Los Personajes son de S. Meyer. Yo solo los hago sufrir un poco [nos vemos abajo]
Conexión
Edward POV
Aunque era mi día de descanso tenía que salir de casa, no lo aguantaba más a Tanya. No estábamos casados, ni comprometidos, este solo era el siguiente paso. Vivir Juntos. No es que no la quisiera, la amaba y lo que deseaba era formar una familia con ella, pero este último tiempo se ha vuelto insostenible nuestra relación. Ella se preocupa más de comprar ropa, salir con sus amigas, organizar viajes, no se puede hablar con ella de nada porque lo más seguro es que termináramos peleando, por culpa de los celos que ella sentía.
Así que ahora hacía más turnos en el hospital donde mi padre era el Director, él me decía que debía arreglar las cosas -que aún había una posibilidad- yo igual lo creía, pero aun así no estaba muy seguro de que eso fuera a ser posibles para nosotros dos. Aún tenía la esperanza de poder formar una familia con Ella.
Ahora camino a buscar a Alice para poder ir a almorzar juntos –ya que decía que no pasábamos tiempo de hermanos por culpa de Tanya, porque ambas no se soportaban si estaban en la misma habitación- pensaba en como sería si habría una hijo de por medio en este…
Estaba lloviendo como si eso presagiara alguna desgracia-. Aunque no era ninguna novedad en una cuidad como Seattle, pero extrañamente esta era una lluvia distinta, es como si se estuviera cayendo toda el agua del cielo.
–Hola hermanito ¡tanto tiempo! –me dijo en tono de sarcasmo.
–Alice nos vimos la semana pasada y eso que estamos a martes –le dije mientras ella me sacaba la lengua y entraba a mi auto.
–¡ag! La bruja de Tanya, por lo menos puedes escapar para ver a tu hermanita favorita aunque sea solo algunas veces.
–Alice… eres mi única hermana
Ella solo se rió.
Mientras íbamos por la avenida camino al restaurante, vi algo que me dejo con la sangre helada y todo eso pasó en menos de unos pocos segundos. Un auto azul iba a toda velocidad por la avenida que pasaba al frente de nuestra vista. Estaba pasando de alto una luz roja mientras intentaba adelantar a la camioneta que se encontraba al frente de ella. El auto no pudo detener el impacto que iba a provocar al chocar contra un poste. El auto patinó en la acera para luego quedar prácticamente incrustado contra el poste de electricidad. El choque fue tan grande que el sonido que provocó fue demasiado estridente.
No dudé ni un minuto en correr hasta donde estaba ella. Dejé el auto allí, mientras Alice venía detrás de mí con mi maletín. Toda la gente se estaba agolpando a ver el accidente. Las gotas de lluvia no me dejaban correr bien. Me estaba desagradando de sobre manera ese día.
–¡Que alguien llame a una ambulancia! –decía un hombre detrás mío, todavía no sabíamos quien se encontraba adentro, lo mejor no era esperar ayuda si no que nosotros tratar de sacar a las personas que se encontraran adentro. Era de tal magnitud el choque, que esperar al grupo rescatistas era lo más irresponsable que podía hacer de mi parte siendo médico.
–Ya he llamado a una –le respondió Alice mientras me pasaba mi maletín-. Edward, no se cuanto se demoran, pero me han dicho que es un poco complejo. Está lloviendo y eso ha provocado que los hospitales estén más ocupados.
Al tiempo que escuchaba eso me disponía con otras personas a poder mover el auto. Cuando pudimos abrir la puerta, mi corazón se vino abajo al ver una joven de no más de 24 años en el asiento del piloto. Su cara que estaba cubierta por rasgaduras y de sangre que bañaba su cara -por culpa del parabrisas que se había quebrado-…era hermosa, a pesar de todas las heridas que tenía. Estaba vestida –para ser un día con lluvia-. con una camisa que le tapaba solo hasta la mitad de sus brazos y estos a su ves tenían unos cardenales que no eran producto del choque, porque estaban desapareciendo, prácticamente eran unas manos muy grandes marcadas en sus brazos. Siguiendo el recorrido me di cuenta que sus manos sostenían algo, como si no lo quisiera dejar ir. Una mano estaba sujeta a una ¿agenda? Y la otra la tenía aferrada a su estómago. Luego caí en la cuenta que la chica estaba embarazada ¿tal vez unos 4 ó 5 meses? No era como para darse cuenta enseguida, si no que había que mirar muy cuidadosamente. Ella muy pálida y delgada, se podría decir que tenía desnutrición, porque su cara tenía las facciones muy marcadas –sobre todo sus pómulos.
Como ella era la única que se encontraba en el auto y yo al parecer era el único medico que se encontraba allí empecé a revisar si respiraba. Un millón de preguntas tenía mi cabeza en ese momento, pero las dejaría ir por el momento.
Ella todavía respiraba, pero muy lentamente y eso me estaba alarmando. Su pulso era demasiado lento. Su pierna derecha tenía una fractura eso era obvio a simple vista y su ojo se estaba volviendo hinchado, por causa de golpearse con el volante –lo más probable-.
La ambulancia llegó unos 5 minutos después de que saqué a la chica. Ella había perdido la conciencia y sus pupilas estaban dilatadas. Su cuerpo respondía muy levemente a las reacciones que le estaba dando.
Pedí que me dejaran entrar con ella en la ambulancia. Me sentía extrañamente ligada a ella, como un lazo invisible y que poco a poco se hacía irrompible. Antes de irme, tomé la agenda que tenía aferrada a ella antes de que la tomaran los policías mientras revisaban el auto. Sabía que lo podían tomar como un delito, pero sentía que sacar la agenda era algo sumamente necesario.
Mientras los equipos de reanimación trabajaban en ella busqué el número de emergencia de algún pariente o conocido en la guía telefónica, porque ella no tenía ningún teléfono celular de donde pudiéramos buscar a quien llamar. Pero no había ningún teléfono, ciertamente habían unos nombres pero no en la guía telefónica si no que en una parte de preguntas personales donde decía:
"Padres:Reneé Swan y Charlie Swan"
Pero nada que me indicara a mí -ni a nadie-. Donde se podría llamar en caso de emergencia, porque no había nada escrito:
"en caso de emergencia llamar a:_______________________________"
Estábamos llegando ya al hospital, no recuerdo que fue lo que pasó con Alice y ciertamente no me interesaba mucho, ya que por alguna extraña razón salvar a esta muchacha era mi único objetivo.
–¡Robinson! –Le grité, afortunadamente llegaron del hospital donde yo trabajaba como cardiocirujano-. Encárgate de conseguir un obstetra ¡está embarazada!
El salió corriendo a buscar a alguno, mientras nosotros con el equipo de reanimación tratamos de ponerla estable.
Ella entró en estado de coma, no se sabía cuando podía salir de allí horas, días, semanas, meses hasta años -su mente se estaba tratando de proteger-. Ella quedó en observación, el obstetra fue a revisarla y a confirmar que no le había sucedido nada malo al bebé que esperaba y nos confirmó que tenía aproximadamente unas 20 semanas.
Lo único que sabía de ella lo había podido conseguir con la agenda que tenía de ella en relación a su familia era su nombre y su edad, pero no tenía un esposo o aunque sea algún novio. Y esta profesaba:
"Como te llamas?:Isabella Marie Swan"
"Tu edad?:23 24 años"
Tenía tachado el primer numero… luego me dí cuenta el porqué
"Fecha de nacimiento?:13 de septiembre de 1985"
Hace un mes había cumplido 24 años. No podíamos localizar a nadie que fuera familiar de ella, me enteré que sus padres habían muerto y que no tenía ninguna hermana ni una tía o algún pariente lejano. Nada, porque sus padres eran hijos únicos.
Dejé la agenda para ir a ayudar.
Eran aproximadamente las cuatro de la tarde, en un día lluvioso. Alice se había ido a su casa con Jasper, que la había venido a buscar. Me estaba insistiendo en quedarse, pero le dije que no iba a lograr nada. Yo en tanto me encontraba en mi oficina, no tenía humor para irme a enfrentar a Tanya todavía y quería esperar para saber el parte médico sobre Isabella.
Con Tanya nuestra relación era enfermiza, ella no confiaba en mí –como si le diera motivos para no confiar-. Tampoco es que fuera un santo, pero no la había engañado nunca, pero eso no parecía entenderlo ella.
La verdad es que nadie de mi familia le gustaba Tanya para mí. Nos habíamos conocido hace dos años, cuando había ido con mi hermano Emmett y Jasper a un bar. Hablamos y de allí nos empezamos a conocer. Llevábamos un año y meses.
Tomé la agenda, esta tenía impregnado un olor. Tan delicioso, pero que era difícil de describir… era fresco si. Pero… dulzón. Como a fresas y manzana, era un olor a frutas… cítrico, cierto toque de madera, almizcle blanco, cedro… pero extremadamente delicioso. No había olido nada igual en mis 27 años de vida.
La abrí… al principio tenía una hoja en blanco. Luego venía la presentación. Más tarde la hoja que ya había visto… Los datos personales, pero que no me había detenido a verla mejor.
"Bitacora Privada"
Con esas palabras rezaba el título de la hoja que estaba viendo. Mas abajo salían las otras preguntas, que muy curiosamente me detuve a leer. Espera que pudiera sacar algunas de las repuestas que tenía en mi mente.
"Como te llamas?:Isabella Marie Swan"
"Tu edad?:23 24 años "
"Fecha de nacimiento?:13 de septiembre de 1985"
Esos eran datos que ya sabía, aunque me preguntaba ¿Qué hacía una joven de 24 años corriendo en un auto por Seattle un día lluvioso? Le habían echo exámenes de sangre para comprobar si había bebido algo antes de chocar, pero nada. Decidí investigar un poco más, no era que estuviera leyendo algo que no debía, solo simple labor de médico –o eso quería creer-.
"Que estudias?:nada, no tengo permitido estudiar, no quiere que salga de casa"
"Como te proyectas?:definitivamente preferiría estar debajo de una capa de 6 mt de tierra en el futuro"
"cual es tu hobbie favorito:Escribir y leer"
No estaba cien por ciento seguro… pero ella no podía estudiar. Suena estúpido porque lo estoy leyendo, pero ¿Por qué ella no podía estudiar? Tal vez dinero, muchos jóvenes desisten de estudiar en la Universidad porque no cuenta con el suficiente dinero para poder hacerlo. Están las becas, pero había algo que me intrigaba también y es el hecho de que ella preferiría estar muerta.
"con quien vives?:con un psicópata"
Luego de leer eso, pensé que tal vez la chica solo tenía problemas familiares, que no era más que el común de los jóvenes "no soportar a la autoridad"pero eso aun no me tenía muy satisfecho. Me puse a revisar las siguientes hojas de la agenda. Isabella la usaba como un diario, donde escribía lo que le pasa en el día. Me puse a leer una hoja al azar, pero luego de leer se fue el color de mi cara, lo que ella escribía era espantoso.
Sábado 23 de Abril
Hoy fue un día terrible. Llegó ebrio. No traía amigos –uff!-. Espantoso. No encuentro un motivo para seguir con vida. Cuando pensé que era una persona cruel y despiadada, él me muestra que puede ser peor. No le bastó con comprarme, utilizarme, si no que también… ¡no lo puedo creer! ¡El mundo realmente está MUY jodido!, lo que más deseo en este momento es desaparecer de la faz de la Tierra… Ni si quiera me atrevo a escribir acá lo que él me hizo.
Me duele todo el cuerpo, pero no creo que a él le interese. Fue mi primera vez, si se le pudiera decir algún nombre. Me siento una mierda y punto.
Lo que escribía con su letra -un poco desordenada- era terrible ¿era lo que yo estaba pensando? ¿Violación? Además era virgen. Habían unas marcas –eran lágrimas- que se encontraban en esa hoja y al contacto con la tinta esta se veía borrosa.
¿Estaba bien involucrarme de esta forma? Debía informar a la policía, pero no estaba seguro si eso era lo mejor. Isabella estaba en coma y no iba a lograr mucho, solo que el degenerado se enterara y al Isabella estar incapacitada hiciera que el juicio se hiciera de una forma más lenta. Tenía que hablar con Alice… eso era lo mas seguro que podía hacer, encontraría la forma de ayudarla.
Hi! Lo prometido es deuda... como no obtuve la acpetación que esperaba esperé tener la mitad del 2º capitulo para subir. asi que aqui está... espero que les guste porque amo con todo el corazón este fic ;)
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Au Revoir [!]
