Los personajes son de S. Meyer -yo solo los hago sufriir


1, 2… 3456… segundos

Todavía no terminaba el día, no he almorzado todavía, bajé hasta el casino para comprar solo un emparedado. La agenda de Isabella no la dejaba por nada del mundo… luego de leer eso se me formaron un millón de hipótesis en mi cabeza, pero tenía que esperar el parte medico. Aún.

Como sabía que el parte médico estaba listo a las seis tenía que esperar y no me podía concentrar en nada que requiriera demasiado tiempo así que decidí leer la agenda.

"Quienes son tu familia?:ellos han muerto, me he quedado sola en este mundo "

"Que quisieras mejorar de tu personalidad?:dejar de ser tan cobarde "

Eran las 5:43 quería ir a ver a Isabella, saber como se encontraba. Tenía un gran cable anclado a ella. No sabía mucho acerca de ella, pero algo en mi interior hacia que sintiera cosas extrañas por ellas ¡por dios! Tengo novia, pero aun así…

Ella Estaba en la habitación 476, no debía tomarme mucho tiempo en llegar allí, pero antes tenía que ir con el Director. Mi padre. Nunca había abusado del puesto que él tenía, solo que esta era una ocasión que se me presentaba y tenía que aprovecharla. El doctor Snow es quien estaba atendiendo a Isabella, pero yo quería ser quien atendiera a Isabella.

Saludé a la secretaria de mi padre y entré a su despacho. Él sabía que yo no tenía que trabajar ese día en el hospital ahí el porqué de su duda.

¿A alguien de la familia? ¿le ha sucedido algo a Tanya? –me preguntó alarmado mientras salía de su escritorio y se acercaba a mí-.

–No la verdad que no, todos están muy bien, pero he venido aquí a pedirte un favor.

–Oh… bueno entonces dime ¿Qué es lo que puedo hacer por ti?

–Quiero ser el doctor de una paciente que ha llegado hoy por un accidente automovilístico –le dije mientras veía que él se iba a sentar nuevamente a su escritorio-. Isabella Swan.

–¿Y a que viene todo esto? ¿Desde cuando te importa ser el doctor de alguien? –eso era lo que menos deseaba que me preguntara. Ni yo tenía una idea vaga siquiera del porqué quería ser su doctor.

–Eh… bueno –dudé un poco antes de responderle- yo vi el accidente hoy antes del almuerzo. Yo la saqué de ese auto y no se… siento que debería hacer eso.

–¿Qué doctor está a cargo ahora?

–El doctor Snow –le respondí.

–No estoy seguro –espero un momento para luego mirarme-. Deja ver que puedo hacer, pero no te prometo nada.

–Bueno, gracias.

- Saluda a Tanya de mi parte

–Está bien

Carlisle era la persona que "quería" a Tanya, no es que se llevaran bien, pero por lo menos la respetaba y con eso me bastaba.

Salí de la oficina de Carlisle para dirigirme a la zona de internados. Específicamente a la habitación 476, les había pedido a los doctores que la llevaran allí –era una de las mejores habitaciones, solo para ella-. Desde ahora yo me haría cargo de ella económicamente en lo que al hospital respecta.

Llegué hasta donde estaba la recepcioncita de esta área.

–¿Está el doctor Snow?

–Sí, se encuentra revisando a una paciente.

–¿En que habitación está?

–Creo que en la 476 –me dijo, quise tentar a la suerte

–¿Puedo entrar?

–no estoy segura si eso sería lo correcto.

–Por favor...–observé su nombre-. ¿Jessica? –usé todos mis encantos para que me dejara entrar a esa habitación. La vi dudar por unos breves segundos para luego solo asentir, yo simplemente estaba feliz.

Miré mi reloj… 5:57 estaba a punto el doctor Snow de terminar con la revisión.

Entré con sumo cuidado a la habitación tratando de hacer el menor ruido posible, cuando la ví allí el corazón medió un vuelco. Estaba pálida, sus manos estaban a sus costados, tenía una serie de maquinas conectadas a su alrededor.

El doctor me vio y me invitó a pasar, pero lo que él no sabía es que si no me hubiera invitado habría encontrado la forma de entrar igualmente.

–¿Y que se te ofrece Edward? Si quieres me puedes esperar y luego podemos hablar de lo que tengas que decirme –vi como él le tomaba los brazos, los observaba y tocaba los cardenales-.

– Es sobre Isabella Swan –le dije antes de que a él se le ocurriera sacarme de la habitación.

–¿Sobre ella? –me preguntó mientras la apuntaba con su cara.

–Sí, quería ver la posibilidad de ser su doctor desde ahora en adelante.

Él no me respondió enseguida si no que esperó, estaba meditando. Luego de pensarlo por alrededor de un minuto me dijo:

–He de suponer que Carlisle esta al tanto.

–Sí, bueno, le he contado, pero el me ha dicho que verá que opinas tú… -no alcancé a terminar cuando me interrumpió.

–Está bien, está bien, puedes ser su doctor ¿quieres seguir tu haciendo el parte?

–No, creo que lo más adecuado es que tú termines parte, o sin habrás trabajado por nada.

–Está bien, no me queda nada igualmente, si quieres te lo envío luego ¿Qué te parece?

–Si, no hay problema.

La vi por última vez, sus facciones demacradas, sus parpados cerrados, sus labios partidos. Tenía una venda alrededor de la cabeza además tenía un yeso en su pierna.

Como estaba embarazada había muchos más cuidados alrededor de ella. Cuando me hiciera cargo se me haría un poco complicado, ya me hacía cargo de un numero bastante grande de pacientes en es sector de cardiología, pero aun así quería hacerme cargo de ella.

–Por cierto, la paciente tiene unas heridas que no son del accidente que sufrió –diciendo eso, él me sacó de mis cavilaciones, pero era algo que me esperaba desde que leí aquella agenda.

–¿Cómo que tipo? –le pregunté.

–Algunos cortes en las piernas, también tenía un dedo fracturado en su mano izquierda, esta se estaba sanando, pero con el choque ha empeorado, pero lo hemos podido controlar –luego me dí cuenta de que había pasado de largo en el hecho que su mano izquierda tenía un cabestrillo, que no me había fijado antes-. No podría hacer un juicio de valor, pero algo me dice que… bueno, ella era maltratada o tal vez sufría algún problema psicológico, también tiene algunas cortadas en sus brazos y bastantes hematomas *[n/a: cardenales, moretones] en el interior de sus piernas y en su pecho. Y en la palma de su mano derecha tiene una quemadura, no se que podría ser…

No ha presentado ningún avance sobre su estado, pero el bebé sigue estando sin riesgo mayor por el momento, aunque lo más probable es que vaya a nacer prematuro y por cesárea, pero todo depende si ella logra salir del coma antes de que tenga que nacer.

Bueno igual te lo mandaré el estado mucho más detallo en el informe esta noche a tu e-mail ¿está bien?

–SÍ –traté de sacar la voz de alguna forma-. ehh… ¿te importaría que me quede un momento aquí con ella?

–No para nada, después de todo es tu paciente –Snow se despidió y salió cerrando la puerta.

Estaba parado todavía –en estado de shock, pensando analizando- tenía la Agenda de Isabella en mis manos. Caminé hasta el lado derecho de la camilla, había un sillón al lado de esta y allí me senté. Abrí la agenda, no me había percatado de cómo era la agenda. Esta era celeste, estaban las características de Londres y tenía un título que decía "Diary 2009"

No estaba seguro de cómo empezar, quería conocer un poco más de la vida pero no con sus datos personales. Llegué hasta Enero día… Domingo 4.

Domingo 4 de Enero

Mis padres han muerto hace aproximadamente 3 meses, los extraño. El replique de la lluvia no me deja dormir tranquila, me recuerda a sus muertes… He llegado hace 3 días. Extraño a mis amigos, amaba cuando me decían Bella, pero ahora no me siento así. Estoy en un ático. Está lleno de polvo, pero me he acostumbrado a eso. Lo único que tengo que me recuerda a mis padres es esta agenda aun recuerdo cuando me la regalaron.

Bella, cariño, mira lo que tengo para ti, una agenda para que puedas escribir todo lo que se te plazca –me había dicho mi madre Reneé el día de mi cumpleaños nº 23.

No había podido salir a estudiar a una Universidad, no había dinero para eso, pero estaba reuniendo el dinero, aun así no me había ido de la casa, mis padres no querían, además que no tenía donde irme aun.

Ahora estoy encadenada a un "hombre" que será mi novio o esposo o lo que sea por lo menos hasta que se canse de mí, y todo gracias a mi papá, pero se que él no sabía en el tipo de hombre que era él.

*solo espero que el "dueño" que tengo ahora no me llame Bella, solo espero eso. Con todo mi corazón.

Así que le gustaba que la llamaran Bella, ese nombre le quedaba a la perfección.

Ahora me dirigí hasta Abril, los días 7 y 8 no había escrito nada- eso era extraño eran las únicas dos días que no había escrito en todo el mes-. Pero sí el día jueves 9 escribió.

Martes 7 de Abril

Miércoles 8 de Abril

Jueves 9 de abril

No he podido escribir, él me ha visto escribiendo y no le ha gustado para nada. Se ha enojado demasiado. No le gusta que yo escriba las cosas que me pasan en el día, así que para que aprenda a que no tengo que escribir, se le ocurrió con un cuchillo de mantequilla que había puesto al fuego ponérmelo en mi mano derecha, el dolor que sentí cuando lo puso allí fue indescriptible-no quise llorar frente a él- no pude escribir durante dos días, ahora que escribo aun me duele mi mano por el solo echo de tomar el lápiz y cerrar mi mano.

Dejé la agenda aun lado –no quería seguir leyendo por el momento-. el solo echo de imaginarme a alguien haciendo tal cantidad de daño a esta joven me ponía furioso ¿Cómo alguien puede dañar tanto a una persona?

Tomé la mano de Bella y le acaricié la palma donde tenía la cicatriz, estaba arrugada, estaba diagonal a la forma de la mano donde se encontraban la línea de la vida y el dinero. Estaba de un color más oscuro que la tonalidad común de la mano de Bella. Pasé mis dedos por allí una y otra vez. Estaba seguro que Bella no me escucharía.

–Bella ¿Cómo alguien te puede hacer tanto daño?

Obviamente no esperaba una respuesta de su parte, pero quería creer que tal vez, solo tal vez había una remota posibilidad que su subconsciente me esté escuchando.

–¿Cómo pudiste soportar tanto tiempo? No he leído tanto, pero me he dado cuenta de todo el daño que te han hecho. Todavía no se como fue que quedaste embarazada ni porque te he encontrado hoy, pero siento que necesito protegerte, creo que me estoy volviendo un loco.

Espero que te puedas despertar pronto. Vendré a verte muy a menudo, tanto así que te hartarás de mí.

En eso un replique muy suave se escuchó –me dí cuenta que era mi celular-. vi en la pantalla y me dí cuenta que era mi hermana Alice. Contesté.

–Hola Alice.

–Hola hermanito, te estuve esperando para que me llamaras y me contaras lo que sucedió, pero nunca me llamaste, estoy muy enojada contigo.

–Lo siento Alice, pero verás todo fue muy rápido, me distraje haciendo otras cosas, pero ahora que me llamas te quería decir si podemos juntarnos a hablar mañana ¿Qué te parece? Tengo que hablar contigo y es urgente.

–¡guau! ¿De donde sacas tanto aire para hablar de esa manera? Te pareces a mí después de todo, pero está bien, mañana hablamos.

–Ven a mi consulta en el hospital. Tengo trabajo mañana y no creo que quieras ir a la casa ¿no es cierto?

–Sip, tienes toda la razón, no quiero ver a Tanya. Hablando de la perr… perdón de Tanya, me ha llamado más de 5 veces preguntándome por ti, sabes que no nos soportamos ¿por qué mierda no respondes tu celular?

–No me he fijado en el, el celular estaba con el timbre muy bajo –dejé el tema allí-. Alice no le digas a nadie sobre lo de mañana, es muy serio lo que tengo que hablar contigo.

–Dime que no le vas a pedir matrimonio a la… a Tanya ¡por favor!

–No Alice, no es sobre eso, pero es sobre el accidente de hoy.

–Está bien de mi boca no saldrá palabra alguna de eso. Nos vemos mañana, Adiós.

Luego de colgar miré la pantalla del celular y me fijé que había 16 llamadas perdidas de Tanya, estaba seguro que si la llamaba era una pelea segura e innecesaria en esta habitación. Decidí salir de la habitación refunfuñando, miré a Bella por última vez. Le tomé la mano, le dí un suave beso en esta y salí finalmente de la habitación.

Camino a mi consulta tomé el celular nuevamente y marqué el número de Tanya… y aquí venía… una pelea. Cuando dejó de sonar el celular me dio con la voz de Tanya.

–¡Edward! ¿¡Donde te has metido todo este tiempo!? ¿Sabes cuantas veces te he llamado? ¿Sabes acaso lo preocupada que he estado?

Si, está bien, lo admito, ha sido un error de mi parte no haberla llamado en todo el día, bueno unas 7 horas.

–Sí, tienes razón Tanya, debí haberte llamado, realmente lo siento, pero tuve una emergencia y ahora me encuentro en el hospital. Ahora voy para allá.

–Apresúrate, te tengo una sorpresa –me dijo mi novia al otro lado del teléfono.

Colgué, tomé la agenda y la guarde muy celosamente en el interior de mi maletín, no quería que nadie la viera y menos Tanya, con ella tendría que tener cuidado.


Hola! gente lindA! oh! no saben la emoción que siento que les guste el fic... gracias por sus reviews, SUS FAVORITOS Y AleErtas! los adoré jijii... un adelanto del proximo cap... Tanya le tiene una sorpresa ¿que será? y Edward hablará con Alice y le abrirá los ojos, aunque Edward es un tanto terco.

denle clik a ese bonito, verdoso, sexy y escultural botoncito verde... ¿alguna sugerencia, duda o consulta? Diganme que les pareció para ir mejorando ;)

Au Revoir! [!]