"Nacimiento"
Edward Pov
Mi adorada Bella estaba en su octavo mes de embarazo, así que había reducido mis tiempos en el hospital pues al ser primeriza a partir de este mes podía dar a luz cualquier día en cualquier momento a pesar de que tenía una fecha programada.
Durante los mes de embarazo pasamos por todo, los primeros meses de vómitos y mareos, los meses de antojos y desveladas, los de hormonas alocadas que la hacían llorar o molestarse de la nada, y ahora estábamos en esa etapa en que ambos deseábamos más que nada conocer a Ethan y pasar a esa nueva etapa.
Algo que si nos había caído como un balde de agua fría fue la total prohibición de sexo durante el último mes, éramos no adictos a estar juntos pero desde que Bella había entrado a la última etapa del embarazo sus hormonas se habían desatado y prácticamente no había noche que no hiciéramos el amor, pero ahora estábamos como niños castigados.
-Okay, esto es fácil.-dijo Bella acostada de su lado en la cama, me gire a verla y sonreí divertido.-¿Cuánto llevamos?
-Bueno desde que fuimos con la doctora cómo 5 horas.-dije mirando mi teléfono.
-Ethan, mamá no quiere presionarte ni nada pero si quieres nacer ahora mamá no se molestaría.-dijo acariciando su vientre haciéndome reír y mirarla con dulzura.
-Estás loca mi amor.-dije girándome para besar sus labios y abrazarla.-Hay que dormir, debes estar cansada.-apague la luz y nos quedamos abrazados, al menos yo me quede dormido pero de pronto me levante ante la sensación de vació, empecé a moverme y buscar a Bella en la cama pero no estaba y me puso nervioso, me levante asustado y comencé a buscarla desesperado, estaba muy asustado y cuando por fin la encontré casi me da un infarto.
Estaba parada frente a la puerta del refrigerador comiendo helado, con solo una de mis camisas que ni siquiera alcanzaba a cubrir su vientre así que dejaba una vista preciosa de su vientre y pechos, con aquella piel tan suave que había recorrido tantas veces…¡No! Debía evitar que mi mente siguiera ese camino, me recargue en la puerta mirándola sin evitar detenerme en todo su precioso cuerpo, la deseaba más de lo que era seguro.
-Me asustaste.-dije con una sonrisa, ella se giro y me sonrió con la cuchara en su boca y el bote de helado en sus manos.-Me hubieras despertado y venía por él, pudiste caerte.-dije acercándome y tomando su rostro en mis manos y besando sus labios dulcemente.
-No quería despertarte y estaba ansiosa así que vine por helado.
-¿Ansiosa?-pregunte divertido.
-Ya sabes, las malditas hormonas.-dijo sonrojada, sonreí y la lleve hasta la sala para sentarnos, yo puse sus pies sobre mi regazo mientras ella seguía comiendo su helado.
-Ya solo un mes, mi amor.-dije sonriendo, ella me miro y luego negó.
-No, porque es este mes y luego la cuarentena.-dijo dramática, oh Dios mío ni siquiera había pensando en la cuarentena, 10 minutos después estábamos los dos sentados comiendo helado mirando la sala.
-Ni siquiera había pensado en la cuarentena.-dije llevando otra cucharada de helado a mi boca.
-Me volveré loca.-dijo con la misma voz que yo.
-¿Tú? Yo no podre tocarte en dos meses.-dije aterrado.-Creo que ya estoy volviéndome loco.
-No puedo creer que justo en el último mes que tienes las hormonas así te cancelen el sexo-dijo enfurruñada.
-¿Puedo pedirte algo?-pregunte girándome a verla, ella se giro y asintió-El próximo bebé…¿Puede ser hasta dentro de unos años?
-Mínimo hasta que yo me gradué.-prometió acomodándose en mi pecho, sonreí y acaricie su vientre donde podía sentir a nuestro hijo moverse.
Los días pasaban muy largos, Bella había pedido la licencia en la Universidad para poder tener al bebé, volvería dentro de dos meses, cuando nuestro hijo tuviera un mes y pudiera ir a una guardería, aunque conociendo a Bella cuando ese día llegará ella estaría totalmente en contra aunque hubiera sido su idea, mientras yo como eran sus últimas dos semanas decidí también pedir una licencia en el trabajo para un mes y medio así podría estar con ella para cuidarla, pero ahora estábamos juntos en el apartamento que habíamos conseguido juntos y sin nada que hacer.
Sabíamos que teníamos muchas cosas que podíamos hacer, incluso juegos de mesa o algo así, pero estaba ansiosos por tocarnos y sentirnos, pero no podíamos hacerlo, entonces eso nos dejaba de mal humor para hacer cualquier otra cosa.
-Me pondré muy gordo si seguimos así-dije llevándome una rebanada de pastel a la boca.
-Al menos engordaremos juntos, eso es amor.-dijo sonriéndome mientras comía su pastel.
-Ya no aguanto más.-dije poniendo el pastel sobre la mesa y girándome para besarla como hacía semanas no lo hacía, ella jadeo de sorpresa pero pronto sus manos se enredaron en mi cabello, nuestros labios se reconocían y pedían más y más.-Te necesito.-dije mientras mis manos se colaban por su espalda.
-¡Oh por Dios!-sus ojos se abrieron y yo al principio creí que ella también lo quería pero al notar como se quedo pálida me separe asustado.
-¿Qué pasa?
-Creo que se me rompió la fuente.-dijo aterrada, me levante rápidamente y comencé a buscar las cosas para salir de ahí e ir al hospital.-Edward, cálmate.-dijo mientras me veía correr de un lado para otro.
-¿Cómo me voy a calmar? Te faltan dos semanas y…
-Amor, la doctora dijo que podía nacer antes.-dijo ella tranquilamente, suspire y asentí aun nervioso.
-Tienes razón, solo…estoy nervioso.-dije con las cosas listas para salir.
-Vamos a tener un bebé.-dijo con una sonrisa mientras nos mirábamos fijamente.
-Sí, vamos a tener un bebé.-dije sonriente y besando sus labios dulcemente.
Llegamos al hospital y nos dijeron que aun le faltaba pues solo tenía 2 cm de dilatación así que estaríamos aquí durante unas cuantas horas, la familia llego rápidamente y los padres de Bella venían en camino, habíamos llamado a todos ya que habían atendido a Bella, ahora ella estaba en la camilla y la familia estaba afuera esperando noticias mientras yo solo sostenía su mano cuando una contracción llegaba y la ayudaba en cuanto podía.
-Bien, vamos a revisarte Bella.-dijo la doctora cuando llego a la habitación, reviso a Bella y suspiro.-Tienes 5 cm de dilatación, vas bien.
-¿Sólo 5?-pregunto Bella molesta, me imaginaba que molesto debía ser esto.
-Tranquila, vas perfectamente.
-Bien.-dijo ella con un suspiro haciéndome sonreír. Salí cuando Bella se quedo dormida para ver a la familia, habían pasado alrededor de 5 horas desde que habíamos llegado y para mi sorpresa los padres de Bella ya estaban ahí.
-¿Cómo está Bella?-pregunto su madre levantándose antes que todos.
-Ella está muy bien, pero aun nos quedan unas cuantas horas así que venía a decirles que si quieren ir a descansar deberían hacerlo.-dije mirando a René que suspiro tranquila.
-Me gustaría quedarme, quiero estar aquí cuando nazca.-dijo mirando a Charlie, él asintió y confirmo que se quedarían, fui hasta mis padres para decirles lo mismo, en especial con mi madre que en su estado no debía cansarse.
-Espero entiendas porque nos vamos pero volveremos mañana temprano.-dijo mi padre con una sonrisa mientras abrazaba a mi madre, sonreí y asentí.
-Claro.
También hable con el resto de las amigas de Bella, incluso con Alice y Jacob que estaban ahí, luego volví con Bella y estuve ahí toda la noche cuidando que estuviera bien, alrededor de las 3 de la mañana la nos dijeron que era el momento, movieron a Bella al quirófano, me puse todo para estar dentro y la doctora también, tome la mano de Bella y la primera contracción la hizo gritar.
-¡Puja Isabella!-le grito la Doctora, Bella pujo tanto como pudo y luego cayó rendida en la camilla.
-Vas bien amor.-dije acariciando su cabeza y besando su frente.
-Cambie de opinión, esperaremos hasta que Ethan se gradué.-dijo cansada, sonreí y bese su frente.
-¡Puja!-grito la doctora de nuevo, Bella pujo y luego volvió a caer en la camilla.-Falta poco Bella, una más.
-Ya casi, amor.-dije besando su frente.-Te amo.
-Puja.-Bella pujo y cuando cayó en la camilla un llanto inundo la habitación, una sonrisa adorno el rostro de Bella que se notaba cansada, yo también sonreí, nuestro pequeño estaba aquí, por fin había llegado.-¿Le gustaría cortar el cordón?-pregunto la doctora que sostenía a mi pequeño, asentí con una sonrisa y tomando las tijeras corte el cordón, las enfermeras lo limpiaron y luego nos lo pasaron.
-Hola campeón.-dije acariciando su mejilla y caminando hasta Bella, ella sonrió y yo lo acomode sobre su pecho, ella acaricio el rostro de nuestro hijo con una gran sonrisa en su rostro.
-Hola, bebé.-dijo bajito, se veía en su rostro que estaba cansada pero la sonrisa en su rostro reflejaba total felicidad.-Te amo, Ethan.-susurro antes de besar su frente y quedarse dormida, tome al bebé y lo acomode en mis brazos, mientras la doctora terminaba de ayudar a Bella, las enfermeras se llevaron al bebé para limpiarlo y vestirlo, podría verlo más tarde, bese la frente de Bella y sonreí.
-Te amo, Bella.-salí del quirófano pues iban a limpiar y mover a Bella de habitación, luego podría ir a verla. Fui a ver los padres de Bella que habían permanecido aquí desde que inició el parto.
-Edward, ¿Cómo está Bella? ¿Y el bebé?-sonreí feliz.
-Están perfectos, Ethan está hermoso y sano, pueden verlo en los cuneros, Bella está descansando ahora mismo.-dije y me sentía en el cielo, ahora por fin nuestra familia estaba completa.
-Que bien, iremos a ver a Ethan y luego iremos a descansar un rato, volveremos por la mañana para ver a Bella.-sonreí y asentí-Felicidades.-me dijo René antes de abrazarme, sonreí y le agradecí.
-Felicidades, Edward.-dijo Charlie palmeando mi espalda, sonreí y asentí.
-Gracias a los dos.
Después de que fueron a ver a Ethan se fueron a dormir a su hotel, yo volví a la habitación de Bella y me recosté en el sofá un rato, una hora más tarde trajeron a Ethan yo estaba más que cansado pero feliz, en cuanto la enfermera se fue tome a mi hijo en brazos, al principio tenía miedo de lastimarlo pero conforme pasaron las horas aprendí a hacerlo.
-Eres perfecto, Ethan.-dije mientras lo mecía dulcemente, él había despertado y ahora me miraba curioso, el color de sus ojos no podía definirse pero por lo que veía serían verdes como los míos, así que sonreí.
-¿Edward?-me gire y vi a mi prometida con una sonrisa.
-Hola, amor.-dije acercándome con Ethan en mis brazos.
-Es hermoso.-dijo cuando vio a Ethan, sonreí y se lo pase, debía darle de comer, el bebé se acomodo y buscaba el pecho de Bella desesperado, Bella se asusto cuando Ethan comenzó a llorar, yo me sorprendí pues no lo había escuchado desde que nació, cuando Ethan abrió la boca para llorar empuje suavemente su cabecita para que al cerrar la boca atrapara el pecho de Bella, al parecer funciono pues de inmediato dejo de llorar.
-Solo se desespero.-dije divertido, viendo como él comenzaba a comer desesperado.
-Agradezco tenerte aquí.-dijo con una sonrisa, luego hizo una mueca.-Se siente raro.-dijo confundida.
-¿Raro?-ella se sonrojo completamente ¿Qué pasaba por su mente?
-Bueno digamos que la única vez que sentía a alguien chupar mis pechos no se sentía así.-dijo completamente sonrojada, yo me reí.
-Creo que sería más raro que se sintiera igual.-dije pasando mi brazo por su espalda.-Te amo, Isabella.-dije y ella se giro a mirarme con una sonrisa.
-Te amo, Profesor.-respondió, sonreí ella era completamente única, la bese lentamente. Ethan comenzó a mover sus manitas clamando atención, sonreí y me separé de los labios de Bella mirando a nuestro hijo.
Antes que nada quiero decirles que si llegaron a esté capítulo subí dos al mismo tiempo así que atrás hay otro nuevo ;) jajajajaja ahora sí, por fin nació el pequeño Ethan, espero les guste y dejen sus RR :3 ya falta poco para el final.
