dándome la espalda y jalando mis cobijas.

-¡Carlisle! Dame cobija.-dijo y yo solté un poco las cobijas que sostenía entre mis manos, ¿Acaso estaba dormido aun?

-Pero ¿Qué?-pregunte confundido, estaba perdido entre la oscuridad de la habitación y el sueño que aun tenía.

-¿Qué estás haciendo?-pregunto mirándome incluso enojada, yo me sorprendí, ella era la que se había metido a mi cama.

-¿Yo?-pregunte confundido, intentando entender qué demonios estaba pasando.

-¿Quién más? ¡Abrázame! Quiero dormir.-dijo alterada.

-No, espera ¿Qué?-volví a preguntar, ella se giro a mirarme molesta.

-¿Crees que es momento para estar platicando? Es media noche quiero dormir.-vaya que se había levantando de malas.

-¿Qué haces aquí?-pregunte preocupado.-¿Te sientes mal?

-No, solo quiero dormir.-dijo cansada.-Ahora ¿Me abrazaras o no?-pregunto haciéndose ovillo en la cama, aun dándome la espalda.

-¿No se supone que somos amigos nada más?-pregunte aun sentado sin abrazarla, ella asintió confundida.-Sino mal recuerdo los amigos no duermen juntos.-dije cruzado de brazos.

-Carlisle…-dijo como queja, yo me negué, si ella quería más yo también quería más.-Bien, entonces me voy.-dijo saliendo de las cobijas para irse, cerró la puerta y no paso ni un minuto antes de que me levantara para ir tras ella, estaba levantándome cuando ella entro.-No quiero dormir sola.-dijo con los brazos cruzados, yo me reí por lo tierna que se veía enfurruñada.-Acepto.-dijo bajito, yo la mire confundido.

-¿Qué?

-Acepto ser tu novia.-dijo aun bajito.

-Lo siento pero no te escuche.-dije aunque ya había oído lo que tanto quería.

-¡Acepto ser tu novia!-dijo levantando la voz y yo sonreí completamente feliz.-Pero abrázame.-dijo tiernamente, yo camine hasta ella y la abrace tanto como pude para pegarla a mi cuerpo, levante su rostro y deje un suave beso en sus labios.

-Te quiero, mi hermosa novia.-dije sonriendo y con una completa dicha en mi interior, de aquí en más seríamos una pareja y pronto si todo estaba de mi lado ella volvería a ser mi esposa.

Volvimos a la cama y la abrace como me pidió, acariciando su vientre mientras ambos nos quedábamos dormidos, estábamos por superar el periodo en que sabríamos si nuestro hijo tendría la posibilidad de nacer bien, los primero tres meses, según el especialista en ese tiempo se podía perder el bebé pero si pasábamos esa etapa teníamos la mitad del camino completo.

Después de esa noche comenzamos a dormir juntos, ella amaba que acariciara su vientre mientras se quedaba dormida, un par de veces tuve que levantarme por locos pedidos de mi amada, desde helado hasta atún, ¿Quién come atún a medianoche? Pero lo que más solía hacer era levantarse y pedirme la abrazara o la besara y esos eran mis antojos favoritos.

Cuando Esme cumplió los 3 meses tuve que viajar a Forks para revisar algunas cosas del hospital pero eso no impidió que estuviera cuidando de ella, durante los dos días que estuve lejos contando las horas de vuelo de ida y vuelta, ella estuvo al cuidado de Edward y Emmett, que se habían vuelto el doble de sobre protectores que yo, pero mientras estuve en Forks me encontré con cierta jovencita que con aquellos preciosos ojos caoba me tenía en sus manos.

-Papá.-mi dulce princesa había vuelto, podía verlo en sus ojos, en esa hermosa sonrisa que la hacía brillar, iba del brazo de un chico que reconocí como el hijo de Billy Black.

-Alice.-dije con una sonrisa abriendo mis brazos para recibirla, ella corrió y se escondió en mi pecho, mientras la abrazaba sentía a mi niña de vuelta, mi princesa que me recibía con un abrazo cuando llegaba a casa, la que siempre quería vestirse con grandes vestidos de princesas, la inocente y dulce Alice había vuelto.

El chico con quien venía solo se quedo ahí parado mirándonos, supe que era alguien importante pues ella jamás me había traído a algún chico mucho menos al hospital. Cuando nos separamos vi unas cuantas lágrimas en los ojos de mi niña, las limpie y mire su rostro libre de maquillaje, era tan parecida a su madre.

-¿Cuándo llegaste?-pregunte, sabíamos que había salido y por lo que había visto en las tarjetas había rentado un auto hacía un mes, pero después de eso no supe más, no había comprado nada y no había dado señales.

-Hace 2 meses estoy aquí.-dijo con una sonrisa en sus labios, mire al chico detrás de nosotros y ella se giro para verlo, sus ojos reflejaban ilusión, se acerco al muchacho y tomo su mano entre la suya.-Papá, quiero presentarte a mi novio, Jacob Black.-dijo con una gran sonrisa, él chico la veía con completa adoración y eso me hizo feliz, mi niña había encontrado su felicidad.

-Un gusto Jacob.-dije extendiendo mi mano para saludarlo.

-Señor Cullen.-dijo educadamente.

-Solo dime Carlisle. Pero dime Alice, ¿Por qué no nos has buscado?-dije mirando de nuevo a mi pequeña.

-Pensaba hacerlo, pero…-bajo la mirada, comprendí su temor a buscarnos después de todo lo que paso, suspiro y yo asentí en señal de que entendía.-Y fui a la casa pero no estaban ahí.-dijo confundida.

-Oh, claro. Es que ahora tu madre y yo vivimos en Los Angeles.-dije con una sonrisa, ella me miro extrañamente pero asintió.

-¿Por qué decidieron mudarse?-pregunto.

-Pues será solo por unos meses.-dije, Esme y yo habíamos hablado y aunque nos gustaba la ciudad no era a lo que estábamos acostumbrados, nos gustaba la tranquilidad que ofrecía Forks y en cuanto nuestro hijo naciera queríamos volver.

-¿Por qué?-pregunto curiosa. Yo sonreí aunque me la pasaba preocupado por Esme también me hacía feliz vivir su embarazo al máximo como no lo habíamos hecho antes.

-Pues allá esta el especialista que está atendiendo a tu madre.-dije restándole importancia, ella me miro preocupada.

-¿Qué? ¿Especialista? ¿Mamá está enferma?-pregunto rápidamente asustada, yo me di cuenta de que había entendido todo mal, negué antes de que su mente fuera a otros lados.

-No está enferma, ella está bien.-dije tranquilizándola.

-¿Entonces porque la está atendiendo un especialista?-pregunto con el ceño fruncido.

-Esme está embarazada.-dije con una sonrisa, ella abrió los ojos completamente sorprendida.

-¿Embarazada?-todos se quedaban igual cuando les contaba sobre el embarazo de Esme.

-Sí, tiene 3 meses.-dije con una sonrisa, ella lo pensó un momento y finalmente asintió.

-¿Crees que ella quiera verme?-pregunto, yo la mire curioso.

-Claro, hace meses no te ve.-dije confundido por su pregunta.

-¿Cuánto tiempo estarás aquí?

-Mi avión sale en la mañana, solo vine a revisar unas cosas y regreso.-dije tranquilamente, ella asintió.

-Me gustaría visitarla, saber cómo está.-dijo mirándome fijamente, yo sonreí y asentí.

-Puedes venir conmigo, si quieres.-ella suspiro y mirando al chico asintió.

-Sí, me gustaría. Pero quiero que Jake vaya conmigo.-sonreí y asentí. Esme había extrañado a Alice, seguro estaría feliz de verla.

Así que ese día volvimos a L.A los tres, al llegar al apartamento que compartía con Esme nos encontramos con Edward, Bella, Emmett y Rose sentados en la sala junto a Esme, cuando entramos todos se quedaron en silencio, Edward frunció el ceño y me miro mal.

-Oh.-fue lo único que se escucho de parte de Jacob que parecía el único fuera de la tensión familiar.

-¿Jake?-la voz de Bella fue la siguiente que se escucho, Edward frunció aun más el ceño al escuchar el nombre del susodicho y luego miro a Jacob que le sonreía a Bella.

-Hola, Bella.-dijo él tranquilamente, Isabella se levanto con ayuda de Edward y se acerco a saludar a Jacob.

-Hola, Jake. ¿Qué haces aquí?-pregunto con una sonrisa, Edward la pego a su cuerpo tanto como pudo.

-Vine a acompañar a mi novia.-dijo tranquilamente tomando la mano de Alice, ella parecía nerviosa y tensa.

A decir verdad yo tampoco esperaba traerla a enfrentarse con todos, sabía que había cometido errores pero aun así era mi pequeña princesa y ahora estaba preocupado por ella, ¿Estaba lista para enfrentar sus errores?


Subiré dos capítulos así seguidos y mañana cuando los dos capítulos tengan sus respectivos 20 RR subo otros dos para ir más rapido porque así creo que nos tardaremos un poco, y como yo llego a mi casa hasta las 5 pues mucho tiempo no tengo :(

Pero espero les guste :3