Los personajes son de S. Meyer, yo solo los hago sufrir con mis ideas retorcidas

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Solo mí imaginación

- Alice, no se porqué compras tanta ropa, aun no sé que va a suceder con la bebé, lo más probable es que tenga que ir a un orfanato –Alice me lanzó su miraba atónita e incrédula.

- ¿serías capas de hacer eso? –me preguntó

- no hay otra opción –le respondí.

- ¿seguro?

Luego de ese pequeño enfrentamiento la conversación cambió de curso y luego de muchas risa y bromas de parte de Emmett nos marchamos.

Esperaba que este año fuera mejor que el anterior…Sentía una alegría desorbitarte al estar con Bella, quería que fuera mí esposa –en ese mismo momento, sin más ni más-. Pero a eso iban adjuntados muchos problemas y sin soluciones rápidas, tendría que ganarme poco a poco su confianza. Sería su amigo –si eso ella quería-. Solo para que alguna vez ella decidiera casarse conmigo. Como dicen soñar no cuesta nada.

Era 5 de enero, hace aproximadamente un año comenzó el calvario para Bella. Desde la muerte de sus padres. Cada día quedaba menos tiempo para que la bebé naciera –tres semanas-. Hoy sería un día ocupado, en la mañana ver a mis pacientes como lo hacía todos los días que tenía que trabajar y también ver a Bella. Luego en la tarde tendría que estar en la consulta.

Mientras llegaba hasta la habitación de Bella recordé el maravilloso año nuevo que había pasado. Con Bella y luego con mi familia. Fue espectacular. Luego de las doce de la noche fui hasta la casa de mis padres y pasamos las siguientes horas hablando de las cosas de nuestra infancia. Fue una noche de sonrojos, chistes y alcohol.

Habían pasado tres meses y Bella aun no despertaba. Si sobre pasaba los seis meses en coma, las posibilidades de que Bella despertara se volverían alarmantemente negativas y las secuelas serían más complicadas y todo a causa de que no despertara a tiempo.

- Bella, no sabes lo difícil que será si es que llegas a despertar… -le dije en la soledad de su habitación-. Tendrás que hacer rehabilitación para que tu cerebro funcione como antes. Será muy duro, pero quiero que sepas que te ayudaré en todo lo que tú quieras, pero no me pidas que me aleje de ti. Se que estoy casado y eso no te caerá en gracia, pero si pudiera y todo no estuviera como ahora me casaría contigo. Lo juro.

Luego de marcharme y revisar que todo estuviera bien, fui a hacer el trabajo que tenía. Estaba agotado y llegué a casa y dormí.

Una gran habitación blanca y con mucha luz. Bella se encontraba al centro con el electrocardiograma dando luces de que seguía con vida. Yo no me encontraba allí -solo lo podía ver-. Carlisle, sí, él estaba allí acercándose junto a un par de doctores al cuerpo inmóvil de Bella. Hablaban entre ellos, pero no hacían nada sobre ella. Su vientre ya no estaba abultado, su pequeña estaba en algún otro lugar. No. Más bien estaba a mi lado, pero yo le estaba tapando sus ojitos, mientras corrían algunas pequeñas lagrimitas por su cara. Carlisle tocó algunos instrumentos, hasta que llegó a la sonda de alimentación, donde lo desconectó de Bella –era una de las pocas máquinas que la mantenían con vida-. No moriría en ese mismo instante, en algunos momentos más quizás, cuando su cuerpo necesitara nutrientes, energía que no encontraría. Pasó el tiempo muy rápido, hasta que el electrocardiograma soltó un sonido que no quería escuchar nunca. Ya no era rítmico, era un pitido monótono y rígido. Carlisle me hacía marchar, pero yo no podía, seguía viendo el cuerpo sin vida sobre aquella camilla con sabanas blancas para llevarse una hermosa alma al cielo.

Luego desperté y me di cuenta que estaba soñando. ¿Aquel sueño podría significar algo? No me pude quedar dormido aunque quedara una hora para que tuviera que ir al trabajo, estaba seguro que solo era producto de mi imaginación. Comencé a leer su agenda.

El día fue más de lo mismo, trabajo, revisar a mis pacientes y a Bella.

- Hola mamá y ¿Qué haces a esta hora? ¿no tienes trabajo?

- la verdad es que no. He tomado la decisión de no tener tanto trabajo, solo seleccionaré algunos proyectos, creo que será se gran utilidad.

- ¿papá te ha convencido de eso?

- no –me respondió-. Fue tú hermana, Alice me ha convencido y creo que tiene razón.

Había algo extraño en eso. Por muchos años Carlisle la estaba tratando de convencer de que no tuviera tanto trabajo y ahora de la nada Alice se lo pedía y lo hacía. Era muy extraño.

Los celos de Tanya estaban desapareciendo, pero eso no quería decir que ya no estaban. Estos estaban allí, escondidos. Tanya aun se veía débil, pero no como antes. Luego de haber ido a su oncólogo, Tanya me había dicho que no se podía hacer nada, pero aun así ella ya no se veía tan cansada como antes.

Estaba en casa ordenando algunas cosas, cuando encontré un papel que llamó mi curiosidad. Era una receta médica a nombre Tanya. Escuché unos pasos llegar cerca hasta la habitación…

- ¿Edward, qué haces? –me preguntó con un timbre alarmado

- ¿qué es esta receta? Digo, ¿por qué la tienes? –le cuestioné

- ¿qué? ¿Qué haces revisando mis cosas?

- Tanya ¿por qué tienes una receta para un fármaco, por lo que sé esto es para tratar el cáncer?

- ah… bueno pensó que igualmente se podía intentarlo, pero no era de mucha utilidad –me respondió-. Eso ya te lo había dicho, lo único que quiero es morir lúcida sin fármacos en mi cuerpo ¿Por qué no hacemos algo más interesante?

- Tanya. No –le dije.

- pero ¿porqué no?

- estás muy débil –me escapé por la tangente.

- bueno, como quieras. No me quiero aburrir. Mejor saldré –estaba en la habitación buscando su abrigo y su cartera.

- tienes una posibilidad de remediarlo ¿y no lo vas a hacer? –la increpé.

- Edward la posibilidad es muy .ta –separó la palabra en sílabas-. ¡Tanto así que eso me podría más débil que el puto cáncer!

- como quieras –le espeté. Tanya se fue.

Los días pasaban muy lentamente, Alice y Esme… -como siempre-… iban a visitar a Bella y Emmett también se les sumaba a ellas algunas veces. Como Rosalie ya sabía lo ocurrido estaban diseñando su ropa, todavía con su humor de perros que tenía había aceptado a Bella –no sin alguna reticencia al principio.

Sonó mi iPhone. Eran las tres de la madrugada. Se había producido una emergencia, me habían llamado desde el hospital. Bella tenía contracciones. No las había podido detener, yo les había pedido o más bien exigido que cualquier cosa que sucediera me avisaran. Esto eran tres semanas antes de lo ideal y dos antes de lo previsto. Estaba preocupado, la fecha podía ser un factor de riesgo. Me había llamado nuevamente –mientras iba en el volvo-. Y ahora el parto era inevitable.

Llegué al hospital y Simmons me estaba esperando. Su rostro era inexpresivo y luego habló.

- le han hecho un examen, la oxitocina está elevada, ya no hay nada que hacer más que realizar el parto –me explicó-. Se supone que esto no debería pasar hasta en dos semanas más, pero como no, vas a tener que elegir entre Elizabeth o su bebé. No existe nadie más que tenga el poder para elegir. Tú eres su doctor, supondré que tomarás la decisión más sensata.

- ¿elegir?

- sí, Edward, si algo sale mal o como no lo habíamos planeado… ¿a quién vas a salvar? ¿a la hija? O a ¿la madre?

- broma ¿no?

Su expresión me dejaba en claro que no estaba bromeando y menos en un momento como este ¿A quién debía salvar? ¿a Bella o a su pequeña? Seguro no estaba y mi decisión no era fija. Amaba por sobre todas las cosas, pero las probabilidades de que ella saliera del coma eran muy difíciles, cada día que pasaban eran más escasas. Por tanto lo mejor sería salvar a la pequeña, pero ella podía morir por ser muy prematura. Muy en el fondo de mi corazón sabía la respuesta, pero no lo quería decir abiertamente. Era un ser muy egoísta, lo sabía.

- quiero que salven a… -aun dudaba, pero mi corazón ganó la batalla, revelado lo que en realidad deseaba-… a Elizabeth

Simmons asintió y desapareció tras las puertas camino al parto.

Bella ya se encontraba en el pabellón-. Me preparé para entrar, colocándome los artículos necesarios y lavándome las manos –bueno, todo lo necesario-. El obstetra… –y quien prácticamente se estaba haciendo un amigo-… estaba ya adentro revisando y controlando que todo estuviera bien, su rostro jovial se encontraba algo sombrío, sabía que estaba preocupado –se podía ver-. Pero el no sabía que yo lo estaba mucho más.

Bella estaba al centro de la gran habitación con las potentes luces sobre su cuerpo, pero apuntando hacia su vientre -el cual estaba redondo, pero aun así estaba muy delgada-. Bella había avanzado la anemia con la cual había llegado estaba mejorando, pero todavía seguía siendo algo riesgoso para la bebé y aunque no lo quisiera para Bella era igualmente riesgoso.

Ahora si estaba todo preparado. John Simmons había hecho el primer corte en su vientre. El suero estaba conectado a la mano de Bella y el electrocardiograma aun seguía junto a la bebé, todo la minorizar los riesgos.

John hizo la primera incisión. La sangre de Bella hacía un contraste entre su piel… –nívea, blanca como la nieve-… y su sangre era muy líquida –demasiado-. Roja, pero no lo normal, no era oscura estaba acostumbrado a ver sangre, pero ver su sangre era distinto –o así lo sentía yo-. Yo no ayudaría en el parto –bueno solo si era necesario-. Pero quería estar cerca de Bella en ese momento.

Luego de pasado unos minutos los latidos de Bella comenzaron a caer y luego su corazón se debilitaba poco a poco. Estaba desesperado. Cuando por fin Simmons logró sacar a la bebé del vientre esta se encontraba algo morada, pero lo más inquietante fue que no producía ningún sonido, el llanto no salía de su boca y eso podrían significar muchas cosas…

El pulso de Bella aun no se estabilizaba. No quería perderla –no podía-. Tenía que seguir con vida, aun cuando su cerebro siguiera sin reaccionar. No podía dejar de acariciar su cabeza, una forma de mostrar mi apoyo. La bebé aun no lloraba y ya habían pasado varios segundos desde que había salido del cálido y protector vientre de su madre. La habitación se había sumido en una tensión silenciosa.

Los latidos de Bella aun seguían decayendo…

- ¡Bella resiste! –le susurré-. Por favor te lo suplico

Un pequeño sonido me hizo la persona más feliz del mundo

- tranquilo Edward, la bebé está muy bien, le haremos exámenes y Bella se va recuperar –me dijo John-. ¡Rápido la incubadora! ¿Y como se llamará?

Recordé el nombre que Bella quería…

···- Inicio Flashback -···

Viernes 31 de Julio

Llevo cerca de uno o dos meses. Es difícil saberlo, pero estaba pensando en el nombre que podría tener ¡uf! No lo sé, pero si fuera un niñito me gustaría que se llamara Jacob.

Sábado 1 de Agosto

Cada vez que me bañaba refregaba mi cuerpo, tratando de sacar todas aquellas marcas invisibles –pero dolorosas-. que estaban en mi cuerpo. No se podrían salir nunca, estaban allí, en mi memoria. Un recordatorio de tenerle miedo a los hombres.

Domingo 2 de agosto

Se me ha ocurridos muchos nombre, pero si es que es una niñita… hay tantas ideas en mi cabeza… Amy, Amelie, como aquella película francesa que vi el 2000 –fue una suerte que la encontrara aquí-. Clarie, que se asemejaba a Clara en lo poco de español que me habían enseñado cuando aun era muy pequeña. Judith o Jerusha del libro de papaito piernas largas. Vanessa, ese nombre también era muy bonito.

Martes 4 de Agosto

Ya lo he disidido, si es que llego a salir de aquí he decidido que mi bebé si es un niño se llamará David Jacob, pero en su pronunciación en español. Y si es una niñita se llamará Amy Lynn. Y solo si esque llego a escapar y poder inscribirlo.

···- Fin Flashback -···

- Se llamará Amy Lynn Masen

- bien, la fecha y hora del nacimiento es, viernes 15 de enero del 2010 a las 4:37 AM.

Y como él dijo el corazón de Bella siguió su curso casi normal, como si con solo escuchar el llanto de su bebé, su corazón estuviera contento.

Vi como la matrona la ponía allí y ella solo lloraba –manifestándose-. ¡Estaba feliz! Era la persona más feliz del mundo. Dejé a Bella sola unos momentos y fui hasta la pequeña más hermosa que había visto nunca. Su cuerpecito… –por ser prematura-… era tan diminuto, que al ver que las enfermeras la atendían mi miedo de que cualquier movimiento brusco le sucediera algo, pero ellas sabían como realizar estas cosas, me repetía en mi mente. Un extraño sentimiento me llenó por completo. Sus manitos se agitaban por doquier y sus piececitos también. Su piel aun se encontraba algo pálida y con restos de sangre.

Sus ojitos cerrados, sus labios en una sola línea por llorar. Sus manitos eran tan pequeñitas que me daba miedo que cualquiera le pudiera hacer algo a la niñita. Su diminuta nariz se asemejaba a un pequeño bolita, pero aun así tenía una nariz respingada. Tenía un poco de cabello -pero muy poco-. Era marrón, como el color de Belle y su cara se estaba relajando como consecuencia de su llanto. Todo en ella era perfecto, era una pequeña sirena entre un mar de personas.

Otro cirujano comenzó a cerrar lo que el obstetra había hecho para que saliera la bebé. Y Amy se fue, me quedé con Bella

- Bella, todo va a estar bien. Yo te cuidaré, a ti y a la pequeña. No te preocupes –pero esas palabras me las decía más a mí que a Bella.

- Doctor Cullen, es necesario que me la lleve a su habitación –no me había dado cuenta que el cirujano ya había terminado, porque me había quedado perdido mirando la cara de Bella.

- sí, claro –le dije y salí del lado de ella.

Observé como la enfermera se llevaba la camilla de Bella devuelta a su habitación.

Ahora era la cuenta regresiva, tenía cinco meses para que Bella despertara –yo no podía hacer mucho-. La que tenía que hacer el esfuerzo era Bella y le pedía a Dios que fuera lo más luego posible. La bebé ya tenía nombre, era muy bonita, otro imán a mi vida atándome a este mundo como lo hacía su madre. Las amaba.

Llamé a Alice en la mañana, lo más temprano y prudente posible.

- Bella tuvo un problema en la madrugada

- ¿Qué tipo de problema? –me preguntó la voz de Alice al otro lado de la línea del teléfono.

- tuvo contracciones e inevitablemente entró en labor de parto

- tengo que ir a verla… ¿cómo está la bebé?

- tiene que estar en incubadora por aproximadamente dos o tres semanas, pero aún es complicado, como te has dado cuenta es prematura.

- ¿Qué va a pasar luego de que salga de la incubadora? ¿Sigues con tu idea obstinada?

- lo más probable es que se la lleven a un orfanato. ya te lo dije. Y no quiero pelear contigo, solo llamé para informarte ya que te ves tan amiga con Bella.

Luego una hora después apareció Alice.

- Déjame entrar a verla, te lo suplico –rogó Alice.

- no lo sé

- haré lo que sea –me dijo.

- ¿verdad? –ví que iba a hacer su característica cara para que la dejara-. Está bien y no te lo cobraré, me siento benevolente hoy.

Alice se fue y llegó hasta una habitación donde se preparó. Y luego entró.

- si quiere puede entrar –me dijo una enfermera que llegó a mi lado-. Su hija es muy bonita.

No quise llevarle la contraria y entré

- me han dejado entrar –le dije cuando llegué hasta su lado.

- ¿has usado tus encantos al estilo Cullen? –me preguntó. Alice miraba a Amy que estaba en su especie de cuna.

- que graciosa, pero no. Pensó que era mi hija.

- bueno la verdad es que pasas bastante tiempo aquí y ha de creer erróneamente que era tu hija, pero conociéndote no le has dicho la verdad ¿no?

- no, no va al caso –le respondí sonriente ante ese hecho, de que Amy fuera mi hija.

Luego en la hora del almuerzo apareció Esme. Ella estaba al otro lado de la habitación, una pared con vidrio separaba la sonriente cara de ella con el pequeño cuerpecito que estaba sosteniendo. Esme se estaba preparando para entrar. Aun no sabía que hacer cuando la pequeña ya no necesitara la incubadora, se tendría que ir a un orfanato.

Mantenía la esperanza de que Bella despertara.

Habían pasado dos días y me habían dejado llevar a la pequeña a la habitación, solo por precaución la incubadora estaba en la habitación. No podría estar allí más de diez minutos.

- Mira Bella –le mostré a Amy-. Es igual de hermosa y bella que tu. Se parecen mucho. Es muy bonita, será la mejor. Estoy seguro.

Le seguí hablando a Amy y a Bella por algunos minutos hasta que tocaron la puerta y entró la matrona

- Lo siento doctor, pero es necesario que me la lleve

- sí, está bien –y le entregué a la pequeñita, quien la puso en la incubadora.

Pasaron los días y los demás la fueron a visitar. Estaban todos muy sonrientes, pero nadie sacaba a colocación el nombre de Tanya, y yo se los agradecía internamente.

El estridente ruido de los vehículos al pasar aumentaba por los edificios que habían. No existía la paz, el aire se colaba entre estos y hacía que se mecieran los árboles y arbustos que habían en la calle. Los taxis aparecían ante mi vista con mucha frecuencia. Había ido a buscar a Alice… en su terraza se oía todo el ruido proveniente de los coches que pasaban en la avenida transversal a esta calle. Le había preguntado porque vivía allí y me había respondido que estaba acostumbrada y si se iba a otro lugar para ella sería muy difícil poder acostumbrarse. Todavía estaba muy sorprendido por la cantidad de taxis que deambulaban por esa zona –una de las más exclusivas, he de admitir.

- y… -Alice salió de la nada-. ¿nos vamos ya?

- claro

- veo que aun no te gusta aquí ¿estoy equivocada? –debió haber visto mis muecas mientras estaba esperando en su terraza. Simplemente pedía un poco más de paz.

- no, definitivamente no lo estás –le respondí-. Prefiero la tranquilidad… bueno y… ¿Dónde es que vamos a ir?

- ya verás –me respondió-. Además es muy importante, porque es en una forma ayudar a la bebé de alguna manera posible

Había un brillo de maldad en su mirada, no se que es lo que se tría entre mano.

- y ¿Qué quieres decir? Comprar ropa no…

- no –me interrumpió-. Mira.

Alice apuntó hacia una casa, no me había percatado donde estábamos. Esta era muy grande, pintada de un color ocre, de aspecto muy lúgubre. Los alrededores tenían un matiz de soledad, unos pinos rodeaban la "casa". En la puerta nos esperaba una señora de unos sesenta años.

- ¿es un orfanato? ¿no?

- sí, cuando la Amy tenga que salir del hospital ¿Dónde va a llegar?

- no lo sé –le respondí.

- por esa razón, podrías sugerir alguno que sea de tu preferencia y no la lleven a cualquier lugar.

Salimos del volvo y llegamos hasta la señora que nos recibió con una sonrisa. Estaba enojado con Alice, pero al menos podría ver el lugar.

Muchas ideas pasaban por mi cabeza en ese preciso momento… ¿tendría el corazón para dejar a la pequeña en un orfanato? era una verdad a voces sobre los posibles abusos y agresiones que sufren los niños que están allí. Gracias a Esme y Carlisle no había tenido que vivir eso, pero a esto no le encontraba ninguna solución.

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Hola! Gente hermosa! Es hora de recuento, aun ando algo triste tanto favoritos y alertas, pero la cantidad de reviews no le hacen justicia 45 favoritos y 42 alertas, ¡de muchas partes del globo me leen! Nombrar los paises me tomaría mucho tiempo xD , 5954 hits *aun no estoy segura que es lo que significa* … estoy muy agradecida de aquellas personas que se toman su tiempo y me dicen que les ha parecido el capitulo llevo 130 reviews : )

Mis agradecimientos a… Ericastelo, Amelie 666, HippieLucy, Georgina, Antus, allexxthepattinson, OiOangelita1990, IvanaCullen, Maiy, VampireGirl90, Alice Bei Fong. Feliz cumpleaños!!!! Próximamente tu segundo regalito jijiji :Z

Bueno pasen por mi nuevo one-shot Nuestro último abrazo, es la adatación de una historia que vi, pero el autor es anónimo porque lo he visto en varias partes. Es un poco distinto a este por eso la adapté. Es muy bonito!

"-Baja la velocidad! Edward no se va a enojar porqué llegemos tarde -le dije. -Dame un abrazo -me respondió Jake... ¿Qué es la verdadera amistad? ¿Darías tú vida por tu mejor amigo? AH/AU. Adapatación. One-Shot"

Las invito. Y porcierto luego subiré un one-shot con algo de mi vida, para que me conozcan si quieren, como siempre de Twilight

Y bueno terminó mi viaje por Pisco Elqui, el cual es muy bohemio! Y el concierto de The cranberries fue ¡EXPECTACULAR! Quedé algo afónica. Y aquí estoy llena de ideas frescas y creativas que las iré subiendo de a poquito. No pude actualizar ayer por el cumpleaños de Alice Bei Fong. De nuevo viajando, pero esta vez fue más corto.

Esta vez pondré el adelanto aquí:

- Edward, tengo que decirte que han estado buscando a Isabella –me dijo Carlisle.

- ¿con que nombre la han estado buscando? –le pregunté alarmado, aunque ya sabía la respuesta.

- Isabella Marie Swan

- ¿tomaron sus datos?

- claro –tomó una libreta-. Un tal…

Chan chan ¿Quién creen que sea? ¿Qué les pareció el nombre y que ya haya nacido!? Diganme que les pareció porque al vez la cantidad de personas que hay de fav y alert me desiluciono un poco, pero bueno…

Nos vemos pronto ;) tal vez en unos cuatro días?

Au Revoir!

Pd: me inspiré de algunas cosas de Santiago como lo de los edificios y el título es de "Just my imagination" The cranberries

pd2: me estoy obsecionando con la serie "The vampire Diaries"