FINAL
1 año después
Bella Pov
Bueno nuestra vida dio un giro de 180° en menos de tres años, quiero decir hace tres años yo era una alumna enamorada hasta la medula de su profesor de Literatura, hace dos años era una estudiante de primer año que intentaba recomponer su relación con su ex y poco después quede embarazada, hace un año Ethan llego a nuestras vidas, un precioso bebé que amaba con todo mi corazón, en ese mismo año Edward descubrió demasiados secretos de su familia que jamás se habría esperado.
Después de que Esme saliera del hospital y pasaran un par de semanas en las que ella estuvo perfectamente bien, por fin se toco el tema de nuevo, todos estuvimos presentes, Emmett, Edward y Alice quisieron que nosotros, sus respectivas parejas, estuvieran presentes también, así que todos estuvimos presentes para escuchar la versión de Esme de la historia de Aro, lloró como nunca lo había hecho y pidió perdón a los chicos por esconderles algo así por tanto tiempo.
Edward para ese momento sentía que sus heridas habían sanado aunque no del todo, en gran parte lo habían hecho y podía ver a su madre a los ojos y decirle que estaba bien. Emmett lloró, jamás lo había visto así, la abrazo con fuerza y le dijo que aunque ahora sabía que tenía otra madre, le agradecía infinitamente haber cuidado de él cuando más lo necesitaba, le dijo que para él ella siempre sería su madre, porque aun cuando no tenía que hacerlo, lo amo y cuido hasta que él mismo pudo cuidarse solo e incluso entonces ella había estado para él.
Causando no solo el llanto en Esme sino también en todas las mujeres presentes en ese momento. Por fin en mucho tiempo podías ver como esa familia cerraba sus grietas y volvía a ser una familia.
Edward decidió esperar un tiempo para volver a acercarse a Aro y explicarle todo, pero el hombre estaba fuera de sí, no podía aceptar que Esme lo dejara de nuevo, que Edward no quisiera su apellido y que él había pasado toda su vida soñando con algo que jamás tendría. En palabras de Rose, su vida había sido una continua obsesión alrededor de Esme, construyo todo lo que tenía pensando que algún día ella volvería, por eso no podía aceptar la verdad.
Todo empeoro con el tiempo, Aro estaba peor y peor, de pronto dejo el trabajo en el hospital y se volvió un ermitaño, Edward fue a verlo varias veces y todas esas lo encontró bajo los efectos del alcohol o tomando pastillas antidepresivas.
Rosalie, con su titulo en psicología, pudo hacer un perfil de Aro para que pudiéramos llevarlo a una clínica de rehabilitación pues él no podía estar solo, las últimas ocasiones que Edward fue a verlo lo encontraba perdido, no respondía ni siquiera parecía estar ahí, estábamos preocupados por él. Cuando Edward le dijo que quería ayudarlo y llevarlo a la clínica él se negó y desde ese momento cerró las puertas para que Edward no volviera a entrar a su apartamento.
No sabíamos de él, Edward era el más preocupado porque aunque no tuviera una gran relación ahora con Aro, él había representado gran ayuda para Edward durante muchos año, fue como un padre para él cuando Carlisle estuvo fuera de su vida, lo quería en cierta manera y no quería dejarlo solo.
Una tarde Esme nos llamo asustada, decía que estaba encerrada en la habitación junto con Sophie porque Aro había entrado a su apartamento, no sabía cómo ni que quería pero temía por ella porque él estaba como perdido, como si no supiera que estaba ahí, así que Edward salió corriendo a ayudarla, encontró a Aro llorando afuera de la habitación, rogándole a Esme que le abriera.
Edward se llevo a Aro y mientras yo fui a ver a Esme, estaba desconsolada, decía que no podía reconocerlo, era como si fuera un hombre completamente diferente al que conoció, dijo que mientras él lloraba afuera ella quiso salir pero tenía tanto miedo que no pudo hacerlo. Le pedí se calmara y tomara una siesta para calmarse y mientras yo cuidaría de Sophie.
Al anochecer Carlisle volvió al apartamento, había estado fuera por una urgencia en el hospital de Forks y hasta entonces había podido llegar. Le explique lo que había pasado, Edward paso por mí y después de conversar con su padre salimos de nuevo a nuestro apartamento. Me explico que había llevado a Aro a su apartamento y lo dejo durmiendo.
Al día siguiente de eso, Edward fue a buscarlo y Aro no permitió que entrara, volvió a lo de antes.
Aro no dejaba que nadie entrara en su vida y después de que fue al apartamento de Esme todos estaban ansiosos, él ahora tomaba antidepresivos y combinadas con el alcohol todo podía ponerse feo, Carlisle se llevo a Esme y a Sophie a Forks unos días después, también Alice y Jacob habían vuelto allá, nosotros teníamos muchos asuntos aquí, yo estaba por terminar la carrera y él seguía en el hospital así que no podía irse así nada más.
Decidimos que lo mejor era darle un poco de espacio a Aro para que pudiera aclarar sus ideas pero días más tarde recibimos una llamada que cambio nuestras vidas.
Habían encontrado a Aro muerto en su apartamento producto de una sobredosis, fue un golpe muy duro para todos porque a pesar de todo, sabíamos que él era un buen hombre, pero al sentir que había perdido todo no pudo con ello y se dejo vencer, Edward lloró su muerte porque en cierta manera él lo quería y apreciaba, el día del funeral, todos estuvieron presentes, Esme hablo frente a todos sus colegas y amigos.
Llore durante todo el funeral, no podía imaginar el dolor que debían sentir Edward y Esme en esos momentos, me limite a darles mi apoyo en todo momento. Luego llamaron a todos para leer su testamento, fue una gran sorpresa para nosotros pues todo se lo había dejado a Edward, también dejo un fideicomiso para Ethan y una carta para Esme y otra para Edward.
Yo no pregunte por ninguna carta porque sabía que era algo privado así que no tenía idea de que decían pero suponía que era una despedida. Todo eso paso hace 3 meses, aunque aun dolía sabíamos que no podíamos quedarnos ahí para siempre, así que habíamos llevado lo mejor posible su muerte.
En nuestro caso por fin estábamos por decir el "Sí, acepto" frente al altar, teníamos casi un año preparando la boda, todas me habían ayudado mucho y ahora podía decir que nuestra boda sería perfecta.
Aunque las últimas semanas siempre eran las más estresantes, finalizar todos los detalles te volvía loca. Todas las invitaciones habían sido enviadas, los vestidos elegidos, los trajes también, las despedidas habían sido hechas, todo estaba saliendo tal como esperaba.
Ethan tenía un año y 4 meses, decía pocas palabras como "mamá" "papa" "Ophie" "abu" y nada más a veces decía cosas a medias o intentaba decirlas pero esas eran sus cuatro palabras favoritas, era un niño muy activo, le gustaba gatear por todo el apartamento y llenar de besos a Sophie, creo que la veía como su hermanita o algo así.
Sophie en cambio era una bebé más tranquila y dulce, aun intentaba hablar pero no había dicho nada en concreto, Carlisle la seguía a todos lados con una cámara rogando que le dijera algo, lo que fuera, pero Sophie siempre se reía y aplaudía como si se burlara de su padre.
Esme y Carlisle se casaron por lo civil 6 meses después de que nació Sophie, fue una boda pequeña pero hermosa, su luna de miel duro dos meses en una Isla en Brasil, solo ellos dos y Sophie.
Emmett y Rose se habían comprometido un mes antes y estaban felices con iniciar una vida juntos. Aunque querían esperar para tener hijos, al menos un año antes de tenerlos. Alice y Jacob vivían en Forks junto a la familia de Jacob aunque en su propia casa, ellos vivían como en una luna de miel, aunque aun no tenían planes de casarse, sí tenían planes para comenzar una familia.
Tanya y Jasper se habían ido de viaje en cuanto ella se graduó en diseño hacía unos meses, volverían para la boda pues Tanya era de mis Damas. Yo estaba a dos meses de mi graduación así que aplazaríamos la luna de miel para entonces pero no queríamos atrasar más la boda.
Con Salvatore todo se había calmado, después del verano él había comenzado a salir con una nueva maestra llamada Isabel Barrios, él y yo no volvimos a hablar y por mí estaba bien, pero podía notar como había cambiado en los últimos meses y se le veía realmente enamorado de ella, me alegraba por él en cierta manera.
Charlotte se había ido del hospital, al parecer no soporto que todos la vieran como la loca ex novia de Edward que no podía entender que la había dejado en el pasado. Así que se fue y por mí está más que bien.
.
.
.
Respire profundamente y me mire una vez más al espejo, mis manos sudaban y sentía como si mi corazón fuera a salirse de mi pecho en cualquier momento, mire mi vestido blanco y perfecto, no tenía miedo, estaba completamente convencida de esto, quería hacerlo, pero al mismo tiempo moría de nervios.
Vi la puerta abrirse y vi a mi padre con su traje negro, se veía bien.
-Hola.-dijo con una tierna sonrisa. Le sonreí de vuelta y él abrió sus brazos para que me acercara, lo hice y lo abrace con fuerza.
-Gracias.-dije bajito, no sabía ni porque le estaba agradeciendo, tal vez por todo o tal vez por nada, pero quise hacerlo.
-Tranquila, mi niña.-dijo acariciando mi espalda, asentí.
-Estoy bien.
-Es normal estar nerviosa.
-Solo…no dejes que me caiga.-dije alejándome y sonriéndole, él sonrió también.
-Jamás.-al ver sus ojos recordé todas esas veces cuando era una niña y él me levantaba del suelo porque no podía correr ni dos metros sin caerme, como limpiaba mis rodillas raspadas y me llevaba por un gran helado de chocolate.
Recordé cuando me llevo a la estación porque no tenía clases y me dejo dar vueltas en su silla, recordaba cómo había cuidado de mí como si fuera la cosa más valiosa que tenía y eso me hizo sonreír llena de felicidad, una lágrima rodó por mi mejilla y él la limpió con cuidado.
-Te amo.-susurro, sonreí y asentí.
-Te amo.
Abrí mis ojos y estábamos justo frente al altar, caminando lentamente hasta él, me sonrió desde su puesto, respire y di otro paso, veía nuestros recuerdos juntos y a cada paso me sentía más segura de decir las palabras que me unirían a él para siempre.
Al llegar mi padre me entrego con una sonrisa en su rostro a la que correspondí para luego mirar al hombre que amaba con todo mi corazón, al que quería unir mi vida para siempre. Él e Ethan eran mi vida entera ahora.
-Estamos aquí para unir a Edward Cullen Platt e Isabella Swan Dwyer en sagrado matrimonio…
Así inicio la ceremonia, fue lo último que escuche antes de perderme en su mirada llena de felicidad, y mientras todo pasaba yo podía repetir cada segundo juntos en mi mente.
"-¿En qué piensas que estas tan sonrojada?"
"-¿Esto qué quiere decir? ¿Somos como novios o algo así?"
"-Quiero hacerte el amor."
Todos los recuerdos estaban ahí, guardado en mi mente para siempre, sonreí y regrese al ahora para escucharlo responder.
-Sí, acepto.-dijo mirando mis ojos, sonreí y una lágrima recorrió mi mejilla.
-Isabella Swan ¿Acepta como su legitimo esposo a Edward Cullen, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?-mire los ojos verdes de Edward y sonreí.
-Sí, acepto.-ambos sonreímos, lo siguiente fue ponernos los anillos y decir nuestros votos, al terminar la ceremonia me sentía feliz y completamente fuera de mí. Bese a Edward con todo el amor que sentía y él me beso de igual manera, nos perdimos en nuestra burbuja hasta que escuchamos los aplausos de todos y gritos de Emmett, Edward sonrió y soltó mi mano solo para ir por nuestro hijo y traerlo con nosotros.
-Ahora sí, estamos completos.-dijo sonriente, sonreí y me acerque a besarlo para luego besar también a mi pequeño que llevaba su pequeño traje, se veía precioso como su padre.-¿Lista?-no había mejor vista que mis dos hombres tan elegantes y sonrientes.
-Lista.-tomo mi mano y comenzamos a caminar por el pasillo ante la mirada de todos que nos miraban sonrientes, mis padres estaban felices y me sonreían emocionados, luego estaban Carlisle, Esme y Sophie en los brazos de su padre, se veía como aplaudía emocionada intentando hacerlo igual que todos los presentes, detrás de nosotros venían los chicos pues eran mis damas y sus padrinos, mi pequeño saludaba a todos regalándoles esa gran sonrisa sin dientes que tenía.
La fiesta sería en un pequeño jardín, era simple y hermosa, después de meses buscando un lugar era lindo poder sentarnos y ver como todo salía bien.
Al llegar saludamos a todos los invitados y luego pasamos a nuestra mesa con nuestras familias, ahí todos nos felicitaron de nuevo y comenzamos a platicar de todo y nada, Ethan jugaba con su corbata intentando quitarla así que Edward se la quito, Sophie estaba plácidamente dormida en los brazos de Carlisle con una dulce mirada de Esme sobre ellos. Emmett y Rose se decían cosas al oído riendo a carcajadas, no quería ni saber que estarían hablando ese par. Alice y Jacob se habían perdido entre el amplio jardín.
Todos estaban pasándola bien, podía verlos desde mi lugar a todos, me pregunto qué pensarían que supieran que yo solo quiero llegar a mi ansiada noche de bodas, díganme pervertida pero hace casi 2 semanas que no hacemos nada porque al parecer esa es la tradición y aunque intentamos romperla varias veces, tanto las Damas como los padrinos lo habían impedido a como dé lugar, así que yo estaba ansiosa porque se acabara la fiesta y nos fueron directo al hotel donde pasaríamos nuestra noche de bodas.
Nada más de imaginarlo una sonrisa apareció en mi rostro y sentí un hormigueo en mis piernas, debía alejar esos pensamientos de mi cabeza pero eran tan tentadores, sentí unos labios en mi cuello que erizaron todo mi cuerpo.
-¿En qué piensa que está tan sonrojada, Señora Cullen?-sonreí recordando aquella primera vez, bueno está sería otra primera vez pero como esposos.
-Nada-dije con una sonrisa en mi rostro y girándome para verlo sonreír, creo que él era el más feliz aquí, sus ojos brillaban llenos de ilusión y su sonrisa me demostraba que estaba más que feliz. Le di un suave beso en los labios, yo estaba tan feliz como él.
-Mami-me llamo mi pequeño dando palmaditas en mi rostro, lo mire y él tomo mi rostro para verme a los ojos, estiro sus labios esperando su beso también, sonreí y le di un suave beso logrando que él riera alto.
Durante la noche baile con mi padre, mi cuñado, Jasper, Jacob, mi suegro, algunos amigos de la universidad, algunos otros colegas de Edward, pero finalmente cuando estuve en los brazos de mi ahora esposo no volví a salir de ellos.
Después de nuestro baile inicial no nos habían dejado un momento a solas así que apreciaba este instante.
-Estás hermosa.-dijo bajito en mi oído, sonreí y me acomode en su pecho mientras él nos giraba lentamente.
-Gracias.-dije con el mismo tono de voz.-Tú estás muy guapo.-dije con una sonrisa aun más grande, deseaba como nunca quitarle ese traje y que me quitara este hermoso vestido.
-¿Estás ansiosa?-pregunto cuando me vio sonrojada de nuevo, logrando que me sonrojara aun más.
-Digamos que sí quieres romper este vestido para acelerar las cosas…no me opondría.-dije con una sonrisa coqueta en mi rostro, él rió aun más y me giro de nuevo.
-Siempre creí que yo te había llevado por el camino de la perversión pero estoy empezando a creer que fue todo lo contrario.-dijo sonriente, entrecerré los ojos y me acerque a sus labios.
-Me sorprende que tardara tanto en descubrirlo Doctor Cullen.-dije sonriente y lo bese de lleno en los labios.
Más tarde baile un poco con mi pequeño cobrizo que parecía más que emocionado, movía sus piernas de arriba abajo y reía mientras bailaba entre las personas. Pero creo que eso lo canso pues de inmediato se quedo dormido en carriola.
Edward me abrazaba por la espalda colando sus manos sobre mi vientre, yo me recargaba en su pecho mirando a todos nuestros amigos y familiares felices en la pista, bailando "You're the one that I want" de Lo-Fang, recorría con la mirada a todas las parejas que parecían perdidas en sus propios mundos.
Charlie y René eran tiernos porque René no entendía ni un poco del baile y Charlie debía guiarla lo mejor que podía, era dulce ver como ella se sonrojaba y él le sonreía y le daba un beso.
Esme y Carlisle por otro lado, eran los mejores bailarines de la pista, sus miradas jamás dejaban de estar conectadas y se notaba como se amaban de una forma que pocos conocían.
Alice y Jacob, la canción había cambiado y ahora era "My love" de Sia, bailaban con lentitud como si no les importara que el resto del mundo estuviera ahí, eran dos polos opuestos destinados a encontrarse y llenar los espacios juntos.
Rose y Emmett parecían una pareja completamente diferente cuando bailaban, porque de pronto se veían sofisticados y dulces a diferencia de lo que se esperaría de ellos siendo tan descarados al hablar.
Jasper y Tanya parecían encontrar su ritmo poco a poco, él la miraba como si no quisiera perderla jamás y ella lo miraba con total anhelo, se sonreían y miraban intensamente, sin duda ellos se amaban.
-¿Estás feliz?-pregunto Edward en mi oído, sonreí y asentí mirando a todos nuestros seres queridos.
-Más que eso.-él beso mi cuello y sonrió.-¿Tú estás feliz?-pregunte.
-Más que eso.-repitió causando una gran sonrisa en mi rostro. Emmett se acerco a Esme pidiéndole bailara con él mientras Rose comenzó a bailar con Jacob, Carlisle invito a Tanya a bailar y de pronto vimos a Jasper y Alice chocar y girarse pidiendo disculpas hasta notar que eran ellos. La canción cambio por "Don't you remember" de Adele, Jasper la miro a los ojos y tomo su mano con delicadeza.
Desde nuestro puesto no podía escuchar que decían pero lo siguiente que vi fue como comenzaban a bailar juntos, aquellas miradas intensas no eran como las que se dedicaban con sus respectivas parejas, eran incluso más fuertes que aquellas, estaba realmente confundida por aquel cambio, ¿acaso quedaba algún sentimiento entre ellos?
A decir verdad ellos no habían vuelto a hablar como se debía desde que rompieron pero ahora ahí podía decir que su capítulo no estaba totalmente escrito y algo quedaba por cerrar. Por inercia intente acercarme para escuchar lo que él susurraba en su oído pero entonces Edward me abrazo con más firmeza impidiendo que diera otro paso, lo mire esperando que él también hubiera visto eso, él sonrió y asintió.
-Tal vez no era su momento.-susurro en mi oído, yo mire de nuevo y pude ver como las últimas notas de la canción, se miraron a los ojos y lo última estrofa pareció encajar perfecto en su momento "Cuando te veré otra vez" sonrieron y lentamente se soltaron y se giraron para ir al encuentro de sus respectivas parejas.
Una hora más tarde todos dieron su brindis, Emmett y Rose se encargaron de poner a toda la audiencia roja como un tomate y al mismo tiempo nos pusieron a reír como locos, al ser los padrinos estaban más que emocionados por estar ahí arriba.
Luego paso Edward, sus palabras fueron firmes exactas y cursis, todo él lo dijo tan atinado que parecía inútil intentar mejorar su discurso, incluso me hizo llorar un poco.
.
.
.
-Creo que alguien me dio permiso de romper este vestido.-dijo Edward besándome con fuerza en el cuello, haciéndome gemir alto, por fin tenía lo que tanto deseaba, estábamos en nuestra habitación, Ethan se había ido con sus abuelos y nosotros aprovecharíamos la noche tanto como pudiéramos.
-Pues yo creo que cambie de opinión, si lo rompes Rose va a matarme.-dije sonriente, él sonrió aun más y sentí sus manos en mi espalda, encontró el cierre y lo bajo hasta dejar toda mi espalda al descubierto, se alejo un poco para quitar el vestido con lentitud, dejando electricidad por cada lugar donde su piel rozaba la mía, gemí bajito cuando su mirada subió de nuevo, sus ojos verdes ahora más oscuros me miraban con deseo y amor. Me quito los tacones y bajo las medias aun con más lentitud que el vestido, disfrutando el momento.
Subió por mis piernas dejando besos hasta mi vientre, sonreí cuando me causo cosquillas, él sonrió y siguió subiendo, ahora yo solo tenía mi braguita y el anillo de casada, él seguía con ese traje que le quedaba como anillo al dedo, sus labios encontraron los míos en un beso tierno, lento y sincronizado.
Mis manos subieron hasta su cuello para quitar la corbata y lanzarla lejos, luego seguí con el saco y luego la camisa, estaba por quitarle el pantalón cuando él me levanto y me llevo directo a la cama, él se quito lo que le restaba de ropa y luego se acomodo sobre mí, besándonos y gimiendo los brazos del otro.
Sus labios bajaron por mi cuello hasta llegar al valle de mis senos y luego llevarse uno de ellos a la boca dejándome jadeante, su sonrisa triunfante era evidente, jadee cuando paso su lengua por mi pezón y luego soplo juguetón, su mano serpenteo por mi vientre hasta llegar a meterse entre mis piernas, gemí con fuerza mientas él jugaba conmigo.
-Te vez tan inocente así.-dijo con voz ronca, yo estaba en un mar de sensaciones así que me limite a gemir de nuevo cuando sus dedos acariciaron ese punto que él conocía mejor que nadie.-Tan indefensa.
-Edward-gemí su nombre mientras mis caderas se movían buscando encontrarse con sus dedos, él me tomo de la cintura para evitar que me moviera y de pronto sentí su lengua ahí abajo.-¡Oh Dios!-grite y mi primer orgasmo de la noche me golpeo con fuerza.
Él subió besando todo mi vientre hasta llegar a mis labios de nuevo, levanto mis piernas dejándolas levemente dobladas a sus costados y luego poco a poco se introdujo en mí haciendo que ambos gimiéramos en los labios del otro, el aire abandono mis pulmones y jadee en busca de él.
-Gime para mí.-pidió o más bien ordeno con voz ronca y llena de promesas, gemí y jadee, grite tu nombre incontables beses, mis manos arañaron su espalda dejando seguro marcas en él, mis piernas lo encerraron y apretaron aun más contra mí, él se sostenía sobre mí con sus brazos a los lados de mi rostro y nuestros labios tenían una lucha eterna por el poder.
-¡Edward!-grite cuando tuve el segundo orgasmo de la noche y sentí como él se corría en mi interior, pero cuando baje de mi nube de placer sentí que él aun no bajaba siquiera un poco y sonreí aun cansada quería más, mucho más.
-Aun no termino con usted, Señora Cullen.-dijo sonriente volviendo a arremeter contra mí.
-No esperaba menos de usted, Señor Cullen.-respondí enredando mis manos en su cuello, él sonrió y me penetro de nuevo, saliendo y entrando con lentitud y firmeza.-Es raro que no me llames "Señorita Swan".-dije de la nada causando que él se riera con ganas.
-¿Quieres que te llame así?-pregunto mirándome a los ojos, era una plática un poco extraña para el momento, pero así solía ser siempre, jamás éramos ordinarios.
-No, creo que me gusta más "Señora Cullen"-dije juguetona, él sonrió aun más y se acerco a mis labios para robarme un rápido beso.
-A mí también me gusta más.
.
.
.
Un mes más tarde por fin me gradué en Literatura Inglesa, él estuvo ahí, aplaudiéndome más que nadie y levantándose con nuestro pequeño en brazos que aplaudía también emocionado, aunque podía jurar que él no entendía muy bien porque lo hacía, solo le gustaba aplaudir y le enseño a Sophie a hacerlo también.
Mis padres estaban ahí, vi a mi padre llorar un poco y me causo mucha ternura, mi madre lo abrazo y le susurro algo al oído con una sonrisa en su rostro.
Mis amigas estaban en primera fila, dado que íbamos en diferentes facultades nuestras graduaciones eran en diferentes momentos, pero era lindo verlas ahí a todas con grandes sonrisas, incluso Angie y Jess estaban ahí, tanto había cambiado nuestra vida en tan poco tiempo, creo que jamás pensarían que yo sería la primera en casarme o tener hijos, ni yo lo creía, siempre creí que sería la última pero heme aquí.
Les sonreí emocionada porque así como inicie termine, con ellas a mi lado, sabiendo que siempre estarían a mi lado apoyándome pasara lo que pasara. Jessica estaba por sacar su primer disco en el cual ella se encargo de toda la producción.
Rose está por abrir un consultorio con un grupo de sus compañeros de facultad, donde cada uno tendrá un punto clave que tratar en las enfermedades psicológicas o algo así, ella lo explica mejor.
Tanya había aprendido mucho en su viaje con Jasper y estaba por sacar su línea de ropa, en la que todas estábamos más que apuntadas para modelarla en la pasarela.
Angie estaba iniciando su residencia en el hospital de Forks, fue una suerte que le tocará allá porque ella extrañaba mucho a sus padres, ella quería especializarse en Pediatría y yo siendo un poco egoísta la apoyaba completamente, es decir, una amiga pediatra jamás queda mal cuando tienes un pequeño tan activo como mi pequeño Ethan.
Camine hasta le directora y me entregaron mi diploma, sonreí y tome su mano con fuerza, estaba orgullosa de haber terminado, con la locura que había pasado en los últimos 3 años creo que muchas veces pensé que jamás me graduaría pero lo logre y aparte de mi pequeño Ethan y de mi maravilloso esposo, este era mi mayor logro, pronto tal vez escribiera una novela autobiográfica ¿Qué se aburriría leyendo todo lo que pase? Es casi un drama de novela mexicana.
Sonreí divertida por aquello, seguro muchas leerían esto y creerían que estoy bromeando al decir que es autobiográfica, tal vez la historia de mis suegros sería un poco más creíble de contar y era una historia digna de ser contada.
Ya pensaría en cuál sería mi primer Best Seller por ahora quería pasar la mejor Luna de Miel, merecía unas vacaciones junto a mi pequeña familia. Mi mano viajo a mi vientre y lo acaricie con ternura, Edward lo notó y sonrió enormemente con sus ojos brillantes.
Hicimos todo lo que pudo estar mal, rompimos reglas, rompimos, regresamos, peleamos, tuvimos un hijo, descubrimos secretos que no esperábamos encontrar, nos enfrentamos al pasado y al presente, vivimos todo lo que pudo salir mal se suponía que todo fuera bien ahora, pero como una fiel lectora de historias de amor sabía que este era solo el inicio de una nueva vida.
Eso fue todo ahora solo quedan dos Outtakes y un Epilogo :3
Espero les guste y dejen sus RR :3
