Outtake
Ethan y Hannah
"Only love can hurt like this"
Ethan Pov
Había sido un largo día, estaba cansado, solo quería dormir durante las próximas 12 horas, pero la verdad cuando cerraba los ojos lo único que podía pensar era en Hannah, estaba furioso con ella, pero al mismo tiempo la quería, me preocupaba por ella, verla tan asustada me ponía mal y solo quería abrazarla y repetirle que estaría bien, todo estaría bien.
Pero ella me alejaba, mientras yo luchaba por recuperar aunque fuera un poco de lo que llegamos a tener, aunque me viera como su primo, yo quería creer que me quería al menos de esa manera, pero era tan difícil, habían pasado ya 5 meses y seguía igual, me odiaba por todo y luego me llamaba en la noche más que enojada para reclamarme cosas que no tenían sentido alguno, por Dios acaba de entrar a la Universidad, en la carrera de medicina, lo único que quería hacer con mi tiempo libre era dormir, no recibir llamadas de odio a las 2 de la mañana.
-Hola.-dije molesto, estaba volviéndome loco todo esto, escuche un sollozo al otro lado del teléfono.-¿Hannah?-pregunte confundido, mire el reloj y pasaba de la media noche.
-Se mueve.-dijo entre sollozos, yo estaba medio dormido así que me quede confundido.
-¿Qué se mueve?-pregunte pasando mi mano libre por mi rostro intentando desperezarme.
-¡Ethan!-me grito de pronto molesta, yo abrí los ojos sorprendido.
-¡Por amor a Dios! ¡¿Quieres decirle a tu chica que deje de llamar tan tarde?!-escuche la voz de mi compañero de habitación, al parecer tampoco le caí bien a él, suspire y me levante para salir al corredor.
-Hannah, es la una de la mañana, estaba dormido necesito más detalles.-dije sentándome contra la pared, ella suspiro.
-El bebé, se mueve.-dijo más tranquila, sonreí ella no me hablaba del bebé nunca, era nuevo que me diera un detalle tan importante.
-¿En serio?-pregunte con una sonrisa en mi rostro.
-Sí, se está moviendo ahora.-dijo con la voz llena de emoción.
-Quisiera estar ahí para sentirlo.-dije sonriente, ella suspiro.
-Yo también quisiera que estuvieras aquí.-dijo y me sorprendí bastante, era la primera vez que me llamaba para algo diferente a decirme cuanto me odiaba.-Mañana me dirás si es un niño o una niña.-dijo con voz baja, podía imaginarla sentada en su cama acariciando su vientre, debía verse tan hermosa.
-Me alegro.-dije con un suspiro.
-¿Cuándo volverás?-pregunto de pronto, yo fruncí el ceño.
-Bueno llevo un mes aquí así que supongo que para Navidad.-dije pensativo.
-Entonces no estarás aquí cuando el bebé nazca.-dijo y escuche que comenzaba a llorar de nuevo.
-Oh.-fue lo único que pude decir, no entendía porque era yo al que sus hormonas atacaban.
-¡Eres un idiota!-grito de pronto.-Seguro ya estás saliendo con alguien y por eso volverás hasta Navidad.-dijo furiosa, okay, ahora no entiendo.
-¿Qué?-pregunte confundido.
-¡Te odio!-grito antes de colgar, me quede mirando el teléfono y suspire, me levante y fui a mi habitación pero antes de entrar el celular sonó de nuevo.-Lo siento.-dijo entre sollozos.
-Hannah, cálmate.-dije con voz suave, ella lloraba con ganas.
-No te odio.-dijo entre sollozos.
-Sé que no.-dije recargándome en la pared.
-Debo decir algo.-dijo con voz ronca.
-¿Qué pasa?-pregunte.
-No, debo decírtelo en persona.-dijo seria, suspire.
-Bueno pero ¿crees poder esperar 5 meses?-pregunte esperando muchos gritos de su parte, ella solo suspiro.
-No.-dijo y escuche que sollozaba de nuevo.
-Nena tal vez necesites descansar.-dije con un suspiro, no entendía como tenía la energía para quedarse despierta hasta tan tarde casi diario.-Si quieres hablar conmigo puedes llamarme más temprano para que duermas más.-dije intentando no alterarla porque sabía que una palabra incorrecta y volvería a odiarme.
-Es que no puedo dormir.-dijo y escuche su voz llena de culpa.-Y el bebé tampoco.-sonreí.-Tú voz lo calma-dijo en voz bajita, sonreí gratamente sorprendido.
-¿En serio?
-Sí, ahora te tengo en alta voz.-dijo aun con voz baja.
-Bueno puedo mandarte una nota de voz si quieres.-dije buscando una solución, esto de estar despiertos de madrugada nos traería problemas a ambos.
-¿Ya no quieres que te llame?-pregunto y escuche de inmediato que estaba molesta de nuevo.-Bien, ya no te llamaré de nuevo.-y volvió a colgar. Suspire podía llamarla pero por lo que había aprendido en estos meses ella debía hacer, si yo lo hacía me gritaría cosas horribles.
….
-Hola, mamá.-dije con una sonrisa, era sábado y estaba intentando descansar, eran las 3 de la tarde y gracias a Dios ella tenía consciencia y me llamaba a una hora decente.
-Hola, cariño. ¿Cómo estás?-pregunto y podía imaginar que sonreía.
-Cansado.-dije dramático, ella rió.-¿Mamá?
-¿Sí?-Okay ahora como pongo en palabras lo que pasa por mi cabeza, no había forma de explicar lo que Hannah hacía, era confuso pero ¿Cómo explicarlo?-¿Ethan?
-Es que no sé cómo explicarlo.-dije confuso, ella suspiro.
-Cuéntame todo.-dijo.
-Bueno, Hannah me llamo.-dije en un suspiro.
-¿Cuándo? ¿Qué te dijo?
-Diario.-dije divertido.-Me llama a diario.-repetí, ella hizo un extraño sonido de confusión.-A las dos de la mañana más o menos, me llama y me grita, se disculpa, dice que quiere que vuelva, me vuelve a gritar, me odia, se enoja porque según ella salgo con alguien, vuelve a disculparse…es confuso.-dije confundido pero con una sonrisa en mi rostro, ella rió.
-Espera aquí.-dijo divertida, escuche como llamaba a papá y lo ponía al teléfono.
-Hola, hijo.-dijo mi padre, él estaba tan emocionado de que estudiara medicina, yo durante años quise venir aquí aunque los últimos años me la pase molestándolo con que quería estudiar cualquier otra cosa solo por diversión.
-Hola, papá.-dije confundido, acaso mi madre se estaba burlando de mí.
-Dice tu madre que hay algo que debes contarme.-dijo y me imagine a mi mamá enfrente.
-Oh.
-Bueno cuéntame.-dijo serio.
-Yo…Hannah me ha estado llamando a diario por las últimas dos o tres semanas.-dije volviendo a explicar lo que le dije a mi madre.
-¿Para qué?-pregunto y me imaginaba que tenía el ceño fruncido.
-Nada en realidad, ella me llama como a las dos de la mañana y me grita.-dije con una sonrisa en mi cara que no podía borrar.-Luego me reclama un montón de cosas, me cuelga, me llama y se disculpa, luego comienza a llorar y me dice que quiera que vuelva y luego me odia de nuevo.-dije pensando en Hannah y con mi estúpida sonrisa, escuche que mi padre reía.
-Ahora entiendo.-dijo pero supuse que eso no era para mí.-Las hormonas te atacan.-dijo divertido.
-Eso ya lo note.-dije con un bufido.-Lo que no entiendo es ¿Por qué a mí? No es que me moleste pero teniendo a tanta gente a su alrededor decidí molestarse conmigo que estoy a kilómetros de distancia.-dije aun más confundido, él rió.
-No estoy seguro de porque a ti.-dijo divertido, genial él también se reía de mí.-Pero cuando tu madre estaba embarazada no importaba que estuviera rodeada de gente, siempre quería que yo fuera el que controlara sus ataques de hormonas.-dijo divertido.
-¡Edward! ¡Eso es mentira! Yo nunca tuve ataques de hormonas.-escuche la voz de mi madre al otro lado.
-Claro que sí.-dijo mi padre divertido.
-Bueno pero tú eras el padre.-dije pasando mi mano por mi cabello, él suspiro.
-Ella no tiene al padre de su bebé con ella.-dijo mi padre serio.-Tal vez te ve como el hombre más cercano a ella.-dijo pensativo.
-¿Yo? Estoy a kilómetros de distancia, dudo que sea eso.-dije aun más confundido.
-No me refiero a cerca de espacio.-explico.-Ella te quiere y tú le dijiste que la querías como algo más que una prima así que tal vez necesita que alguien la quiera de esa manera, ninguno de nosotros puede darle un cariño así.-eso ni siquiera en un millón de años me habría pasado por la mente.
-Eso no tiene sentido.-dije casi en un susurro.-Ella me lo dijo, no quiere nada conmigo.-dije con cierta nostalgia.
-Todos pueden cometer errores, Ethan.-dijo mi padre.
…
Durante las siguientes noches en que Hannah no me llamo, ahora era yo el que ansiaba la llamada, era una locura porque en lugar de dormir me quedaba esperando que ella llamara que me gritara o que me dijera que me necesitaba solo quería que llamara. Tome el celular y salí de la habitación hasta el pasillo, tenía que escuchar su voz, marque su número sonó tres veces, estaba por colgar cuando escuche su voz.
-Ethan.-su voz sonaba tan dulce, tan tierna, me recordaba a aquellos tiempos cuando éramos amigos, cuando me enamore de ella.
-Hola.-dije con una sonrisa en mi rostro, había extrañado esto.-Estaba preocupado.-digo caminando por el pasillo.
-¿Por qué?-pregunto con voz baja, tal vez todos estuvieran dormidos en su casa ahora.
-No me habías llamado y me preocupe.-dije con sinceridad o al menos lo más sincero que pude, no podía decirle que me estaba volviendo loco por escuchar su voz.
-Pensé que estarías molesto conmigo.-dijo y sonaba triste.
-No, en cambio creí que tú eras la que estaba enojada conmigo.-dije sonriendo, salí del edificio y me senté en las escaleras de la entrada.
-Lamento haberte gritado.-sonreí porque había escuchado eso varias ocasiones en los últimos meses.
-No te preocupes.-dije con una sonrisa imborrable en mi cara, si mi padre tenía razón quería decir que ella tal vez solo ta vez había llegado a quererme como yo quería lo hiciera, ahora solo debía esperar a que ella lo dijera.-Extrañaba hablar contigo.-admití, ella rió bajito.
-Yo también, estos días no había podido dormir bien y el bebé no deja de moverse en las noches.-dijo y me la imagine sonriendo.
-¿Quieres que le hable? Tal vez así se duerma y te deje dormir.-dije con una extraña sensación en mi cuerpo.
-Tal vez a ti te haga caso, ha de estar enamorada de ti porque a mí ni porque le ruegue.-dijo con esa suave voz a la que me estaba volviendo adicto.
-¿Es una niña entonces?-pregunte con una gran sonrisa en mi rostro, sería una niña hermosa como Hannah, tal vez tendría esos hermosos ojos azules que brillaban a la luz de la luna, y el cabello rubio y rizado, sin duda sería una bebé hermosa.
-Sí, es una niña y muy inquieta.-dijo ella con voz alegre.
-Ponme en alta voz, intentaré calmarla.-dije emocionado, ella acepto y luego escuche algunos ruidos.
-Listo.-escuche su voz un poco lejana.
-Mmmm ¿hola?-dije confundido jamás había hablado con un bebé y mucho menos uno dentro del vientre, al menos no que yo recordara, escuche la risa de Hannah.
-Se movió supongo que te escucha.-dijo con voz suave, sonreí.
-Nena, debes dormir. Tu mami necesita descansar y si tú andas dando vueltas dentro de ella no puede hacerlo.-dije en algo que parecía regaño pero evitaba reírme, no podía entender esto, era como si quisiera estar ahí, abrazarlas a las dos y acariciar su vientre hasta que las dos se quedaran dormidas y luego quedarme ahí a cuidarlas mientras dormían.
-Oh claro, a él si le haces caso ¿no?-escuche la voz indignada de Hannah y me reí bajito.-Creo que está dormida.-dijo en el teléfono.
-Cuando quieras.-dije sonriente.
-Bueno ahora que se durmió yo también intentare dormir.-dijo con un suspiro.-Gracias, Ethan.
-De nada, Hannah.
-Duerme bien.-dijo como si quisiera alargar la despedida, sonreí si por mí fuera estaría hablando con ella hasta el amanecer.
-Tú también, nena…-ninguno dijo nada por un rato, me levante y suspire.-Te quiero.-dije bajito, escuche su respiración al otro lado.
-Yo también te quiero.-dijo antes de colgar, sonreí completamente fuera de mí, había esperado demasiado para escuchar eso, ahora solo debía esperar a que ella estuviera lista y entonces volvería a intentarlo.
"5 AÑOS DESPUÉS"
-¿Entonces a donde vamos?-pregunto mi acompañante, le sonreí, estaba por presentarle a una de las personas más importantes para mí.
-Vamos a visitar a mi familia.-dije con una sonrisa, quería que conociera a mi pequeña y dulce Mía.
Estacione el auto afuera de la casa y le sonreí, salí del auto y corrí a abrirle la puerta, ella bajo con una sonrisa y yo entrelace nuestros dedos.
-¿Aquí viven tus padres?-pregunto viendo el lugar, en realidad no era una casa tan grande por fuera, pero por dentro era enorme, sonreí y negué.
-No.-dije divertido.-No me refería a mis padres, me refiero a mi hija.-dije sonriente, ella se detuvo en seco.
-¿Hija? ¿Tienes una hija?-pregunto completamente pálida.-Ethan yo no…-suspire y me detuve frente a ella.
-No es lo que crees.-dije intentando explicar.-Ella no es mi hija de sangre pero yo la quiero como tal y ella me llama papá, así que es mi hija.-dije intentando explicar todo rápido, ella me miro confundida.
-¿Y su padre?-pregunto con el ceño fruncido.
-Él nunca ha sido parte de su vida.-dije serio, ella pareció entender y asintió.-Vamos, quiero que la conozcas.-dije con una sonrisa y ella asintió, toque a la puerta y Hannah abrió con una sonrisa mientras abría pero entonces vio que no venía solo y su sonrisa cayo.
Después de tantos años yo ya ni siquiera intentaba acercarme a ella, al principio luche, le envié flores cuando Mía nació, luego cuando venía de vacaciones las invitaba a salir y en verdad creía que iba por buen camino, que ella estaba sintiendo algo pero con el tiempo eso se desvaneció, por más que lo intente ella nunca dejo ver que yo le interesara más de lo normal, era su primo nada más.
Ahora estaba intentando hacer mi vida, claro que no cualquier mujer podía venir a ver mi princesa pero con June tenía saliendo casi 2 meses así que decidí traerla a que conociera a mi pequeña.
-Hola.-dijo Hannah con cara de pocos amigos mirando mal a June.
-Hola, Hannah.-dije sonriente, ella suspiro.
-Supongo que vienes a ver a Mía.-dijo con cierto deje de tristeza, asentí.-Está en el patio jugando.-asentí.
-Ella es June.-la presente, Hannah asintió y también June lo hizo.
Entramos a la casa y tome la mano de June para llevarla a ver a Mía, mi princesa apenas verme corrió a mis brazos, la atrape y le di vueltas en el aire.
-Hola, nena.-ella sonrió, amaba que la llamará así.
-Hola, papi.-dijo besando mi mejilla, luego miro a June que estaba parada detrás de mí.-¿Quién es ella?-pregunto con el ceño fruncido, sonreí y estire la mano para atraer a June.
-Ella es June.-dije con una sonrisa, Mía la miro con el ceño fruncido.
-¿Es tu amiga?-pregunto mirándome a los ojos, suspire no sabía cómo se tomaría esto Mía.
-No, ella es mi novia.-dije mirando sus ojitos azules, ella frunció el ceño aun más.
-No, tú no tienes novia.-dijo negando rápidamente, tal vez debía pensarlo antes.
-Mía.-ella negó aun más y vi sus ojos llenarse de lágrimas.
-Dijiste que no tenías novia.-dijo llorando.-Me lo prometiste.-dijo entre sollozos, suspire y la abrace.
-Ethan, ¿podemos hablar?-dijo Hannah desde la puerta, asentí no muy convencido de querer dejar a Mía.
-Nena porque no intentas conocer a June, tal vez te caiga bien.-ella negó con sus ojitos rojos.-Por mí.-pedí, ella suspiro con la respiración entrecortada.-Vuelvo en un momento.
Entre a la casa y fui hasta la cocina donde Hannah me esperaba, tenía los brazos cruzados bajo el pecho y me miraba mal.
-¿Qué pasa?-pregunte confundido.
-¿Qué pasa?-pregunto con el ceño fruncido de forma sarcástica.
-Estás molesta, pero no entiendo porque.-dije parándome al otro lado de la isla de la cocina, entendía a Mía porque aun era una niña pero que Hannah me armara un drama por esto, solo era una chica.
-Porque trajiste una extraña a mi casa.-dijo furiosa.-Y la trajiste para presentársela a mi hija, sin siquiera preguntarme si estaba de acuerdo en todo esto.-dijo fulminándome con la mirada.
-No creí que te importara.-dije sincero.-Y también es mi hija.-dije enfrentándola, ella levanto una ceja.
-Puedes jugar a que eres su padre, Ethan. Pero sabes que no es así y la que toma las decisiones sobre ella soy yo. Así que si quieres venir aquí a presentarle a cada mujerzuela con la que te estés viendo, al menos ten la decencia de avisarme antes.-dijo firme, la mire sorprendido, en todo este tiempo jamás me había negado que yo fuera su padre.
-¿Crees que estoy jugando con Mía?-pregunte frunciendo el ceño.-Y no me vengas con que con cada mujerzuela, es la primera vez que traigo a alguien aquí y no es una mujerzuela.-dije serio.
-Claro que estás jugando, Ethan.-dijo ella seria.
-Eso no es…
-Si esto no es un juego, entonces dime ¿Qué pasara cuando te cases? ¿Cuándo formes una familia? ¿Dónde quedará Mía entonces?-pregunto mirándome desafiante.
-Solo tenemos dos meses saliendo no nos casaremos.-dije frunciendo el ceño.
-No digo que lo harán, digo que en algún momento querrás hacer tu vida, Ethan. Conocerás a alguien y querrás formar una familia. No quiero que mi hija sufra cuando tengas tus propios hijos y la dejes de lado.-dijo con tristeza en sus ojos.
-Yo jamás dejaría a Mía de lado.-dije mirándola fijamente, ella rió amargamente.
-Eso dices ahora. Pero ¿crees que tu esposa estará de acuerdo con que vengas a cuidar de Mía en lugar de estar con tus hijos? ¿Crees que ella aceptaría eso?-pregunto firme, ni siquiera me había pasado por la cabeza casarme o sentar cabeza, mucho menos que pasaría con Mía si yo lo hiciera, yo la veía como mi hija, no pensaba en tener más.
-¿Qué quieres decir con todo esto?-pregunte con el ceño fruncido.-¿Quieres que me lleve a June?-pregunte ella suspiro.
-Ya está aquí, Ethan. Pero quiero dejarte algunas cosas claras. Primero si quieres traer gente a mi casa, me avisas. Segundo quiero que dejes de seguirle el juego a Mía de que eres su padre…
-¡No es un maldito juego!-dije furioso, ella estaba por responder cuando el llanto de Mía llego hasta nosotros, salimos corriendo de la cocina a ver que había ocurrido y vi a mi pequeña corriendo hacia nosotros, quise atraparla pero se alejo de mí y corrió a su madre, la mire con el ceño fruncido.
-¿Qué pasa, mi amor?-pregunto Hannah acariciando la espalda de Mía, ella lloro en su hombro.
-Él no es mi papá.-dijo llorando, fruncí el ceño y me acerque a ellas, intenta tomarla pero se alejo.-¡Me mentiste!-grito entre sollozos.-¡Dijiste que lo eras!
-Claro que soy tu papá, mi amor.-dije tomando su rostro entre mis manos, ella negó y lloro más fuerte.
-No, tú no eres mi papá. Ella me dijo la verdad.-dijo señalando al patio, mire hacia ahí y vi a June parada viendo el horizonte, fruncí el ceño.
-¿Qué te dijo ella?-pregunte molesto.
-Que tú no eres mi papá. Mi papá nunca vino.-dijo llorando con fuerza. Hannah me fulmino con la mirada.
-Dame un minuto.-dije acercándome y besando la frente de mi bebé, ella se aparto llorando y abrazando a su madre, suspire y salí de la casa.
-¿Nos vamos ya?-pregunto June sonriente.
-¿Cómo pudiste decirle que no era su padre?-pregunte furioso.
-No lo eres.-dijo sin siquiera importarle-Merecía saberlo.
-Es una niña. No tenías porque meterte en un tema que no te importa y mucho menos hacerla llorar.
-Ethan yo soy tu novia, ella no es nada tuyo.-dijo frunciendo el ceño.
-Ella es mi hija.-ella iba a decir algo pero me adelante.-Te lo voy a dejar claro, June. Ella está antes que cualquiera. No me importa si crees que era tu deber decirle eso. La hiciste llorar y nadie en este mundo puede lastimarla así y esperar que yo le agradezca.-dije furioso, ella trago y me miro indignada.-Quiero que te vayas y creo que queda claro que terminamos.
Podía soportar cualquier cosa pero nunca aceptaría que hicieran llorar a Mía. June se dio la vuelta y salió dando un portazo, suspire y regrese a ver a Mía que aun sollozaba contra el cuello de Hannah, ella intentaba calmarla.
-Ya no llores, amor.-dije sentándome a su lado y llamando su atención, ella me miro con ojos llorosos.-Ella te mintió.-dije mirando esos hermosos y brillantes ojos azules.-Yo soy tu papá, o es que tú no me quieres.-pregunte usando el arma más vieja de la humanidad, ella negó y me tendió los brazos para que la tomara.
-No quiero que ella vuelva.-dijo contra mi cuello, sonreí y asentí.
-Nunca, nena.-me abrazo fuerte y yo bese su mejilla.
…
Había aprendido mi lección, ya no llevaba chicas a conocer a Mía, y dudaba que alguna fuera a conocerla, había decidido que si alguna vez volvía a presentarle a alguien, me aseguraría de que fuera confiable y que fuera serio.
Ese día me había topado con Lucía, hacía años que no la veía, nos saludamos y me invito a acompañarla a la plaza, me platico que había estudiado para ser maestra y que estaba por entrar a trabajar, dijo que había salido con algunos chicos pero ahora estaba soltera, lo que sonó más como una insinuación que otra cosa, pero yo hacía tiempo que deje de pensar en ella de esa manera.
Cuando salimos la acompañe hasta su auto, metimos sus compras en la parte trasera y luego se giro a mirarme.
-¿Quieres que te lleve a algún lado?-pregunto con una sonrisa, negué.
-No, tengo mi auto unas calles más abajo.-dije cortésmente. Ella asintió y sin verlo venir se colgó de mi cuello y me beso. No supe que hacer y me quede ahí sin moverme, sin responder el beso, solo con mis manos en su cintura intentando alejarla, pero sus labios seguían sobre los míos.
Finalmente me libero y se dio la vuelta para ir a su auto, yo me quede ahí parado completamente sorprendido, no me había esperado eso, suspire y me gire para ir a mi auto, mientras caminaba sentí una mirada sobre mí, me gire buscando quien era pero no vi a nadie, suspire y me fui a mi auto, encendí el motor y la radio, estaba una canción que recordaba vagamente, mientras comenzaba a avanzar y la canción continuo yo solo podía pensar en Hannah, no sabía porque pero era como si quisiera ir hasta ella y decirle lo que había pasado, aunque sabía que no tenía sentido necesitaba hacerlo.
Suspire y negué, debía dejar de preocuparme por lo que ella pensará sobre mis relaciones, ella dejo bien claro en estos años que no me ve más que como su primo, debía adaptarme a la idea. Fui directo a mi apartamento. Eran las 6 de la tarde, no tenía nada que hacer y en verdad no quería llamar a alguien para salir, solo quería pensar y descansar. La semana en el hospital había sido cansada, eso me decía aunque la verdad era que no había podido descansar pensando en todo lo que Hannah me había dicho, ella tenía razón en preocuparse, yo algún día querría formar una familia y ¿Qué pasaría con ellas?
Era algo que hasta ahora jamás había rondado mi mente, pero desde que ella lo menciono simplemente no podía dejar de pensarlo, la única forma de explicarlo era que yo las veía como mi familia, yo las quería así, por eso jamás pensé en tener a otras personas en mi vida, porque las quería a ellas, nada más. Debía decírselo, necesitaba que ella escuchara esto. Suspire y salí de mi apartamento, necesitaba dejar estos juegos de niños, quería Hannah, maldita sea, la amo, la quiero conmigo y quiero despertar a diario con ella en mis brazos y quiero ayudarla con Mía en las mañanas, tener una familia con ellas.
Al llegar a su casa eran casi las 10, tal vez debí llamar antes de venir, las luces estaban apagadas, excepto las de la sala y las que daban al patio, me acerque y me encontré con la puerta abierta, me preocupe y entre a buscarlas, escuche una canción demasiado alta en el estéreo, vi una figura en el patio.
Hannah estaba ahí, bailaba y cantaba ella sola, yo la mire curioso, jamás la había visto así de libre, se había vuelto tan madura cuando nació Mía que jamás volví a verla como antes y me gustaba como era pero había extrañado esa libertad. Ella se giro y me vio parado observándola, se detuvo de golpe y me miro asustada.
-Ethan.-su voz salió ronca, sus ojos estaban un poco rojos y yo la mire fijamente, llevaba solo un pequeño short de mezclilla y la parte de arriba de un bikini.-¿Qué haces aquí?-pregunto tomando una toalla que tenía sobre una silla al lado de la piscina, intentando cubrirse, entre hasta estar frente a ella y acomode su cabello con lentitud.
-Quería verte.-dije serio mirando sus ojos, ella me miraba confundida.
-Querrás decir a Mía. Pues ella se fue a quedar con mis padres así que no está y…-la interrumpí.
-No, no vine a ver a Mía.-dije quitándole la toalla y dejándola caer sobre la silla de nuevo.-Vine a verte a ti.-dije firme y con una sonrisa en mi rostro, ella frunció el ceño y se alejo de mí, yo intente atraparla de nuevo entre mis brazos pero ella no me dejo.
-¿Qué necesitas? –pregunto seria.
-Debo decirte algo importante.-dije con un suspiro, ella rio con amargura.
-Si es que tú y Lucía regresaron, ahórrate las explicaciones, ya lo sé.-dijo y pude ver el dolor en sus ojos, yo fruncí el ceño.
-¿Qué?-pregunte confundido, ella siempre lograba confundirme.
-Si solo venías a eso, puedes irte ya.-dijo girándose para que no viera sus mirada llena de tristeza. Yo recordé la mirada sobre mí cuando me aparte de Lucía, seguro había sido Hannah, suspire, solo a mí me pasaban estas cosas, mire el cuerpo de Hannah temblar y supe que estaba llorando, no quería verla llorar, me acerque y la abrace por la espalda pegándola a mi pecho, ella dio un pequeño salto sorprendida pero yo la sostuve contra mí.
-Primero que nada, yo no volví con Lucía…
-Yo los vi…-la gire en mis brazos, sus ojitos estaban llenos de lágrimas, al menos ahora sabía que no le era del todo indiferente porque esa mirada era llena de celos aunque intentara negarlo.
-No.-negué antes de que siguiera hablando.-Ella me beso, eso fue lo que viste y seguro te armaste una historia en la cabeza pero no es verdad. Yo no veo a Lucía más que como una vieja amiga, nada más.-ella iba hablar de nuevo pero no la deje, era momento de que yo hablara.-Y segundo si vine a verte fue porque estoy harto de esta situación.-dije serio, ella me miro confundida.-Ya no quiero ir a venir, odio tener que irme cuando lo que más quiero es quedarme aquí contigo, odio salir con otras personas. Odio pasarme la noche pensando en si ustedes estarán bien, en si necesitaran algo, me paso día y noche preocupado por ustedes.-ella suspiro y bajo la mirada.
-Sabía que llegaría el día en que te hartarías de esto. Tú no tienes por qué preocuparte por nosotras, tú deberías tener una vida libre, no preocuparte por quien aceptara todo esto.-dijo refiriéndose a ella y a Mía, yo fruncí el ceño, eso no era lo que quería decir.
-No. Hannah eso no es lo que quería decir.-dije levantando su rostro para mirarla a los ojos.
-No entiendo.-dijo mirándome confundida.
-Yo las quiero conmigo.-dije acariciando su mejilla.-Quiero que seamos una verdadera familia. Que vivamos los 3 juntos.-sus ojos se abrieron como platos y me miro sorprendida.
-Ethan…
-Te amo, Hannah. Sabes bien que nunca te he visto como una prima o una amiga, yo te veo como algo más, te veo como la mujer que me ha tenido enamorado desde que era un adolescente. Te amo por la mujer que eres ahora, a pesar de todo saliste adelante con Mía…
-Tú y mis padres ayudaron mucho…
-Tal vez, pero tú hiciste la mayor parte, eres una maravillosa madre.-dije con una sonrisa.-Nuestra hija te adora.-sus ojos brillaron.
-Nuestra hija…-repitió en un susurro.
-A ella también la amo. Ustedes dos son mi familia. Son todo lo que quiero para ser feliz.-dije acercándome a tus labios.-Si lo dices lo haré.-dije antes de besarla, ella tenía los ojos cerrados y al escucharme los abrió sorprendida.-Solo dilo, Hannah.-pedí, no quería besarla y luego ella me sacara de aquí otra vez.
-Bésame.-dijo casi en un ruego, sonreí pero negué.
-Sabes de lo que hablo.-dije soltando su mejilla y alejándome.
-Ethan.
-Solo dilo, Hannah. Necesito escucharlo, no puedo seguir si tú no quieres avanzar conmigo.-dije desesperado, yo se lo había dicho ¿Por qué ella no lo hacía también? Tal vez no lo siente. Sus ojos se fijaron en los míos, nos miramos por un largo rato hasta que finalmente suspire, no lo diría, jamás lo haría, me acerque y bese su frente.-Adiós, Hannah.-sus ojos me decían tanto pero no era lo que yo quería escuchar, y ese adiós no era un simple adiós, era un adiós a todos esos sentimientos, ya no más intentos, sé que lo había dicho en el pasado pero esta vez era en serio, era el final de esto.
Comencé a caminar hacia la casa, entonces escuche su voz de nuevo haciendo que me detuviera.
-Verte besándote con ella me dolió.-dijo con voz ronca, yo me quede ahí parado, dándole la espalda.-Ver que traías a una mujer aquí, me partió en dos porque si querías que Mía la conociera era porque en verdad la querías.-mi corazón comenzó a latir más rápido de lo normal.-Y me di cuenta muy tarde tal vez de la verdad.-dijo y escuche melancolía en su voz, me gire a mirarla a los ojos.-Solo el amor puede doler así.-dijo bajito, sentí mi corazón salirse de mi pecho, ella me amaba.
-Hannah…
-Te amo, Ethan.-dijo mirándome desde donde estaba, antes de que ella se diera cuenta yo ya la tenía en mis brazos, sonreí y me apodere de sus labios, por fin, después de tantos años luchando por ella, por fin la tenía conmigo, por fin era mía.
La pegue a mi cuerpo tanto como pude, necesitaba sentirla y que ella sintiera cuando la amaba. La levante un poco y ella enredo sus piernas en mi cintura, camine con ella dentro de la casa y cerré la puerta del patio, solté sus labios para respirar y ella me dedico la más hermosa sonrisa que jamás hubiera visto.
-Te amo.-le dije mirando sus ojos, ella sonrió y pego nuestros labios de nuevo. Subí hasta su recamara y la deje sobre la cama.-Nunca te alejes de mí.-pedí mirando sus ojos en la oscuridad, ella negó.
-Nunca más, mi amor.-sonreí.
-Dilo de nuevo.-dije con el corazón golpeando mi pecho con fuerza.
-Te amo.-sonreí y volví a besarla, esa noche le hice el amor por primera vez a la mujer de mi vida, prometiéndole mil veces que la amaría para siempre, que estaríamos juntos siempre. Ella, Mía y yo, seríamos una familia.
No importaba el pasado, solo importaba el ahora y nuestro futuro.
*Dos meses después*
-Ethan, tengo que decirte algo.-dijo Hannah entrando a nuestra habitación, acaba de acostar a Mía. Ahora oficialmente vivíamos juntos y estábamos felices, pero esa mirada en ella me preocupo.
-¿Qué pasa?-pregunte acercándome y tomando su mano, la atraje hasta sentarla en mi regazo, ella miraba hacia nuestras manos unidas.-Amor ¿Qué pasa?-pregunte de nuevo, ella suspiro.
-Estoy embarazada.-dijo casi con dolor, la mire fijamente, ella comenzó a llorar.
-Pero ¿Por qué lloras?-pregunte preocupado, entonces ate cabos, la última vez que estuvo embarazada el maldito salió huyendo sin importarle un comino ella o la bebé.
-No quiero perderte.-dijo llorando y acomodándose para esconder su rostro en mi cuello, yo la abrace con fuerza.
-Nunca me vas a perder.-dije levantando su rostro para verla a los ojos.-Te amo, Hannah.-dije mirándola fijamente.-Te amo a ti, a Mía y a este nuevo bebé.-dije colocando mi mano sobre su vientre, ella suspiro y me abrazo.
-¿Entonces no estás molesto?
-Claro que no.-dije con una sonrisa y bese sus labios.-Estoy más que feliz.-admití sonriente.-¿Cuándo te enteraste?-pregunte aun acariciando su vientre.
-Hoy me hice dos pruebas en la tarde. Las dos dieron positivo.-dijo ahora con una sonrisa en su rostro.-Y llevo días con mareos y tengo un retraso de dos semanas.-dijo mirándome a los ojos, yo sonreí, un hijo, un bebé nuestro, estábamos por agrandar nuestra familia, no podía imaginar nada que me hiciera más feliz, solo hacía falta algo más para terminar de ser felices.
-Un bebé.-susurre completamente emocionado, ahí dentro, en su vientre crecía nuestro hijo.-Gracias.-dije levantando la mirada para verla a los ojos, ella sonrió y se acerco a besar mis labios.
-Gracias ti por esperarme.-dijo acariciando mi mejilla, sonreí y uní nuestros labios.
-Te amo, Hannah.
-Te amo, Ethan.
Esto pues fue solo un outtake de esta pareja, espero les guste :3 pero creo la mayoría le tendrá odio a Hannah porque admitamoslo fue una inmadura casi todo el tiempo. Pero al final el amor gano, ahora sí termino es todo.
Espero les haya gustado y dejen sus RR.
Gracias a todas las que siguieron la novela y gracias por todos sus RR los leí todos y cada uno de ellos :3
Las invito a leer mi nueva novela que iniciaré justo después de terminar esta :3 se llama "PERFECTA" es mucho más corta y con un drama totalmente diferente pero espero les guste, la sinopsis está en el grupo y también el trailer :3
